Historias y Leyendas v3 - Foros DZ
Foros DZ
Bienvenido a Foros DZ.

Si es tu primera visita, quizás deberías visitar la Ayuda para aprender un poco sobre el uso de los foros. Es posible que tengas que registrarte antes de poder iniciar temas o dejar tu respuesta a los temas de otros usuarios: haz clic en el enlace 'registrarse' para crear tu cuenta. Para empezar a ver mensajes, selecciona el foro que quieres visitar de la lista de abajo.

Identificarse:

Avisos


Respuesta
hombre Antiguo 10-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Kaffeetrinker 2 Historias y Leyendas v3

"No Sólo Los Perros Lamen"

La citada historia le sucedió a una niña de 9 años, hija única de padres de gran influencia en la política local; esta niña tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña normal con buena educación, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola.

Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande (esto para que cuidase a la niña cuando creciera), pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra los padres fueron a despedirse de la niña; el perro, ya acostumbrado a dormir con la niña, se postraba abajo de la cama.

Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, ya aproximadamente como a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) y lo hizo y entonces ella se tranquilizó y durmió otra vez.

Cuando ella se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con letras rojas. Cuando se acercó, vio que era un rastro de sangre que decía así:
"NO SÓLO LOS PERROS LAMEN".
Entonces dio un grito de terror al ver a su perro crucificado en el suelo de su habitación.

Se dice que cuando los padres la encontraron ella no hablaba de otra cosa más que de "¿quién me lamió?" y decía el nombre de su perro, se volvió loca y hasta la fecha está en un manicomio y sus padres, tratando de olvidar lo que hallaron en el cuarto y a su hija, se fueron al extranjero.

Y la incógnita más grande es: según los que fueron a investigar al cuarto de la niña, el perro ya estaba muerto, es decir crucificado en el suelo, desde hace horas. ¿Quién le lamió la mano a la niña debajo de la cama?

Última edición por Nate River; 01-mar-2008 a las 14:55. Razón: Acomodando titulo >_>
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 11-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La Autoestopista Fantasma

La carretera principal que va de Baltimore a Nueva York al llegar al kilómetro 12 se cruza con una importante autopista. Se trata de un cruce muy peligroso, y en muchas ocasiones se ha hablado de construir un paso subterráneo para evitar accidentes, aunque todavía no se ha hecho nada.

Un sábado por la noche, un prestigioso doctor neoyorkino -del que evitaremos reproducir su nombre-, regresaba a su casa después de asistir a una sala de fiestas country. Al llegar al cruce redujo la velocidad y se sorprendió al ver a una deliciosa jovencita, vestida con un traje largo, de fiesta, haciendo auto-stop. Frenó de golpe y le hizo una señal para que subiera a la parte trasera de su descapotable.

- El asiento de delante está lleno de palos de golf y de paquetes -se disculpó. Y a continuación le preguntó: - Pero, ¿qué está haciendo una chica tan joven como tú sola a estas horas de la noche?

- La historia es demasiado larga para contarla ahora -dijo la chica. Su voz era dulce y a la vez aguda, como el tintinear de los cascabeles de un trineo. - Por favor, lléveme a casa. Se lo explicaré todo allí. La dirección es North Charles Street, número XXXX. Espero que no esté muy lejos de su camino.

El doctor refunfuñó y puso el coche en marcha. Cuando se estaba acercando a la dirección que le indicó ella, una casa con las contraventanas cerradas, le dijo: - Ya hemos llegado. Entonces se giró y vio que el asiento de atrás estaba vacío. - ¿¡Qué demonios...!? -murmuró para sí el doctor. La chica no se podía haber caído del coche, ni mucho menos haberse desvanecido.

LLamó repetidas veces al timbre de la casa, confuso como no lo había estado en toda su vida. Después de un largo tiempo de espera, la puerta se abrió y apareció un hombre de pelo gris y aspecto cansado que lo miró fijamente.

- No sé como decirle qué cosa más sorprendente acaba de suceder -empezó a decir el doctor-, una chica joven me dió esta dirección hace un momento. La traje en coche hasta aqui y...

- Sí, sí, lo sé -dijo el hombre con aire de cansancio-, esto mismo ha pasado otras veces, todos los sábados por la noche de este mes. Esa chica, señor, era mi hija. Murió hace dos años en un accidente automovilístico en ese mismo cruce donde usted la encontró...
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 11-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La Mujer Del Pasillo

(Un grupo de amigos reunidos para jugar a la quija reciben una visita insospechada que les cambiará la vida)

Esta es mi historia: Una noche de Halloween, por hacer algo de miedo, jugamos a la Ouija, cosa de la que siempre me arrepentiré.

La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, no sé definirlo con palabras; unos amigos y yo buscamos una vieja Ouija que mi familia siempre ha tenido guardada... Era de mi bisabuela, la cual había muerto cuando yo aún no había nacido, y siempre había querido conocerla. Mis amigos hacían eso por diversión, yo por un fin, puesto que quería hablar con mi bisabuela.

La sesión comenzó, entre risas mis amigos bromeaban, yo estaba muy serio, concentrado, pero ellos no lo notaron, hasta que cayó un rayo que iluminó toda la habitación oscura, seguido de un trueno, que estremeció hasta el último de mis huesos. Asustados por el rayo, mis amigos, se quedaron en silencio, como yo, concentrándose, de repente, el puntero de la Ouija comenzó a moverse. Preguntamos al unísono, quién era, pero no respondió.

El puntero se movía sin cesar de un lado para otro, sin formar palabras. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: "Estoy yendo a por vosotros".

Llamaron a la puerta, pero nadie se atrevió a abrirla, sólo oímos la voz de quien llamaba: Era una mujer, que estaba en el pasillo y gritaba por entrar a mi habitación. El cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo.

La mujer gritaba desesperada, la puerta iba a caer, así que empujamos la cama para atrancarla. La mujer cada vez más desesperada, gritaba mi nombre. Yo tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran desesperados.

Entonces me di cuenta: Era mi bisabuela; algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía.

Me lancé a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero mis amigos me agarraron. Los gritos cesaron, una de mis amigas, tuvo un ataque de nervios. Nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos. Nos quedamos de piedra.

La mujer del pasillo comenzó a gritar de nuevo: "¡Os lo advertí, y no me hicisteis caso, ahora moriréis!". Mi amiga comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría. Intentamos abrir la puerta pero no pudimos. Los gritos volvieron a cesar, conseguimos abrir la puerta, yo salí primero, pero se cerró detrás de mí. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla.

Escribo mi historia, cuarenta y cinco años después de que ocurriera, pues acabo de salir de la cárcel, culpado por el asesinato de mis amigos, los cuales encontré muertos cuando conseguí abrir la puerta de mi habitación.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 11-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
El Bosque De Los Suicidios

Una noche un hombre iba atravesando por un bosque, donde había ocurrido muchos casos de suicidio. El bosque era tan enorme que apenas se encontraban los restos. El hombre iba en coche, y con un poco de miedo, ya que conocía la fama que tenía ese bosque.

"Dios mío, no me extraña que vengan aquí a suicidarse, esto está más perdido que... eh, ¿qué es eso?"

Notó que había algo en la carretera y cuando estaba ya cerca vio que era una pareja tendida en el suelo. La chica no se movía pero el chico estaba haciendo señal pidiendo ayuda.

El hombre se bajó del coche y le preguntó: "¿Qué os ocurre, en un sitio como aquí?"

"...Vinimos a suicidarnos... Nosotros queríamos casarnos, pero nuestros padres no nos permitieron por eso vinimos aquí, pero estoy arrepentido, por favor llévanos a algún hospital..."

El hombre llevó al coche a la chica que no se movía y le ayudó al chico a subir. Corrió todo lo que podía hasta llegar a un hospital más cercano mientras oía la voz del chico..."¿Está lejos el hospital?...Por favor dese prisa..."

El coche llegó al hospital. "¡¡Socorro, por favor, hay dos que están muy grave!!" El hombre explicó todo lo que había pasado mientras sacaban a los dos de su coche. Parecía que el chico había perdido el conocimiento.

El hombre tuvo que esperar un buen rato hasta que salió el médico que examinaba a los dos. "Doctor, ¿cómo están? ¿Se salvará la vida?"

"Siéntese... Vamos a ver, según lo que explicó los encontró en el bosque, ¿verdad?" "Sí" "¿Hace cuánto tiempo?"

"Hará.. como una hora o un poco más..." "Y dice que habló con el chico." "Sí, la chica no estaba consciente pero el chico me explicó lo que pasó y todo el camino me estaba diciendo que corriera, que me diera prisa."

"Es que... es muy extraño... Los he examinado y los dos están muertos por lo menos desde hace 5 horas..."
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 12-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Un Bulto Negro En La Calle

Esto sucedió en el corregimiento de Callejones, Colombia. Callejones es un caserío cuyo verdadero nombre es San Fernando.

Hay un camino principal que comunica a San Fernando con el pueblo de Bolívar, alrededor de este camino hay casitas de barro muy antiguas y entre casa y casa hay fincas de cacao, también hay cultivos de maiz, o algodón. Es costumbre de los hombres de Callejones ir al pueblo a tomar cerveza y jugar al billar, a veces regresan a muy altas horas de la noche, borrachos, casi siempre en grupos.

Una de esas noches, Fabio, un pescador de Callejones, decidió regresar solo a su casa, aprovechando que había comprado una bicicleta, la noche estaba muy oscura porque no había luna y los postes de alumbrado tenían los faros rotos.

Fabio justo a mitad de camino, iba pedaleando lento, cuando de pronto vio algo que le pareció como un borracho tendido en mitad del camino. Fabio se preocupó por el posible estado de aquel hombre, así que se bajó de su bicicleta y le gritó: "¡Despértate!".

Como no pasó nada, Fabio se acercó más y le dio una ligera patada, cuál no sería su sorpresa cuando sintió que no era el cuerpo de un hombre, era como un bulto, de consistencia gelatinosa, que al ser pateado, salió flotando hacia la finca; los pelos de Fabio se erizaron y un escalofrío recorrió su cuerpo.

La borrachera se le fue inmediatamente y como pudo, agarró su bicicleta e intentó pedalear pero la cadena se había safado, así que la arrojó y salió corriendo como alma que lleva el diablo y gritando por todo el camino.

Al llegar a casa, su mamá le abrió las puertas y él cayó desmayado. Nunca más volvió a regresar tarde del pueblo.

Muchas historias acerca de los bultos negros se cuentan en Bolívar, y parece que es cierto, pero no sólo hay bultos negros, también se sabe de brujas y duendes, pero eso será en otra ocasión.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 12-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Extraño Suceso En La Base Aérea De Torrejón

(DOS SOLDADOS DE GUARDIA OBSERVAN EXTRAÑOS FENÓMENOS EN UN HOSPITAL ABANDONADO MIENTRAS HACÍAN UNA RONDA)

Esta historia Ocurrió en la base aérea de Torrejón donde la guardia solía hacer ronda pasando por delante de un hospital abandonado por los
americanos que allí se encuentra. Una noche, en una de esas rondas, mi compañero y yo junto con un perro policía de la guardia patrullábamos en Patrol por delante, y vimos que se encontraban encendidas las luces de los servicios de la planta
de abajo del hospital, cosa rara, pues sabíamos que allí no había luz.

Pensamos que quizá la hubiesen conectado para realizar algunas obras o algo, así que no le dimos importancia y fuimos a apagar los interruptores del cuarto de baño, con bastante respeto, ya que el lugar daba bastante miedo en sí y además conocíamos varias historias del sitio.

Allí pudimos comprobar que el resto de las luces no funcionaban, sólo las del baño, lo cual nos extrañó bastante pues si habían
conectado la luz del edificio deberían funcionar todas, así que la apagamos rápidamente y seguimos la patrulla.

Posteriormente, sobre las dos de la madrugada, pasamos de nuevo, y volvimos a ver luces prendidas, esta vez en una de las
habitaciones de la segunda planta, pero esta vez por miedo decidimos no apagarlas y seguir como si nada.

Media hora después las luces estaban apagadas, a lo que pensamos que podía ser un niño de los chalets militares que había al lado, el que estaba jugando en el hospital con las luces, a lo que decidimos volver al hospital, ya que allí no podia haber nadie.

No habíamos salido del Patrol cuando se enciende otra luz de la segunda planta y nuestra teoría quedó reforzada.
Buscamos por todo el hospital y no vimos a nadie, así que apagamos las luces, pero cuando cuando íbamos por el pasillo principal del segundo piso buscando la salida una luz de una habitación por la que acabábamos de estar, se enciende de
repente.

Mi compañero me mira y sin decirnos nada nos dirigimos a la habitación cautelosos para ver qué ha pasado. En ese momento
la tensión es muy grande, y el lugar y los ruidos del sitio no ayudan precisamente, pero la curiosidad nos puede más que el miedo.

Yo voy delante, y mi compañero tres metros detrás con el perro, pero unos diez metros antes de llegar a la habitación suena
un timbre: Es el ruido del ascensor que se pone en marcha, lo que me aterroriza pues el ascensor tampoco ha funcionado desde
que se quedó el hospital vacío.

En ese momento, mi compañero está justo delante de la puerta del ascensor, y después de mirarnos fijamente mi compañero se queda mirando a la puerta.
Dos segundos después la puerta se abre, yo no puedo ver lo que había dentro del ascensor, pero mi compañero sí, y lo que sí
puedo ver es su cara de terror. El perro enseguida se suelta de mi compañero paralizado y se va gimiendo con el rabo entre
las patas.

Son sólo unos tres segundos pero yo sólo puedo mirar a mi compañero, hasta que le llamo:
- Carlos.
Éste no contesta:
- Carlos ¿qué pasa?

Yo no me muevo, y mi compañero sólo mira al ascensor, sin reaccionar. El ascensor se cierra entonces, y Carlos
sigue mirando la puerta durante un segundo, después me mira y puedo ver cómo una lágrima recorre su mejilla mientras aún mantiene esa expresion de miedo.

Ahora soy yo el que no puede reaccionar, en ese momento mi compañero se gira rápido, llama al perro como si se acabase
de dar cuenta de que se había ido. Al ver que éste no está sale corriendo a buscarle.

Esta escena sólo fue de escasos treinta segundos desde que se oye el timbre, pero lo recuerdo como si fuese una hora entera.

Yo salgo detrás de Carlos, pero me pierdo en el hospital. Al salir poco depués le veo llorando sentado en el suelo con la cabeza entre las piernas al lado del Patrol.
- ¿Qué ha pasado? -Le pregunto.
- Vámonos de aquí, por favor -me dice. Miro al perro que está junto a él tumbado, llorando.
- Sí, nos vamos -le digo.

Cogimos el Patrol y seguimos patrullando, la ronda no fue igual, mi compañero no me hablo más ese día, estaba en otro sitio,
ido totalmente. El nunca volvió a ser el mismo, y nunca conseguí que me dijese qué vio en el ascensor del hospital.

