La absoluta venganza, es mi justicia. ID: 134583 Registrado: abril-2007 Hace: (961 dias) Edad: 22
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| NYA DEJO MI ACTUALIZACION AL FIC.. AUNK N SOLO ESTE UNA PERSONA NYAA Antes que nada este capítulo va dedicado a dos personitas que quiero y admiro mucho: Musaga Al1010 Son las mejores… pero aun no me defino Creí que Oishi era el único y mejor, pero Fuji… nya… iban a ser solo 6 pág., pero como es para dos personas hice el doble ToT Sufrí… no escribo Cap. tan largos… Mejor el fic: =O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O = Sentimientos entrelazados Capitulo 2 Pov´s Kikumaru E. Hoy era uno de esos días en los que parecía haber despertado con el pie izquierdo. Empezando por qué no sonó el despertador y nadie, absolutamente nadie, me despertó. Fui a al baño a ver si de casualidad alguien más se había parado tarde, no fue así. Esperé por media hora para poder entrar al baño. Justo cuando abrí la llave del agua y me había quitado la ropa para meterme a bañar… mi mamá me avisó que ya no había agua y que cortarían el suministro por dos días. Me dio frio y solo me miré desconsolado en el espejo, tendría que darme un baño en las duchas de la escuela, no es que moleste, pero, a decir verdad la mayoría de los fijos no usamos las regaderas, Tezuca, no suda ni una gota. Los entrenamientos, por ahora, son mas intensivos por las tardes por ello siempre llegamos a nuestras casas a bañarnos. Por otro lado, Oishi si lo hace pues según sé, supervisa a los novatos en casi todo momento. Por lo tanto… me topare con él. Bajé a tomar el desayuno, había filete de pescado, sentí el aroma cuando me volví a vestir. Solo de imaginar la delicia se me hizo agua la boca, pero como consecuencia por ser el último en salir, no había nada para mí, iba reclamar pero todos ya habían salido a excepción de mamá que solo dijo un: “Eiji es tarde” y me dio mi almuerzo, donde por cierto no había filete. Al llegar al entrenamiento Tezuka me miró con cierto odio, supongo que ya debe estar cansado de que llegue tarde, si es que llego. Lo mejor que podía hacer ahora era disculparme. El solo me miró y se pasó de largo. Solo había algo para cerrar la mañana con broche de oro pues el O´chibi y Momoshiro, me molestaron todo el entrenamiento por mí Novio, como ahora le digo. Fuji no me dijo que Momoshiro nos había visto, según él a la mitad del dichoso beso, que por cierto se ha repetido varias veces. Fujiko cada que puede me besa y me abraza, he decir que no me rehúso mucho, aunque al principio me molestaba un poco he tenido dos días para acostumbrarme al hecho de tenerlo sobre de mí, me besa cada que le apetece… a veces cero que hasta le entretiene ver todas la caras que hago cuando él se me acerca con esa mirada que es tan difícil de interpretar. Hoy Fuji dijo que hablaría con Tezuka para aclararle la situación. Pues casi todo el equipo se entero que nos besamos para mi muy mala suerte. Me pregunto que pensara Oishi al respecto. Pov´s Oishi S. Hoy Tezuka estaba de mejor humor. Desde que esparció el rumor de que Eiji y Fuji salían estaba de un humor que producían unas ganas de no acercarse a él a menos de tres metros. Después de todo, el hecho de que en su equipo, en Seigaku, existe una relación “de esas” lo tenía por demás estresado. Sobre todo porque exactamente hace una semana Momoshiro hizo un comentario de más durante el entrenamiento. Jugaban él y Ryoma contra Fuji y Eiji, la Dream pair iba ganando, cosa que no les pareció, pero como es costumbre de Ryoma hicieron sus juegos mentales, y le pregunto a Momo, que había visto unos días atrás, Momoshiro le contestó que una feliz pajera, Fuji no le dio importancia pero Kikumaru abrió los ojos de par en par y grito un “¡nos vieron!” Fuji solo le asintió. Hasta allí no hubo ningún problema, solo algunos entendíamos