libracpv
25-oct-2009, 08:00
Hi¡¡¡ Esto... este es mi egundo intento de historia n.nU bueno, esta vez la he hecho mas larga y es otra historia n.n, espero que os guste.
Sangre de demonio, Alma de humano
Capítulo I. Sangre de demonio.
Hace mucho tiempo, tanto que la humanidad ya ni lo recuerda, hubo uno guerra, no decimos la que ocurrió entre ángeles y demonios, no, poco después de aquella hubo una guerra entre los demonios, entre dos bandos, demonios defensores de la Tierra y los que querían apropiarse de ella, sonara increíble, pero muchos demonios entendieron que ellos tenían un lugar, los seres vivos otro, y los ángeles y Dioses otro; pero volvamos a lo que estábamos contando, en aquella guerra como ya sabréis ganaron los del bando defensor, ambos bandos estuvieron viviendo en aquella inhóspita que se les fue entregada, en lo más profundo de la Tierra, no se encontraban mal allí, pero los que antiguamente quisieron el mundo superior para ellos, aún querían llegar hasta allí.
Y lo lograron...
Actualidad.
Nos encontramos en una mansión bastante alejada de la humanidad, en medio de un gran monte dónde los árboles están secos y las nubes siempre son grises, por fuera aparenta estar en un estado ruinoso, pero si entramos, con tan solo ver el hall, ya se opina otra cosa únicamente los defectos que tiene es que no tiene luz, pero, no es momento de empezar a describirla, acerquémonos al salón, cuatro siluetas se encuentran en los grandes sillones, parecen estar discutiendo....
- Bien, varios de los nuestros durante todo este tiempo han caído.- Decía una voz femenina.
- ¡Es culpa de esos malditos cazadores!- Exclamó otra voz, pero esta parecía ser de un hombre.
- Necesitamos deshacernos de ellos, pero ¿cómo?- Dijo otra voz, esta parecía ser infantil.
- Nos dividiremos en grupos..., desde que esa necia se negó a atacar más a los humanos, hemos ido cayendo como moscas.- Volvió a decir la primera voz.
- Era una de las mas fuertes entre nosotros.- Suspiró la voz infantil.
- ¿Usted que opina, señor?- Dijo la voz masculina dirigiéndose a la silueta que no había hablado.
- Creo que deberíamos ir a buscar a mi querida Sädah, o como ella quiere llamarse ahora....
- Karen.- Dijo la voz femenina con un tono de repugnancia.
- Así es.- Dijo con tono divertido.- Larth.
- ¿Si, señor?- Dijo la voz infantil.
- Ve a buscarla, y espero que no falles.
- Seguro que no.- Rió Larth, mientras desaparecía.
Londres.
Una chica de que aparentaba unos 19 años, pelo largo y castaño con flequillo que le cubría un poco los ojos, era alta y tenía buena forma, se encontraba dirigiéndose a lo que iba a ser su nueva Universidad, llevaba un falda larga y una blusa de manga larga también ,y por último una bufanda cubriendo, todo ello de marcas caras y elegantemente tejidas, en esa ciudad no era recomendable ir con otra prenda que no fuese de ese tipo de ropa, únicamente en verano, y en algunos días, portaba un maletín de color violeta hecho de tela, momentos después se encontraba frente al edificio, lo miró, se encontraba un poco nerviosa, atravesó la verja de entrada, esta era color negro, al igual que toda la que rodeaba la zona de la Universidad, el edificio era blanco y elegantemente decorado, no se esperaba menos de una de las Universidades más caras de esa gran ciudad, en el camino se encontró con varios chicos y chicas que parecían ser de su edad, algunos le miraban, ¿tanto se notaba que era nueva?, ella solo suspiró y empezó a subir las escaleras de la entrada, pero justo antes de llegar, un chico salió y a punto estuvo de empujarla, si no fuese por el buen equilibrio de ella, el chico solo se giró y la miró seriamente, ella se quedó impresionada, llevaba un parche en un ojo, y aparte de ello, sentía algo que no le gustaba en el, el se dio la vuelta y siguió su camino, la chica se le quedó mirando, hasta que vio que fue con un grupo de chicos, pero en cuanto estuvo allí le dirigió otra mirada para luego volver a la conversación, siguió su camino hacia dentro y fue hacia dirección.
