Foros DZ - Ver Mensaje Individual - [PF] Tsunaida te ni kissu wo C H A P T E R T E N
Ver Mensaje Individual
Antiguo 20-jul-2009
Yuu Kanda bandera_pirata
 
Avatar de Yuu Kanda
alethéia
Conti ~

¡Hola mundo queyanosehapasadopormific¬¬, aquí les traigo la cortisísima conti ewe (10 páginas) que tardó millones de años ya que tuve un bloqueo mental masivo DD:!

Capítulo 2 ; ¿Nani? ¿Yo? ¿La más popular de la escuela? ¡Imposible!

-Pues, yo… -dudó un momento y la miró-no. No estoy molesto contigo, Rin-chan –rió-. Yo no puedo estar molesto contigo.
-Se supone que eso me lo tengo que tomar como un cumplido, ¿no? –ironizó- ¡No sabes cuánto me has preocupado! –agregó al sentir los brazos del tensai abrazándola- ¡Pensé que no me volverías a hablar!
-Eh, ni que fuera tan amargado –le besó la frente y sonrió-. Ya te lo dije, no puedo estar molesto contigo.
-Mhh, eso espero –volteó a otro lado para que no notara su sonrojo-. Qué lata, ahora me persiguen a mí también.
-Ya eres la más popular de la escuela –Marui se apoyó de la baranda y contempló el paisaje-. Qué suertuda eres.
-¿No fuiste tú el que me dijiste que ser popular era una lata? –atacó, poniéndose al lado de él- No te entiendo.
-Bueno en una parte sí-la miró y volvió al paisaje-…y en otra no. Todo el mundo te admira y habla de ti a cada rato. Me has hecho perder fama.
-Ah, ya veo –sonrió socarronamente- ¡Estás celoso!
-¿Are? ¡Iie! –negó con los brazos, adquiriendo un tono rosado en sus mejillas- ¡Claro que no! ¡N-no es eso!
-Oh, sabes que sí –le jaló una mejilla- ¡No tienes por qué ocultarlo!
-¡No estoy celoso! –cuidadosamente, apartó su mano y se cruzó de brazos, aún sonrojado de la vergüenza- S-solo digo que eres una suertuda. Es todo.
-Sí, claro. Ya hasta te sonrojaste –le propinó un leve puñetazo en el hombro-. No importa si no lo admites.
-¡Que no estoy celoso! –exclamó, acercándose al rostro de la chica- ¿Por qué no lo entiendes?
-Sí que lo estás –ella hizo lo mismo-, pero no lo quieres admitir.
Ambos se miraron, sin percatarse de la corta separación que había entre sus rostros.
-No lo estoy –inclinó su rostro a la izquierda y se acercó más-. Tú…eres una presumida.
-Y tú un celoso…Bunta-kun –entreabrió sus labios. El pelirrojo hizo lo mismo-¿Por qué no lo admites y ya?
Sus rostros estaban a muy, muy escasa distancia. Rin fue la primera en darse cuenta de que estaba a punto de besarse con su amigo.
El otro sonrió levemente y tomó su barbilla.
Se acercaron un poco más y…
…alguien abrió la puerta. [N/A: ¿Creyeron que se besarían apenas en el segundo capítulo? Nah, muy pronto ;D]La persona se paró en seco al ver la escena y al acto empezó a reírse a carcajadas.
-¡¡Eeh!! ¡Sí que son atrevidos ustedes dos! –Era Nioh- ¡Quién lo diría, agarrados con las manos en la masa, puri~!
-¿Qué ocurre, Nioh-sempai? –Akaya asomó su cabeza y se quedó paralizado por unos segundos, luego rompió a carcajadas, al igual que su sempai.- ¡Marui-sempai al final tomó la iniciativa!
Inmediatamente, Rin y Marui se separaron, horriblemente sonrojados. Luego llegaron Jackal, Renji y Yagyuu, que no tardaron en reírse también.
-¡Urusai! –ordenó Marui, enfadado y rojo- ¡Dejen de reírse, por Kami!
La chica trataba de calmarse para no matar a todos, especialmente al tensai. Por culpa de él casi todo el equipo de tennis se reía de ella por la comprometedora pose en que ambos estaban hacía dos minutos.
-Juro que si tendría un rifle los mataría a todos ustedes –dijo ella, con un tono de voz siniestro-. Principalmente a ti, Bunta-bakka.
-¿Por qué yo? –preguntó inocente- ¡Fueron ellos los que se burlaron!
-¡Y tú querías besarme! –acusó, sonrojándose más. Sus ojos estaban rojos- ¿Quién crees que tiene la culpa?
Las risas aumentaron.
-¿Entonces por qué no te apartaste? –contraatacó éste. El resto del equipo se calló al instante- ¡Pudiste hacerlo!
-¡Pues discúlpame por ser una chica! ¡Se supone que ese es nuestro instinto; no apartarnos cuando un chico está a punto de besarnos!
-¡Eso no viene al caso!
-Paren ya, par de tórtolos –Nioh seguía riendo-. Que los que se pelean se aman, puri ~.
-¡Y el que lo dice los separa! –callaron a coro el titular y la pelinegra- ¡Deja de molestarme, Nioh!
Todos volvieron a explotar de la risa. Ya muy enfadada, y a punto de estallar, la joven Kiryu decidió retirarse a terminar su desayuno, dejando al oji morado con el equipo, que lo molestaría durante un largo tiempo por eso.
------------------------------------------------
Aún refunfuñando, se sentó en una banca debajo del árbol de cerezo más grande. Estaba el doble de sonrojada –y también de cabreada-. Si no le hubiera empezado a molestar con eso de que estaba celoso, hubiera terminado su desayuno y ahora estaría en las canchas del club de tennis femenino practicando.
¡Y pensar que por poco gastaba su primer beso con él!
Aunque una muy pequeña parte de ella le hubiera gustado que eso pasara.
-¿A-are? –sacudió la cabeza, borrando la imagen- ¡Claro que no! ¡Y-yo no quiero…¡Maldición! ¡Debo dejar de hablar sola!
Se levantó, con el triple de rabia, y se dirigió a los vestidores femeninos. Dejó su caja del desayuno en su casillero y buscó sus cosas para cambiarse.
Agarró su pantalón corto blanco y su camisa de mangas negras.


