-El juglar de los llantos- ID: 412378 Registrado: septiembre-2009 Hace: (58 dias)
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| /CD/ Y Tú ¿Quién Quieres Ser? ¡Aguas! que ahí vengo con otro texto xD
Espero sea disfrutado aunque está en bruto, no lo he perfeccionado...
Espero se entienda que algunas de las reglas son rotas con toda intencionalidad.
Espero que romper reglas no cause confusión. Y Tú ¿Quién Quieres Ser?
¿Cómo demonios llegué aquí?
Ventanas… un radio… un asiento cómodo… un volante… ah, es un auto.
Y ¿Cómo demonios llegué a un auto?
Los seguros están puestos… quizá alguien me secuestró…
No… si me hubieran secuestrado estaría atado o en la cajuela… ¿Entonces por qué estoy aquí?
Es fácil mirar alrededor, y él lo hizo. Vio las ventanas y el exterior, estaba en un estacionamiento junto a un parque, olía a tierra mojada y había niños jugando cerca. Tragó saliva sin poder recordar cómo había llegado allí.
¿Y ahora por qué estoy hurgando en el auto? Ni siquiera es mío… ¿o sí lo es? No sería educado hurgar en un auto que no es mío… No sería nada educado estar en un auto que no es mío. Imagina si llegara el dueño y me encuentra aquí. No, mejor me bajo.
Pero… ¿debería?
Acercó su mano a la puerta para abrirla, pero se detuvo un momento antes. Pensó en cómo sería si saliera del auto. ¿Qué haría después? Ni siquiera sabía su nombre, ni dónde vivía… Además… realmente no quería salir del auto. El asiento era cómodo, no hacía calor, y podría explicarle todo al dueño si llegara.
Pero… ¿Cómo olvidé quién soy?
Sintió un nerviosismo que nublaba su pensamiento y rápido todo oscureció. La luna se posó en el cielo y las personas se esfumaron en un segundo… Se asustó y recordó que tenía unos cigarrillos en la guantera.
Relájate… el cigarrillo te calmará…
¿Cómo supe que había cigarrillos en la cajuelita?
No lo sé, Contestó el cigarro que estaba entre sus dedos índice y medio.
Espera… ¿hablaste?
No… Comenzó a decir en tono sarcástico, Seguramente quien habló fue el coche… ¡claro que fui yo!
Pero eres un cigarrillo… y los objetos no hablan
Pues… yo estoy hablando…
No… no puedes estar hablando… debo estar enloqueciendo.
Ah, por supuesto, Afirmó sarcástico el tabaco, Entonces estas completamente loco y sólo estás imaginando todo lo que sucede ¿no?
¡ALTO!
¿Qué pasa?
No sé cuál es mi nombre.
¿Y?
Eso me despersonaliza…
El cigarro tampoco tiene nombre ¿por qué te molesta no tener nombre?
Porque el cigarro es un objeto, yo soy un humano.
Está bien ¿qué nombre quieres?
Pues no sé… no tengo recuerdos así que tampoco tengo muchos gustos de dónde escoger…
Entonces no deberías exigir algo que no puedes sugerir
¿Puedo yo también tener un nombre?
¡Pero tú eres un cigarro!
Discúlpame, bípedo vertebrado, pero también soy un personaje…
¡Esperen, esperen! Tú te llamarás… Uno y tú te llamarás dos.
¡No! ¿Uno?
¿Qué clase de nombres son esos? Exijo algo bueno.
Entonces elijan ustedes. Mi trabajo es sólo narrar, no nombrar.
¡Yo seré Bob!
¿Bob? Ese no es un nombre para un cigarro…
No puedes saberlo, perdiste la memoria ¿recuerdas?
No…
Así que seré Bob.
Muy bien. El cigarro es Bob y ¿tú quién quieres ser?
Jane
¿Jane? Ese es nombre de mujer…
Tú no puedes saberlo, eres un cigarro ¿recuerdas?
Bien. Volvamos al cuento. Jane y Bob conversan.
Pues puede ser que me haya vuelto loco.
Claro que no Dijo el cigarro Los locos no hablan con cigarros
¿No?
No, los locos no hablan.
Ah… claro. Es que se me olvidó.
No te preocupes Jane, yo te puedo explicar todo sobre este mundo.
Gracias Bob.
De nada.
¿Gustas un cigarro Bob?
No fumo, gracias…
¿Yo fumo?
Depende.
¿De qué?
Si pensabas fumarme a mí, entonces no fumas Afirmó Bob.
Jane sintió entonces unas enormes ganas de encender la esquina blanca de Bob y fumárselo todo, luego escapar del auto y arrancar la luna del cielo, pero con ese pensamiento amaneció.
Voy a fumarte.
No lo hagas Ordenó Bob.
¿Por qué no?
Porque si me fumas no podrás saber cósas.
¿Cosas?
No, no cosas. Cósas.
¿Qué cósas?
Uhm… Por ejemplo Dudó el cigarrillo… El porqué de que amanezca y anochezca según tus pensamientos…
¿Eso es una cósa que me puedes enseñar?
