A Kouji & Kouichi fanfic [G] - Foros DZ

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mujer Antiguo 23-ago-2007   Buscar posts de Rachel_Mary en el tema  #1  
 
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Paperbag A Kouji & Kouichi fanfic [G]

Olas!!!este fic esta dedicado para los fanáticos de los gemelos de frontier!!!

Es un fic triste en sí. Trata de la muerte de uno de los dos, pero muere sin antes decirle a su hermano cosas muy importantes k le habia ocultado (no es yaoi... es sobre el amor fraternal y lo fuerte k puede llegar a ser) y es por eso k su alma sigue viva al lado del k vive. éste ulitmo tratará de comunicarse con su hermano.... y psss ia no digo mas... jajaja mejor léanlo...

disfruten esta parte!!!



LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE...


"Llovía.

La tarde se antojaba para pasarla con la familia en casa, sentados todos alrededor de una mesa o reunidos en la sala; pero ése día no, yo no.

El auto avanzaba cada vez mas a prisa, todavía faltaba algo de camino y aún no sabía el lugar de mi destino. Dobló en una curva hacia la derecha, poco después ya habíamos abandonado la carretera y entrábamos a otro camino menos transitado. Entramos a la ciudad.

El conductor del auto negro que me transportaba encendió la calefacción, afuera un viento helado que provenía del norte traía consigo el invierno.

Pero ni la comodidad de los asientos ni el calor artificial podrían quitarme de encima éste frío que yacía en mi pecho, un invierno ya se había anclado en mi ser después de la partida de mi madre. Recordé momentos fantásticos al lado de un gran hermano como el mío, Kouji, con quien compartía la mitad de mi felicidad, la mitad de mi tristeza, la mitad de mi alma, la mitad de mi ser.

Suspiré. Doblé las piernas y las abracé con ambos brazos. Y ya no podía contenerme más, y unas gruesas y silenciosas lágrimas cayeron desde mis ojos hasta mis brazos que ya sostenían mi cabeza.



Entonces una imagen llegó a mi mente, unos llorosos ojos azules se posaban en mi cara, me miraban fijamente con una enorme felicidad; pude observar en ellos mucha satisfacción y alegría. Me hallaba en esos momentos en una camilla, tendido bocarriba, varios doctores y auxiliares a mi alrededor. Y cómo no olvidar eso, si acababa de despertar de lo que hubiera sido mi muerte definitiva. Kouji estuvo a mi lado en aquel entonces tomándome de una mano, era un excelente hermano…


Luego otra imagen apareció; de nuevo los mismos ojos azules, una persona que mas bien parecía mi reflejo en un espejo, sólo que mi “otro yo” ésta vez sonreía; aunque le costara hacerlo. Pude observarlos bien, vi en ellos una gran calma, mucha paz.


Entonces la imagen cambió, ésta vez era una mujer, sostenida por otra persona encapuchada con guantes de látex; y de sólo recordarlo mi llanto aumentaba; una pistola era sostenida en alto por su mano derecha; pedía a gritos que mi madre le entregara algo que para él era de mucha importancia, pero claro, mi madre no sabía nada. El sujeto se descubrió la cara y clavó su vista en mí; entonces pude observarlo bien, era castaño y tomando en cuenta las arrugas de la cara, llegué a la conclusión de que era alguien de edad avanzaba, pero hábil… muy hábil. Un segundo y tercer sujeto, entraron a la habitación, los dos sin máscara, llegaron diciendo casi a gritos que la policía estaba por llegar; y ahora los tres me miraban como si yo fuera el culpable de su fracaso, lo siguiente que pude recordar fue cómo el que sostenía a mi madre levantaba el arma y escuché cómo la accionaba, cerré los ojos y sentí un dolor atroz en un hombro; otro disparo, y mi pierna sangraba a más no poder; mi mente se comenzó a nublar y el dolor que sentía se iba apagando poco a poco conforme cerraba los ojos; antes de perder el conocimiento caí de rodillas al escuchar un tercer disparo divisando frente a mí el cuadro mas horroroso de mi vida, una mujer tendida en el suelo y una gran mancha roja a su alrededor comenzaba a ganar diámetro… ¿moriré? Fue lo último que pensé en aquellos instantes.



Pensaba que el trayecto sería rápido, pero no fue así, pues cuando llegamos al destino iba amaneciendo, tomando en cuenta que salimos de noche del hospital. No pude cerrar los ojos en todo el camino, no es que no tuviera sueño, porque si lo tenía, pero a causa de los últimos acontecimientos, mi mente no dejaba a mi cuerpo descansar.

Levanté mi cabeza y el conductor volteó a verme, después me sonrió, intenté devolverle la sonrisa, pero estaba ahogándome en un mar de tristeza y odio, que no pude hacerlo.
Suspiré y miré a través de la ventanilla del auto.

Un chico, el mismo de ojos azules, salió de una enorme casa que yo alguna vez visité, para recibirme.

Bajé del auto con la mirada clavada en el piso, como si buscara un alfiler en él. Entonces sentí unos brazos alrededor de mí, tan confortables como los de mi madre; pero éstos brazos no eran de ella; sentí el largo cabello de mi hermano y le devolví el abrazo lo mas fuerte que pude, como si mi vida dependiera de aquel contacto. Y de nuevo, como me pasó en el auto, no logré reprimir mi tristeza que salió a la luz convertida en llanto, al que después mi hermano se sumó.
Una mano se posó en mi hombro, giré mi cabeza, pero antes de identificar a aquella persona, un segundo abrazo me paralizó. Mi padre era una de las tantas personas que sentían la muerte de mi madre, levanté la cabeza para verlo mejor, sus ojos estaban completamente cristalizados por las lágrimas; giré mi cabeza hacia la derecha y divisé a mi hermano siendo consolado por la señora que poco a poco fue ocupando el lugar de nuestra mamá en el corazón de Kouji; en ella también pude ver una gran tristeza, sus ojos delataban el dolor que padecía al ver a su hijo llorando de tal forma, pues mi hermano no era muy sentimental, siempre trataba de disfrazar lo que sentía con una frialdad, que a ella preocupaba. Volteé ahora a la izquierda y observé al chofer que me llevó hasta ahí.

