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Bien, he aquí entonces la recopilación de todos los oneshots que he hecho desde que comencé como una simple usuaria xD
También aquí estarán los próximos que haré por supuesto n n
Muchas gracias a mis siempre queridos lectores, que me apoyan y me ayudan a seguir con sus comentarios =D
Todas estas historias, están dedicadas a ustedes!!
Este es un oneshot que escribí...De repente me llegó la inspiración O.O
Es un EdWin eh? Aviso de una vez a los que la aborrecen aunque no entiendo el por qué
¡No sin mi ayuda!
Dentro de las sombras en las que me encontraba, dormitaba plácidamente… Hasta que un maldito rayo de luz cayó sobre mí y me despertó… Sin más que hacer, me levanté y abrí la ventana de mi habitación. Un viento que anunciaba la fresca mañana entró por ella y movió mis cabellos.
Así que…ese día finalmente había llegado…
Recordé lo que mi ama me había dicho la noche anterior…
*FLASHBACK: Una hermosa mujer sentada en una silla y el chico de cabellos verdes parado frente a ella*
-Pero por qué!? Por qué ese día es tan especial!?
-Es sencillo, Envy… Los humanos inventan cualquier excusa tan sólo para olvidar sus penas… Y uno de ellos es ese día, donde un chico y una chica se toman de las manos y el tiempo no parece terminar jamás…
Estoy segura de que Hohenheim disfrutó de aquellos días también…
-No menciones ese nombre!-exclamé furioso.
-Heheh, así que aún no lo olvidas eh?..... Oh vaya, parece que en ese día también sus hijos saldrán y se deleitarán plenamente-susurró ella mientras se levantaba y caminaba hacia una puerta- Qué lástima que tú nunca pudiste disfrutar de esos momentos…-sale de la habitación dejándolo solo.
*FIN DEL FLASHBACK*
No, ella se equivocaba… Iba a disfrutar de ese día…pero a mi manera…
Ahora, todo lo que tenía que hacer era buscarlo… Sí! Era un plan tan brillante!
Justo al pensar esto, levanté demasiado la cabeza, provocando que me pegara con el marco de la ventana. Estúpido marco ¬¬…
Una vez que el dolor cesó, sacudí mi cabeza y me dispuse a buscar a aquél piojo…
-Vas alguna parte, Envy?-interrumpió la voz de mi ama.
-Sólo a divertirme…-le respondí con una sonrisa irónica al tiempo que giraba la perilla y salía de aquella casa. Antes de cerrar la puerta, pude ver en sus ojos un dejo de triunfo…
Llevaba un saco lo bastante largo para no ser descubierto. Veía a varias parejas caminar…algunas se besaban, como no importándoles el tiempo, tal y como lo había dicho ella. Qué tontas debería decir!
Una de las parejas pasó al lado mío, sonriéndose mutuamente, tomados de la mano. Me pregunté si yo alguna vez pude haber recibido tales cosas…
Mientras se alejaban, la idea vino a mí nuevamente.
Era cierto, no podía distraerme con esas simplezas.
Mi objetivo principal era arruinarle ese día tan especial…al que usurpó el lugar que me correspondía…
Pero, cómo encontrarlo? No lo sabía, había tantas parejas a mí alrededor…
Aunque no creo que fuera difícil encontrar a alguien que resaltara por ser tan enano. Reí burlonamente y caminé por las calles.
Casi inmediatamente, apareció ante mí…
Dos chicos rubios caminaban, riendo. Vaya, él era mucho más bajito que ella… Lo había encontrado. Reí para mis adentros, divertido y decidí seguirlos…
Ambos me llevaron al parque-oh vaya que genial! Más amor alrededor mío- y fueron a sentarse a unas mesillas que había cerca de una rueda de la fortuna.
Él, fue a comprar algo a uno de esos puestos, dejándola sola…
Sí! Era mi oportunidad! Me convertiría en él y le arrojaría una silla.
Me transformé y caminé sigilosamente con la silla en mis manos. Pero justo cuando la lancé… Un maldito humano obeso que comía un helado se atravesó. Diablos, él, muy molesto y creyendo que ella había sido la causante, tomó la silla y se dispuso a lanzársela a la que iba a ser mi víctima. Sin embargo, en ese momento el verdadero llegó y le arrebató la silla; el otro trató de golpearlo, pero él era más ágil y le pegó, dejándolo inconsciente en el suelo.
-Estás bien, Winry?-le preguntó a la joven.
-S-sí… Gracias, Edward…-respondió ésta. Ack, hasta su nombre me provoca náuseas…
-Vayámonos de aquí-Así, esos dos se fueron del lugar. Mi plan se había arruinado! Estúpido gordo ¬¬…
Pero, yo había sido entrenado para no desistir hasta haber completado la misión… A la siguiente, no se salvarían…
Se dirigieron hacia una de las atracciones, se metieron a una cabaña. Me acerqué y leí el letrero: “Casa de los espejos”
Espejos eh? Eso me dio otra idea… A mi derecha había una puerta: “Sólo personal autorizado” La abrí y me adentré. A los pocos segundos, ya había localizado a mi objetivo. Fui descubierto por un guardia, sin embargo, eso no fue amenaza para mí… Corrí hacia él y rápidamente transformé mi brazo en un cuchillo, al instante, cayó muerto a mis pies.
Seguí mi camino, junto a ellos; tras la ilusión de un espejo…
Se detuvieron frente a uno particularmente grande, a su alrededor había más de ellos, miré de cerca y distinguí una cuerda que sostenía a esa hilera de espejos. Sonreí maliciosamente, y con un rápido movimiento, los espejos comenzaron a caer. Cerré los ojos, excitado por lo que vería cuando los abriera… Sangre, gritos…dolor…
Más no, al contrario, escuché risas y exclamaciones, de asombro…
Los abrí, y conmocionado ví que todos los espejos estaban tras de mí y el que estaba frente, se había roto. La luz que provenía de una ventana, iluminaba todos los vidrios, que habían quedado acomodados de tal manera que formaron una especie de casquete polar en miniatura…
-Oh Edward, no es hermoso?-inquirió la voz de Winry. Sin pensar en la estructura de aquella cabaña, había cortado la cuerda equivocada… Y lo que había obtenido en precio de ese error, fue una aurora boreal! -___-
-Es precioso… Como tú-le susurró el chico a ella. Provocó que se ruborizara y riera, divertida.
-Ah vamos, desde cuando te has vuelto romántico!?-exclamó. Ambos salieron del lugar… Mi plan se había arruinado una vez más!...Pero había sido entrenado para no dejarme vencer fácilmente!
Esa expresión, la repetí quizás como 5 veces más en aquél día… -_-llU
Cada cosa que hacía, se arruinaba por cualquier pequeñez! Ambos chicos se aproximaban cada vez más a la escena que no deseaba que sucediera…
Comenzaba a caer la tarde, cuando ellos se dirigieron al pequeño lago que tenía aquél parque…
Tomaron un bote, en forma de un…cisne!!?? Demonios esto no podía ser más estúpido! ¬¬*
Sin más, tuve que subirme a uno por igual… Los seguí de cerca en aquellas aguas cristalinas. Me encontraba justo detrás de ellos, observando como arruinarle ese hermoso día, que estaba por llegar a su fin…
Miré detenidamente el mecanismo del bote; la idea brotó una vez más. Sonriendo cínicamente, saqué una daga de entre mis ropas y la lancé contra el bote, haciendo que se detuviera súbitamente.
-Qué pasa?-inquirió Winry
-No lo sé, creo que nos estancamos con algo…-dijo Edward mientras se asomaba ligeramente a revisar, y regresaba su mirada a la de ella.
-Tienes prisa…?
-No y tú?
-Tampoco…-susurró suavemente la chica mientras cerraba sus ojos y aproximaba sus labios a los de él, lentamente. No! No lo podía permitir! Miré el agua por unos segundos, y sin pensarlo más, me lancé hacia ella.
Nadé rápidamente hasta llegar bajo el bote y, provista de la fuerza anormal de un homúnculo, le dí un golpe.
Ambos chicos se separaron, uno de ellos, alarmado.
-Qué sucedió?
-El bote tiene un agujero!-exclamó el enano aquél, que miraba con horror el agua.
-Cuál es el problema? Es sólo agua…
-El problema es que yo no puedo nadar, Winry!-le reprochó el chico. Ella abrió más los ojos, sorprendida.
-Es cierto! Lo olvidé!-exclamó. El bote comenzó a llenarse de agua, que ambos trataban inútilmente de sacar.
Bajo ésta, oí sobre la debilidad del enanín, sonreí, triunfante, coloqué ambas manos sobre el bote y, con todas mis fuerzas, lo empujé; salí a la superficie y observé la maravillosa escena de muerte que presenciaría.
El bote se volteó lentamente, Winry fue la primera en caer, el batel haría lo mismo…pero sobre ella! Sin embargo, él, que se encontraba aún en éste se lanzó contra el cuello del cisne, cambiando la trayectoria de la caída.
Rayos, ella se había salvado, pero me di cuenta de que el microbio aún no había salido a la superficie, me sumergí y vi como él se hundía lentamente, luchando vanamente para salir. Eso era, moriría ahogado…Sentí el placer recorrer dentro de mí, por haber completado mi misión, y finalmente, deshacerme de él…
Me dispuse a regresar a mi bote, pero en ese momento, con consternación, miré cómo la chica nadaba para alcanzarlo, con una…llave de mecánico?