- Perdone...- Llamó la atención de la que parecía ser la secretaria.
- ¿Si, dime querida?
- Soy nueva... y venia a por los horarios.
- Ah, la chica nueva, claro, claro, aquí tienes.- Le entregó varios papeles.- Esto es el horario, esta es tu clase, materiales, y libros.
- Muchas gracias.- Sonrió mientras se daba la vuelta.
Empezó a subir escaleras, su clase era 2-A, así que, la mejor clase, nunca pensó que fuera a sacar nota alta, se dirigió hacia su aula, pero antes de entrar un profesor le llamó la atención.
- Ah, tu eres la nueva, bienvenida.- Sonrió, tenía el pelo castaño oscuro largo y atado en una pequeña coleta, llevaba unas gafas, y era bastante alto, era bastante apuesto.
- S...sí, así es.- Tartamudeó un poco sonrojada.
- Bien, adelante, haremos tu presentación.
- E...esta bien.
Siguió al profesor hasta el salón, nada más entrar el barullo que había antes se paró y todos miraron a la joven, ella se sonrojó aún mas, pero no dudó y acompañó al profesor hasta su mesa, hubo algunos murmullos cómo ‘’Ah, así que esa es la nueva’’ ,‘‘ Oh, es bastante guapa’’, ‘‘Parece agradable’’, y cosas por el estilo, pero en lo que mas se fijo la chica es que allí, en el fondo, estaba aquel chico, mirándola con una sonrisa de lado y de forma interesante.
- Bien alumnos os presento a vuestra nueva compañera, si quieres presentarte.
- Claro...
Se adelantó dos pasos se puso firme, aun estaba sonrojada, pero le gustaba hacer presentaciones, todos le miraron esperando su nombre, los chicos con ojos de corderito, esperando conocer el nombre de esa chica tan guapa, y las chicas un poco celosas, por el comportamiento de los chicos.
- E...encantada, soy nueva alumna aquí, y me llamo... Karen .... Karen Sadahter....
n.n espero que os guste
Sangre de demonio, Alma de humano
Capítulo I. Sangre de demonio.
Hace mucho tiempo, tanto que la humanidad ya ni lo recuerda, hubo uno guerra, no decimos la que ocurrió entre ángeles y demonios, no, poco después de aquella hubo una guerra entre los demonios, entre dos bandos, demonios defensores de la Tierra y los que querían apropiarse de ella, sonara increíble, pero muchos demonios entendieron que ellos tenían un lugar, los seres vivos otro, y los ángeles y Dioses otro; pero volvamos a lo que estábamos contando, en aquella guerra como ya sabréis ganaron los del bando defensor, ambos bandos estuvieron viviendo en aquella inhóspita que se les fue entregada, en lo más profundo de la Tierra, no se encontraban mal allí, pero los que antiguamente quisieron el mundo superior para ellos, aún querían llegar hasta allí.
Y lo lograron...
Actualidad.
Nos encontramos en una mansión bastante alejada de la humanidad, en medio de un gran monte dónde los árboles están secos y las nubes siempre son grises, por fuera aparenta estar en un estado ruinoso, pero si entramos, con tan solo ver el hall, ya se opina otra cosa únicamente los defectos que tiene es que no tiene luz, pero, no es momento de empezar a describirla, acerquémonos al salón, cuatro siluetas se encuentran en los grandes sillones, parecen estar discutiendo....
- Bien, varios de los nuestros durante todo este tiempo han caído.- Decía una voz femenina.
- ¡Es culpa de esos malditos cazadores!- Exclamó otra voz, pero esta parecía ser de un hombre.
- Necesitamos deshacernos de ellos, pero ¿cómo?- Dijo otra voz, esta parecía ser infantil.
- Nos dividiremos en grupos..., desde que esa necia se negó a atacar más a los humanos, hemos ido cayendo como moscas.- Volvió a decir la primera voz.
- Era una de las mas fuertes entre nosotros.- Suspiró la voz infantil.