Una serie de recuerdos convertidos en imágenes llegaron a mi mente.



En la primera imagen estaba bocarriba mientras respiraba el oxígeno del respirador artificial que tenían cubriendo mi boca y nariz.

-“Ha despertado”- decían.

Divisé una cara de satisfacción y calma en una persona de bata blanca; en una mano sostenía una jeringa que inyectaba a un frasco de suero.


La siguiente imagen fue un techo blanco, una doctora a mi lado no se apartaba de la camilla que me transportaba. Entonces sentí las punzadas de dolor en mi hombro derecho y en el muslo de la pierna izquierda. Quería moverme, pero no tenia fuerzas para hacerlo.


Otro suceso me llegó a mi memoria. Aún estaba acostado bocarriba y muchos doctores y enfermeras me rodeaban; todos traían guantes, cubre-bocas; el doctor que parecía ser el titular de mi cirugía se preparaba, volteé hacia la izquierda con toda la fuerza que tenía y vi que alguien se colocaba detrás de mi cabeza sosteniéndomela y colocándome una vez más el oxígeno, pero entonces sentí un sueño demasiado pesado y cerré los ojos… para quedarme profundamente dormido.


Y recordé, por fin, a la persona que me llevó a la casa de mi hermano. Iba despertando en el hospital la primera vez que lo vi. Como después supe, era el padre de uno de mis amigos, Takuya, un chico castaño de gorra que conocí en un mundo diferente a éste, casualmente en el mismo lugar también conocí a mi hermano.

Cuando entró a mi habitación lo primero que dijo fue:

-¿cómo se encuentra?

-Bien – escuché responder a la enfermera que me atendía, tiempo después oí la puerta cerrarse, la enfermera había salido dejándome a solas con el papá de Takuya.

El señor castaño se sentó en el borde de la cama mientras me miraba; alcancé a abrir las ojos par verlo y él me sonrió.

Comenzó a relatarme lo que tenía que saber por derecho: me habían extraído ambas balas de mi cuerpo; lo demás ya no quise escucharlo… la noticia de la muerte de mamá me paralizó. ¿Mamá, muerta?, no… eso no… jamás… no ella no…

Los días que estuve en terapia no mencioné palabra alguna, hasta que el padre de Takuya me preguntó sobre cómo me sentía, la noche que salí del hospital…

-Bien, gracias - ¿Bien?... yo no podría estar bien. Jamás estaría bien…



Cuando abandoné mis recuerdos y volví en si, estaba en la habitación de mi hermano. Clavé la mirada en una maleta que me pertenecía y me puse a pensar si lo que había ocurrido sería sólo una pesadilla, porque yo quería ya despertar.

Entonces oí a mi hermano hablarme, pero no escuchaba… no lograba entrelazar las palabras para encontrarle significado. Me pregunto algo y solo lo miré a los ojos por unos segundos. Bajé la vista y sin razón alguna comencé a llorar nuevamente, creo que ya se me estaba haciendo costumbre hacerlo. Él se sentó a mi lado y me abrazó por la espalda atrayéndome hacia sí.
Mi padre llamó a mi gemelo desde la planta baja. Rompió el abrazo, pero tal parecía que como yo, no sabía que decir y me dejó en la habitación totalmente solo, pero antes de abandonar el cuarto se giró para mirarme a los ojos y dedicarme una cálida y triste sonrisa… entonces salió.
Una enorme pesadez me invadió y me recosté en la cama, las sábanas de mi cama tenían el aroma de mi gemelo, y sentí como si me abrazara y cerré los ojos… no pude evitar quedarme dormido.


Al día siguiente me desperté algo tarde, por fin después de varios días de estrés y angustia, pude recuperar fuerzas y descansar.

Me duché y me cambié; cuando intentaba colocar mis alborotados cabellos no evité mirarme al espejo; en mis ojos vi reflejada la mirada de mi madre y no pude contener el recuerdo fugaz de su cuerpo sin vida tendido sobre un charco de sangre. Y sin más volví a llorar. Entré de nuevo al baño y enjuagué mi cara para disimular mis lágrimas.

Cuando bajaba por las escaleras de la enorme casa escuché conversaciones en la sala, pero aquellas voces guardaron silencio al aparecer frente a ellos.

Suspiré con tristeza y pasé de largo hasta la puerta y salí.

Afuera, sentí como aquel bello día se burlaba de mí y me hacía olvidar mis tristezas, inhalé profundamente y exhalé. Hacía viento y me alborotaba mi cabello acariciando mi cara. Sentí entonces cómo unos brazos delgados y blancos me rodeaban detrás de mi, por la espalda; me giré y observé a la chica rubia que me había abrazado; pude ver en sus ojos su preocupación por mí bienestar; pero no tenía ganas de hablar y bajé la mirada.

-¿estás bien? – me preguntó.

Mi corazón estaba destrozado, pero de salud estaba mejorando…

-sí – respondí sonriéndole y tomándola por los hombros para verla directamente a los ojos. Ella sonrió conmigo y me abrazó de nuevo.

Levanté la mirada para observar a los demás en la puerta dirigiéndose hacia mí con los brazos extendidos y con una amplia sonrisa, con intenciones de levantarme los ánimos. Estaban todos: Tomoki, Jumpei, Takuya, Izumi… e incluso mi hermano, pero éste último parecía incapaz de querer imitar a los demás.