a que se referían, hasta que Kikumaru dijo un “¿porque me besaste en un lugar púbico?” todos lo escuchamos. Perdieron el partido y no parecía ser muy relevante para los demás, solo los molestaban un poco. Aunque yo me sentí algo incomodo, ellos se había besado, yo ya había pasado en segundo término para Kikumaru, estaba un poco acostumbrado a estar siempre con él, supongo que ya no será posible ahora que está con Fuji. Hoy por la mañana Fuji le hablo al capitán directamente y le dijo que no había nada entre él y Kikumaru, no sé qué pensar al respecto, supongo que Kikumaru no se debe sentir tan bien de que su pareja lo niegue de esa forma, sobre todo porque yo estaba cerca cuando escuche esa conversación. Al menos Tezuka tomó el asunto en sus manos y no me obligo separarlos -Todos en el equipo han dicho que eres el novio de Eiji. - le dijo aunque no molesto, si más serio de lo usual -Sí, me di cuenta- el otro le contestó con un sonrisa, parecía que el tema no le importaba mucho - no estoy de acuerdo y menos si todo el mundo lo sabe ¿tienes algo serio en él?- le dijo casi en un sermón, pero Fuji abrió sus ojos y ensancho su sonrisa luego suspiró. -no tenemos ninguna relación, no hay nada serio. - luego de eso, creo que le dio la espalda, pero Tezuka lo giro de golpe. -¿Puedo confiar en lo que dices?- lo miró a los ojos, cosa que me dejo muy extrañado, nunca me imagine que tuvieran esa clase de confianza. -Claro capitán- le susurro mientras, el capitán lo tomo de la muñeca, nunca lo había visto actuar de esa forma -¿Te gusta Eiji?- le preguntó de frente mientras Fuji permaneció con los ojos abiertos. - Que directo…- suspiró un poco y solo le sonrió. -¿Me contestaras?- prosiguió inquisitivo, en ese momento sentí que debía intervenir y no solo quedarme afuera de la puerta escuchando esa conversación. -Es mi mejor amigo, lo quiero, pero además de eso, solo es un juego placentero- cuando escuche eso me molesté, era de las pocas veces que podía decir, que estaba realmente molesto con alguien del equipo, Eiji era para mí, un persona importante. Lo era más de lo que yo imaginaba, por eso me moleste. No podía permitir que nadie jugara con los sentimientos del pelirrojo, siendo él una persona tan dulce y alegre… ¡cómo era posible! y aun así decía que era su mejor amigo. - Tampoco me agrada que lo trates así, si no tienes nada serio con él; mejor déjalo- fue su orden, respiré hondo, al menos Tezuka, era sensato… -Eso es decisión de Eiji y mía, pero tal vez tome en cuenta tu consejo- luego de eso, vi como alzó una de sus manos y acarició el rostro del capitán, me quede anonadado. -No quiero que haya problemas- fue súfrase, no lo quitó, no le dijo que no lo hiciera, solo se quedo de pie mientras Fuji le acarició el rostro. Conmigo simplemente eso nunca había sucedido y se supone, soy el más cercano a él. - No los habrá- se dio ahora si, la vuelta y se fue, dejando a un muy serio Tezuka. Desde entonces no he podido dejar de pensar en Eiji, no sé si el sepa que para Fuji solo es “un juego placentero” no me agrada, Kikumaru no se merece eso, el es chico tan dulce… aunque no es como si yo pudiera llagar y decirle que solo es un juego para Fuji. Saber todo esto después de lo mucho que lo he visto sufrir. Desde que está enamorado me tiene hasta cierto punto inquieto. No quiero verlo triste. Lo más sorprendente, es que a pesar del extraño roce que hubo entre Fuji y el capitán… solo este pensando en ver sonreír a Kikumaru. Pov´s Fuji S. Una mañana complicada tenía ganas de relajarme y llegar a casa temprano. Hacía ya mucho tiempo que no tenía día tan agotadores. No imaginé que tener un novio fuera tan cansado, y no solo por el hecho de que precisamente Eiji hiperactividad andante lo fuera. Si no porque estos asuntos amorosos se complicaron más de lo que yo me imaginaba. Aunque la recompensa de ver las