[PF] Tsunaida te ni kissu wo C H A P T E R T E N - Página 2 - Foros DZ
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Avisos


Respuesta
Antiguo 27-jul-2009
 
Avatar de Bunny
Bunny as Rin Kagamine <3 ¿Qeh tal ;3?
Neh, y la conti? Vamos!
Quiero saber qeh pasa!
Quiero el beso, el beso!
Tienes qeh besar a bunta ;ww;
CONTI <3!
__________________


ғυcĸ yoυ, daмned aмeeerrrιcan! ><

Bunny no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 28-jul-2009
 
Avatar de Yuu Kanda
alethéia
-le pega-
<_< Tú cálmate ¿si?
Y les anuncio a todas/todos los que leen mi fic que ya casi termino el tercer capi, pero hoy no lo subiré.
Lo más posible es que lo pondré mañana, y a más tardar el jueves.
Saludos ~
-huye antes de que la maten-
__________________
One night, and one more time. Thanks for
the memories, even though they weren't so great.







x.
.x
x.
Yuu Kanda no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 04-ago-2009
 
Avatar de Sakata Gintoki
Quiero helado...ahora ¬¬
owoU genial como siempre kohai!!! nOn <w< perdoname por no pasarme antes, tu sabes, a veces olvido las cosas .w.U

-¿Sucede algo?
-Algo por el estilo. Escucha, ¿Te acuerdas del collar que te di el día en que me iba a Inglaterra?
-Claro –desabrochó un botón de su camisa y sacó el delicado collar, que aún estaba perfectamente conservado-. Siempre lo llevo conmigo… ¿Lo quieres, verdad? –preguntó, observando que la mirada de la chica estaba clavada en el collar-.
-…supongo que sí –admitió algo avergonzada-. Es que me encanta ese collar y…
-No te lo daré –interrumpió, sacándole la lengua-. Tú me lo diste, y ahora es mío, así que no te hagas muchas ilusiones.
XDDD!!! se arruino todo el momento melancolico XD

nee kohai! ò.o continualo de alguna manera si? -w- quiero leerlo XDD

Sayo!
__________________

Gracias por la firma clon!! nwn se le quiere desu!!

Analfabeta? Buscas aprender a leer un texto en otro idioma?
o simplemente insultar al vecino(a) pero de manera que no te entienda? (???)

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Crees que tu trabajo es estupido? Pues mira lee esto, agradeceras trabajar donde trabajas XD Trabajando en Akatsuki!!!
He aqui mi primer proyecto totalmente orignal (y posiblemente el unico que haga)

Kokujin no Souru [Todas las emociones]
Sakata Gintoki no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 08-ago-2009
 
Avatar de Yuu Kanda
alethéia
-w- Gomen ne por la tardanza. Aquí el capi 3

CAPÍTULO 3 ; ¡TORNEO DE SELECCIÓN DE TITULARES, AHÍ VOY!


-Oi, Rin –el muchacho pelinegro habló por primera vez en toda la cena-. Este sábado iré a visitar a mamá. ¿Vienes conmigo?
-…supongo –suspiró- ¿Cómo ha estado ella en este tiempo que me fui?
-Mal –respondió Yuu. Rin bajó la mirada-. No ha mejorado y sigue muy débil.
-Ya veo –esbozó una sonrisa melancólica-. Me lo esperaba. Iré a lavar los platos.
Recogió los dos platos de porcelana fina y besó la mejilla de su hermano. Luego se retiró a la cocina.
El ojiazul sostuvo su rostro entre sus manos. Su pobre madre cada vez empeoraba más.
Definitivamente no iba a mejorarse.
------------------------------------------------
Cerró los ojos, tratando de no llorar.
¿Por qué había pensado que se mejoraría?
¿Por qué se había hecho ilusiones, si sabía perfectamente que no se iba a curar?
¿¡Y por qué rayos tenía que ser su madre, y no otra!?
¡Había millones en este mundo!
Sintió el plato agrietarse. Su mano estaba realmente tensa. Apretaba con toda su fuerza aquella pieza, producido por la rabia que sentía.
Umiko Kiryu tenía cáncer cerebral, producido por una depresión emocional severa [N/A: Depresión=Productor de cáncer (si es muy severa ewe)].
Al ser abandonada y separada de su segunda hija, Melanie Kiryu, su estado de ánimo y ganas de vivir fueron desapareciendo lentamente. Dejó de comer y de hablar, causando frecuentes desmayos. Poco tiempo después fue internada en el hospital y dos semanas más tarde le diagnosticaron cáncer cerebral.
Estuvo luchando formidablemente contra el cáncer gracias al apoyo de sus dos hijos –Rin y Yuu-, pero pareció decaer al marcharse la chica.
A pesar de todo el tratamiento, cada vez empeoraba más. Y fue así como Rin se empezó a sentir responsable por el decaído estado de su madre, convirtiéndose en la fría y distante Rin de ese mismo día.
Terminó de secar el último plato y subió las escaleras, aún reteniendo las lágrimas.
Cómo deseaba que ella se mejorara, que volviera a poder levantarse y ayudar a Rin con sus tareas. Que volviera a sonreír como siempre lo hacía, sin ningún esfuerzo.
Pero aún no había cura para esa maldita enfermedad, después de todo. Y como había dicho el doctor, era muy poco probable que se recuperara por completo.
Se tumbó a la cama y cubrió su rostro con la almohada.
Quería suprimir todos esos pensamientos.
------------------------------------------------
-¿Rin-chan? ¿Ocurre algo? –Marui se acercó a la chica cabizbaja- ¿Por qué estás triste?
-¿Eh? ¿Yo? Por nada, Bunta-kun –dijo, mostrándole su sonrisa falsa-. No te preocupes. Oh sí, buenos días.
-No me engañas, Rin-chan –la sujetó por los hombros y la giró-. Sé que te pasa algo malo.
-Rayos –suspiró-. Contigo no puedo mentir.
-Sí, eso todo el mundo lo sabe –rió-. ¿Me lo dirás o yo lo adivino?
-Es mamá. Yuu me dijo que no había mejorado en todo este tiempo en que me fui. En realidad empeoró.
-…cómo lo lamento, Rin-chan –la abrazó-. No debí preguntar, lo siento.
-Da igual –correspondió el abrazo-. De todas maneras lo ibas a saber tarde o temprano.
-Ya verás cómo mejorará. Tú siempre le das ánimos a tus seres queridos, Rin-chan.
-Y tú siempre me andas animando a mí. Arigatou, Bunta-kun.
-De nada.
Caminaron en silencio durante cuadra y media. El pelirrojo no sabía qué decir para animarla, y la otra no tenía ni idea de qué podían hablar.
Sus manos, al estar casi juntas, chocaban varias veces.
Y en uno de esos choques ambas se unieron, haciendo que los dos se ruborizaran levemente. Bueno, al menos el joven Bunta.
Rin miró su mano, totalmente roja. Luego volteó a ver al tensai, que estaba mirando a otro lado para disimular su sonrojo.
-M-me dijeron que participarías en el torneo de selección –tartamudeó un poco-. De seguro ganarás algún puesto.
-Pu-pues sí, e-eso su-supongo –respondió, tratando de ocultar los nervios que sentía sin ningún éxito-.
Tragó saliva. Su mano estaba entrelazada junto a la de su amigo, y éste parecía no querer soltarla, a pesar de que estaba casi tan incómodo como ella [N/A: Insinuación MaruixRin mode ON ].
Marui la miró. Tenía la vista clavada en el suelo, los ojos abiertos como platos y su rostro sonrojado. Era raro verla así.
<<No entiendo por qué…estoy así>>Se dijo el chico para sí<<Rin-chan es mi amiga, ¿no? Y siempre la abrazo. ¿Por qué me puse de repente tan nervioso? Será que… ¿¡En qué rayos estoy pensando!? ¡Claro que no me gusta!... >>
Se pasó la mano libre por la cara, frustrado de no poderse aclarar.
La miró otra vez. Parecía haberse calmado un poco, aunque seguía con su rubor de color carmesí. No se atrevía a establecer contacto visual con él. Se fijó en sus ojos. No estaban azules, sino de un color chocolate intenso.
¿Otro color más [N/A: Cuando los ojos de Rin están marrones/chocolates significa que está nerviosa o tímida, por si no se dieron cuenta -3-]?
Abrió la boca para preguntarle por ese extraño color, pero la cerró enseguida. No quería hablar para luego volver a ese silencio incómodo.
Él no había despegado sus dos orbes moradas de su rostro. Podía sentirlo. Obviamente, no iba a devolverle la mirada, ya que estaba demasiado avergonzada.
Sintió la áspera mano del chico acomodarse en la suya. Se sonrojó el doble y respiró hondo para tratar de calmar su corazón, que casi se le salía por la boca de lo rápido y fuerte que latía. Pero, aún así, disfrutaba de aquello.

Cerró su cuaderno de lengua y sintió una mirada clavada en su espalda. Al voltear se encontró con los ojos de Marui, que enseguida desviaron su vista a las ventanas. Acto seguido, explotó su bomba de chicle y la miró de reojo, otra vez.
Ella lo examinó, confundida. Para que él se pusiera tan nervioso o tenso por tan simple gesto era realmente extraño. Y más si era con ella.
Se levantó al terminar la clase y se dirigió a los vestidores femeninos para cambiarse, algo molesta.
El uniforme deportivo consistía en una camisa larga hasta un poco más debajo de las caderas y pantaloncillos súper cortos, cosa que le incomodaba. Mucha carne expuesta significaba mirones pervertidos en la clase de educación física, algo que odiaba casi tanto como cualquier objeto relacionado con la palabra “rosa” o “femenino”.
Al llegar a los vestidores se sentó una banca y sacó la ropa de su casillero, para luego cambiarse.
-Disculpa –una chica de cabello largo se le acercó-. ¿Tú eres Rin Kiryu?
-Ehh…sí, lo soy –la miró y levantó una ceja, amarrando las trenzas de sus zapatos-. Tú no eres otra fan ¿verdad?
Su rostro era prácticamente perfecto, adornados con dos ojos color azabaches realmente hermosos.
Una risa tranquila y melódica salió de los labios de la desconocida. Sonrió divertida.
-No, no lo soy –se sentó a su lado y la miró-. Soy Ariadne Yukimura, un gusto.
-Sí –carraspeó-. Esto… ¿Hay alguna razón por la que hayas venido?
-Oh sí, venía a felicitarte por haberle ganado a Marui-kun. Vencer a un titular de Rikkai no ocurre todos los días.
- Bueno…gracias, supongo-se levantó y la miró por última vez-. Si me disculpas, iré a la clase de educación física. Un placer conocerte.
Sin decir nada más, se retiró a la cancha. [N/A: Eso se llama momento de relleno xD Pero ya verán por qué lo hice :3]

-Hoy haremos actividades grupales-anunció el profesor-. Así que busquen a una pareja, y rápido.
-¡¡Sí!!

-Oi, Aria-san ¿Quieres ser mi pareja? –Rin se acercó a la oji azabache-. No tengo a nadie más.
-Claro, Rin. ¿Por qué me llamas así?
-¿Te molesta que te llame así? Si quieres sólo…
-No, no importa –respondió riendo nuevamente-. Me gusta.
Siguieron al resto de las chicas que empezaron a correr alrededor de las canchas.
-Esto… ¿Tú juegas tennis? –la ojiazul la miró-
-Sí, mi primo Seiichi fue el que me enseñó.
-¿En serio? ¡Increíble! ¡Debes jugar muy bien!
-No es para tanto…pero gracias. Supongo que participarás en el torneo de selección ¿verdad?
-¡Claro que participaré, y espero que tú también!
-Ya veremos. Y ojalá me toque jugar contra ti.
-Hai~
Ambas se miraron y sonrieron. Ninguna de las dos sabía quién ganaría si se enfrentaban en un partido de tennis, pero sabían con certeza que les tocaría juntas. [N/A: ¿Ven a lo que me refiero?...aunque eso también fue de relleno ._.]
------------------------------------------------

