| En la entrada de la prision de la atalntida.
Ya hacia mucho tiempo que los reos habian salido, la entrada estaba en penumbras, destrozada y llena de sangre.
Lentamente fue emergiendo una criatura que se parecia a un lobo. En cuanto la luz del Sol lo tocó soltó un rugido de alegria y desaparecio.
La criatura se detuvo a unos metros de distancia al percivir la resencia de otros seres vivos en la sercanía.
Sin pensarlo dos veces, se dirigió a investigar lo que eran aquellas almas que sentia.
Se detuvo y ocultó detras de un pilar, a veinte metros de distancia de aquellos extraños.
Eran cinco, pero dos de ellos eran diferentes a los demas.
Uno de ellos miró directamente a donde el estaba.
-¿Hu?
-¿Que pasa niña?-pregunto Zanto al verla con la vista fija en direccion a un lugar vacio.
-¡¡¡¡¡¡QUE NO SOY UNA NIÑA!!!!!!!!!, crei ver algo, pero es imposible que un lobo este por aqui, enmedio del desierto.
Todos callaron y sacaron sus armas, lentamente se acercaron a la zona donde Enary vio al lobo.
Cuando llegaron no habia nada, solo tierra arida y reseca como el resto del lugar.
Algo callo del cielo detras de ellos.
Al voltear, no hubo quien no soltara un brinco, ya que frente a ellos habia un lobo blanco gigante.
-Espera un momento....-dijo Agatha al ver al lobo de serca.
Lentamente el lobo se levantó hasta quedar parado sobre sus patas traceras, ese no era un lobo.
-¿Que es lo que hacen aqui?, vallanse es demasiado peligroso- dijo la criatura con un tono muy imponente.
-¿Que? o ¿Quien eres tu?- preguntó Agatha.
El simplemente rio, mostrando unos dientes identicos a los de los lobos.
-No les sirve de nada saber mi nombre, pero se los dire de todos modos, me llamo Yaotl Pec y soy.. ¿Que estas haciendo?.
Enary estaba detras de Yaotl, jugando con su cola de lobo, viendola mas detenidamente y jalandola.
El estaba a punto de gritarle cuando a lo lejos se escucho el rugido de una criatura, antes de que los demas lo notaran, Yaotl habia desaparecido, dejando a Enary en el suelo, con un pedazo de pelaje entre las manos.
__________________ Los lobos le aullamos a la madre Luna, para pedirle la paz entre jaurias La soledad ahora solo es un recuerdo lejano, mientras estes junto a mi, y yo junto a ti, podremos contra lo que sea que se cruse en nuestros senderos. |