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Extracto de una obra dramática titulada Cinco Demonios. Sólo un fragmento ya que no quiero opiniones del argumento sino del pequeño rescate que hice de la obra. El trozo corresponde a la primera escena del acto primero.
Acto Primero
Escena I
Un salón de baile.
[Entran Valentina y Rebecca; atrás las acompañan tres guardias, dos siervas y un séquito. Se quedan en la entrada, donde, por el momento, pocos se percatan de la llegada de la comitiva y de su majestad]
[Valentina:]
Aquí estamos, amiga mía, dispuestas la mano tender
a caballerosos hombres que las suyas ofrezcan galantes.
Mas espero no te reserves a aquél del que has hablado
como niña caprichosa insiste en el pálido sueño
contraer nupcias en castillos lejanos y desquebrajados.
Pero dime otra vez; majadera soy en ello ahora;
¿está el varón del que tu ansia se ha aferrado como
apresa la boca el niño al seno de su paridora?
¡Señaládmelo!, que entre esta hojarasca de fruslerías
la vista se me extravía aturdida y poco puedo ver.
[Rebecca señala a un hombre al otro extremo del salón, rodeado de muchas mujeres que lo pretenden en baile]
[Valentina:]
Las anchurososas copas de los vestidos de esas mujeres
cuan telones porfiados se revuelven frente al escenario
al momento en que una obra se lleva al fin a cabo
impiden que observar pueda con libre y holgada gana
la estampa esbelta y garbosa de quien un gancho puso
en el ir y venir de los sueños que la doncellez inculca.
Se ve, bien sí eso puedo apreciar, que agraciado rostro
posee, como si su madre mientras en el vientre lo tenía
hubiese sus facciones dibujado en mundos de ensueño
donde escapa la belleza a la carne y a la piedra,
lo inefable se torna palabras en sumo elevadas,
y se puede tejer con las diosas lo esencial de las cosas.
[Rebecca:]
¡Ay, amiga!, que bien sienta eso que acabas de expresar.
Dicho ya está por mi parte, y bien lo sabes, lo que pienso;
aquél es quien aturde mis noches bajo el ojo calmo,
apuñalándome con rosa furia el pálpito del alma.
Desavenencia entre el amanecer tosco y la llama
que alejada de amainar con el rocío mañanero
aviva su melena y bailotea cuan henchida fiereza
sobre el pacto entre el negro y el amor fecundado.
Oprime, empero, todo esto que te digo sin mesura
la algarabía que suscita su figura tan esbelta;
como un lazo al que se atan las doncellas sin pensarlo
es la comidilla que a loar la esfinge de su persona
avoca su fervor con peculiar y temible entusiasmo.
[Valentina:]
¿Por qué apretáis el cuello como si la sangre te brotara…
invisible en su aspecto por entre la fantasmal llaga?
haciendo que tu voz se mate ahí dentro en la garganta
en el filo seductor de la desesperanza que amparas.
Ésas que similares a aves carroñeras en bandada
entre varios atisbos ciñen a la presa autoritarias
pero picar los ojos y las alas de las otras traman
por lo que a las rosas al tirarlas le sacan las espinas.
Sois la hija del Rey; por el sólo título ya envenenas
la intención inocua de cualquier otra que te avecina.
Cuando sus ojos se paseen por el brillo de tu cara
su marcha en dos partirá el tumulto de las desdichadas.
[Por otro lado, cerca de la entrada, se encuentra Baltasar, Adolfo y Mariano. Adolfo ve a la princesa acompañada de su mejor amiga, en la entrada del salón, hablando]
[Adolfo:] (A Baltasar)
No querrás que tu mirada encandilada quede tan pronto
por lo que no sé si debo decir lo que mis labios encierran.
[Baltasar aceleradamente dirige su vista a la entrada del salón y ve a Rebecca]
[Baltasar:]
¡Ay! ¡Ay!, por qué será que tanta belleza
a mi mente emboba y vuelve lerda
como si de un chiquillo se tratase.
Pero entre más elevo la delicia
que envuelve como una crisálida
la tersa línea en sus curvas plegada
más se tornan quejumbrosos los reflejos
del espejo que atisba las fisuras
de los cristales colosos de mi alma.
[Suenan las trompetas. Oficialmente hace la entrada su majestad y su séquito. Todo el salón está expectante. Rebecca se dirige hacia el hombre a quien señaló anteriormente. Baltazar se dirige hacia Rebecca]
Sí, puede ser. No coloqué el resto (o por lo menos lo que que queda del presente acto) porque no es mi objetivo críticas a partir del trasfondo, sino de la forma, de los recursos... etcétera.