Sin estado ID: 287576 Registrado: junio-2008 Hace: (522 dias) Edad: 18
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| Capitulo 4: Vistiéndose de chico, el baile, eres Mi príncipe mujer… Si, soy tu guardián
Nota de la autora: lo que esta entre ** es la canción, lo otro son pensamientos y movimientos.
La bese… No, ¡la estoy besando! Siento su calor, sus fuertes brazos entorno mío, sus especializados labios guiando los míos… con lentitud, con maestría y seducción. Siento que estoy volando en el paraíso y ardiendo en el infierno al mismo tiempo. Me siento un poco incomoda por lo que sin despegarme del beso me muevo hasta quedar sentada de frente a ella con mis piernas a cada costado de ella haciendo que nuestros pechos se juntaran limitando el espacio que nos separaba, estoy en la gloria. El beso siguió su curso, la bese con desespero pero ella no me siguió más bien me domino con sus labios haciéndome seguir su ritmo: pausado, profundo y simplemente exquisito.
Abrí mis ojos un poco para verla pues la tentación me mataba, al verla la vi tan hermosa, tan concentrada en el beso que no pude ahogar un gemido. Eso hiso que ella sonriera en medio del beso como si supiera el estrago que está causando dentro de mí. Me molesta la condición de humanos pues nos obligo a detenernos a respirar. Mi pecho subía y bajaba agitado por la falta de oxigeno, casi frenético. Mientras el de ella era pausado y profundo como el beso.
“¿Fue tu primer beso?” su voz se escuchaba un tanto ronca al hacer la pregunta, pregunta que hiso que se me helará la piel. ¿Tan obvia soy? ¿Tan inexperta? Sentí mi cara arder lo más seguro que esta roja de la vergüenza, gracias a dios que ella aun no había abierto los ojos. “Si” conteste esperando mí sentencia. Ella sonrió de medio lado y dijo: “Eso explica el desenfreno, pero de algo estoy segura…” ¿lo hará a propósito el pausar así? Di un pequeño brinco cuando se acercó a mí y rosando su boca en mi oído completo la frase “… Es el mejor beso que he tenido”.
Ante esto sentí cada micro átomo de mi ser gritar de alegría, sentía mis ojos aguados. Ella me tomo de la barbilla y me miro tan fijo atreves de sus lentes que sentía el verde traspasar toda mi alma. “Vamos, quiero hablar con la directora” la mire sorprendida, ¿para que quería hablar con la directora? ¿Que planeaba hacer? No tuve tiempo a formular las preguntas en voz alta pues ella poso una de sus manos en mi espalda y la otra en mi muslo y se puso de pie conmigo en brazos.
Con suavidad me puso sobre el suelo y me tomo por los hombros pegándome a su costado “¿Me mostrarías el camino a la oficina, Curtas Cruciâmentum (1)?” me dirigí a la a donde ella quería que la llevara como cuando nos dirigíamos al cuarto de piano. Me pregunto que significara esas extrañas páralas que dice al dirigirse a mí, aunque algo me dice si lo supiera pero me gustara.
Otra vez al pasar todas se nos quedaban mirando y otra vez no pude evitar temblar de coraje al ver las lascivas miradas que le lanzaban a Menalee y una vez más ella me atrajo más a ella y sentí esa extraña energía que me llenaba de calor y tranquilidad. A cada paso creo que nos hacíamos una. Siento como paso a paso la necesito, como si fuese el aire que respiro, pero algo me duele… no estamos unidas del todo. Para mi malestar llegamos a nuestro destino ella se guio hasta el área de espera y me hizo sentar en las sillas.
“Espérame aquí, fermecatoare Regina (2)” dijo casi en susurro. Se dio la vuelta y con un paso casi militar entro a la oficina de la directora. Mire expectante la puerta esperando oír lo que decían pero para mí lamento no se escuchaba nada, pero un minuto después escuche murmullos fuertes aunque intangibles para mi, había una discusión dentro de la oficina entre Menalee y la directora. ¿Estará bien? ¿Por que discutirán? ¿Que es lo que sucede dentro? No hay contestación, por un momento las voces callaron y luego un momento después Menalee salía del lugar con una sonrisa que me arrollo el alma, parecía una niña pequeña la cual acababa de hacer una travesura y esta aun no terminaba.
