Sony_kun
01-nov-2009, 15:49
Bueno eh aqui una historia orginal XD ya lo habia puesto en otra pagina antes, jeje pero aqui esta en dz ahora ^^u
Esta historia es como... el guion del manga que esta en construccion ^^, despues lo posteare, pero por mientras eh aqui la historia.
Estara dividida por volumenes o tomos, como quieran verlo.
En este post, osea en el primero ^^u, estaran todos los capitulos, asi mismo en el titulo pondre en que capitulo iremos, esto sera como... para mas organizacion ^^
Dudas, pregutnas o alguna sugerencia, estoy aqui para todo XD
Primero que nada, eh aqui una reseña.
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“Un mundo perfecto es aquel que logra el equilibrio exacto entre el bien y el mal”, es la primera lección que tiene que aprender un “Niw”, si quiera que el mundo en donde se encuentre, llegue a tal resultado.
Samurai Zero muestra la historia de Kyono Zeroni, un joven samurai discípulo de su maestro que a la vez es su padre, este muchacho con increíble talento parecerá ser un humano común y corriente, mas sin embargo es un Niw.
Los Niw, los guerreros bajo las órdenes de “la Unión”, los cuales son los encargados de mantener el orden entre los diferentes mundos existentes de un mal común, los Demorus.
Genero: Drama, Accion, Aventura, Romance.
Sin mas que decir, eh aqui...
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Samurai Zero
http://i263.photobucket.com/albums/ii135/Jim_bastion/Portada.jpg
Volumen I
-Capitulo 01: Introducción-
“Un mundo perfecto es aquel que logra el equilibrio exacto entre el bien y el mal”, es la primera lección que tiene que aprender un “Niw”, si quiera que el mundo en donde se encuentre, llegue a tal resultado.
Capitulo 01
“Introducción”
Es tan inmensa y llena de edificios, hacia ya mucho que no venia a un lugar así, mas bien… ya hacia mucho que no llegaba a un mundo como este, tan lleno de vida y con estos seres que llenan sus calles bajo la estrella que les da vida cada día de su existencia, un lugar muy hermoso, increíble en realidad, una de las mejores dimensiones que he tenido el gusto de visitar, no solo porque es de las mas extensas que hay, si no porque es una de las que mas se acerca a llegar a un rango azul.
La vista desde los edificios mas altos me hace soñar en ocasiones, mientras observo desde los altos, puedo ver pequeños puntos que caminan en el suelo, otros que vuelan y además, gran variedad de seres que se desplazan de tal forma que la imaginación no alcanzaría a comprender, que sitio tan hermoso.
Sin embargo, aunque me enamore de un lugar como este, soy solo un forastero, un simple inquilino en el hogar de otro ser, no pertenezco aquí y no lo are jamás, ya que soy un caminador entre mundos, un ser que jamás encontrara lo que se llama hogar, de todas formas, eso no me molesta ya que, amo mi trabajo, puedo ver todo lo que sucede en miles de sitios, puedo escuchar miles de historias, miles de cuentos y fantasías, cientos de maravillas que apenas la mente puede alcanzar a imaginar, decenas de seres que agradezco la oportunidad de siquiera verlos y quien sabe cuantas experiencias eh podido tener, doy gracias por todo eso.
Sin importar lo que haya visto, escuchado y sentido, aun me falta mucho por aprender, no soy mas que un chico de 15 años, un humano en realidad, de quien sabe cual dimensión, en eso me resumo, un humano de 15 años desde su existencia, de origen desconocido y de nombre: Kyono Zeroni.
Mundo #135
Nombre clave: “dimensión ISO”
Ciudad Aufrora
Frío, bueno con un clima realmente agradable como acostumbraba el mundo ISO, una dimensión de rango verde, en teoría o mejor dicho en palabras mas simples, un lugar ni muy bueno, ni muy malo, simplemente un sitio… “normal” como dirían algunos, en palabras mas complicadas, un mundo de rango verde.
Por las calles de la ciudad Aufrora, la noche abrazaba la zona, sin embargo, aun se escuchaban varios sonidos pisar su suelo, móviles que se transportaban sobre la tierra, seres que utilizaban sus piernas para desplazarse y otros que preferían utilizar lo que su cuerpo permitía.