Sí
¿En serio?
Sí
¿Por qué sucede?
Es sencillo… pero no te lo puedo decir.
¿Por qué no?
Porque si te lo dijera sucederían dos cosas.
¿Dos cósas?
No, no dos cósas. Dos cosas.
¿Qué cosas?
La primera es que te estaría diciendo el final de tu historia aquí en el coche Afirmó Bob sonriendo con su no-rostro Y la segunda sería que no tendrías motivo para dejarme vivir un poco más de tiempo.
Jane pensó que eso no tenía sentido. Quizá estaba completamente cuerdo, pero aún así podía ver que el mantener el cigarro con vida no tenía punto de llegada, pues la razón para mantenerlo vivo era que le dijera la razón para mantenerlo vivo, y si eso no sucedería entonces era momento para fumar.
¡No! ¡Jane! ¡no lo hagas! ah… fantástico… ahora tengo como siete minutos de vida Comentó Bob furioso y humeando.
Lo siento Bob, pero tengo que hacerlo.
¿Por qué? Creí que éramos amigos.
No somos amigos… además tengo ganas de fumarte.
¿Y no podías fumarte a otro de los de la cajetilla?
No… quería fumarte a ti, no a ellos. Además me caes bien.
Como quieras… no hablaré contigo… tendré una muerte silenciosa y solitaria.
Muy bien
& encendió la radio.
*/…ción en el punte central lleva ya largas horas, y mientras que los escuadrones de policía luchan arduamente por apagar a las vacas, parece que estas se resistieran a ser víctimas de la corrupción que los…/ /…uma uma yeah uma uma yeah, si tu tuvieras un…/ /…é así como descubrí que mi orientación vocacional se daría hacia la cría adecuada de cigarrillos para su venta y distribución correcta en los…/ /…(Instrumental)…/ /…on el doctor Alfredo don Jilmones. Díganos doctor ¿qué lo ha inspirado para descubrir tan impresionantes… pues… descubrimientos… Díganos… ¿Qué lo ha llevado a hacer tan arduos trabajos en sus investigaciones? +Bueno sí, pues, es que el que yo… bueno, usted entenderá que el… porque bueno, cuando… este… pues, verá… yo y mi… cuando decidimos que… esté ¿sí me doy a entender? +Pero eso es impresionante doctor, por favor cuéntenos más de su innovadora forma de…/ /…y no olviden acudir en el siguiente amanecer al parque donde verán un automóvil azul donde un hombre inexistente sostiene la historia de un encierro…/ /…el asesinato de la lógica y la razón, nos ha llevado a encontrar a los presuntos secuestradores de la conciencia correctora y, aunque no se tiene pista alguna de dónde puede…/*
No hay nada bueno…
¿Podrías ponerlo en la noticia del incendio de las vacas? Quisiera escuchar lo que…
En ese momento Jane rompió el cristal de su ventana
¡WO! calma amigo… no hay razón para la exaltación ¿por qué rompiste a Adam?
¿Adam?
Sí Obvió Bob Si yo tengo nombre, también Adam merece nombre… o lo merecía
Perdón Adam… necesitaba aire.
Asesino
¿Qué dijiste?
¡ASESINO!
¿Por qué me llamas asesino Bob?
¿Qué no ves que me estás matando? Dijo Bob con tono dramático.
Pero yo…
Y pobre Adam… el no tenía la culpa de tu claustrofobia.
¿Claustofobia?
Y qué será después… seguramente las vacas de las noticias.
¿De qué estás hablando?
Shhh… ¿Escuchaste eso?
No ¿qué?
¡Eso!
Jane escuchó con más atención y pudo percibir el letargo continuo en el que la textura de su realidad se encontraba. Un aroma a cama destendida llegó serpenteando desde el asiento del copiloto hasta sus fosas nasales.
De pronto recordó lo sucedido la noche anterior.
Había caminado entre mundos de destierro, cansancio y olvido. Para cuando logró parar, había llegado a una tierra muy lejos de su tierra, donde nada era igual; se había cansado tanto que había dormido durante años; y había olvidado todo lo que era, lo que tenía y lo que lo hacía estar vivo.
¡Bob!
¿Qué quieres? Preguntó Bob desdeñoso ya muy cercano a la muerte.
¡Es que yo también estoy muerto!
¿Qué?
Me equivoqué de rumbo en mi mente, asesinando todas mis maneras de regresar.
Entonces eres un asesino, no un muerto… no como yo…
Es que… realmente… no es que esté muerto, sino que… no existo.
Entonces Jane empujó lentamente la puerta del coche mientras ignoraba los gritos de Bob. Puso un pie en el sueño y se paró con mucho orgullo.
Lo siguiente que pasó, no podría describirlo.
Jane no desapareció. Nunca estuvo allí ni existió. Jamás desapareció tampoco.
/…el caso de un automóvil azul con un cigarrillo completamente consumido, una ventana rota y nadie dentro, ni siquiera un hombre que no existía.
Fue un regalo de cumpleaños...
Última edición por nekoboy; 10-oct-2009 a las 02:07.
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