Cuando llegó hasta él, levantó una parte de su pantalón para dejar ver, a su pierna de metal; le quitó su chamarra, donde se mostró el brazo de metal, por igual… Las causas por las que él no podía nadar…
Comenzó a mover la llave en varios puntos de aquellas prótesis y ví cómo algunas piezas que las constituían se iban al fondo. Cuando terminó-realmente me impresionó su rapidez-lo sostuvo y juntos nadaron hacia la superficie…y a tierra.
Al llegar, algunas personas les ayudaron, mientras que uno de los de supuesta “seguridad” llamaba para pedir médicos. Vaya que los humanos son lentos e imbéciles…
Me sumergí, lanzándoles una mirada fúrica y me dirigí a mi bote, para poder regresar a tierra sin levantar sospechas…
Los busqué por aquél lugar, hasta que los encontré fuera de una pequeña choza, que supuse, sería de atención médica. Me acerqué sigilosamente para tratar de escuchar la conversación.
-Seguro que vas a estar bien?-preguntó Winry al enano, que se secaba con una toalla.
-Me las he visto peores-respondió lanzándole una sonrisa. La chica lo miró, y su expresión cambió por una dulce.
-Gracias por salvarme…
-No, Winry… Yo soy quien debe agradecerte. Sin tus habilidades de mecánica, no habría podido sobrevivir-dijo el otro mientras cerraba los ojos.
-Parece que nuestro día se arruinó…-dijo ella bajando la mirada.
Esto último causó que toda mi frustración desapareciera. A fin de cuentas…había logrado mi objetivo!? OwO
-Yo no lo creo-dijo el chico mientras extendía su mano y le levantaba la barbilla.- Me divertí mucho a pesar de las cosas extrañas que sucedieron n_ñ
-De veras lo crees así?-preguntó la otra. Ed asintió y ambos se sonrieron.
Olvídenlo -___- No!!! Fue una falsa ilusión… Mi plan se había arruinado… Qué podría ser peor ahora!? Exclamé para mis adentros mientras golpeaba con fuerza un par de remos. Éstos cayeron y empujaron a un montón más que estaban acomodados en fila. Fue como un efecto dominó, que terminó por empujar levemente a un carrito de carga; que a su vez empujó a Ed, haciendo que su boca chocara contra la de Winry.
Ahhhhhhhhhh!!!!!!!!!! Qué había hecho!!?? >___<**
Winry, sorprendida y ruborizada, sacó de nuevo esa llave de mecánico y la levantó, firmemente. Ed la miró, espantado; pero ella, al cabo de unos segundos, la bajó y pegó sus labios dulcemente contra los de él, mientras cerraba los ojos.
Ed cerró sus ojos por igual, aliviado. Ambos se abrazaron mientras un par de aves se posaban en el lago y que su agua reflejaba al crepúsculo de aquél día.
Eso era…se había acabado… Sintiéndome completamente miserable, me di la vuelta y caminé despacio, alejándome de todo de una vez por todas.
No cabía duda… Mi plan había fracasado.
Había sido entrenado para ser fuerte y afrontar todo para lograr mis objetivos… Pero esta vez, ni mis principios pudieron levantarme la moral.
Ante todos mis esfuerzos, ante toda mi maldad… El amor salió triunfante…
Acaso eso había sido la causa de mi sufrimiento? De no poder sentir?
De haber nacido?
Más tarde, regresé a casa de mi ama, donde no me la encontré, para mi alivio.
Fui a mi habitación, la cerré con llave y me recosté, viendo como la noche caía a través de mi ventana. Permanecería en esa oscuridad, hasta que el ser dentro de mí sanara…
Sonreí satisfecho. Yo no podía sentir, y las heridas sanaban rápido en mí. No hubo de qué preocuparme…
Cerré mis ojos y volví a dormir, en esa total oscuridad, en aquél sombrío lugar.
Donde nada ni nadie podrá penetrar jamás…
Pero esperen! Abrí los ojos inesperadamente y me incorporé.
Mi plan era hacer sufrir al enano de acero… Y terminé ayudándole!! O__O
Entonces… Si no hubiera salido a buscarlo… Si no hubiera intentado arruinar su día… Hoy no tendría alguien a quien amar y se sentiría triste de no haberle podido confesar que la quería…
Caí hacia delante y de boca. Mis pies quedaron hacia arriba.
Ahhhhhhhhhh!!!!!!!! @”$%#^$@%#^!!!
En el piso de abajo, la mujer se encontraba sentada sobre un sofá y leía un libro. Al escuchar el grito del homúnculo, soltó una risa burlona.
-Envy, hace 400 años, este día era tomado como “Día de los Inocentes”!!
THE END
Lo hice para una actividad en la que no gané xDU pero como me gustó mucho....decidí compartirlo con ustedes n____n
Seee EdWin...están advertidos! u.ó
Porque eres tú…
En una oscura habitación… Todo parecía estar en precario silencio…
Los primeros rayos del sol se colaban por una pequeña abertura que las cortinas habían creado.
En una mullida cama, un bulto se movió.
De entre las sábanas, dos ojos azules se entreabrieron.
La silueta de una joven delgada y hermosa se incorporó y miró a la luz del día. Miró a su derecha y vio a otro bulto, cómodamente acurrucado… Y completamente envuelto con la mitad de las sábanas.
-Tú siempre me quitas las cobijas ¬¬…-murmuró la mujer. Miró a la persona que dormía plácidamente y una sonrisa se dibujó en su rostro. Se levantó silenciosamente, tomó un par de toallas y se metió al baño…
Más tarde, la mujer, que portaba un vestido rojo pero cubierto por un delantal, se encontraba preparando lo que sería el desayuno del nuevo día.
Escuchó un ruido de la parte de arriba, y supuso que sería el hombre que acababa de despertar.
Cuando ella estaba acomodando platos finamente decorados, pudo ver a un hombre de cabellos dorados, que vestía sólo un pantalón y su pecho estaba al descubierto, bajando las escaleras.
-Buenos días -_u…-saludó con voz pastosa.
-Buenos días ^^… Dormiste bien?
-Muy bien, y tú?
-Pues…también…Si no quieres contar el hecho de que pasé frío u_ú
-Eh?-se extrañó el hombre aquél al tiempo que le daba un sorbo al café.
-Otra vez jalaste demasiado las cobijas…y me destapaste toda ù_ú*
-Ahhh es eso… Lo siento, querida. No volverá a suceder…
-Has dicho eso desde hace 5 meses. Y no veo resultados-le reprochó la mujer al tiempo que lo señalaba con una espátula.
-Bueno… Lo que sucede es que aún no me acostumbro a dormir…acompañado-terminó con voz seductora.
-No intentes engatuzarme, Edward Elric, esta vez no funcionará…-sentenció la mujer al tiempo que se daba la vuelta y seguía con su labor. Edward se levantó y se acercó sigilosamente hasta atraparla por detrás, abrazándola.
-Vamos… Desde que te conozco siempre has sido muy amable… Y siempre nos perdonaste a Al y a mí…
-Ngh… Eso es algo nuevo-dijo la mujer ligeramente ruborizada.
-Estoy lleno de sorpresas verdad?-le cuestionó el hombre.-Vamos… Te prometo que esta noche, dormirás calientita y con tus propias cobijas…
-Está bien, Ed… No necesitabas sacarme tu repertorio de alabanzas y promesas-dijo la mujer sonriéndole-Ahora vete a sentar que ya te sirvo el desayuno…
Más tarde, ella ya terminaba de lavar los platos de antes mientras el otro terminaba de arreglarse. Una vez que ambos terminaron sus respectivas acciones, se reunieron en la sala.
-Qué quieres hacer hoy?-le cuestionó Ed
-Pues no lo sé… Que hoy no te tocaba a ti escoger?
-Sí, pero te cedo este día, como disculpa por lo de anoche…
-Que amable! Entonces escogeré ir a la nueva tienda “Rowlish and Tools” ^^
-Está bien…mientras no sea de…-comenzó a decir el hombre, pero se vio interrumpido por una mirada pícara de la mujer.-Ah no, eso si que no! Terminaré cargando bolsas y cajas de llaves inglesas como siempre!
-Por favor ÓwÒ… Edward, tú siempre fuiste muy cariñoso conmigo, porque no podrías serlo hoy…un poquito más?
-No uses parte de mis “repertorios”, Winry Rockbell ¬¬ sabes que apenas y consigo algo de dinero con mi nuevo trabajo, y si vamos a esa tienda, nos dejarás en la quiebra total.-le espetó Ed.
-Sí, pero recuerda que yo también tengo ahorros… Además, si tu repertorio funciona conmigo…por qué no ha de hacerlo contigo?
-Porque yo lo creé. No Winry, no vas a obligarme a ir y es mi última palabra oíste?
- ¬w¬ …
…
La puerta de aquella casa se abre y entra la mujer de cabellos rubios bailando de aquí para allá.
-No puedo creer que tuvieran todo eso!! No es grandioso Ed? ^w^
-S-sí…sumamente GRANdioso…-quejose éste mientras entraba a la casa cargando 3 paquetes de cajas apiladas una sobre la otra y 2 bolsas en cada brazo. Winry se apresuró a cerrarle la puerta y a quitarle dos pesos de encima. Ed fue inmediatamente a la mesa y depositó encima todas las cajas. Winry comenzó a abrir cada uno y a examinarlos, como si los hubiera comprado sin verlos. Al intentar abrir el último paquete, ella comenzó a sentirse mareada.
-Winry! Estás bien!?-exclamó Ed al tiempo que la sostenía para que no cayera.
-S-sí…estoy bien…no te preocupes…-susurró ella, pero a los pocos segundos estaba cayéndose de nuevo.-Whaaa… Creo que me hizo daño el sol… Iré a recostarme un rato-dijo.
