MTK
18-oct-2009, 00:33
Holas DZ acabo de llegar y ya les voy a molestar con un fic =D
Capitulo 1: La nueva rutina
Era un chico alto y rígido, de cabello largo y oscuro, vestido de forma sencilla, observaba firmemente, frente a él, en ese tupido bosque, una imponente criatura incorporándose, un ser semihumano , de casi tres metros de altura, excesiva y desproporcionadamente musculoso, a medio cubrir por un espeso pelaje blanco, oscurecido por la suciedad y la sangre seca, su rostro deforme expresaba hostilidad, con 2 brillantes ojos plantados en su visitante, y un cuerno espiralado a un lado de la cabeza; rugió fuertemente, un sonido híbrido entre un gruñido furioso y un doloroso gemido.
-será sencillo- se dijo a si mismo el chico con una sonrisa
La criatura no tardó en lanzarse al ataque, el chico solo hizo un movimiento, como si se estuviese preparando para atacar también, pero mucho antes de que estuviesen cerca, apareció una veloz sombra negra que se aferró firmemente a uno de los enormes brazos de la criatura, la cual se retorcía violentamente para librarse de su agresor, una especie de puma humanoide también, pues recubría el fino cuerpo de una adolescente con un brillante pelaje negro y una vestimenta gastada y simple.
-quédate atrás- gritó otro chico, algo mas joven, de cabello rubio y piel clara, corrió hacia la criatura y tomó su otro brazo –apresúrate Aura- gritó antes de que darse inmóvil, inmediatamente su piel se volvió gris y áspera, con lo que dejó inmóvil también el brazo de la criatura
Aura se sostenía firmemente, hasta que un movimiento brusco la hizo ceder y separarse de la criatura, cayendo hábilmente en el suelo. Como reacción a tener un peso menos que soportar, la violenta bestia tomó con ambas manos al chico de piedra y trató de atacar con él a Aura, pero algo explotó en su malformado torso interrumpiendo su ataque y obligándole a liberar la roca que llevaba en manos, le siguieron algunas explosiones mas antes de que Aura volviera al ataque, pero la criatura se la quitó se encima una vez mas, pero nuevamente algo explotó, esta vez en el rostro de la bestia, la cual se desplomó pesadamente.
-pensamos que eras otra víctima- dijo el chico de piedra a modo de disculpas
-pues yo pensé que estabas demente cuando lo atacaste- sonrió el chico de pelo largo –soy Buster
-Cristopher, y ella es Aura
Buster volteó a observar a Aura, quien en ese momento empezaba a perder todo el pelaje, su mandíbula se achicaba y sus piernas tomaban una forma mas recta, finalmente quedó una chica joven de cabello oscuro, con unas orejas oscuras sobresaliendo por encima de la cabeza, uñas afiladas como garras y una larga cola negra tras ella, parada descalza sobre una gran cantidad de opacos y muertos pelos negros.
-me sorprende que exista un chico con poderes- agregó Buster de pronto –hasta donde sé, todos los hombres con mutación terminan como él- señaló el cuerpo de la criatura, la cual empezaba a reincorporarse, por lo que Buster disparó un pequeño misil del agujero que acababa de abrirse en su dedo, el misil explotó una vez mas en el rostro de la bestia, dejándola nuevamente en el suelo
-es porque jugaron con sus genes – explicó Aura, quitándole la casaca a Cristopher
-muy interesante- dijo Buster pensativo para luego añadir –pues lo mío no es precisamente mutación, mi cuerpo fue convertido en un arma intencionalmente
-quien lo hizo?- preguntó Cristopher
-yo mismo claro- respondió Buster con una sonrisa
Un lejano grito, infantil y cansado, acompaño a la expresión de sorpresa de Cristopher y Aura, a la vez que anunciaba la llegada de alguien mas, de entre unos arbustos salió una chica de rostro joven y expresión seria, una cabellera oscura, larga y ondulada tenia a los lados de la boca unas marcas rojas, líneas poco perceptibles pero resaltantes; llevaba en brazos a una pequeña perrita blanca.
-ella es Raven- se apresuró en decir Aura –no sabe hablar
Antes de que pudiesen decir algo mas la perrita comenzó a ladrar furiosa, Raven apenas podía mantenerla en sus brazos, Buster volteó para confirmar que la criatura no solo se había reincorporado, sino que estaba lista para atacar. Antes de cualquier reacción, la pequeña perrita se había soltado, ya se dirigía velozmente hacia la descontrolada bestia, la cual sin dudarlo, atacó a la diminuta amenaza, pero para su sorpresa y la de Buster, la perrita se disparó del suelo como un proyectil de brillante rojo que impactó en el pecho de la bestia, empujándola varios metros hacia atrás, arrancando a su paso todo árbol que se cruzara con su ancha espalda; finalmente calló ruidosamente al suelo, quedándose completamente inmóvil, manchando su blanco pelaje del oscuro rojo de su propia sangre, que emanaba sin control de la herida que había causado su muerte.