Me seguía mirando fijamente desde la entrada; yo levanté la mirada y me encontré con la suya; sus ojos me decían miles de cosas, de las cuales pocas eran ciertas… era muy impredecible y era imposible saber lo que pensaba.

Takuya y los demás rompieron el abrazo y se apartaron. No sé cómo pasó pero de un momento a otro estaba abrazando a mi hermano. Lo apreté muy fuerte, como si con ése abrazo trajera a mi madre de regreso, Kouji pareció comprender y comenzamos a llorar juntos. El contacto se alargó unos momentos, mientras yo disfrutaba de él, de su persona, de su esencia; sentí como si en ése tiempo sólo fuéramos uno solo, nuestras almas parecía que se habían conectado y entonces después de mucho tiempo me sentí feliz; con mi hermano a mi lado pensé que pasara lo que pasara siempre disfrutaría de él como en aquel momento…











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chao!!
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Última edición por Rachel_Mary; Hace 4 Semanas a las 11:10.
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mujer Antiguo 23-ago-2007   Buscar posts de Shadow Digi wolf en el tema  #2  
 
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Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Tema Aprovado, pueden continuar con el fic. ^^
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hombre Antiguo 23-ago-2007   Buscar posts de Takerudark en el tema  #3  
 
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Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Wow que bonito n_n Tan triste y tan lindo. Me gusto bastante. Pobecitos ;o; Pero mas te vale que no mates a Kouchi ;o; es mi favorito XD Sigue asi amiga pero porq no mejor poner dos capis por mes? Si no ;o; me desesperare XD
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Grax Dulce *o*


Iniciado por El msn
Takerudark: Ya continuale a tu fic yaoiesco, si no te mataran tus fans xDD
Hikaridark: nu u.ú ahorita no... es qe mis sentidos yaoiescos estan apagados xD
Takerudark: no kisiera saber como prenderlos xD
Hikaridark: xDDDDDD!!!!! aaah hahaha xDDD


El 98% de los adolescentes han fumado,
si eres del dichoso 2% que no lo ha hecho,
copia y pega esto en tu firma.

... Zel es la onda o_o ... (xDDDD)
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mujer Antiguo 25-ago-2007   Buscar posts de MiNaMoTo en el tema  #4  
Sin estado
Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Entonces sentí unos brazos alrededor de mí, tan confortables como los de mi madre; pero éstos brazos no eran de ella; sentí el largo cabello de mi hermano y le devolví el abrazo lo mas fuerte que pude, como si mi vida dependiera de aquel contacto.

.. (esa frase me mato)

ziiguelo porfa!!!te quedo muuy bien!!^^
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mujer Antiguo 28-ago-2007   Buscar posts de Rachel_Mary en el tema  #5  
 
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Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Olas!!!!
sólo paso para dejar un post jsjsjs

y explicar de donde me surgió la idea... ah por cierto Takerudark, sabrás kien se muere hasta k ocurre ok?

=P jsjsjs es k no kiero kitarle el drama y eso... n.n

este es un fic k tengo escrito a mano... constaba de sólo 3 caps y un epilogo... pero luego lo edité tras un arranque de inspiración cuando vi dos series... =D BONES y ALMAS PERDIDAS...

me marcaron totalmente, y espero k disfruten no sólo este cap.. sino todo el fic ...


asi como io lo he disfrutado al escribirlo

=Son lo mejor chikillos!!!!=

jsjsjs

ia me voy... y no dejen de leerlo, please...

hasta el 23 de sep chau!!

;O)
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mujer Antiguo 31-ago-2007   Buscar posts de Rachel_Mary en el tema  #6  
 
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Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

a k ni saben k?
seee no me pude contener jsjsjs aki una continuación... es la mitad del cap, la otra mitad si la postearé hasta el 23 de sep..

esta medio larga esta parte... así k bueno la dividiré en 3 partes... aki la primera...
Nota: la ultima parte dirá kien es el ke morira...



++++++++++++++++++++++++++++++ ++++++++++++++++

Pasaron los días demasiado rápido que ni cuenta me di, mi padre arregló los papeles para mi adopción, por fin, después de una larga espera sería parte de la familia de Kouji. En esos momentos me sentía tan feliz, hasta logré recuperarme de aquel asalto a mi casa donde mi madre murió.

La policía se movía demasiado rápido en mi caso, así que en poco tiempo después de mi declaración atraparon a los tres sujetos que corroboraron para que mi madre muriera.

Recordé cómo les temí el primer día que me enfrente cara a cara con ellos, Kouji estaba a mi lado tomándome de la mano, apretándomela mientras yo estaba que me caía de tanto temblar. Creo que esos recuerdos me hacen reír, yo era sencillamente un miedoso…jajaja…Pero así pasó, mi hermano me brindó su valor apoyándome en todo, y gracias a él terminé por realzar mi valentía frente a ellos, creo que eso me ayudó a crecer y madurar… gracias, Kouji…



Recuerdo cómo mi gemelo me brindaba de su apoyo, pero con tristeza también recuerdo cuando lo escuchaba llorar desde su cama…había veces que me hubiera gustado consolarlo, y decirle que yo también pensaba que sólo era un mal sueño, pero que tendríamos que superarlo poco a poco, juntos… aunque terminaba resignándome y prefería dejarlo llorar sólo… necesitaba desahogarse.

Su madre subía a la habitación para ver que sucedía, pero siempre se hacía el dormido… y yo también; jamás lo agarró llorando… ni siquiera yo lo pillé sollozando, siempre volteaba su mirada hacia el techo y me sonreía…”tengo sueño” me repetía.

