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[Angst/Aventura]Deseos ~ Capitulo 14 Preludio de la Llama Eterna
Bien, este es un fic en el que ya llevo algo de tiempo trabajando, es el primero que hago por lo que probablemente hayan algunos horrores grandes y pequeños, espero mas pequeños que grandes x.x en fin, ojala sea del agrado que lo lea ^^ y agradeceria mucho cualquier critica o comentario acerca de este X3 Bien, como me recomendaron ya puse un prologo ^^ probablemente no sea muy claro al princpio, pero conforme pase la historia se entendera.
Aclaraciones:
- En este fic no hay entrenadores, es un mundo de SOLO Pokémon, algo asi como los Mystery Dungeon, pero solo en ese aspecto.
- Si, el titulo puede ser un asco de principio, pero conforme avance la historia dejara de serlo.
- Aunque las criticas que me han dado han sido buenas y veridicas, aun creo que falta algo, asi que si tienen algo que criticar, mas que molestarme lo agradeceria.
Prologo
Una tormenta se cernía sobre una pequeña isla a lo lejos en el medio del cielo, la incesante lluvia y los fuertes ventarrones azotaban a los árboles quienes no podían hacer nada mas que mecerse de un lado a otro bruscamente según la voluntad del viento, esta isla tenia algo peculiar, una enorme torre se alzaba hasta más arriba en los cielos y dicha torre se encontraba en el centro de la isla pero sobre ella, y desde el pie de la un estrecho camino se abría paso de vuelta a la isla, Un Pokémon con apariencia de fantasma se encontraba al pie de la torre, su cabeza era totalmente blanca, exceptuando sus ojos azules que parecían cristales brillantes y la sombra que los cubría, también mas abajo, en su boca, una especie de collar que tenia forma de dientes le daba una apariencia maligna y el resto de su cuerpo era totalmente negro, exceptuando las piernas que aparentemente no tenia le ayudaban mucho de hecho a parecer un Pokémon maligno.
Los truenos y las centellas caían sobre la isla sin ningún tipo de consideración, algunos hasta habían caído sobre algunos árboles causando que estos comenzaran a quemarse pero la lluvia rápidamente se encargaba de ellos. – No es una sorpresa que te moleste mi visita. – Dijo el Pokémon para sí mismo sonriendo, lentamente comenzó a acercarse a la torre, varios rayos chocaban con fuerza entre la enorme torre y el, pero este ignoro los rayos y continuo su camino, entro ágilmente en la torre y una vez cerciorado de que estaba seguro miro a su alrededor, la torre constaba de varias escaleras en espiral que parecían interminables adornadas de imágenes de Arceus, Dialga, Giratina, Palkia y algunos otros Pokémones legendarios. El siniestro Pokémon no perdió el tiempo y comenzó a subirlas, luego de varios minutos pudo ver una enorme puerta color azul que se encontraba medio abierta, y el Pokémon sin dudarlo entro a la habitación, era una especie de habitación totalmente blanca, con algunas decoraciones de oro y varios retratos que al parecer retrataban cada época desde que el mundo fue creado y al fondo de la misma habitación, sobre aquellas escaleras doradas había un enorme retrato de un Pokémon de apariencia magnificente y el marco del cuadro decía: Dialga, el Guardián del Tiempo. – El Pináculo del Tiempo… donde se esconderá mi presa… - Dijo el siniestro Pokémon en voz baja mientras observaba cada uno de los retratos que parecían tener vida propia, a pesar de que estaban inmóviles provocaban esa sensación de que en cualquier momento se moverían, este decidió hacer caso omiso de aquellos retratos y continuó su camino, al llegar a la mitad de la habitación se detuvo de repente, y en un acto desesperado retrocedió unos cuantos metros, Observo despreocupado una figura que comenzaba a emerger del cuadro, la altura del Pokémon estaba entre los 5 y 6 metros, de color azul claro o al menos la luz de la habitación le daba esa tonalidad, con algunas marcas de azul celeste en varias partes de su cuerpo, en su cabeza tenía una especie de yelmo que le daba sombra a sus ojos rojos, también lleva cubiertas varias partes de su cuerpo con lo que parece una especie de armadura de metal, entre ellas su pecho, en la cual sobresale un brillante diamante de color azul que para el tamaño de el enorme Pokémon, es relativamente pequeño.
- MI NOMBRE ES DIALGA, SOY EL GUARDIAN DEL PINACULO DEL TIEMPO, ESTE ES UN LUGAR SAGRADO AL QUE NINGUN POKÉMON DEBE ENTRAR ASÍ QUE LARGO DE AQUÍ. – Dijo con voz grave Dialga, la figura que recién salía del cuadro.
- Mphm, No tengo tiempo para tus tonterías. – Respondió el siniestro Pokémon. – Soy Darkrai, La Sombra de la Luz y he venido por ti. – Darkrai se elevo a la altura de Dialga y le señalo con una de sus garras. – Entrégate ahora y no me obligues a hacerte daño.
- TÚ UN SIMPLE POKÉMON, ¡¿RETANDOME?! ¡NO PIENSO PERDONAR UN INSULTO ASI! – Concluyó Dialga antes de lanzar un fuerte rugido de furia.
- No soy un simple Pokémon… - Dijo Darkrai levantando sus garras al cielo. – Te advierto que no pasaras un rato agradable.
La batalla comenzó, quien tomo la iniciativa fue Dialga, la esfera en su pecho junto a las marcas azul celeste en su cuerpo comenzaron a brillar, y sin perder el tiempo lanzó nuevamente un fuerte rugido, pero en este rugido había algo diferente, el tiempo parecía detenerse y Darkrai sintió como le pesaba el cuerpo. – Heh… Que ingenuo. – Dijo en voz baja Darkrai sonriendo, el rugido de Dialga en efecto había detenido el tiempo, Darkrai no se movía, quedo en la misma posición a punto de atacar, Dialga se acerco lentamente, sin duda para él el tiempo no era un problema.
- ES UNA LASTIMA QUE LOS POKÉMON DE ESTE TIEMPO DESPERDICIEN SU VIDA DE UNA FORMA TAN ESTUPIDA. – Se lamentó Dialga antes de lanzar su Rugido del Tiempo nuevamente, pero ahora de su boca un enorme rayo de color azul y en el centro morado le dio de lleno a Darkrai destruyéndolo completamente. – DESCANSA EN PAZ, INSOLENTE. – Dijo Dialga mientras daba media vuelta.
Quizá fue un acto de subestimación, o tal vez un descuido, pero Dialga pudo notar como le empezó a pesar su cuerpo, miró hacia atrás y comenzó a tambalear poco a poco, realmente era una desagradable sorpresa lo que estaba viendo. – IMPOSIBLE. – Dijo Dialga antes de caer totalmente debilitado al suelo, Darkrai, quien aparentemente había sido totalmente destruido por el Rugido del Tiempo estaba ahí como si nada. – Mphm… te dije que no era un Pokémon normal. – dijo Darkrai sonriéndole. El cuerpo de Dialga comenzó a desaparecer poco a poco, y la esfera en su pecho parecía absorberlo.
- No escaparas tan fácil ¡Tú Diamanesfera es mía! – Dijo Darkrai furioso al comprender lo que estaba sucediendo y sin perder el tiempo se abalanzo hacia la Diamanesfera, pero antes de poder alcanzarla esta desapareció rápidamente. – Rrrghhh… Palkia lo ayudo a escapar… son rápidos, es algo que debo admitir, pero no tengo tiempo para esos entupidos juegos. – Dijo Darkrai para si mismo. – No puedo perder tiempo, debo entonces obtener la Lustresfera y recapturar la Diamanesfera juntas. – Sin perder el tiempo, Darkrai unió sus dos garras y comenzó a Rasgar el viento varias veces, después de unos segundos un sonido desgarrador azoto al Pináculo del Tiempo, y donde Darkrai estaba rasgando hace unos segundos, una brecha se abría en el lugar, dándole la impresión de que la parte dañada del entorno solo fuera papel rasgado, Sin perder el tiempo Darkrai se adentro en la brecha espacial la cual se cerró al pasar.
Darkrai ahora se encontraba en un espacio totalmente oscuro, el lugar le inspiraba la sensación de que estar en el mismo lugar pero con una visión diferente, a lo largo del lugar se podían observar varios cuadros al igual que en el Pináculo del Tiempo, pero estos reflejaban algo distinto, los cuadros que se observaban representaban un mismo lugar, pero en cada cuadro había un rasgo importante distinto. – Son dimensiones alternas entonces… - Dijo Darkrai. – Muéstrate, ¡Palkia! – Grito Darkrai sumamente confiado.
- TÚ, QUE BUSCAS EN UN LUGAR TAN LEJANO, LOS POKÉMON NORMALES NO DEBERIAN PODER LLEGAR A ESTE LUGAR. – Resonó una voz por todo el lugar.
- Tienes razón, Palkia, en efecto yo no soy un Pokémon normal. – Dijo Darkrai sonriendo. – He venido por ti. – Concluyó.
- QUE ES LO QUE QUIERES DE MÍ. – Resonó nuevamente la grave e imponente voz.
- Busco fuerza… Fuerza para destruir a Arceus. – Dijo Darkrai, quien dejo de sonreír en ese momento, ahora sus ojos parecían llenos de ira.
- PORQUE QUIERES DESTRUIR A ARCEUS. – Pregunto la voz con un tono leve de interés.
- Es algo que hasta para ustedes dos, Palkia y Dialga, está fuera de sus conocimientos, Arceus ya no tiene la capacidad de controlar el universo, por lo cual yo tomare su lugar, por las buenas… o por las malas. – Continuó Darkrai con la misma expresión.
- ACASO PIENSAS QUE YO, PALKIA, LA DEIDAD DEL ESPACIO Y LAS DIMENSIONES TE AYUDARE EN UN PROPOSITO TAN EGOISTA. – Ahora la voz se escuchaba molesta, y un enorme vórtice se abrió en medio de la oscura sala.
- Sabía que no lo entenderías… Ni siquiera ustedes entienden lo que sucede. – Dijo Darkrai sonriendo.
- A QUE TE REFIERES. – Se escucho la voz molesta, la voz provenía de una enorme criatura que salía del vórtice, esta era casi de la misma altura que Dialga, aunque un poco más pequeña, estaba entre los 4 y 5 metros, a diferencia de Dialga este se sostenía en dos patas, era de color blanco, y tenía varias marcas color morado por todo su cuerpo, sus brazos parecían mecánicos y en cada uno había una enorme Perla, también, relativamente pequeña al tamaño del Pokémon.
- No estoy pidiéndotelo, te lo estoy ordenando. – dijo Darkrai volviendo a sonreír, al parecer no le intimidaba en nada la figura de su nuevo oponente, y tal como hizo con el ultimo, se elevo a su altura.
- ERES UN BICHO INSOLENTE. – Dijo Palkia enojado. – TE ENVIARE A UNA DIMENSION EN LA QUE DESEARAS QUE TE HUBIERA ELIMINADO. – Ambas perlas en sus brazos comenzaron a resplandecer y junto a ellas sus dos brazos también, Palkia los levanto y unió haciendo que estos empezaran a resplandecer hasta el punto de desaparecer en su brillo. – PREPARATE PARA SER ENVIADO AL VACIO ETERNO. – Dijo Palkia furioso. – CORTE VACIO. – Movió sus brazos repetidas veces de forma diagonal como si de una espada se tratara, y cada vez que los movía liberaba su energía lanzándolas directamente contra Darkrai quien no se molesto en moverse. – Ustedes dos… son muy predecibles… - Darkrai abrió sus brazos recibiendo el ataque que al chocar contra el abrió una brecha espacial idéntica a la que había hecho Darkrai anteriormente y tragándoselo completamente junto con varios de los otros ataques que lanzó. – ¡¿DIALGA FUE VENCIDO POR ESE POKÉMON TAN INSIGNIFICANTE?! PATETICO COMO SIEMPRE… - Dijo Palkia antes de dar media vuelta.
- Vaya, ustedes dos son realmente descorteces. – Dijo Darkrai quien ahora se encontraba frente a Palkia. – Alguien debería enseñarles a comportarse bien y a obedecer a sus superiores. – Darkrai miro fijamente a Palkia, su mirada reflejaba profunda ira, no tanta como la que tuvo al mencionar a Arceus, pero sus ojos azules parecía intimidantes, hasta para Palkia.
- TU… COMO… ¡¿COMO SOBREVIVISTE A MI CORTE VACIO?! – Pregunto Palkia, que sin perder el tiempo intento atacar nuevamente a Darkrai, pero este le contraataco rápidamente poniendo su garra en el rostro de Palkia, una oscura energía cubrió el rostro de Palkia y en cuestión de segundos lo hizo caer debilitado.
- GRRRR… VENCIDO… POR UN POKÉMON INSIGNIFICANTE… - Fue lo último que dijo Palkia antes de desaparecer en la Lustresfera que cayó junto a la Diamanesfera.
- Heh… tan insignificante… - Dijo Darkrai sonriendo victorioso. – No están a mi altura, Pokémon como ustedes solo deberían atenerse a recibir órdenes y nada mas. – Dijo Darkrai con cierto desprecio.
La Diamanesfera comenzó a resplandecer con una luz cegadora, Darkrai retrocedió fastidiado por la luz, y una vez esta se fue, ambas esferas habían desaparecido. - ¡¡Maldición!! – Darkrai cerro sus garras con fuerza, y la frustración se apodero de el. – Ese Dialga… ¡¡Escaparon en el tiempo!! – Por un momento Darkrai parecía a punto de estallar en la ira, pero así como estallo en frustración, volvió a calmarse. – Je jejeje… Esta bien… jugare tu pequeño juego… - Dijo Darkrai sonriendo nuevamente. – primero acabare con ustedes y luego me encargare de Arceus… total así no será tan aburrido esto… - Dialga volvió a tornar su expresión a una seria. – Arceus debe… debe ser detenido, Mphm… ya es hora de que un nuevo gobernante tome posesión del mundo, y ese no será nada mas y nada menos que… ¡YO! – Darkrai comenzó a reír frenéticamente.
A lo lejos, mas allá de aquella isla que flotaba en el cielo,
Un Ninetales se encontraba sentado frente al vacío, parecía perdido en sus propios pensamientos, y solo miraba al oscuro suelo. Se encontraba en el pico de una enorme montaña, bajo la montaña un frondoso bosque se extendía más al norte. Ninetales solo miraba al precipicio con indiferencia, de hecho a pesar de mirarlo no parecía estar en ese lugar.
- ¿Qué es este lugar? ¿Cómo llegue aquí? – Ninetales tenia varias preguntas en mente, lo peor para el, es que no tenia respuesta para ninguna de ellas, poco a poco levanto la mirada, buscando alguna cosa que pudiera reconocer, repaso el frondoso bosque del precipicio varias veces y luego miro hacia atrás… solo había oscuridad tras el… - ¿Acaso no puedo regresar? ¿Entonces… a donde debo ir? No veo a donde… - Nuevamente reviso el precipicio, definitivamente saltar desde ahí era un suicidio total e inútil, Al menos que... - ¿Es esa realmente mi única salida? no… - Intentaba moverse para regresar, pero sus patas no le respondían, y la oscuridad se hacia mas densa cada vez que miraba, lentamente sus ojos comenzaron a entrecerrarse, ya no le quedaban mas fuerzas para seguir así, intentaba no ceder al sueño, pero ya no tenia mas energías, el cansancio lentamente comenzó a ganar control sobre su cuerpo. – No… dame una señal… que debo hacer… no quiero… - Ni siquiera tenia fuerzas para hablar, nuevamente cerro los ojos y los volvió a abrir con desesperación, su cuerpo le estaba pesando, y en cualquiera de las direcciones en la que cayera, se iba a encontrar con la muerte. En ese momento… justo antes de caer vencido por el sueño, una silueta brillante apareció de la nada, ya comenzaba a ver borroso y sus ojos entrecerrados le impedían reconocer quien era. La silueta envuelta en luz extendió una de sus manos hacia mi, no tenia fuerzas para siquiera moverme, pero extrañamente, mis patas inconscientemente se movían, tomando la mano del extraño, la luz que le cubría me envolvió a mi también, la silueta comenzó a hablar pero no podía entender absolutamente nada de lo que ella decía, una suave brisa comenzó a arrastrarme hacia delante, y de un momento a otro, absolutamente todo oscureció.
Capitulo 1 - Un encuentro predestinado
Era una calurosa mañana de verano, los rayos del sol en esta época parecían intensificarse al doble, y a veces para algunos Pokémon el calor era realmente insoportable. En una pradera enorme, entre unas colinas que daban a un frondoso bosque, un Pokémon con aspecto de zorro con nueve colas estaba tendido en el suelo aparentemente inconsciente.
Los rayos del sol me golpeaban directamente en la cara, y esto poco a poco me obligo a despertarme de mi placentero sueño, mis ojos que aun no se acostumbraban a mirar la luz del sol de lleno se encontraban entrecerrados y eso hasta cierto punto me impedía ver a mis alrededores, aunque no podía ver con claridad sentía un terrible mareo y a mi cerebro palpitar en mi cabeza. – Arrghh… ¿Dónde estoy? – Dije entre quejas, realmente no soportaba el dolor y a parte, los rayos del sol que aun seguían dando de lleno en mis ojos solo agravaban mi situación, poco a poco sentí como el dolor pasaba lentamente y mis orejas se agudizaban, mire hacia otro lado para impedir que la luz solar me molestara nuevamente, no me había percatado que durante todo el rato una figura estuvo a mi lado observándome, una vez recupere totalmente la visión observe el oscuro bosque frente a mí, no podía ver nada mas allá de él, la perfecta alineación de arboles que habían ahí eran como un claro letrero de “No Pasar” para mí, inmediatamente después de descartar el bosque mire fijamente a la figura a mi lado, Era un Pokémon con aspecto de gato, tenía unas largas orejas y su pelaje era algo rosa acercándose a un lila o algo así, sus ojos eran de color morado y brillaban de una forma bonita junto a los rayos del sol y sobre ellos una brillante gema resaltaba, me quede observando fijamente la gema durante un rato a lo que ella miro hacia otro lado con una expresión incomoda, por alguna razón me sentía realmente tenso e incomodo, ¿Seria eso culpa de aquel Pokémon? Nuevamente el Pokémon color lila me miro a los ojos y me sentí mas incomodo que antes, note que varias veces intento decir algo, pero dudo por un momento y se quedo callada nuevamente, el ambiente se hacía más incomodo cada segundo así que me decidí a hablar, la verdad no esperaba que ella tuviera una respuesta a mi pregunta, pero era una buena forma de intentar romper este incomodo ambiente.
- Esto… ¿Quién eres tú? ¿Cómo llegue aquí? ¿Dónde estoy? – Le pregunte con una expresión desubicada en mi rostro, no esperaba preguntarle tanto, pero algunas cosas las dije sin pensar.
El Pokémon Lila dudo un momento antes de hablar, pero finalmente se decidió y comenzó. – Esto… Yo… Soy una Espeon… aunque… bueno, me llaman Tsuki. – Dijo tartamudeando. – La verdad… me sorprende mucho ver a alguien nuevo por aquí… quiero decir… te ves muy diferente a como me habían descrito a un Ninetales. – Dijo ella aun dudando un poco, realmente estaba nerviosa, mucho más de lo que yo estaba, y eso que era yo quien estaba desubicado, no ella, aunque ahora que ella lo mencionaba, ¿A qué se refería con diferente? – He leído que los Ninetales son de color crema. – Interrumpió ella con mis pensamientos.
En ese momento me tome la molestia de mirarme a mí mismo, ella decía que los Ninetales eran color crema, pero mi pelaje era diferente, el mío tiene un tono grisáceo, no sabría con que compararlo, pero era un gris un poco claro, seguí con mi mirada hasta las colas, eran exactamente del mismo color, exceptuando las puntas, las cuales tenían un color azul que parecía una especie de llama azul con vida propia, supongo que ella tenía razón, era diferente, pero era un Ninetales, y de no ser así, ¿Qué era entonces?
- Aunque bueno… he oído de algunos Pokémon viajeros que existen un muy pequeño grupo de Pokémon de cada especie que nacen con un pelaje diferente, dicen algunos que son enviados por las estrellas, Así que se puede decir que eres un afortunado. – Dijo Tsuki o creo que así se llamaba.
- Vaya, se nota que eres muy inteligente. – Le dije sonriendo. – Eso es bueno.
- ¿Uh? Aaah… ¡No es nada! Solo me gusta leer mucho. – Dijo ella un poco avergonzada. – Pero muchas gracias. – Se sonrojo un poco. – Por cierto… ¿Cómo te llamas?
- Houkou. – Dije sin pensarlo, no sabia mi nombre, pero este fue el primero que salto a mi mente, por lo cual ese debe ser. – Pero puedes llamarme Hou si gustas.
Le sonreí también y le mire a los ojos, ella aun seguía sonriendo, por alguna razón no pude evitar sonrojarme a su sonrisa, tenía algo diferente a las demás… bueno, es la primera que veo una sonrisa, aunque creo que si recordara alguna esa sería la más bonita que he visto… Note como empecé a sonrojarme levemente y decidí desviar mi mirada al lado contrario del bosque. – Vaya… - Ahora podía ubicarme bien, estaba sobre unas colinas que daban paso a una enorme y abierta pradera color verde, que estaba mas allá de un pequeño Riachuelo que dividía a las colinas de la pradera, habían varios árboles verdes y llenos de bayas a lo lejos, y más al fondo habían varias montañas que rodeaban casi todo el lugar, al pie de estas montañas de podía observar un pequeño pueblo, y al este había un sendero que se abría paso entre las montañas pero de ahí ya no podía observar nada mas allá de ese sendero.
- Es hermoso… - Dije bastante impresionado, no podía recordar mucho, pero creo que no necesitaba recordar demasiado para saber que es la vista más hermosa que haya visto hasta el momento, sonreí una vez más contemplando el hermoso paisaje que mis ojos me permitían ver, el sol que ahora se empezaba a esconder entre las montañas tras el pueblo solo le hacía ser un paisaje más digno de admirar.
- Sí que lo es, aquel pueblo se llama Sole, es un lugar muy pacifico, creo que en todo el tiempo que he vivido ahí nunca he visto ningún problema, bueno, casi ninguno. – Dijo con cierto tono de orgullo.
- Ya veo… ¿Tu vives ahí? – Le pregunte mientras finalmente me dignaba a levantarme, creo que debí haber estado mucho tiempo tendido allí para estar tan incomodo.
- En sí… bueno, no vivo en Sole, aunque tampoco es que este muy alejada, solo nos separa un sendero de dos minutos, ahí vivo con mis hermanas. – Dijo ella.
- Vaya, ¿eso significa que hay mas como tú?
- Hmm, No exactamente. – Dijo sonriendo. – Veras, somos 7 las que vivimos ahí, somos hermanas, pero la verdad es que somos muy diferentes. – Dijo riendo. – En esa casa viven: Vaporeon, Jolteon, Flareon, Umbreon, Leafeon, Glaceon y por ultimo yo. – Dijo riendo.
- Vaya… no son… Hmm… ¿Muchas? – Le pregunte algo confundido, realmente me sorprendía mucho que hubieran 7 Pokémon en una sola casa.
- Eso es lo que dicen siempre, pues… no es tan malo, aunque Sole es un lugar pacifico siempre deben haber problemas, los de aquí en especial son pocos, pero peculiares, por ello nosotras 7 en agradecimiento nos encargamos de solucionar esos problemas. – Dijo nuevamente con tono de orgullo.
- Como… ¿Mercernarias? – Le pregunte a lo que ella asintió inmediatamente, eso era aun más sorprendente… 7 hermanas… ¿mercenarias? Bueno, eso sonó muy sexista de mi parte, inmediatamente me sacudí la cabeza. – Debo dejar de pensar en tantas tonterías juntas… - Pensé al terminar.
El sol finalmente había comenzado a esconderse entre las montañas, los rayos que se iban escondiendo poco a poco eran muestra de que ya faltaba poco para el anochecer, Tsuki se quedo mirando el atardecer y yo hice lo mismo pero la tranquila vista fue interrumpida por un agudo quejido de dolor proveniente del bosque, Tsuki movió sus orejas y miro hacia atrás, entonces sin perder el tiempo se levanto del todo y se dirigió al bosque.
- ¡Tsuki! ¡Espera un momento! – Le grite antes de que se fuera, era alguien a quien acababa de conocer, de hecho… el primero Pokémon al parecer, a pesar del poco tiempo ya me preocupaba mucho, no la podía dejar dirigirse sola hacia el peligro.
- No Hou… esto es importante… yo puedo… yo puedo percibirlo, la sangre… si no voy ahora… podría morir alguien. – Dijo Tsuki preocupada, en ese momento me di cuenta que detenerla seria en vano, así que…
- Entonces yo iré con ella. – Pensé antes de decidirme. – Bueno, al menos déjame acompañarte, no sabemos cuántos son y si puedes con todos tu sola.
Tsuki asintió sonriendo, era una sonrisa dudosa, pero rápidamente dio media vuelta y comenzó a correr lo más rápido que pudo, yo le seguía de cerca aunque de un momento a otro le perdí el rastro, tenía una agilidad muy buena.
Más adelante, en un espacio abierto en el bosque, un Nidorino esquivaba con mucha dificultad los mordiscos de un furioso Mightyena que intentaba atraparlo, Nidorino retrocedía cada vez con más dificultad y a la vez el sentía que los ataques de Mightyena se hacían más agiles, ¿O podría ser que él estaba perdiendo la velocidad por la fatiga? El Nidorino empezaba ahora también, poco a poco ver borroso, podía distinguir a Mightyena, pero le costaba demasiado, llego un momento en el que cedió a la fatiga, listo para recibir el golpe final por parte de Mightyena. – Grrr… cometiste un grave error en pensar que pasaríamos por alto esto, debes pagar tu justo castigo, y este será… - Mightyena se abalanzo sobre Nidorino. - ¡La muerte!
- ¡Un momento! – Dijo Tsuki. Mightyena miró sorprendido al nuevo Pokémon que se había metido en el medio, había defendido a Nidorino usando protección, y ahora Mightyena no tuvo más remedio que retroceder frustrado de tener a su presa tan cerca. – Tú… quien eres, ¿Qué haces aquí? ¡No debes entrometerte! – Le dijo Mightyena furioso.
- ¡Tsuki! – Ahora llegue yo, creo que había llegado muy tarde, me sentí como esos actores de relleno que solo salen unos segundos en las películas, pero este no era momento para pensar eso, me acerque lentamente a Mightyena listo para atacar.
- Mphm… sabia que estoy podría pasar, por lo que vine preparado ya. – Dijo Mightyena muy confiado. – Misdreavus, Gengar, es su turno de actuar.
- Si señor. – Dijeron ambos Pokémon fantasma que aparecieron de las sombras de un par de árboles en medio del espacio abierto, me miraron fijamente a los ojos, ambos tenían miradas divertidas en sus rostros, creo que bajo otras circunstancias se me haría difícil pensar que son malos.
Tsuki quien ahora se encontraba entre el ya debilitado Nidorino y el furioso Mightyena estaba muy ocupada con el como para darme una pata, así que ahora ganar solo dependía de mi, pero en una batalla dos contra uno me resulta difícil buscar algún punto de ventaja, tenia que actuar con inteligencia si quería conseguir la victoria. – Y el sobrevivir. – Pensé, no espero que me dejen vivo para contarles a todos lo que sucedió, así que debo ser fuerte.
- Este lugar no es para que los niños jueguen, y ustedes tampoco deberían entrometerse en los asuntos del bosque. – Dijo Misdreavus.
- ¿En los asuntos del bosque? – Pregunte confundido, ¿A que se estaba refiriendo con eso?
- Misdreavus, no te molestes, mejor acabemos con esto rápido. – Dijo Gengar sonriendo maliciosamente.
Nuevamente busque a Tsuki con la mirada, ella ya parecía demasiado ocupada con el simple hecho de confrontar a Mightyena, he de admitir que tiene un aspecto muy intimidador, tenia el aspecto físico de un lobo, y varias partes de su pelaje era negro, de hecho era lo que mas abundaba en el, pero habían otras partes, como en su rostro y mas abajo que eran de un color gris, en su lomo el pelaje negro se mezclaba junto con el gris, pero lo que mas predominaba sin duda era el negro en su lomo, desde el pecho hacia abajo, exceptuando sus 4 patas también era color gris, y sus ojos rojos color sangre solo lo hacían mas temeroso, estaba tan sumido en mis pensamientos que no pude notar cuando Gengar se coloco a un lado mío, golpeando con todas sus fuerzas y lanzándome hacia la derecha, caí al suelo totalmente sorprendido, y sentí como un poco de sangre se mezclaba con mi saliva y comenzaba a fluir de mi hocico, nuevamente en un descuido, note muy tarde como Misdreavus se colocaba frente a mi y me atacaba usando su Pulso Umbrío, la onda estaba muy cerca a mi por lo que en cuestión de segundos me golpeo directamente, en un intento desesperado por defenderme pude evitar que la onda oscura me golpeara en el rostro, caí a unos pocos metros de Misdreavus. – No he empezado y ya estoy siendo derrotado, sé que es un dos contra uno pero puedo dar más. – Pensé frustrado, ya me costaba un poco respirar pero reuní mis fuerzas y me levante nuevamente, no me rendiría sin dar la pelea. Ahora es momento de pensar bien que voy a hacer para equilibrar un poco la pelea.
- No dispongo de mucho tiempo… si bien creo que me dolió mucho el golpe de Gengar, aun así el Pulso Umbrío de Misdreavus causo mas efecto en mi, entonces… Gengar debe ser quien hace tiempo para que Misdreavus pueda concentrar su energía y así lograr un golpe critico, además Misdreavus es más lenta que Gengar. Por lo que si me deshago de Gengar primero… - Fue un pensamiento rápido, pero sin duda era acertado, y si no lo es, entonces estoy muerto, pero vale la pena intentarlo. – Entonces si Gengar es más rápido el será quien me siga. – Pensé antes de esquivar desesperadamente otro Mega puño de Gengar, retrocedí ágilmente y comencé a correr entre los árboles, mire atrás y en efecto el único que me seguía era Gengar, podría ser rápido haciendo ataques, pero a la hora de moverse mucho le notaba mas lento. Continué corriendo lo más rápido que podía, Gengar o Misdreavus, si uno llegaba primero que el otro tenia un pequeño chance de acabar con el rápido.
Por otro lado ahora Tsuki era quien era perseguida por Mightyena, a ella le costaba mucho menos esquivar los ataques de Mightyena ya que estos consistían en retroceder un poco para tomar impulso, y saltar usando mordisco, no era realmente una estrategia brillante, por lo que a Tsuki no le tomo mas de dos ataques darse cuenta del patrón de movimiento que Mightyena usaba, le tomo dos ataques mas encontrar un hueco en el patrón de Mightyena, por lo que al momento de que este retrocedió para tomar impulso… - ¡Es el momento! – Pensó rápido Tsuki antes de contraatacar, ahora Tsuki salto sobre Mightyena, haciendo que este cayera al suelo inmovilizado, Tsuki dio media vuelta mientras caía quedando detrás de Mightyena, y sin perder el tiempo atrapo a Mightyena con su fuerza psíquica. – Me temo que eres muy lento. – Dijo Tsuki sonriendo antes de levantarlo y golpearlo con fuerza contra el suelo varias veces, creando una enorme cortina de humo.
Tsuki sonrío triunfante, no necesitaba asegurarse de que Mightyena estuviera debilitado, después de todo su ataque debió haber sido totalmente fulminante. – Aunque las batallas no son lo mío… cansan demasiado. – Dijo suspirando, Tsuki dio media vuelta para buscar a Hou, no estaba por ningún lado, ni siquiera Misdreavus y Gengar. Tsuki lanzó otro suspiro y comenzó a caminar lentamente. - …?! – musitó Tsuki antes de usar desesperadamente su Protección, miró hacia atrás rápidamente y pudo ver a Mightyena, por su rostro podía adivinar instantáneamente que estaba lleno de ira, veía como algo de sangre recorría su rostro y goteaba en el suelo, algunas gotas de sangre habían llegado a cubrir sus colmillos, dándole un aspecto ahora mas intimidador que antes.
Tsuki retrocedió poco a poco por el miedo, no sabia que hacer, ni que decir, la mirada asesina de Mightyena ahora sí que le daba miedo, estaba sola, y Mightyena parecía sediento de sangre, específicamente, de SU sangre, Tsuki se encontraba totalmente bloqueada, no podía pensar en nada, y el campo de Protección ya había empezado a desvanecer. - ¡Estupida! ¡¿Qué haces?! ¡Debes volver en ti misma! ¡Muévete! ¡Muévete! – Los pensamientos de Tsuki le intentaban hacer reaccionar, pero a pesar de las voces en su mente el miedo la tenia totalmente imposibilitada, Mightyena comenzó a cargarse de energía, sin duda iba a aprovechar el miedo que inspiraba en Tsuki para dar la estocada final.
- ¿Voy a dejar que termine así? No… sé que hay algo mas importante que debo hacer en este mundo, aun no es mi momento de morir, ¡No ahora! – Finalmente Tsuki reunió valor para moverse, el campo de protección se había debilitado totalmente, y Mightyena estaba listo para usar su Giga Impacto
El terror en el rostro de Tsuki cambio de un momento a otro en una sonrisa confidente, retrocedió algunos pasos, pero no era por el terror, Tsuki ya tenia algo en mente, y era el momento perfecto para usarlo, Mightyena se abalanzo hacia Tsuki usando Giga Impacto, en el tiempo que Mightyena se acercaba a Tsuki, esta salto unos 5 metros, lo suficiente para dar una vuelta entera en el aire, quedando del lado de su cola, que ahora había tomado un color idéntico al del metal, Mightyena estaba a punto de golpear a Tsuki, pero esta en el momento exacto dejo caer todo su cuerpo sobre su Cola de hierro para golpear directamente a Mightyena en la cabeza, el ataque efectivamente golpeo con fuerza a Mightyena en su rostro, haciéndolo rugir del dolor, Tsuki pudo notar como Mightyena parecía debilitarse poco a poco, y sonrío motivada para hundir mas su cola férrea en la cabeza de Mightyena, pero de un momento a otro… - ¡No me subestimes niña...! – La voz de Mightyena fue lo ultimo que escucho Tsuki antes de que Mightyena lograra desequilibrarla, continuando con su Giga Impacto el cual golpeo directamente a Tsuki haciéndola saltar por los aires unos metros mas, Tsuki no podía sentir nada, solo el dolor causado por el fuerte golpe recibido de Mightyena, intentaba moverse pero ninguna parte de su cuerpo respondía, los ojos le empezaron a pesar y en el trayecto de caída pudo notar como Mightyena miraba hacia atrás sonriendo victorioso. – ¿Podría ser… que el me haya derrotado completamente? – Fue lo último que dijo Tsuki antes de caer con fuerza en el suelo, sin energías, totalmente debilitada.
No muy lejos de ahí, en las afueras del bosque, finalmente mi desesperado “escape” había terminado, ya el sol había desaparecido completamente, y ahora la luna se encargaba de adornar el hermoso cielo azul oscuro que pintaba varias estrellas brillantes, no estaba muy lejos del lugar en el que me encontraba con Tsuki antes de dirigirnos al bosque, podía observar debajo de la colina el riachuelo en el que ahora varios Ilumise y Volbeat se paseaban, un poco mas al oeste había un pequeño lago que no había notado antes, que de hecho era a donde llegaba el riachuelo, y ahí es donde estaban concentrados la mayoría de Ilumise y Volbeat, pero no hay tiempo para entrar en detalles, inmediatamente di media vuelta esperando a que Gengar o Misdreavus apareciera, y en efecto, luego de algunos segundos Gengar apareció con su típica sonrisa maliciosa.
- Gengar… entonces debo encargarme de él rápido, hay poco tiempo. – Pensé antes de tomar una posición mas adecuada para la batalla, había algo que realmente me inquietaba, y era la sonrisa confianzuda que tenia Gengar, bueno, no es que le hubiera dado razones para tomarlo mas enserio, pero… - Hay algo que no me agrada de esa sonrisa…
Abrí los ojos perplejo, realmente me molestaba lo que veía, Gengar había comenzado a multiplicarse usando Doble Equipo, y en cuestión de un par de segundos ya me tenia totalmente rodeado, mire desesperado buscando algo que caracterizara al verdadero, pero todos eran totalmente idénticos, mire hacia todas las direcciones y retrocedí un poco, pensé que Gengar seria un enemigo mas sencillo, pero estaba equivocado, en efecto el también tenia un As bajo la manga… o sombra en este caso.
- Heh, eres muy ingenuo, cometiste un error al pensar diferente esta vez, Misdreavus es el cebo, y yo soy quien se encarga de los enemigos, quizá pensaste que porque el golpe de Misdreavus fue mas duro que mi Mega Puño yo era el cebo, aun así, permíteme demostrarte lo que es un verdadero Mega Puño hecho por mí. – Dijo Gengar con la misma sonrisa que había tenido desde el principio, una sonrisa que sin duda, si sobrevivía iba a odiar por mucho tiempo.
Gengar salto unos cuantos centímetros debido al peso de su cuerpo, y comenzó a lanzar varias Bola Sombra contra mi, intentaba esquivarlas todas pero era difícil, y la mayoría de las veces la real me acertaba, no paso mucho tiempo antes de que la fatiga comenzara a dominarme, y mis movimientos se hacían poco a poco mas torpes, Gengar aprovecho ese hecho para acercarse a mi lo mas rápido que pudo, golpeándome nuevamente con su Mega Puño, haciendo que cayera en el suelo mas cansado que antes, Gengar era bueno, y no podía hacer nada contra su Doble Equipo, en otras palabras, ya había perdido sin haber podido atacar, nuevamente mis ojos comenzaron a pesarme, y mi cuerpo ya no respondía del todo, Gengar se acercaba lentamente hacia mi, no necesitaba ser un genio para saber que iba a darme el golpe final, con lo ultimo de mis fuerzas intente defenderme con el único ataque me podría ayudar en ese momento.
- Fuego… Fuego Fatuo… - Dije con las pocas fuerzas que me quedaban antes de caer al debilitado.
Aun debilitado, mis colas se movieron lentamente, las marcas azules que adornaban la punta de mis colas habían comenzado a brillar de tal forma que parecían vivas realmente, varias llamas azules comenzaron a surgir de estas, dieciocho en total, estas se formaron como un látigo y golpearon rápidamente a Gengar haciéndolo retroceder con una quemadura, la sonrisa de Gengar enseguida desapareció de su rostro, y ahora una expresión furiosa era lo que se observaba, Gengar nuevamente intento acercarse a mí, pero esta vez las llamas espectrales lo abrazaron completamente, comenzando a quemar todo su cuerpo, el cual comenzó a desaparecer mientras este gritaba entre el dolor y la desesperación, rogándole ayuda a Misdreavus.
Pasaron algunos minutos antes de que me levantara, aun me dolían varias partes del cuerpo por culpa de los ataques de Gengar, en cuestión de segundos pude levantarme completamente, me dí cuenta que el dolor se fue mas rápido de lo que esperaba, y que aunque dolía un poco, podía moverme bien. – Donde esta ese Gengar… - Pensé un poco desganado, no me seguía agradando la idea de que fui totalmente derrotado en mi primera pelea, y ni siquiera pude defenderme. – Vaya que es patético… - Pensé intentando “animarme” aunque ahora pensandolo bien… si Gengar se fue, probablemente fue a ayudar a Misdreavus y a Mightyena para…
- …?! ¡Tsuki! – Recordarla fue como si un rayo me hubiera atravesado, ¡¿Cómo había podido olvidarla?! No tenia tiempo para recuperarme del dolor, rápidamente me levante del todo y comencé a correr hacia el bosque en busca de Tsuki, fue extraño, pero no me tomo mas de unos 10 minutos encontrar a Tsuki, aunque es mucho, buscarla entre el bosque podría durar mas, aun así…
Al llegar al claro del bosque pude divisar 3 siluetas, una parecía la de un fantasma, sin duda, Misdreavus, y las otras dos tendidas en el suelo, una de ellas la reconocí enseguida, Tsuki, al fijarme nuevamente en la silueta fantasma esta ya no estaba, y la otra tendida era… ¿Mightyena? Decidí ignorar a las otras dos, aunque quizá fue un error de visión mía, pero… aquella silueta, no se parecía en nada de Misdreavus… hasta era más grande. – Quizá no le vi bien, eso no importa ahora, tengo que ayudar a Tsuki. – Decidí dejar eso para después
Por mas que revise el claro, no pude encontrar a Nidorino, probablemente escapo, la verdad, eso no me importaba mucho ahora, Tsuki lentamente se levanto, se le notaba triste, y tenia varias heridas por todo su cuerpo, aunque ninguna parecía grave. – No las superficiales… - Dije para mi mismo, me acerque lentamente a ella y le mire a los ojos.
- Tsuki… Tsuki, ¿Estas bien? – Le pregunte, fue una pregunta un poco Estupida, pero la verdad no sabia que decir, no se me daba bien animar.
- No… No del todo… - Dijo entre lagrimas y con voz aquebrantada. – Estaba sola… y ese Mightyena… el… el iba a… - Tsuki no pudo continuar.
Lo único que pudo hacer Tsuki fue acurrucarse cerca de mí y continuar llorando, yo también sentí esa sensación cuando peleaba con Gengar y aun me pregunto, ¿Qué lo hizo detenerse? No es que estuviera molesto de seguir vivo… pero debe haber alguna razón… Supongo que ya no valía la pena preguntárselo, con el líder de su grupo tras las rejas no creo que se decidan a hacer mucho hasta recuperarlo, eso es bueno… pero para mi ahora mismo habían otras cosas de las que preocuparme…
- ¿Qué iba a hacer ahora? No se que hago aquí, No recuerdo tener un hogar al que volver, ¿Será que puedo vivir en ese pueblo? Supongo que Tsuki me ayudara… o al menos eso espero, por alguna razón siento que la conozco de antes, Que somos buenos amigos de hace tiempo, Mmm… es extraño, pero estoy seguro… que no será la primera vez que pasemos una experiencia como esta juntos.
Finalmente cerré los ojos, realmente me encontraba cansado también, Mightyena no parecía con fuerzas para siquiera moverse, el simple hecho de respirar, a mi parecer le dificultaba, así que puedo descansar tranquilo, por alguna razón, siento que el día de mañana también será muy agitado, espero estar equivocado, ya tuve con esto por ahora
Capitulo 2 - ¿Una presentacion Especial?
Los primeros rayos del sol mañanero dieron directamente sobre el rostro de Tsuki, haciendo que esta contra su voluntad comenzara a despertarse poco a poco, su cuerpo que aun no se encontraba despierto del todo dificultó mas la posibilidad de que esta pudiera levantarse rápidamente, además las heridas de la pelea pasada aun tenían un doloroso efecto sobre ella. – Ese Giga Impacto… aunque le golpeé tan fuerte… ¿Cómo pudo ser tan poderoso? – Pensó intentando no quejarse mucho del dolor, ahora que tenia tiempo para fijarse con calma de su entorno pudo hacerse una idea de donde estaban. Los árboles rodeaban todo el lugar, no estaba del todo conciente para fijarse de cuanto espacio había, pero en si el panorama no era la gran cosa, habían dos árboles llenos de Bayas Oran en el centro y un sendero que conducía a un camino cubierto de sombras a causa de los árboles que no permitían a los rayos del sol entrar, pasando de eso miro hacia atrás, El Ninetales que le acompañaba todavía seguía dormido.
- No parece tener ninguna herida… y eso que se enfrento a dos Pokémon al mismo tiempo, debe ser bueno… Desearía haber sido lo suficientemente fuerte como para haberle ganado a ese Mightyena… - Pensó un poco decepcionada. – En todo caso… estoy viva, y creo que es lo que cuenta… - Dijo intentando animarse.