-Quieres que te acompañe?
-No Ed, gracias…-dijo ella mientras subía las escaleras. El hombre la siguió.
-Te ves débil, será mejor que te ayude-dijo al tiempo que la cargaba y la llevaba a la habitación.
-He dicho que estoy bien!!-exclamó, Winry, fastidiada y tratando de liberarse-No te preocupes por mí sí!?-Ed la bajó al llegar a la habitación, y la mujer, entró a ella.
-No me hables, estaré bien…
-Ni siquiera un tecito? *SLAM* Ohh ú_ùllU…
…
Desde aquél día, las cosas se volvieron insoportables.
Winry se enojaba con Ed por cualquier pequeñez, y el orgullo del mismo no le permitía doblegarse y reclamarle su actitud.
Una noche, Ed se encontraba bastante cansado por el trabajo del día y al llegar, había tirado una reliquia, provocando que se rompiera en mil pedazos.
-Qué has hecho!!??-le reprochó la mujer.-Era una antigüedad! Un regalo de nuestra boda!!
-Lo siento… Más tarde lo repararé…-murmuró el otro mientras miraba de soslayo la pieza rota.
-Siempre dices eso y nunca lo haces! Me cansa tu actitud!-aquella había sido la gota que derramó el vaso.
-Mi actitud? Mi actitud!? Tú eres la que me ha cansado y no te había dicho nada! Todo el tiempo me reprochas y me dices lo que tengo que hacer!!-se defendió el hombre.
-No es verdad!! Deberías intentar ser mejor!!
-Ser mejor!? No soy lo suficiente bueno para ti!? Eso es lo que insinúas!?
-Claro que no! Es sólo que… Estás obsesionado con tus libros de Alquimia y nunca me dedicas tiempo!
-Eso es porque trabajo! Pero no es verdad, yo siempre que puedo te dedico tiempo!
-Yo también tengo trabajo, Edward! Todo lo que haces es ser un aficionado de la Alquimia!
-Y tú una aficionada de la mecánica!-reclamó Ed. La mujer se dio la vuelta y comenzó a subir las escaleras.
-Estoy harta de ti!
-Ah si!? Bien, pues si te molesta mi actitud me iré!-gritó Ed mientras tomaba su saco.
-Me parece bien!-exclamó Winry mientras seguía subiendo.
-Bien!
-Bien!
Ed azotó la puerta al salir de su propia casa.
Antes de subir al auto, miró con un semblante triste a la luz encendida, que provenía de la habitación de ambos…
Sin más, apartó su mirada y se fue por las oscuras calles.
En ese momento, la mujer de ojos celestes se asomó por la ventana y colocó una mano en el cristal. Su semblante temblaba mientras miraba a su esposo irse; al final, dio media vuelta con los ojos cerrados y desapareció de esa vista.
Ed fue a casa de su hermano, quien lo recibió con gusto, pero se extrañó de que viniera solo.
-Dónde está Winry?-inquirió. Ed sólo bajó la mirada y suspiró antes de poder hablar.
-Nosotros…nos peleamos…
-Qué? Pe-pero… por qué?-le preguntó Al sorprendido. Ed le contó el centro de esos problemas y cómo habían empeorado. Al final, el hermano menor suspiró y le dijo que todo se solucionaría, y que mañana por la mañana ella le hablaría para pedirle disculpas.
Ed logró dormir tranquilamente con esa última idea en mente.
Pero…No fue así…
Transcurrió una semana, y Ed no había tenido noticias de su esposa. Ella no se había comunicado y él no quería hablarle.
Decidió esperar un poco más… Pero al cabo de tres días, tomó el teléfono, algo indeciso y marcó el número; grande fue su sorpresa al escuchar que la línea estaba ocupada. Colgó con una repentina frustración y furia.
Acaso ella…?
No, no podía ser… Era demasiado pronto…demasiado pronto para que lo olvidase y que estuviera con alguien más…
Pero…si era cierto?
Ed se quedó pensativo en la habitación…
…
Después de unos días, el teléfono sonó y Al fue quien contestó.
-Hola?...Oh! Cómo has estado?... Él?...Eh… No ha regresado aún…-dijo en un tono triste. En ese momento, Edward entraba a la casa y dejaba su abrigo en un perchero-Oh no! Acaba de llegar, quieres hablar con él?-inquirió. Ed lo miró curioso.-No?... Vamos…Él trató de llamarte pero estaba ocupado… Sí, es la verdad…Muy bien… Hermano, es para ti-Ed se aproximó-Es Winry…-dijo Al. Edward se paralizó y lo miró de soslayo. Al le extendió el teléfono y le lanzó una mirada de comprensión, pero al mismo tiempo de reproche.
Ed lo tomó, tembloroso.
-Ho-hola…?
-Hola, Ed…-se oyó la voz de su amada. Parecía triste.
-Co-cómo has estado…?
-.....Extrañándote…-suspiró tras unos momentos de silencio. Estas palabras, cautivaron el corazón de Ed.
-Yo…yo también te he extrañado…
-Intenté llamarte… Pero estaba ocupado todo el tiempo……yo……Pensé que me habías olvidado!-exclamó Winry, casi sollozando.
-Olvidarte? Jamás… Yo era el que creía lo mismo porque también intenté llamarte…
-De veras…?-inquirió la mujer. Tras unos segundos de silencio, ambos comenzaron a reír divertidos. Platicaron por un largo rato. Winry admitió que había sido muy injusta con él y eso era porque en su trabajo no le había ido muy bien, se encontraba además muy lastimada y estresada.
Ed le confesó, por igual que él no debió haberle gritado, si no haber hablado tranquilamente. Después de unos momentos, Ed le dijo que volvería en seguida y le colgó inmediatamente. Winry quedó confundida, soteniendo el teléfono. Más tarde, la puerta se abrió y ahí estaba Ed, con un ramo de rosas y extendiéndole los brazos.
Winry no podía creerlo, sin más se abalanzó sobre él y lo besó tiernamente.
Ambos se abrazaron y besaron por un tiempo que a ellos les parecieron horas. Ed levantó hacia atrás su pierna derecha y cerró la puerta.
-Lo siento tanto, Edward… Lo siento…-sollozó Winry, que le sonreía.
-Yo también lo siento, Winry…-la consoló Ed. La pareja volvió a abrazarse. Winry se separó de él y limpió sus lágrimas; ligeramente ruborizada, tomó ambas manos de Ed y bajó la mirada.
-Ed… Hay algo…que también tengo que decirte…
-Qué sucede…?-inquirió éste. Winry tardó en responder, para después ir a un cajón y sacar una hoja de lo que parecía una nota del hospital. Se la extendió y Ed la tomó, mirándola curiosamente. La leyó y su expresión confusa cambió por una sorprendida y luego por una de felicidad. Levantó la mirada de la hoja, para dejar ver sus ojos llorosos.
-Winry…esto…significa que…
-Sí..... Vamos a tener un bebé…-dijo ella, sonriéndole. Ed sólo saltó de la emoción y la abrazó, para después levantarla y dar un giro.
Ambos reían, mientras las siluetas que la luz de una lámpara creaba, se veían reflejadas en un cuadro, donde había otros dos mostrando a ambos jóvenes de pequeños; ese cuadro…mostraba la foto de la pareja sonriendo felices, ella con un vestido de novia, y él tomándole la mano y mostrando la felicidad que al fin había podido obtener después de tanto tiempo…
THE END
Creo que este lo hice para otra actividad. Ya ni me acuerdo xDD
Seee, otro Edwin y está larguín ^^U
Glimpse
No podía ver lo que me rodeaba, todo estaba demasiado oscuro y hasta cierto punto, silencioso. Era tranquilo y seguro, sin nada que pudiese perturbar mi alma, que reposaba plácidamente en algún punto de aquél vacío.
Esa tranquilidad era tanta, que parecía que nunca podría hartarme de ella...y sin embargo algo me indicaba que era el momento de volver.
En respuesta a mi decisión, comencé a escuchar los no tan lejanos trinos de las aves y la melodía zumbante que producían los murmullos de las personas. A pesar de que todo era oscuridad, podía percibir algunos destellos luminosos y mi alma poco a poco regresaba a su cuerpo; finalmente, desperté y miré mi entorno.
Me encontraba acostada de lado, envuelta entre las suaves sábanas que reposaban sobre la cama de dosel, ocupando tan sólo un pequeño espacio de mi habitación. Ésta no se parecía en nada a la mía, me faltaban los mecanismos y elementos que facilitaban mi trabajo, todos apilados en diferentes rincones, recibiendo los cálidos rayos del sol. Era todo lo que necesitaba una mecánica como yo, vivir rodeada de lo que más le agradaba.
Me levanté con cierta pereza y fui a asearme. A pesar de que estaba cansada por el largo trayecto, tenía que apresurarme, pues aún me quedaba un último viaje para llegar hasta la ciudad.
Últimamente no había tenido mucho trabajo, así que mi abuela, Pinako, me dijo que podía ir a visitarles si así lo quería. Al principio, me sorprendió que me concediera salir de mi pueblo natal, pues ella no acostumbraba que me mantuviera alejada porque era la única familia que le quedaba y sin embargo, podía entenderme perfectamente…
Justo en esos últimos días había estado pensando mucho en mis mejores amigos, y recordaba con nostalgia todos los momentos que pasamos juntos, haciendo travesuras o simplemente divirtiéndonos. Los extrañaba mucho puesto que desde pequeños nos conocíamos.