reacciones de las personas era una buena retribución al cansancio mental. Empezando por el hecho de que, algunos tomaron la relación que mantengo con Kikumaru de una forma muy seria, como Kawamura. Por otro lado a el pequeño, pareció divertirle el hecho de poderse burlar abiertamente del Kikumaru. Una de las reacciones que más me asombro fue la de Kaido, quien pareció sonrojarle la idea. Simpático chico. Sin embargo la reacción que más me sorprendió y examiné meticulosamente fue la de Tezuka. Su forma de ser me dejo por demás, intrigado. Su ya conocida paciencia estaba perturbada, más de tres veces había hecho aquellas, traviesas caricias, frente a él con el pelirrojo. Más por ensayo y error, que por entretenimiento. La hipótesis uno: Tezuka ignorará maratónicamente aquellos roces y solo lo tomará como un juego; se descarto por completo, ya que su rostro, de por si severo, hizo una mueca de molestia bien disimulada, aunque para mí no pasó por alto. Hipótesis dos: si le molesta a Tezuka, el hecho; opción A repudia el homosexualismo u opción B le gusta alguno de los dos implicados. Para descartar la opción A de mi segunda hipótesis, solo tuve que tomar un ejemplo de referencia, era fácil examinar al capitán. Al menos para mí lo era. Solo indagué un poco con preguntas bien fundamentadas en el momento preciso. Mi opción B entonces debía ser corroborada, alguien entre Kikumaru y yo, despertábamos alguna sensación entretenida en él. Tuve que pasarme la mañana pensándolo tanto que hasta olvide a mi Novio. Al menos me divertí un poco con Tezuka en la mañana. Podría jurar que aquel roce no pasó desapercibido para él. No es tan insensible como parece. Al menos creo que lo que paso anteayer por la tarde le importo tanto o más que a mí. Había salido a caminar, hacía tiempo que no me tomaba un rato libre, camine sin ningún rumbo aparente después de dejar a Eiji a su casa. Pensaba regresar a casa, pero desvié mi camino y fui a dar al parque central donde estaban las canchas de tennis públicas. Debían de haber personas entrenando, me importo poco y seguí caminado. Ya estaba ocultándose el sol y me quede embelesado mirando la puesta de sol. Mi tranquilidad se vio perturbada justo antes de que el sol se ocultara, fruncí un poco el ceño en señal de molestia, pero enseguida cambie mi semblante y sonreí. -¿Te interrumpo?- me dijo mientras se puso al lado de mi, y miró al cielo. El sol ya se había ocultado. - A decir vedad… ya no- reí un poco, Tezuka traía consigo su raqueta, al parecer había estado entrenando. Terminó de guardar algunas cosas y camino a mi lado. Debió de haberme visto y alcanzarme antes de asegurar bien sus pertenecías. - Es tarde, ¿vas a tu casa?- sus palabras eran neutras, pero el significado era cálido. El capitán mostraba una clara preocupación que no dejaba que nadie viera a simple vista. Esos detalles lo hacían muy peculiar. -Si, ya voy a casa, me tomé un tiempo para caminar- le contesté mientras puse mis manos dentro del pantalón, pretendía seguir mi camino, tenía razón. Era tarde y no quería preocupar a mi familia. -Te acompañaré- su frase seria me dio gracia. ¡Eso era una orden! -Claro- lo miré directamente a los ojos y caminamos en silencio hasta salir del parque, decidí terminar con el monótono silencio -entrenas mucho- fue la simple frase -humm- solo un quejido salió de sus labios. Si, esa pregunta tenía una respuesta obvia. Aun así me gustaba hacérselo saber. -Eres muy serio, te quitas el atractivo con tu carácter-reí con la frase pero creo que al capitán no le dio mucha gracia pues se detuvo y me miró. -No es algo que me importe- frio… aun así su mirada era interesante… casi podía decir que me había gustado. -Aunque a muchas personas le gustas tal como eres- en ese momento no medite las palabras, solo lo dije después de verlo ojos…y nos quedamos viéndonos directamente, apenas alcance a escuchar que me gritaron- – Cuidado- fue su frase ya que estaba en el piso… fui atropellado por una bicicleta… con un chico que salió ileso y solo se disculpó, me intente levantar, pero sentí una pequeña molestia en mi tobillo- ¿estás bien?