
28-jun-2009
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"Be water my friend" ID: 370701 Registrado: marzo-2009 Hace: (252 dias)
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| *Suspiro* dejo la última parte con Sanada:
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Cuando esa atrevida Mousai había dicho helado de vainilla, nunca imagino lo que esas dos palabras implicaban: salir de la academia Kross justo por la puerta de enfrente solo para ir al centro de la ciudad directo a la que según la chica, era la mejor fuente de sodas de la zona. Y ahora estaba ahí un local de una plaza del centro comercial, en una mesa de dos, acompañado por Susumu Shimura, ambos con ropa de civil y ella comiendo helado con jarabe de chocolate mientras él opto por un simple té. ¿Helado en un día lluvioso? Algo poco racional para Sanada Genichiroh. Todo con tal de obtener información valiosa. -… sus padres siempre están de viaje.- Dijo Borreguito saboreando lo que había en su cuchara.-La verdad dudo mucho que conozcan a su hija. -¿Ha estado sola todo este tiempo?- Sanada llevaba un rato interrogando. La peliblanca estaba soltando lo que sabía con cierta facilidad.
-Creció con ese estirado que siempre la acompaña. La verdad yo no aguanto verlo, creo que le a pegado algunas manías a Rozen.
-¿Manías?- El Emperador rezaba por que no fuera nada malo o extraño.
-Bueno, hábitos raros, como el siempre estar bebiendo asqueroso té.- Los dos miraron la taza de Sanada. Susumu arqueo las cejas, tal vez esos dos tenían más cosas en común de las que creían.- Sin ofender. -Descuida.- Sanada hizo un gesto con la mano.
Shimura había hecho varías pedradas a los buenos modales y pulcra educación. Había que empezar viendo su ropa: una microfalda de mezclilla oscura, mallones pescador ajustados con encaje en las orillas igual que la blusa strapless, todo en negro y haciendo juego con la chamarra torera con cierres en dorado que también era oscura. La verdad, no necesitaba de esos zapatos altos para hacerse notar más. Por décima vez Sanada se pregunto como demonios habían podido salir en tales condiciones de la prestigiosa Kross. -Sugiero que no la intentes comprar con regalos.- Susumu regreso a la conversación original.- Terminaran botados en un rincón junto con los otros. Se ve que eres un chico especial, sabrás hacer algo interesante ¿no, grandote?
Sanada dio una media sonrisa como contestación antes de tomar un sorbo de su té. Ni por asomo se le había cruzado dirigirle la palabra a esa chica por cuenta propia, era completamente diferente a él, pero tenía mucho carisma. -Quiero que me di…
Sanada dejo de hablar cuando noto que Hitsuji dejo de prestarle atención y miraba en dirección opuesta. Ya se le había hecho raro que hubiera conseguido que se concentrara en él por tanto tiempo sin aburrirse. Algo le decía que esto iba a tornarse muy complicado.
-Dame una moneda.- Fue una orden, así sin más sin ni siquiera mirarlo ¿Cómo una rockola embobaba tanto a una chica?- Ya me canse de ser interrogada como rea.
No pudo más que atender la petición. Busco en las bolsas de su cartera y le dio la mentada moneda.
Susumu se paro y fue al otro extremo del local. Segundos después la música empezó a sonar.
Sanada desde su lugar noto la nula intención de Shimura de regresar. Ella comenzó a bailar ahí, enfrente de todos sin tomarle importancia. Él se puso de pie y se acerco muy cerca del ángulo de visión retomando lo que antes planeaba hablar. -Decia que… -No te voy a contestar nada…- ahora era Sanada el que arqueaba las cejas ante la seriedad de Shimura que no dejaba de mover las caderas al ritmo de la música. - a menos que bailes conmigo.
-¿Qué?- Medio exclamo incrédulo.
-¡Vamos! ¿¡O solo sabes bailar tango, Emperador?!
Shimura consiguió picar el orgullo del moreno con esos ojos y sonrisa traviesa sin perder el ritmo en ningún instante. Oh, claro que le demostraría que sabía bailar lo que le pusieran. Alzo los hombros en un movimiento rápido para acomodar su chaqueta. Se paro delante de la peliblanca y sin ningún problema, se integro a sus pasos.
Hitsuji-chan tenía una sonrisa genuina de que se estaba divirtiendo con aquello. En verdad el moreno sabía moverse. Él solo pensaba que eso debía valer al menos diez cuartillas de información.
La gente que se estaba ahí los miraba, dejando sus helados derretir o su café enfriar. Era un buen espectáculo para una tarde lluviosa. Parecía que ya habían bailado juntos alguna vez, pero en realidad se trataba de que ambos tenían noción de lo realmente es ritmo.
Al final Susu-chan palmeo el hombro del otro. -¡Genial, Sanada! ¡Sabía que tenías algo más que esa fría cara! -Gracias,- él susodicho realmente se sintió alagado.- ahora… -¡Nos quedan dos más!- Exclamo Borreguito queriendo aprovechar tremendo compañero que tenía.
Sanada quería darse de topes contra la pared, pero era irremediablemente jalado por su acompañante para seguir con aquel show.
Cuanto, cuanto se alegraba, que ninguno de sus compañeros estuvieran ahí.
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Getzu... NO ME MATES *sale corriendo dejando un caminito de humo*
Última edición por Nu-nu-nu; 18-jul-2009 a las 22:52.
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