*****
-quiero que todos se queden quietos!- gritó uno de los enmascarados, disparando al techo de aquel banco, mientras sus dos compañeros abrían unas enormes bolsas de tela
Aterrados, todos los civiles presentes se agacharon, cubriendo sus cabezas con las manos, rogando desesperadamente por sus vidas, gritando, llorando.
-silencio!- gritó disparando una vez mas, esta vez nadie hacía el mas mínimo ruido, por lo que el enmascarado sonrió y se dirigió hacia uno de los trabajadores, colocándole el cañón del arma entre los ojos –quiero ver mucho verde en esas bolsas- susurró amenazante
-déjalo en paz- un civil estaba parado, sobresaliendo entre todos los demás
-mátenlo- ordenó tranquilamente el líder, disparando sin piedad al rebelde
Pese a los gritos desesperados de las aterradas personas, los tres enmascarados disparaban sin remordimiento contra el chico, pero algo andaba mal, las balas golpeaban contra la piel de aquel chico sin dañarla, pues su piel era de piedra ahora.
Sin aviso una veloz sombra negra cruzó el lugar llevándose consigo a uno de los enmascarados, mientras los otros dos trataban inútilmente de alcanzarle con los disparos, una bala despojó de su arma al líder, quien volteó inmediatamente para gritarle a su compañero, pero observo que un chico alto lo tenia inmovilizado, ya empezando a temer volteó una vez mas para observar al chico de piedra, pero lo que vio fue que frente a él, a menos de un metro, estaba parada una chica de rostro joven e inexpresivo, quien cargaba a una perrita blanca.
-se supone que te tema?- rió el enmascarado, tratando de disimular su preocupación
La chica no respondió, lentamente las marcas de los lados de su boca comenzaron a hacerse mas profundas y oscuras, el enmascarado retrocedió un paso mientras las marcas se terminaban de unir a la boca de la chica, de pronto, con un grito ahogado, se abrió una enorme boca, una espeluznante boca que única ambas orejas, que mostraba imponentes las dos largas filas de filudos y pequeños colmillos, mas adentro el equivalente a otro juego de pequeños colmillos, y finalmente, un orificio vacio, oscuro y desolado, una señal del inminente final.
*****
-así que seriamos una especie de liga- dijo Buster entre preguntando y afirmando, mientras frente a él, un policía hacía entrar a un golpeado asaltante a la patrulla
-pues si- respondió Aura sonriente, mientras observaba a un confuso asaltante entrar casi por las buenas al vehículo –algo como eso
-necesitaré mas dinero entonces- sonrió Buster entrando nuevamente al banco, mientras tras él, un aterrado asaltante entraba la patrulla llorando desesperadamente
Capitulo 1: La nueva rutina
Era un chico alto y rígido, de cabello largo y oscuro, vestido de forma sencilla, observaba firmemente, frente a él, en ese tupido bosque, una imponente criatura incorporándose, un ser semihumano , de casi tres metros de altura, excesiva y desproporcionadamente musculoso, a medio cubrir por un espeso pelaje blanco, oscurecido por la suciedad y la sangre seca, su rostro deforme expresaba hostilidad, con 2 brillantes ojos plantados en su visitante, y un cuerno espiralado a un lado de la cabeza; rugió fuertemente, un sonido híbrido entre un gruñido furioso y un doloroso gemido.
-será sencillo- se dijo a si mismo el chico con una sonrisa
La criatura no tardó en lanzarse al ataque, el chico solo hizo un movimiento, como si se estuviese preparando para atacar también, pero mucho antes de que estuviesen cerca, apareció una veloz sombra negra que se aferró firmemente a uno de los enormes brazos de la criatura, la cual se retorcía violentamente para librarse de su agresor, una especie de puma humanoide también, pues recubría el fino cuerpo de una adolescente con un brillante pelaje negro y una vestimenta gastada y simple.
-quédate atrás- gritó otro chico, algo mas joven, de cabello rubio y piel clara, corrió hacia la criatura y tomó su otro brazo –apresúrate Aura- gritó antes de que darse inmóvil, inmediatamente su piel se volvió gris y áspera, con lo que dejó inmóvil también el brazo de la criatura
Aura se sostenía firmemente, hasta que un movimiento brusco la hizo ceder y separarse de la criatura, cayendo hábilmente en el suelo. Como reacción a tener un peso menos que soportar, la violenta bestia tomó con ambas manos al chico de piedra y trató de atacar con él a Aura, pero algo explotó en su malformado torso interrumpiendo su ataque y obligándole a liberar la roca que llevaba en manos, le siguieron algunas explosiones mas antes de que Aura volviera al ataque, pero la criatura se la quitó se encima una vez mas, pero nuevamente algo explotó, esta vez en el rostro de la bestia, la cual se desplomó pesadamente.
-pensamos que eras otra víctima- dijo el chico de piedra a modo de disculpas
-pues yo pensé que estabas demente cuando lo atacaste- sonrió el chico de pelo largo –soy Buster
-Cristopher, y ella es Aura
Buster volteó a observar a Aura, quien en ese momento empezaba a perder todo el pelaje, su mandíbula se achicaba y sus piernas tomaban una forma mas recta, finalmente quedó una chica joven de cabello oscuro, con unas orejas oscuras sobresaliendo por encima de la cabeza, uñas afiladas como garras y una larga cola negra tras ella, parada descalza sobre una gran cantidad de opacos y muertos pelos negros.
