Sin estado ID: 383152 Registrado: mayo-2009 Hace: (204 dias)
Mensajes: 1
| CAPITULO 6
Han pasado tres días y aun no he podido averiguar nada, pues no hemos podido movernos con facilidad dado que Kaioh ha dado aviso a casi toda la ciudad de la desaparición de su hija, y por debajo de lo que los medios publican, ha prometido una suculenta suma de dinero por mi cabeza. Voy por un café cuando la veo hojeando el diario, leyendo acerca de su desaparición ya publicada. Le veo disimuladamente, sin decir nada, como su semblante se encuentra serio ante el periódico, concentrada.
-“quieres un café?”- interrumpo su silencio. Cierra el periódico y me sonríe.
-“claro”
Es primera vez que tengo compañía y la verdad no sé mucho de cómo tratar a alguien, hace años que no lo hago. Estos días prácticamente no hemos hablado, aunque ella trate de entablar conversación conmigo la evito, nunca he conversado con alguien. Es extraño saber que alguien más está conmigo, pero debo reconocer que no ha sido desagradable, no como yo lo creí. Aun así, mi trato no cambia, simplemente soy así, pero he tratado de ser amable…. Hasta cierto punto, claro.
-“te he ocasionado muchos problemas, verdad” – me dice cuando recibe su tazón, viendo de reojo el periódico el gran título ‘secuestran a hija del empresario Hiroshi Kaioh’
-“si”- respondo secamente.
-“lo siento”
-“deberías… no sé por qué dejo que te quedes acá más tiempo”- veo su reacción, lo que me produce algo de remordimiento mis palabras. –“en fin… tu padre igual me habría mandado a asesinar”- digo para alivianar su carga, parece funcionar.
Otro silencio prolongado, me gusta así, y ella parece entenderlo porque no ha contribuido con romperlo. Si, su presencia no ha sido tan molesta como imaginé.
-“Haruka…”- no debí afirmar eso tan rápido.
-“hm?”- no le veo y muestro desinterés.
-“sé que no quieres hablar mucho, pero… porque mi padre quiere matarte, aun no me lo has dicho… bueno, obviando el hecho de tratabas de matarlo. Es que no entiendo porque simplemente no deja esto a la policía”
-“tú de veras no sabes quién es tu padre, verdad?”
-“tengo mis sospechas, por eso no quiero volver hasta despejarlas”- desvía la mirada.
-“eso es todo? Yo puedo despejarlas por ti… tu padre es el hombre más poderoso de esta ciudad, se podría decir que es prácticamente el dueño”
-“sé que es un hombre de influencias, pero…”
-“no se trata de influencias Michiru, se trata de poder… y el poder se gana no solo con dinero e influencias, sino con sangre. Y créeme, no es tan millonario solo por sus movidas en los negocios limpios”- el rostro de la chica muestra decepción, supongo que ha corroborado sus sospechas.
-“algo así imagine, me negaba a creerlo, pues me mantiene alejada de todos sus negocios, pero ahora puedo comenzar a verlo con mis propios ojos. He pasado los últimos dos años fuera del país, reflexionando sobre ello, pero ya es hora de saber la verdad”
-“es que nunca pudiste notar algo extraño?”
-“no… una que otra cosa no me calzaba, pero al preguntar siempre ha sido la misma respuesta: ‘no preguntes sobre negocios’, y no insistí más. Pero a medida que crecí comencé a sospechar y a hilar algunas cosas”- le escucho con seriedad, sin decir nada.
-“y porque irte con una asesina para descubrir la verdad, aun sabiendo el precio”
-“no lo sé la verdad… pero no quiero estar en casa… no con él. No es que no lo quiera, lo quiero mucho, él es un buen padre, pero desde que volví, volver a verle, me hace retomar mis sospechas que no me dejan dormir. Necesito saber la verdad… y si es así no lo perdonaré nunca”
-“que es”- pregunto ya sin ocultar mi curiosidad
-“necesito saber si él fue quien mató a mi madre”- sus ojos muestran determinación, ahora puedo entender cuál es su motivación para seguir con esto, y lo comprendo.