Pero, entre ambos, había una persona a la que más ansiaba ver. Hermano mayor, firmemente decidido a cumplir sus propósitos y una extraordinaria habilidad para comprender cosas que nadie más podía. Sin embargo, tal vez eso no era lo que más me cautivara de él… sus ojos eran de un dorado profundo, que podían fundirse con el azul intenso de los míos y aún así formar una especie de semi-atardecer de brillantes colores.
Para mí, sus sentimientos eran lo más importante, pues a pesar de estar en compañía de su hermano menor, se sentía bastante solo y afligido, yo sabía lo que representaba para él la pérdida de su madre, el abandono de su padre y la horrible sensación de culpa por dejar que su hermano portase ahora un cuerpo ajeno a su alma, buscando por todos los medio enmendar sus errores, convirtiéndose en una mejor persona para todos. Pero, él mismo ignoraba lo que su hermano y yo sabíamos: Le queríamos tal cual era, sin importar la magnitud de sus errores.
Tal vez, con su pequeño hermano podía percibir el afecto que le tenía, pero conmigo, el caso era muy distinto. Él y yo guardábamos una estrecha amistad que superaba las barreras del tiempo y la distancia, compartíamos en cierta forma el mismo dolor de no tener padres, y cada uno hacíamos que la opresión en el pecho del otro se aligerara.
Él me consideraba su mejor amiga, casi como una hermana y yo, aparentemente pensaba lo mismo y siempre trataba de demostrarlo…pero sabía que me equivocaba.
Me sorprende a mí misma, descubriéndome engañando a cada persona que conocía, a él e inclusive yo. Lo he intentado muchas veces, he negado esa posible historia y he tratado de impedir que exista.
Quizás sea por esa misma razón por la que hago este viaje. Mis mejores amigos viven ahora en la ciudad y yo les prometí que les esperaría en la paz que habitaba en los verdes campos de Rizembul, nuestro querido pueblo natal; sin embargo, no podía esperar más, tenía que convencerme a mí misma de que aquél sueño lejano no iría a cumplirse nunca, tenía que asegurarme que mis sentimientos serían sólidas bases de profunda amistad.
No pasó mucho antes de que me diera cuenta de que mis pensamientos me habían apresado en una burbuja donde no existía ni el tiempo ni el espacio, pues ahora se me había hecho tarde y el tren que me llevaría a mi destino final partiría en unos minutos.
Guardé presurosa el poco equipaje que había sacado y salí a la calle lo más rápido que me permitían mis piernas, olvidándome por completo de notificar que mi habitación ya había sido desalojada.
Calles y más calles pasaban de largo y yo no podía verles fin hasta llegar a la estación; doblaba varias esquinas y en dos ocasiones estuve a punto de derrumbar a los transeúntes que pasaban por ahí. Finalmente logré divisarla: enorme y saturada de gente; sabía que el poco tiempo que tenía se estaba agotando así que sujeté firmemente mi maletín y reanudé mi carrera.
Casi al dar los primeros pasos, escuché que alguien me llamaba por mi nombre, así que me detuve y miré a mí alrededor. No distinguí a nadie, y sin embargo estaba segura que era una voz bastante familiar.
De pronto un sonido diferente atrajo mi atención… Dirigí mi mirada y descubrí un automóvil que se movía hacia mi dirección y cuyo conductor intentaba por todos los medios detenerse, sabiendo que no lo conseguiría. Me había detenido justo a mitad de la calle y debido al tumulto de personas y los extenuantes ruidos que distraían, el conductor no me había visto.
Una vez más, escuché mi nombre, pero esta vez no pude siquiera moverme, todo mi cuerpo se había paralizado y sabía que ese sería mi fin.
Un grito, un fuerte golpe en el costado…y después nada.
Sentía mi cuerpo tensado y mis párpados pesados, pero no había dolor. No escuchaba nada más que el sonido acompasado de mi respiración, bastante parecido al momento de paz en el que hacía unas horas-suponía que ya había pasado mucho tiempo-estaba sumergida, pero esta vez, en aquella quietud, se manifestaba también el miedo. Miedo de lo que pudiera encontrarme al abrir los ojos, miedo de descubrir que éstos fueran lo único que pudiera mover, un posible miedo, de haber dejado de existir.
No podía permitirme estar con aquél sentimiento de incertidumbre por más tiempo, me volvería loca, por lo que me armé de valor y presioné fuertemente mis párpados para después obligarlos a levantarse.
Mi visión no había sido horrible en lo absoluto ni pareció tal y como pensé que sería. Estaba tendida sobre una calle cerrada y adoquinada, no había personas a mí alrededor y tampoco se parecía a la calle en donde estaba antes.
Me levanté con lentitud y me dispuse a caminar, una vez que me aseguré de estar ilesa, recibiendo un cálido rayo de sol en mi rostro, dejándome temporalmente ciega. Tardé un poco en asimilar lo que había delante de mí, hasta que mis ojos se acostumbraron a la luz.
Casi en el acto me di cuenta que no estaba en la ciudad, sino en un pueblo pequeño, aparentemente pacífico y muy parecido a mi villa natal. La calle delante de mí se extendía, abarcando casas muy sencillas y cada una poseía un hermoso jardín con una reja que los separaba de los demás.
Nunca había visto ese lugar pero, de alguna manera, me hacía sentir una tranquilidad indescriptible, la sensación de estar en mi hogar. Ni siquiera había vuelto a pensar en cómo había llegado hasta ahí, porque ya no me era necesario saberlo.
Sin darme cuenta, comencé a caminar por la silenciosa calle y miraba el entorno con suma curiosidad. Me extrañaba que no hubiese nadie, pues cada casa, cada habitación que podía ver a través de las ventanas, estaba llena de vida y entonces comencé a temer lo peor.
En ese momento, alcancé a distinguir una silueta situada en el espacio que formaban dos casas, encogida y abrazada con fuerza. Me acerqué y descubrí a una pequeña niña de cabellos rubios, lacios y largos hasta las costillas, que sollozaba.
-¿Qué sucede pequeña?-le pregunté, agachándome hasta quedar a la altura de sus ojos. Al principio, no me respondió y tuve que insistirle varias veces, hasta que en un quedo susurro me respondió:
-Perdí a mi muñeca…
-¿No sabes dónde la pudiste haber dejado?-interrogué, con toda la delicadeza de la que fui capaz.
-No la perdí, me la robaron-admitió la chiquilla-Estaba en el parque y de pronto llegaron dos niños más grandes que yo y se la llevaron.
Sentí compasión por ella, pues sin saber la razón, me recordó bastante a un momento de mi infancia en donde había perdido mi peluche preferido y estuvimos todo el día buscándolo…hasta que él fue quien lo encontró, cerca del río que bajaba de la montaña, no muy lejos de donde vivíamos y en donde siempre solíamos jugar. Lo que me conmovía, era el hecho de que él había regresado solo a buscarlo cuando ya estaba anocheciendo, y se había ganado una buena reprimenda por parte de su madre, quien al final le perdonó y llamó a mis padres para que fueran a recoger el juguete.
El llanto, de improviso surgido, me sacó de mi ensimismamiento.
-¡Nunca la recuperaré! ¡Me la regaló mi mamá en mi cumpleaños!-exclamó, sin poder contener los constantes sollozos. Sin pensarlo, coloqué mi mano sobre su hombro y le hablé con tranquilidad.
-Te ayudaré a encontrarlos y les pediré que te la devuelvan ¿de acuerdo? ¿Crees que aún estén en el parque?-aventuré, y la pequeña asintió lentamente.- ¿Entonces que te parece si secas ésas lágrimas y vamos a buscarlos?
La niña, asintió una vez más y se enjugó con la manga de su suéter, color lila para después levantar su mirada con ternura. Me sorprendí al ver el color de sus ojos: dorados y con un extraño brillo que asombraba. Eran exactamente los mismos que aquél niño tenía, los mismos que hacían que mi cuerpo temblara y mi corazón se agitara de emoción, pese a los vanos esfuerzos por contener aquellas reacciones.
No, no era posible, tan sólo una coincidencia, aquella niña sólo tenía el mismo color de ojos, no podía permitirme el lujo de soñar con lo imposible.
Automáticamente tomé la mano de la pequeña y le sonreí, mismo gesto que ella me respondió con dulzura; le pedí que me guiara hasta llegar al parque porque ese lugar era desconocido para mí. Sin preguntarme nada, accedió y juntas nos dirigimos al parque.
Apenas habíamos salido de la oscura calle, cuando noté que todo alrededor había dado un súbito cambio: las calles antes vacías, ahora estaban repletas de personas que iban y venían, cada una ocupada en sus asuntos. Dentro de las casas podía ver a algunas familias comiendo juntas e inclusive hasta las pequeñas tiendas se encontraban abarrotadas.
Nunca noté-hasta ver varios árboles ordenados de cierta manera y descubrir que no había tantas personas como antes-el momento en el que habíamos llegado a nuestro destino.
La niña jaló mi brazo con suavidad y me incitó a continuar caminando-no me había dado cuenta que me había detenido-ahora podía notar que estaba ansiosa por recuperar su preciado juguete.
-Perdóname, nunca me presenté. Me llamo Winry-dije de pronto, acordándome de la falta de cortesía que había hecho.
-Mucho gusto, Winry, yo me llamo Marion-respondió la rubia, mostrándome una tierna sonrisa. Cómo estaba empezando a agradarme esa chiquilla, tenía gracia, pero podía ver en ella un carácter fuerte e inclusive explosivo, que podía empequeñecerse con el más mínimo detalle.
-¡Ahí están!-exclamó la niña, señalando a un punto entre dos árboles. Miré hacia la dirección indicada y pude distinguir las siluetas de dos muchachos que reían y jugaban a empujones. Marion, me miró un tanto insegura, pero yo le sonreí y apreté su mano para lograr infundirle valor.