Duró un buen tiempo sin dormir, su tez se estaba volviendo más pálida… y eso me preocupaba; casi no tocaba la comida, sólo jugueteaba con el tenedor y se paraba de la mesa.

-Kouji, esto ya es mucho –le dije – te he escuchado llorar en las noches, no comes… te enfermarás, hermano…

Yo lo miraba suplicante, esperando que me dijera que se cuidaría o sólo esperaba que me abrazara y se desahogara en mi hombro. Pero ni siquiera levantó la mirada…

-¿Kouji?

Subió lentamente su cabeza y lo miré, estaba muy pálido y callado, me asusté…

-Kouji, ¿qué tienes?

No me contestó.

Entonces su cuerpo perdió fuerza y se hizo flácido y se desmayó frente a mi. Mi conmoción me provocó que me paralizara, y lo único que pude hacer fue gritar su nombre:

-¡Kouji!

Nuestros padres acudieron tras mi grito; papá levantó a mi hermano con delicadeza y lo acomodó en un sillón.

-Hay que llevarlo al hospital, está muy mal… - suplicó mi nueva madre, su voz denotaba preocupación; en cierto modo los tres estábamos así.

Papá tomó las llaves del coche y subió a mi hermano en él en el asiento trasero. Cuando estaba a punto de salir, mi padre me detuvo; no podía ir…pero yo quería ir, era mi hermano… éramos las dos caras de la misma monda… necesitaba saber que estaba bien; pero papá no accedió, mi abuela paterna iría ala casa, y tenía que recibirla. Me resigné y me quedé sólo esperando visita que jamás llegó, el vuelo se había atrasado…




Kouji regresó a casa con un buen de pastillas por delante. Mamá lo obligaba a comer, pero yo era el único que se daba cuenta que jamás la tocaba; nuevamente estaba decayendo… era un gran terco…

-Necesitas comer, te pondrás mal nuevamente – le dije mientras hacíamos la tarea, una tarde después de comer.

Estaba frente a mí, pero no me hizo caso, siguió rasgando la pluma en el papel con la mirada fija en las palabras que redactaba.

-Kouji –le interrumpí apoyando mi mano en su cuaderno - ¿me estás escuchando?

Me miró a los ojos y me sonrió, asintió y sacó por debajo de mi mano su cuaderno, y prosiguió con su tarea.

-No te preocupes, Kouichi, estoy bien

-pues no lo aparentas – le repliqué. Y era cierto, su cara iba perdiendo color.

-Ya terminé –me cortó sin responder. Cerró su cuaderno y lo guardó en su mochila.

Sentía que me ocultaba algo pero no sabía qué. Comenzó a evitar mi mirada, evitaba comer, cenar, almorzar e incluso platicar juntos.

La verdad es que temía que le pasase algo malo, pero era tan impredecible su mirada que no sabía lo que sentía. En lo que sí estaba completamente seguro era en que mis padres ya lo sabían. Mamá se ponía histérica cada vez que Kouji no quería comer, jamás la había visto actuar así, ella era alguien tolerante y demasiado paciente incluso teniendo como hijo a alguien como mi hermano…y de mi padre no se diga, cada vez que se molestaba con mi hermano evitaba regañarle, una vez estuvo a punto de golpearlo, pero se contuvo y se limitó a estrecharlo entre brazos mientras lloraba… esa vez mi hermano tuvo que disculparse y se fue a su habitación.




Análisis tras análisis, mi hermano se la vivió yendo y viniendo del hospital a la casa los siguientes tres años; e igual decir con la medicina que le recetaban; adelgazaba demasiado rápido; sus ojos azules estaba perdiendo aquel color vivo y se estaban palideciendo.
Se veía muy frágil como si se llegase a romper con un golpe. Y tomó otra terca decisión, ya no iría al hospital, jamás… estaba completamente fastidiado. En parte lo comprendía, era un lugar deprimente, niños y adultos enfermos…

Yo… no sé cómo pude apoyarlo…jamás lo hubiera apoyado… fui un completo estúpido.



++++++++++++++++++++++++++++++ +++++++++++++++++

uiiiii chau!!!
ai le dejo.... ahhh... pobrecitos...


=´(





¿POR QUÉ SERÁ TAN DIFÍCIL VIVIR LA VIDA SIN SUFRIR?
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hombre Antiguo 02-sep-2007   Buscar posts de Takerudark en el tema  #7  
 
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...
Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Wow te quedo hermoso (snif snif) Es demasiado obvio quien morira =(

Siguele Rach, te esta quedando muy bien amiga n_n

Me gusto mucho
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Grax Dulce *o*


Iniciado por El msn
Takerudark: Ya continuale a tu fic yaoiesco, si no te mataran tus fans xDD
Hikaridark: nu u.ú ahorita no... es qe mis sentidos yaoiescos estan apagados xD
Takerudark: no kisiera saber como prenderlos xD
Hikaridark: xDDDDDD!!!!! aaah hahaha xDDD


El 98% de los adolescentes han fumado,
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... Zel es la onda o_o ... (xDDDD)
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mujer Antiguo 06-sep-2007   Buscar posts de MiNaMoTo en el tema  #8  
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Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Wiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!

como me guzta tu fic, de verdad!!!!que pena que ya falten poqitos capitulos..

weno, ziguelo pliiizzz!!!!
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mujer Antiguo 22-sep-2007   Buscar posts de Rachel_Mary en el tema  #9  
 
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XXX GOOMBA ACSHUN Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

ahhh, bien... después de mucho esperar continuo... acabo de terminar de reescribirla en word (pork la tengo en hojas, ósea en mi borrador) y psss espero y no me haya fallado en algo... aki ta:


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Un año pasó, era una tarde calurosa de verano. Kouji parecía más animado que hacía tan sólo un año, y ambos estábamos embobados mirando un programa de televisión. Estábamos atacados de la risa al ver al tipo de l programa contando chistes tan malos, pero que sin querer daban risa…

Pero nuestra alegría se apagó al escuchar accionarse una pistola. Los dos nos pusimos de pie de un salto, y mi hermano corrió hasta la ventana; yo simplemente me paralicé viendo cómo el color de su rostro iba perdiendo color, y cómo sus ojos denotaban un miedo incontenible; me aterré y me uní a él y observé a través de la ventana.