-“bien, entonces así será… averiguaremos la verdad, pero tendrás que estar preparada para cuando llegue y lo que revele”- le advertí, pues algo me decía que confirmaría su sospecha. Me levanto del sillón.
-“y tú?”- escucho a mi espalda, me detengo. –“que es lo que tienes que averiguar”
-“ya sabes suficiente, confórmate con eso”
-“de todas formas luego me matarás”- sonrío ante sus palabras, veo que asumió la idea.
-“necesito averiguar unas cosas acerca de mi pasado y mis padres…has usado alguna vez un arma?”- cambio de tema, sonríe al notarlo.
-“no, la verdad es que no he tomado una siquiera”
-“si vas a estar metida en esto debes saber usarla, podrías necesitar disparar en cualquier momento, ven conmigo”
Camino y ella me sigue. Abro una puerta escondida en el suelo de la cocina y bajamos por las escaleras al sótano. Es frío y sin mayo arreglos más que unas cajas apiladas, y tiros al blanco, mi lugar donde entreno mi puntería. Ella da una analizadora mirada al lugar, mientras yo busco el lugar escondido donde guardo el arsenal. Digito una clave y abro la puerta.
-“vaya, tienes muchas armas”
-“necesito variedad para eficiencia”- digo mientras saco un arma a la cual le ajusto el silenciador. –“esta servirá para no hacer ruido, toma”
La toma con recelo y la examina. Me levanto y me acerco a ella. Me posiciono a su espalda, tomo su mano y la estiro apuntando a una pared ya antes marcada por otras balas.
-“ves ese punto? trata de enfocarlo con precisión, míralo fijamente”- digo muy cerca de su oído, ella hace lo que le pido.
Por un momento puedo sentir como su aroma se apodera de mi olfato, es muy agradable y me hace perder la concentración, pero no por mucho tiempo, su leve temblor corporal me hace volver a la realidad que abandone por pocos segundos.
-“debes controlar tu pulso para asegurarte que darás a tu objetivo…”- me pongo tras ella y poso mi otra mano sobre las suyas para ayudarle a que no se muevan tanto. –“… debes mantener tus brazos firmes”
Puedo escuchar un leve suspiro que emite, veo con ella el blanco, pero no puedo evitar que de reojo le vea, sus ojos, luego el blanco, su cuello, nuevamente el blanco, sus labios, mi mirada está fija. El sonido leve por el silenciador del arma al dispararse y el remezón de su cuerpo que este provoca, me saca de mi fantasía.
-“no está mal para ser tu primer intento, pero debes mantener tus brazos más firmes”- digo ayudándole a afirmando con más firmeza sus manos. –“ahora dispara”
Otro sonido de disparo, y la marca en la pared más cerca del punto blanco. Ella gira su cabeza sonriendo al notar que ha logrado un buen tiro, quedando peligrosamente cerca. Me ve a los ojos y luego desvía su atención a mi boca.
-“lo hiciste bien, trata ahora sin ayuda”- digo secamente alejándome, para cortar el momento.
-“si”- mira al suelo y asiente.
Sigue tratando, me sorprende lo rápido que aprende, pareciera como si ya lo hubiese hecho antes, lo que me recuerda a no confiarme demasiado, recordar mi regla principal, no confiar en nadie.
-“creo que con eso es suficiente, dámela”- me levanto
-“no se supone que debería conservar alguna”
-“no por ahora… mientras estés a mi lado no la necesitarás”- aun no confío en ella. –“… así que no te apartes”
-“entiendo”
Ambas subimos, ya ha pasado tiempo suficiente para comenzar con nuestra investigación, primera parada, la dirección que me ha dado Shellie.
Detengo el auto junto a una casa, parase un tanto despreocupada, sin mucha mantención, claro, aparentemente. Si lo que dice Shellie es cierto, él debe saber algo acerca de la muerte de mis padres, los motivos. Miro hacia la chica y le hago un gesto para que nos bajemos.
-“yo entraré primero para asegurarme que no esté acompañado, tu solo sígueme”- ella asiente.