Conforme nos acercábamos, pude ver mejor el rostro de aquellos chicos.
No eran menores de diez años y parecían ser hermanos, pues ambos eran rubios, pero los orbes de uno eran azules, mientras que los del otro eran verdes. Ahora entendía la razón por la que le habían jugado aquella travesura a la pequeña: aún eran unos niños inmaduros que querían crecer, tratando mal a los demás. Grave ideología la que presentaban, pero yo iba a hacerles entender...
-Hola, chicos-saludé, acercándome a ellos y dejando a Marion escondida tras un árbol. Se sorprendieron al principio de que una mujer de mi edad les hablase en un tono tan tranquilo, pero me devolvieron el gesto y sonrieron tímidamente.
-Ho-hola...ehh, ¿necesitas algo?-inquirió el de ojos azules, pero en el acto recibió un codazo por parte de su hermano y le hizo callar, para poder hablar él.
-Mucho gusto, señorita. ¿Podemos ayudarle en algo?-No pude evitar mostrar una sonrisa burlona. Si claro, querían engatusarme con bellas palabras corteses, pero les faltaba mucho para llegar a esa altura, y no iba a caer en su juego.
-Sí, quería preguntarles si de casualidad habrán visto una muñeca. La perdió una niña y la está buscando-declaré. Esto dejó helados a ambos niños, que se miraron el uno al otro, para que el de ojos verdes me contestara:
-Señorita, ¿cómo íbamos a saber de una muñeca? Nosotros somos hombres.
-Claro, y he de suponer que tampoco conocen a la niña que está justo aquí-repliqué, para después llamar a Marion, que asomó su cabeza detrás del tronco, tímidamente. Se acercó con cautela y me tomó de la mano, fulminando con la mirada a sus enemigos. Éstos volvieron a sobresaltarse y nos vieron con asombro y nerviosismo.
-No, no sabemos quién es ella y no tenemos idea de dónde esté su muñeca.-musitó el ojiazul, haciendo un esfuerzo por controlar el temblor en su voz.
-¡Claro que lo saben! ¡Ustedes me la quitaron y se alejaron corriendo sin que pudiese alcanzarlos!-intervino Marion, con lágrimas en los ojos. Los niños la ignoraron y comenzaron a replicarme miles de cosas que no alcanzaba a comprender, o más bien, no entendía porque no sabían utilizar sus palabras adecuadamente. Finalmente, di un paso adelante y encaré a ambos.
-Miren muchachos, si no le regresan su juguete a esta pequeña me voy a ver obligada a hablar con sus padres. Sé quiénes son y sé que viven del otro lado de esta calle-sentencié, deseando no haberme equivocado. Aparentemente, no lo hice, pues los chicos se encogieron ante mis palabras y nos dieron la espalda para hablar entre sí. Finalmente, el de ojos verdes me miró y lanzó un suspiro.
-Sólo estábamos jugando. Era una apuesta entre mi hermano y yo, pero como él perdió, tuvo que robarle su muñeca.
-Pues es una manera muy tonta de perder el tiempo. ¿Qué culpa tiene ella de sus juegos sin sentido?
-Lo sabemos-intervino el ojiazul, haciendo un ademán-Lo sentimos, no queríamos hacerla sentir mal.
-Además, íbamos a regresársela, pero cuando nos giramos ella ya se había ido-secundó el ojiverde, tranquilo. Marion pareció ruborizarse ante esto y escondió su rostro detrás de mí.
-Bueno, al menos aprecio el gesto, pero ahora ¿en dónde está la muñeca?-les pregunté. Los niños rieron nerviosos y nos miraron apenados.
-Justo arriba de ustedes-indicó el de ojos verdes, señalando hacia un árbol. Descubrimos el juguete, atorado entre dos ramas-No se preocupen, vamos a bajarla.
Así, los chicos consiguieron liberar la muñeca mediante lanzarle piedras, para que quedase atorada entre otro par de ramas, esta vez al alcance del ojiazul, que se subió a hombros de su hermano para obtenerla.
El de ojos verdes se disculpó nuevamente y el otro le entregó la preciada muñeca a Marion, que la tomó rápidamente y la abrazó con cariño. Ambas les dimos las gracias y justo cuando estábamos a punto de irnos, el ojiazul me detuvo y me miró con nerviosismo.
-Oye...no irás a decirle nada a nuestros padres ¿verdad?
-Descuida, desde un principio no tenía intenciones de hacerlo. De cualquier manera, no hubiera podido hacerlo si hubiese querido.
-¿Y eso por qué?
-Porque ni siquiera los conozco y fue suerte el que acertara con respecto a la ubicación de su casa-respondí con una risita. De esta manera, Marion y yo nos encaminamos a su casa, dejando a ambos niños perplejos.
Veía cómo abrazaba con cariño aquél juguete y me enternecía de sobremanera, porque en cierta forma me recordaba a mí cuando era niña y me apegaba algo, después era imposible separarme de él. Me pregunté en ese momento si lo mismo me ocurría con respecto a las personas...
No quise pensar más en ello, por lo que miré a la niña ojidorada y le sonreí.
-Oye Marion, ¿y cuál es el nombre de tu muñeca?
-Aún no se lo pongo, no sé de dónde escoger-admitió la mencionada, devolviéndome la sonrisa.
-¿Quieres decir que desde tu cumpleaños no le has puesto nombre?
-Sí heheh, pero mi cumpleaños fue hace poco, así que aún no es muy tarde-musitó la rubia. Me miró unos instantes y después desvió sus ojos hacia la muñeca.
-Pensé en ponerle como tú te llamas, pero después creí que sería extraño que llevase el mismo nombre de mi mamá.
Abrí mis ojos de par en par y me detuve. Marion también se detuvo y me miró extrañada.
-Entonces, ¿tu madre se llama Winry?-inquirí, mirándole perpleja. Ella asintió pero ladeó levemente su cabeza, dándome a entender que seguía sin comprender del todo-¿Podría ver tu muñeca un segundo, Marion?
La pequeña me la entregó y esperó, observándome con cautela. Mi sorpresa fue aún mayor cuando descubrí que la muñeca que sostenía en mis manos, era la misma que tenía en mi niñez: hecha de felpa, con extremidades de punta ovalada, enormes ojos cafés redondos y cabello corto del mismo color, con un pequeño moño rosa oscuro en un lado, portando un sencillo vestido rojo; la única expresión visible en ella era la de una sonrisa. La observé con mayor detenimiento y me percaté que en realidad era bastante antigua, pues tenía pequeños hilos sueltos alrededor de su cuello y brazos, pero por lo demás estaba entera y limpia.
No podía ser cierto, eran demasiadas coincidencias como para que sólo se tratase de mera casualidad, no sabía qué pensar. No sabía dónde me encontraba, cómo había llegado ahí, y quién era ahora.
-¿Te sientes bien, Winry?-preguntó la voz de Marion, sacándome de mi ensimismamiento. Contemplé sus inocentes ojos dorados, poseedores del extraño brillo que yo conocía. De acuerdo, tenía que llegar al fondo de esto, no podía permitirme el volverme loca en tan misterioso lugar.
-Sí Marion, perdóname, me quedé pensando. ¿Dónde está tu casa?
-Allá adelante, ya casi hemos llegado-respondió, señalando a una casa situada justo al final de la calle. Era mediana y de color blanco aperlado, cuyo techo era de un tono rojizo. Poseía ventanas en el piso de abajo y en el de arriba, un bonito jardín enfrente con flores de todos los colores, cuyos extremos se separaban por un pequeño camino.
Pronto, ya una cerca blanca nos separaba del destino final, ella tomaba mi mano con suavidad y me miró una última vez.
-¿Quieres entrar conmigo?-me preguntó con alegría. Yo sonreí pero negué con mi cabeza.
-No puedo, Marion. He de...hacer otras cosas, pero te aseguro que si alguna vez nos volvemos a ver, jugaré contigo todo lo que quieras.
-¿¿Lo prometes??-cuestionó, abrazando con fuerza su muñeca. Yo me arrodillé para quedar a la altura de sus ojos y una vez más, cogí su mano, dándole un leve apretón.
-Lo prometo.
Marion asintió con firmeza y me abrazó, expresándome su gratitud por haberla ayudado y acompañado y fue el mismo gesto que le devolví, pero yo le manifesté mi agradecimiento por hacerme saber que aún existía y que seguía siendo yo misma. Nos levantamos y la pequeña abrió la cerca, alejándose por el camino hasta llegar a la puerta de su casa, abriéndola y me miró por última vez; sonreí una vez más y alcé mi brazo derecho para decirle adiós, ella rió y se metió, cerrando la puerta lentamente.
En ese momento, sentí cómo todo mi interior se derrumbaba y cómo la inquietud comenzaba a surgir dentro de mí, pues no sabía qué era lo que iba a hacer a continuación. Ese lugar era desconocido para mí y no tenía idea de cómo volver a mi hogar.
Me alejé del lugar, pero mientras regresaba, pasé de largo la cerca y mis ojos se enfocaron a una ventana abierta. Dentro de la casa, ví dos siluetas, una pequeña y una grande, masculina, que platicaban y reían; la más alta tomó a la otra y la alzó por los aires, dando giros interminables. Escuché cómo les llamaba una mujer, que no tardó en aparecer y unirse a los otros; miré cómo hablaban y sin previo aviso, la figura de la mujer se acercó a la luz que daba la ventana abierta.