-Veo que conociste a la prima de Yukimura-buchou –Marui deslizó su brazo por la cintura de la chica y le quitó una bola de arroz-.
-Sí, es divertida –dijo, algo incómoda por lo cerca que estaba de su amigo-. Y lo mejor es que juega tennis. Ojalá que me toque contra ella en el torneo.
-Hm. Eso sería interesante. De seguro ganarás algún puesto entre las titulares.
-¡Por supuesto! –secundó, entusiasta-. Ganaré los cuatro partidos sin esfuerzo.
-¡Y yo estaré ahí para animarte, Rin-chan! –animó el pelirrojo-. ¡Así que más te vale que no pierdas!
-No lo haré –sonrió-. Eso te lo aseguro, Bunta-kun.
-Eso espero –se quedó contemplando la sonrisa de ésta-. Oi, Rin-chan, quiero preguntarte algo.
-¿Ah? ¿Qué ocurre?
-¿Por qué ya no eres…tan alegre? –la pelinegra pareció sorprenderse- Ya no sonríes tanto y te noto…esto…muy distante, a mi parecer.
-…lo sé –suspiró y lo miró, algo triste-. Sabía que tarde o temprano te enterarías. Di-digamos que cambié…
-Eso es notable. Y no has respondido a mi pregunta –agregó, serio-.
-No me dejaste terminar. Cambié…por dos razones –trató de ordenar las palabras que venían precipitándose-. Una fue por el estado de mi mamá. Por mi culpa empeoró, y como puedes ver yo también empeoré. Mis notas bajaban en picada, y mis ganas de hacer las cosas se fueron desapareciendo.
>> No quería hacer nada. Sólo estar en mi habitación, mirando el techo. Con sólo pensar que cada día mi madre estaba más cerca de la muerte al no estar a su lado me ponía realmente triste [N/A: Perdonen la alta emotividad. Es que cuando Rin era peque era algo sensible a ese tipo de cosas D:]. Después de todo, ella era realmente especial. Tenía una energía muy positiva y podía animar a cualquiera…
>> De repente, me di cuenta de que no podía estar así. Después de todo, me iba debilitando. Y fue así como entendí que ese tipo de emociones, o tal vez todas las emociones, llevaban a un estado físico-mental débil. Debía suprimir esos sentimientos para poder seguir adelante. Por suerte dio resultado y volví a encarrilarme…
-…por eso cambié, Bunta. Las emociones son cadenas que te debilitan lentamente en situaciones como ésas. O incluso en todas.
-Sokka –negó con la cabeza y se detuvo. Tomó los hombros de Rin y se puso frente a frente con ella-.Pues déjame decirte que eso es una estupidez, Rin. ¿Cómo puedes creer que cosas tan increíbles como las emociones…son debilidades? ¡De verdad, reacciona! ¡Todos esos sentimientos desechados así como así por algo que no fue tu culpa! ¡Eso es ser un idiota! ¡Las emociones son las que mantienen el alma viva!
El tono de voz de Marui había subido. Y la chica sólo asentía, con sus ojos ya color plomo cristalizados por las lágrimas. Estaba en una parte asustada por la extraña actitud del tensai y en otra consciente de todo lo que había abandonado.
Se mordió el labio inferior, escuchando cada palabra que la atravesaba como una katana afilada.
-… ¡Y encima…una chica como tú, tan simpática y alegre, que en un momento a otro cambió de una manera tan repentina…! No entiendo, Rin. De verdad que no termino de comprender por qué lo hiciste.
Ella suspiró de nuevo y miró a otro lado, con la culpa escrita en su rostro. Un nudo en su garganta le impidió hablar. El chico la miró, esperando un argumento que justificara semejante comportamiento.
-…lo sé –confesó-. Entiendo que tú tengas un…punto de vista diferente al mío, tal vez porque no viviste lo mismo que yo. No sabes lo que se siente, o lo que siento, Bu…nta…
Trató de seguir hablando, pero el nudo volvió a persistir. Tragó sin éxito. Ya comprendiendo lo que le pasaba a Rin –y también viendo el color plomo que habían tomado sus ojos-, Marui parpadeó dos veces, perplejo.
-Rin…
-… ¿sabes qué? –lo miró, algo enfurecida. Su voz se empezó a quebrar- Yo no tengo por qué escuchar algo que no se aplica a mí, o algo que no me importa. Así que cree lo que quieras, me da igual.
-¡Rin! ¡M-matte! ¡Yo-!
Sin nada más que decir, la pelinegra se volteó y empezó a correr hacia el patio antes de que él pudiera alcanzarla. Juró ver una lágrima caer por el rostro de la chica.
El ojimorado se sentó en una banca, horriblemente frustrado. Había metido la pata, y esta vez bien profundo.
------------------------------------------------
-A-ano –Una ya calmada Kiryu se acercó al puesto de inscripción-. Quisiera participar en el torneo. ¿Aún quedan plazas?
-Sí, si quedan –dijo una chica desde la caseta- ¿Podrías decirme tu nombre?
-Rin, Rin Kiryu.
-Bien, estarás en el bloque “D” –indicó sonriendo-. Empezarás el viernes.
-Hai, arigatou
Se retiró y entró en el edificio, aún algo enfadada por lo que le había pasado, aunque intentó borrar todo recuerdo. Se sentó en las escaleras y bufó, sintiendo como las lágrimas volvían a brotar a sus ojos.
¿Qué iba a saber el idiota ese cómo se sentía una chica? Después de todo, los hombres nunca las comprenderían. Sólo se quedarían ahí, criticando su forma de ser, preguntando sin entender.
Se secó las lágrimas que estaban a punto de salir con rabia y apretó los puños contra su rostro, molesta.
<<[i]¡Estúpidos machistas que sólo piensan en sí mismos![/i>> Maldijo, apretando más los puños <<] ¿¡Por qué rayos no se detienen a pensar un poco y eligen las palabras adecuadas!? ¡Idiotas!>> [N/A: Sí, como ya he dicho en colectivos, Rin ES feminista al 1000%].
-¿Rin? ¿Ocurre algo, puri~? –una voz la sacó de sus pensamientos, asustándola-
-…Nioh –susurró, reconociendo enseguida a la persona por el “puri~”-. No me ocurre nada. Sólo sigue caminando ¿sí?
-Aunque no te conociera, sabría inmediatamente que mientes –se sentó y esperó a que la cabeza de su amiga se levantara-, así que dime qué te pasa, puri ~.
-Hn…de verdad que eres muy molesto –la chica apoyó sus brazos en sus rodillas, dejando ver unos ojos de color rojo escarlata-. El idiota de Bunta se metió en algo que no le importaba.
-Lo sabía –suspiró, sonriendo-. Anda, que hasta lloraste, puri ~ -agregó al ver el rostro húmedo de ésta-.
-Estoy empezando a creer que sólo viniste a molestarme, Nioh-bakka –lo miró, inflando sus mejillas-.
-¿Cómo puedes creer eso, niña tonta? –la abrazó y rió- ¡Sólo vine a ver qué te pasaba! Sabes que yo soy el que te consola cuando Marui y tú pelean. No te preocupes por eso, puri ~.
-Hmph –correspondió el abrazo y sonrió-. A-arigatou, Nioh-kun.
-No hay de que, en serio –se separó y jaló uno de sus mofletes-. Con que la dura de Rin lloró por una pelea, a pesar de que ella afirmaba que eso era malo... ¡Increíble, puri ~!
-¡Serás un…! –apartó su mano de un manotazo y empezó a golpear el cabello de Nioh- ¡No lloré! ¡Apenas se me aguaron los ojos, bakka!
-Sí claro –agarró ambas manos y le sacó la lengua-, yo te conozco, señorita, así que no mientas, puri ~.
-Te odio, en serio.
-Sabes que en el fondo me quieres-se levantó y acarició la cabeza de Rin-. Ne, tengo que ir a hablar con Yukimura-buchou, nos vemos después, puri ~.
-Sí, como sea.
Suspiró y vio como el peliblanco se fue.
Después de todo, él tenía razón. No debía preocuparse por algo tan irrelevante como una estúpida pelea entre su mejor amigo y ella. Ahora se concentraría en el torneo que cada vez estaba más cerca de ella.
¡No podía desviarse y perder el equilibrio [N/A: Por un momento pensé poner “el ritmo”, pero preferí evitarme problemas de copyright con Kamio ._.]! ¡Para ganar un puesto de titular había que estar 100% enfocada en lo correcto! Definitivamente iba a obtener uno.
Se levantó de las escaleras y subió a su salón para buscar su maletín.
En el camino se acordó del bloque en el que ella estaba. Pareció leer algo como “buchou” en uno de ellos. De seguro se iba a enfrentar contra la más fuerte del equipo de tennis femenino. De seguro iba a ser realmente interesante jugar contra ella.
Aunque…igual le iba a ganar.
<<¡No se la pondré nada fácil, sea quien sea!>>Aseguró, formando un puño con su mano, decidida <<Así perderá al instante y la humillaré~>>
Rió mientras agarraba el portafolio color café. Amaba ver a las personas humilladas, sobre todo si era en el tennis. Ver cómo la aclamaban a ella, mientras la otra persona se moría de la envidia era simplemente encantador.
Se paseó por los pasillos, sin saber muy bien qué hacer. No iba a volver a los árboles de cerezo para encontrarse con Marui, a pesar de que ya se le había quitado la rabia. No le apetecía demasiado bajar otra vez al patio, con aquel bullicio que había, así que prefirió ir al salón en donde iba a quedarse en la siguiente clase.
Por lo menos podía estar tranquila escuchando música, dibujando o lo que le diera la real gana sin que la molestaran por un buen rato. Eligió uno de los puestos más cercanos al pizarrón y encendió su reproductor de música. Puso una de sus tantas canciones favoritas que eran cantadas por una Vocaloid [N/A: Tarde o temprano tenía que ponerlo, además de que es una de mis canciones preferidas]; Last Night. También sacó su cuaderno para dibujar lo primero que se le viniera a la mente, o ver los dibujos que había hecho antes. Ojeó las primeras páginas. En ellas estaban dibujados unos retratos de todos los chicos del equipo de tennis. Comparó las diferencias que había entre sus pequeños amigos de primer año y los ya crecidos de tercero. Se quedó contemplando el retrato que había hecho de su mejor amigo.
<<Bunta-kun…>>Suspiró<<¿Por qué me confundes tanto?...o debería decir…¿Por qué me hiciste…enamorarme de ti?>>
Last Night~ Good Night~… ” El coro de la canción la sacó de su trance. Ella sacudió su cabeza y buscó una página nueva para pintar.
Apoyó la punta del lápiz en la hoja y cerró los ojos, esperando a que viniera la inspiración. Su mano se empezó a mover, haciendo garabatos sin cesar. Abrió los ojos y siguió dibujando, sin tener una idea muy clara de qué estaba haciendo. Comenzó a cantar la canción sin darse cuenta.
Se sorprendió al ver que dibujaba a su hermana.
-Mel…-susurró, posando sus dedos en el dibujo-. ¿Me habrás…?
Cerró rápido el cuaderno al escuchar la puerta abrirse. Un buen grupo de alumnos entró en el salón sin hacerle mucho caso a Rin. Y entre ellos estaba Marui, que la miró por un segundo, realmente preocupado. La pelinegra desvió su mirada, poniéndose tensa. Éste suspiró.
Poco tiempo después la profesora llegó, obligando al resto a parar lo que hacían y prestarle atención.
-A ver, al ser la primera clase de este año haré un pequeño examen a ver qué tal están –anunció, mientras el resto ponía cara de fastidio, exceptuando al tensai y a la oji azul-. Y no quiero que pongan esa cara, que ya están bastante grandes como para estar quejándose por un simple examen [N/A: Así nos dicen a nosotros cada vez que nos hacen un examen de mates ._. Es un verdadero fastidio].
Una vez entregada la hoja de papel llena de preguntas acerca de todo el lenguaje musical y un par de biografías, la profesora empezó con su clase.
Un chico que estaba arriba de la joven Kiryu le pasó un papel, indicándole que era de Marui. Ella lo abrió, intrigada.
“[font=”Trebuchet MS”]Oi, Rin-chan, te tengo que decir algo.
Espérame en la salida.
POR FAVOR
Marui”
Se sorprendió al ver lo resaltado que estaba el “por favor”. De verdad estaba arrepentido. Volteó y lo miró, luego asintió. El pelirrojo le sonrió a manera de agradecimiento.
------------------------------------------------
Se posó en el pilar como lo hacía de costumbre y esperó a escuchar la alegre voz de su amigo.
-Ne, Sanada –la suave voz de Seiichi se oyó- ¿Por qué le hiciste correr a Akaya-kun tantas vueltas? El pobre quedó agotado.
-¡Cierto! –el menor se quejó. Rin supuso que en ese instante tenía los mofletes inflados y los brazos cruzados- ¡No hice nada!
-Sí lo hiciste –respondió con toda tranquilidad el kendoka-. Estuviste jugando con tus consolas de videojuegos toda la práctica, en vez de jugar tennis.
-¡Vamos! ¡Sólo fue un poco! –se excusó Akaya- ¡Y sí jugué tennis!
-Después de que Sanada-fukubuchou te hiciera correr todas esas vueltas, Akaya –regañó Jackal [N/A: ¡Niñera del Rikkai no justu! xD]-. Deberías haber hecho la práctica.
-Jackal tiene razón, Bakaya –Marui por fin habló-. Debiste guardar tus consolas en vez de traerlas a la cancha.
-¡Es que era un juego nuevo y…! –calló-…Gomenasai, Marui-sempai, Jackal-sempai y Sanada-fukubuchou. No volveré a traer mis videojuegos a la cancha.
-Eso espero –dijeron Sanada y Jackal a la vez-.
Yukimura fue el primero en ver a Rin.
-Ah, hola, Rin-chan –saludó, sonriendo como de costumbre-.
-Hola, Yuki-kun –saludó ella también-.
-Mi prima me contó que participarás en el torneo de selección ¿Es verdad?
-Sí, lo es. Se ve divertido.
Marui se abrió paso entre los titulares y la miró. Sonrió, agradeciéndole una vez más.
-Hola, Rin-chan.
-Bunta-kun…
Ambos se acercaron y se miraron, sin decir nada. El resto del equipo no se movió.
-Esto…-Rin miró a los chismosos-. Chicos…
-Cierto –el oji morado se volteó y los fulminó con la mirada-.Esto es en privado, muchachos. Así que agradezco se vayan retirando.
-¡Oh vamos! –exclamó Nioh- No sean así, puri~.
-Nioh-sempai tiene razón –Akaya se asomó- ¡Aguafiestas!
El buchou rió, viendo lo incómodos que estaban la Kiryu y su mejor amigo. Era divertido verlos así.
-Anda, hagámosle caso a Marui-kun –volvió a reír-. Dejemos a estos dos tórtolos solos.
El tensai se sonrojó –aunque mucho menos que la chica y le lanzó una mirada rápida al peli azul, que sonrió malignamente, antes de retirarse con el resto del equipo, exceptuando al chico de segundo año, que se quedó firme.
-¡Yo no me iré! –exclamó, cruzándose de brazos una vez más-
-¡¡AKAYA!! –gritó Sanada, asustando a todos los presentes. Agarró al pelinegro por el cuello de la camisa y lo jaló- ¡¡OBEDECE AL BUCHOU!!
-¡¡H-Hai!!
Ninguno de los dos habló hasta que las pisadas se desvanecieron –aunque el equipo se escondió en la pared vecina para escuchar-. Rin suspiró y lo miró una vez más.
-Gracias, Rin-chan…por venir –Marui volvió a sonreír-.
-No hay de qué. Ahora… ¿qué querías decirme?
-Oh, cierto.
Tomó las dos manos de la chica, las apretó contra su frente y se inclinó a modo de disculpa.
-¡Lo lamento, Rin-chan! –exclamó, apretándolas más- ¡Lamento haberte gritado, lamento haberte tratado mal y lamento haberte hecho llorar, en serio! ¡Soy un idiota! De verdad, me siento terrible ¡Perdón, perdón, perdón! –por cada palabra hacía una pequeña reverencia- ¡Prometo no volver a hacerlo!
-…B-Bunta-k-kun –interrumpió ella, tratando de ver el rostro del chico-. No tienes por qué hacer tanto por una simple disculpa. También fue mi culpa, no debí molestarme tanto. Y sí, te perdono.
-¿En serio? –se enderezó y la abrazó. Ella sólo bufó, como diciéndole “¿Cómo no te puedo perdonar, bakka?”-¡Gracias, Rin-chan! ¡Y no digas que fue tu culpa!
-De acuerdo. Y…ya me puedes soltar, Bunta-kun.
-Sí, lo lamento…-su mano reposó en sus hombros- ¿Te puedo acompañar?
-Claro que sí. Ne, ¿Cómo es eso que Bakaya trajo videojuegos a la cancha?
-Ah –rió-. Es que Akaya es fanático de los videojuegos. Aunque nunca lo había traído antes a la cancha…
-Pobre. Sanada debió haberse molestado, y mucho.
-Sí. Por poco y no destruye la pobre consola
-Jo, qué malhumorado es ese Sana-bakka. Debería calmarse un poco.
-Lo dudo. Con Nioh, Akaya e incluso yo mismo en el equipo no se calmará. Somos el factor de peligro triple del Rikkai [N/A: Yo no creé esa frase. Todos los derechos reservados a Anta/Ryuu-chan que se le ocurrió esa idea]
-¿Eh? ¿En serio? Suena divertido. Aunque de seguro siempre son los que salen castigados.
-Eso mismo. Es una lata cada vez que nos regaña.
-Sí…
-Ne, déjame ayudarte con algo –ofreció Marui, retirando el bolso que contenía las raquetas de Rin-, se ve pesado.
-No hace falta, Bunta-kun –dijo ella, tratando de recuperarlo-. No me pesa.
-Deja de ser testaruda, que sí pesa –volvió a abrazarla, impidiendo que le quitara el bolso-. Oi, Rin-chan ¿cuándo comienza el torneo de selección?
-Ah. Comienza el viernes [N/A: Están a miércoles, I think] ¿podrás ir, no?
-Mientras no haya práctica o algo por el estilo, podré ir.
-Bien.
Ambos siguieron caminando en silencio durante media cuadra. La Kiryu sintió que el brazo de su amigo bajó hasta su cintura y la atrajo más hacia él. Ésta intentó no ponerse demasiado nerviosa, respirando hondo [N/A: ¿Cuántas situaciones así he puesto ya en este capi xD?]. El pelirrojo se percató y rió por lo tensa que estaba.
Llegaron a la entrada de su casa y le entregó el bolso.
-Nos vemos mañana, Rin-chan –tomó el rostro de ésta y le plantó un beso en la mejilla-. No olvides entrenar para estar preparada el viernes.
-N-no lo haré –aseguró, roja como tomate-, lo prometo. Ahora vete o tu madre se preocupará.
-De acuerdo –empezó a correr en dirección a su casa- ¡Adiós!
-Sí…adiós, Bunta-kun.
Entró a la casa y suspiró. Parecía tener un ataque de taquicardia de lo rápido que latía su corazón. Tarde o temprano él se enteraría y ella estaría en serios problemas. Pero disfrutaría todo lo que pudiera hasta que ese momento ocurriese.
¡Al fin! Perdónenme por tardarme T.T~ Este bloqueo de escritor fue HORRIBLE…gracias a Jashin que me ayudó a superarlo -alaba a Jashin—. Después de todo, algo de drama puede acabar la falta de inspiración, en mi caso (Y en otra parte ver el DL5 me ayudó, no sé cómo owo). Y no, no habrá beso, ladies…bueno, hasta que escuchen mi canción preferida de uno de mis grupos preferidos por segunda vez. No daré detalles, porque se perdería la emoción <3. (Y sí, sé que no lo entienden. Pero cuando Rin lo diga lo entenderán)
Y también perdonen por tardarme en poner la conti. No guardé el archivo en un pendrive antes de irme y no la pude subir, aunque valió la pena. Son más páginas ¿no?
Para mi nuevo lector (¡Yay! Otro chico que lee mi fic) Vincent, lamento no poner nada de tennis en este capi. Necesitaba integrar a la madre de Rin y su accidente por algún lado. Prometo poner tennis en el próximo capítulo, en serio.
Muchas gracias por tener paciencia y leer mi horrendoso fic, en serio
Eso es todo, Rin fuera.
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One night, and one more time. Thanks for
the memories, even though they weren't so great.







x.
.x
x.
Yuu Kanda no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 08-ago-2009
 
Avatar de Sakata Gintoki
Quiero helado...ahora ¬¬
gran capi desu! XDDDD

-Oi, Aria-san ¿Quieres ser mi pareja? –Rin se acercó a la oji azabache-. No tengo a nadie más.
-Claro, Rin. ¿Por qué me llamas así?
-¿Te molesta que te llame así? Si quieres sólo…
-No, no importa –respondió riendo nuevamente-. Me gusta.
Siguieron al resto de las chicas que empezaron a correr alrededor de las canchas.
-Esto… ¿Tú juegas tennis? –la ojiazul la miró-
-Sí, mi primo Seiichi fue el que me enseñó.
-¿En serio? ¡Increíble! ¡Debes jugar muy bien!
-No es para tanto…pero gracias.
.w. que modesta

Tomó las dos manos de la chica, las apretó contra su frente y se inclinó a modo de disculpa.
-¡Lo lamento, Rin-chan! –exclamó, apretándolas más- ¡Lamento haberte gritado, lamento haberte tratado mal y lamento haberte hecho llorar, en serio! ¡Soy un idiota! De verdad, me siento terrible ¡Perdón, perdón, perdón! –por cada palabra hacía una pequeña reverencia- ¡Prometo no volver a hacerlo!
-…B-Bunta-k-kun –interrumpió ella, tratando de ver el rostro del chico-. No tienes por qué hacer tanto por una simple disculpa. También fue mi culpa, no debí molestarme tanto. Y sí, te perdono.
-¿En serio? –se enderezó y la abrazó. Ella sólo bufó, como diciéndole “¿Cómo no te puedo perdonar, bakka?”-¡Gracias, Rin-chan! ¡Y no digas que fue tu culpa!
-De acuerdo. Y…ya me puedes soltar, Bunta-kun.
-w- como si no te gustara que te haga ese tipo de cosas

Tu fic sigue igual de genial XD incluso mejor que antes! owo siguele pronto neee?