Carlos se suicido tres meses después y a mí nadie me creyó, a pesar de que todos mis compañeros veían a un Carlos diferente
desde aquella noche."
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 13-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
By Rodo (H.R.)

Cuando tenia 8 años me gustaba jugar mucho a las escondidas en mi calle, por que había poca luz ,llegando casi a la esquina hay un terreno deshabitado, iba a ser una iglesia pero no la hicieron y quedo a medias, entonces ahi jugabamos mis amigos y yo , a mi me toco buscar y decidimos ke ahi jugaríamos, entonces me toco buscar, cuando iba entrando a los lados de la iglesia a medio terminar había piedritas (muchas) entonces escuché pasos por ahi y pues para la sorpersa que me lleve, esque lo que vi no era un amigo mío si no un monje tipo de la edad colonial con una soga como cinturón y capucha con ojos rojos y no se le veía la cara solo brillaban los ojos, en su hombro llevaba un murciélago y estaba flotando y yo dee incredulo, pensé que era una broma de mis amigos,le tiré una piedra que tenia a mis pies y la piedra atraveso al espiritu,entonces sali corriendo y gritando salgan!!, salgan!! y desde ese día cada ves que paso por ese lugar de noche me da remordimeinto y se que eso podria estar ahi.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 17-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La Planchada o la enfermera visitante

Esta leyenda, cuyo título podría ser también el de “La Enfermera visitante“, hace recordar a muchos potosinos episodios de misterio, originados hacia finales del siglo antepasado.
El antiguo Hospital se encontraba entre los barrios de El Montecillo y de San Sebastián, cerca del costado sur del Templo de San José (en la cuidad de San Luis Potosí, México). Cuenta la conseja que en dicha institución entró a formar parte del personal una enfermera llamada Eulalia, de buena presencia, quien desde luego dio muestras de profesionalismo y diligencia; por lo tanto, se captó la simpatía y el aprecio del personal médico y administrativo.

Eulalia repartía su tiempo entre su trabajo en el hospital y en atender a su familia que consistía en su madre y dos hermanos menores. Llevaba una vida tranquila, sosegada y, al mismo tiempo, activa; nada perturbaba el horizonte de esta eficaz mujer, hasta que un día ingresó al hospital un joven médico, apuesto, de nombre Joaquín. Era costumbre en el Hospital que cuando llegaba un nuevo médico, el Director reunía al personal para presentarlo; ese día Eulalia estaba atendiendo a un paciente, mas hubiera podido dejar su trabajo un momento, suficiente para ser presentada al recién llegado, pero no quiso asistir al llamado del Director. Al anochecer, cuando llegó a su casa, refirió a su madre:

- Hoy llegó al Hospital un nuevo médico; aunque no lo conozco ya me imagino que es uno de esos recién salidos de la escuela, fatuos y orgullosos, que ven a una como inferior; pero ya verá.... ya verá....

- Hija, es la primera vez que te oigo hablar así ¿te ha ocurrido algo?

- No, nada, nada en realidad; bueno, he tenido algunos contratiempos sin importancia.

Al día siguiente, Eulalia fue solicitada para auxiliar al nuevo médico, en la extracción de una bala de la pierna de un herido. Desde el primer momento en que la enfermera vio al doctor, quedó prendada de él, a grado tal que no acertaba a darles los instrumentos debidos. A medida que pasaba el tiempo, ella se enamoró apasionadamente del galeno, en cambio él no mostraba el mismo interés. Sin embargo, pasados algunos meses, Eulalia y Joaquín se hicieron novios. Ella sintió que por fin se estaban realizando sus aspiraciones, se veía feliz y en torno a ese amor giraba toda su existencia, pero él no mostraba la misma pasión que ella. Los años transcurrían y en el Hospital continuaban de novios el médico y la enfermera.

Un día de tantos, dice Joaquín:

- Eulalia, estoy invitado mañana a una recepción; no tengo ropa adecuada pero un colega me la va a prestar; como tú sales antes que yo hazme un gran favor: te llevas la ropa a tu casa y si me lo permites, allí me cambiaré. ¿Te parece bien?

- Con todo gusto lo haré Joaquín; vas a ir a tu recepción hecho un príncipe, te verás muy guapo.

Como acordaron, al día siguiente Joaquín llegó a la casa de Eulalia; ya vestido en traje de etiqueta, charla un rato con su novia y, al despedirse, le dijo:

- Olvidaba decirte que asistiré a un seminario de medicina interna; será cuestión de unos quince días.

Pasó algún tiempo que a la enfermera se le hizo eterno, sin recibir noticias de su novio. Un día, un empleado del Hospital que anteriormente la cortejaba, le declaró su amor pero Eulalia le contestó:

- Soy la prometida del doctor Joaquín, no creo que usted lo ignore.

- Pero Eulalia, su doctor tardará mucho tiempo en regresar de su viaje de bodas; ¿no sabía usted que se casó en la fecha que renunció a su trabajo en este Hospital?

Eulalia jamás pudo recuperarse de la decepción que le causó el engaño, por más que se decía a sí misma: “debía darme cuenta que él nunca me quiso de verdad; no debo abatirme”. Pero lo cierto es que siempre sufrió por el perdido amor, aun cuando tanto su trabajo como atender su casa, absorbían la mayor parte de su tiempo. Jamás volvió a enamorarse de otro hombre, ni tuvo novio alguno; siguió dedicándose a su profesión, pero ya no era la misma enfermera activa, dinámica, capaz. Se dice que descuidaba a los enfermos, que se volvió demasiado estricta con los demás, que se llenó de amargura. Llegó a tal punto su indiferencia, que aun dentro de su turno desatendía a los pacientes y en más de una ocasión, algunos murieron por su negligencia.


Años después se inauguraba un flamante hospital con el nombre del Dr. Miguel Otero, en la que hoy es Avenida Juárez; a este hospital pasó la mayor parte del personal del antiguo Hospital Civil; entre ellos estaba Eulalia. Transcurrió el tiempo y la enfermera Eulalia, tras una penosa enfermedad, murió en el mismo hospital donde trabajaba.


Se cuenta que en este hospital se aparecía una enfermera pulcramente vestida de blanco y que de vez en cuando, atendía pacientes.

Mucho después se fundó en la ciudad el Hospital Central Dr. Morones Prieto, al cual pasó parte del antiguo personal del Hospital Miguel Otero.

Una mañana entra una de las nuevas enfermeras al cuarto de un paciente y lo saluda:
- ¿Cómo esta? ¿Cómo pasó la noche?
- Bien, gracias a Dios y gracias también a la enfermera que además de darme la cucharada, me dio el elixir que me hizo mucho bien.
- ¿Y a qué hora sucedió eso? – preguntó extrañada la enfermera.
- Como dos horas antes de que usted llegara.

Aun cuando la nueva enfermera sabía que no podía ser, nada dijo al paciente; salió del cuarto a continuar su trabajo. Otro día uno de sus pacientes le dice:

- Anoche me dolió mucho la cabeza, pero una enfermera me dio una pastilla y se me quitó el dolor como por encanto.
- Ah, ¿Sí? ¿Cuándo le dieron la pastilla?
- Tal vez en la madrugada.

A la hora de comer, quería comentar esto con la enfermera Elena Wong Rivas, amiga suya, quien con mucha naturalidad le dijo:

- Ah sí. Seguramente es “La Planchada”; le decimos así porque siempre anda muy almidonada, con la bata bien planchada, jamás se le arruga no se le ensucia, sí, también se aparece en los pasillos y se introduce en los cuartos de los pacientes. Una vez, en un cuarto donde había pacientes, ahí en la sección de mujeres, yo debía inyectar a una de ellas; mi sorpresa fue grande cuando me dijeron, al preguntar por qué estaba dormida una de ellas:

- La acaban de inyectar, un poco antes de que usted entrara.
- ¿Quién la inyectó?
- Una enfermera vestida de largo, son su ropa bien almidonada.

La nueva enfermera siguió con la duda, aunque su amiga le había referido que se trataba de La Planchada. Estaba verdaderamente intrigada, hasta que al fin pudo platicar ampliamente con otra amiga suya, la enfermera Conchita Armendáriz Hernández; tras de contarle sus experiencias en relación con la enfermera fantasma, Conchita le dijo:

- Pues sí es verdad, yo la he visto y algunos médicos también. Figúrate que un día llegó un Doctor nuevo, joven distinguido y de porte aristócrata, quien a salir de su consultorio, nos encontramos en el pasillo y me dijo:
- ¿Quién es esa enfermera que entró a mi consultorio sin mi permiso, se sentó frente a mi escritorio saludándome y llamándome por mi nombre?
- Como ve, no hay nadie, Doctor. Pero no se preocupe, es La Planchada.

En el Hospital Central “Dr. Morones Prieto”, se han acostumbrado a ver deambular por los pasillos, o saber que ha entrado en los cuartos de algunos pacientes, a una enfermera con su vestido largo blanco, impecable y almidonado. Nadie duda que alguna vez haya asistido como ayudante en las operaciones que los nuevos médicos practican en el quirófano; ese sitio que en el antiguo Hospital donde trabajó Eulalia, se llamaba “ Sala de Operaciones”.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 20-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La Llorona

Los cuatros sacerdotes aguardaban expectantes.
Sus ojillos vivaces iban del cielo estrellado en donde señoreaba la gran luna blanca, al espejo argentino del lago de Texcoco, en donde las bandadas de patos silenciosos bajaban en busca de los gordos ajolotes. Después confrontaban el movimiento de las constelaciones estelares para determinar la hora, con sus profundos conocimientos de la astronomía. De pronto estalló el grito....

Era un alarido lastimoso, hiriente, sobrecogedor. Un sonido agudo como escapado de la garganta de una mujer en agonía. El grito se fue extendiendo sobre el agua, rebotando contra los montes y enroscándose en las alfardas y en los taludes de los templos, rebotó en el Gran Teocali dedicado al Dios Huitzilopochtli, que comenzara a construir Tizoc en 1481 para terminarlo Ahuizotl en 1502 si las crónicas antiguas han sido bien interpretadas y pareció quedar flotando en el maravilloso palacio del entonces Emperador Moctezuma Xocoyótzin.
- Es Cihuacoatl! -exclamó el más viejo de los cuatro sacerdotes que aguardaban el portento.
- La Diosa ha salido de las aguas y bajado de la montaña para prevenirnos nuevamente-, agregó el otro interrogador de las estrellas y la noche.

Subieron al lugar más alto del templo y pudieron ver hacia el oriente una figura blanca, con el pelo peinado de tal modo que parecía llevar en la frente dos pequeños cornezuelos, arrastrando o flotando una cauda de tela tan vaporosa que jugueteaba con el fresco de la noche plenilunar.

Cuando se hubo opacado el grito y sus ecos se perdieron a lo lejos, por el rumbo del señorío de Texcocan todo quedó en silencio, sombras ominosas huyeron hacia las aguas hasta que el pavor fue roto por algo que los sacerdotes primero y después Fray Bernardino de Sahagún interpretaron de este modo:

"...Hijos míos... amados hijos del Anáhuac, vuestra destrucción está próxima...."

Venía otra sarta de lamentos igualmente dolorosos y conmovedores, para decir, cuando ya se alejaba hacia la colina que cubría las faldas de los montes:

"...Adónde iréis.... adónde os podré llevar para que escapéis a tan funesto destino.... hijos míos, estáis a punto de perderos..."

Al oír estas palabras que más tarde comprobaron los augures, los cuatro sacerdotes estuvieron de acuerdo en que aquella fantasmal aparición que llenaba de terror a las gentes de la gran Tenochtitlán, era la misma Diosa Cihuacoatl, la deidad protectora de la raza, aquella buena madre que había heredado a los dioses para finalmente depositar su poder y sabiduría en Tilpotoncátzin en ese tiempo poseedor de su dignidad sacerdotal.

El emperador Moctezuma Xocoyótzin se atusó el bigote ralo que parecía escurrirle por la comisura de sus labios, se alisó con una mano la barba de pelos escasos y entrecanos y clavó sus ojillos vivaces aunque tímidos, en el viejo códice dibujado sobre la atezada superficie de Amatl y que se guardaba en los archivos del imperio tal vez desde los tiempos de Itzcoatl y Tlacaelel.

El emperador Moctezuma, como todos los que no están iniciados en el conocimiento de la hierática escritura, sólo miraba con asombro los códices multicolores, hasta que los sacerdotes, después de hacer una reverencia, le interpretaron lo allí escrito.

-Señor, -le dijeron-, estos viejos anuales nos hablan de que la Diosa Cihuacoatl aparecerá según el sexto pronóstico de los agoreros, para anunciarnos la destrucción de vuestro imperio.
Dicen aquí los sabios más sabios y más antiguos que nosotros, que hombres extraños vendrán por el Oriente y sojuzgarán a tu pueblo y a ti mismo y tú y los tuyos serán de muchos lloros y grandes penas y que tu raza desaparecerá devorada y nuestros dioses humillados por otros dioses más poderosos.

- ¿Dioses más poderosos que nuestro Dios Huitzilopochtli, y que el Gran Destructor Tezcatlipoca y que nuestros formidables dioses de la guerra y de la sangre? -preguntó Moctezuma bajando la cabeza con temor y humildad.

- Así lo dicen los sabios y los sacerdotes más sabios y más viejos que nosotros, señor. Por eso la Diosa Cihuacoatl vaga por el Anáhuac lanzando lloros y arrastrando penas, gritando para que oigan quienes sepan oír, las desdichas que han de llegar muy pronto a vuestro Imperio.

Moctezuma guardó silencio y se quedó pensativo, hundido en su gran trono de alabastro y esmeraldas; entonces los cuatro sacerdotes volvieron a doblar los pasmosos códices y se retiraron también en silencio, para ir a depositar de nuevo en los archivos imperiales, aquello que dejaron escrito los más sabios y más viejos.

Por eso desde los tiempos de Chimalpopoca, Itzcoatl, Moctezuma, Ilhuicamina, Axayácatl, Tizoc y Ahuizotl, el fantasmal Augur vagaba por entre los lagos y templos del Anáhuac, pregonando lo que iba a ocurrir a la entonces raza poderosa y avasalladora.

Al llegar los españoles e iniciada la conquista, según cuentan los cronistas de la época, una mujer igualmente vestida de blanco y con las negras crines de su pelo tremolando al viento de la noche, aparecía por el Sudoeste de la Capital de la Nueva España y tomando rumbo hacia el Oriente, cruzaba calles y plazuelas como al impulso del viento, deteniéndose ante las cruces, templos y cementerios y las imágenes iluminadas por lámparas votivas en pétreas hornacinas, para lanzar ese grito lastimero que hería el alma.

-Aaaaaaaay mis hijos... Aaaaaaay aaaaaaay!

