| El calor cada vez era mas intenso, era tal, que sin esfuerzo se podia ver la distorcion causada por este.
Debajo de una de la poca sombra que le ofrecia uno de los postes que habian dejado los arqueologos estaba Yaotl, asandose lentamente.
"Deberia quitarme la piel de ensima, pero si lo ago me quemaria la piel"penso mientras se acomodaba para que la sombra lo cubriera mas.
Depues de unas horas, la sombra desaparecio y Yaotl se tuvo que esconder en la sombra de la entrada de la prision.
-No tengo otra opcion- susurro mientras tomaba su zampakuto y abria una aentrada al sereitei.
"Me alegra que no me exiliaran"
En el sereitei.
Yaotl habia vuelto a caminar como si fuera un anmal, volviendo a parecer un lobo gigante, mientras se paseaba por los cuarteles buscando un poco de agua. En su camino espantaba a varios shinigamis, pero eso a el no le importaba, lo que queria en ese momento era calmar su sed.
Despues de un rato vio una puerta entre abierta, por la cual se veía un estanque.
Sin pensarlo dos veces se acercó a el agua y, al igual que los lobos, comenzó a tomar directamente del estanque.
__________________ Los lobos le aullamos a la madre Luna, para pedirle la paz entre jaurias La soledad ahora solo es un recuerdo lejano, mientras estes junto a mi, y yo junto a ti, podremos contra lo que sea que se cruse en nuestros senderos. |