Forbidden Love ID: 177448 Registrado: agosto-2007 Hace: (835 dias)
Mensajes: 627
| Siento haber tardado tanto en escribir este cap. T-T
Pero en fin, al menos lo escribi y aqui se lo dejo.
Espero que lo disfruten.
Capítulo 5: Reencuentro.
Ahora Haku se encontraba con Yakumo en una ciudad bastante ruidosa. La gente allí era muy jovial, pero en cambio más concretamente el barrio donde se habían instalado, era increíblemente ruidoso. Añoraba los lugares que elegía Zabuza para descansar, eran tranquilos y agradables, Yakumo sin embargo siempre buscaba la fiesta y el escándalo. Aunque el hotel en el que estaban era caro y lujoso, con el ruido de la calle no se podía dormir.
Yakumo.- No pongas esa cara, anímate y ves a dar una vuelta si quieres.
Haku.- Vete tú, yo me quedo en el hotel.
Yakumo.- Hum… de acuerdo. Te traeré un regalo para que te animes.
Haku.- *Enfadado* No hace falta.
Pareció no hacerle caso, y Yakumo salió de la habitación pasando de él completamente.
Haku recordó que pronto sería el cumpleaños de Zabuza… A Zabuza no le gustaba celebrarlo, pero era una pena no poder estar juntos, le hubiese gustado hacerle un regalo.
Yakumo tardó bastante en regresar, y cuando lo hizo, venía con un montón de bolsas y cosas que había comprado.
Haku.- ¿No te parece excesivo? Eres muy derrochador.
Yakumo.- No, así está bien. Además, te he comprado unos kimonos, he notado que te gustan, ¿Verdad? Eres demasiado femenino…
Haku.- *Molesto* Si te parezco demasiado femenino, no los compres, a mi me da igual.
Sacó de una de las bolsas varios kimonos y vestidos. La verdad es que todos eran preciosos y muy caros.
Yakumo.- No te enfades, quiero que nos llevemos bien. Además, pareces una chica, así que si quieres…
Haku.- *Alzando la voz* ¡Sé lo que vas a decir! ¡No quiero nada contigo!
Yakumo.- Cállate y pruébatelos, anda.
No quiso seguir discutiendo y se fue a una habitación aparte para cambiarse llevándose las prendas consigo. Cada vez que se ponía una, salía de la habitación para que Yakumo opinase, y éste siempre decía que le quedaban geniales… y sin saber por qué, Haku se sentía irritado cada vez que lo hacía.
Yakumo.- Eres gay, ¿no?
Haku.- o////o ¡¿A que viene eso?!
Yakumo.- Es que se te nota muchísimo: te vistes como una chica, te gustan las cosas de chica, te comportas a menudo de manera femenina… y parece que te gusta bastante Zabuza…
Haku.- *Interrumpiéndolo* ¡Métete en tus asuntos!
Increíblemente Yakumo se quedó callado y pensativo… a lo mejor se había pasado con su contestación, quizás no intentaba hacerle de rabiar, sino que lo preguntaba en serio.
Yakumo.- Es que… Zabuza no parece gay, pero yo creo que sí lo soy, porque tú a mi si me gustas. Solo era un comentario.
Haku.- *Más enfadado* ¿Un comentario o una sugerencia?
No dijo nada más y salio a toda prisa de allí. Estaba muy agobiado por todo, no lograba acostumbrarse a Yakumo, y mucho menos a la pérdida de Zabuza… no podía sacárselo de la cabeza preguntándose si se encontraría bien.
Ya que se encontraba en la calle, se puso a dar un paseo. Entonces se sobresaltó, vio a alguien que le resultaba muy familiar a lo lejos: era Zabuza. Corrió hacia él abriéndose paso entre la gente y llamándolo, pero cuando quiso llegar a donde él estaba, ya no se encontraba allí ¿Se trataba tan solo de una ilusión? Estaba casi seguro de que no lo había imaginado, Zabuza estaba allí.
Buscó durante largo rato pero no lo encontró. Al final, cansado, decidió volver con Yakumo. Cuando entró en la habitación y se encontró con él, lo notó pensativo.
Haku.- ¿Ocurre algo?
Yakumo.- He notado algo extraño… hay demasiados ninjas ocultos por la ciudad en las últimas horas, los ciudadanos no se han dado cuenta, pero yo sí, ¿y tú?
Haku.- Ahora que lo dices… sí, yo también noté algo raro cuando salí… Y también creí ver al sr. Zabuza…
Yakumo.- *Sobresaltado* ¡Será Zabuza y unos seguidores que le acompañan! ¡Querrán recuperarte!
Haku.- No creo, Zabuza siempre trabaja solo, al único que acepta como compañero es a mí, dice que los aliados son un estorbo.
Yakumo.- Seguro que debe de estar desesperado por encontrarte para contratar subordinados.
Haku.- *Gruñendo* ¿Me estás escuchando? ¡Te acabo de decir que va solo!
Parecía que Yakumo iba a contestar, pero no le dio tiempo. Se vio interrumpido por un tremendo ruido en la calle.
Haku.- *Atemorizado* ¿Explosiones?
Se iba a asomar por la ventana para ver el exterior pero Yakumo se lo impidió, aún así podía oír a la gente de gritar y un enorme estrago.
Yakumo.- No te asomes a la calle… puede ser peligroso si utilizan explosivos.
Haku.- *Calmándose* ¿Qué hacemos entonces? No es seguro salir a la calle, pero continuar aquí tampoco lo parece.
En unos instantes un ninja enmascarado irrumpió en la sala. Haku determinó que no se trataba de Zabuza por la constitución.
Yakumo.- ¡Cierra los ojos!
A Haku no le dio tiempo a reaccionar y pronto se vio deslumbrado. El atacante le había sorprendido con una extraña técnica: había utilizado una bomba que emitió un fuerte y cegador destello al explotar, parecía que iba cargada de chakra, pero no podía saber los detalles porque no conocía esa técnica.
Haku calló al suelo sacudido por la explosión. Tenía leves quemaduras en el cuerpo, pero eso era lo de menos: cuando abrió los ojos tan sólo distinguía leves sombras.
No podía determinar donde estaba su compañero, a su alrededor todo era muy confuso.
Alguien lo cogió en brazos y emprendió una huida. No sabía ni siquiera si se trataba de Yakumo u el ninja, pero decidió abandonarse a su suerte y confiar en que fuese Yakumo.
Estaba asustado, a su horrible situación se sumaba el descontrol general, y aunque no podía verlo con los ojos por culpa del a ceguera, oía como cundía el pánico. Afortunadamente, una voz lo tranquilizó.
Zabuza.- Tranquilo, ya estás a salvo, Haku.
Haku.- *Sorprendido* ¡Sr. Zabuza!
No sabía si alegrarse o entristecerse, por un lado se había reencontrado con Zabuza, pero por otro, esto podría significar que Zabuza era el responsable de los ninjas que estaban sembrando el caos, además, no sabía cómo se encontraba Yakumo.
Por primera vez se sintió preocupado por Yakumo. |