Sin embargo no nos meteremos en tantas complicaciones, nos centraremos en una de las zonas del sur.
Cerca del bar del maestre Fort, una pequeña carreta movida por varios cuatro reptiles de apariencia extraña, seguían el camino, sin embargo, en la parte trasera, donde se transportaban varios productos, un joven encapuchado se hallaba de pasajero sin preocupación alguna, aquel chico, dejando a la vista su rostro, su cabello blanco ondeo con el viento de la noche, mientras miraba a su alrededor, reconoció en seguida aquel sitio, en segundos, pidió la atención de aquel chofer.
—Muchas gracias por haberme llevado…—decía el joven al ponerse de pie, tomando su katana que siempre lleva consigo agradeció por segunda vez al conductor mientras este simplemente le sonreía, sin esperar, aquel chico se dejo caer hacia el suelo.
Observando a su alrededor, una vez mas reviso la zona, sin titubear, comenzó a caminar en dirección del norte, a lo largo de la oscura calle, solo algunas luces se hacían presentes.
Ya habían pasado varias horas y la noche aun seguia, cerca de aquel sitio, un lugar algo lúgubre se veía, era el edificio “Torrent 03”, el tercero en su generación, la construcción tenia menos de dos semanas de haberse terminado.
Grande, fortificado y metálico, así lo describían sus arquitectos, los cuales desde mucho tiempo antes se encontraban orgullosos de su creación y no era de exagerar, en aquel edificio se tenían planeadas varias cosas, desde una oficina para el mismísimo presidente de la ciudad, hasta una estación de radio en uno de los pisos, de seguro, será algo increíble al ser habitado por primera vez.
—¿Hoy es tu primer día, no?—
—Si señor… espero hacer… lo mejor—
—Pues… pequeña, en realidad no hay muchas cosas que hacer por aquí de noche, será mejor que revises el quinto piso, ¿de acuerdo?—
—Si, señor…—
Que horas, que horas… sin importar que tan tarde fuese, los guardias de los edificios mas grades hacían su labor diaria, aunque solo fuese del turno nocturno, la chica Deina trabajaba de noche para ganar algo de dinero extra, claro un trabajo que no cuestionara la moral, por así ponerlo, prefirió trabajar como veladora en vez de otra cosa.
Los pasillos del lugar prácticamente estaban desiertos, el Torrent 03, era un enorme, gigantesco en realidad, Deina, aluzando todo lo que podía, intentaba no asustase con lo tenebroso del sitio.
—Uh… nn…no, hay nada aquí, ser.. será mejor i..ir al sig… siguiente piso—susurro la joven al darse la vuelta, caminando hacia el elevador del sitio, presiono el botón del mismo mientras la maquinaria comenzaba a escucharse.
Observando su reloj, la joven de rubio cabello suspiro por segunda vez, sin embargo fue su ultimo sonido tranquilo, al igual que el ultimo sonido quieto de aquel lugar.
“Boooaaawww….”
—¿Qui…. Quien esta a…ahí? —balbuceaba la joven al darse la vuelta, su cuerpo temblaba a ritmo de los latidos de su corazón, tragando una vez mas saliva, alzo su muñeca una vez mas mientras apretaba uno de los botones de su reloj—, Se…señor Ruby—
—¿Qué sucede Deina?—contestaba al instante el hombre, su voz parecía tranquila a comparación de la joven.
—Es… escuche un so…sonido, señor…—
—¿Un sonido?...—
—S…Si, un sonido—
—Debió ser el viento, de todas formas ve a revisar—
—¿V..voy a Rev…revisar?—
—¡Claro que si!, y rápido—
—Esta bien…— respondía la chica al apagar su reloj, caminando tan cuidadosamente como sus piernas se lo permitían, miro hacia todas partes al avanzar, un lugar realmente oscuro mientras el sonido se repetía.