- me preguntó mientras veía con odio aquel tipo que se alejaba en su bicicleta. -creo me que torcí el tobillo…- me ofreció la mano y me levante, luego reí, el me miró extrañado- no lo puedo creer, me atropellaron - el sonrió al tiempo que negaba con la cabeza, luego de eso me senté en una banca. No era tan grave solo fue una pequeña torcedura. -Quieres que… vea que tal esta- luego de ello, el castaño se puso frente a mí y miró mi tobillo. -No, está bien- le negué pero él se agacho y tomó mi pie lo examinó un poco… me sentí extraño. No debía sentirme así, solo estaba mirando mi pie. -No te muevas- me regaño, solo él hacia eso; pocas personas se atrevían a reprenderme. Fruncí el ceño y lo dejé… luego de eso saco de su mochila una venda… -Tezuka, está bien- alzo por completo mi pantalón dejándolo hasta la rodilla y me quito mi tenis, sus manos tocaron mi piel y me sobo tan suavemente que parecía una caricia, me sonroje. Solo pude esperar mientras él hacia su trabajo, mi mente solo pensaba que esa torcedura no era para tanto. Para mi fortuna terminó pronto. -Vamos, te ayudare- se levantó y me miró a los ojos… por fortuna ya no sentía mi cara roja. -Estoy bien- me levanté, de hecho ya ni siquiera me dolía, aun así él me tomó por la espalda para ayudarme a caminar y como dice Eiji, no me resistí a su ayuda. Camine muy cerca de él hasta llegar a mi casa sin decir nada. -Descansa- fue su frase final cuando me dejo en la puerta de mi casa. Le sonreí de nuevo -Gracias- era todo… esa salida se había sentido muy bien. -Fujiko… no me ignores – lo miré de frente, sus ojos azules tenían un dejo de tristeza, aunque su cara mostraba un simple berrinche -No te ignoro, Eiji… solo pensaba un poco- reí mientras le acaricié el cabello, estaba en cunclillas frente a mi cara desde hacía rato, creo que me estaba platicando algo sobre las duchas. - ¿Dejaras de ser mi novio?- me dijo con una sonrisa, intentando hacer un puchero, ya todos en nuestro salón de clases lo sabían, y él ya se había acostumbrado a tal grado que hasta bromeaba con la situación. -Nunca dejaría a alguien que es tan bueno en la cama- su cara se puso roja, se removió un poco con la afirmación. Hasta ahora nuestra “relación” ya había formalizado un poco. Lo que solo empezó con besos repentinos y un trato de compañía hasta que él se sintiera mejor, acabo en besos más profundos y una que otra caricia. Y debo admitir que muchas veces ese sonriente pelirrojo ha llegado a provocar mis adormiladas hormonas. Se avanza mucho en una semana cuando lo sentimientos no están de por medio. -humm. Ya en serio Fujiko… tienes que ayudarme, no quiero quedarme a solas con ya sabes quién- su problema existencial me causaba gracia, la solución era simple, de hecho a estas alturas ya debía de haber olvidado a Oishi. No cabe duda que el amor hace actuar de forma irónica (por no decir otra cosa) a las personas. -Solo entra antes que él- le respondí mientras mi menta vagaba una y otra vez, pensando algo que aun no comprendía del todo… Tezuka. -Pero antes entran los de primero y entre tantos me da vergüenza-lo miré anonadado, vergüenza. Eso no lo esperaba. Suspiré. -Esperas que entre contigo - el ensancho su sonrisa y asintió. No odiaba entrar a los baños públicos, pero algunas veces podía sentir ciertas miradas maliciosas recorriendo mi cuerpo. No me vanaglorio de ello pero es hasta cierto punto, sofocante.