-¡Vamos Rin! –animaron un par de chicas a la pelinegra- ¡Tú puedes hacerlo!
Rin rebotó la pelota y miró a las canchas vecinas.
Trató de no romper su raqueta al darse cuenta que Marui la miraba. Volteó el rostro, con el ceño fruncido y algo sonrojada. Los demás titulares rieron ante la reacción de ésta.
El pelirrojo sintió que con ese simple gesto lo había atravesado con una flecha llena de culpa.
-Genial –susurró éste- ¡Ya la he embarrado!


-¡Rin-chan! ¡Chotto matte, onegai!
-¿Qué quieres, Bunta? –preguntó ella, irritada. Bufó al ver cómo el joven Bunta la tomaba por los hombros- .
-Ya. ¿Estás molesta conmigo?
-¿Y tú qué piensas? Ahora Nioh-bakka me molestará durante mucho tiempo. Y encima casi me besas –agregó para sí-.
-Hm. Ya veo –la acercó más y le sonrió de una manera provocativa-. Y entonces… ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera hecho? ¿Eh? –tomó su barbilla y la miró, aguardando su respuesta-.
Ella sintió cómo su corazón volvía a latir como loco.
-…-se sonrojó y lo miró-. No lo sé, Bunta.
Empezó a separase y caminó dos pasos. El chico deslizó su mano hasta la muñeca de Rin y la apretó ligeramente, obligándola a pararse.
Ésta forcejeó un poco, sin lograr nada.
-Suéltame –ordenó, aún intentando soltarse-. Bunta, suelta mi muñeca.
-Al menos déjame acompañarte–sonrió de una manera altanera, jalándola una vez más hacia él-. ¿Puedo?
-Cómo odio que hagas eso–se quejó, tratando de apartarse del torso del chico-. Oi, suéltame ya –éste la miró, esperando a que dijera “Sí, me puedes acompañar”-…d-de acuerdo…demo ¡Suéltame de una vez!
-Está bien –rió, divertido-. Pero, no demasiado –pasó su brazo por los hombros de la ojiazul-. Me gusta ver tus reacciones, son divertidas.
-Y cómo odio que te pongas así –volvió a refunfuñar, volteando a otro lado-. Eres un fastidio.
-Yo también te quiero, tonta.
-Hnn…Bunta, disfrutas de esto ¿verdad?
-Como lo dije antes, sí, me gusta. Cuando te pones nerviosa o como estás ahora eres muy graciosa.
Rin lo miró con odio en su mirada. Marui sonrió, aún más divertido.