Sayo!
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Gracias por la firma clon!! nwn se le quiere desu!!

Analfabeta? Buscas aprender a leer un texto en otro idioma?
o simplemente insultar al vecino(a) pero de manera que no te entienda? (???)

Apoya la creacion del FORO DE LOS IDIOMAS!


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Crees que tu trabajo es estupido? Pues mira lee esto, agradeceras trabajar donde trabajas XD Trabajando en Akatsuki!!!
He aqui mi primer proyecto totalmente orignal (y posiblemente el unico que haga)

Kokujin no Souru [Todas las emociones]
Sakata Gintoki no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 08-ago-2009
 
Avatar de Lunatiika
Yaayyyyy
hasta que pones la continuacion!!! (hablalamentosindicadaxD) EXCELENTE!! aunque me dio penita lo de la mami de Rin ;w; me sensibilisan esas cosas, pero imaginarme a Bunta Kun pidiendo disculpas fue taaaaan adorable ♥

jajajaj para variar mi bakaya luciendo su alto rendimiento cerebral XD

nos vemos en la proxima actualización ;D
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Lunatiika no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 08-ago-2009
 
Avatar de Nu-nu-nu
"Be water my friend"
Oh Rin, tu si que escribes, ... y te sale bien.

Mini consejo:
No se si sea yo, pero al ver todo el texto sin separaciones entre parrafos, es dificil leerlo (por que se ve todo muy seguido). Podrías hacer espacios para facilitar la lectura (y luego el foro con su fondo negro no ayuda!!!). Pero es tu fic y tu lo armas como quieras n_____________________________ _n.

No se por que hasta ahorita lo leí (soy un mal nugget), pero es bueno. Ya lo dije escribes bien, a mi me gusta.
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Nu-nu-nu no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 08-ago-2009
 
Avatar de Bunny
Bunny as Rin Kagamine <3 ¿Qeh tal ;3?
Al ser abandonada y separada de su segunda hija, Melanie Kiryu, su estado de ánimo y ganas de vivir fueron desapareciendo lentamente. Dejó de comer y de hablar, causando frecuentes desmayos. Poco tiempo después fue internada en el hospital y dos semanas más tarde le diagnosticaron cáncer cerebral.
OMG sali yo! -se apunta- Cool <3!
Espero la coonti neeeh :B
ByeByes~
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ғυcĸ yoυ, daмned aмeeerrrιcan! ><

Bunny no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 13-ago-2009
 
Avatar de Yuu Kanda
alethéia
CAPÍTULO 4; ¡¡LUCKY ~!! ¡¡TENGO UN NUEVO RIVAL!! …Y TAMBIÉN LA MALA FAMA EN EL CLUB DE TENNIS
-Déjame comprender –Rin parpadeó perpleja- tú quieres…abrir una escuela de kendo y kárate.
-Sí, Rin –repitió el joven, extremadamente fastidiado-. Sería bueno que la abriera.
-¿…y por qué quieres abrir una escuela de kárate? –Miró a su hermano, tratando de no reír- De verdad, no termino de entender.
-Porque…no sé por qué, sinceramente –Yuu suspiró, avergonzado-. Sólo quiero hacerlo.
-Bien. Entonces comentas tu idea conmigo porque…
-…al igual que yo, eres otra heredera del dojo –completó el pelinegro-. Y quiero que me hagas un favor.
-A ver, qué quieres, Yuu-kun.
-Le enseñarás a los niños pequeños. No tendré paciencia con ellos.
-De acuerdo. ¡Genial! –levantó ambos brazos, animada- ¡Se abrirá de nuevo!
-¿Qué se abrirá de nuevo? –una cabellera peli anaranjada se asomó desde la sala-
-¡¡RABI!! –gritaron los dos hermanos, asustados- ¿¡QUÉ DIANTRES HACES EN NUESTRA CASA!?
-Eh, no se exalten tanto, par de miedicas –se encaminó a la cocina con una mochila bastante pesada en mano-. Sólo vine a estudiar con Yuu-kun.
La Kiryu menor miró al mayor.
-Oh, cierto –Yuu miró a su mejor amigo-. Se me olvidó por completo. Pero aun así, esa no es razón para entrar a mi casa sin tocar la puerta –agregó, propinándole un buen zape a la nuca del Bookman-. Así que toca la próxima vez.
-Amargado –susurró-. Ne, neko-chan, ¿cómo te va en Rikkai? Oí por ahí que le ganaste a un titular ¡Felicitaciones!
-Arigato, Rabi-kun. Me va bien, gracias.
-A ver, Rabi, que tienes que estudiar bioquímica –Yuu jaló a su amigo hasta la mesa de la cocina-. Rin, tú vete a tu cuarto o a donde sea, que sino éste usagi idiota se distraerá enseguida.
-Hai, iré a pasearme por las canchas de tennis callejero. ¡Adiós Rabi-kun, Yuu-chan!
Para evitar las preguntas de su sobre protector e iracundo hermano mayor tomó su raqueta tan rápido como pudo y salió enseguida.
-¿…qué rayos acaba de decir esa chiquilla irresponsable? –cerró sus puños y se levantó de la silla- ella sabe que…
-Yuu-kun, cálmate –interrumpió, invitando al chico a sentarse-. Sólo irá a jugar un poco de tennis. Además, vinimos a estudiar ¿no?
El mayor no pudo hacer nada más que fulminarlo con sus ojos azul oscuro.
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Rin rió al imaginarse la cara de su hermano al escuchar las palabras “tenis callejero”. A él nunca le había gustado que ella fuese para ese lugar, porque había chicos con aspecto algo atemorizante que, según él, podían ser “aprovechados”, o por el simple hecho de que tuviera el adjetivo “callejero”. Pero aún así, seguía yendo a esas canchas.
No se sorprendió al ver que éstas estaban abarrotadas de jóvenes tenistas, que rodeaban una sola cancha. Como pudo se abrió paso y miró a los que estaban jugando. El que parecía estar ganando era un peli anaranjado con unos ojos color verde pasto, quien sonreía ampliamente cada vez que anotaba un punto. Lanzó la pelota realmente alta, saltó y la golpeó con inmensa fuerza, para luego alzar los brazos al ver cómo su pobre contrincante se caía, marcando el último punto.
-¡Lucky~! –exclamó- ¡Gané~!
El público gritó con emoción, aclamando su victoria, y haciendo que ella quedara totalmente aturdida. El ganador rugió feliz, para luego examinar los rostros de cada uno de los presentes, hasta detenerse enfrente de Rin.
-Hm. Una chica –dijo algo sorprendido, cruzando ambos brazos-…interesante. ¿Quieres jugar un partido?
-De acuerdo –levantó ambas cejas, curiosa por la extraña actitud del chico. Se dirigió hacia la red-. Oi, ni siquiera sé tu nombre, pelirrojo.
-Oh, cierto –sonrió avergonzado-. Soy Kiyosumi Sengoku, de Yamabuki Chuu.
-Mucho gusto –estrechó una mano con Sengoku-. Y yo Kiryu Rin, de Rikkaidai.
-Bien –el oji verde se puso en posición para recibir el servicio-. Te dejaré sacar, ya que después de todo las damas van primero ¿no?
-Deja las cortesías para otra chica –se quejó, golpeando con furia la pelota-, que a mí no me gustan.
-Eh, no tienes por qué molestarte –rió divertido, devolviendo la pelota-, sólo quería ser…eso, cortés.
-Como sea
Durante los primeros minutos, ninguno de los dos lograba marcar un simple punto. No se oía nada, a excepción del incesante rebotar de la pelota de tennis. Estresada, la chica empezó a golpear la pelota con más fuerza, esperando que así pudiera hacer el condenado punto. Sengoku se dio cuenta y rió.
-¡Eh! ¿Por qué el apuro? –preguntó devolviendo la pelota como si nada- ¡Con calma, Rin-chan!
-¡Me calmaré cuando termine de marcar el maldito punto! –gritó, golpeando una vez más con el doble de fuerza- ¡Y tú deja de reírte!
El de Yamabuki se sorprendió al ver lo pesado que estaba el tiro, por lo que trató de retornarla con ambas manos sin éxito. La raqueta salió volando por los aires y aterrizó a centímetros de la línea de fondo.
-…-Kiyosumi miró la raqueta, luego a la chica- ¡Increíble! ¡No sabía que una chica podía tener tanta fuerza!
-Te tengo un consejo, Kiyosumi –lo apuntó con un dedo y sonrió desafiante- ¡No te fijes por las apariencias, que engañan!
-Lo tendré en cuenta –le guiñó un ojo y recogió la raqueta-. A ver, continuemos con el partido, Rin-chan.
-¡No me llames Rin-chan! –ordenó terminando de lanzar el servicio-.

Cuarenta y cinco minutos después, ambos estaban empatados tres juegos a tres, sin haber marcado ningún punto. El público masculino estaba realmente absorbido en el gran partido, sin saber quién obtendría la victoria.
“Lucky” Sengoku y la chica formaban una complicada estrategia en sus mentes para poder hacer rebotar la pelota por segunda vez en el lado opuesto de la cancha mientras le pegaban sencillos golpes a ésta. Sin darse cuenta, la Kiryu lanzó un globo, y el peli anaranjado saltó un poco más alto, e infringiéndole una fuerza monstruosa, golpeó la bola, marcando un punto al observar cómo Rin fallaba en devolverla.
-¡Lucky ~! –exclamó alegremente- ¡No pudiste devolverla!
-Tch… ¡Deja de decir “Lucky ~” cada vez que marcas un punto! –se quejó ella- ¡Es una molestia!
-Qué graciosa eres cuando te molestas, Rin-chan –rió y luego sacó la lengua-. Y no lo haré, así que es mejor que te aguantes.
-Hnn… ¡Te dije que no me llamaras Rin-chan!
Siguieron empatados por dos juegos más, haciendo que la pelinegra se irritara más. Ver cómo la igualaban en un partido de tennis era como si estuvieran burlándose por no marcar un punto la hacía cabrearse mucho. Exasperada sujetó su raqueta con fuerza esperando a que la pelota llegara a su lado de la cancha, para aproximarse velozmente hacia ella y golpearla rápidamente. El chico no pudo devolverla.
-¡Al fin logré otro game! –presumió en la cara de éste- ¡Me estaba cansando de darte tanta ventaja!
-Sí claro –volvió a reír, haciendo caso omiso de lo que había dicho-. Anda, no digas mentiras que sé que no me estás dando ninguna ventaja.
-Oh, eso crees –levantó una ceja y sus ojos cambiaron al amarillo brillante-. Hm, te arrepentirás de haberlo dicho, Kiyosumi-baka.
-Ya veremos
Rin no pudo devolver el servicio.