Tsuki se coloco entre los dos árboles e intento estirar su cuerpo, era doloroso ya que las heridas que Mightyena le había causado con su Giga Impacto fueron mas duras de lo que ella había pensado. – Y todo por confiarme demasiado… me lo merezco. – Pensó mientras intentaba sobrellevar el dolor.
- Es todo un desastre… Tch… como duele… - decía quejándose, los rayos del sol que aun bajo la sombra de los dos árboles iluminaban el rostro de la joven Espeon hicieron que la gema en la frente de esta comenzara a brillar junto con la fuerte luz solar, esa interacción entre ambos creo un brillante manto color blanco que cayó sobre el cuerpo de esta como un polvo brillante y poco a poco, como si nada las heridas de esta comenzaron a sanar.
Lentamente, y obligado también por la luz del sol, me desperté con dificultad, mire al cielo e intente hacer memoria de todo lo que sucedió ayer. – Tantas cosas en poco tiempo… y aun no recuerdo nada de mí. – Pensé mientras soltaba un simple suspiro. – Y aquella Espeon… ¿Dónde esta? – Es cierto, no estaba, comencé a buscarle con la mirada, mis ojos que aun no se despertaban del todo ayudaron mucho a dificultar la búsqueda, pero luego de unos segundos pude divisarla entre el par de árboles de los que ayer habían salido ese Gengar y Misdreavus. – Parece que a ella le afecto mas la batalla que a mi… me sorprendió mucho que intentara hacerle frente a un Pokémon tan intimidante, pero si ella había ganado… ¿Entonces que era lo que le preocupaba tanto? Lentamente me levante sin dificultad alguna y camine lentamente hacia ella, la brisa mañanera era refrescante, y el húmedo bosque ayudaba a que el molesto calor del verano se alivianara un poco, note que la Espeon estaba totalmente sumida en sus pensamientos, tanto como para no notar que estaba observándole de cerca.
- Tsuki… ¿Te sientes bien? ¿Qué te sucede? – Intente preguntarle, pero no obtuve respuesta alguna por parte de ella. - ¿Qué te sucede? Si pudiste ganarle a ese Mightyena, ¿entonces que es lo que te preocupa tanto?
- ¿Le gane? Pero si yo fui… - Pensó Tsuki mientras empezaba a recordar…
Ahora la tensión de la batalla finalmente había acabado, Tsuki aterrizo estrepitosamente en el suelo, tenia varias heridas causadas por el Giga Impacto y la caída aunque aun intentaba mantenerse conciente.
- Como… ¿Cómo pudo acabar así? Sola… a punto de morir por culpa de un desconocido… Porque… - Pensaba Tsuki mientras hacia un enorme esfuerzo por mantenerse despierta, los ojos le pesaban demasiado, y su cuerpo ya no respondía a sus indicaciones, solo podía sentir un inmenso dolor que cubría todo su cuerpo, el pecho era lo que mas le pesaba, y su respiración se hacia un poco mas entrecortada con los segundos, sabia que sobreviviría, pero si Mightyena le atacaba de nuevo entonces… - No sobreviviré al próximo ataque…- Pensó con dificultad, no tenia fuerzas ni para hablar, solo podía observar totalmente impotente como ese Mightyena de aspecto asesino, con sus colmillos bañados en sangre a punto de mancharlos mas con la suya.
Tsuki comenzó a presionarse a si misma, debía huir, y rápido, si no lo hacia pronto entonces Mightyena… - No… no moriré aquí… - Pensó mientras continuaba presionándose a si misma para levantarse, su maltratado cuerpo no le permitía moverse de ninguna forma, y el esfuerzo en vano que hacia para moverse solo provoco que sus ojos comenzaran a pesarle mas, y eso era un claro signo de que… - Me estoy debilitando del todo… pero… si me duermo, Mightyena va a… - Inmediatamente la joven Espeon esfumo esos pensamientos, pero ya sabia que esa era la verdad… una vez Mightyena llegara a ella entonces iba a matarle sin ninguna duda.
- Grrrr… Ngghnn… Argh… - Mightyena de un momento a otro comenzó a quejarse, Tsuki notó con dificultad como el comenzaba a tambalearse de un lado a otro, y algo de sangre comenzaba a salir de su hocico. – Vencido… por una niña… que patético… ¡¡Arrghh!! – Lanzó un último rugido de frustración y dolor, y cayó al suelo totalmente debilitado, Mightyena estaba haciendo un gran esfuerzo para mantenerse en pie, y el continuar con el Giga Impacto solo lo debilito más rápido, por lo que…
- Por lo que entonces yo gané… - Dijo para si misma ahora sonriendo. - ¡¡Yo gané!! No les fallé… - Pensó aliviada, en cuestión de segundos su actitud ya había cambiado, ahora parecía actuar como la primera vez que le vi. - ¡¡Arrghh!! ¡¡Ese Nidorino se fue sin siquiera agradecernos!! Arriesgamos su vida por él y este solo escapa como si nada, que malagradecido. – Dijo ella mientras se levantaba enérgicamente y se dirigía a uno de los árboles con bayas.
Ahora estaba entre sorprendido y confundido. – Decídete… ¡¿Estas triste, confundida o contenta?! – Pensé envidiando su actitud despreocupada, lance un suspiro de resignación y le seguí al árbol con bayas oran, también estaba hambriento.
- Bien… conociéndolas pronto vendrán por nosotros… - Dijo Tsuki, pero yo no tenía idea de quien se refería. - De mis hermanas por supuesto. – Dijo ella nuevamente mientras hacia mecer el árbol con su fuerza psíquica, y en cuestión de minutos, ya varias Bayas estaban en el suelo, ella se limito a tomar una y comenzó a comer. – Por cierto… ¿Qué piensas hacer ahora? Por lo que me dijiste la primera vez que te vi no pareces recordar mucho, ¿O estoy equivocada? – Pregunto ella.
La verdad es que tenia razón, no recuerdo nada de mi pasado, ni siquiera como llegue a aquellas colinas, o porque, el intentar recordar eso solo hacía que me doliera la cabeza, y a pesar de todo, no pude responder su pregunta.
- Eso pensé… Siendo así, y teniendo en cuenta que eres bueno, ¿Por qué no te quedas con nosotras? – Dijo ella sonriendo mientras me daba una baya.
Era una buena propuesta, pero tenía que pensarlo bien, así que decidí tomarme un momento para pensarlo… - No recuerdo absolutamente nada, no tengo a donde ir, ¿y ella me esta ofreciendo un lugar donde quedarme? Creo que no es algo que deba meditar mucho… - Pensé antes de finalmente asentirle con la cabeza. – Sí, quizá allá pueda comenzar a averiguar algo sobre mi, espero… - Le dije sonriendo.
Tsuki sonrió de la misma forma y comenzó a mirar al cielo, era un día despejado pero ya faltaba poco para que el otoño empezara, quizá unas tres semanas, habían varias nubes formándose en el cielo, pero no era como que se iba a desatar una fuerte tormenta de un momento a otro, Tsuki soltó un suspiro de alivio y continuó observando, yo por mi parte mire a los alrededores del bosque, era extraño, no veía muchos Pokémon rondando. – Aun deben estar dormidos. – Pensé, y en ese momento moví las orejas, había algo acercándose poco a poco, y rápidamente retrocedí buscando al invasor.
- Calma, no hay nada que temer. – Escuche una voz entre los oscuros árboles. – Pero si que es una sorpresa Tsuki, eres la mas joven y ya intentas huir de casa con el primer Pokémon que te encuentres por ahí, dijo la voz en tono burlón, y un Leafeon, que al parecer era dueño de la voz salió de entre los árboles.
- No recuerdo haberte enseñado tan mal. – Dijo otra voz que se acercaba. – Vaya que he fallado como hermana mayor. – Dijo también, ahora un Vaporeon que salía de entre los árboles junto a un Flareon.
- ¡Finalmente la pequeña esta creciendo! ¡Estoy tan orgullosa de ti Tsuki! Jamás pensé que conseguirías un novio. – Dijo ahora un Glaceon seguido de un Jolteon y un Umbreon quienes reían burlonamente también.
- ¡¿Qué?! ¡No es lo que parece! – Dijo Tsuki intentando excusarse. – Dejen de decir tantas estupideces. – Continuó avergonzada.
- Si, claro, no somos tontas hermanita, debe ser que te hemos dado muchas libertades, pero escaparte con tu novio ya es un poco precipitado. – Dijo el Umbreon riéndose
- ¿Eh? De que va todo esto… - Pensé confundido, Observe a los 6 Pokémon que habían aparecido de seguido, ¿Podría ser que Tsuki se refiriera a ellas? Enumerándolas desde la primera que salió hasta la última, cada una era realmente diferente a su modo, pero tenían un aire de parecerse mucho en otros aspectos. – Que por alguna razón no puedo ver… - Pensé.
- ¡Ya basta de eso chicas! – Grito finalmente Tsuki avergonzada. – El es Hou, lo encontré en las afueras del bosque, dice no recordar nada de cómo llego hasta aquí, además es bueno luchando, por lo que le ofrecí que se quedara con nosotras un tiempo.
- ¡¿Qué?! - Gritaron todas al mismo tiempo. – Hmm… Tsuki… ¡¿Qué demonios te sucede?! – Grito Leafeon molesta.
- ¡Es verdad! ¡Se encargo de un Gengar y un Misdreavus el solo! Eso debe ser algo, ¿No? – Dijo Tsuki en mi defensa.
- ¿Es eso cierto? Hmm… eso cambia un poco las cosas… Tú, Ninetales, Que te parece un combate entre tú y yo, si me ganas te dejare quedar con nosotras, ¿Te parece? – Dijo Glaceon sonriendo confiada.
- ¿Qué? ¿Un combate? *Sigh* Supongo que no todo puede ser perfecto… pero creo que puedo luchar… - Pensé antes de aceptar el desafío. – Está bien, acepto.
- ¡Muy bien! Buen chico, mas te vale que no me decepciones. – Dijo Glaceon mientras se preparaba a luchar. – Cuando estés listo.
Me coloqué frente a Glaceon, no sabía si me iba a afectar mi reciente pelea contra Gengar, pero si ganaba al menos tendría donde quedarme por un tiempo, y es algo por lo que vale la pena arriesgarse. – Bien… aquí va el todo por el nada. – Asentí y tome la iniciativa entonces, corrí hacia Glaceon quien rápidamente abrió su hocico para lanzar un Rayo Hielo contra mí, lo esquive y continué corriendo hacia ella, y cuando le tenía cerca le ataque con mi Lanzallamas, a pesar de la poca distancia Glaceon logro esquivar el ataque con dificultad, pero por suerte alcancé a golpearle con el Lanzallamas, Glaceon rápidamente lanzó su Rayo Hielo contra mí, sin duda ella tenía una velocidad enorme, por lo que a mí me costó más esquivar su Rayo Hielo nuevamente, justo al pisar tierra nuevamente decidí llevar a cabo otra estrategia, pero para ello necesitaba tener a Glaceon a un punto en el que no pudiera escapar. – Un cebo… algo que la distraiga lo suficiente como para usar Rayo Confuso… - ¿Pero que podía usar a mi favor? Alcancé a reaccionar antes de que el Rayo Hielo me alcanzara y salté una vez más, justo mientras comenzaba a descender contraataque con Lanzallamas nuevamente, Glaceon quien aun no terminaba su Rayo Hielo recibió directamente el golpe, pude escucharla quejarse del ataque pero no tenía tiempo para eso, esa era la oportunidad que esperaba, sin perder el tiempo me dirigí hacia ella, y estando frente a ella que aun no se recuperaba del todo de mi Lanzallamas hice que me mirara a los ojos. - ¡Rayo Confuso! – Grité un poco emocionado y luego de unos segundos note como su mirada se perdía en la confusión, y por ultimo… - Lanza… - ¡Espera! – Grito Vaporeon quien se interpuso. – Vaya… eres muy bueno. – Dijo Glaceon quien empezó a levantarse.
- Si, Parece que después de todo Tsuki tenía razón. – dijo Vaporeon. – Así que… ¿Aun quieres quedarte?
- ¿Hay algún otro lugar cerca de aquí? – Pregunte y todas negaron. – Sí, entonces me quedo. – Dije sonriendo.
Tsuki sonrió aliviada, supongo que ella también dudaba de que pudiera vencer a Glaceon, entonces solo tuve un poco de suerte, y si, seguro es fue, si Vaporeon no hubiera detenido la batalla, probablemente hubiera cedido al dolor después de poco tiempo, aun me afectaba mucho el movimiento la batalla contra Gengar.
- Mi nombre es Aoi, soy la líder del grupo. – Dijo Vaporeon. – Bienvenido seas. – Sonrió finalmente, esta se hizo a un lado y ahora paso Glaceon quien recién se levantaba.
- Mi nombre es Yuki, eres muy bueno, es un gusto conocerte. – Dijo sonriendo también, luego hizo lo mismo que su compañera y le dio paso a Leafeon. – Mi nombre es Midori, ¡Espero que alguna vez tú y yo podamos tener una batalla también! – Dijo enérgicamente, ahora fue turno de Jolteon. – Me llamo Mizuki, será un placer pelear a tu lado. – Sonrió y dio paso a Flareon. – Hola, soy Yume, un placer - dijo un poco sonriendo como las otras y rápidamente se hizo a un lado dejando por ultimo a Umbreon. – Mi nombre es Luna, un placer… - Dijo un poco desganada.
Era difícil creer que eran hermanas, cada una era totalmente distinta. – Deben ser cosas de este extraño mundo… - Supuse y pase de ello por el momento.
- Bien, teniendo en cuenta que tenemos un nuevo integrante, y que es la primera vez que algo así sucede, ¡Deberíamos hacer algo especial! ¿No creen? – Dijo Leafeon, quien me dejo bien en claro en ese momento que era la mas enérgica.
Todas asintieron al mismo tiempo, aunque yo aun tenía mis dudas, Para empezar… ¿Por especial a que se referían? Supuse que no valía la pena preguntárselo, así que decidí limitarme a seguirlas, luego de salir del bosque nos dirigimos hacia la pequeña aldea al pie de las montañas. – Sole creo recordar… - Pensé mientras nos acercábamos poco a poco, al llegar a la pequeña aldea se desviaron por un sendero hacia la derecha. - ¿No estaba el pueblo justo a la izquierda? – Le pregunte en voz baja a Tsuki quien negó con la cabeza. – Veras… Nosotras no vivimos exactamente en Sole, pero si muy cerca, como a 2 minutos de esta, ¿No te lo había dicho ya? – Dijo ella un poco fastidiada. – De ser así no creo recordarlo bien, al menos no me tengo que preocupar por recordar eso. – Pensé sarcásticamente.
El veraniego sol resplandeciente se encontraba en medio del cielo. – Probablemente sean las 12 en punto o algo así. – Dije para mí mismo mientras seguía a las hermanas, luego de varios minutos mas finalmente llegamos, la mayoría de ellas entró rápidamente buscando refugio de lo que para los Pokémon que no son de fuego, es el calor mas intenso característico de la época. Yo por mi parte me tome la molestia de observar detenidamente la casa, desde la parte exterior tenia la apariencia de una antigua mansión, aunque parecía bien conservada era casi imposible pasar por alto la forma en que la estructura fue construida, Tsuki salió a buscarme y me hizo entrar a empujones a la casa antes de que pudiera detallar mas la estructura. - ¡Vamos! No piensas quedarte afuera con ese horrible calor que hace. – Dijo ella mientras me empujaba. - ¡Pero si yo… - ¡Sin excusas! – Me interrumpió ella, supongo que no tuvo en cuenta el hecho de que soy un Pokémon de fuego.
Al entrar a la casa ya todo era totalmente diferente, a pesar de que por fuera tenia la estructura de una mansión, no podía decir lo mismo de por dentro, bueno, no es que fuera un lugar horrible, es solo que el cambio de ambiente era enorme, aunque saltándose ese cambio extremo el lugar en sí era muy acogedor, el Living era muy extenso y todas las paredes estaban pintadas de color amarillo crema, habían algunos cuadros con retratos de alguna de las 7 hermanas, aunque por mas que busque no pude encontrar alguna de Tsuki, al fondo se divisaban unas escaleras a ambos lados, y en el centro un poco mas arriba de estas un retrato de las 7 juntas, también note que la pared del fondo en la que estaban las escaleras ahora era de color azul. – Que extravagante… - Pensé al ver el fondo, en lo personal se veía mucho mejor todo de amarillo crema, pasando de eso, en el suelo había una larga mesa con 8 cojines rodeándola de lado a lado, las Eons [NA: Usare el la palabra “Eons” cuando este refiriéndome a mas de una de ellas.] se sentaron una a una en cada lado de la mesa, y por ultimo Vaporeon en la arriba en el centro, todas me miraban y aunque no era realmente algo intimidante si me sentía enormemente incomodo.
- Esto realmente es incomodo, siento como si estuvieran esperando el momento ideal para matarme. – Pensé antes de tragar saliva, Vaporeon que ahora me miraba con una expresión seria en su rostro hizo un gesto para que me sentara cosa que hice inmediatamente.
Una vez me senté comencé a mirarlas a todas una por una, ahora cada una de ellas me miraba con la misma expresión seria de Vaporeon. – ¿Acaso lo disfrutan? – Pensé molesto mientras volvía a tragar saliva por los nervios.
- Houkou. – Dijo Vaporeon intentando sonar amenazadora a lo que yo inmediatamente retrocedí un poco del susto.
- ¿D-Diga? – Le dije aun asustado, las miradas de todas eran totalmente inexpresivas, excepto la de Tsuki, quien miraba a Vaporeon de tal forma que yo no la pudiera ver.
- Eres nuevo, pero eso no significa que dejaremos pasar por alto todos tus errores, así que si llegas a cometer algún error, por muy pequeños que sea, ¡No tendremos ningún tipo de compasión contigo! – Dijo Vaporeon mirándome furiosa a lo cual nuevamente retrocedí por el miedo.
Unas risas leves comenzaron a pasearse por la silenciosa habitación, poco a poco las risas fueron intensificándose, primero fue Leafeon, quien parecía estar conteniendo la risa desde hace tiempo, después Vaporeon comenzó a reír también, se le daba muy bien actuar. - ¿Qué les pasa a estas chicas? – Pensé aun asustado, por un momento la idea de irme lejos, muy lejos de ahí se cruzo por mi mente, pero ya no podía, además, ¿A dónde iría? Sacudí mi cabeza y ordene mis pensamientos y por sobre todo, me obligue a mi mismo a reír también. El día transcurrió a mi parecer muy tranquilo, cada una contaba historias de algunas de las expediciones que habían tenido, la verdad no podía distinguir si decían la verdad o no, pero si mentían, lo hacían realmente bien, finalmente el día transcurrió casi del todo, Vaporeon primero me indicó como funcionaba todo en este lugar, y luego de eso cada una comenzó a contar alguna que otra aventura, las historias que cada una contaban eran realmente interesantes, finalmente Vaporeon se levantó, indicando que ahora debían hacer otras cosas, esta se dirigió junto con Flareon a la aldea, mientras Umbreon, Leafeon y Jolteon subieron las escaleras, y por ultimo Glaceon salió poco después, dejándome solo con Tsuki.
- Bueno, yo también tengo cosas que hacer, supongo que debes estar desubicado ahora, pero puedes aprovechar para echar un vistazo a los alrededores, puede que hasta encuentres algo interesante. – Dijo Tsuki sonriendo. – Ten cuidado de no meterte en problemas, mañana probablemente visitaremos el pueblo, e intenta regresar en una pieza para la cena.
Tsuki subió sin más las escaleras dejándome a mí en el ahora vacio y extenso Living. – Lo intentare. – Dije en voz baja una vez que ella se fue. – Bien, supongo que será mejor hacerle caso a Tsuki, quizá y si encuentre algo interesante. – Dije para mí mismo antes de dirigirme hacia la salida.
Al salir inmediatamente mire al cielo buscando al sol, se encontraba detrás de mí, prácticamente oculto entre las montañas. – Los días pasan muy rápido últimamente… Ah, solo recuerdo haber tenido dos días. – Pensé antes de buscar hacia dónde dirigirme, del lado izquierdo estaba el pueblo de Sole. – Tsuki dijo que mañana lo visitaríamos, por lo que no vale la pena ir ahora. – Pensé mientras comenzaba a buscar otro lugar, del lado derecho había un sendero que guiaba a una pequeña colina cuesta abajo, por un momento captó mi atención ver que había más allá, pero un extraño sonido proveniente de atrás de la casa llamo aun más mi atención, sigilosamente me dirigí hacia la parte trasera de la “Mansión” me asome un poco y note que había una cueva entre las montañas. – Interesante… - Aquella cueva había captado totalmente mi atención, habían dos enormes piedras a cada lado de la entrada con unos diamantes incrustados en cada una, y un aire helado provenía de la cueva en cuestión.
- Vaya, entonces Tsuki tenía algo de razón entonces. – Dije sonriendo para mí mismo, decidí entrar rápidamente a la cueva para ver que había en esta, dentro de la cueva todo era totalmente diferente, a pesar de estar en medio del verano la cueva estaba totalmente helada, y lo que parecían diamantes eran de hecho varias estacas de hielo. – Como un lugar así puede mantenerse en pleno verano… - Pensé sorprendido mientras me adentraba en la helada cueva.
Luego de varios minutos de caminar finalmente llegue a un espacio totalmente abierto, había un lago totalmente congelado en el centro del lugar, y frente a este había una figura que se confundía con el paisaje, pero que a medida me acercaba le reconocía mejor. – Glaceon… - Me acerque con cuidado a ella, aquí el frío era más intenso, pero por suerte no era lo suficiente para hacerme retroceder, ahora que podía observar bien a Glaceon pude notar que hablaba con alguien, las orejas auxiliares que tenia estaban brillando de forma intensa mientras levitaban en dirección al lago, mas al fondo pude ver una figura de espaldas, tenia un extraño lazo, fue lo único que pude notar, ya que al voltear desapareció en un segundo, y Glaceon me miro algo sorprendida.
- Mmm... la cueva… me llamo la atención un poco, así que decidí investigarla un poco. – Le dije sonriendo nervioso.
- Ya veo… - por un momento pude notar una expresión triste en su rostro, la cual escondió enseguida mirando al lago congelado. - ¿Buscas algo más? – Dijo sonriendo, la verdad para mi sonó como un “Vete de aquí”
- No lo sé… quizá pueda ayudarte en algo, ¿Tal vez? – Le mire mientras preguntaba y ella negó con la cabeza así que decidí entonces irme de ahí.
- ¡Espera! – Dijo ella antes de que me fuera.
- ¿Hmm? – Musité antes de dar media vuelta.
- Esto es un poco incomodo… - Dijo ella dudando. – Por favor, no le digas a nadie sobre este lugar.
- Está bien. - Le dije sonriendo. – Total, no hay nadie a quien pueda decírselo. – Dije antes de retomar mi camino.
Al salir noté que el sol finalmente se había escondido del todo entre las montañas, por lo que la luna al otro lado ya comenzaba a hacer su majestuosa aparición. – Vaya, realmente pasan rápido… - Dije para mi mismo mientras me dirigía de vuelta a la casa, al regresar la mayoría de ellas se encontraban caminando por todo el Living exceptuando a Glaceon por obvias razones y a Tsuki.
Al no tener realmente a donde ir, me decidí a quedarme sentado al lado de la puerta intentando no estorbar demasiado, luego de un rato entro Glaceon, quien antes de dirigirse hacia arriba me miró, no necesitaba ser un sabio para comprender el porqué, pero es que no le he dicho a nadie. – No aun… - Pensé mientras me levantaba para salir.
- ¡Espera! – Tsuki bajó las escaleras y me detuvo antes de que saliera. - ¿A dónde crees que vas? – Preguntó algo molesta. – No importa, sígueme. – Dijo antes de que pudiera responder y de inmediato se dirigió a las escaleras.
- Ah vaya… - No tuve más remedio que seguirle.
Tsuki tomó la escalera del lado izquierdo mientras le seguía, al subir note que ambas escaleras llevaban a lugares diferentes, de este lado solo habían 3 habitaciones, una del lado izquierdo, la otra del derecho y la última al fondo, aquí las paredes eran de color verde, Tsuki inmediatamente se dirigió a la habitación del fondo y entro. - ¡No te distraigas Hou, apresúrate! – Gritó la impaciente Espeon desde la habitación. - ¿Cuál será la prisa? – Pensé mientras entraba a la habitación.
- ¡Bien! Bienvenido a tu nueva habitación. – Dijo sonriendo.
- ¿Eh? – Al entrar comencé a mirar la habitación de lado a lado, las paredes eran de color Lila. – Empezamos mal… - Pensé. Había un cuadro en la pared del lado izquierdo en donde estaba ubicado decidí pasar de el por el momento, también había una ventana enorme que cubría el ancho de la pared y esta se encontraba en la pared del fondo, la cama estaba ubicada a un lado junto a la pared del cuadro, había una pequeña mesa al lado de la cama, me fije bien en la cama, la cama era… ¿Doble? - ¿Por qué es doble? No soy un desastre durmiendo… creo… - Le pregunté a Tsuki.
- Bien… es que… nos toca dormir juntos. – Dijo mirando hacia otro lado.
- … Ah… ¡¿Qué?! Pero si… Pero si… - Intenté decir algo pero luego de pensarlo mejor me quede callado, bueno, no pensaba que me dieran una habitación a mi solo pero… - Bueno, no seria la primera vez… sobreviviré. – Dije ya calmado, aunque Tsuki no parecía igual.
- Bueno, total no es la primera vez, ¿No es así? – Dijo sonriendo, se le daba mal actuar.
Luego de comer decidí salir de la casa por un rato, revise nuevamente detrás de la casa, y la cueva había desaparecido completamente, no habían ni rastros de aquellos diamantes que estaban en la entrada. – Es extraño… supongo que debe ser muy importante para ella para esconderlo así. – Pensé y lo dejé así, quizá es mejor que nadie se entere, regrese a la parte frontal de la “Mansión” y observé al cielo. - …Realmente quisiera saber quien soy, o como he llegado aquí… he tenido mucha suerte al encontrarme con Tsuki… espero que pueda recordar tarde o temprano como llegue a este lugar. – Pensaba mientras miraba al cielo, suspiré y luego mire a mis alrededores, desde aquí se podía observar un poco la entrada de la aldea, habían varios Pokémon caminando de un lado a otro por la aldea. – Ah, también es un pueblo nocturno… - Como la última vez mis orejas se movieron indicando que había alguien acercándose, miré hacia atrás y ahí estaba Glaceon.
- Hola. – Dijo intentando ser amable.
- Hola… Yuki. – Dije dudando, me costaba aprender sus nombres.
Glaceon se acercó para observar el cielo también, varias estrellas estaban pintadas en el y la luna se encargaba de iluminar las praderas del lugar, había un silencio incomodo en el ambiente, quería preguntarle sobre la cueva, pero no sabía si realmente debía. – Con respecto a la cueva… - Dijo Glaceon en voz baja. - ¿Quieres saber que hay dentro? – Dijo Glaceon sin desviar su mirada del cielo.
- … - Dudé por un momento, pero finalmente me decidí a responder. – Sí.
- No le dirás a nadie, ¿Verdad? – Pregunto Glaceon.
- ¿Por qué debería? No lo haré. – Dije, aunque no era algo que realmente me incumbiera mucho, tenia curiosidad de saberlo.
- Un Pokémon… pero este es diferente… ella busca algo, algo que le arrebataron hace mucho, y ahora ella no sale de esa cueva, ella a pesar de todo no odia a quien le robo su preciado objeto.
- ¿Por qué no? – Le pregunte.
- Ella se había enamorado de ese Pokémon, pero este sin duda solo iba tras su preciado objeto, y una vez lo obtuvo, la dejo atrapada en esa cueva prometiéndole que regresaría por ella, pero este hasta entonces no ha regresado, y aun después de tanto tiempo, ella sigue esperando a que el regrese. – Dijo Glaceon con tono de nostalgia, sus brillantes ojos azules estaban perdidos en el cielo.
- … - Yo no sabía que decir, solo mire al suelo molesto, aunque no era algo que me haya pasado a mí, esa historia me causaba tristeza, aun en un mundo que hasta ahora parecía hermoso… ¿Cómo podían haber Pokémon tan crueles?
- No te cuento esta historia porque confíe en ti, es solo que ella me lo pidió, y si ella hace, debe ser porque no eres malo… – dijo Glaceon antes de apartar su mirada del cielo y regresar a casa.
Pasé unos minutos pensando sobre lo que ella me había dicho, me causaba curiosidad saber quién era ese Pokémon, refiriéndome al de la cueva, finalmente me levanté y entré a casa, quizá mañana sea un día pesado.
Al día siguiente…
A pesar de todo era realmente cómodo dormir con Tsuki, bueno, no esperaba que fuera así, después de todo es extraño… aun así la cama era bastante suave y cómoda por lo que el hecho de dormir con ella lo dejé de un lado. Poco a poco el sol comenzó a infiltrarse en la habitación y de un momento a otro los fuertes y molestos rayos del sol veraniego entraron completamente en la habitación interrumpiendo mi pacifico sueño.
- ¡Hou! ¡Hou! ¡Despierta! ¡Es tu primer día de trabajo y ya estas holgazaneando! Debes ser un poco más agradecido con nosotras. – Usualmente la voz de Tsuki era suave, pero para mí, en ese momento fue lo más molesto que pude escuchar, intente evitar sin éxito que los rayos del sol no me dieran directamente en los ojos. - ¡No me obligues a lanzarte por la ventana! – Dijo la molesta Espeon.
- Ya… espera… - Dije con voz característica de alguien somnoliento. – No necesitas recurrir a la ventana. – Me levanté lentamente, aun el cuerpo me pesaba por el sueño, lo que más quería en ese momento era volver a tirarme en la cama. – Bien… ¿Entonces que nos corresponde hacer hoy?
- Nada. – Dijo secamente. – A mis hermanas ayer se les fue la pata con el Sake así que… son un desastre, pero que amable por parte de ellas darnos el día libre. – Dijo riendo sarcásticamente.
- Claro… entonces me despiertas para perder el tiempo. – Le dije molesto.
- Es una forma de decirlo, No me gusta ser la única despierta en casa. – Dijo aun riendo sarcásticamente.
Suspiré molesto, pero ya me había despertado, así que amargarme por eso no lograría nada, Tsuki estaba ahora revisando unas cartas en la mesa, una vez me desperté completamente lo primero que vi fue el retrato de las 7 hermanas, no, eran 8… ¿No eran 7? – Veamos… Glaceon, Leafeon, Umbreon, Jolteon, Flareon, Vaporeon, Espeon y… ¿Un Eevee? No recuerdo haber visto a un Eevee entre ellas. – Dije algo confundido.
- ¿Te refieres a Vee? – Dijo Tsuki. – Ella es la menor de todas nosotras, pero fue la primera en irse de aquí. – Dijo sonriendo. – Debo reconocer que es valiente… al irse sola a recorrer el mundo, es algo que creo que yo no seré capaz de hacer nunca. – Dijo.
- Ya veo… En todo caso… ¿No dijiste que hoy íbamos a visitar la aldea? – Le dije mientras me acercaba a la ventana para observar, el sol que se alzaba sobre el enorme bosque al fondo hacia brillar con sus intensos rayos las verdes praderas. – Al menos sigue siendo un lugar hermoso… - Dije antes de dirigirme a Tsuki nuevamente.
- Bien, entonces mejor vamos a la aldea antes de que se despierten mis hermanas, si aprecias tu estado cardiaco no querrás quedarte aquí para cuando despierten. – Dijo Tsuki mientras abría la puerta, al salir Glaceon y Umbreon estaban despiertas, aunque ellas parecían no haber trasnochado.
- ¿Vas a ir al pueblo? – Pregunto Umbreon. – Si es así entonces yo iré.
- Y yo… - Dijo Glaceon también.
Con cuidado de no despertar a nadie más, los cuatro logramos salir de la “Mansión” una vez fuera, nos dirigimos inmediatamente a la aldea.
- Bien, este es Sole, no es la gran cosa, pero bueno, los Pokémon que viven aquí son muy amables. – Dijo Tsuki sonriendo.
- Puedes explorar el lugar si quieres, no es un lugar muy grande por lo que no te perderás. – Dijo Glaceon.
- Está bien, ¿Y ustedes que harán mientras tanto? – Les pregunté.
- Solo iremos a ver qué trabajos hay en la comisaria Pokémon. – Dijo Umbreon.
- Si… Aoi había dicho algo al respecto, creo que el Sheriff era un Magnezone que se encargaba de colocar avisos sobre los Pokémon problemáticos o algo así. – Pensé intentando recordar la explicación de Vaporeon.
Las 3 Eons se fueron mientras recordaba las explicaciones de Vaporeon, comencé a revisar el lugar mientras caminaba, De veras era un lugar muy pequeño, habían más que todo algunas pocas tiendas del lado derecho, y casas del lado izquierdo, en cada tienda habían varios Pokémon charlando con los encargados y el ambiente era bastante acogedor, continué observando el lugar y entre veces me acercaba a observar que vendían los Pokémon. Mientras caminaba observé a un Gardevoir que se acercaba hacía mi, desde que llegue a la aldea le había visto varias veces, pero a distancia por lo que pensé que no era nada importante. - ¿Le conozco? – Me pregunté a mi mismo en voz baja.
- ¡Hola! – Me saludó ella enérgicamente.
- Ah… ¿Hola? – Le dije, no me agradaba mucho que un desconocido se acercara a mí y me saludara de esa forma, aunque ella era… por alguna razón… se sentía diferente, como si ya le conociera de antes, justo como Espeon.
- Eres nuevo por aquí, ¿verdad? – Continuó ella aun sonriendo.
- Si… eso creo. – Le dije algo nervioso.
- Ya veo… - Dijo ella en voz baja. – Entonces no…
- ¿No qué? – Le pregunte inmediatamente. – No, nada – Se excusó ella.
- Me llamo Natsumi, es un gusto. – dijo ella nuevamente sonriendo.
- Natsumi… yo me llamo Hou. – Dije. – ¿Acaso he escuchado antes ese nombre? Deben ser cosas mías… supongo… - Pensé.
- Bueno Hou, si alguna vez necesitas algo, puedes decírmelo. – Dijo y estiro su mano. - ¿Amigos?
- Vaya que es confianzuda… en todo caso… un amigo mas no me hará daño. – Pensé y me decidí a tomar su mano.
Al momento de tocarle algo extraño ocurrió, un sentimiento extraño recorrió mi cuerpo y sentí como si todo lo que veía comenzara a alejarse poco a poco hasta que todo quedo a oscuras…
Las frías gotas de lluvia caían de un furioso cielo, acompañadas de varios rayos que golpeaban sin piedad a los arboles mientras una silueta corría entre ellos, la fría lluvia caía sobre el sin contemplación, no sabía hacia donde corría, solo sabía que debía correr lo más rápido que podía, cada vez que miraba hacia atrás una densa oscuridad se apoderaba de los árboles, dando la impresión de que se los tragaba en su oscuro e inmenso vacío, estaba demasiado cansado como para poder decir algo, solo podía jadear desesperadamente reuniendo las fuerzas que poco a poco se me iban por correr tanto, y en medio de la oscuridad, unos brillantes ojos azules parecían ir a la par de él. – Estoy demasiado cansado… debo detenerme… pero si lo hago… él… él… Debo seguir corriendo. – junte nuevamente fuerzas para continuar, mire un pequeño colgante con una brillante perla en ella.
Poco a poco todo fue oscureciendo nuevamente, y al abrir los ojos, nuevamente estaba con Gardevoir, ella tenía la misma expresión desubicada que yo, lentamente me soltó y retrocedió un poco. - ¡¿Qué fue eso?! – Preguntó ella confundida. – L-Lo siento, T-Tengo que irme. – Dijo y se fue rápidamente. No tuve tiempo de decir nada, yo también me encontraba en la misma situación… ¿Qué habrá sido eso? ¿Un recuerdo? ¿Fue obra de ella?
- Quizá si fue un recuerdo… - Pensé, no sabía si sentirme triste o aliviado, después de todo… ¿Qué estaría haciendo en un bosque? Y esa oscuridad… que era…
- ¡Hou! – Una voz interrumpió mis pensamientos, probablemente era Tsuki.
- ¿Qué sucede? – Le pregunte antes de dar media vuelta, ahora estaba más confundido que antes, ese probable recuerdo no me ayudaba en nada.
- Hou, es importante, algo malo está sucediendo. – Dijo Tsuki, tenía una expresión seria en su rostro, lo que significaba que era algo realmente importante. – Glaceon y Umbreon regresaron a la casa, y probablemente nos reunamos pronto, así que será mejor que regresemos.
- Está bien. – Dije, aunque aun me rondaba en la cabeza aquel recuerdo, miré hacia atrás buscando a Gardevoir pero esta no estaba por ningún lado. – Que habrá visto ella… ¿Habrá visto mi recuerdo también? – Bueno, pensar en eso no tenía sentido ahora. – Debió haber sido una coincidencia… - Pensé, y esperaba tener razón. – Además ella estaba tan sorprendida como yo, no hay forma de que ella tenga algo que ver… - Finalmente regresamos a la casa, Tsuki entró primero y yo le seguí de cerca.
Ahora la atmosfera en el lugar era diferente, todas estaban sentadas en el mismo lugar que lo habían hecho ayer, pero ahora no habían risas, y Vaporeon estaba leyendo algunas hojas que habían sobre la mesa, Tsuki me hizo señas para que me apresurara a sentar, cosa que hice en inmediatamente.
- Bien… - Dijo Vaporeon mientras apartaba su mirada de las hojas. – Tenemos un grave problema en el bosque, y es cuestión de nosotros hacer algo al respecto. – Continuó Vaporeon conservando su expresión seria.
- ¿Qué es lo que sucede Aoi? – Tomó la palabra Leafeon.
Vaporeon hizo un gesto hacia Glaceon quien enseguida comenzó a hablar.
- Bueno, he estado revisando la tabla de anuncios en la comisaría, Magnezone me entregó una petición especial para Vaporeon y me explico los detalles. – Dijo Glaceon intentando ser clara, aunque podía notar lo nerviosa que estaba. – Recientemente ha estallado una ola de secuestros. – Continuó Glaceon. – Varios Pokémon han empezado a desaparecer desde hace poco, nos hemos enterado de esto gracias a una certera fuente de información. ¿Por qué? Parece que la Guardián del bosque ya no confía en Magnezone, y ha decidido sobrellevar la situación por sí misma. – Glaceon tomó algo de aire antes de continuar. – Según algunos Pokémon que han decidido colaborar, dicen que antes de que ocurran las desapariciones han observado a una figura peculiar, un Pokémon bajo con orejas de conejo, dicen algunos, Aunque aun no estamos del todo seguras si esto es verídico.
- Pero si el bosque no nos ha pedido ayuda, ¿entonces porque nos estamos entrometiendo? – Preguntó ahora Jolteon.
- No podemos dejar que esto siga así, podemos ser diferentes, ¡pero aun así somos Pokémon y tenemos que estar unidos! – Dijo Vaporeon molesta a lo que Jolteon inmediatamente retrocedió.
- Ella tiene razón… tenemos grandes diferencias, pero aun así todos somos… - Sonreí un poco al escuchar las palabras de Vaporeon, sin duda tiene lo que se requiere para ser una líder.
- Lo mejor será que mañana mismo entremos al bosque. – dijo ahora Tsuki. – Pero lo mas probable es que…
- Sí, nos atacaran. – Interrumpió Vaporeon. – Aun así iremos, ¿Alguien no esta de acuerdo? – Ninguna objetó, por lo que Vaporeon continuó. – Muy bien, tienen hasta mañana para prepararse, les daré sus respectivas cosas una vez estemos a punto de partir, también decidiremos los grupos mas tarde. – Finalizó Vaporeon y se levantó.
Suspiré aliviado, la tensión poco a poco comenzó a desaparecer y finalmente me levanté, el resto del día se fue prácticamente en un abrir y cerrar de ojos, hasta yo tuve que ayudarles, y en eso, la noche finalmente llegó. Hoy no decidí salir a ningún lado, estaba demasiado cansado como para salir afuera, así que en lo único que pensaba, era en recostarme para poder descansar.
- Estoy exhausto… y eso que aun no hemos empezado… - Pensé al recostarme finalmente. – Me pregunto… si realmente habrá sido un recuerdo eso que vi… quiero decir… estoy seguro que aquel que corría era yo, pero… - Aun varias dudas volaban por mi mente, quería recordar pero ahora que lo hago solo me confundo mas. – Entonces… ¿Quién soy realmente yo? – Era la pregunta clave para mí, y era algo de lo que probablemente no me enteraría aun.
- Y ahora este bosque en secuestros… ¿Quién podría ser tan cruel como para secuestrar Pokémon? O mas importante… ¿Con que motivo? – Quizá, con un poco de suerte mañana me enteraría, pero después de ese fatídico día… seguramente hubiera deseado que jamás hubiera aceptado.
Muy lejos, en el bosque… un Stantler caminaba por el oscuro bosque, miraba a todos lados intentando cerciorarse de que no había peligro alguno, y entre vistas pudo reconocer a un pequeño Pokémon llorando en un árbol. El Stantler, aun indeciso se acerco al Pokémon, pero al momento de acercarse, pudo sentir como su cuerpo dejaba de responder, y caía al suelo, la figura que hace un momento estaba llorando se levanto, sus ojos eran completamente rojos y brillaban junto a la oscuridad, el pequeño Pokémon comenzó a entonar una leve sinfonía, pero esta era diferente, el dolor y el odio que reflejaba la melodía del Pokémon llegaron a Stantler, y una figura que se encontraba entre las sombras comenzó a acercarse lentamente, conforme al pequeño Pokémon continuaba entonando su sinfonía, el cuerpo de Stantler comenzaba a petrificarse poco a poco, hasta que este totalmente se convirtió en piedra, el oscuro Pokémon que se escondía en las sombras sonrió complacido, y nuevamente desapareció en las sombras, pero esta vez llevándose consigo la estatua de lo que hace unos minutos era un Stantler.
Aun Ninetales y las Eons, no sabían lo que realmente se cernía en ese bosque, y una vez que lo descubrieran, ya no habrá vuelta atrás para escapar, ahora el pacifico verano, mostraría su cruel faceta llena de odio.
Capitulo 3 - Primera Sinfonía del Bosque Maldito.
Había una suave brisa que refrescaba la habitación, y sentía algo suave contra mí, lentamente abrí los ojos, Los primeros rayos del sol aun no llegaban, o al menos no parecía, de hecho todo estaba oscuro aun, Tsuki se encontraba dormida muy cerca de mi, me levante con cuidado de no despertarla, nuevamente tenia aquel rostro angelical que me hacia sonreír, pero no era momento para eso, lentamente camine hacia la ventana, todo estaba aun oscuro, pero la imagen no era para nada tenebrosa, de hecho era digno de hacer un cuadro, la fría brisa recorría mi cuerpo, parecía un helado abrazo, desvíe mi mirada hacia la puerta, la cual vagamente se podía observar con esfuerzo desde la ventana, allí se encontraba Umbreon mirando hacia el cielo, con el mismo cuidado salí de la casa, Umbreon se encontraba bajo el frío e imponente cielo, mirando a la luna con devoción o al menos eso pude notar en sus ojos, las marcas en su pelaje cambiaban a cada momento, primero eran de un dorado brillante, y luego fueron perdiendo el color, hasta formarse un azul, y así cambiaban a cada momento.
- ¿Luna? – Dije, pero realmente no estaba seguro de su nombre, eran tantas y las confundía a veces.