Las manos de mi hermano temblaban al cerrarse en puño; su enojo iba en aumento.

-Kouji…. – le susurré.

Pero él corrió escaleras arriba dejándome de pie, ahí en medio de la sala con mi vista hacia la ventana. Después de un momento bajó a toda velocidad con un bate de béisbol en mano, iba decidido a atacar, como un lobo directo a cazar. Yo me quise interponer, pero me apartó con un brazo, y salió de la casa.

Cuidadosamente me fui sentando en el piso, y tomé mi cabeza entre mis manos, y no pude reprimirme, y un miedo y una angustia abrumadora me golpeó directamente en el pecho, y lloré… lloré como no lo había hecho antes, imaginándome con terror la muerte de mis nuevos padres, acompañados de la ya fallecida madre que me concibió… y mi hermano… no, a él no lo quería perder.

Interrumpí mi tristeza, tenía que sacar mi valentía, no tenía porqué dejarme influenciar por el medio… y me paré. Corrí hasta la puerta y la abrí con determinación.

Casi me desmayo de la impresión… Kouji ayudaba a mi padre que se encontraba malherido sosteniéndole por el lado derecho, mientras mi nueva mamá iba al lado izquierdo.

El tiempo se detuvo unos segundos en mi mundo… el disparo… ¿qué había pasado?

Agité mi cabeza y corrí, esta vez hacia dentro de la casa, para dirigirme al teléfono y pedir una ambulancia. Mis manos parecían hacer solas su trabajo, porque exactamente no sabía lo que estaba haciendo, hasta que del otro ladeo del teléfono escuché que alguien me contestaba, y mis palabras también salieron con rapidez de mi boca sin saber lo que en verdad decían; pedí una ambulancia y colgué no sin antes pedir que llegara lo más pronto posible.

La ambulancia no demoró mucho en llegar, se llevó a mi padre al hospital y otras personas se quedaron a brindarle a los primeros auxilios a mi hermano y a mi mamá, quien no quiso dejar solo a mi padre y se fue con él.

Cuando se vació la casa, ni Kouji no yo podíamos hablar por la conmoción. Hacía unos pocos momentos antes, justo antes del balazo, unos sujetos extraños comenzaron a atacar a mis padres, papá iba ganando y fue ése el momento del disparo, pero por fortuna la bala sólo le pasó rozando y no ocurrió nada grave, salvo un golpe severo en el estómago y en la cara.
Después de dos horas aproximadamente, mamá llamó, para decirnos que nuestro padre estaba fuera de peligro, pero que se quedaría en observación, también nos avisó que iría a dormir a casa, que no la esperáramos. Creo que la llamada nos calmó un poco, porque mi hermano me pidió hablar con él.

El día siguiente pasó demasiado a prisa. Mi madre llegó a las once de la mañana acompañada de mi padre que ya estaba un poco mejor. Comimos todos en familia, pero sin pronunciar palabra alguna, nadie tenía deseos de hablar. Al terminar, papá nos invitó a dar un paseo por la ciudad, para despejar un momento los acontecimientos ocurridos. Pero eso era algo que yo no podía olvidar, no podía despejar de mi mente lo que mi hermano me dijo, justo después de la mañana.


-Kouichi… yo… tengo que decirte algo…
-¿Kouji, qué pasa?
Mi hermano no me miraba, sólo observaba el azulejo del piso. Y el tono de su voz me comenzó a preocupar.
-¿sucede algo? – insistí, cada vez con más temor a que así fuese.
-Yo… yo…
Un silencioso sollozo salió de su boca y no pude evitar abrazarlo. Algo malo estaba pasando y estaba a punto de contarle.
-Kouichi… me estoy muriendo hermano. Hace poco que me desmayé en el aula, aquella vez que me sangró la nariz ¿recuerdas?, fui a visitar al médico de la familia… y me han diagnosticado leucemia…
Yo me congelé con lo que confesó, imposible… no podía ser verdad…
-Dime algo Kouichi… - me pidió. Ninguno rompió el abrazo.
-Tienes… mi… apoyo, Kouji… siempre lo tendrás… - le susurré al oído, mi voz se había quebrado y fue muy difícil hacerla salir.
-Gracias – me dijo. Fue la última voz que se escuchó en la casa, por el resto del día.
Para eso son los hermanos ¿no? Para apoyarse mutuamente.



Tal vez le quité un peso de encima a mi hermano, y eso me alegra, pero a mí me aumentó el mío; aunque no podía decírselo… porque era él, quien ahora necesitaba de mi apoyo.

Mientras caminábamos, no dejaba de observar de reojo a mi hermano, él iba a mi lado con la vista clavada en la banqueta, ambas manos en los bolsillos y con un semblante frío, pero algo triste.

Comencé a pensar que después de nuestra aventura en el digimundo, Kouji se había hecho más amable con la gente y más sociable, pero tras la muerte de mi madre, su carácter frío y solitario regresó para quedarse, y decayó demasiado; las consecuencias fueron terribles… jamás me lo habría imaginado.

Inconscientemente sonreí y rodeé por la espalda a mi hermano abrazándolo. Él volteó su vista en mí y sonrió, pero a pesar de ser una sonrisa sincera, sabía que detrás de eso, él estaba librando una batalla con la tristeza.