El lamento se repetía tantas veces como horas tenía la noche la madrugada en que la dama de vestiduras vaporosas jugueteando al viento, se detenía en la Plaza Mayor y mirando hacia la Catedral musitaba una larga y doliente oración, para volver a levantarse, lanzar de nuevo su lamento y desaparecer sobre el lago, que entonces llegaba hasta las goteras de la Ciudad y cerca de la traza.

Jamás hubo valiente que osara interrogarla. Todos convinieron en que se trataba de un fantasma errabundo que penaba por un desdichado amor, bifurcando en mil historias los motivos de esta aparición que se transplantó a la época colonial.

Los románticos dijeron que era una pobre mujer engañada, otros que una amante abandonada con hijos, hubo que bordaron la consabida trama de un noble que engaña y que abandona a una hermosa mujer sin linaje.

Lo cierto es que desde entonces se le bautizó como "La llorona", debido al desgarrador lamento que lanzaba por las calles de la Capital de Nueva España y que por muchos lustros constituyó el más grande temor callejero, pues toda la gente evitaba salir de su casa y menos recorrer las penumbrosas callejas coloniales cuando ya se había dado el toque de queda.

Muchos timoratos se quedaron locos y jamás olvidaron la horrible visión de "La llorona", hombres y mujeres "se iban de las aguas" y cientos y cientos enfermaron de espanto.

Poco a poco y al paso de los años, la leyenda de La Llorona, rebautizada con otros nombres, según la región en donde se aseguraba que era vista, fue tomando otras nacionalidades y su presencia se detectó en el Sur de nuestra insólita América en donde se asegura que todavía aparece fantasmal, enfundada en su traje vaporoso, lanzando al aire su terrífico alarido, vadeando ríos, cruzando arroyos, subiendo colinas y vagando por cimas y montañas.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 20-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La leyenda del degollado de la noria

Aquí tengo yo un pequeño relato que es muy real, me lo contó una señora amiga mía cuando era pequeña, solo que he cambiado los nombres, y el lugar, ante todo por respeto a su memoria, sin embargo doy a conocer su historia ya que estoy segura a ella le hubiera gustado así, pues ella era magnífica contando historias de horror.
Aún recuerdo como si fuera ayer aquellos días idos de mi infancia. Al salir de la escuela primaria, siempre me aguardaba la vieja carretita de dulces de doña María.
Parece que la imagen quedó estática después de tantos años, y hace apenas tres días de que ella falleciera.

Doña María siempre me esperaba afuera de la primaria, cargando su mercancía de dulces y juguetes de plástico barato. Recuerdo su sonrisa y su voz hablándome suavemente, siempre alegre.

Solía ayudarle a recoger sus cosas y la acompañaba cuadra y media hasta su casa. Era una casita hecha de ladrillos y lámina, vivía sola y con el recuerdo constante de su marido, fallecido hacía siete años atrás.

Al llegar me invitaba a pasar, me ofrecía café con galletitas y se ponía a hablar conmigo horas enteras, yo nunca me cansaba de escuchar las mil vivencias de doña María, tenía una forma de relatar lo vivido que sentías como si estuvieras ahí.

A veces me quedaba ayudándole en un puestecito que tenía en la esquina, y cuando oscurecía le pedía a doña María que me relatara cuentos de espantos, y ella presurosa me decía de las luces que se miraban en el panteón de su pueblo cuando era niña, y también de las veces que en el monte había escuchado los lúgubres lamentos de la Llorona, pero había un relato en general que me llamaba bastante la atención.

Este era la leyenda de "el degollado de la noria". Cada vez que le pedía que me contara la historia, ésta se persignaba.

Fueron tantas las veces que escuché este relato que me atrevo a decir que me lo sé de memoria, y casi parece que escucho a doña María a mi lado.


"Estando yo chamaca un poco más grande que tú, mi madre me envió a la noria con una de mis tías, para que le ayudara con el "negocio" (limpieza de la casa), porque ella no podía ni con ella misma, pues días atrás se había caído y desde entonces ya no pudo mover las piernas. Sabía muy bien yo que mi tía no iba durar mucho entre los vivos, y al parecer también lo sabía Vicente, mi primo, que no más supo que mi tía Francisca estaba encamada y luego, luego se dejó venir como zopilote.

Nunca me agradó Vicente, jamás había procurado la salud de mi tía, no más la andaba rondando para quedarse con el terreno y las dos casas. Tampoco yo le agradaba mucho a él, que me tachaba de metiche y arrimada, y se pasaba haciéndome malas caras, yo ni lo volteaba a ver, encogía los hombros y lo dejaba soltar su veneno.

Pero la gente mala siempre termina por recibir su merecido, y a Vicente le tocaba el turno.

Una noche llegó borracho, gritando, pateando y maldiciendo, mi tía que era una persona de carácter recio, lo corrió y lo envió a la otra casa, este enfurecido le gritó que ya era hora que se fuera muriendo, que no podía seguir aguantándola, ¿te imaginas, decirle eso a tu madre? Pero bueno, de él podías pensar lo que fuera.

Y se fue Vicente, tambaleándose de borracho, y a lo lejos aún se podían escuchar sus gritos, maldiciéndonos a las dos.

Al día siguiente, cuando salí tempranito en la mañana para comprar las tortillas, me topé con un grupito de señoras, que espantadas admitían haber escuchado la carreta de la muerte la noche anterior, yo paré la oreja para escuchar lo que decían, y me asusté bastante, ya que aseguraban que cuando la carreta se escuchaba rondando por las empedradas calles de la noria, de seguro alguien no tardaba ni tantito en morirse, enseguida pensé en mi tía Francisca, y de un salto me fui que vuela a la casa. Al regresar la encontré en su recámara, como siempre, le pedí disculpas por no haber traído las tortillas y le expliqué de lo que había escuchado, y ella me dijo que todas eran unas viejas gallinas que se espantaban hasta de su sombra, que no creyera en semejantes cuentos, por que no dejaban nada bueno.

Esa tarde regresó mi primo a la casa furioso, le dijo que tanto fue a tocarle la puerta, que para que lo corría si le iba a estar rogando que volviera. Ella sorprendida le dijo que cómo podía ir si no podía caminar, y él le dijo que si creía que era estúpido, pues conocía bien su voz, y que lo estuvo llamando toda la noche. Mi tía le dijo que era su conciencia, y él salió azotando la reja y se fue.

Al otro día cuando fui por el mandado, en la tienda me topé a las mismas señoras del día anterior, y de nuevo decían haber escuchado la carreta de la muerte rondando, una de ellas dijo que la havia visto dirigirse a la casa del huerto, a lo que otra de ellas contestó que por nada del mundo te debes asomar cuando ande la carreta vagando, pues te podía confundir con la persona que ella anda buscando y que cuando se da cuenta de que no eres esa persona, se encoleriza y te parte el pescuezo con su guadaña.

Llegué pues a la casa más pálida que un difunto, recordando las palabras de aquella señora, de que la carreta se dirigió a la casa del huerto, a donde mi tía había enviado al Vicente, y enseguida le sumé lo que él aseguraba que le había ocurrido, eso de que tocaban a su puerta y la voz que lo llamaba.

Entonces decidí ir a buscarlo a la casa del huerto para advertirle, me caía mal pero no era como pa’ dejar que se muriera, así que allá voy yo. Al llegar estaba tendido en la hamaca, le hablé despacito, no fuera que se enojara y me quedara yo sin decirle nada, se despertó enojado y me dijo que me largara, le dije que me escuchara, que lo que había oído esa noche había sido la muerte, y que si se le ocurría asomarse ya no iba a durar otro día pa’ contarlo, pero el soltó una carcajada y me corrió sin más ni más. Y a mí que no me quedaba de otra, no hice otra cosa que compadecerme de su suerte y rezar para que nada malo le pasara.

Estaba yo bien dormida, cuando siento que me jalan de los cabellos, y entre grito y grito reconozco la voz del Vicente, que me decía que no volviera a molestarlo por las noches, que no iba creer semejantes cuentos, mi tía como pudo intentó levantarse para defenderme, pero en su intento cayó al piso, el muy cobarde salió corriendo de la casa, pensando que mi tía se había muerto, yo como pude la levanté y estuve con ella hasta que abrió los ojos, me aseguro que se sentía bien.

Así pasaron otros dos días sin que ese perro nos molestara, pero una tarde volvió con un genio de los mil demonios, alegando lo mismo, alegando que una de las dos había estado llamando a la puerta toda la noche, y mi tía ya muy seria le dijo que no podía ser otra cosa mas que las respuestas a sus malas acciones, y desesperado grito que no iba creer esas cosas de que fue el diablo a la muerte a llamarlo a la puerta, mi tía le rogó que por nada del mundo fuera a abrir la puerta, que ni siquiera se asomara a la ventana, pero él, más necio que una mula, le advirtió que si volvíamos a estarlo llamando no sabría cómo reaccionar.

No pudimos hacer nada por detenerlo y lo dejamos ir, sólo nos quedaba esperar y que el tiempo lo dijera todo.

Esa noche un grito horrible rompió el silencio de la noria, los perros aullaban, y el viento azotaba puertas y ventanas, hacía que a uno se le pusieran los pelos de punta.

Todo el pueblo se despertó ante aquel desgarrador grito que provenía de la huerta, mi tía alarmada me pidió que fuera por un vecino para que fuera a ver al Vicente.

Así que le llamé y él junto con otros hombres emprendieron el rumbo hacia la casa de la huerta, a los pocos minutos volvieron cabizbajos, yo presentía que algo malo había pasado.

Dicen que lo encontraron en el portal de la puerta, con el cuello partido en dos y con una mueca de terror en los ojos. Yo y mi tía sabíamos qué había ocurrido y no nos quedó otra que rogar por el alma de Vicente, para que descansara y no anduviera apareciéndose como espanto por la horrible muerte que había sufrido.

Dicen que cada vez que alguien va a morir en la noria, los galopes de caballo se escuchan junto con el rechinar de llantas de una vieja carreta, y que desde el huerto se escucha un grito que horroriza a los pobladores, que se aseguran que nadie abra las puertas, ni las ventanas. Es el alma atormentada de Vicente que con terror se topa cara a cara con la muerte"


Así terminaba el cuento de doña María, descanse en paz.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 22-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
El ladrón del cementerio

En la época de la colonia había una ancianita que vivía sola en una gran casona, la cual parecía que se iba a caer. La ancianita, que no tenía a ningún ser querido que la cuidara, murió y en su última voluntad pidió que se le enterrara con todas sus joyas y pertenencias ya que no tenía a nadie que se las heredara. Así se cumplió a la señora: fue enterrada con sus cosas.

Pasaron algunos años y unos cuidadores del cementerio que eran nuevos se enteraron del tesoro con el que la señora había sido enterrada, así que decidieron sacar las cosas de valor que tuviera ahí dentro.

Así, a media noche, ellos comenzaron a profanar la tumba de la cual sacaron las joyas que pudieron, pero a uno de los hombres le llamó la atención un anillo que el cadáver llevaba en uno de sus dedos.

Éste, al tratar de quitárselo - no podía puesto que el anillo se había atorado-, al no poder sacarlo, el hombre utilizó la pala que llevaba para cortar el dedo.

Pasó el tiempo y un día que ambos hombres estaban haciendo su ronda por el cementerio vieron a una señora sobre una tumba, ambos pensaron que era alguien que fue a visitar a sus muertos, ambos se le acercaron y le pidieron que saliera del cementerio, que ya no eran horas de visita.

La señora no les hizo caso y siguió arrodillada. Ambos sujetos se molestaron y la sujetaron del brazo para sacarla.

Uno de ellos se dio cuenta que a la mano de la señora le faltaba un dedo, uno de ellos le preguntó qué le había pasado y le contestó, pero al comenzar a hablar el velo que llevaba puesto se le cayó dejando ver su rostro, el cual era el de la señora que estaba en la tumba que habían saqueado... y volteó su rostro hacia el hombre que le había arrancado el dedo por el anillo que llevaba.

El otro hombre salió corriendo con todas sus fuerzas pero el del anillo por más que corría, la señora no le dejaba ir y ésta comenzó a desaparecer, pero el hombre que le quitó el anillo murió de un infarto.

Al día siguiente encontraron el cuerpo junto a la tumba de la señora sin un dedo y con una expresión de terror y el cabello blanco del miedo que experimentó.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 27-mar-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
El hacendado

Hace muchos años, para ser exactos en 1853, vivían en Pachuca una familia de mineros y jornaleros, los cuales se dedicaban desde temprano a las labores de minería y el campo respectivamente. Entre ellos había un minero llamado Juan, el cual era un hombre muy ambicioso, y día tras día no dejaba de quejarse de su suerte. La suerte de este tipo cambió, ya que un día al terminar su jornada laboral se dirigió a la cantina más cercana y comenzó a beber en compañía de sus compañeros de trabajo. Ya cuando se encontraba borracho realizó el siguiente comentario "la vida es muy injusta con nosotros, daría lo que fuera porque yo fuera rico y poderoso". En ese momento un hombre alto y vestido de charro en tela negra entró a la cantina y le dijo: "tu deseo será realidad".

Al escucharlo los demás presentes se persignaron y algunos se retiraron del lugar, el extraño ser le informó que debería ir esa misma noche a la mina del Coyote, que era en realidad una vieja mina abandonada; Juan accedió, y se presentó en la vieja mina al anochecer, sin embargo no encontró nada. Al retirarse descubrió un agujero en el cual había una víbora que lo observaba fijamente. Juan se impresionó al ver el tamaño descomunal de este animal, por lo cual decidió llevárselo a su casa para poder venderlo posteriormente. Al llegar a su casa lo depositó en un viejo pozo de agua que se encontraba seco y lo tapó con tablas de madera.

Al entrar a su casa su esposa, preocupada, le preguntó que adónde se había ido, a lo que Juan contestó que no lo estuviera molestando, que estaba muy cansado y quería dormir. Juan tenía dos hijos, la mayor de seis años y un bebé varón de escasos seis meses. Juan descansó y comenzó a soñar con la serpiente que en sueños le decía "Juan, gracias por darme un hogar y aceptar que entrara en tu vida y en las almas de ustedes. Al despertar encontrarás en tu granero el pago por tu alma, si decides aceptarlo tendrás que darme a tu hijo varón".

Al día siguiente Juan despertó y se dirigió al granero, donde encontró que entre el maíz desgranado había pequeñas bolsas repletas de monedas de oro. No salía de su asombro cuando el llanto de su mujer lo saco de su concentración: su hijo menor había desapareciodo y la hija de él les indicaba con señas que el niño estaba en el pozo. Juan quitó las tablas y encontró a su hijo despedazado pero no encontró a la serpiente.

Juan se hizo con terrenos y construyó una hacienda. El tiempo pasó y en sueños la serpiente le comentó que si deseaba ampliar su fortuna debería de entregar más hijos suyos, por lo cual Juan se hizo con varias amantes de pueblos lejanos al suyo. Tras dar a luz estas mujeres, Juan aparecía y les exigía al niño para su crianza. Los años pasaron y la fortuna de Juan crecía, sin embargo Juan murió pasados los años...