- ¿Mmm? – Umbreon dirigió su mirada hacia mí, sus ojos brillaban bajo la luna, y de alguna forma parecía alguna especie de entidad superior así.
- ¿Estas preocupada por lo que pueda pasar en el bosque? – Dije mientras e acercaba lentamente hacia ella, y comencé a mirar la luna también.
- Es difícil no estarlo… Quiero decir, si algo le sucede a una de nosotras, entonces… - Dijo Umbreon y bajo la mirada.
- No les pasara nada, Ninguna de ellas es débil, y todas saben lo que hacen. Y aunque eso llegue a pasar, entonces todos buscaremos una forma de revertirlo. – Dije y le sonreí intentando animarla, una vez mas, volví a pensar que esto no era lo mío.
- Gracias… - Dijo ella sonriendo, aunque se notaba era una sonrisa forzada, se podía sentir mas tranquilidad en el ambiente.
- Por cierto… Esas marcas… - Le dije mirándolas.
- Uhh… ¿Te molestan? – Dijo ella agachando las orejas.
- ¡No! ¡No es eso! De hecho se ven muy bonitas… ¿Es propio de los Umbreon brillar así? – Le dije, y al momento pude notar cierto brillo en sus ojos.
- Así es. – Dijo ella con orgullo.
- Vaya, es envidiable. – Le dije y volví a mirar hacia la luna.
- Nosotros los Umbreon llevamos un lazo especial con la luna, estas marcas en nosotros son la prueba de ello, y como forma de devoción hacia ella hacemos que brillen junto a la luna. Nadie fuera de mis hermanas lo ha visto, por lo cual se podría decir que eres el primero, y es mejor que lo mantengas en secreto – Dijo Luna y dirigió su mirada hacia la casa. – Bien, entonces es hora de que vayamos a descansar, mañana será tu primera misión, y debes estar preparado. – Sonrió y se dirigió a la casa.
Yo por mi parte decidí quedarme ahí observando la luna un rato mas, el bosque se podía apreciar a los lejos y el brillo de la luna le daba un aspecto tétrico, ¿Qué secreto esconde aquel bosque? Mañana nos correspondía descubrirlo, y he de admitir, eso me daba mucho nervio, estaba por un lado el peso de ser mi primera misión, y por el otro que si fallaba, seria para siempre, podía escapar y dejarlas a ellas a su suerte, al fin y al cabo, nadie me lo impedía en ese momento, aun así, había algo que me inquietaba mucho, y por ese algo, sabia que no iba a abandonarlas, aunque eso significara mi muerte, y quizá por ello, me sentí listo para lo que venia.
Una vez mas el asalto de aquel brillante sol veraniego me había quitado mi dulce sueño, y me había llevado bruscamente al mundo real, sin duda el amanecer era algo de ser apreciado, pero la verdad es que no quería que el sol naciera hoy, y sin duda, las Eons tampoco, Tsuki se había levantado temprano, o al menos eso parecía, estaba en su usual buen humor, pero intentaba no mostrarse indiferente al peso que teníamos encima, aunque Tsuki tenia mas experiencia que yo, sin duda esta también era su “primera misión” en el aspecto de que es muy importante. Lentamente me levante y me decidí a saludarla.
- ¿Ansiosa? – Le dije sonriendo.
- Si, es difícil no estarlo, la aventura prácticamente nos esta gritando que la sigamos, y no importa lo peligroso que sea, ¡estoy lista para alcanzarla! – Tsuki sonrío y miro hacia la ventana. – Tu también debes estarlo, si fastidiamos la misión, Midori no nos dejara en paz por un largo tiempo. – Esta vez parecía seria.
- Esta intentando calmarme, apuesto a que ella esta tan nerviosa como yo, Sabe que si fallamos será para siempre, ahora me corresponde a mi…- Pensé antes de notar la pequeña bolsa que tenia a mi lado. – Tsuki, sobrevivirás no importa que, aunque tenga que entregar mi vida por ello, lo haré. – Dije decidido, quizá no lo pensé muy bien antes de decirlo, pero ya no tenía tiempo de cambiarlo.
- Hou… gracias… - Dijo ella y se sonrojo levemente antes de evadir mi mirada, luego se sacudió y volvió a mirarme. - ¡Bien! No hará falta, porque todos regresaremos, ¿No es así chicas?
- ¡¡Claro que si!! – Gritaron todas mientras se mostraban en la ventana enérgicamente y al darse cuenta de lo que hicieron, quedaron paralizadas en la ventana, parecían un cuadro mal dibujado, y así como aparecieron, se fueron de allí. – ¡Les esperaremos en las afueras del bosque, no tarden!
- Supongo que los viejos hábitos no se pierden fácil – Murmuro Tsuki en voz baja antes de suspirar molesta.
Yo solo pude observarlas sorprendido, ¡¿Cómo diablos hicieron para amontonarse sin que nos diéramos cuenta?! Bueno, ya no importaba, era la hora de comenzar, así que revise aquella bolsa, solo habían un par de bayas y un mapa mal dibujado del bosque, ¿Cómo es que nos encomiendan una misión tan importante y solo nos dan esto? Una vez saliéramos de esto habrá una par de cosas que me gustaría decirle a quien nos dio esto. Luego Tsuki y yo nos reunimos con el resto del grupo en las afueras del bosque, Las Eons exceptuando obviamente a Tsuki, se encontraban discutiendo como repartir los grupos. Vaporeon estaba enseñando el mapa mientras hablaba.
- Bien, tenemos en claro que serán 3 grupos, Dos de 3, y uno de dos, que vendríamos siendo Yume y yo. – Dijo Vaporeon señalando con la pata los límites entre el bosque y la pradera. – Pero con respecto a los otros dos grupos, debemos hacerlo lo mas equilibrado posible, así que… ¿Cómo decidiremos los grupos?
- Jolteon dio un paso hacia delante y comenzó a hablar. - Pues lo mejor seria unirlos basándonos en la afinidad, ¿no creen?, quiero decir, Uniendo a quienes mejor se complementen por debilidades. Un buen ejemplo podría ser… Midori Tsuki y yo. – Propuso Jolteon. – Dejando a Luna, Hou y a Yuki en el ultimo grupo, no creo que vayamos a encontrar algún Pokémon mítico en el bosque, o espero que no, así que seria lo mejor, en cuanto dos grupos se crucen podríamos intercambiarnos ya teniendo en cuenta los Pokémon que encontremos ahí. – finalmente Jolteon dio un paso atrás.
- No esta mal, ¿Qué les parece chicas? – Preguntó Midori.
Nadie se quejo del comentario de Jolteon, por lo que se podía decir que los grupos estaban decididos ya, cada una se alineo de acuerdo a lo que Jolteon dijo, Vaporeon trazó en el mapa de cada grupo la trayectoria que seguiríamos por el bosque para no perdernos, El bosque se veía como antes, parecía que cada árbol estuviera alineado simétricamente para no invadir el otro lado, a la izquierda se podía observar como la fila de árboles seguía a lo lejos, y a la derecha, a lo lejos un lago solitario. Luego mire hacia atrás, Mi grupo, que eran Glaceon y Umbreon estaban hablando de algo que realmente no me concernía, por lo cual lo ignore, en el grupo de al lado se encontraban Leafeon, Tsuki y Jolteon, y frente a nosotros Flareon y Vaporeon, todos teníamos en claro que camino seguir, y todas parecían listas para lo que venia, solo pude suspirar, y desear que todo salga bien. Vaporeon comenzó a hablar nuevamente.
- Bien, entonces vamos a aclarar ciertos detalles que probablemente no entendieron bien ayer, Una vez encontremos al causante de la Sinfonía, no debemos atacarle abiertamente, no sabemos como funciona dicho poder, así que lo mejor que debemos hacer es esperar, debemos mantenernos alejadas por lo menos unos 15 metros de distancia del objetivo. No sabemos realmente cual sea la distancia, pero por la descripción que nos han dado los Pokémon testigos, puedo pensar que no supera los 10-13 metros de rango. Y el Pokémon en cuestión podría ser un Wigglytuff, aunque eso no lo tenemos en claro, al parecer solo lo hace de noche, por lo que al oscurecer, abandonaremos el lugar. – Dijo ella mientras daba media vuelta junto con Flareon. – Les deseo suerte, Confío en que todas y cada una de ustedes es capaz, si llegan a verse demasiado cerca del objetivo, Huyan, no importa que. Y una ultima cosa, si se ven en serios problemas, y no tienen oportunidad de escapar, ya saben que hacer – Vaporeon lo decía con seriedad, y a la vez preocupación en su mirada, pero con dificultad, tuvo que adentrarse en el bosque junto a Flareon, aquel bosque sin duda era tenebroso, a pesar del brillante sol, cernía una sombra interminable en su interior, y luego de que ellas desaparecieran en la sombra.
- Pues yo no se que hacer en caso de que me vea en serios problemas, aunque estoy con Luna y Yuki, así que estaremos bien, Tsuki tampoco estaba mal acompañada, Leafeon parecía una habladora, pero tenia buen carácter, y la determinación es lo que mas se nota en ella. – Pensé mientras miraba los dos grupos.
No paso mucho tiempo antes de que los dos grupos se separaran, El grupo de Tsuki tomo el camino de la izquierda, mientras que el mío siguió el de la derecha, bajo otras circunstancias hubiera sido divertido hacer esto, pero todas llevaban caras serias, y el ambiente era tenso, hasta mis colas parecían temblar del nervio. Miré hacia los alrededores, aquellos árboles parecían monstruos hambrientos, esperando a alguien lo suficientemente tonto como para acercárseles, una vez mas, como en la entrada al bosque, cada árbol parecía alineado, en cada lado, haciendo una pequeña ruta que guiaba hasta el interior del bosque, conforme miraba hacia delante, solo podía observar mas sombras, y los rayos del sol no llegaban por culpa de los árboles, que parecían cubrir el bosque a propósito. La imagen siempre era la misma, mas allá de la primera línea, solo se podían observar más árboles, y aquella tenebrosa sombra creciente que parecía caracterizar a todo el bosque. Luego de caminar siguiendo la línea trazada por largo rato, llegamos a un espacio abierto, sin duda conocía este lugar, era idéntico al lugar donde Tsuki se enfrento a ese Mightyena, Yuki y Luna se recostaron bajo uno de los árboles, gracias a que era un espacio abierto, el fuerte sol daba de lleno en el lugar. Habían varias bayas en el suelo, Luna y Yuki tomaron algunas y las guardaron en su bolsa, Yuki saco el mapa y comenzó a repasar la trayectoria.
- Bien, parece que hemos seguido la trayectoria correcta, es una suerte que esos árboles trazaran esa ruta, si no, probablemente estaríamos perdidos en este momento, Creo que hace mucho tiempo, Vaporeon menciono un antiguo templo que yacía por aquí, no debemos estar muy lejos, pero tampoco muy cerca, seria un buen lugar para investigar, ¿No creen? – Dijo Yuki mientras comía una de las bayas del árbol.
- No es un mal plan, pero, ¿Sabes acaso por donde esta ese templo? – Dijo Luna mientras tomaba una de las bayas del árbol.
- Si, probablemente esta al noreste de aquí. – Dijo Yuki mientras guardaba el mapa. – Entonces empezaremos por ahí.
Tsuki y su grupo continuaban caminando, realmente se sentía desafortunada en ese momento, ¡¿Por qué con Leafeon?! Realmente le gustaría buscar la cuerda que tiene para poder romperla de una vez y así hacer que se callara un buen rato, Tsuki no podía ocultar la cara de tedio y las ganas de callar a Leafeon, pero Mizuki le sonreía a Tsuki pidiéndole paciencia en silencio, si… lo mejor era eso, Esta era una misión importante, y si se dejaba llevar por el momento probablemente fastidiaría al grupo, y a ella misma.
- Mizuki, revisa el mapa, ¿hay algún lugar cercano para descansar? – Dijo Tsuki mientras caminaba, al mirar hacia delante de nuevo, pudo notar un círculo de 20 metros de radio, con un frondoso árbol en el centro que parecía unir a los otros, Midori se sentó en las raíces de aquel enorme árbol y bostezó.
- Vaya que estoy aburrida, pensé que esta misión seria mas entretenida, pero mira que buscar a un Pokémon que solo se esconde, ya estoy muy grande para eso. – Dijo Midori abanicándose con la hoja que tenia por cola.
- ¿Muy grande? ¡Si hasta un Togepi es mas responsable que tu! – Pensó Tsuki antes de intentar decir algo, pero Mizuki la detuvo.
- Como sea, debemos continuar, ¿hay algún lugar en el mapa en el que podamos empezar a buscar? – Dijo Jolteon. – Debe haber algún lugar en especial en el que se pueda esconder.
- Mmmm, si no estoy mal, Creo que hay un lago en el interior mas al noroeste de aquí, muy en el fondo, podría ser un buen lugar para empezar, a mi parecer, ¿No creen? – Dijo Leafeon, por fin había dicho algo de utilidad.
Jolteon se levantó y miro mas allá del enorme árbol, habían dos senderos, uno llevaba al Noreste, y el otro seguía directo al norte, al parecer si querían seguir al noroeste probablemente nos cruzaríamos con el grupo de Vaporeon, y lo mas peligroso era, que tenían que adentrarnos en la sombra fuera de la seguridad del sendero, ahí si que estaban muy limitadas, pero si tenían la suerte de encontrarse con el grupo de Vaporeon, tendrían la oportunidad de librarse de Midori o Tsuki, Jolteon sabia que si no las separaba definitivamente, una de las dos iba a causar un desastre aquí.
- Pues bien, tendremos que tomar el riesgo entonces, ¿No hay nada al norte? – dijo Tsuki mirando a Leafeon.
- Pues…mas al norte, están las ruinas de las que siempre nos hablaba Vaporeon, pero si ella tomo aquel camino, es porque muy seguramente se dirige hacia allá, ¿no creen? – Dijo Mizuki mirando hacia el sendero.
- Pues eso seria mejor, podríamos encontrarnos con Aoi y Yume, quizá hasta podamos encontrar a aquel Pokémon en el templo, y podríamos ayudarlas. – Dijo Midori enérgicamente.
- Bien, entonces lo mejor será que continuemos el sendero hacia las ruinas. – Dijo Tsuki y comenzó a caminar hacia el sendero.
Jolteon y Leafeon le siguieron, la idea de seguir adentrándose en el bosque realmente no era del agrado de ninguna de las tres, de hecho, si fuera por ellas ya hubieran dado media vuelta, pero ellas sabían muy bien que no podían hacer eso. Cada una iba sumida en sus propios pensamientos, tanto así que no pudieron escuchar aquel pequeño chirrido proveniente del cielo, Midori fue la primera en darse cuenta del chirrido, aquella onda iba directo hacia Jolteon. Midori saltó hacia Mizuki, logrando hacer que esquivara aquella onda, y dándole tiempo para vagamente defenderse.
- ¡Midori! – Jolteon miro hacia el cielo, un Scizor salto de uno de los árboles interponiéndose entre el Tsuki, y Jolteon.
- ¡Mphm! ¡Si quieren continuar, tendrán que pasar sobre mí! – Aquel Scizor parecía decidido, lo extraño era que no había razones para atacar.
Se pudo sentir un fuerte temblor en el suelo, y un Golem salio de la tierra, interfiriendo entre Midori y Tsuki ahora, Midori y Mizuki retrocedieron un poco antes de prepararse para pelear, sin duda estaban esperando algo así desde que entraron al bosque, La mirada de Midori era furibunda, y Mizuki tampoco parecía muy calmada.
- Tsuki, adelántate, lo que sea que ellos estén defendiendo, debe ser lo que nosotras buscamos, ¡Apresúrate y busca a Aoi! – Dijo Mizuki.
- Esta bien, ¡tengan mucho cuidado! – Dijo Tsuki y se adentro en aquel sendero que conducía a las sombras.
Scizor dio media vuelta para atacar a Tsuki, Mizuki rápidamente salto sobre Scizor, y se interpuso ahora entre el sendero y el, luego con la misma velocidad comenzó a Cargar electricidad en ella.
- Hoy no es tu día de suerte… - Dijo Jolteon mirándolo desafiante, mientras varios rayos recorrían su electrificado cuerpo.
Conforme el grupo de Hou avanzaba, menos esperanzas tenían de llegar a algún lado, por lo general el paisaje se repetía, los mismos árboles alineados de la misma forma, era difícil decir si habíamos avanzado algo, nuevamente llegamos a un enorme claro en el bosque, donde el sol llegaba vagamente, Luna se dirigió hacia el centro, donde habían 4 árboles a cada lado, y dos senderos tras cada uno.
- Bien, ahora por donde. – Dijo Luna incrédula.
- Esto… lo más probable es que debamos caminar hacia el sendero de la derecha. – Dijo Yuki un poco confundida.
- ¿Lo más probable? – Pregunté ahora incrédulo también.
- ¿Se encuentran perdidos? Sin un rumbo fijo en este bosque siniestro que solo los hunde en su mar de sombras. – Dijo un Gallade mientras salía de entre los árboles al norte. – Permítanme guiarles al camino de la perdición, ¡yo os daré su merecido castigo! – Dijo Gallade y adopto una pose de esgrimista.
- Je, no seas tan rudo con nuestros invitados, permíteme ayudarte a enseñarles una lección que jamás olvidaran. – Ahora quien decía esto era un Roserade, que bloqueaba el sendero a la derecha. – Es lo menos que puedo hacer por Pokémons como ustedes.
- ¿Quién necesita lecciones? ¡Vamos a encargarnos de ellos de una vez! – Un Grumpig salía del sendero por el que había llegado el grupo de Hou.
- ¿Eh? ¿Quienes son estos payasos? ¡Estorban, Fuera! – Grito Luna molesta.
- Solo llámanos Guardianes. – Dijo Roserade orgulloso.
- Claro, hay que preservar la estupidez hasta en el bosque. – Dijo Yuki mientras se dirigía hacia el sendero libre.
Yuki y Luna siguieron su camino, pero en un momento, Grumpig y Roserade ya estaban entre ellas.
- Déjanos pasar… - Dijo Luna calmada.
- Si sabes lo que es bueno para ti lo harás. – Dijo Yuki también calmada.
- Me temo que no podemos dejarles hacer eso. – Dijeron Grumpig y Roserade.
- Hou… adelántate. – Dijo Luna. – Las cosas aquí se van a poner un poco pesadas.
- De acuerdo. – Aquella voz calmada de Luna solo pudo intranquilizarme mas, lentamente camine hacia ellas, Pero en ese momento…
- ¡Hacia arriba! – Grito Luna.
Gallade no había perdido el tiempo, y había saltado sobre mí usando Garra nocturna, solo pude ver su brazo de espada cayendo sobre mi, y retrocedí saltando para esquivarlo. Yuki aprovecho el momento y ataco a Roserade usando Rayo hielo, este lo esquivo rápidamente, Luna dio media vuelta y en ese mismo momento ataco a Grumpig con bola sombra, Este uso su cola para saltar, y en un segundo, todos nos encontrábamos esparcidos por el campo de batalla, cada uno se encontraba pendiente del movimiento del enemigo, no había cabida para errores y un segundo podría ser la estocada final de alguno.
- ¡Vete! ¡Debes seguir tu camino hasta el templo! – Una voz ajena a mi pensamiento resonaba en mi mente.
- ¡No puedo! Gallade esta en el medio, y no puedo abandonar a Yuki y Luna. – Pensé, esperando que aquella voz lo hubiera escuchado.
- Ya veo, yo las ayudare entonces. – Dijo la voz en mi mente.
De un momento a otro Gallade salio disparado hacia uno de los árboles, el cual resonó en “armonía” con los dos árboles a su alrededor, Un Gardevoir apareció de la nada frente a mi, su cuerpo emanaba un brillo que parecía místico, y que se esparció al tocar el suelo.
- Hay algo mas adelante, algo que debes enfrentar tu solo. – Dijo aquella Gardevoir en voz baja. – Corre, tú debes evitar la tragedia sombría que se cierne sobre este bosque, hay algo diferente en ti, y aun no puedo descifrarlo, por ello, tu debes ir. – Gardevoir por un momento me miro, y luego desapareció de la misma forma, y reapareció cerca de Gallade. – Ha habido un cambio de papeles, yo seré tu oponente ahora. – Dijo Gardevoir sonriendo.
- Tú… Como te atreves… - Dijo Gallade gruñendo mientras se levantaba con dificultad.
- No hay tiempo que perder, ¡Vete ya! Por el sendero de la Derecha. – Volvió a decirme Gardevoir en mi mente.
- ¡Yuki! ¡Luna! Debo seguir, hay algo importante mas adelante, tengan mucho cuidado, ¡Las veré en el templo! – Dije y tomé el único sendero libre.
Las orejas de hielo de Glaceon lentamente se alzaron, y un aura brillante cubrió a Glaceon, Umbreon y a Gardevoir. Poco después de eso Umbreon saltó muy alto y comenzó a reunir energía oscura en su hocico.
Pulso Umbrío. – Un rayo de energía oscura salió disparado de su hocico hacia Grumpig, quien lo esquivo con dificultad debido a que la energía que emanaba del ataque era enorme. - ¡¿Cómo logre eso?! – Umbreon parecía tan sorprendida como Grumpig, quien recibió parte del rayo.
Tsuki seguía corriendo lo mas rápido que podía, sabia que si seguía tarde o temprano se iba a encontrar con el causante de toda esta revuelta, había un pequeño riachuelo que corría en medio del camino, Tsuki saltó hacia el otro lado y se detuvo un momento para beber un poco de agua. Luego miro a sus alrededores, nadie le seguía, se calmo por un momento y miro el sendero, solo podía ver mas sombras a cada paso. Midori y Mizuki estarán bien, se sacudió la cabeza y luego continuó, luego de poco llego a un enorme espacio abierto, donde se podía observar al fondo una roca que sobresalía como si fuera un pico, y rodeado de el, varias plantas y bayas. Pero en ese mismo momento se pregunto, ¿Dónde estaban todos los Pokemon? En realidad no había visto ninguno desde que entraron al bosque, no había nada, solo sombras.
- Tú eres de ese grupo, ¿no es así? Ustedes están causando todos estos problemas. ¡¿No es así?! – Dijo una figura que se alzó en aquella roca que parecía un pico, Tsuki sintió un aire congelante en el ambiente, hacia mucho frío a pesar del sol, pero aun así, miro a la figura que le reclamaba.
Era un Pokémon de aspecto místico, sobre su cabeza llevaba una figura que parecía un diamante, y hasta cierto punto se podía confundir con una corona hecha de hielo, había dos lazos que recorrían su largo cabello de color púrpura y parecían sus colas. Su cuerpo era parcialmente de un color azul brillante, y había varias marcas blancas a sus costados, un aura brillante recorría su cuerpo, y de alguna forma inspiraba tranquilidad, pero su mirada furibunda estaba puesta sobre Tsuki, quien retrocedió por el miedo.
- Me llamo Suicune, el viento del norte, y la guardiana de este bosque, ¡aquellos que se atrevan a alterar la calma recibirán toda la ira del poder del hielo! – Suicune salto de aquella roca y al tocar el suelo todo se congelo, el aire era helado y Tsuki retrocedió otra vez.
- ¡¿Qué es esto?! Este frío… Ese Pokémon esta sobre mi nivel, ¡No puedo vencerle! – Dijo Tsuki y retrocedió una vez más. Y dio media vuelta para escapar, Suicune piso con fuerza el suelo, y varias estacas de hielo cubrieron la única ruta de escape. – Hermanas… no… no puedo… ¿Qué debo hacer? – Tsuki miraba asustada a Suicune.
- Es hora de acabar con esto, ¡En Garde! – Dijo Suicune que estaba lista para luchar.
Hou corría lo mas rápido que podía, sus colas estaban tan agitadas como el, y aquella llama azul que parecía viva en la punta de sus colas, estaba brillando, se podía divisar una luz al fondo del sendero, había notado que las sombras habían comenzado a desaparecer gradualmente conforme se acercaba. Había un jardín en aquel lugar, donde se podían ver varias flores rodeando todo el lugar, y mas allá las sombras se podían divisar, pero muy lejos, en el centro había una estatua, por alguna razón me sentí atraído a aquella estatua, La estatua reflejaba a un Pokemon parecido a un Lapras, pero este era diferente, no tenia aquel casco en su lomo, era considerablemente mas pequeño y su rostro llevaba dos lunas crecientes a cada lado, de hecho, su rostro mismo parecía una luna creciente también, además llevaba dos lunas crecientes que podría considerar sus alas y sus patas, estas parecían mas bien auras, había aparte una gema enorme en su frente, que de alguna forma me recordó a la pequeña gema que tenia Tsuki, a pesar de ser una estatua, el aura que emanaba era tranquilizadora. Habían unas insignias escritas bajo la estatua que decían claramente: “Cresselia, la balanza del orden.”
- Cresselia, ¿huh? – Mis colas se levantaron bruscamente, y por instinto mire hacia arriba, una bola enorme de energía iba directo hacia mi, por alguna razón pude sentir un aura de odio en aquella esfera. La esquive saltando a un costado, aunque me costo, puesto que era muy rápida, y después de eso inconscientemente grité. - ¡¿Quién hizo eso?! – Mire hacia atrás, arriba, entre los árboles, un Pokemon misterioso me miraba con sus ojos llenos de furia.
- ¡Tú eres quien esta destruyendo el bosque lentamente! ¡¿Ahora has venido a molestar a Cresselia?! Devuelve todo a la normalidad o sufrirás el poder de mi Aura Esfera. – Aquel Pokémon salto del árbol y cayó de rodillas frente a la estatua de Cresselia pero lo había hecho a propósito, a modo reverencia, luego se levanto y se dirigió hacia mí. – Soy el guardián del aura, Lucario, ¡Aquellos que se atrevan a intentar destruir la balanza serán castigados por mi Aura Esfera! – Y diciendo esto salto hacia atrás creando una esfera en ese momento.
Las cosas definitivamente estaban fuera de control ya, Aquella misión de capturar al Pokémon causante del problema nos convirtió en el problema, y ahora Lucario me quiere eliminar, si las cosas siguen así, no podremos salir de aquí con vida, poco a poco sentía como si la tragedia se acercara lentamente. El bosque pronto se teñiría de sangre. Capitulo 4 - Segunda Sinfonía del Bosque Maldito.
Lucario tenia su Aura esfera lista, la furia que reflejaba su mirada sin duda significaba que no iba a terminar hasta matarme, ya no había tiempo para explicaciones, ni siquiera para pedir piedad si fuera el caso, aquel Lucario estaba cegado por una inmensa ira, y desde luego no escucharía ningún argumento.
- En otras palabras… debo luchar para demostrar que soy inocente. – Pensé antes de levantarme. – Muy bien, que sea así Lucario. – Dije y me prepare para luchar.
- El ganador será el que lleve la verdad consigo. – Dijo Lucario.
Ya era el momento, Lucario retrocedió de un salto y comenzó a lanzar su Aura Esfera hacia mi, yo por mi parte le esquive rápidamente saltando hacia un costado, y en ese momento impulsándome de mis colas para saltar hacia Lucario, Este quien aun estaba en el aire preparó rápidamente su Aura esfera y la lanzo contra mi, no tuve mas opción que contraatacar con mi lanzallamas para evitar el impacto, ambos caímos en el mismo lugar en el que habíamos comenzado, frente a la estatua de Cresselia que observaba impasible.
- ¡Mphm! He de admitir que tienes algo chico. Pero no será suficiente. – Dijo Lucario, y en eso desapareció como un Ninja.
Para mi sorpresa, a los pocos segundos apareció detrás mío, y rápidamente me pateo haciéndome caer estruendosamente en el suelo, en ese mismo instante volvió a desaparecer, y apareció frente a mi, golpeándome con fuerza, y haciéndome ir a parar estruendosamente en una de las filas de árboles.
- Ngghhn… - Pude sentir algo de sangre saliendo de mi hocico, ¡¿Como pudo conseguir tanta velocidad en un segundo?!
- Hehe… Como te sentó mi velocidad extrema. – Lucario me sonreía desde donde hace unos momentos me encontraba, antes de ser lanzado hacia el árbol.
Lucario realmente era rápido, y probablemente si seguía así, en cuestión de segundos podría acabar conmigo, lentamente me levante, realmente me había golpeado con fuerza, y yo no me iba a quedar así.
- N...No te creas, acabamos de empezar. – Dije confiado, aunque la verdad era que no lo estaba ni un poquito.
- ¿Piensas que puedes igualarme? Iluso, lo repetiré una vez más. Devuelve todo a la normalidad y abandona este bosque, o te castigare como lo mereces. – Lucario nuevamente se torno serio.
- Yo no soy el causante de… - ¡¡Mentira!! – Lucario no dejo que terminara de hablar, lo cual confirmo que no iba a escuchar explicaciones. Y había algo diferente… Lucario no se había movido de allí ni un minuto, pudo haber acabado conmigo en ese momento.
Luego de eso Lucario levanto su pata señalándome, y cerró los ojos, pude notar vagamente como su aura crecía, me levante rápidamente, listo para atacar, salté hacia el otro lado, aprovechando que Lucario estaba concentrado, rápidamente Lucario comenzó a liberar Aura esferas de una forma diferente, ya no necesitaba generarlas con las dos patas, me refugie detrás de la estatua de Cresselia, si quería salir victorioso, tendría que llevar a cabo una estrategia, Por alguna razón Lucario podía detectar mi posición sin necesidad de verme, y eso era una desventaja considerable.
- El dijo que era el Guardián del Aura, así que lo que detecta es mi Aura, en ese caso… - Pensé mientras Lentamente me asomaba, Lucario estaba esperando que saliera, era normal, Lucario no atacaría la estatua de Cresselia bajo ninguna circunstancia.
- Sal de una vez, o iré por ti. – La voz de Lucario resonó en mi mente.
- ¡¿…Eh?! – Por un momento, aunque fue pequeño, pude escuchar una voz que no era la de Lucario en mi mente, no pude entender muy bien lo que decía, pero probablemente Decía. – Libérame… - Aquella voz resonó en mi mente una vez mas, definitivamente no era de Lucario, era una voz femenina, que por un momento hizo que mirara la estatua.
- ¡Que esperas! ¡Muéstrate! – La voz de Lucario en mi mente me hizo entrar en la realidad una vez mas, quien quiera que sea, tendría que esperar, después de todo, no puedo liberarle si estoy muerto.
Finalmente decidí salir de la estatua, si iba a morir, no importaba, lo seguro era, que no iba a dejar que les fuera tan sencillo, Salté al frente de Lucario, quien ahora me miraba mas molesto que antes.
- Ya estoy cansado de esto, no pienso morir en este bosque. – Le dije decidido, ya no me importaba si era más fuerte o no.
- Me parece bien. – Dijo Lucario.
Una vez más volvió a desaparecer, probablemente era lo que pensaba, aun no tenia idea como le iba a hacer frente a su velocidad, pero debe haber algún contra efecto en usar ese ataque.
- Hay cosas más allá de lo que ves, busca el mundo desde otra perspectiva, tu alrededor es mas de lo que tus ojos te pueden mostrar. – Aquella voz femenina volvió a resonar en mi mente. – Mas de lo que mis ojos me pueden mostrar… - Lucario en ese momento apareció a mis espaldas, Inconscientemente mire hacia atrás, pero solo pude sentir como me enviaba a la fila de árboles en la que el hace unos segundos se encontraba en frente.
Me levanté con dificultad una vez mas, Lucario adopto la misma posición de cuando uso Velocidad Extrema la primera vez, definitivamente tenia un significado. Lucario comenzó a lanzar Aura esferas hacia mí, pero estas eran diferentes. Ahora que lo notaba, estas eran más lentas.
- Ya entiendo, Lucario adopta esa posición solo con un objetivo, Velocidad Extrema es un ataque que maximiza su velocidad, y llega a ser tan rápido que al terminar queda desorbitado, es bueno, el merito de calcular el tiempo exacto para golpearme… sin duda no es alguien de tomarse a la ligera el punto es que Lucario se concentra para poder recuperar el sentido de ubicación, y usa las Aura Esfera ya que estas persiguen el aura. – Sin duda el pensamiento mas brillante que he tenido, y de ser así, entonces había encontrado una falla en Velocidad Extrema, el problema era, ¿Cuántas mas podría soportar? – Cuantas mas… - Pensé.
Los ataques de Lucario poco a poco se hacían mas rápidos, eso solo podía significar que ya se estaba reestabilizando, si quería acertar un golpe tendría que moverme rápido, comencé a correr rodeando la estatua de Cresselia, pude notar que Lucario movía con dificultad su pata, sin duda era el momento indicado. Me lancé hacia Lucario desde uno de sus costados, y le ataque con mi Lanzallamas, Lucario abrió los ojos en ese mismo momento e intento esquivar el ataque, por suerte para mi, le dio de lleno lanzándolo hacia la fila de árboles al lado derecho de el.
- ¡Bien! Si sigo así será un combate más o menos equilibrado. – Pensé confiado.
- Se acabo… - Dijo Lucario molesto. – Ya no estoy molesto… ahora estoy furioso. – Su aura comenzaba a expandirse por el jardín, el cual fue afectado por la pelea. – Se acabaron los juegos, esta vez, terminare contigo de una vez. – Cruzo sus brazos en X enseñando sus afilados y brillantes pinchos, los cuales podría asegurar, son cortantes. – Tu muerte regresara la paz a este bosque, ¡Y yo seré quien haga justicia!
- Genial, ahora esta más furioso, Creo que las cosas no serán tan fácil como pensé. – Me dije a mi mismo.
Tsuki finalmente se había decidido, si no seguía adelante y detenía a Suicune, entonces sus hermanas serian las siguientes, Aun así, el frío desbordante y el poder que emanaba Suicune no le inspiraban confianza en que lo lograría. Suicune le miraba imponente, esperando una respuesta de Tsuki.
- Lo repetiré por ultima vez, ¿Eres tu quien desapareció a todos los Pokemon y cubrió al bosque en sombras? – Dijo Suicune seria, el frío se hacia cada vez mas fuerte, y los ojos de Suicune parecían iracundos. – Responde… o me veré obligada a eliminarte para averiguarlo.
- Y...Yo… - Intento decir Tsuki, el frío realmente le impedía decir algo, y el miedo que le inspiraba Suicune era otro impedimento mas grande.
- Ya veo… no piensas responder… - Suicune cambió su mirada a una triste por unos segundos, casi no se pudo notar. – Entonces tendré que eliminarte para devolverle la paz a este bosque. – Dijo Suicune de alguna forma calmada.
Suicune saltó hacia Tsuki, y ella con dificultad pudo hacerse a un lado, el miedo y el frío le dificultaban caminar. Tsuki intento calmarse y corrió hacia el otro lado, Suicune dio media vuelta y miro a Tsuki, luego comenzó a aspirar el aire congelante formando una pequeña aurora en su hocico.
- Esta preparando su ataque. – Pensó Tsuki y dio media vuelta. – No podré evitarlo así, tendré que contraatacar. – Tsuki comenzó a concentrar su energía psíquica en la gema, esperando a que Suicune lanzara su ataque.
Suicune lanzó su Rayo Hielo hacia Tsuki, esta al mismo tiempo contraataco usando Fuerza Psíquica, el choque de ambos ataques provoco que se formara un enorme pico de hielo parecido al que estaba detrás de Tsuki. Suicune no perdió el tiempo y comenzó a preparar su ataque nuevamente, el miedo aun mantenía abatida a Tsuki, ella uso Fuerza Psíquica, pero inconscientemente para defenderse.
- No tiene sentido ya, debo vencer a Suicune para escapar de aquí. – Tsuki comenzó a concentrar su energía psíquica en su gema, cubriéndola con un manto de energía. – Paz Mental… - Tsuki finalmente se había decidido.
Suicune disparo otro Rayo Hielo hacia Tsuki, esta desesperadamente saltó hacia un costado para evitar el impacto, luego de ello corrió hacia Suicune, pero Suicune ya le estaba esperando, esta comenzó a preparar otro Rayo Hielo, y a medida que Tsuki se acercaba, se podía notar una enorme diferencia en este, Suicune estaba usando mas fuerza en este.
- Es ahora o nunca, si Suicune acierta un Rayo de Hielo en mi, se acabó. – Pensó Tsuki y rápidamente saltó hacia Suicune y se impulsó del lado de su cola.
Suicune estaba a punto de disparar su Rayo Hielo hacia ella, a esta distancia era un golpe más que certero, pero si Tsuki lograba golpear a Suicune, entonces tendría la oportunidad de desestabilizarla, Un helado viento corrió entre las dos contrincantes, y ambas sufrieron la misma sensación: Dolor. Tsuki cayó nuevamente del lado de la roca, sus dos patas delanteras estaban congeladas, pero el impacto con el helado piso las libero, por el otro lado Suicune había caído en el suelo, creando un pequeño hueco en el hielo sobre el que ella se encontraba, se podía notar algo de sangre caer por su rostro, y aquella “corona” en su cabeza había perdido de alguna forma su brillo gélido.
- Ugh… eres buena… usar mi rayo hielo para tu beneficio… aun así, también te ha costado a ti. – Dijo Suicune, que por alguna extraña razón, sonreía.
- Heh… ¿Sueles dedicarle cumplidos a tus enemigos? O soy un caso especial. – Dijo Tsuki sonriendo de la misma forma.
- Tal vez… - Suicune cerró los ojos, era obvio que esta vez tenía algo más en mente.
El “diamante vacío” sí se le podía considerar así, de Suicune comenzó a brillar gélidamente una vez más.
- Quizá te subestime, pero no mas, es hora de jugar en serio. – Suicune parecía sonreír confiada una vez más, y poco a poco se podía sentir como la temperatura decrecía. Y extrañamente, el cielo comenzó a nublarse lentamente, Suicune aprovechó y lanzó un fuerte Aullido, pero este era diferente a cualquier aullido que haya escuchado o visto antes, de su aullido salía nieve y pronto una ventisca cubrió el lugar.
Por otro lado, muy atrás de donde Suicune y Tsuki se enfrentaban, estaban Leafeon y Jolteon enfrentando a Scizor y Golem, aquella pelea ya tenia tiempo de haber empezado, ambos bandos se encontraban ya exhaustos, aun así, ninguno daba señales de cansancio al otro. Leafeon y Flareon se encontraban del lado de un sendero, probablemente por el que Tsuki escapo, mientras Scizor y Golem se encontraban al otro lado.
- Mizuki, si seguimos así no aguantaremos mucho, lo sabes. – Dijo Leafeon en voz baja a Jolteon.
- Lo se, pero no se me ocurre nada para vencerlos. – Dijo Mizuki también en voz baja, mientras intentaba pensar en como atacar. - … Podría ser que… - Mizuki retrocedió lentamente y le dijo a Leafeon en voz baja. – Usa Rayo Solar.
- No puedo… toma mucho tiempo y podría… - Dijo Leafeon en voz baja, Mizuki le miro a los ojos, sin duda tenia un plan, así que no tuvo mas remedio que asentir con la cabeza.
Leafeon retrocedió de un salto y miro al cielo, varias nubes se estaban formando pero el sol aun resplandecía, lo más probable es que solo tuviera una oportunidad de usar el Rayo solar, La luz solar comenzó a caer como un polvo brillante sobre las hojas en las orejas de Leafeon, y lentamente una enorme esfera comenzó a formarse en su hocico, A Scizor y a Golem no les tomo mucho tiempo darse cuenta, Scizor se dirigió primero hacia Leafeon, puesto que Golem probablemente no llegaría a tiempo, pero había olvidado un detalle importante, Jolteon en un momento le había interceptado y rápidamente dos ondas electrificadas golpearon a Scizor paralizándolo, Golem intentó moverse pero era demasiado lento, y Jolteon tampoco había perdido el tiempo, ya tenia su Electrocañon listo y no dudo ni un segundo en disparar a Scizor, enviándolo totalmente debilitado al sendero oscuro, Golem miró a Scizor y luego furioso miro a Jolteon, quien sonreía, Golem se dirigió hacia Jolteon, y esta quien aun sonreía muy confiada, salto hacia un costado, El Rayo Solar de Leafeon estaba listo, y ella no perdió el tiempo en lanzarlo, el Rayo Solar golpeo directamente a Golem debilitándolo y arrastrándolo hacia Scizor y de paso haciendo que ambos desaparecieron en el sombrio sendero.
- Ja, predecible – Dijo Leafeon sonriendo.
- No hay tiempo que perder, debemos alcanzar a Tsuki. – Dijo Jolteon, mientras daba media vuelta y corría hacia el sendero.
- Claro, entendido… brrr… ¿no hace algo de frío? – Dijo Leafeon siguiéndole.
Una silueta se movía entre las sombras que generaban los árboles, sus movimientos eran silenciosos, y parecía moverse a la par del viento, aquella silueta miraba complacida la oscuridad del bosque, en el cielo, las tormentosas nubes finalmente habían cubierto el sol, y una gélida brisa comenzó a abrazar lentamente al bosque, solo era cuestión de tiempo para que comenzara a llover, y la oscuridad comenzó a dificultar el campo de visión, las sombras lo cubrían casi todo. – Es perfecto. Que comience la cacería. – Dijo una voz siniestra mientras recorría el ahora frío bosque.
- ¿No crees que es extraño? – Dijo Mizuki mientras corría a la par de Leafeon. – Este viento… por alguna razón se siente diferente a la brisa de tormenta. – Jolteon se detuvo y comenzó a mirar a su alrededor.
- Ahora que lo mencionas… si, es muy extraño… Este viento… - Dijo Midori que ahora también parecía preocupada. – Debemos alcanzar a Tsuki, ella es la única que puede contactar a Luna.
Mizuki y Midori miraron al cielo, por alguna razón la oscuridad que ahora cubría al bosque les incomodaba, el bosque tenia una inquietante aura de silencio, no habían Pokemon en ninguna parte, solo aquellos que les atacaron por sorpresa. En la otra parte del bosque todavía la pelea continuaba entre el grupo de Yuki y el de Roserade. Los 3 integrantes de cada grupo peleaban a distancia, ninguno se interponía en el camino del otro, y ya ambos mostraban fatiga.
Roserade y Glaceon estaban frente a frente, ambos se encontraban cansados y se podría decir que a la par, Roserade levanto sus “manos” y las cruzo en X, lanzando Hoja mágica, Glaceon rápidamente dio media vuelta y contraataco con Aqua Cola, lanzando las hojas hacia uno de los árboles destruyéndolo. – Tch… a este paso, no podré seguirle el ritmo a Roserade, debe haber una forma de vencerlo definitivamente, ¡Y rápido! – Pensó Glaceon, en ese momento sus labios dibujaron una leve sonrisa.
- Ja, vaya que eres débil, tus ataques son pobres. ¿No tienes algo mejor? ¡Eres un perdedor! – Dijo Glaceon, que intentaba hacer enojar a Roserade.
- Grrr. No esperaba tener que llegar tan lejos con una niña, pero no me dejas opción, si la muerte es lo que buscas, permíteme ser quien te guíe a ella. – Dijo Roserade quien rápidamente saltó al cielo, intentando demostrar su belleza al parecer.
Lentamente empezaron a caer gotas de lluvia, pronto llovería con mucha fuerza, Roserade sonrío complacido y alzó sus rosas al cielo ahora lluvioso, una enorme bola de agua comenzó a formarse hasta convertirse en lo que parecía un meteorito, Roserade sonrío una vez mas. – Muere. – Dijo antes de lanzar la meteorobola hacia Yuki, esta quien parecía totalmente confiada susurró en voz baja algo, poco antes de ser golpeada por la meteorobola. – Heh, descansa en paz. – Roserade sonrío, pero a los pocos segundos su sonrisa desapareció mientras era golpeado por su propia meteorobola, haciéndolo caer lejos en la sombra del bosque, pronto Grumpig y Gallade le siguieron, Yuki miro a Luna y a Gardevoir quienes sonreían triunfantes, y también sonrío, luego se acerco a ellas.