“Boooaaaww…”
Esta vez algo mas silencioso, la joven encontró el lugar de donde provenía, una de las esquinas del fondo del piso, donde los cuadros del suelo se unian caminando hacia el, la chica alumbró su alrededor al encontrar un saco bulto blanco situado en la esquina.
Acercándose, los latidos de su corazón se hacían cada vez mas constantes conforme pasaban los segundos, alumbrando directamente aquel bulto blanco, el sonido se volvió a escuchar mientras este se levantaba.
Ya congelada, Deina se mantuvo temblando mientras el bulto comenzaba a moverse, parecía estar girando cuando en segundos, un sonido se escuchó.
—Mmm… ¿podrías apagar esa luz?—
—¿Ehh?... ¡Kyyyyaaaa!—grito la chica al lanzar un golpe frente a ella, había sido el ataque mas fuerte que había hecho en toda su vida, con sus ojos cerrados sintió el rostro de “alguien” en sus nudillos, sin embargo, la voz había desaparecido, siendo sustituido por el sonido de un golpe en una de las columnas.
La joven abrió sus ojos lentamente al ver el polvo en el aire, buscando lo que había golpeado, observo como entre el polvo una sombra se movía —, ¿Qué?... ¡noooo!
Volviendo a gritar, la chica se abalanzo hacia la sombra, cuando, sin poder contenerse, la misma dio un enorme pisotón aquel ser, repitiendo aquel movimiento, aquel tapete yacía ya estático una vez que la joven se tranquilizo, abriendo sus ojos una vez mas, la chica se sorprendió al ver al insecto que había pisado, era un muchacho, una persona, bueno pudo haber sido una persona ya que en el estado en el que se encontraba era muy difícil si estaba vivo o muerto.
—Mmmm… ¿Qué sucedió?—susurro el muchacho al levantarse, rascándose el cabello miro a su alrededor cuando se encontró con la joven, dando un brinco hacia atrás, su camino se detuvo con la pared mientras temblaba, —¡No me pises de nuevo!—
—Oh… eres solo un niño—
—¡¿Qué?! Yo no soy ningún niño, soy…—
—Señor Ruby… tenemos un intruso en el piso cinco…—
—¿Que?, ¡no, no, no!—grito el joven al abalanzarse hacia la joven, cubriendo su muñeca con su palma, el mismo le sonrío algo nervioso—, ¿No serias tan mala para dejar a un chico sin hogar, verdad?
—¿dejar sin… hogar?—
Dejando al piso cinco de lado, el edificio se mantenía en un profundo silencio, solo un sonido rompía la tranquilidad, en el vestíbulo, donde las grandes puertas yacen, un hombre de enorme barriga y barba acumulada se hallaba, era el señor Ruby, un guardia nocturno con mas de veinte años de experiencia.
Sin importar, aquellos sonidos no eran suyos, eran de su nuevo televisor que con todo alardeo, fue presumido a cada uno de sus compañeros de la tarde, de todas formas su único objetivo era uno, ser su amiga en sus horas nocturnas.
“En un momento mas volveremos con su serie favorita, el genial y único….”
—Mmm… siempre acaban poniendo cincuenta capítulos de relleno entre cada uno de los normales…—decía el señor Ruby mientras tomaba una vez mas un sorbo de su sopa instantánea, ya vacío el vaso, aquel sujeto se dispuso a lanzarlo hacia el bote mas cercano, prácticamente haciendo el movimiento de basketball que vio en esa misma mañana, el hombre prácticamente grito al hacerlo mientras acomodaba su voluminoso cuerpo hacia la pantalla —, ¡Ja! Ni el mismo Smack pudo hacer un tiro mejor...
Como si fuese la obra mas entretenida del mundo, aquel viejo yacía observando el televisor con toda su concentración, el programa parecía divertido, ya que mas de una vez una risa salio de su boca, además de una que otro comentario insultante para sus personajes, volviendo a acomodar su asiento un sonido desvío su vista, alzando la misma, su imaginación parecía jugar con sus oídos.
Suspirando ligeramente el mismo sonido se escucho mientras se ponía de pie.