Después de un rato, los dos decidimos ir a visitar a Takuya, al principio Kouji no quería ir, pero lo convencí… y lo logré. Papá se extrañó con mi petición, pero luego le dije que era para levantarle el ánimo, así que aceptó de inmediato.

Desafortunadamente, al llegar a su casa sus padres nos dijeron que estaba con Izumi, y reiniciamos nuestro camino, esta vez a casa de la rubia amiga nuestra.

Creo que nuestra presencia extrañó un poco a la madre de la chica, ya que cuando hicimos sonar el timbre y ella nos hubo abierto, comenzó a bañarnos de preguntas que fácilmente nos incomodaron a ambos:

¿Qué edad tienes?, ¿en dónde estudias?, y cosas por el estilo. Al final nos hizo la pregunta que por obvia razón hubiera sido mejor realizar al principio; ¿cuál es su nombre?

Kouji y yo respondimos, y ella empezó con un nuevo interrogatorio para mi gemelo. Fue un bombardeo de preguntas para mi hermano, que casi me mareo, y sólo alcancé a distinguir una: ¿tienes novia?, y acto seguido mi hermano se puso rojo, y no logré contener una risita más de incomodidad que por otra cosa. Aunque mi hermano se salvó de responderle, porque detrás de la señora apareció Izumi, con una frase que muy a menudo decía:

-deja de interrogarlos, mamá… - nos tomó a ambos por los codos y entramos a su casa.
Su casa era muy bonita, y muy ordenada por cierto…

-¡hola! – Tomoki salió para recibirnos con uno de sus emotivos abrazos.

Estábamos platicando muy a gusto, anécdotas y riéndonos de las barbaridades de Jumpei. Y pensé que había sido muy acertado el ir ahí… Kouji parecía verse sano, que no dejaba de reírse con nosotros.

Después de unos momentos, noté que el color de la cara de Kouji se ponía cada vez más pálido, e intentó levantarse. Fue tan rápido que apenas pude levantarme y evitar que mi gemelo cayera al suelo y se golpeara la cabeza con la esquina de la mesita en medio de la sala. Con ayuda de todos, logramos acostar a Kouji en uno de los muebles, rápidamente la madre de mi amiga llamó a casa de mis padres, después ella salió rumbo a la farmacia, pero antes había dado instrucciones a su hija para mantener fresco a mi hermano.

Todos estábamos al pendiente de Kouji, pero sólo Izumi y yo nos manteníamos a su lado, pendientes de cualquier signo que nos avisara que mi hermano mejoraba. Estuve observando a mi amiga de reojo y pude observar en sus ojos una preocupación enorme por la salud de mi hermano.

Había momentos en los que quería más que nada decirles lo que Kouji padecía; pero me arrepentía al ver su rostro demacrado y enfermo. Hasta entonces me percaté de un moretón enorme en un brazo, otro en el cuello y otro más en el otro brazo…


Después de que llegara la madre de mi amiga, quien intentó reanimar a mi hermano con alcohol (lo cual fue imposible), arribaron a la casa mis padres, trayendo consigo una ambulancia que rápidamente trasladó a mi hermano junto a mi mamá al hospital.

Mi padre siguió a la ambulancia, a petición de todos.

-¿ya te ha dicho Kouji, lo… lo que…? – preguntó mi padre mientras íbamos en el trayecto, más no pudo terminar la pregunta. Su voz parecía no querer salir.

-¿lo que tiene?... sí, lo sé… - respondí.

-Ok… - me dijo, pero creo que no sabía qué decir realmente.

Pasadas unas horas, mis amigos me suplicaban con lágrimas que les dijera lo que tenía Kouji (pues habían escuchado la conversación con mi padre), mientras la madre de Izumi llamaba a sus casas para comunicar a sus padres dónde se encontraban y lo que sucedía. Pero mi boca no quería emitir sonido, creo que fue por la conmoción que me causó cuando llegamos. Ya estaba sentado en la sala de espera del hospital, con mi cabeza apoyada en mis manos y mis brazos en mis piernas. No dejaba de llorar.


Habíamos entrado corriendo al hospital, cuando a medio camino nos topamos con mamá, mi padre le preguntó por la salud de Kouji y sólo negó con la cabeza mientras lloraba y se lanzaba a los brazos de papá; luego con una voz quebrada y melancólica nos dijo algo que nos entristeció a todos:

-no ha despertado… los médicos intentan estabilizarlo… luego esperaremos a que despierte.
Pero por la cara que ponía, sabía que era imposible que Kouji saliera por su propio pie del hospital.



Mis amigos comenzaban de nuevo a preguntarme qué era lo que padecía mi gemelo, después de media hora sin hablar. No podía decirles, mi voz no salía de mi boca; y levanté la vista y me topé con unos ojos verdes cristalizados por las lágrimas, Izumi estaba realmente enamorada de mi hermano y no pude ocultarle la verdad y se lo dije; intenté cuidar cada una de mis palabras, pero de todas formas ella terminó muy conmocionada, aún mas que yo, y se desmayó. Unas enfermeras la estuvieron auxiliando y yo preferí salir.

Afuera la noche, me recordaba mi tristeza, las estrellas y la luna, la esperanza que es lo último que muere. Quería llorar de nuevo, me sentía sensible ante todo, cuando sentí una mano sobre mi hombro, pero no volteé para ver quién era, sino que lo supe hasta que escuché su voz. Takuya era un gran amigo y jamás me dejaría sólo, apenas me volví hacia él, el castaño me recibió con un afectuoso abrazo, y empezamos a llorar juntos. Todos ya sabían lo que estaba ocurriendo con Kouji, y que con tanto esfuerzo nos había estado ocultando.