- Bien hecho… gracias Gardevoir. – Dijo Yuki mientras se acercaba. - ¿Cómo te llamas? – Pregunto Yuki.
- Mi nombre es Natsumi, es extraño que no me reconozcan, después de todo también vivo en la aldea. – Gardevoir sonrió.
- Vaya, no debes salir mucho, es extraño que no conozcamos a alguien de la aldea, en fin, te agradecemos tu ayuda. ¿Buscas algo en el bosque? – Dijo Luna.
- La sombra de este bosque, no es una sombra común, hay una poderosa fuerza oscura corrompiendo al bosque, ¿No es extraño que no hayan Pokemon alrededor? A excepción de estos que nos atacaron. – Dijo Natsumi mirando preocupada la creciente oscuridad entre los árboles.
- Bien, debemos continuar, sea lo que sea que esta pasando en el bosque, esta de alguna forma conectada con la misión que nos corresponde aquí. – dijo Yuki. – Si lo que dices es cierto, entonces lo mejor será que permanezcamos juntas, ¿te parece? – Dijo Yuki mientras se dirigía al sendero por el cual Hou se fue. – Y también debemos seguir a Hou.
Las tres comenzaron a caminar, pero se detuvieron enseguida, una melodiosa voz comenzó a cubrir el enorme bosque, aquel canto harmonioso llevaba, por alguna razón un aire de desesperanza y dolor, era una harmoniosa canción que reflejaba un profundo sufrimiento, lentamente las sombras comenzaron a cobrar fuerza, hasta impedir que se pudiera ver mucho. Las sombras habían tomado el control del bosque, y aquella canción se hacia mas fuerte cada segundo.
Lucario estaba sorprendido, y a la vez muy molesto, miro nuevamente a Hou, solo para comprobar que todavía estuviera ahí, luego rápidamente se acerco a el, colocando el pincho de su pata en el cuello de Hou.
- ¡Tú! ¡Como es que…! – ¡Escucha Lucario! – Le interrumpí. - mírame con tu aura, no hemos venido a destruir el bosque, ¡Estas equivocado! debemos apresurarnos, a este paso no habrá bosque pronto. – Le dije, esperaba que Lucario hubiera finalmente comprendido, ¡necesitaba algo de colaboración por favor!
- … - Lucario cerró sus ojos y al momento los abrió. – Tienes razón… Mphm… aun así, ¿Qué piensas hacer al respecto? Puedo sentir ese aura oscura consumiendo poco a poco el bosque… no, esta vez lo esta consumiendo totalmente, ¿Crees que aun haya un modo de salvar al bosque y a los Pokemon perdidos? – Lucario cerró los ojos resignado y cruzo sus brazos.
- … Tiene razón… quizá… ¿quizá hemos llegado muy tarde ya? – Pensé. Una vez más, aquella voz femenina entro en mi mente. – Libérame… - Aquella voz parecía sufrir. - ¿Cómo puedo ayudarte? – Pensé esperando que ella me escuchara. – El Pokemon que lleva consigo la balanza del Caos tiene un amuleto de luna creciente, tráelo a mí. – Me dijo la voz. - ¿Cómo lo voy a atraer? – Le pregunte. – Se esconde en el templo, también deben liberar a la entidad de la emoción Mesprit. ¡Apresúrense! El tiempo se agota y pronto el bosque se petrificara. – La voz se hacia mas distante hasta desaparecer, luego de ello mire a Lucario. – Lucario, ¿Quién es la entidad de la emoción?
- Es Mesprit, vive en este bosque, usualmente lo ronda todo el tiempo, pero… al parecer desapareció con el resto de los Pokemon, con su desaparición, el bosque se hizo sombrío. – Lucario miro la estatua de Cresselia. – Mesprit solía vivir en un lago bajo el templo. – Termino.
- Debemos dirigirnos hacia allá, no hay tiempo que perder. – Le dije. – Llévame hasta ese lugar.
- De acuerdo, sígueme. – Lucario se dirigió al sendero que nos devolvía a las sombras. – Intenta seguirme el paso, y no te distraigas, si te pierdes en este bosque sombrío te encontraras con “el” – Dijo Lucario, pude notar una expresión sombría al decirlo.
- ¿Quién es “el”? – La verdad no esperaba que respondiera, aun así, valía la pena preguntarlo.
- Es quien “ella” buscaba, al final le encontró, pero… - Otra vez su expresión se torno sombría. – Intente ayudarle, pero “el” era fuerte, y “ella” se sacrifico para salvarme, por ello… - Lucario cerro su puño con fuerza. – No descansare hasta devolverle la vida a Cresselia.
- ¿Cresselia? Entonces… - Dije en voz baja. – Aquella voz… sin duda era Cresselia, la balanza del orden… y la balanza del caos…
- Dijiste que buscaban la causa del problema, tiene nombre, Darkrai, la balanza del Caos. – Dijo Lucario, con un tono de odio que no se molesto en ocultar. – Cresselia me dijo que Darkrai es la entidad que crea las vibraciones negativas en el mundo, y Cresselia se encarga de controlarlas, aun así, las vibraciones de Darkrai se han hecho mas fuertes con el tiempo, en otras palabras, las vibraciones negativas están consumiendo al mundo poco a poco, Gracias a eso Darkrai ha conseguido maximizar su fuerza alimentándose de las crecientes energías negativas. – Lucario tomo un respiro, como preparándose para decir lo que venia. – Cresselia siguió a Darkrai hasta este espacio, de alguna forma Darkrai pudo escapar de la dimensión sellada en la que se encontraba, una vez escapo el Caos desestabilizó la balanza considerablemente, Darkrai se escondió en este bosque, y recluto a un títere, Darkrai tomo el alma de ese pobre Pokemon, y solo la libera en la oscuridad, petrificando a los Pokemon que estén muy cerca de el. Muy pronto una sombra comenzó a cubrir lentamente el bosque, y los Pokemon lentamente desaparecían… Mesprit, el ser de la emoción sintió el dolor del bosque, y se dio cuenta de esto, y nombró a varios guardianes, y a mí como líder, aun después de eso, las desapariciones continuaron, y poco a poco la sombra crecía en el bosque, luego llego Cresselia, con la ayuda de Cresselia poco a poco evitamos las desapariciones, hasta que Darkrai… - Lucario tomo un respiro una vez mas, su mirada se volvió sombría nuevamente y continuó. – Darkrai me ataco directamente, a pesar de mis intentos… el gano, realmente la oscuridad que crece sobre el es mas fuerte cada minuto, Darkrai llamo al alma que había sellado, el dolor y el odio hacia Darkrai en el lo alimentaban, y comenzó a llorar, su llanto era un canto, pero ese canto comenzó a petrificar todo, yo no podía escapar, Darkrai me había paralizado y entonces… Cresselia me hizo desaparecer de allí, pero como precio… Darkrai tomo su alma y volvió su cuerpo una estatua… y luego de ello, Mesprit y las emociones del bosque también se fueron. - Una lagrima salio de los ojos de Lucario.
Lucario estaba lleno de ira, y lentamente varias lagrimas salieron de el, luego se las seco y miro al sendero nuevamente. – Cresselia me dio una segunda oportunidad, no le fallare, detendré a Darkrai. – Lucario sonrío y luego comenzó a caminar. – Vámonos… no hay tiempo que perder. – Lucario comenzó a correr y yo le seguí.
- Ahora entiendo mejor a que se refería Cresselia con lo que me explico, Mesprit no desapareció, Darkrai lo debe haber capturado también, Darkrai selló la energía de Cresselia en aquella luna creciente, así que debo recuperarla para ella. – pensé mientras miraba a Lucario correr, las cosas poco a poco se iban arreglando, bueno, de alguna forma…
La pelea entre Suicune y Espeon había terminado, por alguna razón Suicune simplemente se detuvo y libero el lugar. – Lo siento… Pensé que eras quien causaba las desapariciones, no hay Pokemon en este bosque, por lo que es extraño ver a uno… En todo caso, debemos apresurarnos hacia el templo mas adelante, Lucario y un Ninetails nos esperan. – Dijo Suicune dando media vuelta.
- Aquel Ninetails debe ser Hou, sin duda alguna – Pensó Tsuki. – Bien, te seguiré, puedo sentir las sombras apoderarse rápidamente de este lugar, no hay tiempo que perder. – Tsuki se acerco a Suicune. – Guíame al templo.
Suicune asintió con la cabeza y comenzó a correr, Tsuki le siguió el rastro, a pesar de que sus caminos se hayan separado tanto, pronto los dos se encontrarían nuevamente, aun así… La oscuridad era lo único que les esperaba adelante, En los 4 estaba decidir entre el camino de la tragedia o la lucha, pronto las sombras abrazaran al bosque en su frío manto de soledad y oscuridad.
Capitulo 5 - Réquiem de las Almas Pérdidas.
La lluvia había comenzado a bañar el bosque, pero esta lluvia era diferente, las gotas que caían del cielo eran tan frías como el hielo, Tsuki tenía un mal presentimiento, Y no era acerca del repentino cambio de Suicune, quizá en parte también, pero había algo más que le advertía que nada bueno podría estar esperando más adelante, aunque no se sentía en confianza, se atrevió a decir unas cuantas palabras. – ¿A dónde nos dirigimos? ¿Por qué ese cambio tan repentino de actitud? – Preguntó Tsuki y se detuvo. Suicune le miró de reojo, como si se sintiera obligada a hablar de algo que le remordía.
- Supongo que no tengo más opción… intentare ser rápida, el poco tiempo que tenemos es preciado. – Dijo Suicune finalmente resignándose a hablar. – Lucario me contactó, el me explico lo que está sucediendo, mis disculpas por haberte atacado sin razón alguna. – Luego de eso Suicune le explico a Tsuki lo que sucedía en el bosque. – Así que si queremos deshacernos de Darkrai, tenemos que liberar a la deidad de la emoción, Mesprit.
Tsuki se quedo pensativa por un momento, luego asintió y le dijo. – Bien, debemos apresurarnos entonces, si lo que dices es cierto, entonces tenemos muy poco tiempo. – Tsuki finalmente se decidió a seguir a Suicune, El camino fue largo, aun así, no se sintió de esa manera, de alguna forma los árboles que mantenían la sombra a raya le daban un ambiente monótono al lugar, hasta el punto de pensar que no habían avanzado nada luego de varios minutos finalmente llegaron a un lugar diferente, aquí los árboles se alineaban dándole una extraña forma al lugar, que sin duda desde el cielo podría tener forma de alguna estrella o algo parecido, en el centro, un templo resaltaba al pie de lo que parecía ser un enorme árbol antiguo que esparcía sus raíces aparentemente a los 4 puntos cardinales, Tsuki rápidamente dedujo que podría tratarse del centro del bosque, Suicune y Tsuki se acercaron lentamente al templo, a medida que se acercaban, el templo iba agrandándose considerablemente junto al árbol detrás de él.
- Increíble… - Pensó Tsuki sorprendida, el templo parecía hecho de piedras, y por la contextura y diseño podría pensarse que parecía alguna muy antigua ruina Unown.
Suicune sonrío al ver a Tsuki sorprendida. – Según las leyendas, Shaymin la entidad de la naturaleza, creó estos árboles que se encargarían de darle vida al bosque junto a Mesprit, se puede decir, de cierto modo que Mesprit y este árbol son una sola entidad, ya que si alguna de las dos faltas, bueno… no es muy difícil de imaginar que sucede. – Dijo Suicune mirando el bosque en su estado actual. – Entremos, Lucario nos debe estar esperando. – Dijo Suicune dirigiéndose a la entrada. Tsuki le siguió de cerca, había una puerta doble del suficiente tamaño para hacer entrar a un Steelix sin problemas, en el interior Lucario y Hou les esperaban, Lucario parecía ansioso mientras Hou examinaba las insignias Unown en el interior. Suicune se acerco y comenzó a hablar con Lucario, y Tsuki se acerco a Hou.
- Es un alivio que estés con vida aun. – Dijo Tsuki sonriendo.
- Es mutuo. También me alegra ver que estas bien. – le respondí con la misma sonrisa.
Lucario y Suicune terminaron de hablar, luego se acercaron a nosotros. – Bien, probablemente tengamos que enfrentarnos a Darkrai, ¿Están listos? – Dijo Lucario. Ambos asentimos y nos hicimos a un lado, Suicune y Lucario lanzaron un aullido, pero no sucedió nada. - ¿Qué sucede? – Se preguntó Lucario, luego de un momento cayó en cuenta, y se quedo en silencio, nuevamente su mirada se hizo sombría, así como Suicune hizo lo mismo.
- ¿Hmm? – Recordé algo que probablemente no venia al caso, aun así lo repetí mentalmente. – El mundo es más de lo que tus ojos te pueden mostrar… ojos… - Cerré los ojos y otro pensamiento llego a mi mente casi enseguida. – Aquel aullido que venga de un corazón puro despertara el camino hacia el corazón del bosque. – Abrí los ojos al momento y mire a Lucario, luego a Suicune y por último a Tsuki. – El corazón de Lucario esta consumido aun por la venganza, el de Suicune por la ira… pero el de Tsuki... – Mire a Tsuki a los ojos. – Lucario, quizá si le permites a Tsuki…
Lucario dudó por un momento, luego repitió lo que decía el muro: “Aquel aullido que venga de un corazón puro, despertara el camino hacia el corazón del bosque.” Luego de meditarlo un poco Lucario retrocedió. – Bien, que así sea. – Lucario miro a Tsuki por un momento y luego en voz baja dijo. – Un corazón puro… - Tsuki se coloco en frente del muro, aunque Tsuki no sabia nada, lentamente comenzó a aullar, era una voz dulce, y poco a poco las paredes comenzaron a moverse con el aullido de Tsuki, por lo poco que se podía divisar había un pequeño camino rodeado de Esmeraldas y Zafiros que guiaban en un camino directo hacia un lago, aquel muro se abrió completamente, y el grupo entro rápidamente, el tiempo era su enemigo en este momento, al llegar la perspectiva de lo que se veía hace un momento cambio, era un lago enorme, y habían dos enormes raíces en el centro de el, el lago estaba rodeado en su mayoría de piedras con diamantes y rubís incrustados en ellas, cada piedra brillaba con una luz harmoniosa que iluminaba el lugar, habían cuatro piedras que resaltaban majestuosamente, parecían enormes picos, y cada uno daba un hermoso brillo que se fusionaban en lo que parecía un reflector entre las raíces del lago, Lucario se acerco corriendo y miro a todas partes. - ¡¡Mesprit!! – Grito con fuerza. – El bosque esta muriendo lentamente, debemos hacer algo, o si no… - Lucario bajo la mirada. – Mesprit no me escuchara… - Dijo Lucario en voz baja resignado. Solo el silencio correspondía a su suplica.
- Claro que si te escucha, el problema es que, no podrá hacer nada. – Una misteriosa voz salió del lago, y una silueta sombría comenzó a emerger de el lago, sonriendo y con algo entre una de sus garras… Mesprit.
Lucario sorprendido de lo que veía se negaba a aceptarlo, Darkrai sin duda había llegado lejos, petrificar a Cresselia era algo, pero matar a Mesprit… eso ya era llegar demasiado lejos, Lucario retrocedió, y su mirada rápidamente se lleno de ira. – ¡¡¡Darkrai!!! – Grito Lucario lleno de odio.
- ¡Lucario! ¡Debes calmarte! – Grito Suicune, aunque ella también intentaba contener su propio odio creciente hacia Darkrai.
- ¡No más contemplaciones Suicune! ¡Primero Cresselia, y ahora Mesprit! – Lucario comenzó a levitar lentamente, era extraño pero el odio de Lucario se expandió por todo el lago.
Luego de poco tiempo Suicune se dejo llevar por el odio también, y dio un paso hacia delante. – Tienes razón… no debemos tener contemplaciones, acabaremos con esto rápido. – Dijo Suicune, y su mirada también se torno sombría. Tsuki y yo les observamos, extrañamente, a nosotros no pareció consumirnos la ira, aun así, Lucario tenia razón, debemos eliminar a Darkrai para que no expanda el sufrimiento. Tsuki y yo también dimos un paso hacia delante, pasara lo que pasara, no permitiríamos que Darkrai se saliera con la suya.
- Mphm… Eso es… alimenten ese odio creciente… - Darkrai sonrío complacido, había algo que sobresalía en el, un amuleto con el aura de una luna creciente al final. El alma de Cresselia.
- Eso es… Si, debe ser lo que Cresselia me pidió. – Pensé, en momentos así no podíamos dejarnos llevar por el odio, o Darkrai se aprovecharía de ello, por eso… - Recuperar el alma de Cresselia es la prioridad. – Pensé, si quería que las cosas resultaran, entonces Lucario debería ser quien tomara el alma, Cerré los ojos y me centre en Lucario. – Escucha Lucario, ¡Aquel amuleto que tiene Darkrai en la otra garra es el alma de Cresselia, si logras quitárselo podremos revivir a Cresselia! Suicune, Tsuki y yo te cubriremos, no dejes que el odio te domine, si permites que eso pase, entonces no podrás cumplir tu promesa a Cresselia, estas muy cerca de lograrlo, ¡Piensa! – No se si eso de hablarle a la mente habrá funcionado, Lucario me miró por unos momentos sonriendo, luego asintió y probablemente le comunico a Tsuki y a Suicune lo mismo.
- Gracias Hou, me has recordado aquello por lo que realmente lucho… - Me dijo Lucario en la mente.
Lucario finalmente había tomado una decisión, en ese momento Darkrai dejo de sonreír, Tsuki transmitió su paz mental a todos, y Lucario miro fijamente a Darkrai, desafiándolo. – Esto es solo entre tú y yo. Retrocedan. – Dijo Lucario, le mire pero el no se molesto en mirar hacia atrás, algo tenia en mente… mire a Suicune y a Tsuki y luego retrocedí, ellas hicieron lo mismo.
- Que noble… me encargare de escribir eso en tu estatua junto a Cresselia. – Dijo Darkrai burlándose.
- Ya veremos quien tendrá una lapida y quien no. – Dijo Lucario confiado.
Lucario saltó hacia Darkrai rápidamente, este le esquivo sin mucho problema, pero en ese momento Lucario le disparo con Aura Esfera, golpeándolo en la espalda, Darkrai miro a Lucario, quien sonreía, y frustrado comenzó a gruñir, Darkrai aprovecho que Lucario aun se encontraba en el aire e hizo que una brecha negra apareciera tras el, lanzando varias esferas oscuras directamente hacia Lucario, a la poca distancia que tenían, seria un golpe directo, pero Lucario en ese instante desapareció y reapareció tras Darkrai con velocidad extrema, en ese momento cerró los ojos y comenzó a Dispararle con Aura Esfera, golpeándolo directamente, y haciéndolo soltar el amuleto con el alma de Cresselia, Lucario quien aun no había recuperado la dirección, siguió el amuleto con el alma de Cresselia y lo tomo, luego siguió el aura de Mesprit, que aun seguía vivo, y lo tomo, finalmente cayo tras mío.
- Iré por Cresselia, bajo ninguna circunstancia mueran, se los pido… - Suplico Lucario antes de volver a desaparecer dejando a Mesprit tras el templo.
Darkrai finalmente se reincorporo y busco a Lucario, no estaba, Darkrai lanzó otro gruñido de furia al sentirse derrotado, y un aura oscura visible se hizo presente, luego me miro directamente a los ojos sonriendo maliciosamente. – Lucario se ha salvado, pero ustedes no correrán con la misma suerte. – Dijo Darkrai y una enorme brecha negra se abrió tras el, lanzando varias Esferas de energía oscura hacia nosotros, no conforme con eso, una ventisca oscura se formo con las esferas de energía, un Viento Siniestro. – Lo que a ustedes espera es el verdadero poder de la balanza del Caos, ¡Prepárense! – Dijo Darkrai riendo frenéticamente.
- Ugh… pase lo que pase, no se dejen vencer… de lo contrario… - Dije mientras me sentía obligado a retroceder por el poder de Darkrai.
- Lo sabemos, no perderemos, tenemos que aguantar hasta que Lucario regrese con Cresselia. – dijeron Suicune y Tsuki quienes también retrocedían obligadas por la brecha negra de Darkrai.
Lucario en cuestión de minutos llego a la estatua de Cresselia, se podía notar que las sombras poco a poco se habían metido en el jardín, y las flores se habían marchitado rápidamente, Lucario decidió no prestar mucha atención a eso y rápidamente coloco el amuleto a Cresselia.
- Esto deberá ser suficiente… - Dijo Lucario intentando darse esperanzas.
Lucario sonrío al ver como el aura de Cresselia comenzaba a crecer lentamente, su cuerpo lentamente recobro el color, y el brillo místico de su Aura comenzó a rodearla nuevamente, Cresselia miró a Lucario.
- Cumpliste tu promesa… estamos a mano. – Dijo Cresselia sonriendo. – Ahora hay un asunto más importante del que hacerse cargo, debemos apresurarnos. – Dijo Cresselia y se dirigió hacia el templo volando, Lucario le seguía de cerca saltando entre los árboles, en ese momento Lucario sintió que iban a salvar el bosque, pero.... ¿Qué era esa sensación se que algo malo iba a pasar que le atormentaba tanto?
La batalla en el templo continuaba en las peores condiciones, no paso mucho desde que Tsuki cayo, intentaba levantarse sin éxito, pero el poder de Darkrai era demasiado, mire a Tsuki preocupado, a pesar de que aun estaba en batalla no podía dejar de preocuparme por ella, me preocupaba mas ella que yo mismo. - ¡Podría ser que…! – Pensé, me sentí como un idiota en ese instante. – El aura de Cresselia debilitaba a Darkrai por estar tan cerca, y ahora que no esta…! – Suicune continuaba peleando contra Darkrai, me reincorpore y volví a ayudarle. Darkrai atacaba a Suicune con Pulso Umbrío y Suicune contraatacaba con su rayo hielo, Darkrai rápidamente se coloco al lado de Suicune quien estaba fatigada, y la tomo del cuello, lanzándola hacia el otro lado del lago, Darkrai comenzó a acercarse lentamente a Suicune, sin duda iba a matarla. – Esto es lo único que puedes sacar de meterte conmigo, es una lastima que será la ultima lección que aprendas. – Dijo Darkrai mientras se acercaba lentamente, la imagen de Lucario se cruzo en su mirada, y en voz baja dijo. – Lo siento…- Y cayo exhausta. Ahora era mi turno, no podía dejar que Darkrai matara a Suicune, me interpuse en el camino de Darkrai y con furia le ataque usando Lanzallamas. – Ahora yo soy tu enemigo. – Le dije decidido. Darkrai me miró serio, se habían acabado los juegos ya. Todo lo que había sucedido antes, todo fue un juego comparado con lo que estoy enfrentando ahora.
- Mphm… si tu deseo es morir entonces no tendré remordimientos en cumplirlo, adelante. – Dijo Darkrai y creo una Esfera oscura en una de sus garras.
Darkrai lanzó nuevamente su Pulso Umbrío sobre mí, yo le esquive rápidamente y contraataque con mi lanzallamas, impresionantemente Darkrai lo desvío como si de una mosca se tratara, y creo su Brecha Negra, corrí a un lado pero no pude evitar ser golpeado por algunas, volví a atacar con mi Lanzallamas pero fue inútil, Darkrai se coloco detrás de mi con una velocidad impresionante, aunque no era tan rápido como Lucario, fue lo suficiente para lanzarme al otro lado del lago con su Pulso Umbrío, caí frente a unos diamantes cerca al camino hacia el templo, las heridas que me causo el Pulso Umbrío de Darkrai me imposibilitaban el paso, y poco a poco cerré los ojos, exhausto también. Aun en mi estado inconsciente pude escuchar susurros. – Mphm, ¿Eso es todo? Pensé que podrías al menos entretenerme… ¿eh? ¿Qué es esto? Grrr… quítalo, ¡¡Hazlo ya!! – La voz se fue alejando poco a poco, y quede totalmente inconciente.
Lucario y Cresselia poco a poco se acercaban, al llegar pudieron notar un grupo de al menos 6 discutiendo, Lucario recordó a Tsuki, y luego les vio. Deben ser sus hermanas, ¡Llegan en el momento justo! Podremos vencer a Darkrai con ellas. – Pensó Lucario y se acerco a ellas.
- Mmmm...… ¿Que deberíamos hacer entonces? – Dijo la que al parecer tenia una hoja por cola. – Tsuki y Hou desaparecieron, y en este bosque no hay nadie sospechoso. – Continuó.
- Están más adelante. – Les interrumpí – Soy Lucario, ella es Cresselia. Así que ustedes son la ayuda, Perfecto, La fuente que esta destruyendo al bosque se encuentra mas adelante, debemos apresurarnos si queremos deshacernos de ella ahora. Cresselia les guiara. – Lucario desapareció enseguida usando Velocidad Extrema, tenia prisa por ayudar a los demás.
- Eso fue rápido… ¿Sin preguntas? – Dijo Vaporeon.
- No hay tiempo que perder, Sus amigos están mas adelante. – Dijo Cresselia dirigiéndose hacia el templo. – Síganme. – En el camino Cresselia les explico lo que sucedía.
Al entrar al templo Cresselia y el grupo de Eons pasaron directamente al lago, Lucario se encontraba en el centro, de rodillas, mirando entre impresionado y a punto de estallar en lágrimas, Cresselia y el grupo entraron… Por un lado, Tsuki estaba mas adelante inconciente, Hou estaba a la derecha, cerca de unos diamantes en el mismo estado, y por último…
- N…No… esto… esto es solo una ilusión… ¡¡No!! ¡¡Me niego a creerlo!! – Darkrai estaba en el centro del lago, frente a las raíces del árbol levantando algo… alguien…
Los ojos de Suicune estaban entrecerrados, y a cada segundo perdían el brillo, Darkrai sonreía mirando el rostro adolorido de Suicune, lentamente los ojos de ella se movieron, y miraron a Lucario, una leve sonrisa fue dibujada por sus labios, y luego sin pronunciarlo, dijo de una forma que solo Lucario pudo comprender. – Al menos… no morí rodeada de oscuridad… Lucario… siento haberte causado problemas… Yo… no quiero decir adiós… pero… yo… - Varias lágrimas salieron de los ojos de Suicune, los cuales poco a poco perdían su color. – Gracias… Gracias por traerme la luz Lucario…Aun en la muerte… jamás te olvidare…Ai… Shite… Iru… - Lentamente los ojos de Suicune perdieron el brillo, y sus lagrimas se congelaron, Suicune respiraba, y tenia sus ojos abiertos, pero ya no era Suicune… ya no había nadie… Suicune había muerto…
Lucario aun estaba sorprendido, las lagrimas habían comenzado a brotar, el no quería llorar aun, pero aun así… Lucario comenzó a llorar y golpear el suelo gritando. - ¡¡Noo!! ¡¡Esto no puede…!! ¡¡SUICUNE NOOOOO!! – Lucario gritó con todas sus fuerzas aun llorando. Cresselia miraba sorprendida de la misma forma, y varias lágrimas también habían salido de sus ojos, Las Eons rápidamente se acercaron a Tsuki, miraron a Lucario quien seguía llorando, y luego miraron con odio a Darkrai, Luna y Glaceon fueron a ayudar a Hou, y Cresselia se acerco a Lucario, al verlo noto algo que nunca había visto en el, Su aura estaba fuera de control, y el odio estaba controlándolo, hasta tal punto de pesarle. – Lucario… - Le hablo Cresselia en su mente. – No. – Dijo Lucario levantando los ojos, estaban rojos y aun brotaban lágrimas de ellos. – Lo destruiré… así sea lo ultimo que pueda hacer… Suicune… fue mi culpa… Suicune… - Cerró los ojos, intentaba evitar el llanto, pero era algo imposible en ese momento.
- Awww… no me digas que te afecto. – Dijo Darkrai indiferente, y de cierto modo feliz. – Heh, si te sirve de consuelo, no dejo de repetir tu nombre antes de que le quitara su alma. – Darkrai lanzó el cuerpo sin alma que pertenecía a Suicune hacia la punta de los diamantes.
Lucario desapareció y Reapareció frente a los diamantes, tomo el cuerpo de Suicune y volvió a Cresselia, lo dejo con cuidado en el suelo y luego miro a Darkrai, aun lleno de ira. – Pagaras por esto… Aquí y ahora… - Dijo Lucario con tono sombrío, volvió a desaparecer y apareció tras Darkrai, estaba a punto de golpearlo con su Aura Esfera pero este le detuvo en el mismo instante y lo lanzó de vuelta antes de que pudiera hacer algo, y en cuestión de segundos lanzó un Pulso Umbrío hacia el, Lucario logro esquivar el golpe usando Velocidad Extrema, Cresselia se unió al combate y se multiplico usando Doble Equipo, Cresselia cerro los ojos y la gema en su frente comenzó a brillar, luego cuando abrió los ojos miro a Darkrai.
- Mphm… Esa habilidad tuya de inmiscuirte donde no te llaman es molesta. – Dijo Darkrai furioso.
- Me ahorrarías mucho trabajo si simplemente permanecieras en tu prisión. – Dijo Cresselia seria.
- Me temo que no podré hacer eso, este mundo se cierne en el caos más rápido de lo que esperaba, ¿Todavía crees que puedes vencerme actualmente? – Dijo Darkrai sonriendo maliciosamente.
Darkrai creó su Brecha Negra dirigiéndola a las Cresselia, Estas comenzaron a moverse sin perder el tiempo hacia arriba, Las esferas oscuras siguieron a Cresselia, pero esta las intercepto usando Psíquico, e hizo que se dirigieran a Darkrai, este las detuvo con sus garras y las esparció a los lados, lanzándolas en dirección a Hou y Tsuki. Glaceon intercepto las esferas que se dirigían hacia Hou congelándolas con Rayo Hielo, por el otro lado Vaporeon intercepto las otras con Hidrobomba. Flareon, Umbreon y Leafeon comenzaron a apoyar a Cresselia y Lucario. A Darkrai no le tomo mucho trabajo reenviarlos con sus garras hacia ellas, Lucario se levanto lentamente y comenzó a ayudar también usando sus Aura Esfera, Darkrai se encontraba ahora limitado deteniendo los ataques de las tres hermanas y de Lucario.
- Cresselia, ¡¡es tu momento!! Debes deshacerte de Darkrai de una vez, o si no… - Grito Glaceon
- ¡Si! – Asintió Cresselia.
Cresselia atrapo a Darkrai usando Psíquico, y lo lanzo hacia el “techo” del árbol. - ¡Es el momento! ¡¡Ataquen!! – Grito Cresselia. A Cresselia se unió Gardevoir para mantener atrapado a Darkrai, en ese momento las hermanas se unieron a Lucario para atacar a Darkrai, Todas atacaron casi al mismo tiempo a Darkrai dándole de lleno, por ultimo Lucario apareció delante de Darkrai, y con sus ojos llenos de ira le disparo a Darkrai con su Aura Esfera en la cara, Darkrai cayo totalmente debilitado en el lago, y se perdió en la profundidad de este.
- … Suicune… - Susurro Lucario. En ese momento sintió un enorme vacío en su interior, mientras caía lentamente en el suelo, cayó de rodillas en el frio suelo y miro el cuerpo vacio de Suicune, lentamente se acerco y le abrazo, su cuerpo estaba frio, y sus ojos aun seguían sin brillo, podía sentir su respiración, pero aun así, no era lo mismo… ella solo podía realizar acciones básicas, pero ya no era Suicune, solo era un recipiente vacio, ese vacío también lo sentía Lucario, que nuevamente comenzó a llorar.
Cresselia miró a Lucario, triste, y decidió finalmente dejarlo así, todo por fin había terminado, y Suicune era el pequeño precio para evitar una tragedia, pero… ella no podía tener en cuenta eso… Suicune no solo era una vida, era su amiga, y eso le dolía… Tsuki y Hou finalmente despertaron.
- Q…que sucedió… - fui el primero en preguntar.
- Darkrai te hizo pedazos. – Dijo Leafeon y todas le empujaron hacia atrás.
- Si… ¿Y Darkrai? – Pregunto esta vez Tsuki.
- Probablemente muerto… o eso esperamos. – Dijo Vaporeon.
- Suicune… ¿Dónde está Suicune? – Pregunte finalmente.
El silencio consumió el lugar, todas se hicieron a un lado, dejando ver la imagen de Lucario abrazando a alguien. – No me digas que… - Dije, todas desviaron su mirada hacia otro lado. – Esas voces… Suicune me salvo… pero… - Mi mirada se hizo sombría, y agache la cabeza, ahora comprendía porque Lucario lo hacía, lentamente me levante y camine hacia Lucario, Tsuki me seguía de cerca, se podía notar la tristeza y sus ojos llorosos, mire a Suicune. – Gracias… - Dije en voz baja. Lucario finalmente se levanto y miro a Tsuki, por ultimo me miro a mi. – No es su culpa… Suicune… ella… - Lucario intentaba buscar las palabras para no sonar tan rudo, aun así, comprendía perfectamente lo que quería decir. – Debí ayudarle… es mi culpa… Suicune se sacrifico para salvarme… y yo… no pude… ni… - Intente hacer lo mismo, realmente ahora entendía bien algunas acciones de Lucario, muy bien… Gardevoir se acerco también y se coloco a mi lado. – No puedes proteger a todos, por mucho que lo intentes, estas cosas siempre suceden… puede que suene muy cruel, pero… - Gardevoir intentaba animarme, evidentemente, como a mí, se le daba muy mal eso. Cresselia y las Eons comenzaron a hablar sobre algo, probablemente concerniente a lo que sucedía, Natsumi y Tsuki seguían a mi lado, mientras Lucario permanecía al lado del cuerpo de Suicune.
- ¡¡Hou!! – Grito Leafeon. - ¡¡Necesitamos hablar contigo!! – Grito Leafeon dirigiéndose hacia acá. Yo también comencé a caminar hacia las Eons.
- ¿Qué es, Midori? – Le pregunte mientras me dirigía hacia ella.
Algo inesperado sucedió en ese momento, Una fuerza increíblemente enorme se expandió por todo el lugar, era una esencia oscura y tenebrosa… ¡¡Darkrai!! Aquella fuerza era tan grande, y con los segundos se hacia mas grande, tanto así que dividió el área en dos partes, destruyendo poco a poco el suelo, para evitar caer tuve que retroceder hacia Gardevoir.
- ¡¿No estaba Darkrai muerto?! – Pregunté confundido. – Ahora es mas fuerte que antes, El solo sentir su aura… ngghh… - Retrocedí una vez mas.
Darkrai comenzó a salir del lago que estaba cayendo al vacío. – Me temo que estas equivocado… ¡Yo soy la muerte misma! – Dijo Darkrai riéndose frenéticamente. – Este odio… ¡Es justo lo que estaba buscando! – Darkrai levanto su garra, y con ella gran parte del piso también, a este punto ya era imposible escapar para alguno de los dos bandos en cada parte, el suelo se derrumbaba poco a poco, Gardevoir y Tsuki estaban a un lado de Lucario y el cuerpo de Suicune, Lucario miraba con odio a Darkrai pero se mantenía cerca de Suicune, luego mire a Cresselia, parecía débil y Exhausta.
Las Eons estaban rodeando a Cresselia, era cuestión de tiempo para que el vacío se las llevara a ellas también. – Cresselia, ¿No hay nada que podamos hacer? – Pregunto Vaporeon. Cresselia negó con la cabeza resignada, luego se levanto y transporto hacia donde estábamos. – Hemos decido que… daremos nuestras vidas para que escapen. – Dijo Cresselia. – Tus hermanas quieren que continúes tu vida, y están dispuestas a dar la suya por ti.
- No… debe ser una broma, ¡No puedo dejar a mis hermanas aquí! – Grito Tsuki. – Si no puedes traerlas, ¡entonces prefiero morir aquí con ellas!
Glaceon veía a Cresselia discutir con Tsuki y el grupo, lanzó un suspiro de resignación. – No pensé que terminaríamos así… quiero decir, es normal… pero… - Glaceon bajo la mirada.
- ¿No quieres morir? – Pregunto alguien. – No… - Me temo que no puedo cumplirte ese deseo. – Le interrumpió la voz, era Darkrai, Este tomo a Glaceon del cuello y le miro a los ojos. – Tu alma me pertenece… - Darkrai miro fijamente a los ojos, y una pequeña aura azul comenzó a recorrer el brazo de Darkrai.
Leafeon estaba asustada, miraba con miedo y odio a Darkrai. - ¡¡Deja a mi hermana en paz!! ¡¡GLACEON!! – Gritó con fuerza Leafeon y lanzó Rayo Solar, Darkrai detuvo el Rayo Solar con su garra y lo lanzo en contra de Leafeon, esta miro a Glaceon, ahora estaba como Suicune, sus ojos habían perdido su brillo y Darkrai la lanzó hacia Leafeon. Ella grito con fuerza y atrapo a Glaceon. – H...Hermana… ¿Por qué? Hermana… ¡¡Hermana!! – Leafeon comenzó a llorar.
Cresselia dio media vuelta, no podía permitir que esto siguiera así, Cresselia comenzó a brillar, ahora era un brillo apagado… Un pequeño sello nos cubrió a todos, y lentamente comenzamos a desaparecer, incapaces de hacer algo.
- ¡¡Hermanas!! ¡¡Nooo!! - Tsuki gritaba, llorando con más fuerza, intento salir del sello pero fue rechazada y cayó al suelo, en eso, varias plumas de Cresselia cayeron, eran en total 7, y con ello, el sello se acelero, En cuestión de segundos ya habíamos desaparecido.
Cresselia no perdió tiempo, se lanzó hacia Darkrai y le intento capturar con Psíquico, este solo le detuvo con una de sus garras mientras absorbía el alma de Leafeon, quien cayó al suelo con el mismo aspecto de Glaceon. Darkrai luego lanzó a Cresselia hacia la pared, Cresselia noto como el árbol se iba desmoronando lentamente por el poder de Darkrai, Rápidamente se reincorporo y miro a Darkrai, ahora tenia a Jolteon y a Flareon, Cresselia se dirigió hacia Darkrai una vez mas, y esta vez sin ninguna consideración Darkrai golpeo a Cresselia usando a Jolteon y a Flareon, luego las dejo caer junto a Glaceon y Leafeon. - ¿Qué se siente ver a estas inocentes morir sin poder hacer nada? – Decía Darkrai sonriente. – No puedes detenerme, pronto el balance del mundo me pertenecerá, y no habrá más orden al que acudir. – Dijo Darkrai sonriendo nuevamente.
- Aunque nuestra muerte este predestinada… ¡No permitiremos que hagas eso! – Dijo Vaporeon lanzando Hidrobomba, pero justo como hizo con Leafeon, La desvío, pero hacia Umbreon.
- Déjalas a ellas fuera, ¡Dijiste que solo querías que el caos existiera! ¡No hay necesidad de esta masacre! – Dijo Cresselia desesperada.- ¡Déjalas en paz!
- Hehe… tú no entiendes… Aquel odio es lo que me inspira… esos chicos… serán mis juguetes por un tiempo… - Dijo Darkrai. – Has perdido Cresselia, el mundo es mío. – Darkrai tomo de la misma forma a Umbreon y a Vaporeon, y finalmente se deshizo de ellas. Cresselia intento detener a Darkrai, pero en ese momento, el le detuvo. – Sigues tú… Es hora de que regreses a tu antigua forma. – El amuleto de la luna salio de Cresselia, y esta en ese instante se convirtió en una estatua, Darkrai intento atrapar el amuleto, pero este desapareció también, y finalmente el gran árbol se derrumbo junto a las ruinas, y un gran brillo oscuro cubrió el bosque en la eterna oscuridad, Darkrai nuevamente sonrío complacido, y desapareció…
Fuera del bosque, aquel brillo libero a Hou, Tsuki, Lucario, Gardevoir y el cuerpo de Suicune, Tsuki fue la primera en levantarse e intento correr hacia el bosque nuevamente, varias hojas llevadas por el viento se le adelantaron, y al cruzar el bosque se deshicieron, mas allá de esos árboles, solo había oscuridad. – H…hermanas… Porque… que sucede… esto no debía terminar así… Porque me abandonaron… - Tsuki comenzó a llorar, Lucario solo miraba a Suicune, y nuevamente comenzó a llorar, esta vez, también por Cresselia. Gardevoir cerro los ojos, e intento comunicarse con alguien, pero al parecer no lo logro.
Yo solo pude mirar el bosque, desde ahí, impotente… las hojas que tocaban el bosque desaparecían, aquel bosque ahora estaba muerto… sin emoción, ni vida… y sin las eons… - Chicas… porque… - También comencé a llorar, el no poder hacer nada… y haberlas perdido a todas al mismo tiempo. – Y Tsuki… - Lentamente me acerque a ella y le abrace, ella siguió llorando, y yo tuve que contenerme… ya nada se podía hacer…
A lo lejos, una figura con forma de serpiente se movía en el agua, miró como un resplandeciente brillo de color dorado se movía entre la espesa neblina que cubría todo el lugar, evitando que se pudiera divisar algo, aquella figura lo considero hermoso y decidió seguirlo nadando, pero fue interrumpida por el enorme brillo oscuro del bosque, esta se quedo observando sorprendida, pero luego continuo con lo que hacia.
Tsuki miro a Hou, y luego se dirigió a la Aldea, había una atmosfera deprimente consumiéndola, iba a seguirla pero Gardevoir me detuvo. – Quizá no es bueno que interfieras ahora… - Me dijo, y tenía razón. Mire a Lucario quien ya había dejado de llorar, también estaba consumido por el dolor y la depresión.
- No pienso dejarlas como un recuerdo, ni a las Eons, ni a Cresselia, ni a Suicune… Darkrai no se saldrá con la suya, voy a detenerlo, probablemente junto con Tsuki, no será fácil… por lo que necesitare toda la ayuda posible… Sé que todavía hay una forma de salvarlas, y si nos quedamos cruzados de brazos entonces no podremos. – Le dije a Lucario, el me miro por un momento, y luego sonrío con dificultad. – Me uniré con una condición. – Dijo Lucario. - ¿Cuál es? – Le pregunte. – Yo le daré el golpe final a Darkrai. – Respondió. – Es un trato. – Asentí.
El día había terminado, a pesar de lo que había sucedido, me negaba a sumirme en la tristeza y olvidar a mis amigas, jamás lo haré, por ello, perseguiré a Darkrai a donde que sea que vaya, para rescatar a mis amigas, Sin consideraciones, Darkrai debe ser detenido, y a nosotros nos corresponde. Hou miro desde aquel lugar como el sol desaparecía lentamente. – Yuki, Yume, Midori, Mizuki, Aoi, Luna…Las salvare, no importa que, solo espérennos… - Pensé mientras miraba al cielo. Mañana la verdadera aventura comenzara.
Capitulo 6 - La Melodía de la Niebla
Han pasado dos semana desde el incidente, y todas las noches ya era una costumbre ver la misma escena desde entonces. El silencio reinaba sobre la pequeña aldea, hasta el viento había decidido guardar silencio, no había nadie, probablemente todos estaban dormidos, hasta la enorme luna llena que usualmente iluminaba con una brillante luz había perdido todo su brillo, el aire nocturno era mas helado de lo usual, y en la silenciosa habitación se encontraba una silueta mirando a la luna a lo lejos. – Ahora estoy sola… ¿Qué puedo hacer? No lo se… ¿Debería hacer algo? No lo se… - Las propias contradicciones en la mente de aquella confundida Espeon le atormentaban. – Todo es tan parecido a aquella vez… Tu también me abandonaste… y se sentía lo mismo… a pesar de lo que todos decían… yo no quería que desaparecieras…- Tsuki en voz baja comenzó a cantar una melodía en voz baja. Aquella melodía llego a las orejas de un Ninetails que se encontraba dormido, aparentemente… Este intento abrir sus ojos, pero estos le pesaban mas de lo inusual, aun con sus ojos entrecerrados pudo notar la silueta de Espeon tras la enorme ventana que se encontraba frente a la cama. - ¿Tsuki? Aun le debe afectar lo que pasó… - Pensó Hou antes de levantarse.