—¡¿Quién esta ahí?!—grito Ruby al sacar su arma, una pistola pequeña, sin embargo una defensa contra cualquier ladrón, aunque lo que se encontraba ahí no parecía querer robar algún objeto, solo el cesto de basura tirado por los suelos.
Con su interior roído y masticado, tenia un agujero en su parte derecha, un trabajo típico de cualquier rata, calmo ligeramente el corazón del hombre mientras guardaba su arma, volteando a ver la entrada, suspiro nuevamente cuando regreso su cuerpo hacia su asiento—, Eh… ¡¿Qué?! , ¡Nooo!
Piso no. 5
—Así que… estas perdido—
—Bueno, algo asi…jeje—
—Y… ¿en donde están tus padres?—
—¿Mis padres?, oye, ¿no crees que ya estoy lo suficientemente grande para que me cuiden siempre?—
—Bueno… eso creo, pero aun así, no es bueno que duermas en lugares como… este—se detuvo Deina al escuchar un par de disparos, aquel sonido vacío fue seguido de un inmenso grito pidiendo auxilio, haciendo que la joven tragara saliva, en instantes reconoció la voz — Señor… Ruby.
— ¿Qué fue eso?— pregunto el chico al ponerse de pie, siendo ignorado por la joven, la misma corrió hacia las escaleras mas cercanas.
Dejando atrás al chico, sus pisadas eran seguidas por el sonido de su respiración rebotar en las paredes, la joven se veía realmente preocupada.
Llegando al vestíbulo prácticamente en tiempo record, el sitio parecía estar en orden, las luces encendidas y sin rastro alguno de alguna pelea, tranquilizándose, la joven Deina comenzó a caminar a través del inmenso vestíbulo mientras intentaba encontrar aquel hombre.
—Señor… Ruby, ¿Dónde esta?—repetía una y otra vez la joven al caminar, sin respuesta alguna, la calma comenzaba a volverse impaciencia, cuando, en un ultimo paso, la joven observo un polvo negro caer desde el techo.
Subiendo su vista, sus pupilas se cerraron mientras un grito cubrió el edificio.
Una vez sin aliento, la joven Deina parecía ya fuera de respiración cuando observo aquel hombre ser devorado por una especie de polvo negro, situado en el techo, la vista del viejo yacía ya sin vida, sin embargo con una expresión de miedo en su rostro su cuerpo desapareció en segundos.
Sin esperar, dos ojos redondos aparecieron entre la oscuridad de la tierra, parecían observar a la chica petrificada, cuando, en instantes se dejo caer al suelo.
Levantándose, las partículas parecían formar una figura, un ser extraño y de gran tamaño, de un poco mas de tres metros de altura, una mano comenzaba alzarse intentando tocar el rostro de la chica.
—Se… señor Ruby— gimió la joven mientras una lagrima de terror caía por su mejilla, cerrando sus ojos, apretó sus puños mientras esperaba su fin.
Sin embargo un viento cortante paso delante de ella, observando una vez mas el lugar, la bestia de polvo yacía con una cortada sobre el, una herida que lo partía por la mitad completamente, el mismo lanzando un rugido al aire se desintegro en el acto mientras Deina volteaba a ver el culpable del acto, aquel chico de cabellos plateados permanecía quieto, de rodillas, en su brazo permanecía alzado con una espada sostenida en su mano.
En cuestión de segundos la guardo al ponerse de pie, suspirando, la miro de reojo.
—Qué cosas tan raras pasan en la noche, ¿no crees?... ¿uhm?, ¿amiga?... ¡Amiga!—grito y grito el joven, sin embargo la chica simplemente cerro sus ojos mientras poco a poco su mente caía dormida, dejándose caer al suelo, aquel recuerdo se hacia presente en una nueva pesadilla.
Esta historia es como... el guion del manga que esta en construccion ^^, despues lo posteare, pero por mientras eh aqui la historia.
Estara dividida por volumenes o tomos, como quieran verlo.
En este post, osea en el primero ^^u, estaran todos los capitulos, asi mismo en el titulo pondre en que capitulo iremos, esto sera como... para mas organizacion ^^
Dudas, pregutnas o alguna sugerencia, estoy aqui para todo XD
Primero que nada, eh aqui una reseña.