Al amanecer, me dejaron pasar a ver a mi hermano. Él estaba tendido en una cama blanca, cubierto de pies a cuello por una sábana blanca, dejando al descubierto sus brazos. En su boca yacía el respirador artificial y en su mano derecha una manguerita era conectada de ésta al suero que le suministraban. Su cabello estaba suelto, y al verlo así no pude evitar sonreír, parecía indefenso e inocente, cualquiera que le viera jamás se le cruzaría por la mente que mi hermano era un chico problemático; pero mi sonrisa se apagó con la primera lágrima; me senté a su lado y no pude evitar recordar a mi abuela, y otra silenciosa lágrima apareció, tomé su mano con delicadeza, estaba un poco fría, y me limité a contemplarlo. Apoyé mi cabeza a un costado suyo y agaché mi cabeza. Comencé a llorar como jamás lo había hecho, yo necesitaba desahogarme, y que mejor que con mi hermano…




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thanks por leerlo, y gracias por haberme esperado tanto...

...


la publicaré hasta el 31 DE OCTUBRE, pork es mi cumple!!! jsjsjs o a lo mejor un día antes... uno de esos días...
chau!!!
los dejo con la intriga!!!

PD: No faltan pocos caps amiga... =) son bastantitos eh!!! jejeje ai fic para rato
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A Kouji & Kouichi fanfic >>> click aquí <<<
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mujer Antiguo 23-sep-2007   Buscar posts de MiNaMoTo en el tema  #10  
Sin estado
Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

o.o

no puede ser a mi me da algoo!!!T.T
weno pues mejor que no falten pocos capitulos, pero como t2 sean como este
me voy a hartar de llorar!!¬¬

ee ..lo tienes que poner taan tarde??T.T ahora si que me da algo (¬¬)
MiNaMoTo no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 13-oct-2007   Buscar posts de Nahoe_Ketsake en el tema  #11  
 
Avatar de Nahoe_Ketsake
tareas
Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

Amiga!!!
Nunca en mi vida había lllorado tanto!!!
Es la historia mas hermosa q has escrito, oe me estoy arrepintiendo de hacer la istoria juntas, xq mi parte sera una porqueria si la comparas cone esto
__________________
Si solo pudiera ver en tu rostro esa sonrisa tan bella, podría vivir el resto de mi vida tranquila


Vean mis fics

Para los que les gusta la autora Rachel_Mary, este un fic de ella y yo
El faraón del sol ¿El final de la era oscura?

Para los que les gusta la aventura
El resplandor de la luz y del amor
Nahoe_Ketsake no ha iniciado sesión   Responder Citando
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mujer Antiguo 01-nov-2007   Buscar posts de Rachel_Mary en el tema  #12  
 
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PenzandO en Ti...
Re: LuZ Y OsCuRiDaD; ViDa y mUeRtE... (para fans Minamoto-Kimura)

uii jeje perdon por la tardanza!!!!
pero es k aier andaba en una fiestecilla jejeje y cuando iegue mi hermano estaba en la compi
buenu sin mas demoras el fic:

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Ya no podía más, y aún me dicen que hay muy poca posibilidad que mi hermano despierte; mis padres no perdían esperanza, pero yo la estaba perdiendo, poco a poco…

Pasaron varios meses y mis amigos y yo ya nos estábamos haciendo a la idea que ya jamás despertaría. Izumi estaba muy decaída, creo que en verdad quería a mi hermano, y mucho; Takuya cambió, se hizo más serio y ya casi no hacía bromas, si le está afectando aunque diga que no; Jumpei no podía creer lo que sucedía, realmente yo tampoco, e igual que Takuya se hizo mucho más callado; Tomoki no quería que mi hermano muriera, no tan joven; y yo por mi parte, me la pasaba animándolos, aunque yo estuviera más triste, no deseaba que enfermaran igual que Kouji, los apreciaba demasiado. Todos estábamos muy mal.

Una tarde, por fin después de mucho pensar, tomé una decisión; tal vez no haya sido la mejor, pero ya no aguantaba más, ya mi corazón no soportaba otra pérdida; mi decisión era simple: terminar con mi vida, con ésta maldita vida que me tocó vivir, con esta vida que me estaba desgarrando desde dentro, en mi corazón; con ésta vida que por mucho que lo piense, no fue la mejor, ni la peor, pero fue mía. Mi realidad es muy dolorosa, cualquiera que la haya vivido desde hace tiempo que la hubiera abandonado; porque nadie sabe, en serio, el dolor que he sentido éstos últimos años, el dolor y el sufrimiento que me vienen persiguiendo desde el día en que mi madre murió, desde ése entonces mi vida ya no era vida, sino una eterna agonía…”


El rasgueo de la pluma seguía, y el muchacho de cabello negro no dejaba de llorar; apretó los ojos y empuñó con esmero el bolígrafo. Al terminar de escribir simplemente cerró la carpeta con sus notas y lo puso sobre un estante. Se sentó nuevamente sobre la cama frente a su hermano y rozó su mano con sus labios.

-Lo lamento… Kouji… - susurró.

Dejó la mano en su lugar y buscó dentro de sus ropajes un objeto. Cuando tuvo el arma en sus manos la observó, pensando en lo que iba a hacer. Aún no estaba seguro, pues algo dentro de él le decía que no hiciera una tontería. Pero ya estaba decidido.

Tomó la pistola, cerró los ojos… y la accionó.

El disparo se escuchó por todo el hospital.

-…Kou… ji… - murmuró con esfuerzo antes de morir.

El arma sólo llevaba una bala, y ésta había dado en el blanco. Kouichi Kimura murió esa noche, su cuerpo quedó encima del de su hermano, y las sábanas poco a poco se iban tornando de un color rojo. Kouichi había apuntado a su corazón, deseaba que fuera lo primero que se destruyera porque por su culpa había sufrido tanto.