-me sorprende que exista un chico con poderes- agregó Buster de pronto –hasta donde sé, todos los hombres con mutación terminan como él- señaló el cuerpo de la criatura, la cual empezaba a reincorporarse, por lo que Buster disparó un pequeño misil del agujero que acababa de abrirse en su dedo, el misil explotó una vez mas en el rostro de la bestia, dejándola nuevamente en el suelo
-es porque jugaron con sus genes – explicó Aura, quitándole la casaca a Cristopher
-muy interesante- dijo Buster pensativo para luego añadir –pues lo mío no es precisamente mutación, mi cuerpo fue convertido en un arma intencionalmente
-quien lo hizo?- preguntó Cristopher
-yo mismo claro- respondió Buster con una sonrisa
Un lejano grito, infantil y cansado, acompaño a la expresión de sorpresa de Cristopher y Aura, a la vez que anunciaba la llegada de alguien mas, de entre unos arbustos salió una chica de rostro joven y expresión seria, una cabellera oscura, larga y ondulada tenia a los lados de la boca unas marcas rojas, líneas poco perceptibles pero resaltantes; llevaba en brazos a una pequeña perrita blanca.
-ella es Raven- se apresuró en decir Aura –no sabe hablar
Antes de que pudiesen decir algo mas la perrita comenzó a ladrar furiosa, Raven apenas podía mantenerla en sus brazos, Buster volteó para confirmar que la criatura no solo se había reincorporado, sino que estaba lista para atacar. Antes de cualquier reacción, la pequeña perrita se había soltado, ya se dirigía velozmente hacia la descontrolada bestia, la cual sin dudarlo, atacó a la diminuta amenaza, pero para su sorpresa y la de Buster, la perrita se disparó del suelo como un proyectil de brillante rojo que impactó en el pecho de la bestia, empujándola varios metros hacia atrás, arrancando a su paso todo árbol que se cruzara con su ancha espalda; finalmente calló ruidosamente al suelo, quedándose completamente inmóvil, manchando su blanco pelaje del oscuro rojo de su propia sangre, que emanaba sin control de la herida que había causado su muerte.
*****
-quiero que todos se queden quietos!- gritó uno de los enmascarados, disparando al techo de aquel banco, mientras sus dos compañeros abrían unas enormes bolsas de tela
Aterrados, todos los civiles presentes se agacharon, cubriendo sus cabezas con las manos, rogando desesperadamente por sus vidas, gritando, llorando.
-silencio!- gritó disparando una vez mas, esta vez nadie hacía el mas mínimo ruido, por lo que el enmascarado sonrió y se dirigió hacia uno de los trabajadores, colocándole el cañón del arma entre los ojos –quiero ver mucho verde en esas bolsas- susurró amenazante
-déjalo en paz- un civil estaba parado, sobresaliendo entre todos los demás
-mátenlo- ordenó tranquilamente el líder, disparando sin piedad al rebelde
Pese a los gritos desesperados de las aterradas personas, los tres enmascarados disparaban sin remordimiento contra el chico, pero algo andaba mal, las balas golpeaban contra la piel de aquel chico sin dañarla, pues su piel era de piedra ahora.
Sin aviso una veloz sombra negra cruzó el lugar llevándose consigo a uno de los enmascarados, mientras los otros dos trataban inútilmente de alcanzarle con los disparos, una bala despojó de su arma al líder, quien volteó inmediatamente para gritarle a su compañero, pero observo que un chico alto lo tenia inmovilizado, ya empezando a temer volteó una vez mas para observar al chico de piedra, pero lo que vio fue que frente a él, a menos de un metro, estaba parada una chica de rostro joven e inexpresivo, quien cargaba a una perrita blanca.
-se supone que te tema?- rió el enmascarado, tratando de disimular su preocupación
La chica no respondió, lentamente las marcas de los lados de su boca comenzaron a hacerse mas profundas y oscuras, el enmascarado retrocedió un paso mientras las marcas se terminaban de unir a la boca de la chica, de pronto, con un grito ahogado, se abrió una enorme boca, una espeluznante boca que única ambas orejas, que mostraba imponentes las dos largas filas de filudos y pequeños colmillos, mas adentro el equivalente a otro juego de pequeños colmillos, y finalmente, un orificio vacio, oscuro y desolado, una señal del inminente final.
*****
-así que seriamos una especie de liga- dijo Buster entre preguntando y afirmando, mientras frente a él, un policía hacía entrar a un golpeado asaltante a la patrulla
-pues si- respondió Aura sonriente, mientras observaba a un confuso asaltante entrar casi por las buenas al vehículo –algo como eso
-necesitaré mas dinero entonces- sonrió Buster entrando nuevamente al banco, mientras tras él, un aterrado asaltante entraba la patrulla llorando desesperadamente