Menalee se acerco a mí y me ayudo a ponerme de pie “Vamos te dejare en tu cuarto para que te vayas arreglando para el baile de horita” dijo con ternura. Yo me sorprendí pues se me había olvidado el baile de gala de hoy y aun no tenia pareja. Caminamos hasta mi habitación y al llegar no supe que hacer, ella me soltó y yo incomoda por la inseguridad no dije nada. “Me gustaría que fueras mi pareja en el baile, ¿aceptas?” la pregunta me dejo en el aire… no más bien en el espacio “Bien te veré en la pista de baile, no te preocupes llegare a tiempo para que ninguna te pueda sacar a bailar Hanamiko ahela Menalee (3)” ella interpreto mi silencio como un si y gracias a Kami que así fue pues tengo un nudo en la garganta de pura emoción y una vez más sus frases en otros idiomas me dejo aturdida, pero por su todo puedo deducir que dijo algo posesivo. Entre a mi cuarto muy contenta, mi compañera de cuarto me miro rara pero no dijo nada. Tengo que elegir el traje que ponerme pero cuál sería el indicado, me encojó de hombros, ya lo elegiré después.
Tomo mi ropa interior y una toalla para meterme a bañar. Al entrar pongo las cosas sobre una cómoda y abro el grifo para que se llene la bañera, de un gabinete saco un pote de burbujas con olor jazmines. Al estar llena la bañera entro y me relajo dentro del agua tibia que impregna mi piel con el delicioso olor de tan bella flor. Serró los ojos anhelando ya estar en el baile.
…
…
…
… toc toc…
“Hanamiko llevas 30 minutos en la bañera, ¿estás bien?” mi compañera de cuarto me saco de mi meditación, me puse nerviosa “Si, Kushmay, es solo que parece que me quede dormida” conteste “A que bien, pues sal que hace unos minutos te llego un paquete y yo también me quiero bañar” dijo ella. Me pregunto quién me abra enviado el paquete que Kushmay dice. Me seque con la toalla y me puse la ropa interior. Al salir me tope con una caja en cima de mi cama, era de color negra con cintas amarillas. Me apresure a abrirlo y me tope con un hermoso traje “Vaya amiga, tu admiradora si que tiene buen gusto” dijo Kushmay desde la puerta del baño donde veía el traje que estaba entre mis manos. “Dime amiga, ¿quien te envió el traje?” Busque entre los adornos y encontré una nota.
Nota encontrada:
Inimă (4), espero poder deleitarme con la hermosa visión de tu persona con esta traje que cuidadosamente elegí para la regina (5)de mi Inimă (4).
Att:
DiRichard, Menalee
“Fue Menalee” puede oír la agitación de sorpresa de Kushmay “Ya amiga, tienes suerte. Atrapaste a la nueva y no a hecho mas que llegar, te deseo suerte” tras eso se metió al baño y me dejo en la habitación atontada viendo el traje. Estuve unos minutos viéndolo con ilusión cuando desperté del trance. Me puse el hermoso vestido rojo con un escote en la espalda y una V en la parte de al frente que muestra bastante mis senos, ajustado en la cintura resaltando mis caderas y largo hasta el suelo con una apertura en el lado derecho que llega hasta la mitad del muslo. “wau, amiga, te ves hermosa” dijo Kushmay al verme “Vas a conquistar muchos corazones hoy” yo la mire contenta. Como habrá sabido Menalee cual era mi talla y en especial como consiguió el traje tan rápido. Estoy ansiosa ya quiero llegar al salón de baile para encontrarme con Menalee ¿Como estará ella vestida? ¿Como será el traje que ella usara? ¿Me estará esperando ya?
Seguí haciéndome preguntas como esas todo el trayecto hasta el salón, ignore todas las miradas y elogios que me lanzaban. Al entrar me quede maravillada con la decoración, había mesas por doquier, menos en el medio donde estaba la pista de baile, había algunos grupos y muchas parejas hablando entre si. En el ambiente había una atmosfera romántica, busque con la mirada a Menalee, pero no la encontré. Una de mis compañeras se acerca a mi, es Maquichi una de las chicas mas aclamadas del instituto.
“Hola, Hanamiko. ¿Que haces tan sola?” como la odiaba siempre queriéndome hacer sentir inferior a mi por ser popular “Estoy esperando a mi pareja, me dijo que la esperara aquí junto a la pista de baile” le conteste, pero ella se rio sínicamente y dijo: “Ja’ pues parece que te dejo plantada, pues nadie quisiera salir con una chiquilla como tu” eso me dolió, ¿seria verdad? ¿Menalee me dejo plantada? “Deja de molestar a Hanamiko” era Kushmay hiendo a mi rescate “Su pareja no la dejo plantada y para que lo sepas… ya no tienes oportunidad con la nueva” dijo dejándome pasmada que estaba haciendo?