Cuentan que en su velorio la gente que se encontraba presente rezaba cuando entró por la puerta principal un charro vestido en color negro, que exclamó ¡Juan, estoy aquí por el último pago!; dicho esto desapareció dejando un olor a azufre tras de sí. La gente, al ver (mirar) el ataúd de Juan no encontró más que un esqueleto.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 25-may-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La leyenda del padre y el ánima inconfesa

En la ciudad de México hay cientos de leyendas que se desarrollaron durante la época de la colonia (siglos XVII al XIX), una de ellas ocurrió en un lugar cercano al que hoy conocemos como La Lagunilla, en el centro de la gigantesca capital mexicana y fue dada a conocer por Artemio Arizpe.

En la leyenda que narramos a continuación hubo decenas de testigos, lo que la hace importante e interesante y sucedió así:

Fue una noche oscura pero tranquila, en la cual el padre Agustín Aparicio se dirigía a una reunión con algunos de sus feligreses y amigos. En la zona todos conocían al predicador de la palabra de Dios, por lo que, cuando se encontraban con él, le besaban la mano y le prometían donar cosas para los pobres. La calle era angosta y estaba empedrada, y no había más luz que la poca que reflejaba la luna; él iba pensando en la reunión, ya que al jugar a las cartas apostaban, pero frecuentemente eran interrumpidos por las súplicas de los transeúntes; siguió caminando y de pronto escuchó los pasos de alguien que le venía siguiendo, los pasos eran apresurados, por lo que se inquietó, por fin una voz masculina lo llamó - padre disculpe -, el volteó la cabeza y vio a dos angustiados muchachos, por lo que respondió:
- ¿Qué les sucede?
Ellos le informaron que había una mujer moribunda cerca de ahí, y que deseaba confesarse; sin poner excusa alguna el sacerdote les pidió que apresuraran el paso, ellos lo ayudaron a subir a una carreta que los esperaba y le indicaron al cochero que los llevara a la casa de la mujer moribunda y así se hizo, viajaron varias calles, y al llegar a su destino le indicaron al padre donde vivía la desafortunada; lo ayudaron a bajar, tocaron y una señora de baja estatura, despeinada y con la cara agachada les abrió la puerta; esta señora llevaba una vela encendida y la ropa que vestía era muy vieja, el sacerdote detectó un olor nauseabundo, la mujer lo condujo hacia el interior y en el cuarto donde se encontraba la moribunda, esa señora le dio la vela al padre y los dejó solos

Según el relato del padre, ahí estaba en una cama con un lujoso vestido negro de terciopelo de bellos bordados y una diadema de brillantes en la cabeza, sin embargo lo que más resaltaba era la belleza de su rostro y los cabellos rubios que se extendían sobre la almohada, ella estaba llorando y le pidió al padre que se acercara, el así lo hizo, se arrodilló y sacó su rosario así como un pañuelo blanco, y empezó la confesión, y a cada instante sufría la mujer al contarle sus pecados, llorando, por lo que el también sufría y se lamentaba de tales acciones; incluso llegó a derramar algunas lágrimas.

El tiempo transcurrió, y poco a poco se le veía más tranquila, serena y resignada, por último el padre la liberó de todo pecado dándole la absolución, y se despidió de ella dándole un beso en la frente, y cuando lo hizo se percató de que ya estaba muerta, por lo que le habló a la señora que lo había conducido al cuarto... como nadie le contestó, empezó a buscarla en otras habitaciones sin encontrarla, entonces salió a la calle para buscar a los muchachos, pero tampoco los encontró; en ese momento decidió regresar al interior de la casa y cuando llegó a la puerta, ésta empezó a rechinar a la vez que se cerraba. Él intentó detenerla y abrirla, pero no pudo, ya que la fuerza con la cual se cerró era increíble. A su vez una voz de alarido salió de esa casa, una voz hueca que hubiese puesto los cabellos de punta al más valiente; temeroso, el sacerdote se retiró del lugar, para reunirse con sus amigos con los que había quedado en verse; pensativo y aterrado por lo sucedido aceleró el paso en esas calles solitarias.

Al llegar a la casa de la reunión, entró y se sentó, los ahí presentes le empezaron a cuestionar sobre lo que le acontecía, a la vez que los otros dijeron:
- Padre, se perdió de una buena comida y de ricas botanas, pero ya sé, no vino temprano por que sabía que no iba a ganar, pero no se preocupe.
Sin embargo, el padre Agustín no respondía, seguía pensando en lo que vio y padeció minutos antes; cuando metió su mano a la bolsa reaccionó y se dio cuenta que le faltaba tanto el santo rosario como el pañuelo blanco, hasta entonces contó todo a los jugadores; como la mayoría lo estimaba mucho le pidieron que no se preocupara y que les dijese dónde habían estado, para que algunos mozos fuesen a recoger sus pertenencias, así lo hizo en tanto comenzó a comer.

Los mozos fueron y al llegar a la casa tocaron, y preguntaron en las casa aledañas, sin embargo les decían que no sabían nada, por lo que decidieron regresar y al llegar a la reunión preguntaron al padre la ubicación exacta de la casa, él les aseguró que la dirección que había propinado era correcta, al tiempo que les dijo, -ahí fue, si desean, vamos- y todos decidieron ir al día siguiente.

Al amanecer se reunieron todos incluído el sacerdote, llegaron a la casa, tocaron pero nadie les abrió, y volvieron a insistir, diciéndole al padre que a lo mejor no era ahí, él insistió y tocaron lo más duro posible, pero nadie les hizo caso a excepción de un vecino, un señor muy sencillo de edad avanzada, quien les informó:

- No insistan, en esa casa no vive nadie desde hace muchos años, por eso la cerraron fuertemente- ...y les contó lo siguiente: -hace algún tiempo en esa propiedad se escucharon algunos ruidos, mi esposa se asomó por la ventana y aterrada vio la casa en llamas y a una mujer vestida de terciopelo negro, correr en el techo de un lado a otro, a la vez que salían alaridos de la casa. Este suceso impresionó mucho a mi esposa, haciéndola enfermar y posteriormente morir.

Debido a la insistencia del padre Agustín, mandaron traer a un herrero, quien logró abrir la puerta, para que todos entraran y efectivamente, no había nadie, penetraron en un cuarto que al padre le pareció conocido, y de repente vio tirados su rosario y su pañuelo, quedando impresionados los presentes. De debajo de la cama salía un pedazo de terciopelo negro, excavaron y encontraron el cadáver amarillento de una mujer, pero más aterrador fue que en su cabeza tenía una diadema con brillantes y en su cuerpo el vestido de terciopelo negro con bellos bordados y cabello rubio, tal y como la había descrito el padre Agustín, por lo que un escalofrío se apoderó de todos, al tiempo que se escucharon sus rezos, y más asombrados quedaron cuando voltearon a ver al sacerdote, ya que le empezó a salir espuma por la boca y a reírse con voz hueca, también se golpeaba contra todo lo que veía. El padre Agustín se había vuelto loco.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 28-may-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
La calle de la mujer herrada

Por los años de 1670 a 1680, vivía en esta ciudad de México y en la casa número 3 de la calle de la Puerta Falsa de Santo Domingo, ahora número 100, calle atravesada entonces de Oriente a Poniente por una acequia, vivía un clérigo eclesiástico; mas no honesta y honradamente como dios manda, sino con una mala mujer y como si fuera legítima esposa.

No muy lejos de allí pero tampoco no muy cerca, en la calle de las Rejas de Balvanera, bajos de la ex-Universidad, había una casa que hoy está reedificada, la cual antiguamente se llamó Casa del Pujavante, porque tenía sobre la puerta "esculpido en la cantería un pujavante y tenazas cruzadas", que decían ser "memoria" del siguiente sobrenatural caso histórico.

En esta casa habitaba y tenía su banco un antiguo herrero, gran amigo del clérigo, quien estaba al tanto de aquella mala vida, y como frecuentaba la casa y tenía con él mucha confianza, repetidas ocasiones exhortó a su compadre y le dio consejos sanos para que abandonase la senda a que le había conducido su ceguedad.

Cierta noche en que el herrero estaba ya dormido, oyó llamar a la puerta del taller con grandes y descomunales golpes, que le hicieron despertar y levantarse más que de prisa.

Salió a ver quién era, perezoso por lo avanzado de la hora; pero a la vez alarmado por temor de que fuesen ladrones, y se halló frente a dos hombres negros que conducían una mula y un recado de su compadre el clérigo, suplicándole le herrase inmediatamente la bestia, pues muy temprano tenía que ir al Santuario de la Virgen de Guadalupe.

Reconoció en efecto la cabalgadura que solía usar su compadre, y aunque de mal talante por la incomodidad de la hora, clavó cuatro sendas herraduras en las patas del animal. Concluida la tarea, los negros se llevaron la mula, pero dándole tan crueles y repetidos golpes, que el cristiano herrero les reprendió agriamente su poco caritativo proceder.

Muy de mañana, al día siguiente, se presentó el herrero en casa de su compadre para informarse del por qué iría tan temprano a Guadalupe, como le habían informado los negros, y halló al clérigo aún recogido en la cama al lado de su mujer.

- Lucidos estamos, compadre -le dijo-; despertarme tan de noche para herrar una mula, y todavía tiene vuestra merced tirantes las piernas debajo de las sábanas, ¿qué sucede con el viaje?
- Ni he mandado herrar mi mula, ni pienso hacer viaje alguno -replicó el clerigo.

Al fin de cuentas convinieron en que algún travieso había querido hacerle una broma al herrero, y para celebrar toda la chanza, el clérigo comenzó a despertar a la mujer con quien vivía. Una y dos veces la llamó por su nombre, y la mujer no respondió, una y dos veces movió su cuerpo. No se notaba en ella respiración, había muerto.

Los dos compadres se contemplaron mudos de espanto; pero su asombro fue inmenso cuando vieron horrorizados, que en cada una de las manos y en cada uno de los pies de aquella desgraciada, se hallaban las mismas herraduras con los mismos clavos, que había puesto a la mula el buen herrador.

Ambos se convencieron, repuestos de su asombro, que todo aquello era efecto de la Divina Justicia, y que los negros, habían sido los demonios salidos del infierno.

Inmediatamente avisaron al cura de la Parroquia de Santa Catarina y a un religioso carmelita y mirando con atención a la difunta vieron que tenía un freno en la boca y las señales de los golpes que le dieron los demonios cuando la llevaron a herrar con aspecto de mula.

Ante caso tan estupendo y por acuerdo de los tres respetables testigos, se resolvió hacer un hoyo en la misma casa para enterrar a la mujer, y una vez ejecutada la inhumación, guardar el más profundo secreto entre los presentes.

Cuentan las crónicas que ese mismo día, temblando de miedo y protestando cambiar de vida, salió de la casa número 3 de la calle de la puerta Falsa de Santo Domingo, el clérigo protagonista de esta supuesta verídica historia, sin que nadie después volviera a tener noticia de su paradero.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 15-jun-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
El Callejón de las Manitas

Allá por aquellos lejanos años de 1780, llegó a la ciudad de San Luis Potosí, un sacerdote, que tal vez enterado de lo benigno del clima, de la bondad de la gente, del auge de sus minas y de tanto y tanto como se decía de aquí, porque esta tierra, desde su fundación allá cuando Fray Diego de la Magdalena la bautizó con el nombre de San Luis, en memoria de su muy amado Rey de Francia, había gozado y goza de buena fama y señalado prestigio como una ciudad de grandes posibilidades, de cuantiosos bienes, en sus minerales, y sobre todo de la piedad y cristianas maneras de su gente; en verdad esta fama ha sido conquistada sin esfuerzo, sin prisa, sin desearlo si quiera sino que simple y sencillamente porque la gente de esta noble tierra es eso, noble y tal vez el cura de marras fue atraído por esas circunstancias y llegó para radicarse ahí.

Al clérigo le fue fácil encontrar colocación como maestro en uno de los mejores colegios de aquel entonces, y aunque se le proporcionaba la manera de vivir en el mismo, y de hecho aceptó a vivir ahí, aun así alquiló una casa en uno de los barrios más desolados de la Ciudad, como era el de la Alfalfa.

Un buen día dejó el colegio donde impartía latín entre otras materias, salió con rumbo desconocido y regresó tiempo después para ser asesinado, se dice que por sus mismos acompañantes, dos mozos que él mismo había invitado a su recorrido. Sucedió de la siguiente manera, aunque podríamos contar tres o cuatro formas de cómo ocurrieron los hechos.

Al efectuar el Sacerdote su recorrido por los pueblos cercanos, reunió algo de dinero que traía consigo destinados en una parte a comprarse algunas cosas que necesitaba y, la otra parte, a socorrer a los pobres más indigentes; casi todos sus honorarios los gastaba en ellos.

Luego de su arribo a la ciudad se dirigió a su casa situada en el antiguo callejón de la Alfalfa. Una vez instalado ahí, dejó que sus ayudantes cumplieran con su obligación: desensillar los caballos, desaparejar las mulas y llevar los animales al pesebre. Los dos mozalbetes ejecutaron sus labores con toda calma y después fueron a tomar sus alimentos. Mientras tanto, el Sacerdote, que ya estaba muy cansado, prefirió ir directamente a la cama, no sin antes rezar sus oraciones.

Entraba la noche; en aquella época no había luz eléctrica, sino unos cuantos faroles con mechones de brea y trementina, muy distantes unos de otros; tampoco había clubs nocturnos, ni cines, ni teatros, solamente una que otra tertulia ocasional, algún sarao en una zona determinada. Pero a ninguna de estas partes irían los jóvenes acompañantes del Padre, pues eran menores de edad, frisaban entre los deciséis y dieciocho años; además eran gente humilde e ignorante. Así que regresaron a la casa.

Gran sorpresa, espanto, terror y rabia, sintieron cuando al llegar vieron al Padre tendido en medio del cuarto, bañado en sangre; muerto. Salieron rápidamente, pidieron auxilio gritando como locos. La gente se reunió, y alguno de los que acudieron tuvo el acierto de ir a dar parte a la autoridad, siendo la más cercana la que se encontraba en el Hospital, que era militar; de este lugar salieron médicos, enfermos, y soldados, y todos se dieron cuenta que por desgracia era verdad lo que decían los muchachos: el Padre había sido cruelmente asesinado.

Las autoridades se avocaron desde luego al esclarecimiento de aquel hecho, buscaron y rebuscaron en todos los alrededores de la Ciudad y en los con tornos de la región; se detuvieron algunos sopechosos, pero todos fueron liberados. Los muchachos acompañantes del Padre ayudaron a la búsqueda de los asesinos, pero no hubo éxito.