-¡Tie Break! -anunció Sengoku, sin dejar de reír- Ne, Rin-chan, de verdad que este partido es muy divertido.
-¿Quieres que te lo diga en ruso o qué? ¡Deja-de-llamarme-Rin-chan!
-No lo haré.
Casi no se podían oír con los fuertes gritos que provenían de las gradas. Apoyaban a los dos jugadores por separado entusiasmados. Ella juró escuchar un “¡Te amo, Rin!” salir del público, pero prefirió suponer que había sido su imaginación. Sus ojos habían cambiado de rojo a amarillo constantemente, asustando al pobre Kiyosumi.
-R-Rin-chan –llamó antes de agarrar la pelota, los ojos abiertos como platos-¿…soy yo o tus ojos…cambian de color?
-Ahora es que te vienes a dar cuenta –rió silenciosamente-. Sí, mis ojos cambian de color, no te asustes.
-Muy tarde para decirlo –tragó saliva y parpadeó-. P-pero lo intentaré.
-Hai.
Al igual que en la primera hora del partido, se siguieron igualando en puntos, cada uno sacando su as bajo la manga para hacer una pequeña diferencia. Rin iba a la delantera por un punto más, con un constante peloteo que parecía nunca llegar a terminar. La chica sonrió, indicando que iba a dar su último golpe. Sengoku se dio cuenta y se preparó, esperando lo peor. La pelota que se dirigió hacia el lado del oji verde rebotó con una extraña fuerza. Éste intentó devolver el tiro con ambas manos, sin éxito. Un ruido sordo fue lo que anticipó a una parte de la red volando por un lado, y la raqueta aterrizando con violencia en el muro del fondo. Luego el público volvió a armar un escándalo, gritando un solo nombre “¡Rin, Rin Rin!”. Ambos se aproximaron a la red, el chico con una sonrisa de oreja a oreja y ella con una casi imperceptible.
-¡Qué partido tan genial! –Kiyosumi levantó los brazos-. Lástima que perdí. Bueno, ¡fue tan lucky jugar un partido contra ti, Rin-chan!
-¡Funny ~! –bromeó la otra, haciendo que Sengoku riera-. Ha sido divertido, después de todo. Y tú también eres muy divertido, Kiyosumi.
-Llámame por mi nombre, Rin-chan. Me siento viejo cuando me llaman por mi apellido.
-Te llamaré por tu nombre cuando tú me dejes de llamar “Rin-chan”.
-¡Oh, vamos! ¡No seas así! –la jaló a su pecho y golpeó ligeramente su cabeza [N/A: Nagetto, tranquila, que no pasará nada entre ambos. Sabes cómo es Sen-chan]- ¿Qué tiene de malo que te llame así?
-No me gusta, es todo –respondió, tratando de zafarse del abrazo-. Kiyosumi, suéltame, que tengo que irme. Mi hermano me matará si llego después de las siete
-Pues déjame decirte que son las siete y media, Rin-chan.
-¿¡Nani!? ¿¡Por tanto tiempo jugamos!? ¡Increíble! –se separó y lo miró- ¡Tengo que irme! ¡De verdad, muchísimas gracias por el partido! ¡Tenemos que jugar otro día!
-¡Eso te lo aseguro! –gritó, al ver cómo se iba- ¡Hasta otra ocasión!
-¡Hai, Kiyosumi!
Rin corrió lo más rápido que sus parcialmente cansadas piernas le permitían. Sabía que Yuu le iba a dar uno de sus tantos sermones de por qué no debía llegar tarde sin avisar, en especial si iba sola.
Tragó saliva al ver la silueta de su casa cada vez más cerca.
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-¡LLEGAS TARDE! –gritó su hermano mayor a todo pulmón- ¿QUÉ TE HE DICHO YO ACERCA DE LA HORA DE LLEGADA?
-L-lo lamento, Yuu-chan –se disculpó, protegiéndose de los rugidos (prácticamente) con su raqueta de tennis-. El partido duró más de lo que esperaba.
-¡ESA NO ES EXCUSA! –siguió- ¡¡…y encima en esa cancha…con tantos chicos!! ¿¡Acaso no pensaste en lo que te pudiera haber pasado!?
-¡¡YUU-BAKA!! ¡¡HENTAI IDIOTA!! –roja como tomate, empezó a darle raquetazos, una vez imaginados el peculiar punto de vista de éste- ¡¡CLARO QUE NO ME HICIERON NADA!! ¡¡SÓLO JUGUÉ UN PARTIDO COMÚN Y CORRIENTE DE TENNIS!!
-Esto…chicos –el Bookman trató de calmar al par de iracundos- ¿Podrían calmarse? Los vecinos nos…
-Una palabra más-interrumpieron ambos, con un tono siniestramente asesino en su voz-…y sabrás lo que es el dolor
-¡¡D-d-de a-cuerdo!! –pálido, se alejó lentamente- ¡¡N-Ni una palabra!!
-Bien –los dos se miraron con odio, para seguir peleando- ¿¡Qué tanto miras, eh!? ¡¡Deja de imitarme!! ¡¡CÁLLATE!!
Tres minutos más tarde de puros gritos y horrorosas sentencias de muerte, Yuu y Rin decidieron hacer las paces, casi incapaces de hablar por lo cansadas que estaban sus pobres gargantas.
-Rabi, ¿No deberías estar en tu casa? –preguntó el Kiryu mayor-
-Hace dos minutos que les dije que cenaría con ustedes –respondió el oji verde-, pero como estaban tan absortos en su pelea no me prestaron atención, y yo supuse que me dijeron que sí.
-Por mí está bien –dijo la chica, colocando los refinados platos en la mesa-. Es divertido que te quedes un rato más con nosotros, Rabi-kun.
-Gracias, neko-chan
El resto de la cena pasó en un silencio realmente incómodo. Ninguno de los tres sabía qué decir para romper el hielo. La pelinegra carraspeó un poco, para luego mirar a los dos muchachos.
-Esto…chicos –comenzó- ¿Y qué hay de la banda? Seguiremos tocando ¿verdad?
-¡Claro que sí! –afirmó entusiasta Rabi- Es que como tú te fuiste decidimos hacer una pausa momentánea. Y encima no hemos encontrado un buen lugar en donde tocar.
-Bueno, para eso tenemos al moyashi –Yuu habló por fin-. Él es nuestro manager, después de todo.
-De acuerdo, hablaremos con él para que nos consiga un buen lugar –Rin sonrió-, y mientras empezaremos a ensayar.
-¡¡Genial, neko-chan!!
-Me parece bien.
Una canción de Hard rock empezó a resonar por todo el lugar. Inmediatamente, el pelirrojo sacó su celular algo fastidiado.
-¿Sí? –se alejó un poco el teléfono para no ensordecerse con los gritos provenientes de éste- Tranquilo, cara de panda, estoy en casa de Yuu-kun y de neko-chan…-hizo una pausa para seguir escuchando los regaños de su abuelo, asintiendo aún más fastidiado-. Me quedé a cenar, es todo. Siiii, luego iré para allá, no te preocupes. Y nooo, no llegaré tarde. Hai, nos vemos.
-Creo que ya te tienes que ir ¿no? –supuso ella, a lo que el Bookman respondió con otro asentimiento-. Bueno, nos veremos el lunes para comenzar a ensayar.
-Sí –se levantó y la abrazó-, hasta el lunes. –jaló el cabello de Yuu a modo de despedida-. ¡Sayonara!
-Yuu-chan, hoy te toca lavar los platos.
-Lo sé, Rin –se levantó y le dio un beso en la mejilla-, anda, vete a dormir que es tarde.
-Sí, buenas noches.
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-¡Buenos días, Rin-chan! –Marui se acercó a ella y sonrió-. Lindo día ¿no?
-Ah, hola, Bunta-kun –ella hizo lo mismo por una décima de segundo-. Sí, es bastante lindo.
-Te ves cansada ¿Qué estuviste haciendo anoche, eh?
-Sólo jugué un partido contra un chico en las canchas de tennis callejero. Le gané en el tie break –presumió, sonriendo arrogante-.
-Si llegaste al tie break para vencerlo es que era muy fuerte. Es extraño que tardes tanto tiempo en ganarle a ese tal Sengoku.
-No era tan fuerte –dijo Rin-. Sólo tuvo suerte.
-Joder, Rin-chan, si tu orgullo ya ni siquiera te permite admitir que alguien es fuerte…
-¡Que no he terminado de hablar, baka! –calló ella-. Dije que tuvo suerte porque él es un suertudo. Se hace llamar “Lucky” Sengoku justamente por eso.
-No he oído hablar de él, así que no me interesa –explotó su bomba de chicle y la miró-. Oí que tendrás que jugar contra la capitana del equipo de tennis en el torneo ¿es verdad?
-Pues supongo que sí, no me fijé mucho en el cuadro. Pero sea quien sea le ganaré sin problemas.
-¡Eh! ¿Desde cuándo eres tan arrogante, Rin-chan? –Nioh apareció detrás de ellos-. Oh sí, buenos días.
-Buenos días, Nioh-kun –saludó la pelinegra-. Yo siempre he sido arrogante.
-Pues déjame decirte que no –el tensai se puso a favor de su amigo-. Desde que volviste tu ego ha subido muchísimo.
-¿A quién le dicen eso? –preguntó curioso el recién llegado Akaya- ¿A Rin-baka?
-Urusai, Bakaya, que tienes que respetar a tus mayores –la chica le propinó un zape al oji verde-. Y sí, estos dos idiotas me están diciendo egocéntrica.
-Pues tienen mucha razón –malhumorado, el menor del grupo le sacó la lengua-. Y yo respeto a quien quiera.
Nioh y Marui rieron al oír el comentario de su kohai. Ya estaba comprobado que ni la chica ni el bi-polar se llevarían bien, estuvieran donde estuvieran, hicieran lo que hicieran.
Todos se despidieron y tomaron diferentes caminos para llegar a sus respectivos salones.
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Rin se sentó en el pupitre más lejano a la pizarra, al lado de la ventana. Era la clase que menos le gustaba –las matemáticas-, y no le apetecía demasiado escuchar lo que el aburridísimo profesor decía, ya que se lo sabía de memoria.
Contempló las canchas de tennis, en donde ya estaban algunos de los miembros del club de tennis y cuatro titulares. Luego sacó su cuaderno ya abierto, lo colocó parado en su pupitre y se cruzó de brazos, con los ojos cerrados. Prefería dormir a tener que soportar una clase de matemáticas que ya se conocía.
Veinte minutos después, sintió que una mirada le perforaba la espalda, impidiendo dormir.
-Señorita Kiryu –la voz ronca del profesor la hizo despertar-. Señorita Kiryu, ¿estará dormida?
-No. Claro que no –inmediatamente, se levantó y lo fulminó con la mirada-. Sólo escuchaba la lección.
-Entonces, podrá responder a la pregunta que hice.
-Claro que sí –miró al profesor y tomó aire-. La respuesta es…
Antes de que pudiera decir la primera burada que se le viniera a su mente, la campana sonó, haciendo que ella sonriera triunfante e indicando al profesor que tenía que retirarse.
-Salvada por la campana –la pelinegra le presumió, riendo-. Creo que ya tiene que irse, profesor.
-Sí, lo sé –refunfuñó, yendo al escritorio-. Nos vemos mañana, jóvenes.
Rin hizo una graciosa reverencia, burlándose del profesor. Todos los alumnos explotaron en risa apenas se cerró la puerta. Ella no tardó en reírse también, tumbándose en su puesto.
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Bajó las escaleras con suma tranquilidad. Ya iba tarde al club, pero prefirió no histerizarse por un par de vueltas extra y probablemente un regaño por parte de la capitana.
Se cambió con la misma calma, entrando a las canchas relajadamente tranquila.
-¡Kiryu, llegas tarde! –exclamó la capitana, algo molesta-
<<Noo, ¿en serio?>> Ironizó la pelinegra en su mente, sin prestarle atención a lo que decía <<No me di cuenta>>
-¡…veinte vueltas a la cancha! –ordenó con autoridad- ¡Anda, que el tiempo aquí no se desperdicia!
-Hai, buchou-san –atajó algo fastidiada la Kiryu-. Veinte vueltas a la cancha.
El resto de las presentes empezó a mirarla, mientras murmuraban cosas unas a las otras. Obviamente estaban hablando de ella.
Ella cree que por haberle ganado a un titular del equipo de tennis puede llegar a la hora que le dé la gana y tratar a las personas como quiera” Pudo escuchar mientras corría,
¡Es una presumida!” Susurró otra, lanzándole miradas envenenadas no tan discretas.
A pesar de que no le agradaba ese tipo de comentarios, los ignoró. Le importaba un comino lo que dijeran de ella, después de todo no le afectaría en lo más mínimo.
Al terminar las vueltas se dirigió a las bancas para tomar un poco de agua.
-Rin, creo que la mitad del club de tennis te odia –Ariadne se sentó al lado de ella- ¿Ocurrió algo?
-Hola, Aria-san –le sonrió-. Sí, la mitad del club de tennis me odia, aparentemente. Piensan que soy una presumida porque como le gané a Bunta puedo llegar a la hora que quiera y tratar a la buchou como se me dé la gana.
-Y eso no te importa en lo más mínimo, ¿no?
-Por supuesto que no. Que ellas piensen lo que quieran, no me pondré a gastar saliva con ese grupo de celosas.
-Qué graciosa eres –rió-. Bueno, ten cuidado con esa fama que estás ganando, que si se sigue expandiendo no te llevará a nada bueno.
-Lo sé, Aria-san, no te preocupes. Oh sí, ¿en qué bloque te pusieron para el torneo?
-En el “C” ¿y a ti?
-¡Qué mala suerte! Me tocó en el “D” –la ojiazul pateó una pelota-. No jugaremos un partido, después de todo.
-Claro que sí, Rin. Podemos jugar uno cuando quieras, no importa si no estaremos en el mismo bloque.
-Es que yo quería ver quién era la mejor –dijo desafiante-. Y no sería divertido si no fuera en el torneo de selección de titulares.
-Ya veo –La prima de Seiichi se levantó-. Pero aún así tendremos que jugar un partido…
Ariadne volteó. Su sonrisa había desparecido.
-…cuando seamos titulares [N/A:Inserte aquí la música de suspenso, la cámara lenta y el viento dramático.]-volvió a sonreír y se dirigió al extremo opuesto de la cancha-.
Rin se estremeció. Ariadne podía ser amable y, al parecer, en menos de un segundo podía ser escalofriantemente fría. Sintió que sus ojos azabaches la perforaron apenas volteó.
Le llamó la atención que dijera “cuando seamos titulares”. Eso significaba que estaba segura de que ganaría un puesto, y que la Kiryu también lo ganaría.
Se levantó y empezó a hacer los ejercicios de calentamiento
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-Ne, Bunta-kun –la chica miró a su amigo-, iré a almorzar en la terraza ¿me acompañas?
-Esa no es pregunta –la abrazó por los hombros-. ¿Qué tienes de almuerzo?
-Tempura soba –respondió, subiendo las escaleras-. Supongo que querrás un poco, ¿no?
-Pues esta vez no. No soy muy fan del tempura, increíblemente.
-¡El fin del mundo llega! –bromeó ella- ¡Bunta no me quitará mi almuerzo!
-Urusai, niña tonta, que yo no te quito todo tu almuerzo –se rió y le jaló un mechón de pelo-. Sólo pruebo un poquito.
-Un poquito bastante, déjame decirte –comentó, abriendo la puerta que llevaba a la terraza-. Siempre me quedo con hambre, bakka.
-Bueno, no es mi culpa que tú comas tanto.
Rin se sentó, la espalda recargada en la baranda. Marui hizo lo mismo.
-Ah, qué bien se está aquí arriba –se estiró y sonrió-. Hay brisa, no hace calor y no hay tanto ruido.
-Por eso es que la terraza me encanta.
Se quedaron en silencio durante un instante, disfrutando de la tranquilidad reinante. La Kiryu cerró los ojos, mientras que el joven la miró. Sin saber por qué, se empezó a acercar hacia ella lentamente, y su mano también.
-¿Hm? –ésta abrió lentamente los ojos al sentir los dedos del tensai tocar su mano- ¿Ocurre algo, Bunta-kun?
-N-no, nada –instintivamente se alejó, pero su mano no lo hizo-. Sólo quería saber si…estabas nerviosa porque mañana comienza el torneo.
-Pues…-una sonrisa algo adormilada se dibujó en su rostro- no mucho, en realidad. Sólo quiero terminar con eso de una vez, ya que sólo es un obstáculo a superar.
-Ya veo –con su otra mano acarició el cabello de la oji azul enérgicamente, otra vez sonriendo-. Pues espero que puedas acabar con ese “obstáculo” rápido, que ya quiero verte con el uniforme de titular.
-Lo haré, Bunta-kun.
Rin se acomodó su peinado como pudo y sacó dos cajas, la primera más grande que la otra. Miró al pelirrojo y le ofreció la grande.
-No trajiste almuerzo, ¿verdad? –éste movió la cabeza indicando que no-. Bien, porque yo sí. Espero que te guste.
-¡Domo arigato, Rin-chan! –Marui la abrazó y luego tomó la caja- ¡Se ve delicioso!
El almuerzo preparado por la chica consistía en tres piezas de mitarashi dango, cerdo asado y cuatro rollos de sushi de anguila, todo perfectamente acomodado y muy bien presentado.
-No hay de qué, en serio. Como no tenía nada que hacer simplemente lo cociné.
-Pero aún así, gracias.
Ambos empezaron a comer en silencio, disfrutando su comida. Sus manos aún estaban realmente cerca, y ninguno de los dos parecía querer retirarla. El titular de Rikkai se arrimó para quedar hombro contra hombro con Rin, sus dedos ya entrelazados con los de ella.
Un rato después de haber terminado de comer, la oji azul se levantó.
-Oi –dijo, abriendo la puerta-, iré entrando al laboratorio de química, que ya se terminará el receso.
-Esa clase también me toca, así que te acompaño.
Mientras caminaban por los extensos pasillos, Bunta pudo notar como las chicas que pasaban al lado de ellos les lanzaban miradas envenenadas, y como la que estaba al lado de él se ponía más tensa.
-Rin-chan, ¿por qué cada vez que una chica pasa nos mira como si nos quisiera matar? –preguntó éste, confundido- ¿pasó algo?
-Corrección, cada vez que una chica pasa me mira como si me quisiera matar –respondió, suspirando-. Lo que sucedió fue que llegué tarde a las canchas, y, según ellas traté mal a la buchou. Entonces andan diciendo que como yo te vencí puedo llegar a la hora que quiera al club y puedo tratar a cualquiera como me dé la gana.
-…-parpadeó dos veces y la miró-. Por Kami, Rin-chan. Menudo lío en el que te has metido, déjame decirte. Y encima la mitad del club te odia ¿Cómo planeas recuperar tu reputación?
-Aún no lo sé, y ni me importa. Ya veré cómo logro salirme de ésta.


Sacó su reproductor de música y puso la primera canción que se apareció. Caminó tranquilamente hasta su casa sin la compañía de su amigo. No le apetecía hablar con nadie en ese mismo momento.
Sólo quería pensar un rato
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One night, and one more time. Thanks for
the memories, even though they weren't so great.







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Última edición por Yuu Kanda; 13-ago-2009 a las 11:18.
Yuu Kanda no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 13-ago-2009
 
Avatar de Nu-nu-nu
"Be water my friend"
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!! !!!!!!!!!!
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!! !!!!!!!!!!!!!!
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!! !!!!!!!!!! *jadeo*
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!! !!!!!!!!!!!!!

Genial, Rin!!! Simplemente genial!!!
Jugaste con Lucky y además lo asustaste n_________________n.
Y no te preocupes, tu usalo cuando lo necesites XD.

La verdad es que me alegra que escribas tanto en un capitulo, sigue así,
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Nu-nu-nu no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 14-ago-2009
 
Avatar de Sakata Gintoki
Quiero helado...ahora ¬¬
Wooooooooooooooooooooooow! owo nee, sabia que habias escrito mucho pero nunca pense que tanto XDD

.w. Realmente te luciste esta vez Rin, espero que sigas trabajando asi de bien desu~~ n_n

Perdoname por no cuotear pero ando sin tiempo por ahora desu .w. gomenasai gozaimasta, y siguele pronto! >w< o si no habra la cabeza de un conejo bajo tu cama al despertar <w< (?)

Sayo! n.n
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Gracias por la firma clon!! nwn se le quiere desu!!

Analfabeta? Buscas aprender a leer un texto en otro idioma?
o simplemente insultar al vecino(a) pero de manera que no te entienda? (???)

Apoya la creacion del FORO DE LOS IDIOMAS!


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Crees que tu trabajo es estupido? Pues mira lee esto, agradeceras trabajar donde trabajas XD Trabajando en Akatsuki!!!
He aqui mi primer proyecto totalmente orignal (y posiblemente el unico que haga)

Kokujin no Souru [Todas las emociones]
Sakata Gintoki no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 16-ago-2009
 
Avatar de Bunny
Bunny as Rin Kagamine <3 ¿Qeh tal ;3?
Waaaa que cool owo!
Lamento no haberme pasado uwu
Mi mom me quito la internet ;___;
BTW estuvo asombroso owo
quiero ver como tocan todos juntos (?) xDDDD
diah diah ~ pon conti <333
Byebye
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ғυcĸ yoυ, daмned aмeeerrrιcan! ><

Bunny no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 28-ago-2009
 
Avatar de Yuu Kanda
alethéia
CAPÍTULO 5; DÉJENME ENTENDERLO BIEN… ¿¡YO SOY LA BUCHOU!? …HM, SUPONGO QUE NO ESTÁ TAN MAL.

Caminó algo apurada.
Era el día del torneo de selección, y era la primera persona en el bloque “D”. Claro, además del hecho de que se enfrentaría con la buchou del equipo femenino. A pesar de que los días anteriores afirmaba no estar nerviosa, sino confiada, en ese mismo instante estaba al contrario. Los nervios siempre la traicionaban en todo momento, y seguramente hoy no sería la excepción. Ya se imaginaba cómo perdía ante la capitana y la mirada de todas las chicas, burlándose de ella.
-¡No! ¡Claro que no! –instintivamente trató de sacarse esos pensamientos golpeándose la cabeza- ¡No puedes pensar eso! ¡Obviamente ganarás!
-¿Nerviosa, puri~? –Nioh apareció, sonriendo burlonamente-
-Urusai, Nioh-bakka –bufó ésta-. No puedo evitarlo, después de todo.
-Tranquilízate, niña tonta, que mínimo ganarás un puesto entre las titulares, puri~.
-Eso espero. Pero por lo menos sé a quién mataré si pierdo.
-¡Eh, no seas mala! –exclamó el peliblanco- ¡Que yo sólo te estoy dando ánimos, puri~!
-Y yo sólo bromeo, menso.
-Conociéndote eres capaz de hacer lo que sea con tal de torturarme por tratar de darte ánimos –aseguró, mirando a la chica-, Rin, puri~.
La oji azul golpeó el hombro de su amigo, molesta. A pesar de ser parcialmente cierto lo que decía, no le ayudaba a calmarse en lo más mínimo.
Ambos siguieron conversando (o más bien insultándose el uno al otro), hasta llegar a la secundaria, en donde Nioh tuvo que ir a las canchas por una práctica de tennis desde la mañana indicada por el capitán del equipo masculino.
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Después de unas cuantas llamadas de atención, ella se dio cuenta de qué tan nerviosa estaba. No hacía nada más que mirar a las canchas aún vacías e imaginándose cada uno de los partidos, en los cuales a veces ganaba y la mayoría perdía.
Al terminar la clase de biología bajó las escaleras mientras comía su desayuno. Quería llegar lo antes posible a las canchas para calentar o cualquier otra cosa por el estilo que la calmara.
Un hormigueo constante en sus manos le impidió abrocharse el botón del pantalón. Exasperada las golpeó en el estante e intentó nuevamente abrocharlo. Luego tomó su bolso con sus raquetas y salió lentamente.
Todas las miradas se posaron en ella a medida de que caminaba, como si quisieran atravesarla. Rin intentó hacer caso omiso de éstas, cosa que pareció funcionar.
Para su buena suerte, los primeros dos partidos eran contra dos chicas comunes y corrientes que no eran ninguna amenaza.