-¡Odio cuando hace eso! –exclamó, sonrojada, al cerrar la puerta- ¡Es un idiota! ¡Y casi me…!
-¿Casi te qué? –con una cara de ultratumba, Yuu se paró enfrente de ella- ¿Qué estabas haciendo, hermanita?
-E-esto, ¡n-nada! –exclamó, tratando de ir a su cuarto- ¡No importa, de verdad!
-Rin –la agarró por los hombros-. ¿Qué rayos pasó? Espero que no sea lo que estoy pensando.
-…-se imaginó lo que su hermano menor pensaba que había hecho y enrojeció totalmente- ¡¡Claro que no, Yuu-bakka!! ¿¡Cómo puedes pensar eso!?
Dicho esto, empezó a pegarle puñetazos al torso del muchacho pelinegro.
-Ya, deja de golpearme –agarró ambos puños y esquivó una patada de ésta- y dime qué ocurrió, jovencita.
-Un amigo casi revela un secreto mío –mintió, esperando a que le creyera-. Y siempre lo hace, por eso. ¿Ya? ¿Feliz?
-Espero que estés diciendo la verdad –levantó una ceja y cruzó los brazos-. Sabes que no me gusta que me mientas.
<<Si supieras lo ingenuo que eres a veces, Yuu-bakka>>Se dijo ella para sí <<A veces eres demasiado ingenuo>>
-Hnn, que no lo estoy, idiota –mintió por segunda vez, fastidiada- ¿Puedo irme a mi cuarto? Estoy cansada.
-Pues sí, pero no te tardes –la miró-. Tienes que hacer la cena.
Lo fulminó con la mirada desde la escalera.
-¿Sabes? Sería bueno que tú cocinaras tu propia cena –dijo, molesta-. También tengo una vida ocupada.
-No sé cocinar –se excusó-. Y no hay nadie más en esta casa que sepa cocinar, así que no te quejes.
-Entonces has algo productivo y lava los platos o limpia la casa de vez en cuando.
-Sí, lo intentaré.

Se tiró en su cama y cerró los ojos con fuerza. Necesitaba relajarse. Estaba demasiado tensa.
¿O debería decir demasiado enamorada?
Ese rollo del amor era un problema para Rin.
¿Por qué justamente le estaba pasando en ese momento, de una manera tan rápida?
Se ponía tensa y nerviosa al estar al lado de Marui. Él la abrazaba y la chica se ponía colorada como tomate. Y encima, éste parecía estarlo disfrutando.
Lo que le preocupaba era que se diera cuenta del secreto de ella antes de lo esperado, y, según había leído, se distanciara de ella por la incomodidad.
No quería perder a tan valioso amigo por un sentimiento confusamente extraño.
Suspiró y bajó una mano por su cuello para buscar el collar que su madre le había obsequiado, pero lo único que llegó a palpar fue su fría piel.
Se levantó bruscamente, aterrorizada. Ése era su más preciado tesoro.
¿Acaso lo había dejado en su casa de Inglaterra?
¿O en el avión?
-¡Maldición! –buscó en todos los cajones y maletas- ¿Cómo lo pude haber dejado…?
Después de detenerse a pensar, recordó que se lo había dado al tensai.
-Qué mala memoria tengo –se golpeó la frente y se sentó-.
Intentaría pedírselo al día siguiente, si es que él se lo daría.