Los ayudantes del Padre eran compadecidos por mucha gente y hasta por las autoridades, quienes, en tanto conseguían trabajo, les ayudaron en su sostenimiento.

Un miembro de la autoridad jurídica, quien siempre sospechó de los dos muchachos, pidió que se les internara en el Hospital Militar en calidad de presos. Ordenó luego que se pusieran en cuartos separados e incomunicados, sujetándolos a intensos interrogatorios. Por fin logró que se culparan mutuamente y uno de ellos dijo que su primo, que era el más grande de los dos, era el que había asesinado al Padre y que ambos ocultaron el producto del robo que consitía en unas cuantas monedas. Las autoridades y los reos se trasladaron al sitio de los hechos, donde fueron encontradas las monedas así como el cuerpo del delito que fue un puñal.

Aseguraban los jóvenes que no fue el robo el móvil del crimen, sino vengarse por el mal trato que les daba el Sacerdote. Sea esto lo que fuere, el caso que se aclaró que ellos eran los asesinos y tras de seguirles proceso fueron senteciados a la horca y a cortarles las manos.

El juicio interrumpido varias veces por los recursos que apelaron los defensores, duró cinco años, al término se confirmó la sentencia de muerte y el de cortar a los cuerpos las manos, para exhibirlas en el lugar del crimen.

Las manos criminales se colgaron del muro exterior de la sombría casa del callejón solitario y triste por el día, y fúnebre y tenebroso por la noche, desde entonces se le llamó el Callejón de las Manitas. Cuando la gente tenía que pasar por este callejón empezaba a rezar y no cesaba de hacerlo hasta que salía de él.

Por fin alguien descolgó las manos de aquel sitio, pero pasados unos días volvían a estar colgadas. Así fue en forma sucesiva durante mucho tiempo; hasta se reformó el barrio y el callejón fué atravesado por una calle ancha.

Sin embargo, en ese mismo lugar donde estuvo la casa lúgubre, en algunas noches del mes de noviembre todavía se ven flotar en el espacio unas manos esqueléticas que buscan acomodo en un sitio. También se aparece un sacerdote menudito, esmirriado, de sotana rabona, que cruza la calle y se pierde al voltear la esquina.

Cabe mecionar que este callejón actualmente existe, se encuentra justo atrás del hospital militar de la ciudad.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 28-jun-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Fiesta en el Infierno

By: ##**Ikaro**##

Esta historia me la contaron hace mucho tiempo espero y les agrade.

Ocurrio hace mucho tiempo en una ciudad de guanajuato no recuerdo bien en que cuidad asi que disculpen.

Bueno como en muchas cuidades existen musicos que dan serenata o cosas asi, bueno esta historia le sucedio auno de esos grupos.

Todo comenzo un dia que nuestros musicos en su habitual trabajo llevaron serenata auna joven todo corria normal, pero cuando terminaron de dar la serenata se les hacerco un hombre vestido todo de negro que salio de entre las sombras, y les ofrecio empleo en una fiesta los musico aceptaron el trabajo a lo que el hombre les dijo que se verian al siguiente dia en esa misma esquina a las 11:00 PM, pero les dijo otra cosa deberian ir vestidos en su totalidad de negro, los musicos aceptaron.

Al dia siguiente los musicos estubieron muy puntuales de hecho llegaron a las 10:50 PM, cuando el reloj de la catedral a nuncio las 11:00 PM el extraño hombre a parecio de la nada, algo que volvio a sorprender a los musicos, el los observo un segundo y les pidio que lo siguieran. Caminaron durante un buen rato hasta que llegaron a una casa que los musicos no habian visto jamas.

Entraron a la casa y el hombre les pidio que lo esperaran en la estancia mientras el entraba por una gran puerta, los musicos estaban muy nerviosos ya que esa casa tenia un aire muy pesado despues de estar un rato esperando salio un pequeño hombre y les pidio que empezaran a tocar un vals ya que los invitados irian llegando.

Los musicos comenzaron a tocar cuando de la puerta en donde habia entrado el hombre que los contrato salian parejas de bailarines, momentos despues ocurrio algo que sorprendio a nuestros musicos, que se miraban uno a otro despavoridos.

Los bailarines no tocaban el piso y sus pies eran pezuñas, pero lo que mas los aterro era que los ojos eran rojos un rojo tan intenso que parecia que salia fuego por ellos. de repente uno dijo-que no es ella la hermana de juan (juan era uno de los musicos) la que murio hace años-dijo despavorido-si es ella y viene hacia nosotros-dijo otro.

La mujer se les hacerco y dijo -Pero que hacen a qui corran que no saben que estan en el infierno- termino de decir.

Los musicos al escuchar esto huyeron dejando los instrumentos. se dice que los musicos estubieron enfermos durante mucho tiempo.

FIN.......................
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 24-ago-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Re: Historias y Leyendas v3

La niña y las monedas de oro
.> LA EXTRAÑA HISTORIA DE UNA NIÑA DESAPARECIDA EN CÓRDOBA



Esta historia es muy conocida en Córdoba, pues existe una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio.

Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, enormemente largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado.

Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vió relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro.

Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido.

Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña,que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna.

Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro.

La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo \"Por favor...socorro...sacadme de aquí...\". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta...
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 25-ago-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Re: Historias y Leyendas v3

Laura y las agujas de punto

> UN HOMBRE QUE HA PERDIDO A SU MUJER EN UN ACCIDENTE DE TRÁFICO RECIBE UNA INSOSPECHADA VISITA...



Hola, me llamo Javier y hace tres meses que perdí a mi esposa Laura en un accidente de automóvil.

Desde ese día no la he podido olvidar. Todavia recuerdo su precioso pelo largo, su aroma fresco y natural, sus preciosos ojos azules, pero sobre todo lo que no he podido olvidar es su preciosa sonrisa.

Todo este tiempo no he dejado de llevarle un ramo de rosas rojas a su tumba, sus flores favoritas. Y no he dejado de pedirle que regrese a mi lado...

En el reloj de pared sonaron las doce de la medianoche y Javier se dispuso a acostarse. En ese instante sonaron unos golpes en la puerta.¿Quien podía ser a esas horas?.Y además Javier no esperaba ninguna visita.

Abrió la puerta y en su cara se dibujó un gesto de estupor. Al otro lado, en el frio de la noche estaba su esposa Laura; no podía ser, pero era ella, mucho más demacrada, pero era Laura. Javier se dispuso a abrazarla y en ese momento, de la boca de Laura salieron estas palabras:

"No me toques, no se te ocurra tocarme. Si he venido ha sido solamente porque tú me lo has pedido".

Laura entró en la casa y se sentó en su sillón favorito, y pidió a Javier:

"Tráeme un ovillo de lana y las agujas de hacer punto".

Javier entró en la habitación y volvió con las cosas que le había pedido su esposa.

Cuando Laura las cogió en sus manos, comenzó a hacer punto frenéticamente; parecía un automata. Javier se quedó absorto mirándola, y no se dio cuenta de algo que se movía en uno de los ojos de Laura; ¡Era un gusano!.

Además tampoco se apercibió de que un trozo de piel de la mejilla de Laura había caído al suelo, y se podía ver el hueso.

Javier estaba cansado .Preguntó a Laura si quería acostarse, ésta negó con la cabeza. Javier se acostó. Despertó a las cinco de la madrugada. Se acercó al sillón y allí estaba Laura, haciendo punto. Parecía algo demoníaco y Javier se abalanzó para quitarle las agujas, y entonces....

A las nueve de la mañana entró en la casa la señora de la limpieza. Y la escena que vio en el comedor no la olvidaría nunca.

En el suelo, en medio de un gran charco de sangre estaba el cuerpo inerte de Javier con el cuello atravesado por dos agujas de punto.

Y en el sillón estaba su esposa Laura....
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 28-ago-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Re: Historias y Leyendas v3

LOs fantasmas ...

By: DaRk_MaStEr

Eran las diez de la noche en el tanatorio municipal de Ceuta, las funcionarias de seguridad estaban iniciando el turno como siempre ese sábado nueve de noviembre del 2002. Encarni y Gema Sánchez Homs hacían doblete, por norma general sólo había un funcionario, pero ese día sin velatorios y con el colegio de acogida para niños inmigrantes cercano a la Ermita de San Antonio era mucho mejor la compañía.

Hicieron las rondas y charlaron entre ellas. La noche pasaba sin problemas hasta que ambas mujeres se callaron bruscamente. Eran casi las tres de la madrugada del domingo diez. Acababan de escuchar un lamento o grito de mujer. Ambas se miraron mutuamente a los ojos, sorprendidas y asustadas. Se preguntaron que sería aquello y si realmente lo habían oído. La respuesta era "Sí". El lamento se oía clara y contundentemente, rebotando en todo el edificio.

La primera reacción de las funcionarias fue salir rápidamente a la calle creyendo que algo había pasado a alguna mujer. No había nadie. Hicieron un registro exterior y volvieron al recinto. Los lamentos venían del interior, de la zona de las escaleras que hay junto a su cuartillo, todo próximo a la puerta principal de la moderna construcción de apenas cinco años, dato que nos confirmó el encargado del Cementerio de Santa Catalina, Antonio Troyano Martínez.

En sus más de dos años de servicio allí nunca les había sucedido nada igual. Empezaron a inquietarse creyendo ser presa de alguna broma macabra que alguien les jugaba con un cassette o desde el tejado. Juntaron sus manos y sus fuerzas, ya por aquel entonces menores y registraron el local. Nadie fuera, ni dentro. Ningún animal. Tras una larga espera sentadas en el sofá de su cuarto de control, Encarni y Gema decidieron llamar al 092, la policía municipal. Eran las tres y media pasadas de la mañana.

Hasta el tanatorio se personaron cuatro coches patrulla. Un efectivo muy grande para una simple llamada, aunque al parecer según nos confirmaron fuentes policiales posteriormente no tenían otra cosa que hacer y la llamada de las mujeres diciendo que oían a una tercera llorar les inquietó. Lo que no sabían ellos es que lo mejor estaban aún por descubrirlo, mejor dicho por escucharlo. Un coche patrulla con dos agentes (V. y V.) quedaron en la puerta, ninguno quiso entrar. Los otros seis agentes si lo hicieron, encontrándose con un fenómeno acústico procedente de algún lugar indeterminado del tanatorio. Para alguno de los agentes, como D.J. "era algo que no era animal ni humano...inexplicable". Y lo dice después de que esa noche revisaran todo el tanatorio sin descubrir quiénes o qué producían aquellos lamentos y golpes secos que se fueron oyendo después.

En la excitación del momento y en un intento de mantener la calma, los agentes optaron por preguntar a los vecinos cercanos. Así llamaron al vigilante de la empresa colindante al tanatorio (petrolífera D.U.C.A.R) a ver si el vigilante (J.M) había oído algo o visto desde su puesto de servicio, o si el perro que esté tiene durante su servicio podría haber producido ese tipo de sonido. No era así. Pero al llegar el vigilante al tanatorio se sumó a los testigos presénciales de aquellas acústicas imposibles, siendo ya un total de nueve personas las que pueden dar fe del fenómeno, ese mismo día.

Después de estar los nueve quietos en la sala principal intentando determinar la procedencia del sonido sin resultado positivo, algunos agentes subieron a la parte superior de donde daba la sensación de venir. Sin embargo mientras los testigos de la planta inferior seguían oyendo ruidos lastimeros y raps, los agentes en el piso de arriba dejaron de escucharlos para luego oírlos provenir de abajo, ¿qué tipo de sonido era capaz de tal efecto?

Viendo que no avanzaban ni descubrían lo que estaba sucediendo en el tanatorio se marcharon a la comisaría a rellenar el parte oficial de la salida. Las funcionarias quedaron en compañía del vigilante de la DUCAR que no quería ni dejarlas solas ni quedarse solo él. Como el lamento y los golpes no cesaron llamaron de nuevo a los policías. Estos volvieron a personarse por segunda vez en la calle San Amaro S/N, pero a su llegada los ruidos cesaron.

Ese mismo lunes día 11 la noticia estaba en la prensa local y pocas horas después los titulares irónicos de "voces de ultratumba" no hacían más que iniciar una guerra de incredulidad que ha persistido hasta la fecha. Y en la que los rumores de que las funcionarias andaban buscando bajas psicológicas o que había motivos políticos por medio no explicaban en si lo verdaderamente importante, ¿qué sucedió esa madrugada en el tanatorio de Ceuta?

En realidad ni los policías, ni las funcionarias, ni el empleado de la petrolífera salió ganando nada con el fenómeno acústico del tanatorio. Los policías han tenido que aguantar las mofas de sus compañeros que ya les llaman cariñosamente la "patrulla fantasma". Las funcionarias que han estado en boca de todos, acusadas incluso de iniciar una sugestión e histeria colectiva siguen al pie del cañón trabajando noche tras noche, en turnos solitarios, porque aún no han decidido las autoridades pertinentes en ponerles refuerzo nocturno, pese a que aún sin fantasmas, la zona es muy peligrosa y solitaria. Y el vigilante de la DUCAR ha pedido traslado a las oficinas pues por miedo o por alguna otra cuestión que desconocemos no quiere volver al lugar. Los tres grupos de personas que conformaron los testigos, curiosamente todos ellos agentes de seguridad en cierta manera, y que nada tenían que ver entre si, y algunos ni siquiera se conocían, han tenido que aguantar la presión de la prensa y demás medios locales, que en la mayoría de casos hablaban del fenómeno de los ruidos sin ni siquiera dirigirse a ellos y escribiendo lo que fuentes de terceros le decían, es decir, cometiendo errores en la información, lo que tienen indignados a estas personas, que en todo momento se han mostrado colaboradores con los que de verdad nos hemos preocupado de investigar los sucesos, de buena manera y con permisos oficiales por delante (como los requeridos por el Gobierno Civil y la Policía).

Con este panorama de premisa, donde reinaba la incertidumbre y la confusión por lo acontecido el domingo nos pusimos en contacto con los protagonistas, al tiempo que con sus compañeros. Enterándonos que pocas horas después, el lunes 11 de Noviembre según el diario El Faro de Ceuta, los bomberos estaban peinando la zona en busca de pruebas de intrusos, de cintas de cassette y de entradas posibles al edificio desde todos los ángulos posibles, es decir, techos y subsuelo. El cabo Miguel Ángel Ríos con su equipo (Ignacio Castaño, Juanlu, Jorge León y Juan Luis Arnet) ayudados por efectivos policiales registraron los alrededores. Llevaban un pequeño croquis en la mano. En él se registraba la presencia de una galería subterránea que pasaba por debajo de la morgue, pero una vez la localizaron se dieron cuenta de que estaba tapiada con hormigón y otros materiales, es decir, descartaron la posibilidad de que alguien o algo pudiera haber entrado por este lugar. Pero aún de haberlo hecho los cimientos de más de 50 centímetros de hormigón armado sobre los que se sostienen las paredes maestras hubieran taponado el acceso al lugar. Buscaron rastros de animales ratas, gatos, murciélagos, lechuzas, golondrinas y gaviotas. Pero no encontraron ni nada de ellas, ni lugares por donde pudieran entrar al edificio. Lo que si encontraron justo en el tejado donde da la escalera (de la psicoacústica) eran un grupo de golondrinas muertas y cucarachas y dos gaviotas jóvenes también muertas, que tiempo después comprobaríamos nosotros también, todas ellas secas. Pero los sucesos, aunque no tan espectaculares se volvían a repetir a veces. En el velatorio del 23 de Noviembre sobre las 13:15 horas alguien le comentó al vigilante Ricardo Navarro Sánchez que los de la sala dos lloraban muy fuerte... !en la sala tres no había nadie¡...como pudieron comprobar los familiares del único óbito en aquel momento velado en esas dependencias.

