Forbidden Love ID: 177448 Registrado: agosto-2007 Hace: (836 dias)
Mensajes: 627
| Gracias de nuevo a las dos por leerlo. No me cansaré de daros las gracias.
He tardado un poco en escribir este capítulo, pero espero ke les guste. El fic se acerca a su desenlace.
Capítulo 4: Una victoria
Kyoya estaba tomando el té con Tamaki, aparentando normalidad; En realidad estaba bastante nervioso, pero para no darle el gusto a Hina, disimuló. Así pretendía aparentar que lo tenía todo controlado.
Tamaki.- *En realidad también nervioso* ¿Te sirvo más té?
Kyoya.- No, ya lo hago yo.
Tamaki.- o.o Pero es que yo siempre se lo sirvo a todas las clientas… em… y clientes, claro.
Kyoya.- *Se sirve el té* Ya, pero no olvides que aquí tú no eres el único caballero. No necesito que me sirvan el té, no te ofendas.
Hina.- *En tono de burla* Pues para ser gay, no se te nota nada, Kyoya. Ya sabes: “Tú no eres el único caballero” *Imita las palabras de Kyoya dándole un tono irónico*
(Kyoya.- Como me levante… ò.ó)
Tamaki.-*Intentando calmar la situación* Pues muy amable por tu parte Kyoya, ningún cliente ha tenido este tipo de detalles conmigo.
Hina se disponía a volver a interrumpir molestando a Kyoya, cuando Haruhi le paró los pies.
Haruhi.- *En voz baja a Hina* No está bien lo que haces, por favor, déjales. No soy la única que se está dando cuenta de lo que pretendes.
Sin decir nada Hina se levantó de su asiento y se marchó de la sala. Kyoya no sabía si sentirse bien o mal. Por un lado estaba contento porque estaba con Tamaki, pero por otro lado no podía evitar pensar que quizá Hina también estuviese sufriendo y pasándolo mal.
(Kyoya.- Espera un momento… ¿cuándo me he preocupado yo por los demás ¬.¬?)
Tamaki.- Kyoya, ¿En qué piensas?
Kyoya.- Discúlpame, Tamaki. Creo que voy a hablar con Hina. Es hora de dejar las cosas claras.
Kyoya buscó durante un rato a Hina, y finalmente la encontró en uno de los pasillos mirando melancólicamente por la ventana del instituto, hacia el patio.
Kyoya.- Viéndote así, nadie diría lo mal que te has comportado hasta ahora.
Hina.- Tengo mis razones, puede que no estén justificadas y que alguien como tú no las comprenda.
Kyoya.- Si es así, cuéntamelas. Así a lo mejor puedo comprenderte.
La chica se quedó pensativa durante unos segundos, pensando cuál era la mejor manera para comenzar su relato.
Hina.- Lo que más me molesta es que casi no te acuerdas de mí. Éramos muy pequeños cuando nos conocimos. Me gustaba mucho estar a tu lado, pero tú nunca has parecido sentir lo mismo. Me gustabas tanto que no me importaba lo que tu pensases, así que un día, me declaré.
Entonces finalmente Kyoya recordó:
Aquel día había quedado con Hina para ir a jugar, como solían hacer de pequeños. La niña le confesó sus sentimientos, pero Kyoya no sentía esa clase de afecto hacia ella. Le mintió y la rechazó con el pretexto de que él se convertiría en un hombre de negocios y que no se preocuparía por el amor. Se daba cuenta de que su mentira fue una estupidez, ya que aunque hubiese querido, no habría podido evitar enamorarse de alguien tarde o temprano.
Kyoya.- Perdóname, te he hecho daño… Pero ha pasado mucho tiempo desde entonces, las personas cambian. Tú tampoco eres la misma de entonces.
Hina.- Aún así seguirás queriendo a ese chico ¿verdad?, por mucho que yo cambiase, tus sentimientos no cambiarían.
Kyoya.- *se queda pensativo unos momentos* No, nada de lo que tú hagas podrá cambiar mis sentimientos hacia él.
Hina.- *con la voz quebrada* Entonces… ¿todo lo que he hecho hasta ahora… para intentar que dejaras de pensar en Tamaki… ha sido en vano?
Con un movimiento leve, Kyoya asintió en respuesta a la pregunta de Hina. Ella agachó la cabeza para decir unas últimas palabras antes de marcharse.
Hina.- lo siento.
Salió corriendo de allí y Kyoya decidió no seguirla, parecía que estaba llorando.
Justo entonces pensó que ya que Hina no molestaría, debía de dar un paso adelante en su relación con Tamaki. Dentro de unos días no tendrían instituto porque había unas fiestas, así que cogió el móvil y marcó el número de Tamaki y esperó impaciente.
Kyoya.- ¿Tamaki? Soy yo, Kyoya.
Tamaki.- ¿Sí? Dime, ¿Qué querías?
Kyoya.- Estos días me voy a ir con mi familia a una playa privada, pero ir yo solo con mi familia sería un poco aburrido así que puedo llevarme a un amigo, ¿Te animas?
Tamaki.- * Ilusionado*¿En serio? Estaré encantado de ir contigo, ¿Cuándo es?
Kyoya.- Pues mañana vente a mi casa con las maletas hechas, entonces nos iremos de viaje.
Tamaki.- ¡Allí estaré! Gracias. Nos vemos.
Después de eso, Kyoya regresó a su casa impaciente.
Estaba feliz porque parecía que tanto esfuerzo por fin había dado sus frutos. La verdad es que le parecía estar en un sueño, había tantas cosas que quería decir a Tamaki que se sentía abrumado.
Al día siguiente, según lo acordado, Tamaki se presentó en su casa, y él lo condujo a su habitación.
Kyoya.- Esperemos aquí unos minutos, hasta que los demás terminen de prepararse.
Tamaki.- Tranquilo, no me importa. Estoy encantado de poder ir de viaje con un amigo. ¿Recuerdas cuando nos conocimos? Me enseñaste muchos lugares de Japón. Estoy contento de que haya podido hacer un amigo tan bueno como tú, Kyoya.
Kyoya.- Un amigo, ¿eh?
En esos momentos Kyoya no pensó mucho, solamente se limitó a actuar, y se inclino frente a Tamaki para darle un beso en los labios, pero éste se apartó.
Entonces Kyoya se detuvo para mirar a Tamaki. No estaba asustado, pero sí un poco desconcertado. “¿Qué he hecho mal?” No paraba de preguntarse Kyoya en su mente. |