Rodeo el perímetro para ver si está con alguien, un solo auto, está solo. Me aseguro viendo las ventanas, lo confirmo. Con un viejo truco entro sigilosamente por la puerta trasera, ella está a paso seguro tras de mí. Camino con calma por el breve pasillo, puedo escuchar la televisión encendida. Me pongo tras la puerta de donde proviene el sonido, le vuelvo a mirar indicándole a que espere, y lo que sigue es mi pie abriendo bruscamente la puerta. El sujeto, un hombre de contextura un poco gruesa, que bebía cerveza y comía en su sillón mientras veía televisión, salta producto al ruido de la puerta abrirse, impresionándose por mi repentina presencia.
-“Tú…”- va a tomar su arma que está en la mesa donde apoyaba antes sus pies, pero él tiene desventaja, pues yo ya tenía la mía en mis manos.
Disparo al arma que él acaba de tomar, haciendo que la suelte. Al ver cómo me aproximo hacia él con paso firme y mi arma aun alzada, se desespera y trata de retroceder, pero mis manos ya lo tienen sujeto, y aunque trate de zafarse no podrá.
-“Hiroshi Kaioh, que sabes de él”- digo con voz grave y semblante amenazante.
-“solo sé que te busca porque secuestraste a su hija”- dice nervioso cubriéndose el rostro. En ese momento entra Michiru a la habitación. –“… y veo que es cierto… ofrece una generosa suma por tu cabeza”
-“algo me dice que no me estás diciendo todo”- aprieto más mis manos. –“… que eres tú de él”
-“nada”- un golpe en su quijada y un sonido de dolor le hace hablar de nuevo. –“está bien, trabajo para él”
-“que eres?”- no responde, otro golpe le hace soltar más palabras.
-“soy….soy encargado de difundir respeto, si?... no me golpees más”- es un simple matón sin importancia que se encarga de golpear a quienes han faltado a su palabra ante Kaioh, pero algo debe saber. Michiru mira la escena un tanto sorprendida, de seguro no está acostumbrada a ver violencia en vivo.
-“Kenji Tenoh…”- golpe –“Yuki Tenoh”- otro golpe- “esos nombres te suenan?”
-“no son tus papis?”-dice sonriendo en un acto valeroso, pero estúpido, recibe un gran golpe, se cubre el rostro. -“n-no…no”- dice temeroso, sabe que le espera otro golpe, y lo recibe.
-“escúchame bien, mi paciencia es muy corta, por lo que no dudaré en dispararte, si no hablas tu hablará otro… que tienes que decirme”- no responde pero me ve temeroso, pues sabe que lo haré. Acerco mi arma a su frente, sin mover ningún musculo de mi rostro.
-“está bien, está bien… los Tenoh trabajaban para Kaioh, pero le desobedecieron y pagaron las consecuencias… eso es todo lo que sé, ahora déjame en paz”
Mis ojos no pueden evitar mostrar sorpresa ante tal revelación, le suelto y miro fijamente a una alfombra roja, procesando la información que no me esperaba.
-“que sucede, papá no te contó acerca de su trabajo antes de dejarte?”- escucho como él se burla.
Esas palabras me hacen reaccionar, le miro con coraje y un certero golpe le manda al suelo inconsciente. Me aseguro que lo esté, y me vuelvo hacia ella.
-“Nos vamos”- digo pasando a su lado.
-“pero Haruka…”- dice suavemente.
-“nos vamos!!”- volteo y digo rotundamente, ella solo obedece.
El camino de vuelta fue silencioso, siempre lo son, pero siempre son cómodos, este no lo es. Llegamos a la casa, solo el ruido de las puertas se siente. Volteo a verle, ella me mira algo nerviosa, parece adivinar lo que pasa por mi mente. Estoy a solas con la hija del hombre que estuvo detrás de la muerte de mis padres, hacerle daño es dañarle en lo más profundo a Kaioh, mi oportunidad de venganza. Mi respiración se vuelve agitada, doy un paso hacia ella, ella retrocede uno, doy otro, ella también retrocede otro. Esto continúa, pero su espalda topa con una pared, no puede retroceder más. Estiro uno de mis brazos hasta que mi mano alcance su cuello. Ella se estremece con el contacto.