- Tienes suerte de tener un novio como yo - lo iba a besar, pero me vi interrumpido. - Kikumaru… yo- cierto pelinegro había entrado a nuestro salón de clases, y en unos pasos se puso frente a nosotros hablando justo cuando termine de hablar. -Oishi… hola-le salude pero, pareció ignorarme. Ahora si se estaba poniendo interesante. Opción uno permanecer callado y ver la situación entre mi novio y su sujeto del deseo prohibido, u opción dos intervenir para que mi novio no se sintiera incomodo con dicha presencia. Elegí la uno. - Dime- se levantó para darle la cara al sub capitán, pero aun así miraba hacia el piso. Definitivamente Kikumaru aun no estaba bien. Y eso aunque sé que no lo diría, me hacía sentir mal. Kikumaru no era del tipo de personas que debían sufrir. Me daban ganas de decirle a Oishi en su cara que se diera cuenta del amor que le tenía el pelirrojo. - Es que… tiene tiempo que no tenemos practica y yo me preguntaba si- sin embargo lo que aconteció me sorprendió. Oishi tartamudeando, no era la primera vez que venía a pedirle a Kikumaru que entrenaran, de hecho cada que Tezuka lo consideraba adecuado el iba a pedirlo… eso solo indicaba que esta vez, el capitán no había dado aquella orden. Eiji me miró, y yo solo le sonreí. - Deberías ir, si no la golden pair no estará en forma - pude escuchar un susurro de molestia del pelirrojo diciendo mi nombre. - Bueno, entonces vamos- Eiji le sonrió como solo él lo podía hacer. Me sorprende a veces. Tiene miedo de estar cerca de él, de que se vea al descubierto, y aun así nunca va dejarle de sonreírle así a Oishi. Es afortunado. Pov´s Kikumaru E. Ahora estaba bajando las escaleras junto a él, había hecho lo posible por alejarme. Por una semana lo había logrado. Pero solo era cuestión de tiempo para que Tezuka le ordenara a Oishi que entrenáramos. Después de todo el capitán ya se veía notablemente molesto conmigo. -Eiji… - me sorprendió, me llamó por mi nombre, no lo hace muy a menudo, le conteste bajito y mirándolo con atención; sin embargo parecía que las palabras no salían de sus labios. Realmente esperaba que no tuviera una plática conmigo, como la última vez. No quería saber más sobre sus sentimientos hacia alguien más. Me dolían. -sí, dime- le conteste antes de llegar al patio, las canchas estaba ocupadas por los de primero. Me sorprendió. Generalmente, cuando entrenamos, se encargan de dejar al menos una cancha vacía. - Bueno yo… me gustaría saber algo, aunque no quiero parecer entrometido- sonreí, al menos no iba hablar sobre él. Solo significaba una cosa. El tema seria Fuji. - ¿Tú también me vas a preguntar si es mi novio?- sonreí, realmente las circunstancias eran extrañas y aunque era una “relación” publica. Al menos por mi parte no lo había aceptado del todo. -ehh… bueno ¿ya tienes tiempo saliendo con él?- titubea demasiado. Generalmente lo veía como alguien muy seguro de sí. Él es quien me da seguridad cuando juego. Aunque su pregunta me hizo reír un poco, si el supiera las condiciones en las que estoy con Fuji. -Más de lo que imaginaba- lo miré a los ojos y le sonreí de nuevo, no lo podía evitar. Los ojos verdes que tiene él hacen que me pierda en ellos. Son profundos y cálidos, sobre todo ahora. No sé por que -y… ¿se llevan bien?- caminó, al parecer, sabiendo cual era su destino y yo solo le seguía. Se quedo bajo de un árbol de cerezos, mientras me veía preocupado. -Nya Oishi, nunca dejaras de comportarte como una madre preocupada- me senté bajo el árbol, y suspiré. Eran esos pequeños detalles los cuales causaban que estuviera enamorado de él. Incluso ahora que se supone, estaba tratando de olvidarlo. - No es mi intención, solo quiero saber que estás bien- se puso frente a mí y me dio la cara, sentí que mi cara se puso rojo así que solo pude bajar la mirada tratando que él no me viera. Al menos ya podía controlar mejor la situación al estar al lado de él. -Lo estoy, gracias por preocuparte- empecé a jugar con unas ramas, no quería hablar mucho al respecto, pero el alzó mi rostro y me vio directamente a la cara. No pude disimular mi sonrojo, el me estaba mirando. Pero supongo que creé que mi estado se debe a Fuji o la conversación y no a la extraña cercanía que mantengo con él -No quiero verte triste de nuevo.