La gente que estaba dentro del hospital escuchó el disparo, los padres de Kouji se alarmaron al percatarse que provenía del cuarto de su hijo; unos doctores y varias enfermeras fueron los primeros en entrar; y lo que vieron les heló la sangre: el hermano del enfermo había decidido quitarse la vida.

La noticia de la muerte del joven se propagó con rapidez por todo el lugar. Cuando Takuya, Izumi, Jumpei y Tomoki se enteraron no pudieron contener su dolor y angustia; mas aún así, Kouichi había sufrido más que ellos.


[Hola Kouichi:

Sé que alguna vez te dijiste a ti mismo que viviría, y ¿sabes qué?, acertaste: dos semanas después de tu muerte abrí los ojos. Mi padre me ha donado su médula ósea, y poco a poco superaré mi enfermedad, pero lo que sé que jamás superaré es tu muerte, hermano.

¿Cómo fuiste capaz de irte así?

No lo puedo creer, te fuiste de mi vida Kouichi, y no sabes cuánto te extraño. No sabes cómo extraño tus ánimos, tu optimismo, tu sinceridad, tu comprensión…

Te extraño demasiado hermano, demasiado… tanto que no puedo reprimir las lágrimas desde que me dijeron la cruda realidad, cada cosa que hago me recuerda a ti, incluso hasta tengo miedo de mirarme al espejo para no ver tus ojos reflejados en él.

Kouichi, te extraño… regresa hermano, que quiero verte…]

El muchacho no logró evitar que su tristeza le ganara, sus ojos se cristalizaron y siguió rasgando su pluma con una tristeza que le oprimía el pecho y no le dejaba en paz. Sus manos temblaban con cada palabra que componía; se sentía morir.

Kouji se encontraba escribiendo, a nadie en especial, pues aquella persona ya no existía en esta vida, se había ido para siempre. Su cuarto seguía igual como antes, ni siquiera habían desalojado la cama de su gemelo; las pertenencias de Kouichi aún seguían en su lugar.

Dejó la hoja en la mesita de trabajo y el bolígrafo a un lado de ésta. Se recostó sobre la carta, comenzó a llorar y cerró los ojos.

Tantos sucesos, tantas cosas que habían sucedido, tantas imágenes, vivencias, ¿porqué se había ido así? Eso realmente Kouji no lo comprendía.

Se paró bruscamente de su asiento y tiró todo lo que había en la mesa: hojas, cuadernos, instrumentos de diseño (estilógrafos, lápices, entre otras cosas), portarretratos, incluso su celular que se hizo pedazos.

-¡Agh! ¡¿Por qué?, maldita sea!- exclamaba - ¡¿Por qué?!...
-¡Kouji!, ¿estás bien hijo? – se escuchó a través de la puerta. Su mamá se oía preocupada.

El muchacho tomó un florero con flores artificiales y lo arrojó a la puerta con gran fuerza, para descargar su furia.

-¡Kouji! ¡Kouji, ábreme hijo! – suplicaba su madre mientras tocaba la puerta con cada vez más insistencia.

Kouji hizo caso omiso de la súplica de su madrastra y se recargó en la pared, maldiciéndose a sí mismo por no haber muerto en realidad; luego simplemente se dejó resbalar y cayó sentado sobre el suelo contra espalda a la pared.

-¡Kouji! – ahora, era su padre. - ¡Abre la puerta! – exclamó con furia y derribó la puerta.

Al entrar, ambos se quedaron paralizados al ver en el estado en que se encontraba su hijo, Kouji estaba llorando en la esquina de su habitación con la mirada al suelo donde tenía una foto de él con Kouichi; su madrastra tomó la foto y se sentó a su lado.

El chico bajó la mirada y evadió la de su madre.

-Kouji, hijo… por favor…
-Déjeme, ¿quiere? – dijo; por el tono de su voz, parecía que le estaba diciendo que por su bien era mejor dejarlo en paz.
-Kouji, necesitas calmarte; hijo, algún día aceptarás la realidad… - le decía amorosamente mientras le palmeaba la espalda con afecto.
-Déjeme, ¿quiere? – repetía.
-Kouji…
-¡Quiere dejarme de una maldita vez en paz! – exclamó furioso mientras se levantaba. – Usted no es mi madre, ¿o ya lo olvidó?... – ella se quedó petrificada con esas palabras; Kouji ya había superado eso.
-¡Kouji! – se escandalizó su padre.
-¿Sabes? – ahora se dirigió a él – hubiera sido mejor que jamás me hubiera enterado que tenía un hermano, mucho menos que mi madre seguía viva. Porque eso realmente fue el peor error que cometí: conocerlos.
-Kouji…
-Sé que no eras el apropiado para decírtelo. Pero necesitaba contárselo a alguien de carne y hueso, alguien que realmente me escuchara… - su voz se quebraba por su tristeza; y sus ojos seguían cristalizados.

Intentó reprimir un poco su llanto para poder hablar mejor, pero sólo consiguió que se alargara más.

-Lo lamento – se dirigió a su madrastra.
-Oh, Kouji… - y lo abrazó. El muchacho sintió ése abrazo tan confortable como los de su hermano, aquellos brazos que lo rodeaban cada vez que necesitaba consuelo.

Un segundo abrazo le llegó de pronto y su nariz percibió la fragancia de su padre. En aquellos últimos momentos había pensado en algo, pero no deseaba que le descubrieran porque quería que no se enteraran… antes, necesitaba hacer varias cosas más…



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no soy mui buena para explicar y describir el enojo...
batallé un pokito para escribir el enojo de Kouji con Kouichi.... ufff espero y me perdonen

chau
besos
cuidense!!!!!
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