- ¿Usted que opina, señor?- Dijo la voz masculina dirigiéndose a la silueta que no había hablado.
- Creo que deberíamos ir a buscar a mi querida Sädah, o como ella quiere llamarse ahora....
- Karen.- Dijo la voz femenina con un tono de repugnancia.
- Así es.- Dijo con tono divertido.- Larth.
- ¿Si, señor?- Dijo la voz infantil.
- Ve a buscarla, y espero que no falles.
- Seguro que no.- Rió Larth, mientras desaparecía.
Londres.
Una chica de que aparentaba unos 19 años, pelo largo y castaño con flequillo que le cubría un poco los ojos, era alta y tenía buena forma, se encontraba dirigiéndose a lo que iba a ser su nueva Universidad, llevaba un falda larga y una blusa de manga larga también ,y por último una bufanda cubriendo, todo ello de marcas caras y elegantemente tejidas, en esa ciudad no era recomendable ir con otra prenda que no fuese de ese tipo de ropa, únicamente en verano, y en algunos días, portaba un maletín de color violeta hecho de tela, momentos después se encontraba frente al edificio, lo miró, se encontraba un poco nerviosa, atravesó la verja de entrada, esta era color negro, al igual que toda la que rodeaba la zona de la Universidad, el edificio era blanco y elegantemente decorado, no se esperaba menos de una de las Universidades más caras de esa gran ciudad, en el camino se encontró con varios chicos y chicas que parecían ser de su edad, algunos le miraban, ¿tanto se notaba que era nueva?, ella solo suspiró y empezó a subir las escaleras de la entrada, pero justo antes de llegar, un chico salió y a punto estuvo de empujarla, si no fuese por el buen equilibrio de ella, el chico solo se giró y la miró seriamente, ella se quedó impresionada, llevaba un parche en un ojo, y aparte de ello, sentía algo que no le gustaba en el, el se dio la vuelta y siguió su camino, la chica se le quedó mirando, hasta que vio que fue con un grupo de chicos, pero en cuanto estuvo allí le dirigió otra mirada para luego volver a la conversación, siguió su camino hacia dentro y fue hacia dirección.
- Perdone...- Llamó la atención de la que parecía ser la secretaria.
- ¿Si, dime querida?
- Soy nueva... y venia a por los horarios.
- Ah, la chica nueva, claro, claro, aquí tienes.- Le entregó varios papeles.- Esto es el horario, esta es tu clase, materiales, y libros.
- Muchas gracias.- Sonrió mientras se daba la vuelta.
Empezó a subir escaleras, su clase era 2-A, así que, la mejor clase, nunca pensó que fuera a sacar nota alta, se dirigió hacia su aula, pero antes de entrar un profesor le llamó la atención.
- Ah, tu eres la nueva, bienvenida.- Sonrió, tenía el pelo castaño oscuro largo y atado en una pequeña coleta, llevaba unas gafas, y era bastante alto, era bastante apuesto.
- S...sí, así es.- Tartamudeó un poco sonrojada.
- Bien, adelante, haremos tu presentación.
- E...esta bien.
Siguió al profesor hasta el salón, nada más entrar el barullo que había antes se paró y todos miraron a la joven, ella se sonrojó aún mas, pero no dudó y acompañó al profesor hasta su mesa, hubo algunos murmullos cómo ‘’Ah, así que esa es la nueva’’ ,‘‘ Oh, es bastante guapa’’, ‘‘Parece agradable’’, y cosas por el estilo, pero en lo que mas se fijo la chica es que allí, en el fondo, estaba aquel chico, mirándola con una sonrisa de lado y de forma interesante.
- Bien alumnos os presento a vuestra nueva compañera, si quieres presentarte.
- Claro...
Se adelantó dos pasos se puso firme, aun estaba sonrojada, pero le gustaba hacer presentaciones, todos le miraron esperando su nombre, los chicos con ojos de corderito, esperando conocer el nombre de esa chica tan guapa, y las chicas un poco celosas, por el comportamiento de los chicos.
- E...encantada, soy nueva alumna aquí, y me llamo... Karen .... Karen Sadahter....
n.n espero que os guste