¡Juego y partido para Kiryu, seis juegos a cero!
Los gritos de admiración no se hicieron esperar.
La chica suspiró, mientras subía a la red para estrechar la mano de su –cansada- oponente. Luego buscó su termo de agua y tomó un pequeño buche para hidratar su garganta. Paseó la mirada por el público hasta encontrarse con los brillantes ojos color púrpura de su mejor amigo, clavados en ella. Éste levantó su mano a modo de saludo, y la pelinegra respondió asintiendo.
-Suerte –fue lo que gesticularon los labios del tensai-, Rin-chan.
La segunda chica entró en la cancha, su barbilla en alto a modo de desafío. Rin se levanto con su raqueta en mano, algo fastidiada.

Trece minutos después, una ya victoriosa Kiryu salió de las canchas, con sus manos temblando una vez más.
-Malditos nervios…-fue lo único que atinó a decir, para luego tumbarse en el césped.
-Pobrecita –Marui se agachó para quedar enfrente de ella, sonriendo-, tú y tus nervios aún no se llevan bien, ¿no?
-¡La tuviste que ver esta mañana! –Nioh se carcajeó, ya al lado del pelirrojo- ¡Parecía gelatina, puri ~!
-Urusai –le pegó un buen golpe en la nuca a ambos, para luego fulminarlos con la mirada-, no me están ayudando.
-Vamos, Rin-chan, ¿por qué te pones nerviosa por un simple partido? –el peliblanco preguntó- ¡Y encima es contra una simple chica, puri~!
-La buchou del equipo de tennis –corrigió la oji azul-, y no es una simple chica.
-Cuando vences a un titular –esta vez fue el pelirrojo quien le golpeó levemente la cabeza-, cualquier chica o chico que no lo pueda vencer que es una simple persona.
-Así que –el otro chico continuó-, deja esos nervios atrás y juega tan bien como lo hiciste contra Marui, que nos prometiste ganar un puesto de titular, puri~.
-Hai, Nioh-kun, Bunta-kun.
Los tres sonrieron, divertidos.

Después de haber comido algo y descansado un rato, la chica se despidió de sus dos amigos muchísimo más calmada para entrar una vez más en la cancha.
-Que sea un buen partido, Kiryu –dijo la capitana, seria-.
-Ojalá, Nanako-buchou.
Durante los primeros veinte minutos de partido, la pelinegra prefirió darle un poco de ventaja, perdiendo tres juegos a cero. Y como siempre, el público animaba a las dos jugadoras. Confiada, Nanako lanzó un globo esperando que la otra no pudiera devolverlo.
Ésta no pudo ver cuándo regresó la pelota.
-¿Sorprendida? -preguntó Rin. La castaña no respondió-. Me lo imaginé.
Repentinamente, la puntuación dio un giro brusco, dejándola en cinco juegos a tres a favor de la oji azul. Su contrincante apenas podía devolver la pelota.
Sin mucho esfuerzo Kiryu terminó ganando el partido [N/A: No tengo mucha inspiración para este partido, además de que no tiene mucha importancia lo que ocurra en éste]. Ambas se dirigieron a red y se agradecieron mutuamente por el partido.
-¡Sugoi, Kiryu! –un chico mucho más alto que ella la alcanzó en la salida de la cancha- ¡Lo hiciste prácticamente con los ojos cerrados!
-¡Tiene razón! –secundó uno de primero- ¡Usted es genial, sempai!
-Gracias –fue su única respuesta antes de dirigirse a la cancha principal.

-Ganadoras del torneo de selección femenina: –exclamó el entrenador a todos los presentes- De tercer año, Kiryu Rin, Yukimura Ariadne, Tezuka Kaori, Yuumura Harum, Shimura Susumui. De segundo año Bazzeletti Aileen, Fujibajashi Ryou, Fujibajashi Kyou. Felicidades a todas.
El público aplaudió con fuerza, mientras las recién nombradas se miraron unas a otras sorprendidas. Ninguna titular había logrado conservar su puesto, ni siquiera la capitana.
A los pocos minutos subieron de nuevo a clases.
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-¡Rin-chan! –Marui la alcanzó en la salida- ¡Rin-chan!
-Ah, hola, Bunta-kun.
-¡¡Felicidades por haber ganado un puesto!! –exclamó abrazándola enérgicamente- ¡¡Sabía que lo lograrías!!
-Todos coincidíamos en lo mismo –Seiichi sonrió al verlos-. Felicidades, Rin.
-Gracias, Bunta-kun, Yuki-kun.
-¿Ocurre algo? –Nioh se puso enfrente de la chica- No te ves alegre, puri.
-No, sí estoy feliz –atajó ella-. Sólo es que mañana iré a visitar a mi mamá en el hospital…y eso me pone algo nerviosa…y algo triste, también.
Los tres chicos no supieron qué decir. La Kiryu suspiró y se soltó del agarre de su amigo.
-Bueno, me tengo que ir. Salúdenme al resto del equipo, por favor.
-¡Yo te acompaño! –el tensai volteó a ver a su equipo y luego corrió para alcanzar a Rin- ¡Espérame!
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Ninguno de los dos habló durante la primera cuadra. Bunta jugueteaba con un mechón de cabello de la chica, pensando en qué hacer para animarla. Ésta sólo tenía su mirada perdida y suspiraba de vez en cuando.
Cuando faltaba sólo una calle para llegar a la residencia Kiryu, el pelirrojo se puso a la altura de ella y la miró fijamente.
-Oi, alégrate, que no me gusta verte así –dijo, sonriéndole ampliamente-. No tienes por qué ponerte triste porque tu mamá está en mal estado.
-…-No dijo nada, sólo lo miró con sus ojos de un color plomo.
-Sí, sé que es difícil aceptarlo –continuó-, Rin-chan. Pero deberías agradecer el hecho de que esté viva, luchando contra una enfermedad. Cada momento que ella esté con ustedes es un regalo que el de allá arriba les está dando. Y no hay mejor manera de agradecerle que estar feliz y contenta porque estás con tu mamá.
Ella sólo asintió y siguieron caminando en silencio. Hacía todo lo posible por no derramar una simple lágrima y hacer que su amigo se preocupara aún más de lo que ya estaba. Intentó echar a un lado todo eso y respiró profundamente para animarse un poco. Después de todo, él tenía razón, no haría nada lamentándose y sufriendo porque, como había escuchado en la radio una vez, lo único que atraía era más sufrimiento e incluso podía empeorar el estado de su madre. ¡Tenía que estar feliz porque volvería a ver a su madre! ¡Y porque ella aún tenía oportunidades de salir de esa enfermedad!
Marui se volvió a poner a la altura de Rin y le plantó un beso en la mejilla, seguido de las palabras “Espero que lo intentes. Mándale mis saludos.”. Luego caminó tranquilamente hacia su casa.

-¿Y cómo te fue en el torneo? –preguntó Yuu mientras recogía los últimos vasos y se dirigía a la cocina.
-Bien, gané un puesto de titular –respondió su hermana, montándose en la barra-. Mañana tendremos práctica temprano mañana por un par de horas.
-Te felicito, Rin. Entonces iremos al hospital al mediodía.
-Gracias. ¿Cómo está Lenalee-chan? Hace dos años y medio que no la veo.
-Algo cansada por todos los exámenes que le han puesto en la universidad, pero sigue igual de alegre. Tiene unas ganas tremendas de verte.
-Pobre –rió-. ¿Y cómo van ustedes dos? Digo… ¿al fin te atreviste a invitarla a salir? ¿O no has reunido las agallas aún?
-U-urusai –golpeó la cabeza de la oji azul, con sus mejillas algo sonrojadas-, niña entrometidamente chismosa. Eso no es tu asunto.
Las carcajadas de la Kiryu menor no tardaron en salir, cabreando aún más a su hermano. Ya hacía un buen tiempo que le gustaba su mejor amiga, Lenalee Lee, pero no se había atrevido a decírselo (Tal vez por orgullo, o como Rin decía “Su timidez se lo impide”), y menos invitarla a salir. Rabi, Rin y Allen intentaron en varias ocasiones hacer que ambos fueran a tomarse un café a solas, pasear por el parque o ver una película sin mucho éxito. Y, dos años y medio después, los tres cupidos seguían insistiéndole al japonés que lo hiciera de una maldita vez.
-¡Dije que te callaras! –exclamó Yuu, intentando concentrarse en los platos en vez de matar a su insoportable hermana menor- ¿Por qué diablos nunca me haces caso?
-Porque, primero –levantó un dedo en la irritada cara del joven-, no te tengo miedo, segundo, nunca sigo las órdenes de nadie…bueno, casi nadie –agregó en voz baja para sí- y tercero, porque…ah, con las dos es suficiente.
-Y por eso es que siempre me sacas de los cabales, tonta.
-¿Y cuándo no estás fuera de tus cabales, eh? ¡Amargado!
La chica salió corriendo de la cocina directo a su cuarto antes de que los brazos de un ya muy cabreado Kanda la atraparan para echarle la mirada siniestra tan rutinaria que venía con las amenazantes palabras “Dices algo así una vez más y hasta aquí llegó tu (guitarra eléctrica, computadora, libros, PlayStation 3 o cualquier otra cosa con las que Rin se pasara las veinticuatro horas al día pegada)”. Él suspiró, y prefirió descargar su ira terminando de lavar los platos.

Se echó una buena ducha, cepilló sus dientes, se puso su camisón gris con unos shorts blancos y se tumbó a la cama a leer aquella historia de comedia que no logró terminar allá en Inglaterra. Veinte minutos después ya se había dormido con el libro abierto reposando en su cabeza. Su hermano le apagó la luz, la arropó y le retiró el libro de la cara, marcando la página en la que se había quedado.

Bostezó mientras caminaba a la escuela, con su bolso para llevar las raquetas. Le molestaba tener que levantarse tan temprano un sábado sólo para estar un par de horas entrenando con tu equipo de tennis. <<Al menos no tendré que estar sentada en un pupitre>> Se reconfortó a sí misma <<[i]O escuchar a un aburrido profesor durante horas[/I>>. Disfrutó aliviada de la tranquilidad reinante en todo el instituto, mientras caminaba hacia las canchas. Al llegar no encontró a nadie de su equipo.
Lamentablemente, ese era uno de los defectos de Rin; llegar muy temprano a cualquier lugar o si no se ponía absurdamente histérica. Siempre hacía apurarse a cualquiera que fuera con ella para luego estar esperando durante infinitos minutos (Y en una ocasión esperó dos horas antes de que abrieran el local en donde se haría una fiesta), culpándose a sí misma de semejante estupidez.
Prefirió pasar el tiempo calentando un poco antes de que el resto de su equipo llegara. Corrió por lo menos diez vueltas e hizo los estiramientos básicos, luego tomó un poco de agua antes de volver a correr. La puerta rechinó a los cinco minutos, indicando que alguien había llegado.
-Buenos días –Rin reconoció enseguida la voz de Ariadne-, Rin. Llegaste temprano.
-Buenos días, Aria-san. Sí, siempre lo hago –la miró un segundo y siguió corriendo-.
La de los ojos azabaches dejó su bolso y corrió al lado de la Kiryu. Contadas ya diecisiete vueltas llegó el resto del equipo. Todas se agruparon en un círculo después de que las recién llegadas calentaran.
-Entonces, Rin-buchou –comenzó Aileen-, ¿haremos…
-¿Buchou? ¿Yo? –interrumpió ésta, señalándose a sí misma-. Yo no soy la buchou.
-Claro que sí –afirmó Ariadne, mirándola extrañada-, tú fuiste la que le ganó a la anterior buchou, Nanako. Ahora tú lo eres.
-¿En...serio? –preguntó otra vez la aludida, impresionada a más no poder- ¡De..Demo, esa es demasiada responsabilidad! ¡Y yo no tendré paciencia para…!
-No tienes de otra, Rin –la prima de Seiichi rió divertida por la actitud de la pobre Kiryu-. ¿O debería decir Rin-buchou?
La oji azul suspiró al oír las risas de todo su equipo. Después de todo, Ariadne tenía toda la razón, se supone que si le había quitado el puesto de buchou a Nanako, automáticamente se le pasaba el puesto a ella. Pero mirándolo de otro modo, eso iba a tener ciertas ventajas, como ser la máxima autoridad de todo el club femenino, además de ser la más respetada en éste o poder mandar a hacer lo que se le diera la real gana a su equipo. Todo estaba a su disposición en ese mismo instante.
Trató de no reír malévolamente imaginando un buen castigo a su equipo por haberse burlado de ella. Una sonrisa siniestra se curvó en su rostro, haciendo que todas las chicas callaran al instante.
-¡Muy bien! –exclamó, con un tono autoritario que realmente le encantaba- Si así lo quieren, así lo tendrán. ¡Por haberse burlado de mí, su buchou, harán cuarenta vueltas alrededor de la cancha! ¡Y sin chistar! –agregó al ver la cara de reproche que Aileen empezaba a poner-.
Todas bufaron, fastidiadas. Rin le indicó a la fukubuchou (Ariadne) que no era necesario que ella hiciera el castigo, después de todo no había hecho demasiado.
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Al otro lado de las canchas se escucharon un coro de risas femeninas, que fueron cortadas abruptamente y seguidas de gritos autoritarios. Los titulares del equipo masculino se miraron unos a otros, curiosos por saber de quién era todo ese escándalo.
-Seguramente son las chicas –dijo Yukimura, riendo-.
-Y como puedo escuchar, Rin debe estar pasándosela de lo lindo –Jackal rió-. Seguro que ella fue la que gritó.
-Pobres chicas –se lamentó Marui-. Rin las hará polvo.
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Y, efectivamente, las pobres chicas que recién eran titulares quedaron como polvo en su primer día. La malvada buchou las había hecho entrenar hasta que sudaran la gota gorda sin descanso alguno, por haberse burlado de ella. Por suerte habían aprendido la lección y no lo volverían a hacer.
-Jo, apenas puedo caminar –se quejó Umiko-. Nunca había hecho tanto ejercicio en toda mi vida.
-Y que lo digas –Ryou, de cabellos morados, suspiró-. Bueno, Rin-buchou tiene razón, debemos respetarla.
-Me agrada escuchar eso –la capitana sonrió levemente, satisfecha-. Si siguen mi consejo, no habrá necesidad de hacer tanto esfuerzo.
-Buenos días, chicas –Yagyuu ejecutó una pequeña reverencia como buen caballero que es-. Felicidades a todas por haber obtenido el puesto de titular.
El resto del equipo masculino asintió, indicando que concordaban con él. Todas agradecieron al unísono.
-¿Cómo se siente ser la buchou, Rin? –Seiichi sonrió malignamente- ¿Verdad que es divertido?
-Lo es, y mucho –respondió, con una sonrisa idéntica que asustó aún más a todos los presentes-. Hoy recibieron un pequeño castigo por haberse burlado de su buchou, ¿no es así, chicas?
Todas asintieron rápidamente, tragando saliva.
-Muy bien hecho –el peli azul felicitó-. Hay que demostrar respeto a los superiores.
Los dos capitanes rieron, demostrando su macabro gusto de hacer sufrir a su respectivo equipo de todas las formas humanamente (y quizás no tan [i]humanamente [/l]) posibles. El resto se estremeció, imaginando todos los horribles castigos que se le podían ocurrir a lo largo del año.
-Bueno, yo me tengo que ir –Rin se despidió de todos-. Nos vemos el lunes, chicas.
-¡Hai!
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-¡Yuu, ya llegué! –gritó al entrar en su casa para que su hermano la oyera estuviese donde estuviese- ¿Estás aquí?
Silencio. Seguramente estaría en su habitación escuchando música o en el dojo practicando kendo o cualquier otra cosa. Después de haberse dado una buena ducha de agua fría y cambiado su ropa empezó a escuchar gritos (o algo parecido) provenientes del dojo. Curiosa, bajó las escaleras y fue a la gran estructura que estaba anexada a su casa, para encontrarse con Allen Walker esquivando los salvajes golpes de una espada hecha de bambú que su brusco hermano intentaba atestarle, con Lenalee y Rabi de público.
-¡Eh, bakanda! ¿Por qué tan enfadado? –preguntó desafiante el inglés- ¡Un poco más y romperás mi pobre espada!
-¡¡Que te calles, he dicho!! –bramó el oji azul- ¡Sólo quiero acabar contigo de una buena vez!
-Oh. ¿Es porque te dije “pelo de niña” o “señor limón”? –esquivó en el momento justo un espadazo que por poco rompe su oreja-. Sí, es por eso –agregó, aún sonriente-. Eres un amargado.
-Pobre moyashi –comentó Rin, apoyándose en el umbral de la puerta-
-¡Rin-chan! –exclamó Lenalee, parándose enseguida para abrazar a la Kiryu menor- ¡Estás inmensa!
-Hola Lee-lee-chan –correspondió el abrazo de su amiga-. Digo lo mismo.
-¡Y encima te cortaste el pelo! ¡Qué linda estás! –besó sonoramente una mejilla y la volvió a abrazar- ¡Yuu y Rabi tenían razón, estás mucho más grande que Allen!
El recién nombrado volteó a ver a las dos chicas y exclamó un “¡Eh! ¡Que estoy aquí!”, que enseguida fue interrumpido por el choque de la espada de Kanda con la suya. Los otros rieron al ver la cara de susto del peliblanco al recibir el fuerte impacto.
-Oi Yuu, vámonos ya a la clínica –Rin le quitó la espada de bambú y le propinó un buen golpe en su hombro con ésta-, que si no el moyashi terminará clavado al piso.
-Gracias por el apoyo –murmuró el de los ojos claros, irónico-, Rin.