-“entiendes la situación?”- ella asiente con la cabeza. –“… pues ahora has podido comprobar parte de tu teoría, la verdadera cara de tu padre, esa que no conoces”- sus ojos revelan la decepción, pero me extraña que no muestren temor hacia mí, que aun mantengo mi agarre. –“te arrepientes de haberte quedado?”- pregunto de pronto, sin soltarla.
-“no”- me dice con seguridad.
-“y porque no?”
-“ya te lo dije”
Pasan unos segundos de intenso contacto visual, después del momento, suelto mi mano y le doy la espalda, caminando hacia el sillón, ella solo me ve.
-“estamos condenados por los errores de nuestros padres… y estas siendo ejemplo de ello, a pesar de no ser tú la responsable”- ella comienza a acercarse con lentitud y se sienta en el asiento frente a mí.
-“entonces… no me harás nada?”- me pregunta firmemente.
Esta niña me confunde, cualquier chica en su situación estaría temblando. Sobre todo una hija de un magnate que ha vivido tan lejos de este submundo, tan sucio, violento y corrupto, encerrada en su burbuja de cristal, y recibiendo cada cosa que quiera sin más que pedírselo a su padre. Se encuentra con toda esta realidad de la noche a la mañana, con una asesina que la arrastró fuera de su mansión, que amenaza que la matará, y ella se mantiene en calma.
-“no… todo lo que tenga contra tu padre, es con él, no contigo”- digo suspirando al sentirme convencida, pues hace un rato no estaba.
-“tus padres… que fue lo que les sucedió”
-“los asesinaron cuando tenía ocho años… nunca supe el porqué, hasta ahora”
-“y que fue lo que pasó contigo entonces?”
-“suficientes preguntas por hoy… mañana continuaremos con nuestra búsqueda”- me levanto.
-“lo siento…”- volteo a ella.
-“que cosa”
-“lo que sucedió…y que mi padre fuera el culpable”
-“ya te lo dije… lo que tenga con él no te involucra, así que no te disculpes”
Camino ahora definitivamente hacia la habitación, ya es hora de dormir. Pero me detengo al sentir que no me sigue, permanece perdida en aquel sillón, tanto que no nota que le observo por más de dos minutos.
-“te quedarás ahí? Deberías ir a dormir”- digo
-“si… claro”- vuelve a la realidad y se levanta para dirigirse conmigo a la habitación.
Arreglo el sillón donde duermo, maldiciendo entre dientes por lo incómodo que es, mi espalda está arruinada. Escucho una leve risita a mi espalda.
-“enserio que hay espacio suficiente para dos acá”- me dice, al parecer escuchó mis murmullos. –“o es que Haruka Tenoh le tiene miedo a compartir la cama con una chica”
Que descaro, se burla de mí como si nada, nadie antes lo ha hecho, no sin recibir algún merecido por respuesta. Hace un rato le amenazo con matarla y ahora se ríe en mi cara. Definitivamente es una chica muy especial… o rara. Le miro con seriedad y me limito a tomar mi almohada con fastidio y acostarme a un lado de la cama, lo más orillada posible, dándole la espalda, quiero evitar ver su rostro de victoria.
Siento como el peso de su cuerpo mueve la cama a mi espalda, y luego las luces se apagan. Solo se ilumina levemente por la luz que se cuela desde la ventana.
-“buenas noches”- escucho mi espalda.
No respondo, sabe que no lo hago, pero bastó solo sentir esas palabras más cerca de mi oído que en días anteriores, para hacerme abrir abruptamente los ojos, que por más que trataron de volver a cerrarse para conciliar el sueño, no pudieron en toda la noche al saber que tenía compañía a mi lado.
****************************** ****************************** ****************************** **********************
En vista de que hubo varios comentarios actualice altiro ^.^ ... como siempre gracias x los comentarios q m dan las ganas d seguir escribiendo (esto es una amenaza, eh.... no comentarios, no escribo jajajaja.... no, broma)
MaHaruka, si, el padre d Michiru es mil veces mas malo, Vito Corlione es nada a su lado jaja
Haru&Michi_Fan, jaja si ahora que lo dices algo de Noir tuvo... porq habrá sido... ahh, si, xq creo haber visto npir unas 20 veces jajaja
Saludos generales! y, otra vez, gracias x sus comentarios
ByE!
__________________
. |