La televisión reconstruyó los hechos con la colaboración de las funcionarias y agentes de policía, aunque los implicados en los hechos del 9 al 10 de Noviembre se negaron a salir en los en el reportajes. En los días sucesivos varias veces más se escuchó el lamento, pero de forma más floja. Siendo de nuevo testigos Gema y Encarni, que no quisieron decir nada a la prensa. Su compañero Ricardo Navarro también los escuchó.

Mientras esto sucedía la prensa seguía hablando del tema y sacando el bulo de que unos parapsicólogos habían captado voces de niños.

Pero el mutismo se cernió sobre los testigos, sólo optando a hablar con quienes les escuchaban realmente. En realidad queda demostrado que ellos no buscaban ser protagonistas de los titulares de los periódicos y los telediarios nacionales. La prueba más contundente es que no fueron ellos, sino la propia oficina de la policía quien filtró la noticia a la prensa.

Inicio de una investigación

Aunque desde el comienzo habíamos seguido de cerca el fenómeno de los ruidos en el tanatorio municipal de Ceuta, hablando con los testigos vía telefónica y recogiendo información tanto del edifico como del lugar donde se ubicaba, la investigación in situ la iniciamos el jueves 28 de Noviembre, momento en que la prensa ya parecía haberse olvidado de todo y no había tanto curioso en el lugar.

Con todos los permisos oficiales en regla para poder investigar sin trabas y acompañados de la colaboración del personal del tanatorio, así como de las declaraciones de la policía nos encaminábamos hacia el misterio. La tarde transcurrió entre toma de contactos y estudio de los testigos, a los cuales encontramos personas equilibradas, dentro de la normalidad y cuyos testimonios en ningún momento caían en renuncios ni contradicciones.

Después de inspeccionar el lugar y haciendo tiempo hasta las tres de la madrugada, hora en la que se daban, en la mayoría de ocasiones, inicio curiosamente la acústicas nos dedicamos a tomar medidas energéticas y térmicas, así como electromagnéticas. Mientras lo hacíamos buscábamos resquicios interiores por donde pudieran entrar animales o viento, capaces de producir sonido. Sólo encontramos algunas grietas en la piedra del doble muro de la segunda sala, pero eran naturales ya que las piedras clujen y revientan con las dilataciones debidas a los cambios de temperatura. El edificio, al que se accede por una puerta principal, consta de dos salas contiguas y frente a ellas se distribuyen cuatro salas o túmulos en la parte inferior. Una escalera colocada junto a la entrada y al lado de la cabina de las funcionarias lleva a un piso superior abierto por una circunferencia al primero. En el piso superior se distribuyen unos lavabos, un salón-archivo, en un primer momento pensado como cafetería y las oficinas de los secretarios del tanatorio, así como el despacho del jefe y encargado Sr. Antonio Troyano.

Estas oficinas tienen una puerta que da acceso a una terracita. En ella están colocadas las ventilaciones de los mortuorios y del resto del edifico, así como los aparatos del climatizador. Revisamos todo el aparataje y ninguno producía acústica que semejara el llanto de una mujer o un rap. Anexo al edifico una capilla de techo alto y de suelo de parquet nos llamo la atención, ¿estaría allí en la madera la respuesta?. Decididamente no. El crujido de la madera no era confundible con un llanto femenino. Seguimos buscando pruebas.

Una palmera exterior cuyos brazos verdes se apoyan en el edificio sobre una de sus terrazas nos llamó la atención por dos cosas, su gran tronco golpeaba en el techo y sus ramas rozaban un cristal de una de las bóvedas, sin embargo pudimos comprobar que estos sonidos no se oían dentro.

Desde luego la arquitectura gaudiana y moderna del tanatorio así como la presencia de las campanas acristaladas (tragaluces) dotan de una acústica especial al lugar. Sus techos altos amplificaban los sonidos... pero lo que no podían era producirlos.

Tres maquinas expendedoras colocadas junto a la puerta principal, una fotocopiadora, las impresoras y los ordenadores, una pequeña nevera del archivo, los desagües y el cableado, todo lo registramos y nada sonaba tal y como nos describían los testigos.

Unos sonidos que por cierto solo conocíamos por descripción y a los que nos era difícil dar un perfil aclaratorio...pero esa madrugada, sin duelos en el recito y estando acompañados por Teresa Godoy y Gloria Cabrera López (dos de las funcionarias) las cosas cambiarían. Íbamos a ser testigos nosotros también de esos "extraños chirridos y golpes secos, acompañados por un lamento infantil". ¡Aquello no eran psicofonías, sino acústicas que se escuchaban con el oído¡.

Después del susto inicial nos dispusimos a averiguar de donde venían y a descartar lo que no podía ser. Pero localizarlo era una odisea, pues depende de donde nos moviéramos dentro del recinto, los ruidos parecían venir de uno u otro sitio.

Mientras Jose Antonio y las funcionarias (Tere y Gloria) se quedaban abajo yo subí arriba y cada cual escuchamos el sonido venir del lugar donde estaban los otros, cosa que por ejemplo de tratarse de una anomalía física o acústica del lugar debería servir para todos los sonidos, no siendo así. Por ejemplo las pisadas de los presentes eran fáciles de identificar y se oían desde el origen, las respiraciones (a esas alturas aceleradas), las maquinas expendedoras, etc. Todos los sonidos conocidos tenían origen, menos los extraordinarios chirridos, especie de lamentos y raps secos. La única sensación que daban era que procedían del segundo recinto de techo alto, que termina en la pequeña capilla. Zona que por cierto está aun sin bendecir, según dice el Vox Populi.

Esa noche comprobamos además que en determinados lugares como tras el muro que da a la escalera donde se oyeron la primera vez los sonidos había descensos de temperatura, pasando de 24 o 26 grados a 15 y viceversa en cuestión de segundos.

En ese mismo lugar las brújulas hacían girar su imán en sentido inverso al reloj sin parar nunca, en un movimiento lento, como si quisieran pararse, pero sin llegar a hacerlo. A apenas unos centímetro dos brújulas más colocadas paralelamente daban medidas opuestas, aunque éstas si pararon una en noreste y otra en sur, a pesar de estar juntas. Los galvanómetros puestos en la pared me hacían lecturas y registros con diferentes picos de densidad e igual suerte me corrieron el geiger y otro aparatos que distribuimos por el lugar.

Para recoger los sonidos empleamos, además de grabadoras normales y sensibles, fonómetros, en un intento de realizar una posterior fonometría del sonido e intentar estudiar la intensidad, el tono y el timbre de los ruidos obtenidos y registrados.

José Antonio se encargo del monocordio (sonómetro), mientras yo me encargaba de ver que recogía a nivel físico en aquellas estancias. Estábamos con el corazón acelerado, por un lado por el temor de estar oyendo aquello y por otro por la emoción de buscar explicación lógica a esos sonidos.

Sacando temblorosas fuerzas de la flaqueza y apoyados en todo momento por las funcionarias que nos iban abriendo y cerrando puertas intentamos ver otros pormenores de la física. La óptica la accedimos con el disparo fotográfico continuado a los lugares donde parecía estar los sonidos en un intento de que se captara algo en el revelado. La térmica la suplimos distribuyendo termómetros digitales adhesivos en la estancia lo que nos permitía ver los cambios de temperatura. El magnetismo y la electricidad también fueron importantes en nuestro registro. Y los sonidos que habían comenzado a oírse a las tres de la mañana del viernes 29 de Noviembre desaparecieron a los cinco y pocos minutos sin que supiéramos su origen, ni que eran exactamente.

Esa noche no dormimos nada, pero la experiencia, irrepetible mereció la pena. El viernes destinamos la mañana a entrevistarnos con la policía y su jefe, D. Ángel Gómez Prieto, así como otros miembros del cuerpo municipal y además de ratificarse en su apoyo a los agentes "testigos" nos comentaron otros lugares con fenómenos extraordinarios que se ubicaban en Ceuta.

Y así fue como empezamos a descubrir que en la pequeña ciudad de apenas 22 kilómetros cuadrados se han dado muchos casos de fantasmogénesis, la mayoría sucedidos en el largo de una línea imaginaria transversal imaginaria que cruzaría la población ceutí. Y en ella la historia de lugares con fantasmas y poltergeist es extensísima. Incluido en el recorrido el fantasma de Sánchez Prado, los ejecutados del cementerio y de la fortaleza del Hacho, los fantasmas del antiguo Hotel Atlante, el de la tienda bazar Empire al que llaman cariñosamente "pepeluís". El del gobierno civil que merodea con luz la segunda planta del edificio, y un largo etc. Historias que eran rumores en voz baja y que han comenzado a contarse a raíz de que surgieran los acontecimientos del tanatorio.

Y es que Ceuta tiene una historia peculiar. Para empezar es un lugar político y militar estratégico, una parcela de España en el continente africano. Y por este punto geográfico la fusión de cultura islámica y cristiana han originado una leyenda y superstición especial.

Geológicamente hablamos de un lugar costero que ha ganado kilómetros al mar a base de meter cimientos en el agua. Por si fuera poco y a pesar de ser montañoso está totalmente hueco gracias a las galerías construidas durante su historia que se iniciaron con los fenicios, portugueses, etc. Algunas de estas zonas son un polvorín, que si algún día detonase nos dejaría sin está hermosa capital española.

Ceuta viene de la palabra siete por sus siete colinas. Un número mágico que significa puerta. El predominio del suelo es piedra pizarra, que contiene un fuente poder magnético y térmico. Y por si fuera poco ha sufrido insistentemente grandes tragedias históricas en tiempos bélicos. El último durante la Guerra Civil Española les llevó a ser espectadores diarios de ejecuciones múltiples y fusilamientos que se dieron en ciertas partes de la ciudad y en cuyos lugares se enterraban en fosas comunes a los infortunados. Lugares que terminaron por tener historias de voces y fantasmas quejumbrosos. Aunque muchos de ellos pudieron haber tenido su origen en los contrabandistas que usaban las galerías que recorren la ciudad o en los indocumentados que huyendo de la pobreza de su país han terminado escondiéndose en los recovecos de la ciudad.

Así que ante este panorama no nos extrañó en absoluto encontrar que la gente estaba deseosa de comentarnos sus experiencias y colaborar en las investigaciones. Al contrario que algunos medios han expuesto, donde frases como "quieren dar carpetazo al asunto" por parte de la policía, al día de hoy parecen quedar fuera de lugar.

Pero nos quedamos mudos ante las declaraciones de los agentes de policía mayores y de mediana edad que nos advirtieron que ellos mismos habían sido por años objeto de poltergeist y fantasmogenesis en el antiguo cuartel del Revellín, al día de hoy un solar en construcción. Y curiosamente ese lugar que también entra dentro de esa línea imaginaria que dibujamos sobre el mapa con el fin de encontrar sentido a todo lo que nos comentaban los lugareños. Un cuartel de policía municipal donde las máquinas como nos dijeron las agentes Teresa y Pilar, escribían solas y se veían pasar personas o suspiraban en el fondo de la noche...

Ese viernes se nos estaba haciendo corto para tanta información. Así que tuvimos que dejar la lógica para después y darnos prisa en recabar datos para nuestras investigaciones en el tanatorio. Nos quedaba saber más del edificio en si. Pedimos los planos y croquis y miremos mapas y fotos antiguas. Buscamos en los viejos papeles y descubrimos que detrás de la actual construcción había antes un hospital de enfermos del tórax (tuberculosos). Hoy allí está localizada sanidad y los laboratorios municipales. Y justo donde se encuentra la morgue estaba la antigua caseta del conserje del hospital. Y por cierto que uno de ellos murió de forma extraña, tal vez suicidado. Pero, ¿qué tiene de especial el edificio del tanatorio?, ¿Y porque los sonidos se oyen ahora si hace cuatro y unos meses que se construyó? Bien las respuestas podrían ser que desde siempre se habían oído los sonidos y sucedido cosas anómalas pero hasta esa noche del10 de noviembre nunca se habrían mostrado tan contundente y menos a personas "oficiales funcionarias" y tan numerosas.

Respecto al edificio de techos altos, sólo decir que la impresión de nuevo brilla por todos los rincones, por lo tanto nos preguntábamos porqué de los lamentos, ¿las almas de los difuntos que reposan allí horas antes del responso y de ser enterrados serían los promotores de los efectos acústicos?. Buscamos datos de los últimos difuntos y encontramos ciertamente varias muertes traumáticas. Uno de los casos una maestra de cuarenta y un años, que murió de cáncer y dejaba dos niñas, Un militar joven que murió atropellado por el hijo de otro militar de origen marroquí. Una mujer de 34 que también dejaba descendencia y murió por negligencia médica y traída desde península sólo pudo ser velada por sus familiares durante unas horas antes de recibir sepultura.

Desde luego si existen las almas y éstas abandonan el cuerpo es posible que el proceso tarde un tiempo y que las emociones de esos espíritus, así como su confusión o dolor añadido al dolor de la perdida de sus familiares, puedan impregnar algo físico como las paredes de un edificio. Pero, ¿por qué en este tanatorio y no en otros?, ¿por qué aquí se escuchan lamentos y no en todos los mortuorios del mundo?. De ser un espíritu, ¿qué fuerza tiene para movilizar tanta energía acústica, eléctrica, magnética, térmica, etc.?

El viernes había finalizado con muchos datos, pero también con muchas preguntas sin resolver. Pero no se habían repetido los sonidos, ni lo harían el resto de los días que estuvimos allí en esta primera ocasión, para nuestra desgracia aventurera.

El sábado se inició cargado de intrigas. Por la tarde recogimos de nuevo muestras de psicofonías y gastemos otras decenas de carretes fotográficos. Comprobamos que los tensores de las cristaleras flotantes no se mueven por un simple viento...Hecho que a mi me intrigaba pues me preguntaba sino podrían ser ellos los culpables actuando como una especie de instrumento de cuerda. Esa tarde y debido que habían venido unos supuestos parapsicólogos con toda la prensa local detrás pudimos hacer pocos registros. Pero aprendimos mucho de esa visita. Ya que en menos de cinco minutos "olieron que el ruido era de lechuzas y que allí había eco" .Y nos advirtieron de que no siguiéramos buscando que no merecía la pena. Pero, ¿cómo dejar algo que yo misma había escuchado?

