!!!!!???¡¡¡¡----? ID: 90423 Registrado: September-2006 Hace: (834 dias)
Mensajes: 489
| Re: [FanFic] "El Legado del Alquimista de Acero" Se!!! Al fin! Llegé con conti nueva! ^^
Aca viene...
****************************** ****************************** ***
2.
Una vez salido el sol, me vestí como una flecha.
-¡Sophie! ¿Acaso no vas a tomar tu desayuno?-me detuvo Diana en mi carrera por el descubrimiento.
-Este… creo que hoy no…-le dije dando vuelta la mirada, escondiendo el libro, disimuladamente, por entre mis abrigos.
-¡Vaya! ¿Pero que crees? ¡Vas a terminarte tu plato de avena que te hice especialmente para ti! –lo dijo con tono sarcástico; me agarró de los hombros, sentándome en una silla, frente a la mesa.
-P-pero…-dije en aire de protesta.
-¡Pero! ¡Pero nada! ¡Últimamente te he visto demasiado pálida, así que vas a terminarte todo tu desayuno, señorita!
Un bufido. Eso fue lo que solté al ver el plato de avena en la mesa frente a mí. Mi hermana siempre me imponía el desayuno, porque no era de esas niñas que desayunaban al levantarse, más bien, era como si eso no me importara en lo más mínimo. Antes mi madre, y ahora mi hermana, me hacían tragarme un plato de avena, todos los santos días de mi vida. Pero hoy no debía haber nada que me distrajese, tenía que saber de que se trataba ese libro… Así que, en un descuido de mi hermana; le dejé una nota y me escabullí por debajo de la mesa de la cocina. Corrí hasta la puerta, tomé mi chaleco, y cerré dando un portazo.
El mensaje decía: “Te quiero… ¡Pero no a tu avena!” Y le dibujé mi cara en caricatura sacándole la lengua.
-¡SOPHIE!
Mi hermana me siguió hasta la puerta dando pasos largos, pero cuando abrió la puerta de la calle, ya había pedaleado hasta la esquina y doblado hacia la avenida principal de Rizembul. Al ver que ya no podría alcanzarme, desistió por volver a casa y dar un portazo. Yo, por mi parte, estaba tan feliz de haberme salido con la mía que casi me fui de cara al suelo, por no haber visto un pozo en el camino.
Pasado esto, logré salir del casco céntrico de Rizembul.
Es necesario decir, que el paisaje de ese pueblo, había cambiado mucho, los últimos quince años. Desde que el gobierno militar había caído, la mayoría de los pueblos de la zona del noreste, habían tomado auge económico. El Primer Ministro había establecido que la actividad agropecuaria se encontraba en un estado decadente, por no decir arruinada. Entonces, dictaminó, que tendrían que haber más empresas que exploten los campos de alrededor de la ciudad Central. Así entonces, la gente se comenzó a acomodar, de acuerdo a la geografía de la región. Ya no era un pueblo exclusivamente rural. Ya no.
Atravesé el campo, por un camino de tierra recubierto en hojas amarillas. El cielo ese día estaba parcialmente despejado. No hacía frío, pero soplaba un viento helado, de esos que hacen que tu nariz se vea rosada.
Para llegar a casa de Edward, debía subir con mi bicicleta hasta la cima de una colina. Su padre, tenía la casa más grande de todo el pueblo, la que a diferencia de las demás, esta se encontraba lejos de él.
Saliendo del camino adoquinado, crucé por un sendero que atravesaba un campo de girasoles. Y volví a ver la llanura. Yo siempre iba y venía por esa zona del campo, pero, particularmente, había algo que llamó mi atención ese día. A un costado del camino, vi a un árbol, casi carbonizado, pero que a duras penas, se mantenía en pie. Me detuve para observar más de cerca. Había bastante madera quemada alrededor del él. El poco material de la casa que había sobrevivido, se había llenado de musgo en la superficie. Era por eso que nunca lo había visto antes.
Aún así, de un momento a otro, decidí que no era muy importante para mi trabajo, así que lo dejé sin investigación.
Después de unos minutos de caminata, llegué a la morada de Edward Balk.
Su casa era un palacio modesto. Su madre se había encargado de decorarla al extremo, de parecer que la casa había salido de un sueño pasajero. Entré en ella En el aire, había olor a comida casera, puesto que aún era la hora del desayuno. Llegué al estudio de su padre, y lo encontré sentado, como de costumbre, sobre su escritorio, leyendo un libro.