Un Yuu vestido con su típica blusa blanca de mangas largas, jeans holgados y zapatillas deportivas blancas fue el último en salir de la residencia Kiryu, con las llaves de su convertible negro en mano [N/A: <3 Amo los convertibles negros]. Se despidió de sus amigos y se subió al auto con su hermana para ir al hospital.
-¿Te fijaste en cómo te miraba Lee-lee? –preguntó ella para ver cómo se tensaba el pelinegro-. No apartaba los ojos de ti. Y creo que tus ojos tampoco se apartaban de ella.
-No, no me fijé –mintió formidablemente bien, pero la ojiazul lo conocía demasiado bien como para caer en sus engaños-. Y deja de molestarme, que estoy conduciendo.
-Si no te conociera lo suficiente, te creería, Yuu –sacó un brazo y jugueteó con el viento que se deslizaba por éste-. Pero te seguiré el juego.
-Como quieras.
Los dos se miraron, y la menor le sacó la lengua. El otro suspiró, resignado. En los dos años que había ido a Inglaterra su hermana no había cambiado aquella manera tan molesta de actuar siempre que estaba a su lado, molestándolo la mayoría del tiempo. Pero por otro lado se preocupaba por él y no le importaba para nada el hecho de que no fueran hermanos de la misma sangre, sino que lo trataba como si hubieran nacido con la misma madre. No era tan molesta al fin y al cabo.
Sonrió internamente y la miró de reojo. Estaba apoyada en la puerta mirando el paisaje que se movía a gran velocidad, pensando en algo que lamentablemente él no podía adivinar.
Estacionó el muy bien cuidado vehículo, que ya tenía un par de años, cerca de la clínica y entraron en la inmensa fachada de color blanco.
Por dentro, ésta se dividía en tres caminos diferentes; los pasillos a la izquierda y a la derecha estaban los consultorios de pediatras, cardiólogos, traumatólogos y otros tipos de profesionales, y estos pasillos tenían escaleras (Y un ascensor) que llevaban al segundo y tercer piso. El pasillo del frente tenía un pequeño cafetín en donde servían aperitivos a las personas que tenían familiares hospitalizados o que estaban en operación. A la derecha había un pequeño solárium adornado con diferentes tipos de arbustos y flores bien distribuidas. Más adelante estaban las seis diferentes salas de operaciones de donde siempre salían médicos con las mascarillas de tela aún puestas, informándoles a las angustiadas familias que la operación había sido un éxito, o que lamentablemente no habían podido hacer nada. Una especie de recepción estaba al lado de la cuarta sala, en la cual se daban las llaves de las habitaciones, indicaban en donde estaban y descansaban un par de enfermeras que ya habían terminado su turno. Las paredes de esa sección eran de un color beige claro, a diferencia de las monótonas paredes del resto del hospital, blancas y algo sucias.
Yuu y Rin caminaron por la larga hilera de habitaciones, mayormente ocupadas por recién operados o niños hospitalizados. Algunas estaban parcialmente abiertas, mostrando a personas de todas las edades conectadas a infinidades de distintos aparatos, que en ese momento ninguno de los dos podía identificar muy bien. Se podían oír el llanto de niños que se negaban a sacarse un poco de sangre o quejándose de distintos dolores. Subieron las escaleras y respiraron hondo al llegar al segundo piso, que estaba lleno de mujeres embarazadas o con sus pequeñas criaturas que lloraban, puertas con arreglos florales, peluches y globos o muñecos inflables de colores rosa o azul con los típicos mensajes de “¡Felicidades! ¡Es una niña!” o “¡Felicidades! ¡Es un niño!”. Veinte habitaciones más adelante se encontraba el retén, con –por lo menos- cincuenta bebés, la mayoría prematuros, que acababan de separarse del cuerpo de su madre para ser tratados por enfermeras especializadas en el cuidado de ese tipo de bebés. Luego estaba el área de terapia intensiva, en donde su madre se encontraba junto a heridos graves, con cáncer o cualquier otra enfermedad mortal. Contaron tres habitaciones y el joven abrió la puerta lo más suave que pudo, para encontrarse con una mujer con cabellos largos color azabache, de apariencia frágil, que estaba conectada a un respirador artificial, una bolsa con suero y a típica máquina que medía los latidos del corazón. El ritmo de éste iba lento, muy calmado.
-Hola, mamá –Yuu cerró la puerta igual de suave-. Adivina a quién traje de visita.
Kushina abrió sus ojos color esmeralda lentamente mientras intentaba voltear. Sonrió ampliamente al ver que se trataba de su hija.
-¡Rin! –su voz se había vuelto un susurró, haciéndola mucho más delicada- ¡Eres tú! ¡Qué alegría verte!
-Lo mismo digo, mamá -se acercó a ella y la abrazó con cuidado-. Me alegro tanto de verte…
-¡Y yo! –le besó la frente- ¡Dos años sin verte! ¡Incluso me hiciste caso y te cortaste el pelo…qué linda te ves!
-Tenías razón. Ya me han dicho varias veces que me queda bien.
-¿Y cómo están tus amigos? –hizo un esfuerzo por recordar los nombres-. Estaban Marui…Nioh…Seiichi y…
-Renji, Sanada y Yagyuu. Todos andan bien, incluso ya forman parte del equipo de tennis, con dos más: Jackal y Akaya. Bunta-kun te manda saludos –agregó, sonriendo-.
-Dile que yo también se los mando –miró a su hijo mayor-. Y tú, Yuu. ¿Cómo te va en la universidad? ¿Y Lenalee? ¿Ya son novios?
-Me va muy bien, gracias. Lenalee está bien. Y no, no somos novios –respondió a las tres preguntas realmente calmado-. Por cierto, Rin y yo abriremos el dojo para dar clases.
-¡Magnífico! –rió suavemente y juntó sus manos- ¡Qué bien! Oh sí, Rin ¿Marui y tú son novios, no?
-Por su-supuesto que no –respondió, enrojeciendo. Su hermano soltó una corta carcajada y volteó a otro lado-. N-no somos novios, mamá.
-Oh, qué mal. Hacen una linda pareja.
-Mamá, por favor. Dejemos esos temas para después –dijo Rin, avergonzadísima y muy roja-. ¿Y a ti cómo te ha ido?
-Pues, estable –levantó los brazos, como diciendo “¿Y qué más quieres saber? He estado pegada a esta cama en el tiempo que tú te fuiste”-. Me aburro como no tienes idea.
-Eso se nota. A ver si traigo un buen libro y te lo leo.
-Y yo te traeré un par de películas para que las veas –Ofreció el chico, sentándose en el otro extremo de la cama-. De seguro que esta televisión es aburridísima.
-Muchas gracias a los dos. De verdad lo apreciaría muchísimo. Y sí, todos los programas son malísimos.
Los tres rieron (Bueno, Kanda sonrió levemente). Así estuvieron charlando durante un buen rato, riéndose con las ocurrencias que se le ocurrían a Rabi en plena clase, mientras Yuu lo reprochaba y realmente interesados en todos los líos y todos los partidos en los que estuvo Rin. Ésta le partía el alma tener que ver a su madre en tal estado, tan frágil como una muñeca de papel, que por la mas mínima acción podía romperse en mil pedazos. En varias ocasiones retuvo las lágrimas que querían salir a borbotones y maldijo aquel gen que hacía que sus ojos cambiaran de color con sus emociones. Por suerte sabía mentir, excusando su estado emocional con el sencillo “Lo lamento, ¡Es que estoy tan feliz de verte que me dan ganas de llorar!”, que Kushina parecía no creer demasiado. Disfrutó de todos los segundos que estaba pasando al lado de su madre, que no parecía estar tan alegre como lo era cuando estaba sana. Cada vez le costaba sonreír más, su voz se apagaba con frecuencia y el ritmo cardíaco disminuía en ciertos momentos. Pero a pesar de todo trataba de dar su mejor cara ante sus dos hijos que la habían visitado ese mismo día. Repentinamente empezó a sentir una fatiga que la estaba apartando cada vez más del mundo consciente. Los dos jóvenes no tardaron en darse cuenta.
-Estás cansada… ¿verdad? –el mayor preguntó, ligeramente preocupado-. Ya nos tenemos que ir, que pronto se acabará la hora de visita.
-N-no, estoy bien –aseguró-. Quédense un po-poco más, por favor.
-Mamá, mírate. Hasta estás tartamudeando –Rin empezó a sentir las lágrimas una vez más-. Tienes que descansar.
-¡No se-sean así! –infló los mofletes y se cruzó de brazos, con los ojos cristalizados. Si tuviera los ojos azules parecería una Rin mucho mayor- ¡Les est-oy diciendo que estoy bi-bien! ¡Y estoy bien! ¡Así que se quedan acá!
-Por Kami, Rin es igualita a ti, mamá –le besó la frente y suspiró-. Terca como una mula.
-Gracias, Yuu –enarcó una ceja, y también suspiró-. Bueno, supongo que tienen razón, la enfermera puede llegar en cualquier momento.
-Mejor –la oji azul la abrazó con mucha delicadeza-. Nos vemos pronto, mamá.
-Sí. Nos vemos. Oh sí, felicidades por tu puesto de titular, Rin.
-Gracias, mamá.
-Adiós Yuu, adiós Rin –se despidió con un movimiento de manos y sonrió al ver cómo se cerraba la puerta-. Ya están tan grandes…
La hermana de Yuu había puesto las manos en su rostro, sollozando en el dorso de éste. Era horrible tener que ver a su madre en mal estado, y peor era saber que no tenía ninguna cura. Encima actuaba como si todo estuviera bien y trataba de que ignoraran el hecho de que ella tenía cáncer.
-Tranquila, Rin –el joven se puso a su altura y le secó las lágrimas-. Estoy igual que tú, igual de triste.
-Entonces –lo miró fijamente-, ¿por qué no estás llorando como yo?
-Porque no soy tan sentimental como tú –respondió, media sonrisa dibujada en su rostro-. Y no me dejaste terminar. Estoy igual de triste que tú, pero a pesar de todo tenemos que ser fuertes y no imaginarnos un futuro que quizá no ocurra, así que cambia esa cara.
-L-Lo intentaré.


Nota del autor:

Le pido permiso a las dueñas de los personajes Yuumura Harumi, Bazzeletti Aileen, Shimura Susumu y Tezuka Kaori para utilizarlas en mi fic. Si me lo conceden, trataré de integrarlas lo más posible, y tal vez pueda emparejarlas con sus princes a lo largo de su historia.
Eso es todo.
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the memories, even though they weren't so great.







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x.

Última edición por Yuu Kanda; 29-ago-2009 a las 11:21.
Yuu Kanda no ha iniciado sesión   Responder Citando
hombre Antiguo 29-ago-2009
 
Avatar de Sakata Gintoki
Quiero helado...ahora ¬¬
o.oU perdon por el retrasooo desuuuuu (PD: ahora recorde quien es Nioh XD)

-¿Nerviosa, puri~? –Nioh apareció, sonriendo burlonamente-
-Urusai, Nioh-bakka –bufó ésta-. No puedo evitarlo, después de todo.
-Tranquilízate, niña tonta, que mínimo ganarás un puesto entre las titulares, puri~.
-Eso espero. Pero por lo menos sé a quién mataré si pierdo.
-¡Eh, no seas mala! –exclamó el peliblanco- ¡Que yo sólo te estoy dando ánimos, puri~!
o_oU no habia notado que dijera tantas veces puri~

“¡Juego y partido para Kiryu, seis juegos a cero!”
-w- tu si que sabes moverte en la cancha Kohai! nOn *recogiendo dinero que habia apostado a su favor*

Al otro lado de las canchas se escucharon un coro de risas femeninas, que fueron cortadas abruptamente y seguidas de gritos autoritarios. Los titulares del equipo masculino se miraron unos a otros, curiosos por saber de quién era todo ese escándalo.
-Seguramente son las chicas –dijo Yukimura, riendo-.
-Y como puedo escuchar, Rin debe estar pasándosela de lo lindo –Jackal rió-. Seguro que ella fue la que gritó.
-Pobres chicas –se lamentó Marui-. Rin las hará polvo.
xDDDU Pobres chicas

Los tres rieron (Bueno, Kanda sonrió levemente)
O_O OMG!!!! *se limpia los ojos para ver si leyo bien* o-oU el fin se acerca...

xDD nee como te dije antes, cada dia mejoras mas escribiendo Rin-chan n_n XDD ojala lo continues pronto... y por ojala, quiero decir, continualo pronto o veras ¬.¬ (?) quebiensesientehacerlasamenasa salmenosunavezn_n

Como sea XDD conti pronto desu!

Sayo!
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Gracias por la firma clon!! nwn se le quiere desu!!

Analfabeta? Buscas aprender a leer un texto en otro idioma?
o simplemente insultar al vecino(a) pero de manera que no te entienda? (???)

Apoya la creacion del FORO DE LOS IDIOMAS!


Click Here :3

Crees que tu trabajo es estupido? Pues mira lee esto, agradeceras trabajar donde trabajas XD Trabajando en Akatsuki!!!
He aqui mi primer proyecto totalmente orignal (y posiblemente el unico que haga)

Kokujin no Souru [Todas las emociones]
Sakata Gintoki no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 29-ago-2009
 
Avatar de Nu-nu-nu
"Be water my friend"
Waaaa!!! Rin es poderosa!!! Haznos morder el polvo a todas ÓoÓ!!!
Tienes todo mi permiso para usar al Borrego. Con la única condición de que sigas como vaz que disfruto mucho leyendo tu fic que si tiene argumento (yo siempre me saco las cosas de la manga XP).
Ufff, que bueno que seas tan constante y tardas en actualizar que ya me hab{ia quedado sin uñas de las ansias por esperar XP
__________________

Última edición por Nu-nu-nu; 29-ago-2009 a las 20:30.
Nu-nu-nu no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 31-ago-2009
 
Avatar de S A K I ~ ♥
...
TwT Riiiin-chaaaan owo ya lei lo q me faltaba =w= la verdad q me gusta mucho tu fic n_n
òwo continualo nee? sayo
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S A K I ~ ♥ no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 31-ago-2009
 
Avatar de Naomi Y. Ootori
¿enferma otra vez? XQ?!!!!!
Hubiera comentado ayer pero me quedé medio ciega por leerme todos los capitulos de golpe, mas áun teniendo en cuenta que hace mas de un mes perdi mis lentes y ando forzando la vista, pero eso es pasarme a otros temas que no vienen al caso (-_- omitamos todo lo que va antes de este parentesis)

Me encanta como escribes Rin, y la cantidad de hojas por capítulo *-*, que inspiración, admirable, muy admirable. Tu estilo de narrar las cosas es genial, y la historia va de lo mejor, en resumen AMO TU FIC. Felicidades por convertirte en la buchou de Rikkai, LOL.

Ojala pronto escribas la continacion, tendré paciencia (aunqeu nose cuanta paciencia peuda llegar a tener ._.). nOn Ya quiero leer mas tennis en acción y mas momentos Marui/Rin RIn/Marui *O*
__________________
Firma tal vez en progreso
Cambiando mi nick solo porque amanecí con ganas de hacer eso =D
Naomi Y. Ootori no ha iniciado sesión   Responder Citando
mujer Antiguo 03-sep-2009
 
Avatar de Lunatiika
Yaayyyyy
Aquí llegue yo a leer me tome mi tiempo asdfasdf aprovechando que mis clases se pospucieron el día de hoy muajajajaja

Me encanto el capitulo, espero con muchas ansias el siguiente y tu como capitana me da miedito ;x; *salta por la ventana y huye a toda velocidad*

Los dos capitanes rieron, demostrando su macabro gusto de hacer sufrir a su respectivo equipo de todas las formas humanamente (y quizás no tan [i]humanamente [/l]) posibles. El resto se estremeció, imaginando todos los horribles castigos que se le podían ocurrir a lo largo del año.