- Tsuki… ¿Aun sigues pensando en lo mismo? – Me atreví a preguntar mientras intentaba despertarme del todo.
- Es difícil no hacerlo… después de todo… Todos perdimos algo aquel día… - Tsuki agacho la cabeza. – En ese momento, hasta tú peleaste tan bien como nunca… pero yo… no pude soportar ni siquiera el poder de Darkrai.
- Idiota… ¡¿Piensas rendirte sin haber luchado?! Tsuki… ¿Crees que tus hermanas estarían felices de verte así? Fallaste, lo se, nosotros también. Pero si no seguimos intentando, entonces el sacrificio de ellas será en vano, no pienso quedarme de brazos cruzados y desecharlas como a cualquier recuerdo, Tsuki, pudiste haber fallado ahora, todos lo hicimos, pero tenemos una oportunidad mas, piensa en ello.– Dije molesto, la actitud de Tsuki era justificable, pero…
Decidí darle algo de espacio, así que salí de la casa, el viento era fuerte, pero la enorme luna llena que iluminaba el lugar me daba de alguna forma una sensación de tranquilidad. Todo había regresado a la “calma” por así decirlo, no había muchos árboles alrededor, y al fondo del paisaje se podía divisar un Riachuelo que “limitaba” de alguna forma con el bosque maldito. Miré hacia mi derecha y estaba la aldea Sole tan vacío como siempre desde el incidente, Aquella luz había traído a varios Pokémon aventureros que buscaban la procedencia de la luz brillante, varios de los viajeros afirmaban que la luz probablemente se pudo ver por todo el continente… ¿Cómo se llama este continente? – Uuuhh… mejor no pensar en ello por ahora… - Me dije a mi mismo para no sentirme tan ignorante, Por ultimo mire a la izquierda, pensándolo bien, jamás me moleste en ver lo que había allí, mire hacia la ventana, Tsuki ya no estaba, probablemente se había ido a dormir, lo necesitaba, yo por mi parte ya no quería regresar a descansar, así que me aventure hacia el sendero, era una pequeña colina cuesta abajo adornada en sus costados por varios árboles llenos de bayas, y alguno que otro Pokemon travieso corriendo entre ellos.
- Mmmmm… No me vendría mal una pequeña caminata, el clima esta bien, y podría aprovechar para despejar un poco mi mente… tantas cosas atormentándome al mismo tiempo, no es algo muy placentero. – Decía para mi mismo mientras caminaba.
- Sé lo que se siente. – Dijo una voz que reconocía perfectamente, Gardevoir.
Gardevoir estaba un poco mas arriba, y caminaba lentamente hacia mí. – Con todo lo que sucedió, en tan poco tiempo, es prácticamente un milagro que estemos vivos… - Dijo Gardevoir intentando sonreír. Yo le sonreí de la misma manera, y espere a que ella me alcanzara, luego continuamos caminando. – Hou… hace tiempo empecé a sentir algo extraño… - Dijo Gardevoir mirando hacia el suelo, no era una mirada sombría, solo una confundida. - ¿Y que es? – Le dije mientras caminábamos. – He pensado que quizá he desarrollado una nueva habilidad… - Dijo Gardevoir. – Yo… puedo ver el alma de los demás. – Continuó. – Y sé que es imposible, pero he sentido el Alma de Cresselia rondar por aquí. – Termino, me detuve y le mire. - ¿El aura de Cresselia? – Pregunte confundido. – Si, es un alma que esta vagando por el continente, y tras ella, puedo sentir la de Darkrai. – Terminó. - ¡¿Qué?! ¡Gardevoir, si Darkrai va tras ella es porque debe ser el alma de Cresselia! – Le miré, creo que en ese momento un impulso de Esperanza fue lo que me inundo… tal vez.
- Hou, ¿Estas seguro de que esto es lo que quieres? Probablemente tengamos que abandonar Sole. – Dijo Gardevoir.
- Luna, Yume, Yuki, Midori, Mizuki, Aoi, Suicune y Cresselia cuentan con nosotros para liberarlas, Estoy dispuesto a lo que sea, y estoy seguro que Tsuki y Lucario te dirían lo mismo.
- Debemos detener a Darkrai no importa que, haré lo que sea necesario para traerles de vuelta, y para salvar al mundo. – Dijo otra voz diferente, esta vez Lucario, quien estaba en uno de los árboles cercanos, comiendo una baya, no muy lejos estaba el cuerpo de Suicune sentado y Lucario camino hacia nosotros. – Todos tenemos a alguien por quien luchar, por ello, Hou, te seguiré hasta el final para detener a Darkrai. – Dijo Lucario.
- Sin duda alguna, yo también. – Dijo Gardevoir sonriendo.
- …Y yo… - en la cima de la pequeña colina que lleva a la casa, estaba Tsuki, quien fue la que hablo. – Hou, tienes razón, si me quedo aquí cruzada de brazos… entonces Darkrai causara mas dolor a todos, y no podemos dejar que eso suceda. – Los ojos de Tsuki estaban llenos de determinación, y la gema en su frente brillaba. – Cuenten conmigo, detendremos a Darkrai no importa que, y salvaremos a mis hermanas, a Suicune y a Cresselia.
Tsuki se acerco al grupo. – Entonces Gardevoir, ¿Dónde sentiste el alma de Cresselia? – Le pregunte a Gardevoir. – no muy lejos de aquí, hay un bosque que nació con un solo propósito, evitar que los aventureros lleguen al lago que este protege, aquel bosque siempre esta cubierto por una densa neblina, se decía que ahí habitaba un Pokemon cuya belleza y magnificencia es tan grande que no es digna de ser vista por nadie. – Dijo Gardevoir. - ¿No es eso una leyenda un poco narcisista? – le pregunte incrédulo. – Aheem… es solo una leyenda, ese Pokemon ya no esta ahí… se dice que un Milotic aguarda su regreso ahí, estoy segura que Milotic podrá brindarnos su ayuda. – Gardevoir levanto su mano señalando el sendero mas adelante, se podía divisar una neblina tan espesa que se podía ver a lo lejos, Gardevoir cerro los ojos y se enfoco en el paisaje, luego de un momento abrió los ojos. – la presencia de Cresselia se puede sentir… es débil pero… la puedo sentir. – Gardevoir dio media vuelta y comenzó a subir la pequeña colina.
- Gardevoir, ¿A dónde vas? – Pregunto Lucario. – Debemos seguir el rastro de Gardevoir. – Dijo.
- No, no podemos ir así como así, si nos encontramos con Darkrai probablemente no tendremos mucha suerte, lo mejor es ir preparados. – Dijo Gardevoir. – Síganme, debemos prepararnos bien esta vez.
Ninguno de los tres sabia muy bien lo que tenia en mente Gardevoir, pero si tenia razón al decir que estaríamos perdidos si nos llegáramos a encontrar con Darkrai, así que sin mas, decidimos seguir a Gardevoir, Gardevoir paso de largo por la casa y nos llevo hasta la aldea, todas las casas compartían la misma descripción, las ventanas cerradas, las luces apagadas y la solitaria atmosfera de incomodidad que me hacia sentir. Gardevoir siguió como si nada, y nosotros le seguimos, pude notar en todos excepto en Suicune, quien por obvias razones no sentía nada, aquella intranquilidad e incomodidad que les hacia sentir la silenciosa noche. Gardevoir se desvió en una de las casas a la derecha, era lo mismo que todas, abrió la puerta, ¿Sin candados? Que confiada… Gardevoir nos hizo un gesto para que pasáramos, cada uno entro en fila, fui el ultimo en entrar, la casa de Gardevoir se veía mas espaciosa desde dentro, no habían muchas cosas en ella, como la casa de Tsuki, habían unas escaleras al fondo y una puerta al lado de ellas, el lugar en el que nos encontrábamos era espacioso, y habían en total 9 cojines alineados en forma de cuadrado, dejando un espacio abierto en el interior, a la izquierda se podía notar a simple vista la cocina, así como se podía notar lo cuidadosa que era, todo estaba totalmente limpio, de hecho llegue a pensar que era una casa en alquiler que Gardevoir había tomado sin permiso.
- Sean bienvenidos, espérenme un momento, tengo exactamente lo que necesito por aquí. – Dijo Gardevoir. – Solo es cuestión de que lo encuentre, espero…- Se dijo Gardevoir a si misma.
Gardevoir subió las escaleras, y reviso el corredor, en total había dos puertas a cada lado y una pequeña ventana al fondo con una mesita y una pequeña planta sobre esta. Gardevoir decidió ignorar la mesita y tomar la primera puerta del lado derecho, estaba todo oscuro y dos Crobat salieron de la habitación. - … cuando termine esto limpiare la casa, lo juro… - pensó mientras intentaba prender las luces, dañado, que suerte. Gardevoir salio y tomo la puerta de enfrente, habían varias cajas amontonadas por todos lados, las paredes que antes, probablemente eran de color crema estaban sucias, había una caja que estaba en el medio, pero vacía, Gardevoir salio del cuarto y se dirigió a la puerta de al lado, la abrió y entro con prisa, esta era diferente, había una pequeña cama para uno acomodada de forma horizontal al lado izquierdo de otra ventana del tamaño suficiente como para tomar una cuarta parte de la pared, también había un armario que se extendía por toda la pared de la izquierda de la cama, y sobre esta había una foto de Gardevoir con un Zangoose, Gardevoir se inclino un poco como reverencia frente a la imagen y prosiguió a abrir el armario, en realidad estaba vacío, no había realmente mucho, solo un par de objetos de Gardevoir, lo que le interesaba en el momento era una caja abierta que había, sobresalían dos bolsas de la caja, Gardevoir las contó, en total habían 4 bolsas llenas en la caja, y 5 vacías, tomo las 4 bolsas y usó Teletransporte para bajar sin perder el tiempo.
- Ufff… aquí están… - Gardevoir dejó caer las 4 bolsas en el espacio vacío que cerraban los cojines. – Esto nos será útil. – Gardevoir finalmente se sentó con el resto del grupo.
- ¿Qué hay dentro Natsumi? – Le pregunté.
- De todo un poco, hay varias cosas que nos ayudaran mucho en caso de una batalla, también hay bayas con propiedades curativas y algunas vitaminas. – Dijo Gardevoir intentando explicarlo de forma sencilla.
- Bien, entonces con esto ya estamos listos. – Dijo Lucario quien procedía a levantarse.
- La paciencia es una virtud, y nuestra aliada por sobretodo en este momento. – Dijo Gardevoir. – lo primero que deben hacer es colocarse las prendas que hay en cada bolsa, por ultimo, en cada bolsa hay dos plumas de Cresselia, creo si no estoy mal, cayeron alrededor de 9 o 10, pero solo quedaron 7, las demás deben estar en alguna parte.
- ¿Y que haremos con las plumas de Cresselia? – Pregunto Tsuki.
- Las plumas de Cresselia anulan los poderes de Darkrai hasta cierto punto, tampoco es de confiarse, sin Darkrai nos ataca no es mucho lo que podrán hacer estas plumas, pero los efectos de su poder si los contrarrestara. – Dijo Gardevoir.
- ¿Cómo sabes tanto sobre eso? – Pregunto esta vez Lucario.
- Hay muchos libros sobre Darkrai y Cresselia, son en general mitos, pero es mejor que nada, ¿No creen? – Dijo Gardevoir.
- Natsumi tiene razón, en todo caso, lo mejor es que descansemos por ahora, mañana comenzaremos la búsqueda. – Dije mientras me levantaba.
- Es lo mejor que podemos hacer por ahora, Hou, me adelantare, hay algo que debo buscar en casa. – Dijo Tsuki quien tomo una de las bolsas y salió.
- Bien, entonces estaremos esperandoles en el camino, nos reuniremos lo más temprano posible, no lleguen tarde. – Dijo Lucario mientras tomaba una de las bolsas y también salió junto a Suicune.
Finalmente me levanté, tome la bolsa y me dirigí hacia la puerta, en ese momento… - Espera… - Dijo Gardevoir. - ¿Qué pasa? – Le pregunte casi enseguida. Gardevoir tomo la ultima bolsa y me la entrego. – Tómala, la necesitaran. Estoy segura que mañana no iré con ustedes… No te alarmes, es solo que… no puedo, pero estoy segura que le darás un mejor uso. – Gracias. – Le sonreí y finalmente salí.
Al día siguiente…
Al otro lado, en la neblina, un frondoso bosque se escondía, de alguna forma los árboles que estaban acostumbrados a la neblina eterna habían logrado crecer, y todos parecían estar formados como un ejército, rodeando completamente un lago en el centro de este bosque, allí, una silueta con forma de Serpiente Marina se movía en el lago, en ese momento un brillo dorado apareció de la nada, la silueta con forma de serpiente marina se acerco al brillo, y cuando intento tomarlo este se adentro en el lago, la silueta miró el brillo abrirse paso en las profundidades y esta finalmente decidió dejárselo al lago.
No muy lejos, en el bosque una figura con forma de fantasma se adentraba en el bosque lentamente, sus ojos rojos e intimidantes opacaban la neblina y conforme se acercaba una sombra se mezclaba con la neblina, y los árboles comenzaban a perder su brillo, la figura se detuvo de un momento a otro y comenzó a inspeccionar el lugar, a pesar de la neblina este parecía ver claramente el camino al que se dirigía, no muy lejos de el, a unos cuantos pasos se hallaba otro Pokemon, este caminaba a la par de la otra silueta, su cuerpo era parecido al de un perro, pero mas grande, y dos cuernos sobresalían en su cabeza. – A donde nos dirigimos… - Dijo la silueta con forma de perro en tono indeciso. – Son órdenes, debemos seguir el rastro de Cresselia. – Dijo la silueta de fantasma mientras parecía revisar algo. El silencio nuevamente se apodero del lugar mientras ambas siluetas caminaba, luego de unos minutos un canto comenzó a resonar por el bosque, y poco a poco la neblina se hizo más espesa, dificultando aun más el poder divisar algo. – Esta cerca… ya sabes que hacer si las cosas se salen de control, o si encontramos el alma de Cresselia. – Dijo la silueta fantasma. – Lo se, por sobre todo, si no es nuestro, no es de nadie, el bosque terminara como lo acordamos en todo caso. – Dijo la silueta con forma de perro.
Lucario se encontraba recostado bajo un árbol junto a Suicune, Tsuki y Gardevoir también se encontraban esperando, lo cual me dejaba a mi como el ultimo en llegar, tal vez porque fui el único que durmió. – Llegas tarde. – Dijo Lucario mientras se levantaba, cada uno estaba ya listo para marcharse. – Bien, entonces no tenemos tiempo que perder, será mejor que nos vayamos ahora.
- Espera, aun hay algo que debemos decidir. – Dijo Lucario. – No puedo dejar a Suicune sola, ni tampoco con un desconocido. – Termino.
- Vaya dilema. – Dijo Gardevoir, luego lanzó un suspiro de resignación. – Yo me quedare con Suicune, tienen a Tsuki, así que yo estaría de más. – Continuo. – Pase lo que pase, no dejen que maten a Milotic, si ella muere la neblina devorara al bosque y lo borrara del mundo. – Gardevoir me entrego su bolsa. – Pídele a Milotic que les ayude, sé que ella lo comprenderá. – Dijo Gardevoir en mi mente.
Asentí y pasé a un lado de ella, Lucario y Tsuki también siguieron el camino, dejando a Gardevoir y a Suicune atrás. El camino hacia el bosque fue pacifico, a cada costado del sendero se podían observar extensas praderas con colinas y montañas mas allá, varios Pokemon corrían en grupo jugando entre los árboles y las extensas zonas verdes, no paso mucho antes de que pudiéramos notar la enorme nube que cubría el extenso bosque, de hecho parecía interminable, y desde afuera no se podía distinguir nada de lo que pudiera haber dentro. – Va a ser un viaje complicado.
-Donde estas… ¿Por qué estas tardando tanto? – Una voz desconocida resonó en mi mente.
- ¿Eh? ¿Quién eres? – Le respondí.
- ¿Qué? ¡¿Cómo puedes escucharme?! ¡Quien eres! – La voz se hacia mas lejana. – No serás tú quien ha venido por mí para sa… - La voz se iba alejando más y más en la frase hasta que finalmente desapareció antes de que la voz pudiera terminar.
- ¡¡Hou despierta!! – Tsuki me regreso a la realidad. - ¿Qué sucede? ¡Si nos encontramos con un enemigo y te pones así solo nos causaras problemas! De ser así debiste haberte quedado en vez de Gardevoir. – Dijo Tsuki molesta.
Suspire y asentí. – Como sea, debemos irnos ya. – Dije y comencé a caminar hacia la densa neblina. – Si no nos apresuramos se nos adelantaran.
Tsuki y Lucario se adentraron también a la densa neblina, en el interior el panorama no cambia mucho… realmente nada, la densa neblina hacia casi imposible poder observar algo, con dificultad nos podíamos observar el uno al otro, y aun así seguía siendo difícil, el campo de visión era alrededor de unos dos o tres metros alrededor, el silencio era el factor mas incomodo del bosque, no parecía haber absolutamente nada, pero tampoco habían indicios de que fuera trabajo de Darkrai, el clima era un poco frío, totalmente lo contrario al clima de afuera, aquí los rayos del sol no llegaban, solo se podía observar la blanca neblina mezclarse con lo poco que podíamos observar. Continuamos caminando por varios minutos sin llegar a algún lugar en específico, Lucario hablaba con Tsuki mientras yo continuaba buscando algo que nos llevara a lo que buscábamos. – A este paso… no llegaremos a ninguna parte, Debe haber algo que nos indique que estamos cerca, ¡Dame una señal! – Pensé y suspiré resignado, para empezar, ¿A quien le estaba rogando? – No me vendría mal alguna luz celeste o un hiperrayo perdido. – Nuevamente volví a suspirar y continúe caminando, en ese momento… lo que estaba buscando finalmente se dejo ver, o mas bien, escuchar, era una melodía femenina, pero esta era diferente, aquella voz era dulce y harmoniosa, tanto que hacia que en medio de la neblina comenzaran a brillar los árboles alineando un camino. - ¡Finalmente algo de colaboración, ya era hora! – Pensé ahora mas tranquilo, enseguida comencé a correr siguiendo el sendero, después de todo no sabia cuando desaparecería el brillo, Tsuki y Lucario dejaron de hablar y se apresuraron a alcanzarme, luego de varios minutos corriendo finalmente llegamos a un lugar en el que la neblina era menos densa, era un enorme lago hasta donde se podía divisar, los árboles estaban a 15 metros de distancia del lago, y se encontraban alineados de tal forma que lo rodeaban completamente en un circulo, la melodía al parecer provenía del interior del lago, pero cada vez se escuchaba mas cerca, Tsuki y Lucario continuaban observando el lugar, yo por mi parte, decidí acercarme al lago, el ambiente seguía siendo un poco frío, pero la belleza del paisaje nos hizo olvidar eso, mire al fondo del lago buscando al dueño de aquella voz, pude divisar una silueta subiendo poco a poco desde el fondo del lago, retrocedí un poco por la impresión pero ya estaba preparado para atacar si era necesario, la silueta subía rápidamente y yo estaba listo para atacar, Tsuki y Lucario aun no estaban seguros de lo que sucedía pero ellos también estaban listos para atacar si era necesario, de un momento a otro el tiempo se ralentizo, y un enorme Pokémon con forma de serpiente marina surgió del lago, el agua que salpicaba parecía brillar alrededor de aquel Pokémon, la parte inferior de este tenía un color diferente, y de allí hasta su cola se asemejaba a la de una sirena, en cuestión de segundos todo se detuvo, aquel Pokémon estaba frente a mí, y nada a mi alrededor se movía, el tiempo se había detenido sin darme cuenta.
- E… ¿Esto es obra tuya? – Pregunte mientras retrocedía poco a poco inconscientemente si era capaz de paralizar el tiempo, entonces no era rival para ella.
El Pokémon se encontraba flotando sobre el lago frente a mí, tenía una presencia magnificente, sus ojos eran de color azul y a mi parecer era un Pokémon con una belleza impresionante, me miraba directamente a los y lentamente comenzó a hablar. – ¿Eres… Eres tú? Finalmente… ¿Finalmente has venido a cumplir tu promesa? – Milotic sonrío, era incomodo, ella hablaba como si me conociera ya desde hace mucho.
- ¿Qué promesa? No sé quién eres, para empezar. – dije confundido.
- No digas mentiras, sé que eres tú, ¿No me recuerdas? ¡Soy Tsuumi! te he esperado tanto tiempo que hasta olvide que eras un Ninetails, yo sé que eres tú, porque nadie puede evadir el poder del bosque salvo tú y yo. – Milotic volvió a sonreír y se acerco lentamente. – Kou, no tienes que mentir más.
- Mi nombre no es Kou… Lo siento, no soy la persona que buscas. – Dije.
- E… ¿enserio? Pero… ¿pero cómo puedes contrarrestar el poder del bosque entonces? – Milotic me miro confundida, pero pude notar en sus ojos cierta tristeza y decepción.
- Me llamo Hou, siento haberte decepcionado… - le dije, por alguna razón me sentía mal que estuviera triste. – Quizá hay algo que pueda darle para animarla… ¡Claro! El corazón de hielo, es lo que Gardevoir quería que le entregara. – Pensé, luego mire el colgante que me había puesto Gardevoir antes de irse con Tsuki en la mañana. – Mmm… ¿Milotic? Esto es para ti. – le enseñe el colgante.
Milotic en ese instante cambio la expresión de sus ojos, ahora estaba impresionada y feliz. – Eso es… ¿Dónde lo encontraste? Kou lo ha estado buscando desde hace… - Milotic se detuvo. - ¿Piensas dármelo? – Pregunto ella, yo le respondí asintiendo con la cabeza y sus ojos brillaron, se acerco más y tomo el colgante. – Muchas gracias. – Dijo con una enorme sonrisa.
- Gracias por traerlo de vuelta, el bosque te lo agradece. – volvió a hablar. – Por suerte no eres una mala persona, así que si puedo hablarte. – Termino
- No tienes porque, ahora… ¿Podrías devolver el tiempo a la normalidad? – Le pregunte.
- ¡Ah! Si, ¡lo siento mucho! – dijo apenada, nuevamente comenzó a cantar y lentamente todo regreso a la normalidad.
Tsuki y Lucario cayeron al suelo una vez todo regreso a la normalidad. - ¿Eh? Que sucedió. – Pregunto Tsuki confundida. - ¿Cuándo apareció ella? – Tsuki se levanto y Lucario hizo lo mismo. – Bueno, no es una enemiga, ¿o si? – Yo inmediatamente negué con la cabeza y Lucario y Tsuki se calmaron, Milotic ahora estaba seria y susurro en voz baja. - ¿Son amigos tuyos? – Esta vez me toco asentir, me sentía entre una manada de Zangoose y una de Seviper a punto de atacarse solo porque se odian desde generaciones y arrasando con todo en el medio, bueno, esa sensación la inspiraba más Milotic, aunque poco a poco se fueron calmando, Milotic aun seguía flotando sobre el lago mientras Tsuki y Lucario comenzaban a hablar de nuevo, creo que me correspondía a mi preguntar entonces.
- Milotic, ¿Has visto algo fuera de lo común últimamente? Si es que puedes ver mucho aquí. Le dije.
- ¿Fuera de lo común? Mmmm… ¡Ah! Quizá… Si, la joya del lago podría ser… - Dijo Milotic.
Lucario y Tsuki se acercaron entonces. – Una joya… puede ser que sea… - Dijo Lucario pensativo, Milotic se alejo un poco cuando estos dos se acercaron pero se decidió a hablar.
- Ummm… hace unas horas, algo brillante se apareció en el lago, ¡Realmente era muy brillante! Tanto como para hacer que la niebla se asustara y alejara, era de color dorado, no pude ver que era, pero era muy lindo. – Dijo Milotic mientras sonreía.
- Suena al amuleto de Cresselia, aunque recuerdo que el de ella no brillaba. – Dijo Lucario en voz baja.
- Probablemente por el aura de Darkrai. – Respondí.
- Milotic, ¿Hacia donde se dirigió aquel brillo? – Pregunto Lucario, pero no hubo respuesta por parte de ella. – Grr… ¿Qué le pasa? – Lucario se molesto.
- ¿Milotic? – Pregunte, en ese momento Milotic abrió los ojos.
- ¿Si? – Respondió enseguida.
- ¿A dónde se fue aquel brillo? – Pregunto otra vez Lucario, y nuevamente no obtuvo respuesta. – Grrr… Hou, ¿Por qué solo te responde a ti? – Dijo Lucario mas molesto que antes, no pude hacer mas que poner un gesto de “no se” y sonreír nervioso. – Que mas da, pregúntale tú. – Lucario retrocedió un paso y se quedo esperando.
- Milotic, ¿Hacia donde se dirigió esa luz? – Le pregunté, Milotic se puso pensativa por un momento antes de responder.
- No se si decirte… es el secreto del lago. – Dijo Milotic dudando.
- Milotic, es importante, de eso dependen muchas cosas, necesitamos recuperarla. – Le dije con tono de suplica.
Milotic siguió dudando un rato más pero finalmente se decidió a hablar. – Esta en el fondo del lago. – dijo Milotic y suspiro. – Muchas gracias Milotic. – Le dije y sonreí, ella también hizo lo mismo.
- Bien Hou, ¿entonces como haremos para recuperarla? – Dijo Lucario.
- Quizá Milotic pueda ayudarnos… - Dije y mire a Milotic. - ¿Será posible que puedas buscarla? – Le dije.
- Mmmm… Esta bien… - Milotic lentamente comenzó a descender en el lago hasta que su silueta desapareció, debe ser un lago muy profundo.
- Vaya personaje… - Dije.
- Si, y muy maleducada por sobre todo. – Lucario seguía molesto, yo por mi parte decidí dejarle así y mire a Tsuki, estaba pensativa mientras miraba al cielo, no se si habrá dado cuenta que la neblina no deja observarlo.
- Tsuki, ¿Por qué has estado tan callada? ¿Algo te molesta? – Le dije
- Aaah… no es nada, es solo que… tengo la misma sensación que tuve en el bosque… algo malo va a pasar, debemos estar preparados, no es una coincidencia que sienta lo mismo dos veces. – Dijo Tsuki, ahora parecía más preparada para lo que viniera.
- De acuerdo, Todo saldrá bien esta vez Tsuki, no fallaremos más. – Le dije sonriendo, ella hizo lo mismo y se tranquilizo.
De nuevo la melodía de Milotic comenzó a resonar por todo el bosque, y la neblina que cubría los arboles se hizo más densa, mientras que la que nos rodeaba se despejo un poco más, Milotic salió nuevamente del lago, y aparte de su colgante, tenía una piedrecilla brillante. – ¡Aquí esta! – Se acerco a mí y me entrego un fragmento de lo que a simple vista parecía una piedrecilla, pero esta era diferente, tenía la forma de un colmillo blanco, pero su brillo era dorado, no estaba seguro de si pertenecía a Cresselia o no, pero la esencia y el brillo que emanaban me dieron la sensación de que si, así que decidí guardarlo. Al momento de guardarlo sentí algo que me aturdió de golpe, fue rápido e imprevisto, no sabía que era pero si estaba seguro de que no era nada bueno, miré hacia los arboles y pude notar como una leve sombra se acomodaba entre la niebla.
- ¡Muy bien! ¡Muy bien! ¡Nos han ahorrado el trabajo de tener que buscarla por todo el bosque! – La voz de una silueta fantasma se acercaba junto a la silueta de perro. – Ahora que habéis hecho su parte, largaos antes de que los destruyamos. – Ambas siluetas continuaron acercándose hasta hacer visibles.
- ¡¿Quiénes son ustedes y que quieren con el bosque?! – Dijo Milotic furiosa.
- Basta de esto, Houndoom, ayúdame a terminar con ellos de una vez. – Dijo la silueta fantasma.
- Será un placer Mismagius. – Dijo Houndoom y se acerco mas, sus rasgos físicos se hacían mas claros, tenia la forma de un perro, pero era enorme, y poseía varios huesos alineados en su lomo, y en su cabeza habían dos cuernos y una carabela en su pecho. – Ya sabes que hacer Mismagius.
- No es algo que tengas que repetirme, tengo una mala experiencia con eso. – Dijo Mismagius fastidiada.
- Se arrepentirán de haberse aparecido por acá. – dijo Houndoom sonriendo mientras se acercaba.
La predicción de Tsuki era cierta, las sombras estaban tomando posesión de la neblina y el cuerpo de Houndoom comenzaba a ser rodeado poco a poco por fuego, ¿También será victima el bosque de la neblina de el poder de Darkrai? Pase lo que pase no podrá ser nada bueno, y de ser así, pronto la dulce melodía de la neblina iba a entonar un nuevo Réquiem.
Capitulo 7 - Entre Luz y Oscuridad Houndoom sonreía con una inquietante confianza y Mismagius quien se encontraba tras el parecía molesta o fastidiada, era lo mismo su expresión era todo lo contrario a la de Houndoom. – Ya no hay vuelta atrás, prepárense para sentir una pequeña muestra del sofoco del infierno. – Las llamas que rodeaban el cuerpo de Houndoom parecían tener vida y se movían alrededor de el avivándose a cada momento con mas furia, Lucario y Tsuki retrocedieron poco a poco a causa del calor que había comenzado a tomar presencia en el ambiente, yo por mi parte no podía sentir mucho cambio pues mis condiciones fisiológicas me permitían considerar la temperatura creciente “fría”
- Esto no es bueno. – Dijo Tsuki mientras empezaba a jadear. – ¡hay que detenerlo! – Continúo y retrocedió una vez más al calor.
- Si no lo detenemos pronto nos cocinara, ¡Hou! A ti no te afecta el calor ¡Haz algo! – Resonó la voz de Lucario en mi mente.
Rápidamente asentí a los dos, no necesitaba que me dijeran que tenia que hacer algo para saberlo, Houndoom comenzó a gruñir de furia, aunque extrañamente, note un poco de dolor en sus gruñidos. – Eso no importa ahora. – Volví en mi mismo y mire a Houndoom nuevamente, no podía atacarlo directamente porque Mismagius probablemente me detendría. – Nghhnn…Que hago… debo pensar rápido. – Mire fijamente a Mismagius intentando buscar un punto para atacar, Mismagius seguía con su cara fastidiada pero había algo diferente en ella… - Mismagius esta… ¿Acaso esta sufriendo? – La mire fijamente, obviamente tratando de que no se notara, era difícil pero a cada minuto se notaba considerablemente que hacia un esfuerzo para mantener la misma expresión.
- ¡¡Hou!! – Grito Tsuki ya desesperada por el calor, aunque la principal razón de su grito no parecía ser esa, Tsuki miraba fijamente hacia la izquierda, ¿Qué había a la izquierda? Solo árboles… - Demonios, ¡¡Árboles!! – Como no había tenido en cuenta eso, el Sofoco que estaba generando Houndoom pronto provocaría que un árbol se quemara, estallando así en un incendio. – Ngghhnn… una razón mas para no poder pensar con calma, ¡Grrr! – Intente calmarme nuevamente y me concentre en Mismagius, ahora si que era notorio, sus ojos reflejaban un dolor y desespero que intentaba contener sin éxito, y ese dolor y desespero era mi oportunidad para atacar a Houndoom, sin perder tiempo con absolutamente nada comencé a correr hacia Houndoom lo mas rápido que mis patas me permitían, a pesar de que no estaba lejos no había tiempo que perder, Lucario y Tsuki estaban ya lo suficientemente aturdidos con el sofoco que generaba Houndoom como para contraatacar así que todo dependía de mi en ese momento, Houndoom seguía generando sofoco en el ambiente por lo que no había notado mi presencia, Mismagius si noto mi presencia y al instante retrocedió, pude notar en ese corto lapso como el Sofoco de Houndoom se desvanecía en un segundo, ignore eso y me decidí a atacar pero…
- ¡¿Qué dem…?! – Houndoom se desvaneció junto a Mismagius en un parpadeo.
- ¡¡Hou, quítate de ahí!! – Grito Lucario quien ya había vuelto en si, se le notaba aun cansado pero corría como si nada hacia mí, estaba listo para atacar con su Aura Esfera. Lo mejor que pude hacer entonces fue retroceder como el me lo indico, Lucario lanzó su Aura Esfera hacia donde estaba Houndoom y Mismagius, El Aura Esfera de Lucario pareció golpear algo en el aire, y en ese instante Mismagius y Houndoom volvieron a aparecer.
- ¡¿Qué?! ¡¿Cómo pueden hacer eso?! – Me pregunte sorprendido.
- Mphm… tal y como lo pensé… ¿No serás tú? ¿Yuuka? ¿Esa Misdreavus que se había unido al grupo de Cresselia para defender el bosque? – Dijo Lucario en quien ya se no se notaba deseo de luchar.
- ?!!… - Mismagius se exalto un poco al escuchar ese nombre, pero luego se sacudió un poco y comenzó a hablar. - Debes estar confundiéndome con alguien mas, además, ¿Eres idiota? ¡Soy una Mismagius! No una… ¡No una Misdreavus! – Mismagius estaba completamente seria mientras lo decía, pero Lucario aun seguía dudando.
- Mphm, basta de charlas, ya tienen una pequeña muestra de lo que puedo hacer, así que desaparezcan ahora y considerare no eliminarlos ahora. – Dijo Houndoom sonriendo con mucha confianza y un extraño brillo en sus oscuros ojos.
La niebla comenzaba a hacerse densa nuevamente limitando una vez más nuestro campo de visión, los árboles parecían ser devorados por la vasta bruma que tomaba una vez más control de sus tierras, Lucario quien parecía decepcionado volvió a preparar su Aura Esfera. – No pierdas saliva en eso, no nos iremos de aquí bajo ninguna circunstancia, no hasta asegurarnos de que no se llevaran el colgante de Milotic. – Lucario en ese momento miró a Tsuki y luego a Milotic quien tenía los ojos cerrados, Tsuki asintió comprendiendo lo que Lucario quería comunicarle sin necesidad de hablar, Milotic también parecía lista para atacar si era necesario.
- Que así sea entonces… - Dijo Houndoom. – Mismagius, esta vez no me contendré, intenta mantenerte en… lo que sea que uses para volar. – Houndoom dio un paso hacia delante. Lucario lanzó su Aura Esfera contra Houndoom evitando que este hiciera algo.
- Esta vez no será tan fácil. – Dijo Lucario sonriendo ahora con confianza también.
Houndoom lanzó un gruñido de furia. – Grrr, No creas que solo porque viste un ataque conoces mi modo de atacar. – Houndoom saltó lo más alto que pudo y lanzó un fuerte rugido que me hizo retroceder junto a Lucario. – Rrrghh, ¡Hou, no dejes que te intimide! – Grito Lucario antes de saltar de la misma forma contraatacando con su Aura Esfera, Mismagius se interpuso y usó Protección para defender a Houndoom, este sin perder el tiempo saltó nuevamente y ataco a Lucario con Lanzallamas, en ese momento yo me interpuse absorbiendo el impacto por Lucario, luego contraataque usando su propio Lanzallamas como apoyo, Mismagius no tuvo tiempo de defenderse con Protección pero alcanzó a esquivar un poco el ataque aun recibiendo un poco del ataque, Houndoom aprovecho el momento y se colocó en el medio de los dos bandos y comenzó a sofocar el ambiente nuevamente, Mismagius se coloco a un lado de Houndoom y Lucario retrocedió hacia Tsuki intentando evitar el clima que poco a poco ascendía a causa de Houndoom. Ahora era mi turno nuevamente, me dispuse a atacar a Houndoom nuevamente pero… - Hay algo diferente esta vez… Mismagius… ella no parece estar molesta, en cambio Houndoom… - Pensé mientras miraba fijamente a Houndoom, cuya expresión se parecía mucho a la que intentaba ocultar Mismagius hace poco. – Esta vez es diferente, Mismagius esta defendiendo a Houndoom, y el clima esta ascendiendo demasiado rápido. - Ataque a distancia con Lanzallamas pero Mismagius se interpuso inmediatamente y lo desvió hacia el cielo.
- Houndoom, es hora de entrar en fase 2, no debemos perder tiempo. – Dijo Mismagius, lo había dicho a posta para que me enterara.
- ¿Fase 2? – Me pregunte, luego mire a Mismagius, había algo que me había estado molestando desde el principio, Mismagius y Houndoom no se habían preocupado para nada en llegar a Milotic, de hecho sabían bien que atacar a Milotic con fuego no les ayudaría en nada, así que… - ¿La fase 2 es lo que piensan usar? ¿Hay un tercer compañero entre ellos? – No sabia que pensar, si me equivocaba de decisión podrían alcanzar a Milotic sin ninguna dificultad, ese era el plan de Mismagius.
- Bien, es hora de acabar con ustedes de una vez niños. – Dijo Houndoom más confiado que antes, mucho más…
- No será necesario Houndoom. – Una voz diferente proveniente desde atrás aclaro mis dudas, tenían un tercer integrante, pero este, mas que integrante era su líder, era...
- D… ¡Darkrai! - Grito con furia Lucario, su aura se llenaba de ira a cada segundo y esto complacía a Darkrai quien sonreía de la misma forma que en el bosque. - ¡Regresa todo a la normalidad o…!
- ¿O que piensas hacer? ¿Fracasar como lo hiciste la última vez? Cresselia no estará para salvarte esta vez. – Dijo Darkrai sonriendo como de costumbre, era una sonrisa que también me ponía furibundo.
- Q…que hiciste… ¿que hiciste con mis hermanas? – Dijo Tsuki temblando, pero decidida, de ella no se podía sentir odio, era más bien una desesperación y tristeza, Tsuki retrocedía lentamente por miedo pero aun se mantenía firme en sus palabras.
- ¿Realmente quieres saberlo? – Darkrai ahora estaba serio, y Tsuki asintió. – Están muertas, y sus almas perdieron el derecho a encontrar la paz, así que vivirán atormentadas en mi caos. – Dijo riendo complacido.
- ¡¡Eres un Maldito…!! – Grite ahora furioso también, corrí hacia el pero el me hizo detener poniendo su garra en el cuello de Milotic. – Rrrghhh…
El sonido de una gota chocar contra el suelo resonó en mi mente, una tristeza que se hacia mas grande hasta cubrir todo el lugar se apodero del ambiente y la neblina comenzó a distorsionarse, hasta el punto de parecer frecuencias interferidas. - … ¡¿Qué es esto?! – Retrocedí mirando a mí alrededor. - ¿Es esto obra de Darkrai? – Mire a Darkrai pero este parecía tan impresionado como yo, hasta el punto de soltar a Milotic, aproveche ese momento y salte llevándome a Milotic conmigo, caí a un lado de Tsuki junto a Milotic, esta parecía dormida tranquilamente, sentí algo de envidia de ella por estar tan tranquila en un momento así, pero deje a Milotic así y mire a Tsuki, ahora de su tristeza comenzaba a emanar un odio aturdidor, que hizo que absolutamente todos, exceptuando a Milotic retrocedieran, la niebla distorsionada comenzó a juntarse formando una enorme esfera de color morado azuloso que de un momento a otro desapareció.
- Ya tenemos lo que queríamos, debemos retirarnos. – Dijo Darkrai quien sonaba intranquilo de alguna forma, pero luego sonrío nuevamente y mostró ambos el fragmento brillante y el corazón de hielo de Milotic, alzo sus garras al cielo y creo su Brecha Negra, la cual comenzó a disparar rayos oscuros por doquier mientras Houndoom, Mismagius y Darkrai entraban en ella.
- Las cosas se harán mas interesantes de lo que pensé, procuren mantenerse vivos para que puedan entretenerme mas tiempo, Au Revoir. – Y Dicho esto, desapareció junto a los otros dos.
- N… ¡No te irás así de fácil! – Grito Tsuki furiosa. - ¡¡Regresa!! – había algo diferente en Tsuki esta vez, era diferente, aunque parecía Tsuki no podía serlo, aquel punto donde la esfera morada azulosa desapareció comenzó a brillar nuevamente, pero esta vez era un de un color oscuro.
Milotic se despertó aturdida por lo que sentía. – El poder del bosque, ¡Esta siendo absorbido! – Milotic se dirigió al lago lo más rápido que pudo pero fue lanzada hacia atrás por una fuerza desconocida. - ¡¿Q…Que es esto?! – poco a poco la oscuridad comenzó a expandirse tragándose todo lentamente.
- Hou, debemos irnos ahora, parece que lo mismo ocurrirá aquí. – Dijo Lucario quien retrocedía poco a poco a las tinieblas.
- No tienes que decírmelo… ¿Tsuki? ¿Dónde está Tsuki? – La busque con la mirada por todo el lugar hasta que… - Tsuki… - Tsuki ya estaba entre las tinieblas, aun seguía reflejando una profunda tristeza en su rostro y tampoco parecía ser afectada por las tinieblas. – Tsuki… No, ella no pudo ser… - Aun un poco inseguro me decidí a entrar en las tinieblas. – No me importa si fuiste tú o no… no te dejare aquí. – Pensé al entrar.
Todo era diferente a como se reflejaba desde afuera, aquí dentro no se podía divisar casi nada, ni siquiera podía ver a Tsuki y había un aura de dolor y odio que empezó a presionar mi pecho con fuerza, este lugar estaba repleto de esos dos sentimientos, pensé por un segundo en salir de ahí pero me sacudí y comencé a buscar sin éxito a Tsuki. - ¡¡Tsuukii!! ¡¿Dónde estás Tsuki?! – Gritaba lo más fuerte que podía, pero el único que correspondía a mi llamado era el silencio. – Tsuki… Donde estas…
Tsuki tenía sus ojos entrecerrados, se podía notar a simple vista la ausencia de brillo en ellos, varias lagrimas recorrían su rostro una a una cayendo en la inmensa oscuridad, Tsuki sentía que se encontraba en medio de la nada, levantó un poco la mirada pero la oscuridad no le permitía ver absolutamente nada, de hecho, podía ver con dificultad su propio cuerpo. – Así que… después de todo volví a aquel pasado… ahora si estoy sola… en medio de esta oscuridad que pronto me devorara a mi también… - Tsuki volvió a agachar su mirada, las lagrimas aun se escurrían de sus ojos. – Ya sabía que iba a terminar así… pero me negaba a creerlo… Ahora… - ¡¡Tsuki!! – Aquel conocido grito la hizo reaccionar. – H…Hou? – Preguntó ella algo confundida. - ¡¡Tsuki!! – El eco de aquel grito entre la vasta oscuridad se hacía más fuerte. – H…¡¡Hou!! – Tsuki finalmente sacudió su cabeza y comenzó a mirar a los alrededores. - ¡¿Dónde estás?! – Gritaba ella angustiada. – No quiero quedarme aquí… yo… yo no estoy sola ya…
Pude sentir como el dolor y la tristeza que me presionaba en el pecho a causa del lugar se iba yendo poco a poco, la oscuridad se estaba dispersando aunque seguia siendo vasta y nos impedía ver bien, ¿Estábamos totalmente encerrados en este lugar?
- ¡¿Tsuki?! ¡¡Tsuki!! – Grite emocionado, no sabía exactamente porque, solo me sentía muy feliz de poder verla sana y salva, la abrace como pude y le mire a los ojos, varias lagrimas se escurrían de sus ojos y finalmente comenzó a llorar. – Eres una idiota, ¿Lo sabías? Como te atreves a intentar morir sin haber salvado a tus hermanas. – le dije sonriendo.