- aquella afirmación hizo que mi corazón diera un súbito brinco, que se esfumó en cuanto regrese a la realidad, Oishi, él no era para mí. Si estaba preocupado, no era por mí, sino porque; cuando estuve triste, no venía a entrenamientos y afectaba al equipo. -No lo estaré- le respondí con un poco de pesar, pero él me sonrió de una forma que no le conocía. -Eiji… - sus palabras eran tan dulces y su mirada me estaba descontrolando, no lo podía evitar sentía una necesidad de acercarme a él y llorar… decirle lo que llevaba dentro, pero simplemente no podía. -No vamos a entrenar… ¿verdad?- reí nerviosamente cuando vi que había pasado más de una hora desde que habíamos salido del salón de clases, el entrenamiento debía de haber comenzado y nosotros ni siquiera estábamos cerca de las canchas, Tezuka debe odiarme. -Quieres un helado de la cafetería- vio su reloj y suspiró, no se había percatado del tiempo. Se levanto y me dio la mano. El que invitaba siempre era yo, aunque el pagaba, pero la iniciativa, siempre venía de mi. -eh… si claro- lo tome de la mano, y aunque el contacto fue simple, algo pasó que nos miramos a los ojos y por unos instantes ambos nos quedamos ahí. Mirándonos sin decir nada. -Desde que sales con Fuji, ya casi no pasamos tiempo juntos- eso era todo, porque decía eso. ¿Me extrañaba? O solo era que ya no estaba su compañero de dobles. ¿Extrañaba a Eiji su amigo, su compañero de dobles, a la persona… o solo a quien sabia debía pasar más tiempo? -No es como si lo tuvieras que hacer, además creo que debo ser una molestia- contesté más hacia mí que para él, despacio, para que no me escuchara. Pero lo hizo. -Nunca lo has sido- entramos a la cafetería y para mi sorpresa él pidió mi helado, fresa con cubierta de chocolate y una cereza sin preguntarme. Después de todo el lo sabía. Al menos prestaba atención en lo que me gustaba. El solo pidió una bebida fría que compartimos en una pequeña mesita en una esquina de la cafetería. No decíamos nada de interés, solo, lo que había hecho esta semana, ignorando maratónicamente la palabra Fuji y novio. Pasando por el tema de la falta de agua en mí casa. Parecía que el me diría algo importante pues su cara de momento se puso seria. Entonces vi a Fuji tras de Oishi, y le salude. -Eiji –chan… te busque en las canchas, no deberías dejarme tanto tiempo.- tomó una silla y la puso al lado de mi. Era graciosa su forma de actuar. Me trataba como si fuera de su propiedad, desafortunadamente; precisamente ahora quería pasar más tiempo con Oishi. -Disculpa Oishi, pero este gatito, tiene que regresar con su dueño- Fuji rió, creo que algo le molestó a Oishi pues, aunque le sonrió no le respondió. - Fujiko, estaba platicando- me acerque a él, y le hablé casi en un susurro. No quería que el pelinegro escuchara. Pero me sentí bien al saber que Fuji me había buscado. -¿Estás bien?- me dijo igual en un susurro mientras fingía abrazarme, era incomodo para mí que hiciera esto frente a Oishi. Pero al menos saber que él se preocupaba tanto por mi me hacia feliz, mas porque sabía lo susceptible que era cuando estaba cerca de Oishi. Luego me enseño su reloj y recordé el baño. -ya es hora… si no entras ahora te llevare hasta mi casa y me te meteré en la ducha conmigo- me sonroje hasta las orejas con su frase. Siempre que hacia eso, me moría de la vergüenza, ya todos debían asumir que Fuji y yo teníamos una clase de relación muy profunda. Que pensara Oishi de mí. Seguro piensa que soy un depravado precoz. - Disculpa Oishi, iré a las regaderas-suspiré mientras camine con pesadez hacia las regaderas, salí de ahí y solo pude ver con un aura maligna a mi amigo. -nya