
Hace 3 Semanas
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Sin estado ID: 392971 Registrado: junio-2009 Hace: (155 dias) Edad: 18
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| [TPP]A la ausente.
Hay momentos que bastan para hacerle la vida a un pobre infeliz, en mi caso era de esperarse que nunca olvidara aquel instante de gloria.
El ocaso hace gala con su presencia, mientras que el bullicio urbano da inicio a la vida nocturna; bares, cabarés y burdeles se preparan para compartir los placeres mundanos con cualquier individuo dispuesto a intercambiar un par de monedas, por una excusa que les haga olvidar la miseria en sus vidas.
Un aroma a perdición se respira en el ambiente, y aunque encontrase bajo el anonimato de la multitud pareciera procurar refugio para el solitario en búsqueda de una cura para los pesares del alma, las miradas furtivas de quienes observan lastimeramente a alguien con el rostro marcado de amarguras, no brinda más que una auténtica sensación a funeral.
Mis torpes piernas apenas pudieron sostener mi cuerpo hasta la entrada del magnificente hotel Sempere, una edificación digna de reyes, cuyas columnas imposibles y paredes de ensueño opacan incluso la creación de Miguel Ángel. El vestíbulo repleto de magnates empresarios y mujeres vestidas con la más fina costura deslumbran los ojos de cualquier don nadie, cuya única razón de hacer acto de presencia en aquel lugar, es el de un sueldo miserable capaz de poner un poco de pan en su mesa y un techo que le proteja de la frialdad del mundo.
Una vez abotonado mi uniforme me dispuse a ejercer mi puesto como guardián del ascensor. Tras unos minutos de espera, una criatura inesperada se adentro en mis dominios. Su larga cabellera castaña dejaba un rastro de perfume devastador a su paso. La tenue luminosidad que recubría las paredes le otorgaban un halo seductor, que dejaba adivinar el contorno de su cintura bajo el algodón de su vestido.
Me atreví a fijar la mirada sobre la infinidad de las lagunas en sus ojos, le recorrí de pies a cabeza descubriendo un universo de fantasía y abrumadora delicadeza; encontré que sus labios asomaban una sonrisa silenciosa y que sus manos, autenticas obras de arte, se posaban sobre el lomo de un afortunado animal.
No pude evitar el sentirme celoso. Estaba considerando las ventajas de pertenecer a la familia de los canes cuando advertí que la observada trataba de comunicarme algo. (continuara)
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Los tontos preguntan preguntas tontas. Los intelegentes las responden. ¿Qué querra decir eso? :/
Última edición por Watershedshadow; Hace 3 Semanas a las 02:23.
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