Eso me mato xDDDD *rueda por el piso*
__________________
Lunatiika no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 06-sep-2009
 
Avatar de Bunny
Bunny as Rin Kagamine <3 ¿Qeh tal ;3?
I'm sorry D:
No internet, no dz ._.
Mañana me la cnectaran <33!!
Te qedo genial neeeeh ~ :B
espero la conti de verdad >:B
Y qero mas romance entre Yuu y Rina-chaaan ~ <33
__________________


ғυcĸ yoυ, daмned aмeeerrrιcan! ><

Bunny no ha iniciado sesión   Responder Citando
Antiguo 07-sep-2009
 
Avatar de Yuu Kanda
alethéia
CAPÍTULO 6: ¡AL FIN! ¡”E.X.O.R.C.I.S.T.S” VUELVE AL ESCENARIO!
[Una aclaración antes de continuar: Rin no es más alta que Allen (1.69). En realidad, Rin es un centímetro más pequeña que Marui (1.64). Olvídense que en la intro Rabi dijo que ella estaba más alta que el moyashi, por favor. Mi error por enterarme tarde.]
Al mediodía el timbre sonó en la casa de los Kiryu repetidas veces. Un Yuu bastante irritado por el constante “ding-ding-ding” que resonaba en sus oídos abrió la puerta con cara de pocos amigos, para encontrarse con su mejor amigo Rabi, acompañado de Lenalee y Allen. El pelirrojo traía sus baquetas y la chica tenía el bolso que cargaba su guitarra en el hombro. El inglés sólo traía una carpeta en manos.
-¿Qué demonios significa esto, usagi-baka? –preguntó el de ojos azules, aún más irritado- ¿Qué haces en mi casa?
-Ah, tranquilo, Yuu-kun –respondió de lo más normal el baterista, entrando a la casa-. Decidí que deberíamos empezar a ensayar hoy, no puedo aguantar hasta el lunes.
-Primero, cambias repentinamente el día en el que nos reuniremos –Kanda refunfuñó-, y encima entras a mi casa como si nada. Ni modo, eso me pasa por juntarme contigo –suspiró mientras abría más la puerta-. Pasen, Lenalee, moyashi.
-¡Que mi nombre es Allen! –le exclamó el peliblanco, entrando a la casa-. Qué molestos son todos.
-¿Y neko-chan? –Rabi se asomó por la cocina para buscar a la chica- ¿Está aquí?
-Pues…ahora que lo pienso, no la he visto bajar –Kanda se puso a pensar dónde diantres se había metido su hermana-. Debe estar dormida.
-Pero si son las once de la mañana –Lenalee levantó una ceja, extrañada-. Que yo sepa, Rin-chan no duerme tanto.
-Tienes razón.
Una puerta se abrió en el segundo piso y la Kiryu menor se apoyó en el barandal, con la típica cara de cabreo cuando a uno lo despiertan, multiplicada por mil. Traía consigo una almohada que la llevaba arrastrando.
-¿Por qué demonios estás haciendo tanto ruido, Kanda idiota? –preguntó, con un tono que los asustó- ¡Estoy durmiendo!
-Por si no te diste cuenta, ogro durmiente –el pelinegro se cruzó de brazos-, son las once de la mañana. Y los chicos han venido para empezar a ensayar.
Los recién llegados la saludaron con la mano. Ella pareció procesar la situación durante unos momentos, intentando aclarar su mente. Suspiró y le tiró su almohada a Yuu, que lamentablemente no tuvo tiempo para esquivarla, diciendo lentamente “Al diablo con eso. Me han despertado.”. Luego se oyó un portazo violento. El pelirrojo no pudo aguantar más la risa y sus carcajadas resonaron por toda la sala. La china y el inglés también rieron.
-¡Ah! ¡Buena la de la almohada! –se sujetó el estómago de la risa- ¡Neko-chan sigue siendo la misma!
-Pobre Yuu-kun –la peli verde se acercó al japonés, aún riendo- ¿Te has hecho mucho daño?
-No demasiado –palpó su cara, que estaba algo roja-. Esa niñata tiene el doble de fuerza cuando la despiertan.
-¡¡CÁLLENSE!! –la voz de Rin se oyó desde lejos- ¡¡QUE LOS PUEDO OIR DESDE AQUÍ!! ¡¡BAJEN LA VOZ, POR EL AMOR A KAMI!!
Lamentablemente, la pobre chica no podría dormir más con semejantes carcajadas provenientes de la sala. Unos minutos después, ésta estaba despierta y arreglada con el resto del grupo. Aún seguía con su cara de ogro recién levantado.
-No saben cuánto los odio –siseó-. Estaba durmiendo tan bien y ustedes llegan como si nada un domingo y me despiertan con sus risas.
-Continuando con lo que decía –Allen sacó un par de papeles de su carpeta, haciendo caso omiso de lo que decía la menor de la banda-, he investigado un poco y los lugares donde aceptan que toquen rock en vivo son pocos. Aunque parece que no son tan estrictos en las entrevistas.
-Eso es bueno –observó Rabi-. ¿Pero tendremos que pagar o algo así, no?
-Según he oído no. En realidad son ellos los que nos pagan a nosotros por tocar.
-Y eso es aún mejor, así tendremos algo de dinero para cada uno.
-Usagi-baka, deja de decir comentarios tan obvios –Yuu le propinó un leve zape a su amigo-, por favor.
-¿Cuántos son? –Lenalee se acercó un poco más a la mesa-
-Hasta ahora he encontrado cuatro lugares, que siempre tienen una banda tocando. Habrá que ir con mucha antelación para lograr una entrevista.
Estuvieron haciendo planes e investigando un poco más sobre los cuatro cafés que posiblemente los aceptaría como banda, que entretendría al público hasta que el contrato se le venciera. Todos tenían numerosos pros y contras que no ayudaban en nada a la hora de elegir. Llegaron a la conclusión de que el mejor de todos era uno llamado “Mika Café”, que casualmente era el más estimado de todos. Transcurridas dos horas, Rabi propuso hacer un pequeño ensayo de la canción que tocarían para la entrevista.
-De acuerdo, pero ¿quién cantará? –preguntó Rin-
El resto la miró, silenciosos. Querían que ella cantara.
-¡Yo no cantaré! –atajó ella- ¡Que lo haga el moyashi!
-Primero, yo soy más alto que tú, así que no me digas así –Allen le sacó la lengua-. Segundo, yo soy el representante, no puedo cantar. ¿Y si Rabi canta?
-No. Tocaré la batería, más nada. Que Yuu lo haga.
-Se atreven a ponerme a cantar y se quedan sin su bajista –amenazó éste- .
-¡Vamos, Yuu-chan! ¡Tarde o temprano cantarás! –el oji verde sacudió ligeramente al pelinegro- ¡No tienes por qué ponerte así!
-Cantaré si el moyashi canta.
-¡Ya les dije que yo no cantaré! –Walker repitió, exasperado- ¡Así que alguno de ustedes tiene que…!
-¡¡A CALLAR TODOS!! –Lenalee los interrumpió, golpeando la mesa con ambos puños- ¡¡Parecen niños de ocho años discutiendo por un simple dulce!! ¡¡Compórtense de manera civilizada!!
-G-Gomen ne, Lenalee –se disculparon Rabi, Allen y Rin a coro-. No fue nuestra intención.
Kanda chasqueó suavemente la lengua. La china le jaló su coleta, molesta.
-¿Y qué tal si nos mandan a cantar a todos? –prosiguió la joven-. Es decir, como obviamente diremos que nos cambiamos de lugar…seguramente el dueño querrá ver qué tal estamos todos, ¿no es así?
-Hombre –el Bookman parpadeó sorprendido-, qué buena idea la de Lenalee-chan. No se me había pasado por la cabeza. ¡Entonces, a ensayar todos!
Después de todo, el ánimo del chico era contagioso. Lo siguieron hasta el cuarto el donde siempre ensayaban. Éste tenía paredes con una especie de gomaespuma ahuecada en ciertos lugares para que tuviera mejor acústica. Había una batería de color rojo brillante con el nombre de la banda escrito en letras góticas mayúsculas y una cruz en la parte inferior de ésta. A la derecha reposaba una guitarra Firebird roja y a la izquierda un bajo Gibson azul marino. Un teclado estaba detrás de la guitarra. Y en el centro estaba un micrófono adornado con puntos y formas de diferentes colores.
A cada uno le tocó el turno de dejar su instrumento y cantar [N/A: Pronto pondré qué canciones cantarán. Ahora me da lata hacerlo xDU Culpa de mi sempai por pegarme su flojera.], comenzando por Allen, seguido de Rabi y Lenalee. La última fue Rin, ya que el bajista se rehusaba a cantar, quisieran todos o no. Algo molestos por la actitud de aquel joven, terminaron el corto ensayo.
-¡Eres un aguafiestas, bakanda! –el representante de la banda cruzó los brazos- ¡Debiste haber cantado!
-Lo mío es el bajo –se justificó el kendoka, saliendo de la habitación junto a su hermana-, no el canto.
-Vamos, Yuu, sabes que cantas –la chica le jaló uno de los mechones color negro a éste-, y bien. Sólo tienes miedo a hacerlo.
-Al igual que tú.
-¿¡Qué has dicho!? ¡¡Yo no tengo miedo a cantar!! Es sólo que no me gusta.
-Excusas, excusas.
-Serás...
-Ya, dejen de discutir –Lenalee se puso en medio de ambos antes de que se matasen entre sí-. Que no quiero ver violencia ente ustedes dos.
-Oh sí, Rin, felicidades por haber ganado el puesto de capitana del club de tennis en Rikkaidai –Allen se puso al lado de ella, sintiéndose un poco más alto ya que le llevaba seis centímetros de diferencia-. Debe ser divertido poder mandarle al resto.
-¿Eh? Gracias, moyashi.
El peliblanco la fulminó con la mirada. Al parecer no le importaba el hecho de que fuese más baja y estuviera diciéndole enano a él. Después de todo, era bastante arrogante.
El grupo charló una hora más, planificando diferentes cosas. Rin se levantó de su asiento, indicando que iría un rato a las canchas de tennis. Se despidió de todos y subió a cambiarse.
-¡Nos vemos otro día! –dijo al terminar, con su bolso y su patineta-.

El día estaba realmente caluroso, pero andar en su vieja patineta la mantenía ligeramente fresca. El vecindario permanecía callado a su espalda, con un par de niños jugando en el patio delantero. Oyó que una persona corría detrás de ella.
-¡Rin-chan! –Marui la alcanzó y le sonrió- ¡Ohayou!
Vestía una camisa sin mangas anaranjada y unos shorts color marrón claro. Tenía una bolsa de una tienda deportiva en una mano.
-Ah, ohayou, Bunta –se detuvo y dibujó una pequeña sonrisa en su rostro-. Lindo día, ¿no?
-Sí, lo es. Ne, ¿irás a las canchas de tennis?
-Ajá. ¿Quieres ir conmigo? Así te presento a Kiyosumi.
-¡Claro que sí! Déjame llevarle un par de cosas a mi mamá, me cambio y voy contigo.
-Hai, aquí te espero.
-¿Con este calor? Anda, al menos espera en mi casa. Te asarás si te quedas acá.
-No hace falta, estoy bien.
-Qué terca eres. Ven, acompáñame.
Al fin y al cabo, la de los ojos celestes lo acompañó para no seguir oyendo las razones por las que no debería esperar en el sol. Caminaron, hablando a ratos. Y como era de costumbre, el tensai ya había deslizado uno de sus brazos en la cintura de la chica casi sin darse cuenta. Ésta se sonrojó un poco al sentir cómo la jalaba hacia él.
Diez minutos después ya habían llegado a la casa de Bunta. El chico tocó la puerta, y una mujer ya bastante mayor les abrió. Ésta sonrió al ver a Rin.
-Oh, pero qué jovencita más linda –dijo, abriendo más la puerta-. ¿Es tu novia, Marui?
-No, no lo es –rió avergonzado, rascándose la parte posterior de la cabeza-. Es mi amiga, abuela. Voy a ir a jugar tennis con ella.
-Todos dicen lo mismo al pRincipio –la mujer hizo un gesto para que pasaran-. No se queden ahí, pasen.
-Esto…yo estoy bien acá afuera –la pelinegra se mantuvo en el porche-. Y no quiero molestarlos.
-¡Oh vamos! ¡No nos molestarás! –Marui la jaló, aún con su mano en la cintura de ésta-. Anda, siéntate que yo bajo enseguida
-Ha…Hai –algo incómoda por el hecho de estar esperando dentro de la casa del tensai, se sentó en el sillón-.
Dos niños pequeños bajaron por la escalera, corriendo a toda velocidad. Giraron en torno al sillón y se quedaron viendo a la muchacha. Ella parpadeó algo sorprendida y les sonrió. Los dos hermanos pequeños se miraron entre sí y volvieron a verla.
-¿Tú eres la novia de Marui-niisan, ne? –preguntó el más bajito de los dos-
-No, no lo soy –respondió, de lo más tranquila.
-Entonces al menos te gusta ¿no es así? –el otro sonrió burlonamente al ver cómo las mejillas de Rin se tornaban de un color rosado- ¡Ja! ¡Lo sabía! ¡Ambos se gustan~!
-¡¡Uh!! ¡¡Marui-niisan consiguió novia~!! –exclamó el primero, riendo como sólo saber hacerlo los niños cuando se burlan de alguien mayor- ¡¡Te gusta nuestro niisan!!
-Esto, chicos, ya les dije que no me gusta –trató de calmarlos, con una gota de sudor recorriéndole la nuca-. Sólo lo quiero como un amigo, en serio.
-¡Sí claro! ¡Si estás más roja que un tomate bañado en kétchup! ¡No seas mentirosa!
-No les miento. Sólo que me incomoda cuando dos niños pequeños me están haciendo ese tipo de preguntas.
-¡Qué mal mientes! No nos puedes…
-¡¡A callar los dos!! –Marui les pegó un buen zape a cada uno, ya cambiado con raqueta en mano- ¡¡Dejen de fastidiar a Rin-chan, par de mocosos!!
-Ah, Bunta-kun –dijo la pelinegra, tratando de no soltar un suspiro de alivio-. Te cambiaste rápido.
-Bueno, vámonos ya –volvió a tomarla por la cintura y se dirigió a la puerta-. Adiós abuela, engendros demoníacos. Cuídense.
-¡¡Uh!! ¡¡Marui y Rin, sentados en un árbol~!! –empezó a canturrear el más pequeño- ¡¡B-E-S-A-N-D-O-S-E!! ¡¡Qué linda la parejit--!!
Pero no pudo terminar sus bromas ya que el tensai cerró la puerta con fuerza.
-Lamento que mis hermanos te hayan molestado, a veces son insoportables.
-Tranquilo, Bunta-kun. Extrañamente tengo paciencia con los niños pequeños.
El chico la miró, perplejo. Rin era conocida por no tener ni la más mínima paciencia con nadie, ni siquiera con él mismo. Rió al ver cómo le sacaba la lengua, fastidiada. A pesar de que sabía que eso era posible, no podía construir una imagen mental concreta de una muchacha con problemas de manejo de ira enseñándoles Karate, Kendo o cualquier otra cosa a un grupo de niños revoltosos, sonriéndoles dulcemente e indicándoles que se calmaran. Su risa disimulada se convirtió en una carcajada sonora, que fue interrumpida por la pelinegra, que le golpeó la cabeza notablemente molesta. El oji morado pidió disculpas y se aguantó la risa el resto del camino para evitar otro golpe que seguramente terminaría haciendo un chichón en la cabeza de éste.
Cinco minutos después llegaron a las canchas de tennis que estaban relativamente vacías en comparación con el día en el que la Kiryu tuvo el partido con Lucky Sengoku. Algunos jugaban tranquilamente, mientras otros simplemente observaban. Los dos jóvenes de Rikkai se instalaron en la otra cancha, dejando sus termos de agua y sus bolsos en los bancos. Empezaron a calentar corriendo un par de vueltas, cuando un chico peli anaranjado se les acercó.
-¡Rin-chan~! –Sonrió ampliamente al ver a su amiga- ¡Que lucky que hayas vuelto!
-Ah, Kiyosumi. Lo mismo digo –ella se detuvo y se acercó, con el tensai detrás-.
-¿Y él? –preguntó, algo incómodo por el hecho de que el recién llegado le llevara por lo menos seis centímetros- ¿Es el tal no-se-qué Sengoku?
-Sí, sí lo es –Rin miró al Lucky-. Bunta, él es Sengoku Kiyosumi, alias Lucky Sengoku. Kiyosumi, él es Marui Bunta, el tensai del equipo de Rikkaidai.
-¡Mucho gusto! –dijeron los dos al mismo tiempo, sonriendo-.
-Con que tengo al frente un verdadero tensai –los ojos verdes adoptaron un brillo desafiante-. Qué interesante ~. Lástima que ya me esté yendo. ¡So unlucky…!
-Oh, qué mal –se lamentó Marui-. Bueno, jugaremos en otra ocasión. Quiero ver por qué te llaman así.
-Hai, nos vemos –empezó a caminar, y levantó un brazo a modo de despedida-, Rin-chan, Marui.
<<Tch…¡Estúpido presumido!>> Pensaron los dos pelirrojos, ligeramente irritados.
-Eh ~. Percibo odio en esa mirada, Bunta –rió la oji azul- ¿No te agradó?
-No demasiado –admitió, con otra sonrisa-. Pero no importa, sigamos calentando.
-Ya quisiera verlos a ambos en un partido. Me divertiría un montón.
-Cállate, tonta.
Y las carcajadas de la chica sonaron mientras corrían por la cancha.