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“Un mundo perfecto es aquel que logra el equilibrio exacto entre el bien y el mal”, es la primera lección que tiene que aprender un “Niw”, si quiera que el mundo en donde se encuentre, llegue a tal resultado.
Samurai Zero muestra la historia de Kyono Zeroni, un joven samurai discípulo de su maestro que a la vez es su padre, este muchacho con increíble talento parecerá ser un humano común y corriente, mas sin embargo es un Niw.
Los Niw, los guerreros bajo las órdenes de “la Unión”, los cuales son los encargados de mantener el orden entre los diferentes mundos existentes de un mal común, los Demorus.
Genero: Drama, Accion, Aventura, Romance.
Sin mas que decir, eh aqui...
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Samurai Zero
http://i263.photobucket.com/albums/ii135/Jim_bastion/Portada.jpg
Volumen I
-Capitulo 01: Introducción-
“Un mundo perfecto es aquel que logra el equilibrio exacto entre el bien y el mal”, es la primera lección que tiene que aprender un “Niw”, si quiera que el mundo en donde se encuentre, llegue a tal resultado.
Capitulo 01
“Introducción”
Es tan inmensa y llena de edificios, hacia ya mucho que no venia a un lugar así, mas bien… ya hacia mucho que no llegaba a un mundo como este, tan lleno de vida y con estos seres que llenan sus calles bajo la estrella que les da vida cada día de su existencia, un lugar muy hermoso, increíble en realidad, una de las mejores dimensiones que he tenido el gusto de visitar, no solo porque es de las mas extensas que hay, si no porque es una de las que mas se acerca a llegar a un rango azul.
La vista desde los edificios mas altos me hace soñar en ocasiones, mientras observo desde los altos, puedo ver pequeños puntos que caminan en el suelo, otros que vuelan y además, gran variedad de seres que se desplazan de tal forma que la imaginación no alcanzaría a comprender, que sitio tan hermoso.
Sin embargo, aunque me enamore de un lugar como este, soy solo un forastero, un simple inquilino en el hogar de otro ser, no pertenezco aquí y no lo are jamás, ya que soy un caminador entre mundos, un ser que jamás encontrara lo que se llama hogar, de todas formas, eso no me molesta ya que, amo mi trabajo, puedo ver todo lo que sucede en miles de sitios, puedo escuchar miles de historias, miles de cuentos y fantasías, cientos de maravillas que apenas la mente puede alcanzar a imaginar, decenas de seres que agradezco la oportunidad de siquiera verlos y quien sabe cuantas experiencias eh podido tener, doy gracias por todo eso.
Sin importar lo que haya visto, escuchado y sentido, aun me falta mucho por aprender, no soy mas que un chico de 15 años, un humano en realidad, de quien sabe cual dimensión, en eso me resumo, un humano de 15 años desde su existencia, de origen desconocido y de nombre: Kyono Zeroni.
Mundo #135
Nombre clave: “dimensión ISO”
Ciudad Aufrora
Frío, bueno con un clima realmente agradable como acostumbraba el mundo ISO, una dimensión de rango verde, en teoría o mejor dicho en palabras mas simples, un lugar ni muy bueno, ni muy malo, simplemente un sitio… “normal” como dirían algunos, en palabras mas complicadas, un mundo de rango verde.
Por las calles de la ciudad Aufrora, la noche abrazaba la zona, sin embargo, aun se escuchaban varios sonidos pisar su suelo, móviles que se transportaban sobre la tierra, seres que utilizaban sus piernas para desplazarse y otros que preferían utilizar lo que su cuerpo permitía.
Sin embargo no nos meteremos en tantas complicaciones, nos centraremos en una de las zonas del sur.
Cerca del bar del maestre Fort, una pequeña carreta movida por varios cuatro reptiles de apariencia extraña, seguían el camino, sin embargo, en la parte trasera, donde se transportaban varios productos, un joven encapuchado se hallaba de pasajero sin preocupación alguna, aquel chico, dejando a la vista su rostro, su cabello blanco ondeo con el viento de la noche, mientras miraba a su alrededor, reconoció en seguida aquel sitio, en segundos, pidió la atención de aquel chofer.