Creí que me desmayaría de la impresión, y sólo escuché cómo mi corazón palpitaba de emoción al descubrir que era yo misma, con algunos años más, quien había estirado un brazo para cerrar la ventana, mientras que con el otro, sostenía a un bebé varón cuyos ojos eran azul celeste y su cabello era de un rubio más claro.
Mi otra yo, antes de cerrar la ventana dio un leve respingo y miró hacia mi dirección; ante esto yo tuve que esconderme y seguir espiando a través de los arbustos que cubrían el...o más bien, mi jardín. Parpadeó varias veces, confundida, tratando de encontrarme, y al no lograrlo terminó por cerrar la ventana y sonreírle al bebé que agitaba sus manitas, buscando coger los aretes que pendían de sus orejas.
Me llenó de alegría el saber que Marion y ese pequeño eran mis hijos, porque eran la viva prueba de que yo regresaría a mi hogar, que viviría para poder verlos crecer y convivir con ellos muchas experiencias.
Lo único que en cierta manera me enfadó, fue que no pude ver el rostro de mi futuro esposo, con el que formaría una familia y tendría esos hermosos hijos. Por otra parte, no quería saberlo, era algo de lo que tenía que percatarme cuando lo tuviese frente a mis ojos.
Sin dejar de sonreír, me fui haciendo para atrás, contemplando lo que sería mi futuro hogar y la calidez que éste embargaba; no me dí cuenta que terminé en medio de la calle, pero si ví que un carro venía hacia mí. Curiosamente, no tuve miedo y tampoco el conductor pareció hacer el intento por frenar; me giré y le encaré con firmeza, pues ahora había visto que el entorno había desaparecido y un extraño haz de luz iluminaba aquél carro, me percaté que todo a mi alrededor se oscurecía y sólo aquella casa era el único lugar cálido y colorido, que se alejaba poco a poco.
Mire una vez más ese lugar y una lágrima escapó de mis ojos, resbalando por mi mejilla, para estamparse contra el suelo. Cerré los ojos y extendí mis brazos a los lados cuando ví que faltaban centímetros para que el auto chocase contra mí.
Escuchaba murmullos lejanos y sentía mi cuerpo recostado sobre una mullida cama; en alguna parte escuché el incesante “beep” que resonaba en la habitación. Antes de que pudiese abrir los ojos, descubrí que estaba en una camilla de hospital y que aparentemente no tenía nada roto, pero no estaba segura si era por la misma anestesia que no sentía dolor.
Lentamente alcé mis párpados y vislumbré lo que me rodeaba. La habitación estaba totalmente vacía, pero frente a mi camilla, había un mueble y sobre él, un ramo de flores con una tarjeta de buenos deseos, a su lado había un gracioso oso de peluche negro, de ojos brillantes. Me incorporé para ver mejor todo y mi mirada se desvió hacia el reloj que colgaba de la pared, donde me dí cuenta que era medio día...pero del siguiente; maldije por lo bajo, definitivamente ya no había alcanzado el tren que me llevaría hasta Ciudad Central, y definitivamente ya no iba a poder ver a mis siempre queridos amigos porque seguramente el doctor no me dejaría salir tan pronto de cama. Frustrada, llevé mi mano a mi cabeza y me encontré con que tenía una venda sobre ella, miré mis manos y sólo mi muñeca derecha era la lesionada. Entonces, sí me había roto algo... Ahora el asunto sería peor porque tendrían que llamar a mi casa, si es que no lo habían hecho ya, y comunicarle a mi abuela lo que había sucedido, perdiendo por completo cualquier permiso para salir de Rizembul y visitar a los hermanos Elric, apellido de mis susodichos amigos.
Mientras pensaba todo aquello, algo atrajo mi atención. Del otro lado de la puerta, había un par de siluetas que hablaban-quizás fueren los murmullos que había escuchado antes- y supuse que se tratarían del doctor y la enfermera, pero al enfocar mejor mi vista, me percaté que una silueta le pertenecía al doctor, y la otra...
Antes de que pudiese formular su nombre en mi cabeza, la conversación que tenían terminó y el doctor se alejó, quedando sólo la misma figura masculina. La puerta se abrió y me dejó ver a un chico de 16 años, de pequeña estatura, cabellos rubios atados en una trenza y unos hermosos ojos dorados. Esos mismos orbes se encontraron con los míos y se sorprendieron de verme consciente, su dueño cerró la puerta y se acercó a mí, preocupado y a la vez aliviado.
-¡Winry! Has despertado... ¿Cómo te sientes?
-Podría decirse que mejor que antes-respondí, sin comprender por qué mi corazón palpitó con mayor alevosía y por qué inconscientemente una enorme sonrisa se extendía por todo mi rostro.
-Me alegro. Llevabas así un día y por nada grave, Al y yo estábamos preocupados-comentó el ojidorado, ruborizándose levemente. Al...por un momento su nombre me sonó desconocido pero después recordé que “Al” era el diminutivo de Alphonse, el hermano menor de mi niño.
¿”Mi niño”? Vaya, debí haberme golpeado muy fuerte en la cabeza como para pensar semejante idea...
Involuntariamente llevé mi mano a la frente y retiré un mechón de cabello que ocultaba parte de mi rostro. El rubio bajó la mirada, apenado.
-Lo siento, fue mi culpa el que te golpeases en la cabeza y accidentalmente te fracturé la muñeca-musitó, aún más apenado, mientras miraba mi articulación mencionada.
-¿De qué estás hablando, Edward?-le pregunté, sin comprender. Una especie de cosquilleo invadió mi cuerpo cuando pronuncié su nombre y me rehusaba a entender el por qué.
-¿De qué dices? ¡Pues del accidente claro!-exclamó el trenzado, sorprendido de que no le había entendido-¿No lo recuerdas?
En ese momento, fugaces imágenes pasaron por mi mente: una acera, un grito, el auto, otro grito, un golpe, y después nada…
-Pero, ¿qué fue lo que sucedió? ¿Cómo es que…estoy viva?-me atreví a preguntar, para después sentir un escalofrío recorrer mi cuerpo. Edward me miró con aquellos ojos que tanto me gustaban y esbozó una breve sonrisa.
-Porque yo te salvé. Al y yo pasábamos por ahí y te vimos, pero al parecer tenías mucha prisa porque nunca nos escuchaste, por lo que nos acercamos un poco más y Al te gritó. Ahí fue donde volteaste, confundida, pero lo habías hecho a mitad de la calle y…cuando vi que ese auto iba hacia ti, no pude evitar correr y lanzarme para tirarte a la acera, justo antes de que salieras herida-me explicó al tiempo que se ruborizaba levemente, al tiempo que sentía cómo mis mejillas se encendían. Continúo con su explicación, pero yo ya no le escuchaba porque podía imaginármela concretamente: Él había gritado por segunda vez mi nombre y yo no lo vi salir de entre la multitud por ver el coche sin control, pero sí que sentí el empujón que me había dado. Probablemente caímos al otro lado de la acera y yo me golpeé la cabeza contra algo, por lo que perdí el conocimiento; la muñeca rota pudo deberse a que él cayó encima de mí sin poder evitar que mi posición no fuese la correcta.
En ese momento me di cuenta… Él había dado origen a aquél sueño tan hermoso que parecía real, él fue quien me había dado oportunidad de ver un fragmento de mi aparente futuro y lo más importante: él había salvado mi vida. Yo estaba bien y era extremadamente feliz, ¿por qué había inhibido tanto esos sentimientos por tanto tiempo? ¿Por qué no era capaz de abrirme a la verdad, sabiendo que no iba a resultar lastimada?
Tal vez…porque no lo sabía, no tenía idea de lo que él sería capaz de hacer por mí, pero ahora era muy claro.
Comencé a reírme como una tonta, un par de lágrimas resbalaron por mi rostro y Edward, se acercó un poco más y limpió esas gotas de sentimiento con un cálido movimiento.
-¿Qué sucede? ¿Por qué lloras?
-¡Porque nunca había sido tan feliz!-exclamé al tiempo que me arrojaba a sus brazos, sin importarme si me caía de la cama, pero él reaccionó a tiempo y me sostuvo con fuerza. Las sábanas que me cubrían fueron arrastradas en aquél rápido movimiento, envolviéndome por completo y quedándome como un extraño vestido blanco. Le escruté con la mirada, mientras él se mostraba confundido. Sin ser capaz de decir más palabras, rodeé su cuello con los brazos y junté mis labios con los suyos.
Este beso significaba para mí, la dicha de tenerlo a mi lado, pues había sido una tonta todo este tiempo, ingenua al creer que podía engañarme a mí misma. En ese momento, yo le transmitía con todo mi ser, que era él quien traía la luz en mi oscuridad y que... Le amaba tal cual era.
Dentro de esta mezcla de sentimientos, pude notar cómo aquél beso me era devuelto con sinceridad y apreté mis párpados. Lo supe, supe en ese momento que había encontrado a la persona con la que construiría ese bello futuro que había vislumbrado, supe que pasaríamos alegrías y tristezas, adversidades y triunfos, pero todo aquello no importaba, porque ambos íbamos a estar juntos y el amor que siempre habíamos mantenido en secreto nos acompañaría por toda la eternidad.
¿Crees que "Crepúsculo" se ha vuelto muy comercial y sientes que
no puedes decir "Edward" sin que una fangirl se te eche encima?
¿¡Hart@ de que al pronunciar "vampiro", inmediatamente te
relacionen con la novela!?
En breves palabras, si te ha gustado Crepúsculo, pero no eres de las fanáticas
que sólo leen por Edward Cullen... Copia y pega esto en tu firma x)
Última edición por ~Fire_Angel~; Hace 2 Semanas a las 21:32.