Después de haber jugado un partido de mini tennis, el cual consistía sencillamente en jugar en el área de servicio, lanzando voleas en las esquinas para lograr anotar el punto, haciendo que el otro jugador se cansara de tanto correr, dos chicos se acercaron con cara de querer jugar un partido. El mayor de los dos no parecía tener más de catorce años, a pesar de su altura, tenía pelo corto negro y unos ojos púrpura que tenían un brillo desafiante. Llevaba una camisa sin mangas que dejaban ver sus brazos llenos de músculos. Y el pequeño era un peli verde con ojos gatunos de un matiz ambaRino, con un aire de arrogancia y aburrimiento que se podía notar a leguas. Llevaba una gorra bastante gastada, ocultando la mayor parte de su rostro. El tensai explotó su burbuja de chicle, no muy interesado en el par recién llegado. Rin suspiró resignada y los miró a ambos.
-¿Se les ofrece algo? –preguntó, fingiendo desinterés bastante bien.
-Eh bueno –el pelinegro sonrió algo avergonzado-…nosotros estábamos viendo cómo jugaban y nos preguntábamos si…
-Corrección –el de los ojos gatunos lo interrumpió-. Él se preguntaba. A mí no me interesa jugar contra ustedes dos.
-Oh. ¿Quieren jugar un partido de dobles? –la Kiryu se cruzó de brazos, irritada por la actitud del mocoso arrogante- Con gusto aceptamos.
-Pero…Rin-chan –le susurró Marui-… ¡Nosotros nunca hemos jugado dobles!
-Urusai, Bunta –disimuladamente, le pateó una pierna a su amigo-. Que le quiero dar una lección al niñato ese por haberme subestimado.
Los dos pelinegros ya estaban en la red, esperando a los del Rikkai, que se acercaron con sus raquetas en mano. Por cortesía se saludaron, aunque la joven lo que quería era atestarle su buen raquetazo al peli verde por tener semejante ego a pesar de que le llegara por un poco más arriba de la cadera, además de presentarse. El mayor se llamaba “Momoshiro Takeshi” y el otro “Ryoma Echizen”, ambos estudiaban en una escuela de Tokio llamada “Seishun Gakuen”, e increíblemente eran titulares en el equipo masculino de tennis, algo que sorprendió al pelirrojo y su amiga, ya que Ryoma era de primer año. Pero no dijeron o hicieron nada para mantener el aura de superioridad que les otorgaba ser una de las más prestigiosas escuelas en todo Japón.
Los de Seigaku tuvieron el privilegio del servicio, una estrategia hecha por el adicto a los dulces para otorgarles confianza y luego dejarlos avergonzados viendo cómo le habían roto el servicio. El pequeño golpeó la pelota, y ésta giró en un punto fijo de la cancha antes de tomar como trayectoria un costado de la cara de la oji azul. Ésta giró el cuerpo rápidamente para poder devolver el servicio, identificando esa técnica al instante.
<<¡El saque rotatorio!>> Pensó, tratando de controlar su rostro para no mostrarse demasiado sorprendida <<¿¡Cómo rayos un criajo puede hacer eso!?>>
La pelota cayó en el centro de la cancha. Momoshiro y Ryoma se aproximaron a ella, sin darse cuenta de que se iban a pegar un buen golpe a menos de que uno de los dos parara. Lamentablemente, eso fue justamente lo que ocurrió, dejándolos en el piso, sobándose sus cabezas como idiotas. La kendoka pudo aguantar la risa, pero Marui explotó en carcajadas viéndolos. Los chicos se miraron mutuamente.
-¡¡Echizen!! –gritó el de segundo año, aparentemente molesto- ¡¡Fíjate por dónde vas, cabrón!! ¡¡Mira el golpe que me he hecho por tu culpa!!
-¿¡Por mi culpa!? –los ojos del niño habían adquirido un deje de ira, pero su rostro mantenía la calma ególatra que resultaba molesta- ¡¡Fuiste tú el que viniste como un animal y te chocaste conmigo!! ¡¡Ten cuidado la próxima vez!!
Cuando el sempai de Echizen le iba a responder de una manera bastante agresiva, el tensai –que aún reía-, los interrumpió antes de que se mataran entre sí y no pudieran terminar el partido, que seguramente iba a ser muy lento si seguían comportándose así.
-Eh, chicos –dijo, subiendo a la red-. Apenas comenzamos el partido y ya están peleándose ¿Qué tal si se calman un poco y seguimos jugando?
La única respuesta que recibió fue una mirada envenenada por parte de los chicos de Seigaku. Luego se levantaron y se pusieron en sus posiciones. Definitivamente, no servían como dobles. No quería imaginarlos en un partido oficial, en donde sus oponentes ganarían por default ya que alguno de los dos chicos había recibido un buen puñetazo de su compañero ya que no había devuelto el servicio como él planeaba.
Cinco minutos más tarde, Rin y Bunta iban ganando por dos games a cero, y parecía que la cosa iba a seguir igual, porque los otros no dejaban de discutir por pequeñeces. ¡Que por la culpa de Echizen se había golpeado en la rodilla! ¡Que Momoshiro-sempai tuvo que dejarle el camino libre! ¡Y que por la culpa del ochibi andaban perdiendo! Si seguían gritando con tal magnitud se quedarían roncos por dos días, mínimo. Y lo peor de todo es que su rabia iba en aumento cada vez que perdían un punto, con el riesgo de que en cualquier momento empezaran a pelear.
Sin una gota de paciencia más decidieron jugar en serio y acabar el partido para no tener que ver una escena de violencia innecesaria. Por suerte éste duró otros cinco minutos, que pasaron rápido gracias a las técnicas especiales de la Kiryu y un par de voleas bien hechas por Marui. Cada vez que surgía un grito por parte de Ryoma o Momoshiro los otros jóvenes intentaban aguantar las risotadas que querían sacar, porque de verdad era todo un espectáculo ver a ese par peleando por cualquier babosada.
-Eh, gra…gracias por el partido –el pelirrojo se aguantaba el estómago de tanto reírse-. Ustedes son muy graciosos ~.
-Igualmente –un Takeshi bastante irritado estrechó la mano con la oji azul-. Si no hubiera jugado con Echizen hubiera sido más productivo.
-Sí claro –masculló el otro-. Lo dice el que se cayó intentando devolver un slice.
-¡¡Urusai!! ¡¡Respeta a tu sempai!!
-Como si tú te merecieras respeto…
-Aún les falta mucho –dijo Rin, notablemente aburrida.
-Esa es mi frase –atajó el pequeño, fulminándola con sus ojos ambarinos
-¿Ah, sí? –arqueó una ceja, altanera- Entonces dame los papeles de copyright en donde dice que esa frase es tuya, y ya veremos qué sucede.
No dijeron nada más. Sólo se quedaron viéndose el uno al otro con una rabia inmensa, aún más fuerte que cuando Akaya y ella se habían peleado. Se habían odiado desde el primer momento en que sus peculiares ojos se habían cruzado por casualidad, hacía no más de diez minutos. Y, encima, la chica vino y dijo la frase que medio mundo sabía muy bien a quién le pertenecía; Le pertenecía a nadie más que a Ryoma Echizen, y nadie, absolutamente nadie, se había osado a decirla en su cara, como si fuera la gran cosa –exceptuando obviamente a su padre, que era el que le enseñó esa magnífica frase capaz de cabrear a cualquiera-, y encima le ordenó que le trajera unos papeles que en ese momento no sabía exactamente qué eran. Pero en vez de descargar su ira con la chica decidió permanecer tranquilo, como siempre lo hacía, y parecer como si eso le importara un comino. Cosa que realmente le molestaba, y mucho.
Los otros dos observaban las chispas que despedían ambos ojos, sin saber exactamente qué hacer. Un aura bastante oscura rodeaba a ese par de enanos [N/A: LOL] y seguramente ocurriría algo si no los separaban, así que eso hicieron. Parecieron salir de un trance, y a regañadientes se estrecharon la mano, para luego irse cada uno por su lado, aún notoriamente molestos.
Marui siguió a la cabreada chica en silencio, otra vez aguantando las carcajadas. Trataba de no decir palabra, porque podía ser golpeado al propio estilo Kiryu sin compasión alguna. A Rin no se le podía molestar cuando estaba cabreada…bueno, no demasiado. Y menos si se había peleado con él, con Nioh o con algún otro chico que fuera tan ególatra como ella. No pudo resistir más la tentación y, acercándola a él, empezó con su tortura.
-Eh~ Percibo odio en esa mirada tuya, Rin-chan –susurró, riendo de a poco- ¿No te cayó bien ese Echizen?
-No estoy de humor para tus bromas –atajó, mirándolo con sus ojos de un color escarlata brillante-. Ese enano es un presumido.
-Igual que tú, ¿no?
-Gracias por tu apoyo –ironizó-. Es bueno saber que pienses igual que yo.
-De nada, Miss Sarcasm. Anda, no dejes que un crío como ese te arruine el día.
-Un momento –se detuvo y lo miró, con una mezcla de confusión e ira en su rostro- ¿Cómo me acabas de llamar?
-Miss Sarcasm –respondió, tragando saliva- ¿Hay algún problema con ese apodo?
-¿Por qué diablos me llamas así? –arrastraba las palabras, en un intento de no gritarle furiosa. Era notable que no le gustara ese sobrenombre.
-Bueno…como eres tan sarcástica y todo eso…¡de-demo! –agregó rápidamente para salvarse del pellejo- ¡No fue sólo mi idea! A Nioh se le ocurrió uno similar, y yo sólo sugerí mejorarlo.
-Hm…ya veo –suspiró-. Bueno, a ti te perdono…porque…¡ah! Eso no importa. Pero a Nioh lo mato. Como si él fuera la gran cosa para andarle poniendo sobrenombres estúpidos a la gente.
-Pero a mí me gusta. Te queda bien. ¿Por qué no te gusta?
-Porque…mhh…no lo sé con exactitud. Sólo no me gusta.
-Pues te irás acostumbrando a él, a Akaya y a Yukimura les gusta ese apodo.
-Maldición –susurró ella-…ya se va a empezar a popularizar el apodo, y en menos de lo que canta un gallo media escuela me estará llamando así.
-Eh, qué pesimista.
Se miraron, y Marui sonrió infantilmente como casi siempre lo hacía. Rin sólo bufó, poniendo los ojos en blanco con media sonrisa en su rostro. Charlaron un rato más antes de llegar a la casa de los Kiryu, en donde el tensai se despidió revolviendo el cabello de la chica y diciendo un simple “¡Hasta mañana!”. Ella entró, algo molesta porque no le gustaba que hiciera eso. Se sorprendió al ver que aún estaban los integrantes de la banda en la sala. Rabi saltó el sillón y se escondió tras él para evitar una almohada lanzada por Yuu, que casi golpea a la pelinegra. El baterista rodeó el sillón, riendo como uno de esos niños pequeños a los que les encanta que los persigan, con el japonés siguiéndole notablemente molesto. Lenalee miraba desde un lugar seguro con Allen a un lado, riendo. El oji verde se detuvo al ver a Rin, por lo que Kanda mayor aprovechó para lanzársele encima.
-¡Eh! ¡¡Yuu-chan!! ¡¡Quítate!! –exclamó el pobre Bookman Jr.- ¡¡Tú pesas!!
-¡Me quitaré apenas te disculpes! –replicó el otro, rugiendo- ¡Y no me llames “Yuu-chan”!
-¡No lo…! –calló un momento al ver los amenazantes ojos azules de su atacante y rectificó-…ah, lo lamento Yuu-chan…¡Digo! Yuu-kun. No lo volveré a hacer.
-Así está mejor.
-Hola, chicos. Veo que siguen siendo los más civilizados de todo el planeta en cuanto al manejo de problemas –ironizó la pelinegra-. Eso me enorgullece.
-¡Jo~! ¡Tan sarcástica como siempre! –el chico-usagi rió ante la actitud de la chica-. No te tardaste mucho. Sólo pasó una hora.
-Es que los idiotas que jugaron contra Bunta-kun y yo se la pasaron peleando y al final le ganamos seis a cero. Qué unlucky que no hubieran buenos jugadores hoy en la cancha…
-¿Unlucky? –Lenalee rió algo extrañada- ¿De dónde sacaste tú esa palabra?
-Ah, gomen ne –se disculpó, algo avergonzada-. Se me pegó de un amigo que conocí en las canchas [N/A: En serio, es pegadizo u///uUu].
-Qué graciosa eres, Rin-chan.
-Sí, gracias. ¿Y entonces? ¿Lograron que Yuu accediera a cantar mientras me fui?
Todos, excepto el recién nombrado, negaron con la cabeza. Después de todo aquel chico era todo un testarudo, y una de las tantas cosas que odiaba con todo su ser era cantar, a pesar de que todos sabían que él cantaba realmente bien. Resignada, su hermana menor recurrió a su último recurso: la jovencita china. Ella era la única salida desesperada cuando Yuu no accedía a algo. Rin la miró y la peli verde suspiró.
-¿Tengo que, no? –preguntó, a lo que Rabi y la menor asintieron-. Ah, ni modo.
Se acercó al pelinegro, que estaba sentado en el sillón, aún molesto. No habló hasta que sus ojos la miraran. Luego sonrió amablemente.
-Ne, Yuu-kun –comenzó, paciente-. Entiendo que no quieras cantar, sé que es difícil para ti, ya que no te gusta demasiado, ¿verdad?
Éste asintió, ladeando la mirada. No le gustaba hacer contacto visual con las personas por mucho tiempo, y menos cuando esa persona era Lenalee.
-Bueno, a todos nos cuesta cantar –siguió ella-. Y más cuando un público nos está mirando, pero somos una banda y eso es lo primero que debemos enfrentar.
-¿A dónde quieres llegar, Lenalee?
-Yuu-kun…por favor, ¿harías el intento de cantar? –inconsciente, tomó una de sus manos-. Acuérdate que nosotros nos rotamos los puesto, y tarde o temprano te tocará a ti. ¿Lo intentarás?
Rabi y la oji azul sonrieron al ver la escenita. No resistieron la tentación y cada uno sacó sus celulares para grabar a la pareja.
-…maldición –bufó, rendido-. L-Lo haré. Pero sólo porque somos una banda. Nada más.
-Gracias, Yuu-kun –aún sin darse cuenta de que tenía su mano entrelazada con la de su mejor amigo de la infancia, le dio un beso en la mejilla-. Bien, chicos, vamos a ensayar.
Allen, quien también estaba grabando, guardó su celular y siguió al resto. Se acercó a los otros dos cupidos.
-Les doy dos meses para que se declaren –anunció, satisfecho-. O al menos para que se den un beso.
-Dos y medio –sentenció el del parche en el ojo-. Acuérdate de lo tímido que es Yuu-kun.
-Dos y un cuarto –la Kiryu sonrió, confiada-. Acuérdense de que Lenalee no es tan tímida.
-Dos y cuarto –repitieron los dos jóvenes, satisfechos.
Nota del autor:
Gracias a mi sempai por ayudarme a escoger un nombre para la banda, a psear de que es algo cliché. Pronto verán a los chicos cantar y tocar, lo que pasa es que no estaba muy segura si poner la canción de una o no. Ahora, les tengo una tarea; búsquenme una voz para Allen y Lenalee, en inglés, por favor. Pensaba ponerle a Allen la voz de Tokio Hotel por ser tan...no sé, tan suavecito a ver si me entienden. Escúchenlo y me dicen si les gusta, y si no les gusta mándenme un buen candidato de voz POR PM. Para Lenalee busquen una voz más madura, algo así como P!nk (Cualquiera excepto Evanescense, por favor). Gracias a todos por tener la paciencia y las ganas de leer mi fic. Espero ver los videos de bandas pronto.
PD: Wow...más de 31.000 palabras y más de 100 páginas en este fic. Increíble, ¿no?
__________________
One night, and one more time. Thanks for
the memories, even though they weren't so great.







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Última edición por Yuu Kanda; 07-sep-2009 a las 13:41.
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