Fuji, estaba comiendo helado con Oishi- agite los brazos y el rió. Pero su risa pasó a un gesto serio, abrió sus ojos y me dedico esa mirada que causa escalofríos. -Con que engañado a tu novio- alzo mi cara mientras me miraba. Reí un poco, definitivamente la idea no le gustó, después de todo el trato era que estaríamos juntos hasta que yo me sintiera mejor o me olvidara de Oishi. Al otro día habló de las clausulas, que aunque me dieron risa, él las tomó muy enserio. Al menos nos debíamos un mínimo de respeto, lo que implicaba no salir con otros, además si todos se habían enterado, no debían saber el porqué estábamos saliendo o manteniendo una relación, no daríamos explicaciones. Que especularan lo que quisieran. Nunca supe el porqué sus reglas. -No te engañe, nya solo era un helado - luego rió de nuevo y cambió de nuevo su expresión. -Solo no quiero que te hagas más daño. Sé lo que es él para ti- me tomó de la mano y nos dirigimos a las susodichas regaderas, era ahora o en su casa… y a decir vedad no queria ir con él a solas su casa, no quería arriesgarme. Al menos los de primero ya se habían ido y solo quedarían los de tercero y los fijos. -Fuji… no puedo, creo que nunca podre olvidar lo que siento por él- miré hacia el suelo mientras me quitaba la playera, deje mi ropa acomodada en una banca y me deje puesto un pequeño short ; Fuji sin descaro alguno se quito toda su ropa frente a mi… a veces creo que mi luto le da gracia. - entonces no lo olvides y díselo- solo se puso una toalla cubriéndose lo necesario y me abrazó por la espalda por suerte no hay nadie que pueda mal interpretar este momento. -no puedo… él nunca me va aceptar - me sujeta más fuerte, sabe cuánto me duele. Y por eso no se apartara de mi lado. Sin duda quiero a Eiji. Puedo sentir que mis ojos se humedecen un poco, ya no quiero llorar. El se ha vuelto una persona muy importante para mí en casi todos los sentidos. El se dio la vuelta sin dejar de abrazarme y solo me sonríe mientras acaricia mi cara. Tengo la confianza para estar tan cerca de él, dejar que me bese… y me toque donde nadie lo había hecho. Aunque ahora solo se limita a acariciar mi rostro. -nyaaa, no hagas eso- acaricia mis ojos, sabe que quiero llorar y no lo va a permitir, pero al parecer alguien entro, y Fuji ni siquiera se inmuta. - FUJI, KIKUMARU- su voz me dejo helado, nunca lo había escuchado gritando, nunca me imagine verlo aquí. Tezuka nos miraba molesto, supongo debe estar interpretando algunas cosas que no son ciertas… - Lo siento- le dije mientras me puse una toalla tapándome un poco, estaba avergonzado por la posición en el capitán nos encontró. El estaba casi sobre de mí mientras yo acariciaba su cabello. - Por una falta así los puedo sacar del club- su mirada se centraba en Fuji, mientras yo por primera vez me sentí intimidado por el capitán. Sabía que no era correcto hacer esto, pero me es difícil ponerle un límite a Fuji. - no hacemos nada malo- se separa de mi y se da la vuelta, parece que está ignorando a Tezuca, eso solo va a agravar las cosas. Atrás de Tezuca puedo ver como Oishi viene tras de él al parecer corriendo. ¿Él le habrá dicho que estábamos los dos aquí? –no tiene por qué molestarte- -lo que me molesta es que, creí que eras una mejor persona… te comportas como un... -el capitán también se da la vuelta, eso es todo, no nos reprenderá… supongo que esas palabras son suficientes. Conociendo a Fuji debe estar molesto. Odia que le digan algo como eso y más viniendo de Tezuka. La persona que más respeta. Todo esto es mi culpa - Tezuka - puedo ver la cara de Oishi preocupado, nos da una mirada y Tezuca se adelanta. No entiendo porque dijo eso. Porque le dio a entender a Fuji que no es una buena persona. Solo puedo ver como Fuji aprieta los puños dándome la espalda y como el capitán se aleja… y Oishi va tras él… odio estar en medio. |