- Y…yo lo siento mucho. – Se excuso como una niña pequeña, aun lloraba, pero no era de tristeza, extrañamente, pude sentir algo de alegría en ella.
- Ya, cálmate… ya no estás sola, estoy contigo… - No sabía porque decía eso, solo sentía que era lo que debía decir.
- G…gracias… - Tsuki se sonrojo bastante pero la oscuridad actuó como buen maquillaje para evitar que lo notara.
Lucario y Milotic observaban preocupados desde fuera, el bosque había sido devorado en su totalidad por la oscuridad y tanto en ellos como en mí una incógnita nos atormentaba: ¿Quién habría causado todo esto? ¿Realmente fue Darkrai? ¿Habrá sido Tsuki? No creo… - Tsuki no es de ese tipo… ella… ella no puede causar todo esto. – El hecho era que todo había acabado, Milotic estaba a salvo pero habíamos perdido el fragmento brillante, el corazón de hielo de Milotic y hasta el bosque en bruma, aunque ya nada podíamos hacer con respecto a eso. Tsuki se limpio los ojos y miro a su alrededor ahora mas tranquila.
- ¿Es esto obra de Darkrai? – Pregunto Tsuki algo asustada, su rostro volvió a dibujar la tristeza, pero se sacudió inmediatamente y me miro a los ojos. – Ya no podemos hacer nada, pero una vez atrapemos a ese Darkrai
- El bosque… ya no puedo escucharlo… ¿Es esta la razón por la que buscaban ustedes tres ese fragmento? – Pregunto Milotic, las lágrimas brotaban de sus ojos inevitablemente, pero rápidamente desaparecieron y sus ojos se tornaron furiosos.
- Supongo, Hey Milotic… - Intento decir Lucario, pero al ver la actitud indiferente supo que iba a ser ignorado, así que decidió callar aun más molesto que antes.
Entre la oscuridad tropecé con mi bolsa por accidente, no perdí el tiempo para colocármela antes de que la oscuridad se la llevara, mire a todos lados intentando ubicarme, pero las densas tinieblas me imposibilitaban la ubicación, Tsuki se mantenía muy cerca de mi, la mire y le sonreí intentando calmarla pero, ¿Quién me calmara a mi? Comencé a caminar lentamente junto a Tsuki, las tinieblas se hacían mas densas a cada momento, pero debíamos continuar, no podíamos quedar en un mundo así, no, así no terminaríamos. Una silueta blanca apareció por unos segundos frente a nosotros, no le reconocía bien por la oscuridad, pero su color blanco era lo que mas resaltaba, comenzó a correr hacia la derecha, ¿quería que lo siguiéramos? - ¡Tsuki! ¡Sigámosle! – comencé a correr junto a Tsuki siguiendo a la silueta blanca, era rápida y en cuestión de segundos desapareció de mi vista, decidí seguir corriendo, esperanzado de que le alcanzaríamos, pero no pudimos, aun así, podía notar como las tinieblas comenzaban a hacerse menos densas, y al fondo, una luz brillante se hacia mas grande, Tsuki y yo comenzamos a correr mas rápido, temiendo que aquella luz desapareciera, nos acercábamos mas y mas hasta que…
- ¡¡Whaaaa!! – Con la velocidad y desesperación a la que íbamos no nos dimos cuenta cuando embestimos inconscientemente a Lucario y a Milotic, caímos a la hierba exhaustos, Lucario y Milotic se levantaron rápidamente.
- ¿Eh? ¡¡Sobrevivieron!! – Dijo Lucario, podía sentir su preocupación desvanecerse poco a poco, luego note en su rostro algo de calma, lanzó un suspiro de alivio y luego miro molesto a Tsuki.
- ¡Tsuki! ¡¿Qué te sucede?! ¡¡Arriesgas tu vida como si no valiera nada e intentas arrastrar a Hou contigo!! ¡El es tu amigo, tu debes tener una buena idea de lo… lo duro que es perder a un amigo, ¡No hagas esas estupideces de nuevo! Solo nos preocuparas a todos. – Finalizo Lucario con su regaño.
- Lo se… Lo siento. – Se disculpo Tsuki nuevamente como una niña pequeña, luego se dirigió a Milotic, se sentía muy avergonzada y le costaba mucho mirarle a los ojos. – Siento… Siento mucho que tu bosque haya terminado así… - Dijo ella agachando la mirada.
- Lo dices como si fuera culpa tuya. – Dijo Milotic sonriendo. – Todo es culpa de ese Darkrai, Grrrr, es que solo pensar en lo que le hizo al bosque, ¡No puede quedar impune! ¡Solo deja que ponga mis patas sobre el!
- Aahhmmmm… - Murmuro Tsuki confundida. - ¿Patas? ¿Acaso ella tiene patas?
Tsuki hizo como si nada hubiera pasado y Lucario y yo hicimos lo mismo.
- Hou, quiero unirme a su grupo, Darkrai destruyo mi hogar, y robo mi preciada reliquia, no puedo dejarlo ir así, ¡Yo les brindare toda la fuerza del agua si me dejan unirme a ustedes! – Dijo Milotic decidida, sus ojos inspiraban valor, mire a Tsuki y a Lucario preguntándoles con la mirada. Tsuki y Lucario asintieron entonces. – Bien, entonces bienvenida al grupo. – Le dije sonriendo.
El sol ya comenzaba a ocultarse, un día entero había pasado sin que nos diéramos cuenta, Darkrai había conseguido lo que quería esta vez, pero solo esta vez, cuando nos encontremos nuevamente no le será tan fácil pasar sobre nosotros, Lucario y Tsuki habían comenzado a caminar, y Milotic les seguía, Tsuki y Lucario intentaron hablar con Milotic pero solo obtuvieron un silencio por respuesta, esto los molesto a ambos e hizo que se adelantaran un poco, no tuve más opción que acompañar a Milotic entonces.
- Hola Milotic. – Le sonreí intentando ser amable, ella sonrío de la misma forma y me saludo.
- Hola Hou, ¿Qué sucede? – Pregunto Milotic.
- No, Solo me preguntaba… ¿Por qué no salías del bosque? – le dije, la verdad es que realmente me causaba curiosidad saberlo.
- ¿Uh? Bueno… yo… tenia un rol que cumplir en ese lugar, pero ahora que no esta... – dijo ella triste.
- Mejor olvídalo, Milotic – Le sonreí, ya me había dado cuenta que si esto continuaba solo la entristecería.
El sol ya se había escondido del todo en el amplio horizonte y la hermosa y brillante luna finalmente había tomado posesión del cielo, bañando a la pequeña y pacifica aldea con su luz, se podían observar algunos Pokémon entre los árboles y la pradera, probablemente a esta hora ya todos habían ido a descansar, Lucario y Suicune se habían marchado temprano, bueno, no era de sorprenderse, fue una experiencia realmente agotadora, Tsuki quien también estaba cansada cayó rendida al llegar a casa, Gardevoir estaba leyendo algunos varios libros en su casa, yo no podía conciliar el sueño, estaba agotado pero aun habían muchas cosas que me inquietaban y no me dejaban dormir.
- Es extraño… ahora que lo pienso… puedo sentir el aura de las personas… justo como Lucario lo hace… ¿Cómo logre eso? ¿Acaso los Ninetails pueden lograr eso? No… lo dudo. – Esa era solo la primera de las muchas dudas que tenia. – Además… ¿Cómo puedo escuchar las voces en mi mente? Y comunicarme así como lo hace Gardevoir… ¿Tendrá eso alguna conexión? – Mi cabeza estaba hecha un lío, ¿Cómo podía tener tantas dudas y ninguna respuesta? Decidí pasar de eso por un momento y comencé a apreciar el ambiente.
El viento soplaba hacia la izquierda, haciendo que mi pelaje se moviera hacia esa dirección, intente mirar a lo lejos entre las montañas, no había tenido tiempo para empezar a hacerme esas preguntas, pero ahora que finalmente tengo un espacio para pensarlo… - Aunque creo que desearía que no fuera así… - Pensé antes de suspirar resignado. En ese momento un fuerte viento sopló contra mí, no era un viento común, este me hizo retroceder varios pasos, y entre segundos pude ver una silueta frente a mí, no la reconocí bien ya que en un parpadeo desapareció junto al viento. - ¿Quién era? – me pregunte confundido, ¿Era acaso el mismo que nos salvo en las tinieblas? Quería agradecerle, es una lastima que se haya ido, pero algo me decía que no seria la ultima vez que le veríamos, cerré los ojos para meditar un poco lo que había sucedido en todo el día, en estos últimos días tantas cosas han sucedido de manera repentina, y es difícil creer lo mucho que todo cambia en cuestión de segundos.
- ¿Hou? – Escuche, y pude sentir como alguien me abrazaba. – Me alegra que hayan regresado sanos y salvos. – Dijo la voz con tono alegre.
- ¿Huh? ¿Gardevoir? – Abrí los ojos y efectivamente era ella, como siempre sus rojos y brillantes ojos brillaban al son de la luna, y de ella emanaba un brillo que de alguna forma siempre sentía celestial.
- Así es. – Dijo ella con su tranquilizante sonrisa.
- Es una lastima que no hayas podido acompañarnos esta vez, estoy seguro que si hubieras estado ahí habríamos vencido a Darkrai sin duda. – Le dije ahora sonriendo también.
Gardevoir dejo de abrazarme y me miro a los ojos, parecía contenta a pesar de lo mal que nos fue, sin duda ella también paso un mal rato acá, puedo sentirlo en ella también, algunos sentimientos mezclados, pero el que mas resaltaba en ese momento era la tranquilidad.
- Hou, por favor… pase lo que pase, no te dejes vencer, se fuerte, sigue adelante, tu eres el que lidera al grupo, y si tu tienes dudas de ti mismo, entonces ellos comenzaran a dudar, y tendrán problemas a la hora de luchar. – Lo que Gardevoir dijo era justo lo que necesitaba escuchar, de alguna forma ella sabia que decir, lo que me llevo a preguntar lo siguiente. – Gardevoir… ¿Cómo te enteraste que yo era diferente a los demás? Y mas importante que eso… Estoy seguro que en ese momento… tu también sentiste lo mismo que yo, en el momento que nos conocimos… ese recuerdo… Tú debes saber algo. – Le dije, no había tenido tiempo para pensar eso tampoco, pero Gardevoir sabe mucho sobre mí, más de lo que yo conozco de mi mismo, ¿Quién es ella?
Los ojos de Gardevoir perdieron su brillo, y la tristeza comenzó a fluir en su aura. - ¿Acaso desconfías de mi? – Dijo Gardevoir con voz aquebrantada. – Si tanto quieres saberlo… pues bien, nací con una habilidad especial, es un don que mi madre me otorgo, ¿En que consiste? Pues puedo reconocer a cualquier tipo de Pokémon, no solo eso… también sus miedos, odios, pensamientos… entre tu y yo existe un lazo muy especial, también entre tu y Espeon, ¿Qué es? Quizá es que los tres somos especiales…
- Espera, ¡¿Dijiste Tsuki?! – Le pregunte un poco exaltado a lo que Gardevoir asintió.
- Si, pero no puedo revelarte nada de ella, ni de ti… lo siento. – Dijo Gardevoir y agacho su cabeza. – No pensé que llegaras a desconfiar de mí… Tu… - Podía sentir una enorme tristeza en Gardevoir pero ella no lloraba.
- Gardevoir… lo siento… no era mi idea que pensaras eso. – ahora yo me sentía mal, probablemente no conozco a Gardevoir desde mucho, pero así como Tsuki, siento que un enorme lazo de amistad nos une, y esta vez, fue mi turno de abrazarle. – Somos amigos, no importa que, y debemos permanecer juntos siempre, no desconfiare mas de ti Gardevoir, ni de mis amigos, Gracias. – Le sonreí, pude notar como ella se sonrojaba y miraba hacia otro lado.
- Tienes razón… somos amigos, no importa lo que pase, ¿verdad? – Gardevoir me miro sonriendo. – Gracias Hou.
Gardevoir regresó a su casa nuevamente, y otra vez las preguntas comenzaron a fluir. - ¿Quién soy entonces? ¿Qué es lo especial que tenemos los tres? Ella no me lo dirá, de eso no tengo dudas… pero entonces… ¿Cómo haré con las cada vez mas crecientes dudas que me agobiaban? – No puedo hacer nada al respecto, por desgracia… solo espero que alguna vez me entere al menos… los ojos comenzaron a pesarme, y los bostezos me obligaron a regresar a casa, nada lograría dudando de Gardevoir o de Tsuki, por lo que lo único que me quedaba era descubrirlo por mí mismo, espero…
Mas allá, entre las montañas, un Pokémon huía de algo o alguien, la desesperación se podía notar a simple vista en el, y mientras este intentaba escapar, una sombra de igual velocidad le perseguía. - ¡Argh! ¡Le perdí! – La voz frustrada de la sombra persecusora fue la que se escuchó. – No te preocupes, te atraparé tarde o temprano. – Dijo la voz sonriendo.
Caminando hacia delante... de la mano de la naturaleza, solo así podremos encontrar la felicidad.
Da Click en mi firma para leer mi primer fic TwT
La Gran Conspiracion
Mi Primer Fic Multishipping, el principal será Pearl, por ahora... Este fic relata la historia de Chris, un joven cuyo deseo superficial era convertirse en un gran entrenador, pero las situaciones que tendrá que vivir, los enemigos y los amigos probablemente le harán pensar de una manera diferente con el pasar del tiempo...
Cherish
Mi primer fic song-fic, shipping, one-shot y Pokéshipping, LEANLO!! =D
Última edición por Houkou; Hace 3 Semanas a las 20:22.
Aun no he empezado a leer, pero una pequeña intro antes de
empezar con la historia iria muy bien para saber más o menos de que trata el Fic.
Segundo: que los capítulos estén en spoiler ok, pero que la letra esté en negro
pues como que con el fondo del mismo color pos como que no se ve xD
He mirado muy por encima el primer capítulo, me agrada ver que no está en forma teatral ni
que haya emoticonos como estos: o///o -w- O.o
Ortografia.... Al mirarlo por encima pues no encontré faltas, y eso es un buen punto.
Cuando lea los seis capítulos que has subido ya te comentaré mejor.
Eso si, edita el primer post para subir los 6 juntos y borra tu último post, ya que no está permitido ^^U
Y tranquilo, seguro que alguien más se pasará por aquí lo leerá y te hará una mejor crítica que la mía xd (Por ahora)
Hasta la próxima ^^
__________________
Ayuda a la pequeña Aicha a crecer, tan solo clica encima de ella
Jaja, no te preocupes por ello XD como dije, es el primero que hago asi que lo que mas busco son criticas para mejorarlo ^^ la introduccion es algo que deberia poner, pero bueno, la idea es explicar la historia conforme esta avance ^^ y bueno, muchas gracias por las criticas, las tendre en cuenta ^^
Última edición por Houkou; 18-ago-2009 a las 12:51.
He leído los dos primeros capítulos y me agradaron.
¿Qué tiene tu Fic?
Redacción, es buena pero hay momentos que en los cuales me pierdo.
Utilizas el diálogo narrativo, otro punto a tu favor
Ortografía.... Encontré algunos errores en tildes pero lo puedes mejorar
Trama, es original, bastante a mi parecer.
Porque estoy cansada de leer que si no seguía leyendo los restantes.
Eso si, suerte que dije que no subieras más para poder leer con más calma ¬¬
Well... Eso es todo por el momento,
nos vemos ^^
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Ayuda a la pequeña Aicha a crecer, tan solo clica encima de ella
Por lo que veo si tienes futuro como escritor, solo con leer el primer capitulo me dejaste claro que eres muy bueno en lo que a creación de historias se refiere, estas muy por encima del nivel de los demás escritores ya que escribes perfectamente.
Tu Trama es muy original ya que no hay ninguna historia como esta en este foro. No he leído todos los capítulos por que no me va a dar tiempo ahorita, pero después leeré todos los que me faltan ya que esta es una buena historia.
Ortografía, muy buena no hay ningún error, y es por eso que no digo mas de este punto.
Narración. Otro punto perfecto en esta historia, muy buenas descripciones, excelente narración, sabes explicar bien donde es que están parados los personajes.
De todo esto solo vi algo que fue raro en el primer capitulo.
Hay una parte de la batalla en la que cambiaste de narrador, ya que al momento de un ataque. Cambio y me costo entender por que el cambio, pero después de eso tienes una historia muy buena.
Leeré todos tus capítulos y esperare a que publiques uno nuevo.
Adiós
__________________
メンサヘロ デル インフィエルノ
フレクスオブンドル, テクステル, ノベムベル, ルルシュ.
テアム アンティ-ロベ
ΙИ GΩÐ WɆ TЯŪƧŦ
♥ ¿Love Exist? ♥
¿21/12/2012? ¿エクスイステ ラ ムエルテ? Get ready for the truth The end is near…
Ah! si, ese fue un pequeño error que tuve, intente hacer esa parte desde la perspectiva de Espeon pero me falto avisar que ahora era ella quien hacia el papel de narradora, gracias por el dato.
daijobu!...no need to worry!...no hay porque
preocuparse
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Registrado: junio-2007
Hace: (888 dias)
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he recibido tu MP y me pase a leer tu fic, y estoy bastante satisfecho con tu labor. pero bueno...como dice jack "el destripador"...vamos por partes
-creo que algo que le vendria bn a tu fic es un prologo o intrduccion,para que los nuevos lectores se hagan una idea de como va a ser la historia a primera vista
-ortograficamente no hay ninguna objecion, sin duda escribes muy bien
-la gramatica tmb la dominas sin problemas, con escasas faltas de ortografia o puntuacion
-estilo narrativo,es el recurso que mas se prefiere por estos lares,asi que es un punto mas a tu favor
-la tipo de trama es algo escasa por aqui,asi que se puede decir que es algo original,asi que es otro punto mas a tu favor
-soy un experto en narrar y describir batallas,y aunque aun puedes mejorar mas,puedo decir que tienes muy buena mano para los combates,y eso me agrada aun mas
-una sugerencia,quiza deberias poner las contis en vez de anunciar que estan en la 1ª pagina,me explico,tu anuncias un nuevo capi en un post anunciando que lo subiste a la 1ªpagina. yo te recomendaria que pusieses el capitulo en ese post, y cuando pusieras el siguiente capi, subieras el anterior a la 1ªpagina,mas que nada por la comodidad de los lectores,ya que cuando tu fic empiece a tener mas de una pagina,a los lectores les sera incomodo andar cambiando de pags,anque eso es cosa tuya hacerlo o no
en resumen,para ser tu primer fic,nos has sorprendido por tus buenos recursos y trama original,solo corrige esos fallitos y tu fic sera mejor si cabe
sin mas,un saludo y espero que mi coment te sirva para algo
__________________
♣ Incluso los más pequeños pueden lograr grandes hazañas ♣
AQUI ESTA MI FIC DE AVENTURA,ACCION,SUSPENSE,Y ALGO DE AMOR(NO SHIPPING PORQUE AUNQUE APARECIERON PERSONAJES DEL ANIME...NO SE SI LOS HABRA),ESPERO QUE LES GUSTE.(Y SI QUIEREN INTRODUCIR SU PERSONAJE...1º DEBEREIS PONEROS EN CONTACTO CONMIGO,PORQUE AHORA MISMO ESTA EL CUPO CERRADO)
Bien, siguiendo el consejo de Chynaman entonces empezare a publicar los capitulos en post distintos (no lo hago con los otros por obvias razones) pero bueno, en todo caso aqui esta el capitulo:
Capitulo 8 - Inicia la Busqueda
[NA: Esta primera parte del capitulo sera narrada por Lucario] Una semana más ha transcurrido desde que esa poco delicada y antipática Milotic decidió acompañarnos, por “suerte” había un lago no muy lejos de la aldea, por lo que Milotic decidió trasladarse hasta allí. La pasada semana transcurrió normalmente, me desesperaba mucho el tener que depender tanto de Gardevoir para intentar predecir los movimientos de Darkrai, desde que el bosque se sumergió en la total oscuridad, yo y Suicune hemos tenido que vivir en una cueva cerca de la aldea, pues, aunque Gardevoir nos había ofrecido vivir con ella, yo decidí negarme, Suicune y yo nunca habíamos vivido en un lugar diferente al bosque, por lo que estoy seguro que si ella no estuviera “dormida” se enojaría conmigo.
- Aun en ese estado todavía me siento como tu subordinado… - Dije en voz baja mientras me acomodaba bajo la sombra de un árbol. – Aunque desearía serlo sin que estuvieras así… - no pude evitar desanimarme al recordar lo que le había sucedido a Suicune, a decir verdad… - Quizá a esto te referías cuando me decías que alguna vez iba a tener la oportunidad de pagarte lo que habías hecho por mí… pero sí hubiera sabido que iba a ser de esta forma… - Sacudí mi cabeza para sacar esos pensamientos, no había tiempo para quejarse. – Es algo que ya pasó, y por mucho que intente revertirlo no cambiara, pero eso no significa que tenga una oportunidad en el futuro. – Cerré los ojos y coloqué una de mis patas en mi pecho. – Será mejor que vayamos a la aldea, quizá Gardevoir encontró algo.
Me levanté del árbol rápidamente y miré a los alrededores, aunque usualmente era un lugar muy tranquilo, tenía la “mala costumbre” de siempre estar alerta, caminé unos pasos hacia adelante fuera de la sombra de aquel enorme árbol, Suicune inmediatamente se levantó y se detuvo a un paso detrás de mí. – Bien, ¿Estas lista? – Le pregunté, aun sabiendo que ella no respondería, lancé un triste suspiro y nuevamente intenté animarme. – Te prometo que te devolveré el favor Suicune, no importa cómo, yo también te salvare. – Le dije sonriendo, Suicune solo se limitó a mirar hacia delante con sus ojos vacíos, y yo nuevamente comencé a caminar hacía la aldea, cuidando de que Suicune me siguiera, cosa que efectivamente hizo ella.
Luego de varios minutos de caminar finalmente Suicune y yo llegamos a la aldea, aunque yo en lo personal odiaba los lugares recurrentes de los Pokémon este era diferente, era una aldea muy tranquila, los pocos Pokémon que habían eran bastante pacíficos y alegres, Hou y Tsuki estaban paseándose por las tiendas, me costaba mucho creer que fueran tan amigos en muy poco tiempo. – Justo como Suicune y yo… - Pensé sonriendo al recordar algo, Suicune se acerco lentamente e intento llamar mi atención, usualmente hacía eso cuando tenia hambre, aunque Gardevoir me decía siempre que ella no debería poder actuar de alguna forma, para ella era como un milagro que Suicune me siguiera. – Se llama amistad, no milagro. – Pensé sonriendo, al abrir los ojos noté que el joven Ninetales color gris que en un momento de mi vida confundí con mi enemigo se acercaba.
- ¡Hola! – Me saludó enérgicamente el Ninetales Color gris.
- Hola, ¿Han encontrado algo? – Le pregunté sin perder el tiempo a lo que él negó con la cabeza. – Ya veo… - Le dije algo desanimado.
- Esperamos encontrar algo, debes comprender que es muy difícil para Gardevoir encontrar alguna pista en solo libros, y aquellas vibraciones de Cresselia no se han aparecido de nuevo. – Dijo el Ninetales color gris. – Aun así, puede que pronto encontremos algo, Darkrai debe estar buscando algo en concreto, y si lo conseguimos, entonces el tendrá que venir a nosotros. – Continuó, intentando animarme.
La primera vez que le vi fue extraño, estaba tan consumado por el odio de ver el bosque, mi único hogar, lo único de mi pasado junto a Suicune, verle decaer provocó una ira profunda en mi, que hasta el momento he podido sobrellevar. – Y eso es culpa tuya… - Pensé mientras miraba a Suicune, mi deseo por salvarle era lo que me hacía seguir adelante a pesar de todo, creo que a Suicune es a quien más le debo.
En ese momento varios recuerdos que Lucario creyó haber olvidado ya, empezaron a fluir en su mente nuevamente…
Los fuertes nubarrones dejaban caer grandes rayos furiosos, y los vientos tormentosos mecían varios árboles de lado a lado, un pequeño Riolu yacía acurrucado a sí mismo en una pequeña cueva, el frío y el miedo lo hacían temblar cada vez más, y los impasibles truenos le causaban terror, el joven Riolu había despertado solo hace ya 3 días, él pensó que sus padres pronto regresarían, por lo que espero paciente en la cueva, aunque el hambre y la sed se hicieran mas molestos con el pasar de los minutos, el pequeño Riolu aun guardaba la esperanza de que sus padres regresarían. Pero fue algo que no sucedió, y ahora… finalmente entendió que estaba totalmente solo, y que sus padres probablemente no regresarían, el clima tormentoso solo empeoraba a cada segundo, y sin aviso alguno, una fuerte lluvia comenzó a caer.
- Madre… Padre… - Repetía varias veces el pequeño Riolu mientras miraba con ojos llorosos la fuerte lluvia.
- ¡Lucario! – El fuerte grito del Ninetales gris me sacó de mis pensamientos. - ¡¿Estas vivo?!
- S-Sí, es solo que… solo que recordé algo. – Dije con expresión dubitativa. – En fin, ¿Qué era lo que me decías? – Intenté cambiar el tema.
- No, no es nada, solo recordé que hay algunos libros que podrían ayudar en casa de Tsuki. – Dijo Ninetales. – Quizá puedan ser de ayuda.
La verdad no le presté mucha atención a lo que decía Hou, aun estaba sumido en mis pensamientos… ¿Por qué tenia que recordar algo que ya sucedió hace mucho? – Es algo que ya no me afecta… o eso espero. – Pensé mientras miraba a Suicune, esta seguía con su misma expresión vacía. – Bien, entonces… - Ya ni siquiera recordaba de que estábamos hablando. Hou simplemente suspiró resignado.
- Quizá puedas ayudar a Gardevoir, yo me encargare de leer junto a Tsuki los libros que están en su casa. – Dijo Hou comprendiendo que no le estaba prestando mucha atención.
- Eso haré. – Dije finalmente y comencé a caminar hacía la casa de Gardevoir, mire hacía atrás para observar el paisaje, el día apenas había comenzado, y probablemente seria largo, muy largo…
[NA: Desde aquí retomaremos a Ninetales como el narrador]
Supuse que Lucario podría ayudar a Gardevoir. – Aunque en ese estado, quizá solo le estorbe más a Natsumi. – Pensé buscando excusas para detenerle, pero ya era muy tarde para hacer eso. – Bueno, yo también tengo cosas que hacer entonces… - Dije en voz baja mientras daba media vuelta y salía de la aldea.
Estaba muy distraído con Espeon que no noté mis alrededores, por alguna razón sentí que había algo diferente en el ambiente, algo malo… - ¿Qué es lo que sucede? – Me pregunté mientras miraba el ambiente, todo parecía normal, pero aun sentía que algo faltaba, algo importante. - ¿Quizá sólo estoy volviéndome paranoico? – Me dije a mí mismo y continué caminando hacia la casa, ya no estaba muy lejos, por lo que me tomó más de los simples 2 minutos llegar, al empujar la puerta nuevamente esa sensación pasó por mi todo mi cuerpo como un pulso, inmediatamente miré hacia atrás para encontrarme con el mismo paisaje de siempre, todo seguía exactamente igual. – No estoy paranoico… definitivamente algo está sucediendo… la pradera… ¿Podría ser que el otoño ya está empezando? – Pensé intentando contener mi paranoia, pero, ¿Realmente tenia paranoia? O realmente algo estaba sucediendo sin que me diera cuenta.
- … - Solo podía mantenerme en silencio mientras intentaba descifrar que era lo que sucedía, esa sensación que recorría mi cuerpo repetidas veces era para mí, sin duda alguna una mala señal. – Algo malo está a punto de suceder… - Claro, esa actitud positiva no me ayudaba para nada, y aun así, esa inquietante sensación seguía insistiéndome. – ¿Qué es lo que está sucediendo?
Cerré los ojos por un momento intentando calmarme, la suave brisa que pasaba a mi lado tranquilizante, pero también… - Es lo mismo… - Pensé en mi fallido intento de calmarme, lo que hacía era totalmente en vano, no podía sacarme esa extraña sensación, así que decidí abrir los ojos, y al abrirlos, un pequeño Pokémon de color verde estaba ahora frente a mí, es de color verde, y su cuerpo muy pequeño, parecía una especie de hada o algo así, su cabeza tenia la forma de una gota, y en sus ojos habían unos pequeños aros oscuros.
- ¿Celebi? – Fue lo primero que pasó por mi mente, no conocía a ese pequeño Pokémon, pero su nombre. – Me es familiar…
El pequeño Pokémon asintió como si hubiera leído mis pensamientos y lentamente se hizo a un lado, la preocupación de ella estaba frente a mí, y probablemente también era la respuesta a la extraña sensación que tenía.
Ahora todo se veía claro, a mi alrededor ahora estaba todo muerto, lo que hace unos minutos eran verdes pastizales ahora solo era tierra árida y seca, los arboles verdes y llenos de bayas ahora estaban secos y muertos, en el cielo solo habían nubes oscuras, el viento no soplaba, no había ningún Pokémon, absolutamente todo estaba destruido, di unos pasos hacia atrás entre aterrado e impresionado, pero detrás de mí no había nada, aquello que llamé hogar hace unos momentos no estaba, y en su lugar solo había un enorme vacío, una sombra impenetrable. De la nada, un fuerte temblor comenzó a estremecer la tierra, no solo aquí, en todo el mundo, el suelo comenzó a derrumbarse lentamente, llevándose lo poco que había en la superficie, era inevitable… el mundo de los Pokémon había colapsado totalmente, inconscientemente cerré los ojos asustado, pero yo no sentí nada, aunque parecía estar ahí, solo era un observador, rápidamente el magma comenzó a salir del suelo.
- Ya basta… - Dije en voz baja mientras cerraba los ojos de nuevo, Celebi que se encontraba flotado a un lado asintió.
Nuevamente sentí la suave brisa chocar contra mi rostro y lentamente abrí los ojos, todo estaba como antes nuevamente, Celebi nuevamente se colocó frente a mí aun con su mirada de preocupación.
- Eso que me mostraste… ¿Acaso eso era el futuro? – Le pregunté indeciso a lo que Celebi negó con la cabeza.
- Hace un año… una distorsión espacial y una temporal hicieron colisión en este mundo, dos eventos predestinados ocurrieron en el mismo tiempo y espacio, a pesar de ser de épocas y lugares distintos… - Dijo Celebi, no entendía a que se refería con eso, y mucho menos que tenía que ver conmigo, pero decidí seguir escuchándole. – Estos dos eventos distorsionaron la claridad del futuro y el equilibrio entre dimensiones, pero ya no hay entes que puedan sobrellevar la situación…
- ¿A qué te refieres con eso? – Le pregunté aun más confundido que antes.
- Palkia… Dialga… Giratina… Ya no están. – Continuó Celebi. – Se debe hacer algo al respecto, o si no…
- Entonces… ¿Esas imágenes que me mostraste se convertirán en el futuro? – le pregunté temeroso, y por desgracia, Celebi asintió. - ¡Pero! Pero que tiene que ver eso conmigo… Y ¿Por qué desaparecerían esos tres?
- Un Pokémon, que no sigue las leyes del tiempo y el espacio hizo algo con ellos, y ahora ninguno de los tres está. – Explicó Celebi.
- ¿Darkrai? – Le pregunté a Celebi y nuevamente asintió, baje un poco la mirada odiando nuevamente a Darkrai.
- Entonces, ¿Qué podemos hacer nosotros? Si Darkrai es capaz de vencer a Palkia, Dialga y a Giratina, entonces… nosotros no estamos a su nivel. – Le dije resignado, no quería aceptarlo, pero con lo que Celebi dijo…
- No. – Dijo Celebi ahora molesta. – Ustedes son especiales. – Continuó Celebi aun molesta. – Si no fuera así, entonces no te habría mostrado todo eso.
- Entonces Natsumi no estaba mintiendo… - Pensé mientras observaba a Celebi. – Pero, ¿Qué es lo especial que tenemos?
- No puedo decirte, lo siento. – Dijo Celebi resignada. – Es algo de lo que ustedes se deben enterar por sí mismos, deben ser fuertes para poder enfrentar lo que viene, encontraran tanto amigos como enemigos, pero ahora que Dialga ni Palkia están, solo depende de ustedes escribir su propio futuro.
- Entiendo… - Le dije, ahora la curiosidad me agobiaba mas, pero debía buscar la forma de encontrar eso de lo que Celebi estaba hablando. – Darkrai será detenido Celebi.
- Gracias. – Dijo está ahora sonriendo, parecía un poco más calmada, aun así, no era momento para eso, solo podría calmarme una vez Darkrai fuera totalmente detenido. – Darkrai está intentando capturar a todos los Pokémon que tienen que ver con la creación del mundo, ya que si estos faltan este colapsara.
- ¿Entonces qué haremos? No podremos defenderlos a todos. – Le dije dudando, es cierto que debemos detener a Darkrai, pero no sabemos dónde y a quien atacara.
- Eso no debe preocuparles, Darkrai puede ser oscuro y cruel, pero no es estúpido, el no les destruirá, porque él está buscando algo mas importante.
- ¿Más importante? – Le pregunté aun mas confundido.
- Sí, su objetivo no es destruir el mundo. Lo que el busca es eliminar a Arceus y tomar su poder. – Respondió Celebi.
- ¿Arceus? ¿Quién es Arceus? – Le pregunté.
- Arceus es el dios de este mundo, el creo a todos los Pokémon que viven en este, incluyéndome a mí y a todos los Pokémon que mantienen el equilibrio en el mundo. – Dijo Celebi. – Arceus no puede venir a este mundo, ni siquiera si este está a punto de colapsar. – Continuó Celebi.
- ¿Qué? ¿Por qué? – Le pregunté nuevamente.
- Las tablas de Arceus se perdieron en todo el mundo, sin ellas Arceus esta “sellado” en la cámara de la creación. – Respondió Celebi. –
- Entonces porque Darkrai está cazando a los Pokémon de la creación. – Dije en voz baja pero Celebi alcanzo a escucharme.
- Porque la idea de Darkrai no es traer a Arceus al mundo, Darkrai quiere ir personalmente por Arceus. – Respondió la pequeña hada del tiempo a mi duda.
- Pero eso es estúpido… si Darkrai va a confrontar a Arceus en su propio territorio solo terminara por ser destruido. – Le dije.
- No es del todo estúpido, Darkrai sabe que Arceus se está debilitando poco a poco. – Dijo Celebi. – Arceus se está debilitando porque… No lo sé…
- … Entiendo. Entonces, ¿Qué crees que debamos hacer Celebi? – Le pregunté a la pequeña hada.
- Deben buscar a Shaymin, el Pokémon que creó la naturaleza. – Dijo Celebi. – Shaymin no es un Pokémon único, por lo que a Darkrai le será difícil capturarlos, deben advertirles lo que sucede, y por sobre todo también deben encontrar al Shaymin que puede volar.
- ¿El que puede volar? – Le pregunté.
- Sí, en cada generación de Shaymin hay uno que nace con un don especial, al que se le considera “Sky Form” – Respondió Celebi. – Cuando un Shaymin nace con el poder de usar la “Sky Form” Entonces es considerado la reencarnación del creador de la naturaleza.
- Entiendo… - Le dije. – ¿Entonces a quien busca Darkrai es a ese Shaymin? – Le pregunté y Celebi asintió nuevamente.
Celebi nuevamente retrocedió nuevamente y comenzó a observar la pradera. – Este mundo es un lugar hermoso, aun con el bien, y con el mal, no dejes que Darkrai lo cambie, te encargo esa labor. – Dijo Celebi mientras comenzaba a elevarse sobre las praderas. – No te preocupes Celebi, no te fallare. – Le dije más decidido de lo que jamás podría haber estado, hay muchas razones por las cuales seguir adelante, no importa que, no puedo permitir que Darkrai convierta en un lugar oscuro este mundo.
- Y así sea que tenga que dar mi vida para detenerlo, lo haré. – Pensé mientras miraba a Celebi partir, nuevamente dirigí mi mirada a la pradera, aquella extraña sensación había desaparecido, pero aun quedaba el recuerdo de lo que Celebi me mostró. – Quedarme aquí no solucionara nada, debo preguntarle a Gardevoir donde encontrar a Shaymin. – Dije mientras caminaba de vuelta a la aldea.
Nuevamente en la aldea, me dirigí sin perder el tiempo a Gardevoir, quien se encontraba en su casa leyendo, Lucario también estaba leyendo, pero no era exactamente algo que ayudara a Gardevoir, aunque a esta no parecía molestarle mucho, habían varios libros sobre la mesa, y algunos tirados en el suelo, había de todo un poco, aunque todos rondaban el mismo tema.
- Natsumi. – Le dije sin perder el tiempo. – Necesito tu ayuda.
- ¿Qué sucede Hou? – Preguntó ella con su habitual sonrisa.
- Necesito que me hables sobre los Shaymin, es urgente. – Le dije con expresión seria, ella aun no comprendía lo importante que era, así que después de dudarlo un momento comenzó a hablar.
- Los Shaymin son criaturas místicas que… - Eso lo sé, ¿Se sabe donde se podrían encontrar? – Interrumpí a Gardevoir, esta me miró un poco molesta por interrumpirla pero comenzó a buscar entre los libros. – Sé que tengo algo sobre los Shaymin por aquí, dame un momento. – Dijo Gardevoir pidiendo paciencia mientras buscaba.
Usualmente estaría calmado, pero la imagen que se repetía varias veces por mi mente no me ayudaba a conservar la calma, Gardevoir buscaba lo más rápido que podía, aun confundida por mi extraño interés y desespero por averiguar sobre los Shaymin, finalmente de entre la pila de libros pudo sacar uno muy antiguo, estaba tan desgastado que hasta el marco del título había desaparecido completamente, y algunas hojas estaban tan dañadas, que hasta parecía que se fueran a convertir en polvo al mínimo movimiento, Gardevoir cuidadosamente comenzó a mover las hojas, se entendía poco, por lo que a Gardevoir le tomo algo más de tiempo encontrar lo que buscaba.
- Dime Hou, ¿Por qué el interés por Shaymin? – Me preguntó Gardevoir mientras buscaba.
- No puedo decirles… solo terminaré presionándoles más. – Pensé y comencé a buscar una excusa. – Darkrai se llevó a Mesprit y a Cresselia, ¿No crees que pueda estar buscando algo de los Pokémon poco comunes? – Le respondí aun inseguro de lo que había dicho.
- Hmm… ahora que lo dices… quizá tengas razón. – Dijo Gardevoir quien al parecer entendió a que me refería.
- Aquí esta. – dijo finalmente. – Dice aquí que los Shaymin habitan en un campo de flores conocido como “Flower Paradise”
- ¿Dónde se encuentra? – Le pregunté.
- Pues… hay un único y gran problema, el gran problema es, que ese lugar está oculto, y ningún Pokémon puede pasar a no ser que… que… – Dijo Gardevoir.
- ¿A no ser que? – Le pregunté algo desesperado.
- “Purifiques el veneno que en tu corazón yace.” – Recitó Gardevoir. – Es lo que dice.
- Ya veo… ¿No hay nada más? – Le pregunté, y ella asintió.
- “Una vez lo logres, el santuario te abrirá las puertas de la naturaleza” – Recitó nuevamente. – Según esto, el “Santuario” está en las montañas, no muy lejos de aquí, pero es peligroso, son montañas que ningún Pokémon terrestre ha podido escalar, por lo que la existencia del Santuario allí es solo un mito. – Dijo Gardevoir algo preocupada.
- Mito o no, debemos ir, es lo único que tenemos por ahora. – Dije confiando en que fuera más que un simple mito.
- Bien, ¡esta vez yo les acompañaré! – Dijo Gardevoir decidida. – Será peligroso, dicen que recientemente en las montañas ha aparecido un grupo de Pokémon que están expulsando a los Pokémon que ahí viven, además cerca de la cima algo extraño está sucediendo.
- ¿Extraño? ¿Qué es? – Le pregunté, pero ella hizo un gesto de “no sé”
Gardevoir se levanto tranquilamente y abrió la puerta. – Podría tomarnos varios días escalar la montaña, ya que es enorme, y esta tras las que rodean esta aldea. – dijo antes de salir.
- Entonces ya decidiste a dónde iremos, ¿No es así? – Preguntó Lucario quien había estado escuchando.
- Sí, debemos encontrar a los Shaymin, es importante que les prevengamos sobre Darkrai. – Le dije.
- ¿Por qué los Shaymin primero? – Preguntó este.
- Porque los Shaymin crearon la naturaleza, y son las que la preservan junto a Celebi, por lo que si les desaparecen, entonces la naturaleza comenzara a decaer nuevamente, y eso hará que los otros Pokémon salgan más rápido.
- Tienes razón… entonces es importante que avisemos a Shaymin, yo también iré entonces.
En eso Tsuki entró junto a Gardevoir, esta ya le había explicado a Tsuki lo que sucedía, por lo que lo único que restaba decidir era cuando partir, dado a que íbamos a pasar entre las montañas, sobraba decir que Milotic no participaría esta vez, cada uno se sentó a cada lado de la mesa, Gardevoir comenzó a explicarnos sobre los Shaymin, por lo que yo decidí ignorar la conversación, mientras Gardevoir hablaba comencé a pensar en lo que me había dicho Celebi, era algo que difícilmente podía sacarme de la cabeza, la imagen del mundo colapsando se repetía una y otra vez en mi mente, además de lo que me había explicado Celebi.
- Causar tanto daño solo por el egoísta propósito de convertirse en dios, ¿Por qué llegar tan lejos? – Pensé intentando comprender porque Darkrai estaba causando todo esto, y Arceus. - ¿Es verdad que no puedes hacer nada para detenerlo? – Mas dudas atormentaban mi mente, tanto que ya no podía pensar ni siquiera en lo que me habían dicho Gardevoir y Celebi anteriormente.
- Es más importante prevenir que Darkrai haga colapsar al mundo, luego tendré tiempo para preocuparme por mí, después de todo, no valdrá la pena averiguarlo si el mundo colapsa poco después.
- ¡Houkou! – El grito de Tsuki me sacó de mis pensamientos. - ¿Entonces te parece bien ir mañana?
- Cuanto antes mejor. – Le respondí aun pensando en lo de Celebi.
- De acuerdo, nos encontraremos aquí mañana en la mañana entonces. – Concluyó Gardevoir antes de levantarse, y todos hicimos lo mismo.
- Bien, yo me encargare de conseguir lo necesario junto a Tsuki, Lucario y Tú pueden ver qué hacer. – Dijo Gardevoir mientras cerraba la puerta.
Lucario se limitó a retomar su libro y continuó leyendo, yo por mi parte también tomé con cuidado el antiguo libro de Gardevoir y comencé a leer.
El día transcurrió rápido, Gardevoir y Tsuki se tomaron su tiempo buscando que llevar, mientras que yo y Lucario pasamos el resto del día leyendo, el libro donde Gardevoir encontró la información de los Shaymin hablaba sobre Mitología Pokémon en general, aunque por más que busqué, no pude encontrar nada más de lo que Gardevoir había encontrado, finalmente la noche hizo su aparición sobre el cielo, y las estrellas le siguieron adornando completamente el oscuro cielo.
Lucario y Suicune nuevamente fueron los primeros en irse, este le pidió a Gardevoir el libro prestado antes de irse. Finalmente, luego de revisar las cosas que llevaríamos, Tsuki y yo salimos de la aldea para finalmente volver a casa.
- Dime Houkou… ¿Qué te hizo pensar lo de Shaymin? – Preguntó la Espeon algo curiosa al respecto.
- No lo se… fue algo que se me vino a la mente mientras observaba la pradera. – Intenté mentirle, y por suerte funcionó.