-¡Eddy!-le grité irrumpiendo en el silencio. El chico al escucharlo dio un salto, soltó inmediatamente el libro, dejándolo caer.
-¡Por la Diosa*! ¿Acaso piensas matarme de un susto?-me miró, gravemente.
Yo solo reí ante el gesto de firmeza de mi amigo.
-Muy bien… ¿A que se debe tu visita?
-Bueno, Ed, vengo a verte porque… Como siempre eres el que entiende de todo, eres inteligente, bueno… Y principalmente, eres muy buen amigo…
Ed, no era precisamente una persona a la que le gustaran los cumplidos. A pesar de su edad, era una persona bastante huraña. Más bien, era bastante cerrado a los demás.
-Deja de dar vueltas y dime que quieres…-me dijo sin cambiar de expresión.
-Está bien, está bien.- cambié mi postura, y me dirigí a él en un tono más serio.-Mira. Esto encontré anoche, en el librero de mi casa.
-¿Y? ¿Qué quieres saber acerca de esto?-tomó el libro, sin asco.
-Pues… Que no lo entiendo. Me gustaría saber…
Interrumpiendo mi comentario, el chico abrió el libro. Creo que esa vez fue la primera vez que a mi amigo, lo había visto sorprenderse por algo. Él, tampoco entendía lo que leía, por lo que decidió recurrir a su padre.
El señor Balk, se encontraba en su escritorio, en el piso superior, escribiendo sus memorias para la posteridad de su familia, cuando nosotros entramos, discretamente en su habitación.
-¡Padre! ¡Necesito tu ayuda!-le dijo Ed a su cansado padre, que no solo dio un salto en su silla haciendo que volaran algunas hojas lejos de la máquina de escribir, sino que también se sintió sorprendido, ante el pedido de ayuda
-Bueno, pues… ¿Qué se te ofrece hijo?-y juntó los dedos para escucharlo atentamente.
Edward no le dio ni un tipo de explicación, simplemente le tiró el libro en la cara, como si el hombre supiera de qué se trataba. El señor se extrañó ante esto, así que, nos dijo que como se encontraba ocupado, se encargaría del libro luego, suponiendo que era una novela que el chico no entendía. Ed dijo que el libro no era suyo, y que no entendía nada en lo absoluto.
-Pero… Eddy, me encuentro ocupado en este momento. Te prometo que más tarde le echaré un vistazo, ¿si?
-No padre, eso lo necesito saber ahora, por dos motivos: el primero, que no es mío, como te dije, es de Sophie, y el segundo, que realmente quiero saber de qué se trata.
El hombre agotado, decidió acceder al pedido de su hijo y abrió el libro. Cuando lo abrió, los ojos se le abrieron bien grandes, y apretó los labios bien fuerte, haciendo que sus labios formaran una línea recta. Al instante, nos echó de la habitación, indignado con ambos, por el contenido del libro.
-La verdad, es que no se que le pasa… –Dijo Ed, sentado en la escalera- ¡Él nunca se comporta así!...
-Si, eso lo sé. Pero, ¿Qué pudo haber tenido ese libro, que lo sorprendió tanto?
Ed, me miró a los ojos. Si hubiera algo que me gustaba, era que mi amigo me mirara a los ojos, en expresión de confianza. Tenía una mirada profunda, y tranquilizante. Eso hizo que las ansias se desvanecieran un poco.
-Pues, acerca de eso no tengo la más remota idea, porque al libro no lo entiendo, y creo que me está dando curiosidad por saber que decía…
Una hora más tarde, llegó mi hermana a la casa, muy enojada conmigo por no haber comido el desayuno. Se hizo anunciar al señor Balk, y dijo que subiría a su oficina. Diana, me avisó que si me movía de ahí, iba a castigarme de por vida, así que solamente me senté a hacerle compañía a mi amigo, quien cargaba con su intelecto frustrado, y yo con la curiosidad reprimida.
****************************** ****************************** *********
Para mi... quedo un poquito corto xD. Pero estoy trabajando con el tercero.
Gracias por ser pacientes! ^^
__________________ SIII!!
LLEGA UN FIC YAOI A ZONA DE FAN'S!! LOVE AFTER LOVE! ENTRÁ!! Hacele Click a la imagen!! 8D
* * * |