Maquichi no lo tomo bien y la verdad yo tampoco, ¿Maquichi quería añadir a Menalee a su lista de conquistas? Como se atrevía, Menalee es mía. ¿mmm? ¿Desde cuando soy celosa? “¿Que quieres decir con eso Kushmay?” pregunto enojada Maquichi, Kushmay sonrió triunfal y dijo “Pues que la pareja de Hanamiko es nada menos que la nueva, Menalee. Y aunque no lo creas no la planto pues el traje que tiene Hanamiko puesto se lo regalo la mismísima Menalee”.
Justo cuando Maquichi iba a reprochar las luces se apagaron, todas gritaron, pero no fue del susto si no de la excitación. En lo alto del techo se encontraba Menalee vestida con pantalones ajustados de color azul oscuro en combinación tenia una camisa blanca de pirata y el gabán de color azul marino como los pantalones, su cabello esta amarado en una baja coleta con un pañuelo blanco en la cabeza, su peinado se notaba que esta hacia el lado pues una porción de su pelo estaba suerte sobre su cara de forma / semi tapando su ojo izquierdo, y lo mas sorprendente es que no llevaba sus espejuelos, exponiendo esos ojos verdes que te atraviesan el alma.
Todas estábamos pendientes de ella. De su cinturón saco una espada y blandiéndola en el aire dijo para que todas escucháramos “Vengo por mi doncella y se que entre ustedes bellas damas esta” tomo una cuerda que estaba amarada al techo y salto al suelo, el corazón me palpita con fuerza dentro del pecho, tan fuerte que me hacia daño. Menalee aterrizo en el suelo de una forma elegante, una vez mas blandió la espada y con la única luz sobre ella dijo “Ya estoy aquí y te voy a encontrar” no puede evitar sonreír, sentía mis mejillas sonrojadas.
Ella empezó a caminar entre las chicas buscando, ¿no me había visto? ¿Que pasa por que se acerca sonriente a esa chica? ¿porque se para frente a ella? Guardo la espada “¿eres tu mi doncella?” sentí el corazón partírseme en dos “Si soy yo” Contesto ella, me prepare para irme de allí cuando la escuche decir “entonces ¿no os importara que lo compruebe, bella mía? Tengo tres obsequios: una joya, un libro y una solitaria rosa, ¿cual desea usted? Eso me dejo paralizada, no entiendo que pasa. La chica a la que pregunto se le ilumino el rostro y dijo: “Me gustaría el libro” a lo que Menalee hiso una cortes reverencia y dijo: “Tu corazón guarda muchos secretos como los libros que lees, tu no eres mi doncella” las bajas conversaciones irrumpían en el lugar como cotilleos. Menalee se volvió a pasear entre las muchachas hasta acercársenos a nosotras tres, para mal de mi corazón Menalee se acerco a Maquichi.
“¿Es usted mi doncella hermosa dama?” Maquichi sonrió con suficiencia y se acerco a Menalee de forma coqueta, de haber en estos momentos una competencia de cual tomate es mas rojo creo que mi cara ganaría pues si no me equivoco debe de estar roja del coraje “Si soy yo noble pirata” Menalee la miro y volvió a decir “Tengo tres obsequios: una joya, un libro y una solitaria rosa, ¿cual desea usted?” Maquichi le brillaron los ojos “Yo quiero la joya, para verme mas bella para usted, navegante de los mares” Menalee se quedo pensativa y de repente me miro, pude ver en su rostro un falso gesto de sorpresa se acerco a mi dejando sin contesta a Maquichi y se acerco a mi, me tomo de las manos y dijo con una sonrisa que me paralizó la respiración “¿Cual de los obsequios elegirá usted, cielo hermoso?” no sabia que hacer, me gustan los libros pero no lo suficiente y ya rechazo a una por elegir el libro, me queda la joya y la rosa. Joyas tengo de mas y la rosa para mi vale mas, aunque solo sea una y común. “Yo elegiría la rosa, pues aunque es común, frágil y con el tiempo marchita su significado sigue presente aunque esta muera”, antes de que pudiera hacer algo me sujeto de la cintura y me llevo al centro de la pista de baile.