¡¡¡¡POBRE ENVY!!! SU PLAN NO FUNCIONO, HAY QUE PENA T_T
Escribes muy bien, Fire_Angel me encanta el edowin, en mi firma hay links de otros fics muy buenos te recomiendo que los leas.
Creo que pondre este fic em mi firma pues en realidad lo merece ^_^.
waaa que lindo!!!!
dejabú? sé que sabes a lo que me refiero...
de cierta VIOLENCE que...
muajajaja waaaa ese ENVY!!!
si hubiera tenido mi ayuda!!!
habriamos matado a Winly!!!
y yo me hubiera quedado con Ed!!!
seee lo advertiste pero no pude con las ganas de saber muajajaja
ya que escribes fantastico!!!
además leo tantos EDXWIN que ya deberia de estar acostumbrandome...
¡Qué bueno estuvo! >.< jaja pobre Envy... ¡Todo malocito! XD jaja me hizo reír tu fic me gustó en especial el cierre XD Jajaja recuerden, cuando a Ed y a Winry les vaya mal pero acaben bien, hay un Envy por detrás XD
Jajajajaja XD estuvo genial!!
Pobre Envy ninia!!
Pero me encantó verlo sufrir así hahaha xDDD
Te quedó muy bien, sobretodo el final n.n
Que bonitas escenas de Edwin *-*
__________________
In a town hungry for the lonely
Lost, innocent child
Forbidden life taken in a moment
Life, to late for saving
or just in time...
<<~~~~~~~~~~~~~>>
<<~~~~~~~~~~~~~>>
¿Quieres leer & escribir (llorar, soñar, vivir, imaginar, aprender, reír…)?
Únete al Reino del Clan de Literatos & alza tu pluma ante la Reina de las Letras ~
[COLOR="DarkSlateBlue"]Primota!!!! =D
te kedo genial!!!! x3
jajajaja me rei mucho XD ya me hacia falta, ke genial
estuvo lo ultimo "Dia de los Inocentes" jajajajaja XD
Bueno pues espero ke pronto pongas la conti del otro fic okis? :p
sale te cuidas!! sabes ke siempre tendras todo mi apoyo n.n
SayO!![/COLOR]
ME DIO MUCHA RISAAAAA
SI TE PASASTE (POBRE ENVY)
Lo que más me gustó fue la ironía del día de los inocentes
Este oneshot me gustó más que el de "Porque eres tú"
Continúa así (y no te olvides de el de Pride)
porque si te olvidas te cierran el tema
__________________
El extraño caso del doctor Henry Jeckyll despierta en todos inmensa curiosidad:
-"¿Cómo puede ese hombre de bien confiar así tan ciegamente en el truhán de Hide?"
-"Quízás pague un error, un desliz juvenil, sometido al chantaje de aquel bribón............"
Mas nadie piensa que quizá sea Hide el demonio con el que pactó
someter su alma
a cambio de un favor.....
Cuánta fuerza hay detrás de la debilidad del
amor...
ID: 124269
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Hace: (1009 dias)
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Muchas gracias por todos sus comentarios n________________n
Es de mi agrado el que lo hayan disfrutado hasta el más mínimo detalle xD
Claro que seguirá a su dispocisión por si alguien más lo lee o.O o bien se lo releen ^^U
Ok ok, dejaré de hacer oneshots y empezaré a hacer fics! ¬0¬ que el único que he hecho (y estoy) elaborando es el de Pride xDU
Gracias nuevamente por sus comentarios!
Recuerden que las sugerencias también están permitidas. Así podré mejorar un poco más en fics y traerles de lo mejor!
¿Crees que "Crepúsculo" se ha vuelto muy comercial y sientes que
no puedes decir "Edward" sin que una fangirl se te eche encima?
¿¡Hart@ de que al pronunciar "vampiro", inmediatamente te
relacionen con la novela!?
En breves palabras, si te ha gustado Crepúsculo, pero no eres de las fanáticas
que sólo leen por Edward Cullen... Copia y pega esto en tu firma x)
Hola, he leido tu fic y me dió muucha risa, pobre envy lo que le hicieron,y la última frase de Dante fue estupenda.
Me gusto mucho continua escribiendo así.
__________________
lalala...........FIRMA EN CONSTRUCCIÓN
Charkra, Sangre y lagrimas negras, porque es
maldad, Y la maldad no muere, Solo evoluviona.
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muy bueno, podre envy... pero esperen, yo odio a envy, no importa es bueno el fic .
__________________ ANIQUILA, VENAKU..... BANKAI!!!!! Shinigami, Tecnico, Espada Demoniaca, Death Scyther, Pirata, Ninja, Exorcista, Alquimista, Homunculo, Brujo, Mente criminal, soy todo eso y un poco mas.
Unete a Naruto World Ayudanos a crecer poniendo Esta imagen en todos lados. Charkra, Sangre y lagrimas negras, porque es maldad, Y la maldad no muere, Solo evoluviona. La Vida solo se vive una vez, dos si tienes suerte y tres si eres especial, Si comprendes esto habras alcanzado la grandeza y estaras lo mas cerca a al inmortalidad Sobrevivi a la invacion Zombie y La detuve, pero ellos ya estan entre nosotros "En sus ultimos segundo, convirtio el fuego de su vida en las llamas que quemaron al mundo entero, nunca hubo un dia con tanta sonrisas, tantas lagrimas ni tanta bebida gratis ese fue mi capitan y un gran hombre" Silver Rayileigh
I'm The Nineth Homunculo... The Unmetionable Sin... The Shadow Alchemist
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Ok decidí hacer de este oneshot, un sólo tema para todos los demás que escriba xD
Lástima por los comentarios que me pusieron en los otros dos ú ù pero es una medida que tomo para que no queden en el olvido...
Es la desventaja de los oneshots, como ya no hay conti...
En fin, por ahora voy a dejar el de "Porque eres tú"
Espero lo disfruten!
-------------0o0o0o0o0o--------------
Oneshot que hice para una actividad en la que no gané xDU pero como me gustó mucho....decidí compartirlo con ustedes n____n
Seee EdWin...están advertidos! u.ó
Porque eres tú…
En una oscura habitación… Todo parecía estar en precario silencio…
Los primeros rayos del sol se colaban por una pequeña abertura que las cortinas habían creado.
En una mullida cama, un bulto se movió.
De entre las sábanas, dos ojos azules se entreabrieron.
La silueta de una joven delgada y hermosa se incorporó y miró a la luz del día. Miró a su derecha y vio a otro bulto, cómodamente acurrucado… Y completamente envuelto con la mitad de las sábanas.
-Tú siempre me quitas las cobijas ¬¬…-murmuró la mujer. Miró a la persona que dormía plácidamente y una sonrisa se dibujó en su rostro. Se levantó silenciosamente, tomó un par de toallas y se metió al baño…
Más tarde, la mujer, que portaba un vestido rojo pero cubierto por un delantal, se encontraba preparando lo que sería el desayuno del nuevo día.
Escuchó un ruido de la parte de arriba, y supuso que sería el hombre que acababa de despertar.
Cuando ella estaba acomodando platos finamente decorados, pudo ver a un hombre de cabellos dorados, que vestía sólo un pantalón y su pecho estaba al descubierto, bajando las escaleras.
-Buenos días -_u…-saludó con voz pastosa.
-Buenos días ^^… Dormiste bien?
-Muy bien, y tú?
-Pues…también…Si no quieres contar el hecho de que pasé frío u_ú
-Eh?-se extrañó el hombre aquél al tiempo que le daba un sorbo al café.
-Otra vez jalaste demasiado las cobijas…y me destapaste toda ù_ú*
-Ahhh es eso… Lo siento, querida. No volverá a suceder…
-Has dicho eso desde hace 5 meses. Y no veo resultados-le reprochó la mujer al tiempo que lo señalaba con una espátula.
-Bueno… Lo que sucede es que aún no me acostumbro a dormir…acompañado-terminó con voz seductora.
-No intentes engatuzarme, Edward Elric, esta vez no funcionará…-sentenció la mujer al tiempo que se daba la vuelta y seguía con su labor. Edward se levantó y se acercó sigilosamente hasta atraparla por detrás, abrazándola.
-Vamos… Desde que te conozco siempre has sido muy amable… Y siempre nos perdonaste a Al y a mí…
-Ngh… Eso es algo nuevo-dijo la mujer ligeramente ruborizada.
-Estoy lleno de sorpresas verdad?-le cuestionó el hombre.-Vamos… Te prometo que esta noche, dormirás calientita y con tus propias cobijas…
-Está bien, Ed… No necesitabas sacarme tu repertorio de alabanzas y promesas-dijo la mujer sonriéndole-Ahora vete a sentar que ya te sirvo el desayuno…
Más tarde, ella ya terminaba de lavar los platos de antes mientras el otro terminaba de arreglarse. Una vez que ambos terminaron sus respectivas acciones, se reunieron en la sala.
-Qué quieres hacer hoy?-le cuestionó Ed
-Pues no lo sé… Que hoy no te tocaba a ti escoger?
-Sí, pero te cedo este día, como disculpa por lo de anoche…
-Que amable! Entonces escogeré ir a la nueva tienda “Rowlish and Tools” ^^
-Está bien…mientras no sea de…-comenzó a decir el hombre, pero se vio interrumpido por una mirada pícara de la mujer.-Ah no, eso si que no! Terminaré cargando bolsas y cajas de llaves inglesas como siempre!
-Por favor ÓwÒ… Edward, tú siempre fuiste muy cariñoso conmigo, porque no podrías serlo hoy…un poquito más?