-¡Buenos días, Rin-chan! –exclamó el de ojos morados al ver acercarse a su amiga- ¿Ya no estás molesta conmigo, verdad?
Como de costumbre, sujetó a la pelinegra por los hombros.
-No, Bunta-kun, no lo estoy –suspiró y lo miró-.
-Me alegro. ¿Estudiaste para el examen de biología?
-Pues no. Me dio fastidio. Pero de todas maneras sacaré buena calificación –aseguró-.
-Eso espero.
-Sí, como sea –respiró hondo y se aclaró la garganta-. Oi, Bunta-kun…
-¿Sucede algo?
-Algo por el estilo. Escucha, ¿Te acuerdas del collar que te di el día en que me iba a Inglaterra?
-Claro –desabrochó un botón de su camisa y sacó el delicado collar, que aún estaba perfectamente conservado-. Siempre lo llevo conmigo… ¿Lo quieres, verdad? –preguntó, observando que la mirada de la chica estaba clavada en el collar-.
-…supongo que sí –admitió algo avergonzada-. Es que me encanta ese collar y…
-No te lo daré –interrumpió, sacándole la lengua-. Tú me lo diste, y ahora es mío, así que no te hagas muchas ilusiones.
-¿Nani? ¿No me lo darás? ¡Demo…es mío!
-Ya no lo es. Debiste pensarlo antes de entregármelo.
Rin refunfuñó y cruzó sus brazos, molesta –como de costumbre-. Después de todo, el muchacho no cambiaría. Si se apoderaba de algo, no lo soltaría ni aunque alguien se lo pidiera de rodillas.
Lamentablemente no iba a recuperar su accesorio favorito.