- Entiendo… pase lo que pase, lo haremos bien, ¿Verdad? – Dijo ella sonriendo, no podía asegurarle nada, pero si sabía bien que yo era el único que podía tranquilizarla al respecto.
- Claro que si. – Le dije sonriendo también. – Recuerda que no podemos dejarnos vencer, tenemos una promesa que mantener.
- Sí, tienes razón, debo ser fuerte… - Dijo ella mirando hacia abajo.
- Oye, no permitiré que a ninguno le pase algo, si las cosas se ponen demasiado peligrosas regresaremos. – Le dije serio, sabía que era muy importante. – Pero no lo suficiente como para sacrificar a un amigo. – Pensé mientras miraba las montañas.
Por suerte la calma era lo que predominaba en el lugar, y raras veces habían problemas, aun así, el tranquilo silencio a veces me resultaba algo incomodo, pero ya había empezado a sobrellevarlo poco a poco. – Solo espero que las cosas salgan bien mañana. – Dije algo preocupado mientras miraba la pradera desde la ventana, un leve bostezo salió de mi hocico involuntariamente. – Será mejor que vaya a descansar. – Dije mientras apartaba la vista de la ventana y me recostaba para descansar.
Lejos, nuevamente en las montañas, la brillante luna iluminaba la oscura montaña, hasta los árboles tenían un aspecto malévolo por la noche, y una silueta como la de la noche anterior saltaba de árbol en árbol. – Donde estas… Donde estas… - Murmuraba la silueta molesta mientras saltaba de árbol en árbol, parecía buscar algo importante sin éxito, pero aun no perdía las fuerzas para seguir buscando.
- No importa que, te atrapare, así sea lo ultimo que haga. – Los brillantes ojos de la silueta se mostraron en la vasta oscuridad, mientras esta retomaba su busqueda.
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¿...Deseos?
Caminando hacia delante... de la mano de la naturaleza, solo así podremos encontrar la felicidad.
Da Click en mi firma para leer mi primer fic TwT
La Gran Conspiracion
Mi Primer Fic Multishipping, el principal será Pearl, por ahora... Este fic relata la historia de Chris, un joven cuyo deseo superficial era convertirse en un gran entrenador, pero las situaciones que tendrá que vivir, los enemigos y los amigos probablemente le harán pensar de una manera diferente con el pasar del tiempo...
Cherish
Mi primer fic song-fic, shipping, one-shot y Pokéshipping, LEANLO!! =D
Última edición por Houkou; 26-sep-2009 a las 08:17.
Los cuatro puntos que siempre califico estan afines uno con otro. La originalidad es inmensa, pues no son muchos los fic's que leo sobre Pokémons. De hecho, en ningún punto veo que andas mal. Todo lo has sabido manejar. Eres uno de esos escritores cuyo estilo me gusta: se nota que eres pausado, lo suficientemente frío como para hacer un buen fic, y sereno.
Con los títulos que les das a tus capítulos, eres demasiado original y místico. Eso me gusta de tu fic. Originalidad más que nada. Es muy entretenido, pausado, misterioso... no hay otras palabras para describirlo. Es un gran trabajo que vale la pena. Lástima que seas otra víctima de las tendencias =) [Entenderás eso cuando revises bien el foro].
¡Bien! ¡Gracias por el Comment Sigma! (Seguro y todos los que entraron al ver tu nombre pensaron que me ibas a coger a insultos XD)
Capitulo 9
Saga Shaymin: El Misterio de la Montaña
El cielo estaba totalmente nublado, la oscuridad causada por los nubarrones que cubrían completamente el cielo impedían saber qué hora era o al menos si era día o noche, pero eso era la última de las preocupaciones que agobiaban al Pokémon de color gris que miraba al cielo bajo la sombra de un par de árboles, una tormenta estaba a punto de desatarse sobre un tranquilo bosque, había algo tenebroso y peculiar en este bosque, y era que no se podía divisar ningún Pokémon, ni el más diminuto de todos los que podrían haber en un bosque, no había absolutamente nada, solo árboles albergando una penumbrosa sombra que acechaba con hacerse más fuerte a cada paso que este daba, aun así, eso tampoco era lo que tenía tan preocupado al Pokémon, era algo mas, algo que podría considerar peor que la muerte le perseguía, de hecho, por un momento hasta le hizo pensar que la muerte era un regalo comparado con lo que ahora le perseguía, pronto las oscuras nubes del cielo liberaron la fría lluvia que comenzó a bañar el bosque inmediatamente, acompañada de varios rayos y centellas, que caían como lanzas fulminantes sobre el bosque, pero para él, todas tenían algo en común. – Vienen por mí… - Dijo entre jadeos el Pokémon gris mientras intentaba retomar la respiración, no sabía con exactitud cuando había comenzado a correr, y estaba tan agitado y desesperado que había olvidado que era lo que le tenía así, aun podía sentir como su corazón intentaba escapar de su pecho, y la adrenalina se había comenzado a mezclar con la desesperación, e inmediatamente el terror lo comenzó a obligar a seguir el camino, miró hacia atrás antes de continuar corriendo, era el mismo sendero de árboles, pero algo variaba cada vez que parpadeaba, la inmensa penumbra devoraba a cada segundo los árboles, sumiéndolos en su oscuro y desconocido mundo, miró hacia delante inmediatamente, no necesitaba ver lo que sucedía para saber que no era bueno, por lo que empezó a correr lo más rápido que pudo, cada paso que este daba se hacía más torpe, y ahora esa adrenalina que lo obligaba a correr lo más rápido que podía ahora le traicionaba y le comenzaba a rogar que se detuviera, cayó cansado, pero miró nuevamente hacia atrás nuevamente, y lo que había ahí, era su peor temor… algo que no quería ver, está sombra levanto sus afiladas garras hacia el, y de un momento a otro…
- ¡No! – Inmediatamente desperté, respiraba entrecortado y la adrenalina aun recorría mi cuerpo junto a un cansancio enorme. – Fue… fue… solo un sueño… - Dije para mí mismo auto convenciéndome, pero en realidad… - No se que fue… - Pensé mientras intentaba calmarme, era seguro que lo que sucedió no fue real, tal vez producto de mi imaginación, o nuevamente un extraño recuerdo que me aturdía… pero todo fue tan real, era casi como si estuviera ahí, pero no era yo… fui solo un espectador, que observaba impotente todo lo que sucedía, y esa sombra… fue lo que mas me costo ver, de hecho… esa sombra me inspiraba tanto miedo… aun siendo un sueño, la sensación de adrenalina y terror también recorrió mi cuerpo, aunque tal vez no fuera yo, se sentía como si me estuviera pasando a mí.
- ¿Hou? – La suave voz de mí amiga Espeon me sacó de mis pensamientos, las cosas solo se tornaban peor, no bastaba solo con una preocupación, era como si todas empezaran a ponerse de acuerdo para caer de una vez sobre mí, y la verdad no podía definir si esto era bueno o malo.
- Si, ¿Qué sucede Tsuki? – Le pregunté aun nervioso, pero al menos fui lo suficientemente rápido como para que esta no notara lo nervioso que estaba, ella pareció suspirar aliviada antes de entrar finalmente.
- Pronto deberemos partir, ¿Ya estás listo? – Me preguntó ella con su habitual estado de ánimo. – Sé que es muy pesado, tantas cosas en tan poco tiempo… - Dijo ella intentando tranquilizarme, aunque para ella había sido mucho, a mí me están comenzando a pesar más cosas. – Pero tú eres quien mantiene el ánimo en todos, y si tú te muestras indeciso, todos lo haremos.
Y eso era lo que más me pesaba, no es que estuviera descontento con eso, pero era muy incomodo para mí tener las expectativas de todos mis compañeros sobre mí, era una responsabilidad muy grande, pero una que sin duda debía mostrar que merecía, no podía dejar las cosas así como así y mucho menos dejarlos a ellos a su suerte, una vez me decidí, le seguí hasta la salida, todo seguía exactamente igual, para la Espeon había sido muy duro perder a toda su familia al mismo tiempo, de forma repentina y cruel, por lo que sabia que lo último que ella quería era perder el recuerdo de sus hermanas, que después de todo, era lo único que ella creía tener en este mundo.
Lucario y Natsumi ya estaban afuera esperando, no parecían tener mucho de estar afuera, al menos no Gardevoir, pero bueno, la naturaleza de Lucario lo hacía un poco más impaciente, pero en momentos de presión sabia mejor que nadie que Lucario era un Pokémon fuerte, decidido y hasta astuto. – Aunque su poca paciencia no lo compense. – Pensé mientras le observaba intentando buscar algo en que distraerse.
- Bien, ¿Estamos listos ya? – dije intentando hacer notar mi presencia, a lo que Lucario finalmente se calmó, Gardevoir asintió hablando seguramente por los dos, Lucario y ella.
- Sí, está todo listo. Sera un viaje un poco largo, por lo que tenemos que ser muy cuidadoso con todo lo que llevamos. – Dijo Tsuki. – Ya sabemos dónde está el santuario, ¿No es así?
Gardevoir asintió con su confianza habitual e inmediatamente miró a las montañas, al fondo, las montañas rodeaban desde el este al oeste toda la pradera, exceptuando un amplio sendero que llevaba al bosque de la neblina, pero ese no era el lugar al que se refería Gardevoir, de hecho, ella estaba mirando hacia las montañas del noreste detrás de la pequeña aldea, eran unas montañas enormes que sobresalían a las otras, pero tras ella… una montaña cuya cima estaba distorsionada por las nubes del cielo se alzaba. – El Santuario esta en el pico de esa montaña. – Dijo ella tranquila, pero el resto de nosotros no estaba tan seguro, las dos enormes montañas entrelazadas y delante de la mayor, en las dos primeras montañas eran verdes, probablemente por todos los arboles que la cubrían como una vestimenta natural, aun así, en la parte superior, algo no muy lejos de la cima, el clima parecía hacerse más frio, por la blanca capa que cubría el pico de ambas montañas, pero esa temperatura era más culpa de la enorme montaña al fondo que algo natural y además, el frio que comenzaba a arrastrar el otoño consigo ayudaba considerablemente al probablemente muy frio clima que debía hacer allí arriba.
- Bien… - Dije finalmente. – Debemos partir ahora entonces. – Dije algo desganado, no me agradaba mucho la idea de tener que escalar una montaña, de hecho… aun no me quedaba muy en claro cómo íbamos a lograrlo, pero asumo que la tranquilidad de Natsumi significaba que ella tenía algo en mente. – O al menos eso espero… - Pensé antes de comenzar a caminar, a lo que los otros tres hicieron lo mismo.
Llegar al pie de las dos montañas nos tomó alrededor de 1 hora, por muy cerca que pareciera de lejos, estaba a una distancia “segura” de está, pues claro, tampoco sería muy inteligente establecerse demasiado cerca a una montaña, seria vivir junto al peligro, una vez al pie de la montaña finalmente pude suspirar tranquilo, aunque sabía que no sería por mucho tiempo, ya que ahora lo más duro venia, escalar la montaña que, de cerca, parecía haber aumentado su tamaño considerablemente. Gardevoir miró hacia arriba, probablemente intentando divisar el frio pico de la montaña, Tsuki al igual que Gardevoir también parecía un poco emocionada, cosa que no veía el porqué, y Lucario, como de costumbre parecía tan enérgico como siempre, desde que los conocí siempre he intentado comprenderlos, cada uno es tan diferente en su forma de actuar y pensar, pero hay momentos en los que parecen pensar totalmente igual, cosa que me daba algo de miedo, porque era el único que se sentía fuera, como un bicho raro o alguien que está de más, pero era algo que sabía bien no era así, por lo que era la menor de mis preocupaciones, o al menos eso es lo que pienso…
Gardevoir fue la primera que comenzó a caminar, había un pequeño sendero cuesta arriba cubierto de arboles, pero era lo suficiente para que cada uno pudiera pasar, Gardevoir fue la primera en pasar, seguida de Tsuki, luego Lucario, y por ultimo yo.
De principio escalar la montaña no fue tan duro, aun así, tampoco fue una tarea sencilla, durante varias partes del trayecto juraría que estuvimos a punto de caer, pero por cosas del destino, y probablemente la suerte, no sucedió tal cosa, finalmente llegamos a la primera parte de nuestro largo tramo, ya a este punto habían pasado más de 3 horas, el escalar la montaña no fue tan sencillo, pero habíamos logrado solo subir una pequeña parte a este punto, y el pico de la montaña aun no parecía acercarse en absoluto lo que solo me preocupaba más, nos tomó 3 horas llegar a una pequeña parte de la montaña, no me imagino cuanto nos tomara el resto.
- Tantos problemas nos tomó subir tan poco… - Dijo Lucario, que a pesar de todo, seguía tan enérgico como siempre, igual que Gardevoir y Tsuki, aunque yo no me encontraba cansado tampoco, no estaba de más quejarse de lo mucho que tomó subir tan poco, el espacio en el que nos encontrábamos era lo suficientemente amplio como para que no estuviéramos estrechos, y al fondo había una pared que probablemente nos obligaría a escalar, el primer problema.
- ¿Cómo vamos a escalarlo? – Pregunté algo incrédulo, mis patas no me permitían subir, y lo mismo era con Tsuki.
- No seas tan precipitado. – Dijo Gardevoir sonriendo. – No será tan difícil ni para Lucario, ni para mí. – Dijo ella tranquila.
- Eso lo sabemos, no tienes porque echárnoslo en cara. – se quejó Tsuki. - ¿Qué tiene que ver eso con nosotros entonces? – Preguntó ella un tanto molesta.
- Es sencillo, yo puedo usar mi teletransportacion, y Lucario su velocidad extrema, al menos para llegar a un punto seguro, pero para ello es necesario que Lucario llegue primero y me precisé en qué lugar puedo aparecer.
La idea era brillante, y bueno, no me sorprendía viniendo de alguien como Gardevoir, por lo que finalmente pude tranquilizarme, de ser así, entonces nos ahorraría mucho trabajo, aunque… - De ser así, ¿no podemos entonces escalar todo de una vez y ya? – Pregunté, a lo que Gardevoir negó con la cabeza.
- Mi teletransportacion tiene un límite por distancia, entre más corta sea, mas veces la puedo usar, pero si la distancia es demasiado larga me cansa considerablemente, así como a Lucario la Velocidad Extrema lo limita en el sentido de la ubicación, o al menos eso he observado en sus entrenamientos. – Dijo ella. – Me temo que aun no tenemos el suficiente entrenamiento para lograr algo así. – Dijo ella un poco decepcionada de sí misma.
- Es suficiente. – Le dije sonriendo. – Estoy seguro que lo lograremos así. – Le dije intentando animarla, a lo que ella forzó una sonrisa, y nuevamente se calmó. – Lucario, contamos contigo para que busques un lugar. – Le dije, a lo que este asintió y saltó, usando su Velocidad Extrema y desapareciendo en un instante, Gardevoir se quedó esperando al llamado de Lucario, mientras que Tsuki y yo miramos lo que habíamos avanzado hacia abajo, a pesar de no parecer mucho, me atrevería a decir que era lo suficiente para morir de una forma muy poco agradable si llegásemos a caer desde aquí.
- Hou… ¿Crees que hacer todo esto vale la pena? – Dijo ella en voz baja mientras miraba al vacío, podía comprender como se sentía, ya que mirar hacia abajo me hacía sentir, probablemente de la misma forma de la que ella se siente ahora mismo, pero quizá, no solo viendo el vacío…
- Claro que sí. – Le dije, aunque yo tampoco estaba muy seguro de que tan lejos podríamos llegar, pues todos habíamos ya presenciado una pequeña parte del poder de Darkrai, y no es que pudiéramos hacer mucho, pero… - No importa si somos más débiles que él, lo que nos hace diferentes, es que nosotros tenemos la fuerza de voluntad para enfrentarlo, y solo con eso, ya somos algo más que él – Le dije intentando animarla, aun tampoco estaba seguro si esa fuerza sería suficiente para enfrentar al demonio, pero al menos lo intentaremos, y no fallaremos.
- Si… tienes razón… - Dijo ella, aun podía notar lo poco convencida que estaba, y al ella darse cuenta de eso, forzó una sonrisa para ocultar su preocupación, lancé un suspiro y decidir hacer de que no me di cuenta, Tsuki tenía sus razones para estar insegura, además, ella no puede morir… aun tiene mucho que hacer en este mundo.
- Se mas segura de ti misma, Tsuki, todos sabemos lo fuerte que es Darkrai, y estamos nerviosos, pero todos nosotros debemos dar lo mejor de nosotros mismos, Milotic, Cresselia, Suicune y tus hermanas, si nos rendimos antes de empezar, no lograremos nada. – Le dije de modo que solo ella pudiera escuchar, ella simplemente se detuvo, probablemente a pensar en lo que había dicho, por lo que yo me quedé observando ahora al horizonte, mirando como un grupo de Staraptors y Staravia volaban hacia él mismo horizonte que observaba, como dirigiéndose al sol que ya no estaba muy lejos de su final.
Gardevoir nos interrumpió, parece que Lucario ya había encontrado un buen lugar para detenerse, supongo que lo que lo hizo tardar fue la poca costumbre que aun tenía a su velocidad extrema, pero he de admitir, que quizá, ya tenga más control sobre su problema de ubicación. – Ha estado entrenando… - Dije en voz baja mientras me acercaba. – Manténganse cerca, mi rango de teletransportacion es muy limitado, por lo que si no nos vamos los tres de una vez, nos atrasaremos mucho. – Dijo ella mientras nos acercábamos. – Bien, aquí vamos… - Dijo ella intentando mantenerse calmada, nos acercamos lo mas que pudimos y ella nos indico que cerráramos los ojos, ambos obedecimos inmediatamente, pasaron un par de segundos antes de que nos indicara abrir los ojos, y al abrirlos, ya nos encontrábamos en un lugar diferente, Tsuki estaba totalmente asombrada, observando lo mucho que habíamos avanzado en muy poco tiempo, ya el pico de la montaña se podía observar más cerca, pero solo un poco, aun era un largo viaje para llegar a la cumbre de la primera montaña, pero teniendo en cuenta que nuestra destinación exacta no era el pico, me sentí un tanto más cerca de la meta, estaba tan concentrado en cuanto habíamos avanzado, que no notaba lo que los demás hacían, y cuando finalmente lo hice… - ¿Qué…? ¿Cómo puede haber algo así aquí? – Pregunté atónito, incapaz de creer lo que veía, esta parte era diferente, había una puerta doble de unos 15 metros de largo, era enorme, lo suficiente como para hacer que un Steelix entrara sin necesidad de “agacharse” había un bordado de acero que rodeaba la puerta, y en esta habían varios signos en idioma Unown que me costaban reconocer, pero esta puerta me brindaba una sensación ya conocida, sentía que era algo que ya había visto antes.
- Esta puerta… ¿No es la misma que la del… bosque? – Pregunté algo indeciso, pero una vez la re observé, mis dudas se aclararon completamente, era exactamente igual a la del bosque maldito, pero en la del bosque no habían esos bordados de acero que tenían grabadas insignias Unown ¿Podría eso significarse algo? Quedarse aquí a esperar no nos ayudaría a averiguarlo. – Entremos… - dije antes de tomar la iniciativa de dirigirme a la enorme puerta doble que estaba abierta de par en par.
Nuevamente mis otros tres compañeros, aun no muy seguros de entrar me siguieron, una vez dentro, había algo aun más sorprendente, algo que realmente estaba fuera de lugar, definitivamente algo extraño estaba sucediendo. Ahora nos encontrábamos en un extraño bosque, la puerta conducía a un sendero bastante amplio, del mismo ancho que la puerta, y en ambos lados, una gran cantidad de arboles se abrían paso, era como estar en un bosque, pero dentro de una montaña. ¿A dónde demonios se fueron las reglas del espacio en este mundo? Y ahí, como un flash, pasaron las palabras de Celebi, entre ellas sobresalía: “Dialga… Palkia… Giratina… ya no están, han desaparecido” - ¿Podría ser esto… uno de los problemas a los que ella se refería con respecto al tiempo, espacio y dimensión? – Me pregunté a mí mismo antes de sentirme estúpido por preguntarme algo que no sé. – Pero si esto es obra de la distorsión espacial… entonces las cosas podrían ponerse peores con el pasar del tiempo… - Pensé mientras observaba aun muy sorprendido lo que veía, mis compañeros, como era de esperarse también lo estaba, y no es para más, ellos aun no saben lo grave que es.
- S…Se supone que este lugar era un… - Murmuró Gardevoir aun sorprendida, no alcancé a escuchar muy bien lo que dijo, por lo que decidí pasar de ello.
- ¿Cómo puede haber un bosque en medio de una montaña? Es imposible… - Dijo Lucario mientras revisaba el suelo, los arboles, definitivamente todo era real, una ilusión muy bien trabajada, de hecho, hasta se podían observar varios Linoone corriendo entre los árboles, y algunos Beautifly junto a Butterfrees volando alrededor del amplio sendero.
Luego de asimilarlo nos decidimos a continuar nuestro camino, no teníamos mucho tiempo para concentrarnos en esto, recuperar a Shaymin es nuestra máxima prioridad, de regreso tendríamos mucho tiempo para sorprendernos con este lugar, pasaron varios minutos y aun no podíamos encontrar la salida, era extraño, pues recorrer la montaña desde lo ancho debería ser muy corto. – Que sucede… - Dije en voz baja al no ver ningún indicio de salida, no había ni una pisca de luz solar, pero los arboles seguían como si la hubiera.
Miré a Lucario, quien miraba de lado a lado el bosque, no parecía perdido, más bien, parecía alerta, por lo que no evité sentirme extraño, lo estaba ignorando desde que entramos, pero al ver a Lucario igual que yo, corrobore mis preocupaciones, alguien nos estaba observando desde las sombras, pero no podía reconocer su ubicación, y desde que Lucario miraba sin aparente dirección, era, o porque no lo había podido detectar con su aura, o porque estaba haciéndose el que no lo detectaba, pero conociendo a Lucario, sin duda era la segunda, por lo que se podría decir que ya estábamos listos para la aparición de el intruso, aunque bajo estas circunstancias… ¿Quién era el intruso? ¿El? ¿Nosotros? O tal vez los dos lo somos… y también había otra incógnita, ¿Qué era lo que este “intruso” buscaba? ¿Podría ser esbirro de Darkrai? O simplemente un Caza tesoros.
Lucario finalmente se detuvo, ya se había acabado los juegos, si el intruso continuaba siguiéndonos probablemente se nos adelantaría o intentaría atacarnos por sorpresa, aunque bueno, el factor sorpresa ya se había perdido solo por el simple hecho de que Lucario era un Pokémon muy precavido.
- ¿Tú también lo sientes? – Escuché la voz de Lucario resonar en mi mente, y aparentemente en la de nuestras otras dos compañeras, estas asintieron pero continuaron caminando como si nada. - ¿Continuamos? ¿O lo detenemos ahora mismo? – Nuevamente la voz de Lucario resonó en la mente de cada uno de los integrantes del grupo.
Las miradas se concentraron en un solo Pokémon, yo… no sabía cuando ni como, pero ya me había vuelto el líder del grupo, quizá no involuntariamente, pero el hecho es que ahora lo era, y debía actuar como tal. Asentí como si nada, a lo que Lucario usó su Velocidad Extrema repentinamente, obligando al intruso a mostrarse, Gardevoir usó su habilidad de transportación para bloquear el escape al intruso, Lucario salió de entre los arboles del lado izquierdo del intruso, y Tsuki rápidamente se interpuso entre él y el lado derecho, el intruso en cuestión era un Grovyle…
- Mi nombre es Shokutsu. – Dijo el Grovyle, mientras se colocaba en posición de combate, flexionando sus piernas y colocando sus brazos delante de él, enseñando sus afiladas hojas con las que podría cortar muchas cosas.
- ¿Qué es lo que buscas de este lugar? – Le comencé a interrogar.
- Mphm, ¿Qué es lo que buscan ustedes? Después de todo, ustedes son los intrusos. – Dijo el sonriendo, sus ojos brillantes e intimidadores le daban un aspecto asesino, era de ese tipo de Pokémon que se podían confundir perfectamente fácil con un Ninja.
- No estás en condiciones de preguntar. – Dijo Lucario. - ¿Eres uno de los esbirros de Darkrai? – Preguntó este bastante molesto.
- ¿De Darkrai? Ahh… Heh… Y si es así, ¿Qué con eso? – Preguntó este en tono desafiante, sonriendo con confianza, y dejando brillar sus ojos negros.
- ¡¿Lo eres o no?! – Preguntó Tsuki bastante molesta.
- No tengo porque responder eso, y mucho menos a unos niños estúpidos que no tienen ni idea de lo que sucede. – Dijo éste antes de soltar una carcajada. – No puedo creer que niños como ustedes se atrevan a retarme.
- Este tipo… ¡me está fastidiando ya! – Dijo Lucario enfurecido. - ¡¿Quién eres?! – Volvió a preguntar intentando calmarse.
- Soy el Cazador Pokémon, Shokutsu. – Dijo este sonriendo, ahora con una sonrisa asesina.
- ¿Un… Cazador Pokémon? – Preguntó Lucario confundido y molesto. - ¿Qué es un cazador Pokémon? – Preguntó nuevamente éste.
- Claro, ¿Es tan difícil? Me señalas un objetivo, me pagas, y yo lo elimino por ti, así de sencillo. – Respondió éste con suma tranquilidad, como si no le importara mucho lo que decía.
- Un… ¿Un asesino? – Preguntó Tsuki sorprendida. – Un asesino Pokémon… puede alguien…
El Pokémon ninja inmediatamente desapareció ante nosotros, y de un momento a otro ya se encontraba en la punta de uno de los arboles, uno cercano a mí, apuntándome con sus hojas. - ¿Acaso tú serás mi objetivo? – Preguntó éste sonriendo, a lo que los demás inmediatamente lo rodearon nuevamente. - ¡¿Cómo puedes vivir tan tranquilo ejerciendo un oficio tan cruel y horrible como este?! – Le gritó Tsuki indignada, a lo que el Pokémon asesino lanzó una carcajada.
- Ustedes son tan inocentes, los niños no deberían alejarse demasiado de casa, o podrían encontrarse con el mundo de verdad. – Dijo éste con un tono sarcástico, a lo que todos le miraron con odio.
- Como puedes… - Dijo Gardevoir molesta. – Ya basta, yo me encargare de él, un ser tan cruel no puede andar así como así en este mundo. – Dijo ella dando un paso hacia delante. – Todos, déjenmelo a mí. – dijo ella decidida.
- ¿Eh? No creas que solo porque eres la mayor tienes alguna ventaja sobre mí, sigues siendo una niña inútil. – Dijo molesto el Pokémon asesino. – Hazlo lo mejor que puedas, quizá y puedas entretenerme por un corto tiempo.
- No me subestimes, el niño eres tú. – Dijo ella sonriendo. – No tienes idea de lo que está a punto de pasarte, y te arrepentirás toda tú vida del camino que elegiste.
- ¿Ah sí? Eso quiero verlo. – Dijo éste mientras saltaba del árbol y se colocaba delante Gardevoir, a unos metros de ella.
La tensión se hizo enorme de un momento a otro, el aura que desprendía el Pokémon Ninja era enorme, pero la de Gardevoir… Gardevoir no se quedaba atrás, el aura de ella era muy fuerte, a pesar de no demostrarlo, seguramente era una oponente formidable, pero era algo que no debía sorprenderme mucho, Gardevoir desde que la conocí, ha sido una Pokémon muy sabia, calmada e inteligente, el hecho de que ella pueda unir esas tres condiciones en sí misma, ya la hacen una Pokémon digna de pelear, aun con poca energía, estoy seguro que Gardevoir sería capaz de vencer a ese Pokémon.
Grovyle colocó sus brazos en forma de X, enseñando las ahora brillantes y cortantes hojas que tenía, quizá era su forma de fanfarronear, pero la verdad no quisiera saber que tan cortantes podrían llegar a ser esas hojas.
Ahora la confrontación nos siguió a la montaña, esta vez con el cazador Pokémon Shokutsu, ¿Podría ser que éste enigmático Pokémon también lleve la tragedia consigo? Ahora las montañas se habían convertido en nuestro campo de batalla, y la lucha por Shaymin, apenas comienza…
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¿...Deseos?
Caminando hacia delante... de la mano de la naturaleza, solo así podremos encontrar la felicidad.
Da Click en mi firma para leer mi primer fic TwT
La Gran Conspiracion
Mi Primer Fic Multishipping, el principal será Pearl, por ahora... Este fic relata la historia de Chris, un joven cuyo deseo superficial era convertirse en un gran entrenador, pero las situaciones que tendrá que vivir, los enemigos y los amigos probablemente le harán pensar de una manera diferente con el pasar del tiempo...
Cherish
Mi primer fic song-fic, shipping, one-shot y Pokéshipping, LEANLO!! =D
Última edición por Houkou; 26-sep-2009 a las 08:18.
daijobu!...no need to worry!...no hay porque
preocuparse
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no sta nada mal houkou,tu fic esta llevando una interesante orientacion,y me sorprende que aun no tengas muchos coments (aunque ya sabes que x aqui si no hay besitos de ash o drw con mey o don...no eres muy seguido)...pero tu sigue esforzandote,y con el tiempo atraeras mas lectores
un saludo
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AQUI ESTA MI FIC DE AVENTURA,ACCION,SUSPENSE,Y ALGO DE AMOR(NO SHIPPING PORQUE AUNQUE APARECIERON PERSONAJES DEL ANIME...NO SE SI LOS HABRA),ESPERO QUE LES GUSTE.(Y SI QUIEREN INTRODUCIR SU PERSONAJE...1º DEBEREIS PONEROS EN CONTACTO CONMIGO,PORQUE AHORA MISMO ESTA EL CUPO CERRADO)
bien, como ya se a dicho antes "he recibido tu mensaje"
Pues bien, primero que todo tal y como siempre digo "todo en su tiempo y lugar" asi que no esperes micho de mi parte.
NARRACION: Espectacular, totalmente espectacular, sabes describir bien donde estan parados los personajes y todo eso que no mencionare por no aburrirme XD, me gusta mucho tu estilo, eres original puesto que como ya te habran dicho no hay muchos fics que se centren en pokemon por aqui (pokemon de las criaturitas como pikachu y esos, no piensen que es pokemon en si XD)
ORIGINALIDAD: como ya he dicho en el punto anterior eres muy original, con solo leer el titulo del capitulo me animo a leerlo puesto que ese tambien es un punto importante
ORTOGRAFIA: no puedo decir que perfecta puesto que ya seria mucho, si es buena lo admito, pero he encontrado uno que otro error ortografico que a simple vista no se notaria y ese es un buen punto tambien (que no se note no que tengas una que otra tilde mal)
Esos son los puntos que mas miro yo, y en todos has tenido una buena critica, ya sonara muy trillada la frase pero "espero el otro capitulo" como bien se diria y seguirito me tendras aqui leyendo atentamente, la verdad aqui me salgo un poco del tema pero de verdad tengo que decirlo:
- Sigma es muy frentero, y siempre y cuando se note que te has esforzado en un fic y que de verdad lo analisaste, recontra analisaste, y que encerio le pusiste empeño a las cosas el te criticara bien (tambien solo si deverdad le gusta XD) pero si lo histe de mala gana y solo por poner un manojo de ideas que practicamente no sirven para nada pues obviamente la critica sera muy mala
NOTA: esto lo digo para toodos, no solo para una persona, es en general
Ahora volviendo al tema mi querido amigo, pues no tengo mas que decirte ¡¡FELICIDADES!! espero sigas con esto y que se note el empeño que le pones a las cosas asi tal cual lo demustras ahora
Bueno, no he pasado a leer muy seguidamente, ya que ando corto de tiempo, y como tus capítulos son extensos (Eso me gusta. Pero el tiempo...). Pero he de decirte que estas tomando un buen camino, así que solo es de esperar a que publiques otro capítulo, para ver qué es lo que tienes para los que gustan de leer historias buenas y originales. No como otros que solo se limitan al Shipping. No tienen la mente suficiente como para expandirse.
Buena suerte con tus publicaciones.
Adiós.
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メンサヘロ デル インフィエルノ
フレクスオブンドル, テクステル, ノベムベル, ルルシュ.
テアム アンティ-ロベ
ΙИ GΩÐ WɆ TЯŪƧŦ
♥ ¿Love Exist? ♥
¿21/12/2012? ¿エクスイステ ラ ムエルテ? Get ready for the truth The end is near…
a Chynaman: Gracias, y pues XD se pondra mas interesante, creeme. y si, el shipping por desgracia es lo que mas se vé, no se como ya no aburre a muchos.
a Masterjonas: Gracias por el comment tambien, y es bueno saber que ya tengo un nuevo lector.
a Ŧēxŧēr: Es bueno leer que te esta agradando el fic, y si, tengo muchas cosas en mente XD asi que siguelo leyendo.
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Bien, sin mas, aquí dejo el decimo capitulo de mi fanfic ^^
Capitulo 10
El silencio entre la ventisca…
Gardevoir y Grovyle continuaban en la misma posición, los dos se miraban el uno al otro intentando predecir que harían, Gardevoir me miró por un segundo, lo suficiente para entender que me intentaba decir, por lo que convencí a Tsuki y Lucario de continuar, no podíamos retrasarnos, si Darkrai llegara a capturar a Shaymin significaría para nosotros perder sin siquiera empezar a jugar, una vez nos marchamos todo quedó en manos de Gardevoir.
- Vaya, si que eres confiada, realmente me molesta la gente que tira a la basura su vida, es decepcionante. – Dijo Grovyle con su mirada intimidante.
- Y lo dice alguien que trabaja para Darkrai, no me hagas reír. – Le respondió Gardevoir confiada, demostrándole que no le tenía miedo. – Además… -Bah, basta de esto, veamos que puedes hacer ante mi Agilidad. – Le interrumpió Grovyle antes de desaparecer nuevamente.
Gardevoir intentó encontrar a Grovyle, pero antes de lograrlo éste apareció tras ella intentando cortarla con sus hojas a lo que Gardevoir lo detuvo utilizando y Psíquico y retrocedió unos cuantos pasos antes de soltarlo, sin perder el tiempo Grovyle nuevamente desapareció ágilmente y ésta vez reapareció frente a Gardevoir a punto de cortarle nuevamente con sus afiladas hojas, ésta vez Gardevoir ya no tenia tiempo para detenerle con Psíquico, Grovyle quien parecía seguro de estar a punto de acabar con su enemiga intentó moverse mas rápido pero antes de lograrlo, se dio cuenta que algo faltaba ahora, su objetivo. - ¡¿Eh?! – Musitó Grovyle confundido antes de sentir que su cuerpo empezara a pesarle, con dificultad miró hacia atrás y para su sorpresa, su objetivo se encontraba justo detrás de él, sonriéndole mientras estiraba una de sus manos hacia él, moviéndolo a su antojo. – T… ¡Tú! – Exclamó con dificultad mientras miraba a Gardevoir furibundo, ésta solo se limitó a sonreírle nuevamente antes de comenzar a elevarlo para lanzarlo con fuerza hacia uno de los árboles, una pequeña nube de tierra se levanto junto a la caída del Pokémon hierba, Gardevoir ésta vez miró con desprecio a Grovyle mientras éste se levantaba, en su rostro había una mezcla de varias expresiones, las que Gardevoir dedujo eran: Dolor, Emoción y Furia. Nuevamente las afiladas hojas en sus brazos comenzaron a brillar como cuchillos brillantes, y éste se volvió a cubrir con ellos haciendo una X frente a él.
- Vaya, pensé que solo eras un pilar de confianza, ya veo que estuve equivocado. – Dijo Grovyle mientras recuperaba el aliento.
- Vaya, tú solo eres un pilar de confianza y palabras, ya veo que no estaba equivocada del todo. – Le respondió ella sarcásticamente.
- ¿Cuál es tu nombre niña? – Le preguntó Grovyle ya listo para atacar.
- No es algo que le deba decir a alguien como tú. – Le dijo ella con tono molesto. – Acabemos con esto de una vez, tengo prisa. – Terminó ella con la conversación, y justo al terminar, ambos desaparecieron, dejándolo solo a las hojas y el viento como testigos de la batalla que acababa de reanudar.
No muy lejos, ya fuera del extraño bosque entre la montaña…
Marchaba a toda prisa junto a mis compañeros, fue difícil dejar a Natsumi atrás, pero yo mejor que nadie sabía lo importante que es encontrar a Skymin (NA: Skymin para referirme a Shaymin en su Sky Form) luego de salir del extraño bosque nos encontramos al otro lado de la montaña, éste lugar era aun más extraño, las dos montañas que desde afuera parecían estar alineadas la una con la otra estaban mucho mas separadas de lo que pensé, pero eso no era lo más extraño, había una pequeña loma que llevaba a un camino rodeado de varios árboles cubiertos por la nieve, el frio que ahora predominaba en el clima era fuerte, y ahora nos encontrábamos mucho más cerca del pico de la montaña, pero no me refería exactamente a eso, había una especie de ancho puente de metal que conectaba a ésta montaña con la otra, y la otra montaña estaba totalmente cubierta de nieve. – Pero si hace unos minutos, antes de adentrarnos en la montaña ésta estaba totalmente diferente a como se encuentra actualmente, ¿Podría… Podría ser esto causa de la distorsión espacial? No… esto… esto es a causa del tiempo. – Pensé mientras recordaba nuevamente las palabras de Celebi.
- Brrr… Que frio hace… - Tartamudeó Tsuki mientras miraba el nuevo entorno que ahora se abría paso en sus ojos. – Un cambio drástico de clima… es muy extraño que estén pasando cosas así… - Dijo ella en voz baja, casi para ella misma mientras daba unos pasos hacia delante.
- ¿A que podría deberse esto? – Preguntó Lucario mientras observaba los árboles cubiertos de nieve.
- Eso no importa ahora. – Interrumpí. – Debemos encontrar a Skymin antes que Darkrai, y para ello debemos apresurarnos. – Dije mientras bajaba la pequeña loma que conducía hacía los árboles cubiertos de nieve.
- … Como tú digas, Hou. – Dijo Tsuki dudando mientras se dignaba a seguirme junto a Lucario.
Una vez adentrado en el angosto camino de árboles el frío se intensificó, probablemente era debido a las interminables gotas de agua fría que chocaban contra mi lomo una y otra vez, dándome una no muy agradable sensación de debilidad, el agua fría y la nieve no eran lo mío… por un momento miré entre los árboles, y noté algo extraño, justo ahí, una extraña silueta de pájaro color azul estaba enfrente de mí, pude notar como sus brillantes ojos azules se posaron en mi por un momento, haciéndome parpadear, una vez abrí los ojos, no había nada… - ¡¡Hou!! – Gritó Tsuki. - ¿Qué tanto miras? ¡Camina! – continuó mi compañera.
Pude notar en Tsuki todo lo contrario en mí, parecía disfrutar del frío, aunque hace un momento no lo hubiera demostrado, era a la que menos veía molesta respecto a ese tema, y por último, Lucario, tenía una expresión melancólica en su rostro, y creo que no necesitaba ser un adivino o leer su mente para conocer la causa de su gran melancolía, creo que no podía hacer nada respecto a su caso, por lo que lo mejor era dejarlo así, al menos hasta salir de éste horrible y frío lugar, luego de unos minutos finalmente el ancho puente se hizo visible, al parecer mis otros dos compañeros no se habían percatado de la presencia de éste una vez salimos del bosque.
- Vaya… ese puente es enorme. – Dijo Tsuki sorprendida mientras lo miraba, y es que, yo también lo estaba de cierta forma, sabía ya que era un puente ancho, pero parecía lo suficientemente ancho y resistente como para dejar pasar a tres Rhyperior en fila horizontal al mismo tiempo.
- Bueno… debemos seguir, aun nos queda mucho por recorrer. – Dije mientras comenzaba a caminar nuevamente, noté por un momento que Tsuki y Lucario no me seguían, así que me detuve y les miré. - ¿Qué sucede? – Les pregunté, pero ellos continuaron mirando hacia delante.
Adelante no había absolutamente nada… al menos no físicamente, pero si se podía notar a simple vista la fuerte ventisca que se paseaba sobre el puente, la ventisca era tan fuerte que el viento parecía tomar forma física para lucirse sobre el puente, retrocedí inconscientemente al ver el viento y nuevamente miré hacia atrás. – Debemos cruzar ese puente si queremos seguir… - Dije obviando lo que debíamos hacer, aunque sabía también que el fuerte viento que azotaba al puente metálico era más que suficiente como para hacernos salir disparados de ahí.
- No pensaras que pasemos así como así por ese puente. – Dijo Tsuki algo atemorizada. - ¿O sí?
- Una ventisca así… no puede ser normal. – Dije en voz baja mientras intentaba buscar algo fuera de lo común, solo estaban los árboles cubiertos de nieve, y aquel pequeño sendero que nos trajo inevitablemente a este puente. - ¿No había un camino a parte en ese sendero? – Pensé mientras regresaba a los árboles.
Nuevamente, y con prisa regresé al tan desagradable y frio sendero, corrí lo más rápido que pude, aunque no fuera algo importante, las palabras de Celebi seguían pesando en mi mente, no podía simplemente pensarlo con calma, el tiempo era mi peor enemigo… aunque no sé si aun haya un flujo de tiempo correcto, quizá éste “invierno” sea obra del descontrol del tiempo, pero…
Finalmente llegué, no había nada, solo el sendero que daba hacia el bosque, lentamente lo subí y miré alrededor, no había nada… todo seguía exactamente igual, exceptuando el enorme hueco que llevaba hacia el bosque, decidí regresar resignado, no había nada más que hacer, solo idear un plan para pasar. - quizá Lucario podría ayudarnos con su Velocidad Extrema, aunque tomaría tiempo… no es una mala idea. – Pensé antes de sentirme como un grandísimo estúpido al no haber pensado en eso antes, con las mismas prisas regresé al puente, ahora la imagen era diferente, Tsuki estaba del otro lado del puente, ¿Lo habrían logrado ya? No, había algo extraño, ahora la ventisca estaba rodeando un solo lugar, y Lucario parecía luchar contra ella, pero, ¡¿Qué hace Lucario jugando en un momento así?! Di unos pasos hacia delante molesto, y justo cuando pisé el puente vi claramente lo que realmente estaba sucediendo, en la ventisca había una silueta de pájaro color azul, era la misma silueta de… - La silueta que vi antes de llegar al puente… - Ahora era más clara, y podía reconocer perfectamente quien era, el Pokémon tenia en su cola una larga pluma que parecía mas bien un cinto, sus plumas eran color Azul Celeste, exceptuando su pecho, que era de color blanco, en su cabeza habían unas pequeñas estacas al parecer de hielo, que eran mas oscuras que sus plumas azules, su pico parecía de hielo y media aproximadamente 2 metros, según el libro que había leído en casa de Natsumi, no podía ser ni nada mas, ni nada menos que… - El Pájaro Legendario, Articuno… - Nuevamente retrocedí, y sentí como mi cuerpo comenzaba a temblar, Lucario seguía intentando traspasar la ventisca, y Tsuki le ayudaba, pero no parecía ser suficiente como para causarle algún rasguño, pasó un minuto, y el Ave Legendaria solo miraba a Lucario con indiferencia mientras éste se esforzaba por penetrar su barrera ventisca.
Luego de varios minutos salí de mi trance, era obvio que si no hacia nada al respecto Lucario y Tsuki se debilitarían pronto, por lo que empecé a analizar a mi oponente, era mas que obvio que Articuno no recibía ningún daño a causa de esa fuerte ventisca que lo rodeaba, y que probablemente lanzaba en el puente para que no pudiéramos pasar, en otras palabras, ahora mismo la esta usando como un contraescudo, pasó un minuto, tampoco parecía molestarse por contraatacar, de seguro mantener esa ventisca ya lo tiene muy ocupado de hecho. – No hay mas tiempo que perder, si su ventisca es de hielo, entonces quizá pueda hacer algo. – Pensé mientras comenzaba a correr hacia el ave legendaria Articuno.