Todas las miradas estaban sobre nosotras pero yo solo podía ver ese océano verde que me ahogaba. “Eres tu mi doncella pues eres la de corazón noble, no elegiste el libro que esconde a un alma oscura, no elegiste la joya que esconde la vanidad y la avaricia, si no que escogiste el mas noble de los regalos, que tal como dijiste la rosa muere pero lo que representa no”. De la manga de su gabán saco una hermosa rosa y con cuidado la coloco en oreja utilizándola para amarar mi pelo, del gabán saco una cajita rectangular y de ella saco un hermoso brazalete de oro con piedras de zafiro tomo mi mano con delicadeza y me lo puso. Las exclamaciones de admiración no cesaban, todas parecían princesas que perdieron a su príncipe ante una plebeya.
Por andar pendiente a la reacción de las demás no me fije de donde saco un libro color marrón y ámbar y me lo entrego “La roza representa tu nobleza, la joya es opacada por tu belleza y el libro resguardara nuestra historia” las exclamaciones se hicieron mas fuertes como los alocados latidos de mi corazón. Una melodía inundo el salón con una canción que conocía “Tiempo de Vals” de Chayanne. Ella me llevaba y yo la seguía sincronizada mente, viajábamos suavemente por la pista bajo la mirada de todas las presentes.
Kushmay nos hiso compañía al sacar a bailar a Reima, una chica muy callada y tierna. Las dos parejas nos movíamos fluidamente sin siquiera apartar las miradas de nuestras parejas, no existía el tiempo ni el espacio, solo nosotras bailando en el infinito. Un, dos, tres, un, dos, tres; me pega a ella y giramos las dos: un, dos, tres, un, dos, tres; me hace girar: un, dos, tres, un, dos, tres; giramos las dos. Solo veo verde, el verde de sus ojos, destellos de cielo azul, líneas del sol, nubes de lluvia.
La música paro y nuestros cuerpos también, mas nuestras almas aun bailando van, el vals es remplazado por una suave melodía que una vez mas reconocí “Tu pirata soy yo” del mismo cantante. Ella abraza mi cadera con ambas manos yo paso mis manos por su cuello. Pegadas una en brazos de la otras
*Quizás somos dos locos incurables
Tal vez somos dos chispas en la oscuridad
Quizás es que lo nuestro no quisieron
Tratar de comprender nuestra mejor verdad.*
Suavemente nos deslizamos por la pista en un vals lento y sensual.
*Y no importa la distancia de tu puerto
Que pongan siete mares entre tú y yo
No importa soportar las tempestades
Mi faro es tu mirada y tu amor mi sol.*
Si frente contra la mía, mirándome el alma.
*Tu pirata soy yo y mi mar es tu corazón,
Mi bandera tu libertad, mi tesoro poderte amar.*
Sus brazos se aprietan contra mí, estrechándome contra si.
*Tu pirata soy yo, tu querido ladrón de amor,
En mi proa tu nombre va, tu pirata soy yo.*
En un susurro “Menalee ahela Hanamiko”
*Por que no han entendido
Que no hay edad, color,
razón ni condición,
ni tiempo para el amor.*
El corazón se me oprimió agradablemente
*Eternamente navegaremos
Completamente unidos sin mirar atrás
Perdidamente amándonos al viento
Sin nudos en la mente y con la cara al mar.*
La paz me llena el alma.
*La rueda del timón abrazaremos,
Con rumbo a aquella estrella que te prometí
Volando en un velero por la espuma
Flotando entre la briza del azul cristal.*
Bailamos siendo una, en un mar de cariño.
*Tu pirata soy yo y mi mar es tu corazón,
Mi bandera tu libertad, mi tesoro poderte amar.*
Abrazadas compartiendo el dolor
*Tu pirata soy yo, tu querido ladrón de amor,
En mi proa tu nombre va, tu pirata soy yo.*
“¿Eres mi príncipe mujer?” le susurro al acabar la música, ella contestas “Si, soy tu guardia”
(1) Pequeño tormento- en latín.
(2) Encantadora reina- en rumano
(3) Hanamiko la que pertenece a Menalee – en uno de los dialectos de arabia.
(4) Corazón – en rumano
(5) reina – en rumano
__________________ Si para vivir tengo que postrarme ante ti, prefiero eternamente morir de pie y con la frente en alto. |