-No uses parte de mis “repertorios”, Winry Rockbell ¬¬ sabes que apenas y consigo algo de dinero con mi nuevo trabajo, y si vamos a esa tienda, nos dejarás en la quiebra total.-le espetó Ed.
-Sí, pero recuerda que yo también tengo ahorros… Además, si tu repertorio funciona conmigo…por qué no ha de hacerlo contigo?
-Porque yo lo creé. No Winry, no vas a obligarme a ir y es mi última palabra oíste?
- ¬w¬ …
…
La puerta de aquella casa se abre y entra la mujer de cabellos rubios bailando de aquí para allá.
-No puedo creer que tuvieran todo eso!! No es grandioso Ed? ^w^
-S-sí…sumamente GRANdioso…-quejose éste mientras entraba a la casa cargando 3 paquetes de cajas apiladas una sobre la otra y 2 bolsas en cada brazo. Winry se apresuró a cerrarle la puerta y a quitarle dos pesos de encima. Ed fue inmediatamente a la mesa y depositó encima todas las cajas. Winry comenzó a abrir cada uno y a examinarlos, como si los hubiera comprado sin verlos. Al intentar abrir el último paquete, ella comenzó a sentirse mareada.
-Winry! Estás bien!?-exclamó Ed al tiempo que la sostenía para que no cayera.
-S-sí…estoy bien…no te preocupes…-susurró ella, pero a los pocos segundos estaba cayéndose de nuevo.-Whaaa… Creo que me hizo daño el sol… Iré a recostarme un rato-dijo.
-Quieres que te acompañe?
-No Ed, gracias…-dijo ella mientras subía las escaleras. El hombre la siguió.
-Te ves débil, será mejor que te ayude-dijo al tiempo que la cargaba y la llevaba a la habitación.
-He dicho que estoy bien!!-exclamó, Winry, fastidiada y tratando de liberarse-No te preocupes por mí sí!?-Ed la bajó al llegar a la habitación, y la mujer, entró a ella.
-No me hables, estaré bien…
-Ni siquiera un tecito? *SLAM* Ohh ú_ùllU…
…
Desde aquél día, las cosas se volvieron insoportables.
Winry se enojaba con Ed por cualquier pequeñez, y el orgullo del mismo no le permitía doblegarse y reclamarle su actitud.
Una noche, Ed se encontraba bastante cansado por el trabajo del día y al llegar, había tirado una reliquia, provocando que se rompiera en mil pedazos.
-Qué has hecho!!??-le reprochó la mujer.-Era una antigüedad! Un regalo de nuestra boda!!
-Lo siento… Más tarde lo repararé…-murmuró el otro mientras miraba de soslayo la pieza rota.
-Siempre dices eso y nunca lo haces! Me cansa tu actitud!-aquella había sido la gota que derramó el vaso.
-Mi actitud? Mi actitud!? Tú eres la que me ha cansado y no te había dicho nada! Todo el tiempo me reprochas y me dices lo que tengo que hacer!!-se defendió el hombre.
-No es verdad!! Deberías intentar ser mejor!!
-Ser mejor!? No soy lo suficiente bueno para ti!? Eso es lo que insinúas!?
-Claro que no! Es sólo que… Estás obsesionado con tus libros de Alquimia y nunca me dedicas tiempo!
-Eso es porque trabajo! Pero no es verdad, yo siempre que puedo te dedico tiempo!
-Yo también tengo trabajo, Edward! Todo lo que haces es ser un aficionado de la Alquimia!
-Y tú una aficionada de la mecánica!-reclamó Ed. La mujer se dio la vuelta y comenzó a subir las escaleras.
-Estoy harta de ti!
-Ah si!? Bien, pues si te molesta mi actitud me iré!-gritó Ed mientras tomaba su saco.
-Me parece bien!-exclamó Winry mientras seguía subiendo.
-Bien!
-Bien!
Ed azotó la puerta al salir de su propia casa.
Antes de subir al auto, miró con un semblante triste a la luz encendida, que provenía de la habitación de ambos…
Sin más, apartó su mirada y se fue por las oscuras calles.
En ese momento, la mujer de ojos celestes se asomó por la ventana y colocó una mano en el cristal. Su semblante temblaba mientras miraba a su esposo irse; al final, dio media vuelta con los ojos cerrados y desapareció de esa vista.
Ed fue a casa de su hermano, quien lo recibió con gusto, pero se extrañó de que viniera solo.
-Dónde está Winry?-inquirió. Ed sólo bajó la mirada y suspiró antes de poder hablar.
-Nosotros…nos peleamos…
-Qué? Pe-pero… por qué?-le preguntó Al sorprendido. Ed le contó el centro de esos problemas y cómo habían empeorado. Al final, el hermano menor suspiró y le dijo que todo se solucionaría, y que mañana por la mañana ella le hablaría para pedirle disculpas.
Ed logró dormir tranquilamente con esa última idea en mente.
Pero…No fue así…
Transcurrió una semana, y Ed no había tenido noticias de su esposa. Ella no se había comunicado y él no quería hablarle.
Decidió esperar un poco más… Pero al cabo de tres días, tomó el teléfono, algo indeciso y marcó el número; grande fue su sorpresa al escuchar que la línea estaba ocupada. Colgó con una repentina frustración y furia.
Acaso ella…?
No, no podía ser… Era demasiado pronto…demasiado pronto para que lo olvidase y que estuviera con alguien más…
Pero…si era cierto…?
Ed se quedó pensativo en la habitación…
…
Después de unos días, el teléfono sonó y Al fue quien contestó.
-Hola?...Oh! Cómo has estado?... Él?...Eh… No ha regresado aún…-dijo en un tono triste. En ese momento, Edward entraba a la casa y dejaba su abrigo en un perchero-Oh no! Acaba de llegar, quieres hablar con él?-inquirió. Ed lo miró curioso.-No?... Vamos…Él trató de llamarte pero estaba ocupado… Sí, es la verdad…Muy bien… Hermano, es para ti-Ed se aproximó-Es Winry…-dijo Al. Edward se paralizó y lo miró de soslayo. Al le extendió el teléfono y le lanzó una mirada de comprensión, pero al mismo tiempo de reproche.
Ed lo tomó, tembloroso.
-Ho-hola…?
-Hola, Ed…-se oyó la voz de su amada. Parecía triste.
-Co-cómo has estado…?
-.....Extrañándote…-suspiró tras unos momentos de silencio. Estas palabras, cautivaron el corazón de Ed.
-Yo…yo también te he extrañado…
-Intenté llamarte… Pero estaba ocupado todo el tiempo……yo……Pensé que me habías olvidado!-exclamó Winry, casi sollozando.
-Olvidarte? Jamás… Yo era el que creía lo mismo porque también intenté llamarte…
-De veras…?-inquirió la mujer. Tras unos segundos de silencio, ambos comenzaron a reír divertidos. Platicaron por un largo rato. Winry admitió que había sido muy injusta con él y eso era porque en su trabajo no le había ido muy bien, se encontraba además muy lastimada y estresada.
Ed le confesó, por igual que él no debió haberle gritado, si no haber hablado tranquilamente. Después de unos momentos, Ed le dijo que volvería en seguida y le colgó inmediatamente. Winry quedó confundida, soteniendo el teléfono. Más tarde, la puerta se abrió y ahí estaba Ed, con un ramo de rosas y extendiéndole los brazos.
Winry no podía creerlo, sin más se abalanzó sobre él y lo besó tiernamente.
Ambos se abrazaron y besaron por un tiempo que a ellos les parecieron horas. Ed levantó hacia atrás su pierna derecha y cerró la puerta.
-Lo siento tanto, Edward… Lo siento…-sollozó Winry, que le sonreía.
-Yo también lo siento, Winry…-la consoló Ed. La pareja volvió a abrazarse. Winry se separó de él y limpió sus lágrimas; ligeramente ruborizada, tomó ambas manos de Ed y bajó la mirada.
-Ed… Hay algo…que también tengo que decirte…
-Qué sucede…?-inquirió éste. Winry tardó en responder, para después ir a un cajón y sacar una hoja de lo que parecía una nota del hospital. Se la extendió y Ed la tomó, mirándola curiosamente. La leyó y su expresión confusa cambió por una sorprendida y luego por una de felicidad. Levantó la mirada de la hoja, para dejar ver sus ojos llorosos.
-Winry…esto…significa que…
-Sí..... Vamos a tener un bebé…-dijo ella, sonriéndole. Ed sólo saltó de la emoción y la abrazó, para después levantarla y dar un giro.
Ambos reían, mientras las siluetas que la luz de una lámpara creaba, se veían reflejadas en un cuadro, donde había otros dos mostrando a ambos jóvenes de pequeños; ese cuadro…mostraba la foto de la pareja sonriendo felices, ella con un vestido de novia, y él tomándole la mano y mostrando la felicidad que al fin había podido obtener después de tanto tiempo…
THE END
He aquí una breve "ilustración" de este oneshot ^^
¿Crees que "Crepúsculo" se ha vuelto muy comercial y sientes que
no puedes decir "Edward" sin que una fangirl se te eche encima?
¿¡Hart@ de que al pronunciar "vampiro", inmediatamente te
relacionen con la novela!?
En breves palabras, si te ha gustado Crepúsculo, pero no eres de las fanáticas
que sólo leen por Edward Cullen... Copia y pega esto en tu firma x)
Oh, que...bello xD
Aww el inicio me encantó :3
¿Por qué se me hará conocido este one-shot...? Hmm ¬.¬
XD Bueno ya, está tierno, me gusta imaginarlos así je je
Ciaoo!
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In a town hungry for the lonely
Lost, innocent child
Forbidden life taken in a moment
Life, to late for saving
or just in time...
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