-Ne, Rin-chan ¿Participarás en el torneo de selección para el equipo? –una chica del club de tennis se le acercó- ¡Tienes que participar!
-Pues no había pensado en eso –respondió, arreglando las cuerdas de su raqueta-. Tal vez lo haga.
-¡Sí! ¡Seguro que ganará algún puesto de titular! –otra chica de segundo año se acercó, junto a dos de sus amigas-
-Chicas, por favor, no hagan tanto ruido –Rin trató de calmar a las eufóricas fans-. Nos regañarán.
-¡Rin las vencerá! –apoyó otra más, haciendo que el bullicio aumentara- ¡Tienes que participar!
-Chicas, silencio…
Ya era inútil. Todas habían hecho un escándalo impresionante alrededor de ella.
Suspiró y les siguió la corriente, después de todo era lo único que podía hacer.
Tal vez eso significaba ser popular ¿no?
<<Pues si eso es lo que significa…>>Supuso<<…creo que me podré acostumbrar>>
Fin del capítulo 2 ~
¡Al fin! Después de un bloqueo mental-artístico masivo, logré adelantar el final del segundo capítulo. ¡Yay!
Espero que les haya gustado <3
Y quiero complementar lo corto que fue el capi con unos pequeños datos de los chicos de DGM que andan de colados en este fic LOL.
Un poco acerca de…
Yuu Kanda:
Se preguntarán por qué no lleva el apellido “Kiryu”, ¿verdad? Bueno, la razón de la diferencia es que el amargado Yuu es adoptado. Fue llevado a un orfanato apenas nació, y los padres de Rin no dudaron en adoptarlo. Ella sabe de eso, pero aún así lo quiere como si fuera su hermano de sangre. Desde pequeño, su padre le enseñó el arte del kendo y karate al puro estilo del clan Kiryu. Al tener cuatro años nació su “querida” hermanita, y el padre le hizo lo mismo que a Yuu, pero pareció interesarse más en el tennis y el arte, así que le dejó el camino libre para el niño. Con el tiempo logró convertirse en cinta negra y ayudó a mantener el dojo familiar como profesor de los alumnos más avanzados (Ya que no se llevaba muy bien con los principiantes). Actualmente tiene una banda con Rabi, Allen y su amiga Lenalee Lee, en donde él toca el bajo, de vez en cuando la guitarra eléctrica y si se le pide de rodillas (con un argumento base y una compensación que le hiciera olvidar todo eso), canta de vez en cuando. Conoció a Rabi por Lenalee, al entrar en la universidad. Casi descuartiza al Bookman por haberlo confundido con una chica, si no hubiera sido porque Lenalee lo detuvo. Es frío, duro, callado e irrespetuoso con toda persona que se le pase por el lado, pero con sus tres amigos es una décima más abierto, a excepción de Allen, que es su rival. Apoda al peliblanco “Moyashi”, debido a su corta estatura. Está secretamente enamorado de Lenalee. Ama el tempura soba.
Allen Walker:
Su fecha de nacimiento y su niñez es desconocida, al igual que sus padres. Era asistente de teatro cuando era realmente pequeño en Inglaterra, a pesar de que odiaba su trabajo. Un actor decidió adoptarlo el día de navidad, viajando con él por todo el mundo. Éste se llamaba “Mana Walker” y fue reconocido como uno de los mejores actores de todo el mundo. A sus diez años se ganó su extraña cicatriz al tratar de defender a su padre de un asesino, sin ningún resultado. Fue adoptado por segunda vez cuatro meses después, por un hombre llamado “Marian Cross”. A la edad de catorce ya dominaba totalmente el japonés y ambos se establecieron en ese país. Un mes después conoció a Rabi por el club de música de su escuela, y luego a Yuu, quien se convirtió en su rival. Para fastidiar al joven lo llama “Bakanda”. Ama jugar al póker y siempre gana haciendo trampa, sabe tocar muy bien el piano y el teclado y canta increíblemente excelente. Allen es el representante de la banda, siempre consiguiéndoles a los chicos un lugar para tocar, aunque de vez en cuando canta. Es muy amable, cariñoso y atento con todos, sin contar a Kanda, a quien trata realmente mal. Se lleva relativamente bien con Rin, sin contar las bromas pesadas que se hacen y su pequeña pero tensa rivalidad en el póker. Su comida favorita es el mitarashi dango.
Rabi Bookman:
Éste pelirrojo es el descendiente de una familia de genios. Puede memorizar cualquier cosa en menos de dos segundos, y su IQ supera los 200 puntos. Ama coquetear con cualquier chica que se le pase al lado, por ser todo Don Juan. Prefiere no hablar de su pasado ya que dice que le disgusta recordar todo lo malo que pasó. La razón por la que tiene un parche en el ojo es porque fue herido gravemente de pequeño, y no pudo recuperar su ojo, por lo que lo cubre. Su procedencia también es desconocida, aunque afirma ser japonés de nacimiento. Cada vez que ve a una chica linda grita “¡Strike!”. Es abierto, carismático y chistoso con todo el mundo, incluyendo a Yuu, que a pesar de ser amenazado constantemente por éste sigue siendo bromista con él, aunque en realidad ambos son los mejores amigos. Está enterado del secreto del pelinegro y a veces lo molesta con que se lo dirá a Lenalee, pero sigue manteniéndose fiel. También llama a Allen “Moyashi” para ver cómo se queja y ama molestarlo. A Yuu lo molesta jalándole el cabello y llamándolo”Yuu-chan”, “Limón” o “Señor Amargado”. Siempre le pone sobrenombres a todo el mundo. En la banda es el baterista y no tiene miedo a cantar. Él fue el que tuvo la idea de formar una banda, junto a Rin.
Lenalee Lee:
Originalmente de China, es la que evita que Yuu mate a Allen o a Rabi. Tiene dieciséis años y vive con su –ultra sobre protector- hermano mayor. Perdió todo recuerdo de la muerte de sus padres y su hermano dice que ellos “Se fueron a otro país”, para que no sufra. Es realmente femenina y ama usar minifaldas, por lo que generalmente discute con Rin acerca de ese tipo de temas, aunque luego se terminen llevando bien. Se sabe defender bien y sabe meditar ya que Yuu se ofreció, estrechando aún más su lazo de amistad. Desde pequeña le ha encantado todo lo que tiene que ver con una guitarra, por lo que es todo un as con la guitarra. Muy alegre y soñadora, no se rinde pase lo que pase y siempre está ayudando a todo el mundo. Sabe cocinar de todo un poco (Y de hecho fue la que le enseñó a Rin a cocinar), en especial dulces. Su postre favorito es la torta de chocolate. Es amiga de Yuu desde pequeña, y ambos se quieren y respetan mucho. Estudia en la mejor universidad de Kanagawa, junto a Rabi y a Kanda. Nunca ha tenido nada con un chico ya que su hermano, Komui, los intimida o los hecha de la casa, pensando que se quieren aprovechar de ella. En la banda canta y toca la guitarra. Siente algo más que amistad por Yuu, aunque no lo diga.
__________________
One night, and one more time. Thanks for
the memories, even though they weren't so great.







x.
.x
x.
Yuu Kanda no ha iniciado sesión   Responder Citando
 
Página generada en 0,08921 segundos, con 9 consultas