- ¡¿Hou?! ¡Donde te habías metido! – Gritó furioso Lucario mientras saltaba hacia atrás. – Eliges los peores momentos para desaparecer.
- Eso no importa ahora, ¿Qué fue lo que sucedió? ¿Por qué los está atacando Articuno? – Le pregunté una vez llegué a donde él se encontraba.
- ¿Conoces a ese pajarraco? – Preguntó Lucario dirigiendo su mirada a mí.
- Concéntrate, no es tiempo para preguntar eso, ¿Qué hicieron? – Le interrumpí sin apartar la vista de la legendaria ave de hielo.
- No hicimos nada con exactitud… - Dijo éste mientras regresaba su mirada al ave legendaria. – Intentamos pasar usando mi Velocidad Extrema, pero justo a mitad del camino la ventisca pareció lanzarme de vuelta al otro lado. – Explicó éste.
- ¿Y como llegó Tsuki al otro lado? – Le pregunté mientras la observaba intentando sin éxito detener a Articuno. – No parece querer atacarnos, solo evita que pasemos… ¿Podría ser… una especie de guardián? Tal vez… así como Lucario cuidaba de Suicune… - Pensé. – De ser así… entonces lo mejor que podemos hacer es intentar hablarle. – Dije en voz baja e inmediatamente comencé a caminar con tranquilidad hacia él. La legendaria ave me miraba inexpresiva, pero podía notar algo de ira emanando en ella.
- Articuno, el ave legendaria de hielo. – Dije intentando ser amable, cosa que no funcionaba para nada, ya que eso solo hizo que intensificara la ventisca.
- ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué han venido a hacer en este lugar sagrado? – Preguntó el ave mientras batía sus alas para intensificar su ventisca.
- ¡No venimos a hacer daño! ¡Estamos buscando a Shaymin! ¡Hay algo muy importante que debemos advertirle! – Le dije intentando sonar calmado, a lo que ésta me miró incrédula, y de un momento a otro, sus ojos tornaron su furia visible.
- Mphm, Si quieren demostrar que están diciendo la verdad, ¡Entonces deben demostrarlo venciéndome! ¡No aceptare a ningún Pokémon extraño en la tierra del comienzo! – Dijo Articuno furioso.
- ¿La tierra del que…? – Murmuré en voz baja antes de saltar hacia atrás obligado.
Articuno inmediatamente comenzó a atacarme a mí y a Lucario con su rayo hielo, ahora la ventisca había cesado, pero a cambio de eso, había comenzado a congelar el puente intentando golpearnos con su fuerte rayo. – Es inútil hablar con él, tenemos que vencerlo entonces. – Pensé mientras me obligaba a mí mismo a saltar cada vez mas rápido, ya era momento de contraatacar, ¿pero en que momento? Articuno era veloz y fuerte, y yo no tenía la suficiente velocidad para hacerle frente en ese aspecto.
Por otro lado estaba Lucario, él era mucho mas veloz que Articuno, a el le costaría mucho menos hacerle frente en ese aspecto, además, Lucario tenia ventaja frente al hielo, miré a Lucario entre segundos, antes de esquivar otro Rayo hielo de Articuno, la superficie de metal ya estaba casi cubierta de hielo, lo cual solo podía empeorar las cosas, si no teníamos cuidado en donde pisar, podríamos caer del puente. – Tch… las cosas solo están empeorando… - Dije ya cansado de esquivar a Articuno.
- ¿Eso es todo lo que tienen? – Preguntó Articuno indiferente. – Pensé que al atreverse a profanar un lugar sagrado como este tendrían al menos como defenderse, son solo niños, y aquí no deberían jugar. – Terminó el ave legendaria.
- ¡No somos niños! ¡Tenemos que salvar a Shaymin! – Gritó Lucario, a lo que el ave legendaria solo le respondió intensificando la ventisca, y congelando completamente lo que antes era un firme puente de hierro.
- ¿Salvarlo de que? – Preguntó Articuno, al parecer él no estaba enterado de lo que sucedía en el exterior.
- Articuno, alguien esta capturando a los Pokémon especiales, y estoy seguro que Shaymin está en la lista de ese Pokémon maligno. – Le dije intentando excusarnos. – Tu ira es bien justificada, pero la situación es urgente, si ese Pokémon llegara a capturar a Shaymin entonces estaríamos perdidos.
- … … … - Articuno pareció dudar por un momento, batió sus alas nuevamente pero esta vez no para desatar su ventisca. - … Bien… Les creo… - Dijo finalmente el ave legendaria.
- ¿Nos dejaras pasar? – Preguntó Lucario mientras caminaba con dificultad, el ave legendaria asintió y se hizo a un lado señalando el camino con una de sus alas.
- Si, deben seguir el camino de la montaña, mas adelante encontraran los dos santuarios de la naturaleza, tomen las tablillas que ahí se encuentran, son importantes. – Dijo Articuno con los ojos cerrados. – Apresúrense…
Lucario me permitió pasar a mi primero, me tomó unos cuantos minutos llegar al otro lado, la helada capa que cubría el puente metálico parecía querer echarme del lugar, una vez pasé Lucario me siguió, pero justo al pasar a un lado de Articuno…
- ¿Eh? ¿Qué es eso? – Preguntó él confundido, una suave voz comenzó a cantar, su eco resonó entre las montañas, y junto a la voz, un frío congelante comenzó a abrazar al ambiente.
Lucario miró a Articuno, éste parecía tambalearse, y sus ojos azules comenzaron a brillar en un tono rojizo, lanzó un fuerte rugido y comenzó a elevarse por los aires, batiendo sus alas desesperadamente y en su expresión se podía notar dolor. - ¡¿Articuno?!
- V…Váyanse, ¡Rápido! – Gritó el ave de hielo con dificultad, Lucario hizo caso omiso a su petición, y pasados unos cuantos minutos, el ave finalmente volvió a la normalidad. - …
- ¿Estás bien, Articuno? – preguntó Lucario, a lo que el ave de hielo abrió sus ojos, por un momento estos eran de color azul, pero de un momento a otro, como si hubieran sido consumidos, sus ojos comenzaron a brillar completamente de color rojo, y la canción aun no cesaba.
El ave no dijo ni una sola palabra, simplemente liberó una fuerte ventisca sobre el puente, intentando derrumbarlo completamente, Lucario intentó salir del puente, pero para ese momento ya era muy tarde, la ventisca estaba a punto de alcanzarlo, con la intención de enviarlo al vacío que se abría paso muy al fondo, evitando ver el final del precipicio, Lucario en un intento desesperado por esquivar la ventisca saltó del puente para aferrarse a una de las piedras que sobresalían fueran del puente, miró hacia abajo para ver unas cuantas piedras cayendo al oscuro precipicio que parecía no tener fin. - … nuevamente… se repite la historia, pero esta vez… - Dijo en voz baja mientras buscaba otra piedra de donde aferrarse, el ave legendaria voló hacia Lucario, batiendo sus majestuosas alas con fuerza.
El frío comenzó a afectar a Lucario haciendo que sus patas le comenzaran a fallar. – No ahora… - Pensó mientras intentaba aferrarse, la fría ventisca generada por Articuno empezó a entumecer las patas de Lucario, hasta el punto de hacerle perder el conocimiento poco a poco, su cuerpo entero se había enfriado rápidamente. – Ya… no puedo… más… - Dijo con dificultad mientras cerraba los ojos y se dejaba vencer, ya todo había terminado para él…
De vuelta al bosque…
Las hojas se revolvían en el aire de tal forma que parecía una danza, los árboles se estremecían con fuerza, pero no era exactamente a causa del viento, en lo que transcurría la batalla, el bosque era el mas afectado, Gardevoir hacia todo lo posible por no dañar al bosque, pero si quería ganar y sobrevivir, se veía obligada a hacerlo, Grovyle no parecía muy fuerte al principio, pero conforme avanzó la batalla solo se hizo mas fuerte, de hecho, parecía que con cada golpe, su fuerza incrementaba drásticamente, ambos contrincantes ya estaban sufriendo las consecuencias del tiempo, y esta batalla ya se había vuelto una cuestión de resistencia y agilidad, nuevamente ambos se encontraron frente a frente en el amplio sendero en el que se paseaban varias hojas danzando, Grovyle intentaba ocultar su cansancio, pero le resultaba difícil, y lo mismo sucedía con Gardevoir quien parecía igual de cansada.
- Se dice que cuando Grovyle pelea en el bosque es invencible… ¿Será eso cierto? – Pensó Gardevoir preocupada mientras recuperaba su aliento.
- No pensé que fueras tan buena… - Dijo Grovyle entre jadeos. – Pero estoy seguro… que ya te habrás… dado cuenta que… yo soy mejor que tú. – Dijo él con una sonrisa confidente.
- Te enseñare… - Le respondió ella, aunque en el fondo sabía que lo había hecho inconscientemente, ella estaba casi al borde y Grovyle también, la pelea no tardaría mucho en culminar, pero aun así… ¿Quién ganaría?
- Jamás has escuchado que… cuando nosotros los Grovyle peleamos en el bosque jamás perdemos. – Dijo con una sonrisa aun mas confidente, pero para Gardevoir escuchar eso no era lo peor, lo peor para ella era su habilidad especial, Espesura, ahora tenía sentido el por que Grovyle se hacía mas fuerte.
- No puedo destruir mi propia moral así… necesito encontrar un punto débil a Grovyle, y rápido…- Pensó Gardevoir mientras se presionaba a sí misma para mantenerse en pie, el verde suelo se hacia un poco borroso para ella, y Grovyle parecía igual, aunque él lo estaba sobrellevando mejor que ella.
El momento de la segunda confrontación llegó, si Grovyle y Gardevoir seguían así, entonces lo mas seguro es que terminaran en el suelo totalmente exhaustos. Grovyle quien tomó la iniciativa apareció nuevamente tras Gardevoir intentando cortarla con su Hoja afilada, Gardevoir logró esquivarla a tiempo para enviarlo hacia uno de los árboles con psíquico, pero justo antes de chocar con el árbol Grovyle usó su agilidad para camuflarse, esperando el momento oportuno para golpear a Gardevoir. – Debo… debo concentrarme. – Se presionó a sí misma intentando localizar a Grovyle, miró hacia su izquierda, entre los árboles, por un segundo pudo notar como una silueta se movía mezclada con el color de los árboles. – Te tengo… - Pensó antes de desaparecer también usando su teletransportacion, Grovyle finalmente apareció en medio del sendero buscando a Gardevoir, ésta inmediatamente se acercó para atacarle y justo en ese momento…
- Me temo que eres muy lenta… - Dijo él justo antes de colocar una de sus afiladas hojas en el cuello de la Pokémon psíquica.
- ¡¿?! – Musitó ella al notar que Grovyle ya se le había adelantado. – N…No pude haber perdido… - Dijo ella mientras miraba a Grovyle entre el pánico y la preocupación.
- Me temo que si… te advertí que en el bosque nosotros los Grovyle jamás perdemos. – Dijo mientras en su rostro plegaba una sonrisa diabólica y en sus ojos una mirada asesina.
- ¿En el bosque? – Preguntó ella con temor, a lo que Grovyle asintió. – Entonces quizá sea bueno cambiar de ambiente… - Dijo ahora con una sonrisa algo maligna dibujada en su rostro.
- ¡¿Eh?! – Murmuró antes de intentar separarse de Gardevoir, pero justo antes de separarse de ella, un extraño pulso se llevó todo el color del bosque, volviéndolo totalmente distorsionado, pero aun reflejando vagamente la imagen del bosque en el lugar. - ¡¿A dónde me has traído?! – Gritó éste furioso mientras intentaba cortar a Gardevoir, a lo que ésta desapareció. - ¡¿Qué?!
- Bienvenido a mi Espacio Raro, no quería recurrir a utilizar éste ataque contigo, pero no me dejas más opción. – Su voz resonó por todo el espacio, casi como si estuviera resonando solo en la mente de Grovyle.
Grovyle intentó ubicarse en el nuevo espacio en el que ahora se encontraba, entre segundos parecía volver al bosque, pero había otros momentos en los que parecía una dimensión distorsionada, Grovyle intentó cortar las “paredes” de la extraña dimensión en la que ahora se encontraba atrapado, pero solo parecía cortar el vacio.
- ¿Ya te cansaste de buscar una salida? – Preguntó ella por medio de aquel eco.
- Grrr, éste es un truco sucio. – Se quejó Grovyle. - ¡¿Dónde te has escondido?! – Preguntó aun más furibundo.
- Mira quien habla de usar trucos sucios, peleando en tu terreno… - Le replicó. – Ahora…
Grovyle sintió que su cuerpo le comenzó a pesar, obligándolo a arrodillarse por la fuerza que le obligaba a caer. - ¿G…Gravedad? – Preguntó Grovyle con dificultad mientras caía al suelo presionado a causa de la fuerza que ejercía peso sobre él, pasado unos segundos Gardevoir apareció frente a él, observándole con indiferencia.
- Ahora quiero que me respondas algunas preguntas… - Le ordenó ella. – Empezaremos con algo sencillo, dime tu nombre. – Le ordenó nuevamente sin apartar la vista de él ahora caído Pokémon hierba.
- Mphm, ya lo dije, y de no ser así, no te lo diría. – Dijo éste confiado. – No vale la pena decírtelo.
- ¿Piensas comportarte así? – Le preguntó Gardevoir molesta. – He vivido muchas más cosas que tú niño, y sé muy bien cómo tratar a los de tu tipo. – Dijo ella con tono de fastidio, y comenzó a mover hacia abajo una mano que tenía a la altura de su pecho, inmediatamente Grovyle comenzó a sentir como su cuerpo le empezaba a pesar cada vez más, obligándolo a quedar casi totalmente pegado al “suelo”
- ¿Ahora si piensas hablar? – Le volvió a preguntar ésta, a lo que Grovyle asintió desesperadamente, una vez se aseguró que éste hablaría levantó un poco su mano, alivianando el peso que ejercía sobre el cuerpo de Grovyle. – Ahora quiero que me digas que es lo que realmente haces aquí. – Le ordenó Gardevoir sin apartar la vista de sus oscuros ojos los cuales parecieron dudar por un momento.
- Bien, te diré que es lo que realmente hago aquí, pero es algo de lo que nadie más se debe enterar… - Dijo éste aun con tono de duda.
Nuevamente, en las nevadas montañas…
Miraba aun sorprendido lo que acababa de pasar, me costaba creer que realmente había sucedido algo como esto… Lucario, él cayó al precipicio… y yo no pude hacer nada, sentía como si el tiempo comenzara a detenerse, Articuno había comenzado a ascender buscando a una nueva víctima, en este caso, probablemente yo… pero eso era lo que menos me preocupaba, no sabía ni que hacer, ni cómo actuar, ¿Realmente se había ido para siempre? Tal vez si… aquel precipicio… no parecía tener un aparente fin, y lo único que podía resonar ahora en mi mente, era el ahogado grito de silencio que Lucario pronunció antes de caer, intentó decirme algo, pero… ¿Qué era? ¿Acaso importaba ahora? Si… son las últimas palabras, de un amigo que acabo de perder, ahora en este ensordecedor silencio, el caos había cobrado una nueva víctima, pero no esperaba que ésta victima fuera mi amigo, Lucario.
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Última edición por Houkou; 26-sep-2009 a las 08:19.
Se me acabaron las frases asi que "inserta tu
texto aqui".
ID: 402078
Registrado: agosto-2009
Hace: (110 dias)
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Hola.
Ahora que ya leí todos tus capítulos podre opinar al respecto.
Pues solo te digo que esta es de las mejores historias que he leído. En este Sub-Foro, no hay más que puras historias repetitivas. Pero la tuya es diferente. No había leído una igual. Pero como todas las cosas buenas tienen algo que son: "mínimos errores" son los que al escribir, no se da cuenta uno de esos. Así como las puntuaciones correctas. Pero los casos son tan escasos que la probabilidad de que alguien los halle en tan extensa historia, seria de ser muy excesivo. Pero yo los note, y no soy excesiva. Pero porque si leo detenidamente las historias. Y algunos otros puntos como el de que al cambiar de escenario; he visto que solo pones: "Mientras, en X lugar". Pero sería mejor que pusieras algo de descripción a ese punto. Algo como: "Mientras todo esto sucedía, en el bosque la intensa batalla que se iba a liberar estaba a punto de su comienzo.". Pero solo es una recomendación de mi parte. ^^
En los distintos puntos que he visto de tu historia veo que es la más original en todo este lugar. No hay igualación a esta, y no pienso que vaya a haber alguna.
También te quiero felicitar por la duración de tus capítulos ya que la extensión es muy buena, y si le agregaras más descripciones, pues sería mejor. Así que esperare para ver tu próximo capitulo ya que las historias así, solo tienen a los lectores que si saben de observación. Y no los que solo vienen aquí para ver besitos, caricias, etc. etc.
Este capítulo estuvo muy bueno, me gusto como se desarrollo el final, muy buenas palabras para dar culminación a tal capitulo, es muy bueno tu vocabulario al escribir esta historia. Muy completa, que hace notar que manejas bien todos los géneros conocidos para historias de este tipo.
Bien no es más de mi parte. Solo es de esperar.
Y nuevamente felicitaciones por tan excelente historia.
Hiya!
Pues muchas gracias S∀X S tendré bien en cuenta esos detalles, y tambien intentare pulir mas la parte de la ortografia, y tambien muchas gracias por las apreciaciones, intentaré seguir haciendolo mas interesante para las personas que lo esten leyendo, sin mas...
Au Revoir.
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Bien, luego de 3 días completos de inactividad, resurgí para leer completamente tu capitulo.
Excelente, este estuvo muy bueno, no me esperaba que Lucario caerá, pero eso le dio su toque a la historia. Como siempre bien narrado, y buena ortografía, así que no es mucho de hablar de algo que es claro que lo manejas bien. Y también he visto que allá arriba te habían hablado claro sobre tu historia, y bueno pues ahora es solo de esperar para leer tu continuación.
Espero que sigas pronto. Y adiós.
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¿21/12/2012? ¿エクスイステ ラ ムエルテ? Get ready for the truth The end is near…
Estaba congelado por dentro, aunque mucho había leído sobre la fisiología de los Ninetales, siempre decían que podíamos soportar altas temperaturas, y que enfriar nuestro cuerpo era una tarea casi imposible, yo estaba totalmente helado, tanto en mi cuerpo como en mí mente, no podía reaccionar bajo ninguna circunstancia, solo miraba impotente aquel precipicio cubierto por la penumbra, que daba un aire de querer arrastrarte a su caos sinfín, pero más petrificante que eso, fue ver como mí mejor amigo caía por ese precipicio, con careciente brillo en sus ojos, congelado, entregándose a la eterna penumbra que ofrecía aquel precipicio que brindaba una sensación de estar sobre un pozo sin fondo, a punto de caer en su terrible océano de oscuridad total.
- ¿Realmente está muerto? – Me cuestionaba mientras veía con la misma expresión atónita el vacío, la imagen de Lucario cayendo se repetía en mi mente una y otra vez, como un flash, y en cada una de ellas, yo solo le miraba, sin hacer absolutamente nada… - ¿Yo deje que muriera? – Un nuevo cuestionamiento recorrió mi mente, y en un susurro casi inaudible, respondí a mis pensamientos con una sola palabra: “No”
Lucario no había muerto por mi culpa, no, pero aun así, sentía en mi corazón como varias lanzas me apuñalaban mientras mi conciencia me gritaba: “Tú lo dejaste morir” y entre esos horrorosos pensamientos, la imagen del verdadero asesino posó frente a mis ojos: Articuno, el ave legendaria del hielo. Al ver la imagen real del asesino de mi mejor amigo, el frio de mi cuerpo desapareció, y un sentimiento de ira hizo que éste comenzara a hervir como si un Magmortar me estuviera abrazando, la memoria de mi amigo me reclamaba venganza, o tal vez eso era lo que yo quería ver, y ahora, un odio creciente hacia el legendario desconocido para mí comenzó a fluir como si él fuera el culpable de todas las tragedias que habían ocurrido desde el bosque, en éste momento, Articuno, para mí, se había convertido en un súbdito de Darkrai, por lo que en ese momento, dejó de ser una figura majestuosa para mí.
- No me importa si eres legendario o no Articuno, lo que sí sé, es que vas a pagar por lo que has hecho, ¡¡NO DEJARE QUE SIGAS CON VIDA!! – Y así, como un grito de guerra, mi cuerpo estalló en llamas, aquellas antorchas de fuego color azul volvieron a encenderse sobre mis colas, y ahora de mí cuerpo, una sensación de poder fue recorriendo mi cuerpo, quizá sea, el poder de la venganza…
El Ave legendaria no pronunció palabra, aun casi totalmente cegado por la ira, mi conciencia pudo notar algo diferente en el ave legendaria, el aura que emanaba de ella había desaparecido, era como un ser sin vida que solo realizaba acciones básicas por inercia, parecía un ser sin alma, alguien que no estaba vivo, que estaba… - Siendo controlado por algo… - Pensé con dificultad mientras luchaba con la locura para mantener mi cuerpo, el poder de ésta locura era algo que no me pertenecía, una fuerza espectral casi ajena a mí, la única conexión posible que encontraba, era que necesitaba de mi cuerpo para poder desatar su ira bien justificada por mí, pero algo era seguro, éste cambio repentino de actitud no se la podía atribuir al pobre Articuno, de hecho, tampoco tenía total seguridad de donde estaba el entonces, pero para mí, ya algo era seguro, éste que estaba aquí no era Articuno, por lo que me correspondía a mí y a… ¿Dónde está Tsuki? Miré confundido a mis alrededores, no había nadie, y en el camino al sendero habían varias marcas de patas que llevaban a un camino rocoso entre dos enormes picos que dirigían a una enorme puerta doble como la del extraño bosque, pero ahora ésta estaba en sus bordes cubierta de diversos tipos de matorrales, ¿diversos? Las hojas de cada matorral eran diferentes, y varias rosas azules y rojas se extendían a lo largo de los bordes, probablemente Tsuki se adelantó, pero, ¿Por qué nos dejó atrás? Creo que ese no era el mejor momento para preguntármelo, una vez me deshiciera de éste falso Articuno tendría que hallarla y… contarle lo que le sucedió a Lucario.
Una vez más centré mi atención en la falsa ave legendaria que ante mi flotaba, el monótono batir de sus alas dejaba escapar una suave brisa gélida que recorría mi rostro, aunque ese no fuera Articuno, la esencia de su poder se hallaba en él, o al menos en su cuerpo, pero ya se había acabado el tiempo de detallar, no tenía una estrategia fija para un combate aéreo, por lo cual sabía de antemano lo mucho que me iba a costar ésta pelea.
Ésta vez yo inicié el combate, ataqué a Articuno con un Lanzallamas, obligándolo a volar en dirección diagonal izquierda, salté al son de él pero en dirección contraria, y volví a atacarle con mi Lanzallamas, él ave legendaria nuevamente esquivó con agilidad y ahora se decidió a contraatacar con su rayo hielo, él cual esquivé sin problemas de un salto hacia mi izquierda, Articuno recuperó su agilidad y comenzó a atacarme de seguido con su Rayo Hielo, desesperado, salté hacia el puente congelado, derritiendo el hielo que había en éste para apoyarme sobre la ahora caliente plataforma de acero, desde ahí, Articuno nuevamente comenzó a atacar con su rayo hielo, el cual intercepté con mi Lanzallamas alcanzando a golpearle débilmente en el pecho, aunque fue un golpe débil, fue suficiente para desorbitar por un momento a Articuno, al cual le habían quedado secuelas de mis llamas. – Finalmente un golpe de suerte, le quemé. – Pensé mientras miraba a la desorbitada ave legendaria, no necesitaba ser un genio para saber que era el mejor momento para atacarle, por lo que consecutivamente le ataqué con mi Lanzallamas, golpeando nuevamente al ave legendaria, y haciendo que las quemaduras en su cuerpo se intensificaran, ahora solo restaba darle el golpe final, la legendaria ave no hacía más que mecerse de un lado a otro intentando mantenerse en el aire, ahora salté hacia el lado derecho de mí (Es decir, del lado de la puerta doble con los matorrales) y me preparé para atacarle en una de sus alas, con eso, probablemente ésta caería al precipicio. – Justo como hiciste con Lucario… - Murmuré antes de golpearle directamente en una de sus alas con mi lanzallamas, haciendo que el ave comenzara a descender rápidamente, hasta perderse en la penumbra…
- Bien merecido lo tenias… - Dije impasible, intentando contener la expresión de odio que mi rostro quería mostrar, justo después de que el rastro del legendario Articuno se perdiera en la oscuridad, un nuevo pensamiento comenzó a atormentar mi mente. – No puede ser que… realmente lo haya matado… ahora soy… igual que Darkrai… - Sacudí mi rostro intentando sacar esos pensamientos de mí, pero pareciera que entre mas lo intentaba, con mas fuerza aparecían.
Nuevamente quedé petrificado, en frente del enorme precipicio que albergaba esa eterna penumbra, ahora nada me presionaba, Articuno había caído de la misma forma que Lucario, aunque el tal vez tendría mas oportunidades que cualquier otro, después de todo, él era un Pokémon volador, aun así… no podía ilusionarme tanto con eso, el simple hecho de que aquella figura que cayó al precipicio podría no ser Articuno, no alivianaba en nada la culpa que agobiaba ahora a mi alma.
Retrocedí unos cuantos pasos hacia atrás, pues sentía que si seguía mirando tan de cerca ese precipicio, iba a terminar cayendo también…
Creo que jamás tendría el suficiente tiempo, a lo largo de toda mi vida, para agradecer por haber retrocedido esos pasos, una brillante figura se alzaba imponente ante mí, pero no era una figura normal, era… - ¡¿Articuno?! – Musité al mirar atónito a la legendaria ave, con sus brillantes y casi cegadoras plumas brillando de forma cristalina sobre el cielo, justo al ascender la legendaria ave sobre el cielo, todo alrededor de 5 metros de él se congeló totalmente y el ambiente pareció decrecer de temperatura drásticamente, no podía agradecer mas el hecho de ser un Pokémon de fuego y de que Tsuki no estuviera en los alrededores, pues el frío generado por la legendaria ave me afectaba poco, pero si lo suficiente para sentir mi cuerpo algo frío.
Con desesperación intenté atacar al ave con mi lanzallamas, pero a ésta solo le bastó con interponer una de sus gélidas alas en el ataque para neutralizarla con sus congeladas plumas, y lo mas que pude lograr sobre ella, fue que se mojara temporalmente, solo hasta que la temperatura volvió a congelar el agua, lo que me llevo a preguntar… ¿Hasta qué temperatura ésta ave había llevado él ambiente? Pues si era lo suficiente para hacerme sentir frío, entonces no debería estar tratándose de una broma, el Ave legendaria había sacado su As demasiado pronto, y la pregunta más importante era, ¿Cómo le enfrentaría con éste escudo de hielo que él había creado? No tenía tiempo para hacer estrategias, cualquier ataque que lanzara, sería deseando dar en el blanco, ahora podía sentir la furia del verdadero Articuno, el mismo odio que emanaba de mí, parecía congeniar con el de éste, y desde que Lucario cayó al precipicio, ese poder en forma de odio se ha mantenido luchando para tomar posesión de mí, ahora libraba dos batallas, una por mí cuerpo, y la otra por sobrevivir, Articuno estaba iracundo no por el hecho de que lo haya derrotado, si no por el hecho de haber sido controlado, ahora mismo, esa ira no le dejara entrar en razón bajo ninguna forma, al menos que le apacigüe. – Y la única forma que veo es derrotándolo una vez más… - Decirlo para mí fue sencillo, pero la pregunta que me agobiaba tanto aun prevalecía, y esta era, ¿Cómo lo lograría?
Ahora era el turno de Articuno, éste extendió sus alas lo más que pudo, e inmediatamente comenzó a batirlas con fuerza, soltando varias plumas, que guiadas con su Viento Afín caía como estacas de hielo hacia mí, afortunadamente tuve el suficiente tiempo como para contraatacar con mi Lanzallamas, aunque una de las estacas se alojo en la pata superior derecha de mi cuerpo e inmediatamente, un liquido color carmesí que conocía bastante bien comenzó a fluir débilmente de la herida, sin perder el tiempo quemé la estaca con el calor de mi cuerpo y nuevamente ataqué a Articuno con lanzallamas, pero así como sucedió la última vez, el proceso se repitió, el Contraescudo de Articuno [NA: Le llamaré así para ahorrarme tiempo] funcionaba perfectamente hasta con mis ataques de fuego, no había forma de que pudiese penetrar su gélida barrera, y lo peor de todo, es que él estaba libre para atacarme en cualquier momento, así que… ¿Qué es lo que haría? No había forma aparente de atacarle, ni siquiera de huir, lo único que me restaba, era luchar hasta encontrar un punto débil en Articuno, ¡¿Pero cómo?! – Como diablos lo lograré, ¡parece invencible! – Mis pensamientos continuaban torturándome, y no tenia forma de pensar en una estrategia, podía sentir como el frio crecía en mí cuerpo, y nuevamente esa pregunta flotó en mi mente, ¿Hasta qué temperatura piensa llevar el ambiente? Luchar contra el era tan inútil como huir, y solo una opción rondaba en mi mente ahora.
- ¡Articuno! ¡Debes escucharme! – Dije con leve desesperación en mis palabras, probablemente había optado por la opción más inútil, pero era la única opción que tenía.
- … … … - Solo silencio obtuve como respuesta, los brillantes y azules ojos indiferentes del ave legendaria se posaron sobre mí, como diciendo: “Te escucho, ser inferior…”
- ¡Articuno! ¡Detén esta pelea sin sentido por favor! ¡¿Qué es lo que te sucede?! – Le pregunté imperativamente, algo de lo que me arrepentí al instante de haberlo dicho, pero era algo que ya no podía cambiar, como muchas cosas que habían sucedido en tan poco tiempo...
- … - Nuevamente el silencio se apoderó del ambiente, esperé pacientemente la respuesta de Articuno, y luego de unos segundos, finalmente se dignó a decir algo. – Tú fuiste el primero que atacó, tomaste la iniciativa, ¿y ahora quieres que te perdone? – Dijo con el mismo tono indiferente que reflejaba en sus ojos azules. - ¿No fuiste tú el que despertó mi gélida alma de su letargo? – Continuó hablando el Ave Legendaria, sin duda alguna, éste era el poder real de un Pokémon Legendario.
- Pero ya te explicamos que es lo que sucede, referente a Shaymin, ¡Necesita ayuda! – Nuevamente le grité, y una vez más, esa sensación de temor y arrepentimiento se paseó con forma de escalofrío en mi cuerpo.
- Estás equivocado. – Dijo con voz imponente el ave legendaria. – El Pokémon que defiende éste puente y yo somos totalmente diferentes, pero para preservar el orden entre Yo, Dos y Tres.
- Probablemente por Dos y Tres se debe estar refiriendo a Zapdos y Moltres, y él debe ser el Uno entonces. – Pensé mientras escuchaba atentamente al Ave legendaria del hielo.
- Hace muchos años, una guerra se desató entre nosotros y los tres perros legendarios, Entei, Raikou y Suicune fueron vencidos por nosotros antes de que Ho-Oh nos sellara en nuestros propios cuerpos, así, nacieron 6 entidades que trabajaron como nuestros “Alter ego” y que son las que se presentan siempre, pero tú, al matar a mí “Alter ego” has desatado mí furia, y mis deseos de venganza.
- Entonces yo soy el directo responsable de… - Dije en voz baja mientras miraba al suelo. – No, Articuno se salió de control con esa melodía, y justo después de eso se volvió diferente, aquel contra quien peleaba no era el anterior Articuno, ni éste, era quien había matado al anterior Articuno y se había apoderado de su cuerpo, de tal forma que el otro no se liberara. – Deduje mientras recordaba cada uno de los sucesos. – Entonces el verdadero asesino, fue ese extraño que tomó posesión de Articuno. – Pensé nuevamente y levanté mí mirada para observar al imponente Articuno.
- En todo caso, a mí no me importa lo que pase con Shaymin o con algún legendario, solo quiero llevar a cabo mi venganza, y para eso, necesito que Dos y Tres despierten nuevamente, así que no pienso perder más tiempo contigo. – Interrumpió con mis pensamientos el ave legendaria, pude notar su mirada fulminante puesta sobre mí, era más que obvio que me iba a matar. – Es hora de hacerte pagar por haber retado al Señor de la Ventisca, ahora el gélido manto de horror cubrirá todo tu cuerpo, y el dolor del hielo te abrazara, bienvenido a tú tumba, Ninetales.
La ventisca se intensificó a lo largo del panorama, cubriendo totalmente de hielo y nieve todo lo que podía observar, una vez hecho esto Articuno nuevamente usó su contraescudo y comenzó a batir sus alas con fuerza, preparando el ataque con sus plumas, ahora que sabía cómo se iba a mover, una nueva estrategia se paseó por mi mente, la estrategia de mi salvación finalmente había llegado.
- Cada vez que va a atacarme con sus plumas, tiene que desviar su viento afín hacia mí, lo que hace que la ventisca se disipe a su alrededor, debilitándose y dejándolo expuesto a mis ataques, el único problema es evitar las plumas, o lograr golpearle con mi Llamarada, ¡Pero necesito algo más potente que solo mi Lanzallamas! – Pensé con desesperación mientras miraba detenidamente cada uno de los movimientos que realizaba Articuno, el monótono batir de sus alas escondía algo, y si lo descubría, entonces podría golpearle, pero para eso, necesito arriesgarme con éste ataque.
- ¿Ya piensas rendirte tan rápido? – Preguntó sarcásticamente Articuno, aunque su expresión y voz eran tan serias, que fue difícil darse cuenta de ello. – Hace miles de años los Pokémon poseían mas determinación y fuerza, por lo que veo, con el tiempo ese don ha desaparecido. – Dijo ahora decepcionado
- Grrr, ni creas que te será tan fácil, he pasado por tanto como para rendirme ahora. – Le dije decidido, a lo que él me devolvió una mirada de ira, y con un simple batir en sus alas, las plumas volaron…
Sabía perfectamente lo que debía hacer, tenía que sacrificarme ésta vez para poder conseguir la tan anhelada victoria y mi derecho a vivir, corrí hacia mí derecha sin apartar la vista de Articuno, quien tenía sus majestuosas alas señalándome, y una vez comencé a moverme, el hizo lo mismo en el mismo sentido, ya sabía cómo atacar, ahora solo me restaba encontrar el momento justo, en ese momento, las plumas de Articuno estaban tan cerca de mí, que podía sentir el frio que generaban conjuntas, sin pensarlo dos veces abrí mi hocico para contraatacar con Lanzallamas pero solo para darme cuenta que ya era muy tarde, justo al atacar con mi Lanzallamas tres gélidas plumas de Articuno se alojaron en mis dos patas delanteras, y una en mi pecho, inconscientemente dejé escapar un aullido de dolor al sentir como las frías y cortantes plumas se alojaban en mi cuerpo, y la sensación del agua evaporizada mezclarse con el liquido carmesí que de las heridas emanaba, por un momento logré contenerme, y miré a Articuno furioso, ya no lo aguantaba más, aunque las tres entes con las que me había enfrentado eran diferentes, las odiaba por la misma razón: “Existir” si ellas no hubieran estado, Lucario seguiría vivo, y así, las esperanzas que el albergaba.
- Entonces libérame. – Esa voz ajena a mí regresó, y ahora la sentía con mayor intensidad en mis pensamientos.
- ¿Quién eres tú? – Pensé dirigiéndome a la voz invasora.
- ¿Por qué no empiezas cuestionándote quien eres tú? – Me preguntó la voz con tono serio. – Yo soy una parte de ti, he permanecido contigo desde que naciste, y tu odio me ha permitido despertar. – Dijo la voz con la misma seriedad que antes.
- ¿De mí odio? ¿Qué eres tú? – Pregunté confundido, a lo que recibí una carcajada por respuesta. – Alguien que se alimente de mi odio no puede convenirme, pero ahora como me deshago de él…
- ¿Perdón? ¡Te estoy escuchando! ¡Yo pertenezco a tus pensamientos! – Reprochó la voz indignada. – Libérame, y te entregaré el poder necesario para que destruyas a Articuno. – Ofreció la extraña voz.
- De ninguna manera, no puedo dejar que alguien como tú salga de aquí. – Le dije sin pensarlo, a lo que el ave legendaria me miró confundida.
- ¿Habrá perdido la razón? – Murmuró el ave mientras observaba al Ninetales sumido en sus pensamientos. – Entonces es mí momento de acabar con él. – Dijo, e inmediatamente, un nuevo grupo de plumas guiadas por su Viento Afín se dirigieron hacia mí.
- ¡¿?! – Musité al notar aquellas filosas plumas dirigiéndose hacia mí.
- Deja todo rastro de valor atrás, y entrégate a mí locura, solo así, conseguirás la fuerza suficiente para derrotarlo. – Nuevamente la oferta de aquella voz resonó en mí mente, estaba demasiado cansado para esquivarlas, y para contraatacar, si estas plumas me golpeaban, sería mi fin, pero entonces, ¡¿Qué debía hacer?! - Entrégame tu cordura, y te demostraré de que eres capaz. – Resonó en mi mente como un susurro.
La situación se había vuelto desesperante para mí, ¿Qué era lo que debía hacer? Estaba entre la espada y la pared, no tenía más opción, aun no era mi tiempo para morir, y si lo hacía, entonces todo lo que viví habría sido en vano, y yo sabía mejor que nadie que eso no era así, por lo que decidí tomar la decisión más desesperada.
- Yo… - Sonó mas como un pensamiento que como una palabra, todo lo que veía a su alrededor parecía ir lentamente, como una película en cámara lenta, hasta la fría ventisca había dejado de agobiarme, estaba tan cerca de la muerte que casi podía sentir su inexplicable sensación recorrer mi cuerpo, todo estaba a punto de terminar, para mí, y para mis compañeros tal vez…
No muy lejos, nuevamente en el extraño bosque, donde Gardevoir había logrado vencer a Grovyle…
- Así que eso es lo que te trajo aquí… - Dijo la Pokémon psíquica mientras liberaba a Grovyle de su Gravedad y del Espacio Raro.
- Sí, no pensé que llegaras a creerme, estaba en una situación de muerte en todo caso… - Dijo mientras se estiraba, aun luchando contra el dolor que le había provocado la tensión del ataque de Gardevoir.
- ¿Ahora qué piensas hacer? – Le preguntó Gardevoir, quien miraba al bosque, quería caminar, pero estaba tan cansada, que el simple hecho de estar de pie solo la debilitaba más.
- Ahora mismo… no creo que tenga fuerzas para lograr hacer algo. – Se quejó Grovyle mientras se dejaba caer, Gardevoir solo se apoyó de un árbol, intentando mantener esa impresión de estar bien.
- Ustedes y yo buscamos casi el mismo objetivo… - Mencionó Grovyle dirigiendo su mirada hacia Gardevoir, quien le devolvió la mirada y asintió.
- Podríamos hacer una alianza temporal. – Sugirió sin apartar la vista de la Pokémon psíquica, ella nuevamente asintió y se aparto del árbol con dificultad y se acercó a Grovyle.
- En éste estado no podemos continuar, solo seríamos un estorbo, lo mejor será descansar un tiempo. – Dijo la Pokémon psíquica.
Por alguna extraña razón, el viento en ese lugar había comenzado a helarse, hasta el punto de sentirse en el polo norte o al lado de un Abomasnow, Gardevoir tembló un poco a causa del inexplicable frío y luego miró hacia su izquierda, por donde sus compañeros se habían marchado, el frío al parecer provenía de ese lugar, lo cual hizo preocuparle más de lo que ya estaba, respiró profundo y decidió calmarse, una vez estuviera totalmente recuperada, iría a ayudar a sus amigos sin duda alguna, pero el momento no era ese.
Nuevamente, en el frío campo nevado donde Articuno había despertado…
No sabía como había sucedido, o si lo que estaba pasando era solo una vaga ilusión que estaba observando en mis últimos momentos de vida, lo que sí sabía era que no estaba muerto, y poco a poco sus dudas se fueron aclarando, aun seguía con vida, y era solo gracias a él, estaba a salvo por que lo había deseado, y ahora un nuevo pulso recorría lo más recóndito de su ser, una mezcla de sensaciones comenzaban a mezclarse en su cuerpo, y un factor predominante tomó control de su razonamiento, el odio.
Solo podía ver cómo iba perdiendo el control de su cuerpo por que ya no lo podía considerar mío, solo para conseguir un poder que yo había deseado, el poder del odio ahora alimentaba su fuerza, y de un momento a otro, perdí toda capacidad para controlar mi propio cuerpo, ahora, guiado por un extraño, había sido arrastrado al camino de los pecados… un camino, del que me costara mucho salir.
Podía sentir esa enorme fuerza de la que el extraño me había hablado, pero éste poder que ahora me rodeaba era diferente, una mezcla de sentimientos conformaban el aura espectral que flotaba a mi alrededor, Pena, Odio, Dolor, Decepción y Confusión, todos esos sentimientos giraban en torno a mí, recordándome todos los momentos difíciles y tristes que tuve desde mi extraño despertar junto a Tsuki, todos y cada uno de ellos pasaban frente a mí como la cinta de una película, todos los momentos en los que no pude hacer nada, solo ver como perdía a todas y cada una de las personas a las que había llegado a apreciar o conocer, las hermanas de Tsuki, Cresselia, Suicune, Lucario, todos y cada uno de ellos perdieron su vida en ésta batalla sin sentido, una batalla a la que habíamos sido arrastrados sin tener nada que ver, Tsuki tenía una razón para luchar, así como Lucario, ellos solo querían mantener viva la esperanza de volver a ver a aquellos seres queridos que perdieron ese trágico día, y entre todos esos dolorosos recuerdos, una palabra comenzó a rondar en el medio de cada uno de ellos: “Odio” Esa era la mejor forma de describir mi sentimiento hacia ellos, Darkrai, Articuno y hasta Arceus, sí, Arceus es dios, el debió haber hecho algo con respecto a lo que sucedía, pero solo dejó que Darkrai siguiera con sus actos, causando dolor y sufrimiento a muchos Pokémon que no tienen nada que ver en ésta estúpida confrontación, pero no podía odiar del todo Arceus, él tenía sus razones, aun así… Articuno y Darkrai…
- No perdonare a aquellos que destruyan los sueños de los demás… Sean Pokémon legendarios o no… - dije mientras unas lagrimas comenzaban a resbalarse por mí rostro. – No debe ser así… ustedes… no deberían existir…
Fueron las únicas palabras que pronuncié antes de dejarme llevar por el poder de la locura y el odio, las nueve colas de mi cuerpo comenzaron a arder con una llama espectral de color azul las cubría completamente y mis ojos ahora estaban totalmente rojos carmesí, el mismo color de la sangre, ambas brillaban como una llama que parecía escapar por poco de mis ojos, Houkou, el Ninetales brillante había desaparecido, y ahora, un ente completamente desconocido dejaba recaer toda su furia sobre su cuerpo, solo para desatarla ante un enemigo común: El Ave Legendaria de Hielo, Articuno.
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La Gran Conspiracion
Mi Primer Fic Multishipping, el principal será Pearl, por ahora... Este fic relata la historia de Chris, un joven cuyo deseo superficial era convertirse en un gran entrenador, pero las situaciones que tendrá que vivir, los enemigos y los amigos probablemente le harán pensar de una manera diferente con el pasar del tiempo...
Cherish
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Última edición por Houkou; 26-sep-2009 a las 08:22.