Apoyada en todo momento por las funcionarias y sus familiares en algunos casos, seguimos buscando por todo el recinto. Ese mismo día nos entrevistábamos con el gerente del lugar, el Sr. Troyano que aunque no cree que las voces sean de mujer, apoya el testimonio de sus trabajadores. Juntos revisamos algunos lugares del recinto que a mi me parecían sospechosos y capaces de producir sonido. El conocía la estructura del edificio pues había seguido los pasos de su construcción. Conocía los conductos del climatizador (revisados hace pocos días, negando el técnico que allí se personó cualquier relación entre los ruidos y el aire acondicionado) y las salidas de las terracitas superiores mejor que nadie, así que sus comentarios me vinieron muy bien, pues juntos fuimos descartando las pocas posibilidades que nos quedaban de encontrar que producía el sonido. Y fue el Sr Troyano quien hablando me dio una noticia increíble y me reveló el porqué yo desde el principio tenía la sensación de que algo no cuadraba en aquel lugar: las piedras de los muros interiores eran de una cantera sacada de una excavación arqueológica.

Con esta información llame a mis colaboradoras de la policía Ana y Pilar que me revisaron la procedencia y dedujeron que debían de pertenecer a uno de los lugares donde en tiempos de la Guerra Civil se ejecutaban rojos. En concreto eran o habían podido formar parte de un muro de ejecución. Las piedras empleadas en el resto del edificio sin embargo procedían de otras canteras ya que los defensores del patrimonio público habían parado la extracción de piedras del muro histórico. ¿Podrían tener alguna culpa aquellas piedras silenciosas durante gran parte del día, de color amarillento distribuidas en la sala interior cercana la capilla, justo detrás de las escaleras donde procedían los lamentos?

Ese mismo día nos pusimos en contacto con unas médiums locales, que días después del primer fenómeno por cuenta propia habían estado investigando con péndulos y otros medios en el lugar. El hecho de llamarlas venía a consecuencia de que Gloria Cabrera nos comentara que ellas habían estado allí y que en los mismos lugares donde yo había registrado anomalías ellas habían hablado de sensaciones extrañas e incluso grabado unas psicofonías. Desgraciadamente con la presencia de los "parapsicólogos" famosos, la prensa y dos velatorios no podíamos hacer mucho. Salvo esperar a que la noche nos trajera sorpresas. Pero no fue el caso.

El domingo volvimos a pasar el sol diurno buscando referencias históricas del lugar, testigos anteriores y posteriores de los ruidos. Por la noche tres de las médiums colaboraron gustosas utilizando péndulos y una de ellas tarot. Y aunque me cueste confesarlo, quede maravillada al ver que me decían que allí había mucho dolor y muy numeroso y que no era reciente. Y de personas traicionadas o ¡matadas por la espalda!, claro que siempre puede quedar la sospecha de que también conociesen una parte de la historia. Aunque su colaboración corroboraba mis pesquisas, lo cierto es que no podía basar mi trabajo únicamente en la metafísica, ni en la intuición. Necesitábamos pruebas...pero dónde buscarlas. Hasta ahora solo tenía un par de psicoacústicas grabadas en la noche del jueves y tal vez alguna insertada entre las decenas de horas que grabamos en el recinto.

A todo esto me preguntaba como era posible que la Iglesia no hubiera actuado de ningún modo ni dado su opinión a la prensa. La respuesta era sencilla, Don Pedro, el párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Valle enterado por la propia testigo Gema Sánchez de los eventos, quiso informar a sus superiores, pero al ver el cariz que tomaba la noticia en la prensa, decidió esperar prudentemente apartándose del asunto, al menos hasta que lo sensacionalista se hubiera disipado y las aguas volvieran a su cauce. Sin embargo, D. Pedro me confirmaba por teléfono que él creía rotundamente en las funcionarias (y me alegro, porque yo debo admitirlo que empecé a creerlo sobre todo al oírlo, es decir, necesite de pruebas más contundentes).

El lunes tras las últimas horas de recogida de datos, registros, nos despedimos de todos aquellos quienes habían colaborado con nosotros en la investigación. La policía, los bomberos y en especial de las testigos con las que después de "trabajar vigilando" con ellas algunas noches habíamos forjado un bonito cariño. Y en las que habíamos descubierto muchas ganas de que se esclarezcan los orígenes de las "voces" del tanatorio. Mientras seguirán allí noche tras noche. Solos ante el peligro de lo desconocido: Gema, Gloria, Tere, Mari Luz, Ricardo, Bylly, Jose Luis, apoyándose mutuamente mientras no le pongan turnos compartidos.

Nosotros, José Antonio y yo nos volvimos es noche para la Península, cargados de cintas y de rollos fotográficos, de fonometrías extrañas y con una foto de las piedras del muro entre las manos. Durante el largo recorrido de vuelta, en ferry, autocar y avión, no dejábamos de hablar de la experiencia y de los miles de pequeños detalles que quedaban por revisar. De las cosas que aún quedaban por entender y otras por hacer. Y es que siempre pasa igual cuando los misterios quedan sin resolver.

Al llegar a Barcelona recuerdo que José Antonio me dijo mirando la foto..." ahora esas piedras son amarillas pero hubo un tiempo que eran rojas y estaban húmedas por la sangre de los ejecutados". Aunque siempre escéptico y racional me añadió "no tengo muy claro que ellas sean las causantes de los ruidos". El resto del enigma acústico tal vez nos lo indique el tiempo, mientras nuestros informes, al igual que el de los bomberos y la policía terminaran diciendo "El caso sigue abierto y sin encontrar el causante o la causa de los lamentos del tanatorio de Ceuta".

Un caso increíble el vivido en Ceuta pero revisando en viejas crónicas de los misterios encontramos un caso muy similar al vivido por los testigos del tanatorio aquel 10 de noviembre de 2002. Rose W. Bushnell, de Califronia, una pequeña población-comarca llamada South Fork, unas personas también vivieron un fenómeno acústico similar y en colectivo y también fueron gritos lo que escucharon. Fue la mañana del 20 de abril de 1905 Rose y sus padres, así como su hermana, sus abuelos y varios parientes, hasta un total 9 (idénticamente los mismos que la primera vez en Ceuta también nueve) empezaron a oír gritos o lamentos de mujer y niños que parecían proceder por encima de sus cabezas pero sin origen concreto, moviéndose por encima de sus vivienda, al tiempo que ellos se movían buscando lo que lo provocaba. Según ella los gritos o lamentos sonaban a gran distancia. Luego dejaban de oírse durante unos dos minutos, para volver a escucharse poco después, más fuertes o débiles. El extraño coro de gritos se prolongó unos quince o veinte minutos, hombres, mujeres o niños, que eran difíciles de distinguir pues cada cual creyó haber oído uno u otro fueron escuchados por esta familia y todo lo que sacaron en claro es que no decían palabras y parecían sufrir prolongadamente. Parece sorprendente el paralelismo con el caso de Ceuta.

Cronología de los sucesos

22:00 entran en turno de noche Gema y Encarni.

02:15 Ambas empleadas creen haber escuchado una especie de lamentos. Piensan que son de mujer. Salen a la calle a ver si alguien necesita ayuda, pero no encuentran a nadie, así que piensan que ha sido cualquier otro sonido que les ha hecho creer que escuchaban lamentaciones.

02:45 Vuelven a escuchar los sonidos. Salen de nuevo al exterior del recinto y poco después, ya en el interior, revisan las estancias, siguen los lamentos, no encuentran nada que los produzca ni dentro ni fuera. Se dan cuentan de que los sollozos y golpes parecen provenir de la zona de la escalera en concreto de la pared. Empiezan a temer ser víctimas de una broma (Encarni) o de "algo desconocido" (Gema). Llaman a los municipales (092).

03:10 aprox. Llegan cuatro coche policiales a la puerta principal. Un total de ocho agentes (un verdadero despliegue policial). Dos se quedan fuera de vigías. No quieren entrar. Los otros seis entran y se ponen en antecedentes. Escuchan ellos mismos los ruidos y empiezan a revisar el edificio. Encontrando la curiosidad de que cuando estaban abajo los sonidos parecían provenir de arriba y viceversa. Los lamentos de mujer, los rumores, y los golpes días después serán explicados de formas diversas por los propios agentes. Para unos eran desconocidos, para otros lamentos de mujer y otros captaban simples chirridos y golpes.

No encuentran la causa. Salen a buscar más testigos al exterior.

03:20 La policía llama al vigilante de guardia esa noche en la Ducar, una empresa petrolífera que esta colindante al tanatorio.

03:40 El vigilante viene al mortuorio y se suma a los testigos de los fenómenos.

Un total de nueve testigos y ninguno de ellos encuentran explicación a los ruidos

03:50 Los policías se marchan a jefatura. El vigilante de la Ducar decide quedarse con las funcionarias en espera a encontrar soluciones a lo que estaban oyendo y que les hacía, para entonces, palpitar el corazón fuertemente.

Los tres se quedan sentados en el vestíbulo mirando la pared de donde parecía provenir el fenómeno sonoro. No saben cómo reaccionar.

04:15 aprox. Vuelven a llamar a la policía, los lamentos no cesan.

04:30 Regresan las patrullas 092. Hacen una nueva inspección. Los sonidos parecen ir disminuyendo hasta cesar. Habían estado dándose en periodos de veinte minutos y luego les continuaban silencios de unos diez minutos. Repitiéndose siempre el mismo orden de sonidos: lamento, murmullo y golpes.

La policía se marcha de nuevo y el vigilante de la Ducar se queda con las mujeres hasta las 06:00 horas momento en que ha cesado todo el fenómeno.

A las siete las mujeres rellenan su extraño parte de ese turno nocturno. Tras dos años trabajando en ese lugar por primera vez hace referencia a unas extrañas voces y sonidos.

En la Jefatura Municipal de Policía de Ceuta los ocho agentes que se habían movilizado hasta la morgue también rellenan su parte oficial, en el que incluyen las dos salidas y terminan afirmando que no han encontrado lo que producía los sonidos, pero que fueron testigos.

Llegados a oídos de Don Ángel Gómez, Superitendente de la Policía Municipal de Ceuta, lo acontecido esa noche, esa mañana del lunes 11 de noviembre se pone en contacto con los bomberos, a los cuales les pide que peinen la zona, para ello pone a su servicio a sus propios agentes policiales. «Los agentes se quedaron sorprendidos de la claridad con que se oían los gritos, que parecían provenir de la planta superior de la funeraria. Parece ser que existe un conducto abandonado de antiguo alcantarillado cerca de la funeraria donde podría haberse colado un animal. Hasta que encontremos una explicación lógica a este suceso no podemos dar más que hipótesis", fueron las primeras declaraciones del Jefe de Policía.

Los bomberos comandados por el Cabo Miguel Ángel Ríos inspeccionan la zona con un pequeño esquema del edificio y algunas galerías existentes en la zona (subterráneos). Buscando encontrar lógica a los ruidos escuchados en el tanatorio se encaraman a los tejados de la segunda planta e inspeccionan ventilaciones y ventanas. En el subsuelo no encuentran accesos, la única galería existente esta taponada por varios lugares. Según los bomberos el lamento de una mujer pudo haber sido producido por animales: gata pariendo, lechuza, rapaz, etc. Pero, ¿el murmullo y los raps?. Además pese a la búsqueda exhaustiva no encontraron rastro de animales vivos.

Ese mismo lunes la noticia es recogida en la prensa local y poco después pasa a la nacional. Una filtración desde la jefatura puso en alerta a los periodistas que pronto dieron con los bomberos que estaban peinando la playa. A esto dos preguntas se asoman en las mentes de los ciudadanos ceutíes, ¿por qué se molestaron los del ayuntamiento y la policía en llamar el lunes a los bomberos y hacerles inspeccionar la zona?

La respuesta podría ser por miedo a inmigrantes escondidos. Niños del colegio de inmigrantes que se encuentra un poco más arriba del tanatorio, pero también porque tenían interés en descubrir algo que ellos mismos habían oído. "Creo totalmente en mis hombres, los conozco y si ellos me dicen que escucharon esos ruidos los creo, y si me dicen que buscaron y no encontraron nada que los provocara también los creo. Además los vi preocupados y algunos de ellos nerviosos con todo esto, por eso no quieren hablar para que no les llamen locos o empiecen a gastarles bromas"- según nos comentó el jefe de policía municipal.

Por otro lado todos los compañeros de las dos funcionarias apoyaron el testimonio de las mismas, así como los familiares y las personas que las conocen pues las tienen por unas chicas trabajadoras y centradas que nunca antes se habían visto envueltas en ningún caso similar. Mientras el caso sigue abierto a encontrar las respuestas idóneas que justifiquen "lógicamente" los lamentos del tanatorio. Respecto a la acusación de que ellas influenciaron o sugestionaron a los policías esa noche de hechos a

"escuchar" los lamentos, nada hay que añadir, porque por absurda se desmorona. Ninguno de los tres grupos de personas se conocían entre si. Y los sonidos eran perceptibles por los oídos no por la mente. A raíz de los sucesos varios bulos surgieron a la prensa nacional, siempre copiando a la local (El Faro de Ceuta y el Pueblo de Ceuta). En ellos se decían que lloraban niños. Sin embargo, Gema y Encarni , no lo habían dicho a la prensa ni se correspondían con la horas y días que surgían en el papel periódico.

El craneo:

Existen extrañas creencias sobre el poder de las calaveras. EL cráneo humano ha inspirado un temor supersticioso a numerosos pueblos primitivos. Se creía que albergaba el alma del difunto.

Los cazadores de cabezas conservaban los cráneos de sus adversarios como trofeos de guerra. Los guerreros escandinavos bebían en cráneos, con el fin de heredar el valor de sus enemigos. Los antiguos celtas decoraban con cráneos sus templos. En las islas Trobriand, al sudeste de Nueva Guinea, la viuda empalaba el cráneo de su esposo fallecido, que a modo de señal hacía respetar la intimidad de su morada. Otras veces lo usaba como cazuela.

El cráneo siempre ha desempeñado papeles importantes en la brujería y en la magia negra. Figuró en un juicio de gran relieve celebrado en Inglaterra el año 1612, cuando Anne Chattox, dirigente de un clan de hechiceros en Lancashire, fue acusada de haber desenterrado tres calaveras en un cementerio y de haberlas utilizado para algún ritual o brebaje demoníaco. Fue colgada.

Pero los cráneos no han sido siempre instrumentos pasivos en manos de brujos. También en Lancashire, en la localidad de Wardley Hall, puede verse el cráneo de un mártir católico del siglo XVI, el padre Ambrose BarJow, al comienzo de una escalera. Según una vieja leyenda, si se le molestara de algún modo, emitiría gritos espeluznantes.

En el siglo XVII, Anne Griffiths, una muchacha inglesa de Yorkshire, fue atacada y golpeada salvajemente por unos ladrones.

Cuando agonizaba a causa de sus heridas, expresó el deseo de que se enterrara su cabeza en su propio hogar que tanto había amado. No obstante, recibió sepultura en el cementerio del pueblo.

Después del funeral se oyeron en la casa unos quejidos terroríficos y golpes y portazos misteriosos. La cabeza de la muerta fue exhumada y ocultada en el interior de un muro cercano a la escalera. Desde entonces reina la paz en aquellos lugares.

Pero aún existe en Gran Bretaña otra curiosa leyenda en torno a un cráneo. Se trata de la calavera que gime en Bettiscombe Manor, ancestral caserón de la familia Finney en el condado de Dorset. Cuenta la historia que durante el siglo XVIII, un Pinney después de haber vivido en las Antillas volvió a su casa de Inglaterra con un esclavo negro. Poco más tarde moría el esclavo, después de hacer jurar a su amo que le enterrarían en su tierra natal, la isla de Nevis en el Caribe. Mas, al parecer, el noble no cumplió su promesa y enterró al negro en el cementerio de la localidad. Quienes pasaban por las inmediaciones quedaban horrorizados por unos gritos procedentes de la tumba, que helaban la sangre de las venas. No obstante, algunos propietarios del caserón, como los señores de Michael Pinney, opinaban que se cumplió el deseo del esclavo y que la leyenda fue inventada por el juez J. S. Udal, anticuario del siglo XIX.

La señora Pinney afirmaba: «Creemos que el cráneo de nuestra casa fue hallado en un santuario celta existente detrás del edificio y que nuestra familia conserva como amuleto desde 1690 o 1694. El juez Udal visitó la isla de Nevis en 1897, donde oyó la historia del esclavo que partió para Inglaterra. AI volver supuso que este cráneo pertenecía al negro y consignó su opinión ante los anticuarios de la localidad». El misterioso cráneo de Bettiscombe fue examinado por un experto, quien afirmó que su antigüedad era de 2.000 años y que había pertenecido a una muchacha.

Pero aún se conserva la leyenda de que si se retira de la casa el cráneo prorrumpirá en lamentos y la persona que lo retire morirá antes que el año concluya.
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 30-ago-2006
 
Avatar de Kuzu
Sin estado
Re: Historias y Leyendas v3

El colegio malagueño poseido

By: DaRk_MaStEr

Nadie se esperaba lo que iba a pasar en un tranquilo y apacible colegio de un barrio malagueño.

Esto paso hace solo unas semanas , una compañera de mi clase trajo una grabadora donde ella en su cuarto grabo unas voces que decian su nombre y que al final se reia todos medio incredulos nos reiamos algunos se asustaron pero la mayoria nos lo tomamos a cachondeo. Ese mismo día decidimos poner su grabadora en la clase una clase pequeña, la pusimos en medio encima de una mesa la grabadora grabo durante toda la media hora del recreo.

Termino el recreo y todos subimos para escuchar antes de que viniera el siguiente profesor lo que se avia grabado en el recreo, paso un rato en la grabacion cuando de repente se escucha unos ruidos como si se estuviera moviendo muchas mesas a la vez un poco mas alante de la gravacion se escuhaba una voz mui mui suave diciendo que algo iva a pasar .

Una de las niñas de la clase atemorizada no queria entrar mas en la clase pero nosotros la mayoria nos lo seguiamos tomando a cachondeo y haciamos bromas con todo lo que había pasado.

Al otro dia la niña que el dia anterior se llevo la grabadora se le olvido esta vez y todos haciendo bromas sobre los espiritus vajamos al recreo sin saber nada de lo que iva a ocurrir .

Yo soi el encargado de cerrar todos los dias la clase con llave para que no entre nadie a cojer nada de otro o a hacer cualquier cosa a todo esto cerre la puerta y vaje con unos compañeros hacia el recreo paso la media hora y al subir, abri la puerta y para nuestra sorpresa no te puedes ni imaginar lo que habia pasado, nada mas entrar "TODAS" las mochilas sin excepcion de ninguna estaban puestas en un monton una encima de otra al lado de la pared todas las mesas estaban puestas en forma de cruz y las sillas estaban todas con las patas encima de la mesa incluso asta la del profesor nadie nos explicabamos que habia pasado alli , la profesora me preguntaba a mi si yo avia sido, yo le dije que no y mis compañeros los que vajaron conmigo lo aseguraron no habia pasado nada .

A la otra mañana la chica de la grabadora esta vez si se la trajo y volvimos a grabar otra vez en el recreo para nuestra sorpresa al escuchar la cinta se escuchaba un lloro de un niño pequeño diciendo el nombre de Patricia asustados todos decidimos ir a contarselo a nuestra tutora esta no creyendoselo fue a decirselo a la profesora de la clase de al lado la jefa de estudios que habia estado mas tiempo en el colegio, esta dijo que en nuestra clase una profesora de repente se volvio loca y asesino en una especie de ritual a un niño pequeño lo puso sentado en una silla puesta encima de la mesa esta mesa en el centro de la clase y todas las demas en forma de cruz y esta en medio .

Segun nos conto esta profesora Patricia se escapo y poco despues la cogieron y al parecer el ritual lo izo el mismo día en que escuchemos el lloro del niño y habia pasado hace unos diez años.

Asustados todos incluidos la prfesora cogimos nuestras cosas bajamos las persianas y cerramos la clase con llave y asta haora no se a vuelto a abrir .

Pero todo aun no acaba aqui hace unos dias unos niños hicieron una foto a nuestra clase por que ya sabian lo que nos havia pasado y en esa foto salia la persiana subida, que cuando cerramos la clase estaba totalmente vajada y no solo estaba subida y la luz encendida que la dejamos apagada no solo eso en la foto recoje como una mujer no mas de 25 años esta asomada por la ventana .

Tota esta historia es 100% real aun esa clase no se a abierto , ni los profesores se atreben a entrar.

Diario de un buscador de la verdad
Cortijo Jurado, ¿verdad? o tal vez inventos.... Algo que mucha gente se preguntará y pocos los habran podido comprobar. Yo e visitado ya unas siete veces el Cortijo Jurado, ya que tengo el honor de vivir en Málaga y poder más o menos llegar facilmente al Cortijo.
En todas y cada unas de las visitas, menos en la ultima, siempre a pasado algo que se sale de lo normal, intentaré explicar lo mejor posible lo que alli me a ocurrido.

Primera vez:
En todo siempre hay una primera vez, y mi primera visita en el Cortijo Jurado aquí llegó
Hacia ya dos años o poco más el Boom!! del Cortijo Jurado llegó, en varios peridicos, en la televisión, en internet, ya habia muchas informaciones y leyendas sobre este misterioso Cortijo, aun estando yo en 4º de la Eso, nosotros como adolescentes sedientos de saber más y más, intentamos organizar un viaje al misterioso Cortijo, pero la cobardia se aliaba de la mayoria de mis compañeros, pero la bola del Cortijo Jurado crecía y crecía sin parar, y cada vez más se ivan animando, hasta que al fin parecía que almenos 8 ivamos a ir seguro al Cortijo Jurado.
Ya era Viernes y quedamos para el sabado, solo horas nos separaban del Cortijo Jurado, nervios y angustia por querer pisar de una vez el Cortijo Jurado sentía, me empape de multitud de leyendas, que la gente me contaba o que leía o veía mediante medios de comunicación.
Sábado por la mañana solo faltaba una hora para ponerme camino hacia el misterioso Cortijo, cojí todas las cosas que tenía planeado llevar, entre ellas una pequeña navaja, ya que varias personas que decían haber pisado el Cortijo Jurado decían que alli habían varios "yonkis" y que tubieramos cuidado con ellos, cosa que después e reafirmado que es totalmente incierto, por allí no se encuentra ningun "yonki".
Ya llegó la hora, me puse camino hacia el lugar donde quedamos el grupo de compañeros de clase, me lleve una sorpresa al ver que ya era la hora y que aun nadie habia aparecido!!, despues de esperar un poco, solo uno de los siete que deberian ir apareció, ¿que pasa con los demás?, aunque lo llamaramos no los encontrabamos y decidimos ponernos rumbo hacia el Cortijo sólo los dos, ya que la hora del almuerzo se acercaba peligrosamente y no nos iva a dar tiempo llegar al Cortijo, yá que desde donde vivimos está lejos del ya citado Cortijo.
Después de más de una hora andando, dando vueltas y más vueltas buscando el autobús que nos llevara hacia el Cortijo, al fín lo encontramos, mañana muy muy soleada, media hora esperando la llegada del autobús, era ya las una y algo de la tarde, estabamos indecisos si subir o no al autobús, ya que apenas nos iva a dar tiempo verlo y disfrutarlo, pero al final decidimos ir aunque fuera solo un rato el que pudieramos estar allí.
Le preguntamos al conductor, que si ese autobus nos dejaba cerca del Cortijo Jurado, a lo que este respondio que sí, que nos dejaba muy cerca.
Unos 20 minutos de viaje en autobús cuando ya vemos la imponente estructura del Cortijo Jurado desde lejos, sorprendidos le dije, corre saca la camara vamos a hacer una foto desde aquí, el que se iva a traer una camara digital nos falló y solo teniamos una camara de carrete, y con ella hicimos alli fotos.
Nos bajamos en la parada que el conductor nos dijo, y ya solo nos quedaba andar menos de un minuto para poder entrar en los exteriores del Cortijo, andamos por el borde de la carretera acercandonos cada vez más, asta que ya llegamos a los alrededores del Cortijo que está cerrado por vallas, vimos un agujero echo en la valla, y sin pensarnolo entramos.
Al primer lugar donde entramos, fué al sotano, al cual accedimos introduciendonos por una apertura que vimos, estaba oscuro y húmedo y ya me iva, no asustando si no empezando a sentir como un escalofrio...
Continuamos dando vuelta, ahora ya por la zona del patio, desde alli las vistas del Cortijo por la zona interior son ejemplares, decidimos empezar a subir, y directamente ibamos a subir hasta la tercera planta, pero cuando ivamos ascendiendo por las escaleras que daban a la tercera planta, se escucha un fuerte crujido, y de repente cae del techo mucho polvo blanco y se ve como el tejado se dobla un poco, como si se fuera a derrumbar, el impulso nos jugó malas pasadas, yo que iva detras pensé que lo mejor era estar quieto, por si acaso se desquebrajaba y iva a ser peor correr, pero el otro que iva conmigo, salió precipitadamente corriendo y estubo a unos centimetros de caerse por un gran ventanal que daba al patio, el susto que nos llevamos fué tremendo, pero menos mal que se quedó hai, en un mero susto...
Tras el "pequeño" altercado, pensamos que la tercera planta no era segura y decidimos seguir nuestra visita por la segunda planta, equipado solo con una camara de carrete, ivamos entusiasmados, viendo aquellos lugares de los que tanto habiamos escuchado hablar, una foto tras otra no podía dejar de echar, ya que teniamos pensado llevar unos días despues las fotos al colegio para demostrar así que fuimos y los sitios por donde pasamos.
La hora se acercaba ya a las 2:30 de la tarde, y ya se nos hacia muy tarde y no ivamos a llegar a tiempo para almorzar cada uno en su casa, sin levantar sospechas ya que en nuestras casas, ningun familiar sabía donde estabamos exactamente, decidimos ponerle el punto y final a esta visita, no sin antes hacernos una ultima foto cada uno posando en la puerta principal, hasta aquí menos el "pequeño" susto todo normal, primero mi compañero posa para la foto, y yo me separo unos metros para que salga bien el Cortijo, luego llega mi turno, se separa unos metros de mi para sacar bien la foto... y de repente noto otra vez ese escalofrio que noté en el sotano, y escucho unos ruidos raros...como si se escuchará gente chillar pero se escuchaba de lejos, corriendo llame a mi compañero, aun recuerdo las palabras que le dije...-corre veeen veeen que se escucha algo muy raro- viene corriendo se pone al lado mía, y el tambien lo escucha, no pasan tan solo unos segundos cuando una de las ventanas que tenemos a nuestro lado !!!se mueve sola!!! corriendo le quite a mi compañero la camara de la mano, y saque sin pensar una foto a la ventana por si podria captar algo, ya que estaba convencido que lo que allí acababa de pasar no era normal.
Asustados nos volvemos a introducir en los adentros del Cortijo, pero ya era demasiado tarde, nos teniamos que poner de una vez, camino hacia nuestras casas, así que salimos, no sin antes llevarnos otro "pequeño" susto.....ya pisamos tierra de las afueras del cortijo, cuando vamos andando por un camino hacia la carretera, y unos ladridos de perro, rompen el silencio que nos envolvia, miramos hacia delante y dos perros, creo recordar pastores alemanes, venian corriendo a por nosotros, en una actitud no muy amigable...salimos denuevo corriendo hacia el Cortijo para refugiarnos ante el peligro de una mordedura de estos perros... cuando ivamos corriendo me pare unos segundo, cuando los perros estaban a tan solo un metro y algo de mí, y le eche una foto, para otra vez dejar constancia de lo que allí nos pasó.... Una vez asegurarnos de que los perros habian desaparecido, volvimos a salir pero esta vez por otra zona, por la cual al fin no encontramos mas "pequeños sustos"
Mi compañero se llevó la camara, y quedamos en que la revelaria al otro día, asi en dos dias la podriamos tener y ver si había captado alguna extraña imagen, llegó e día tan esperado para mí, el día en el que mi historia de lo que alli ocurrio quedaria totalmente apoyado por fotos, pero otra vez más, parece que la "maldicion del cortijo jurado" recayó sobre nosotros, ya que mi amigo me dijo que todo el carrete se habia velado, y ni tan solo una foto habia podido salir... cosa que con el tiempo eh sabido que no solo a mi me ha ocurrido, ya que en este cortijo se rodó unas escenas de un corto y estas se borraron totalmente cuando ivan ser metidas en el ordenador para poder ver las imagenes....
Kuzu no ha iniciado sesión   Responder Citando

Respuesta



« Tema Anterior | Próximo Tema »

(0 miembros y 1 visitantes)
 
Herramientas

Normas de Publicación
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder temas
No puedes subir archivos adjuntos
No puedes editar tus mensajes

Los Códigos BB están Activado
Las Caritas están Activado
[IMG] está Activado
El Código HTML está Desactivado
Trackbacks are Activado
Pingbacks are Activado
Refbacks are Desactivado


Desarrollado por: vBulletin® Versión 3.8.1
Derechos de Autor ©2000 - 2009, Jelsoft Enterprises Ltd.

La franja horaria es GMT -6. Ahora son las 12:56.
Página generada en 1,11761 segundos, con 10 consultas