—Muchas gracias por haberme llevado…—decía el joven al ponerse de pie, tomando su katana que siempre lleva consigo agradeció por segunda vez al conductor mientras este simplemente le sonreía, sin esperar, aquel chico se dejo caer hacia el suelo.
Observando a su alrededor, una vez mas reviso la zona, sin titubear, comenzó a caminar en dirección del norte, a lo largo de la oscura calle, solo algunas luces se hacían presentes.
Ya habían pasado varias horas y la noche aun seguia, cerca de aquel sitio, un lugar algo lúgubre se veía, era el edificio “Torrent 03”, el tercero en su generación, la construcción tenia menos de dos semanas de haberse terminado.
Grande, fortificado y metálico, así lo describían sus arquitectos, los cuales desde mucho tiempo antes se encontraban orgullosos de su creación y no era de exagerar, en aquel edificio se tenían planeadas varias cosas, desde una oficina para el mismísimo presidente de la ciudad, hasta una estación de radio en uno de los pisos, de seguro, será algo increíble al ser habitado por primera vez.
—¿Hoy es tu primer día, no?—
—Si señor… espero hacer… lo mejor—
—Pues… pequeña, en realidad no hay muchas cosas que hacer por aquí de noche, será mejor que revises el quinto piso, ¿de acuerdo?—
—Si, señor…—
Que horas, que horas… sin importar que tan tarde fuese, los guardias de los edificios mas grades hacían su labor diaria, aunque solo fuese del turno nocturno, la chica Deina trabajaba de noche para ganar algo de dinero extra, claro un trabajo que no cuestionara la moral, por así ponerlo, prefirió trabajar como veladora en vez de otra cosa.
Los pasillos del lugar prácticamente estaban desiertos, el Torrent 03, era un enorme, gigantesco en realidad, Deina, aluzando todo lo que podía, intentaba no asustase con lo tenebroso del sitio.
—Uh… nn…no, hay nada aquí, ser.. será mejor i..ir al sig… siguiente piso—susurro la joven al darse la vuelta, caminando hacia el elevador del sitio, presiono el botón del mismo mientras la maquinaria comenzaba a escucharse.
Observando su reloj, la joven de rubio cabello suspiro por segunda vez, sin embargo fue su ultimo sonido tranquilo, al igual que el ultimo sonido quieto de aquel lugar.
“Boooaaawww….”
—¿Qui…. Quien esta a…ahí? —balbuceaba la joven al darse la vuelta, su cuerpo temblaba a ritmo de los latidos de su corazón, tragando una vez mas saliva, alzo su muñeca una vez mas mientras apretaba uno de los botones de su reloj—, Se…señor Ruby—
—¿Qué sucede Deina?—contestaba al instante el hombre, su voz parecía tranquila a comparación de la joven.
—Es… escuche un so…sonido, señor…—
—¿Un sonido?...—
—S…Si, un sonido—
—Debió ser el viento, de todas formas ve a revisar—
—¿V..voy a Rev…revisar?—
—¡Claro que si!, y rápido—
—Esta bien…— respondía la chica al apagar su reloj, caminando tan cuidadosamente como sus piernas se lo permitían, miro hacia todas partes al avanzar, un lugar realmente oscuro mientras el sonido se repetía.
“Boooaaaww…”
Esta vez algo mas silencioso, la joven encontró el lugar de donde provenía, una de las esquinas del fondo del piso, donde los cuadros del suelo se unian caminando hacia el, la chica alumbró su alrededor al encontrar un saco bulto blanco situado en la esquina.
Acercándose, los latidos de su corazón se hacían cada vez mas constantes conforme pasaban los segundos, alumbrando directamente aquel bulto blanco, el sonido se volvió a escuchar mientras este se levantaba.
Ya congelada, Deina se mantuvo temblando mientras el bulto comenzaba a moverse, parecía estar girando cuando en segundos, un sonido se escuchó.
—Mmm… ¿podrías apagar esa luz?—
—¿Ehh?... ¡Kyyyyaaaa!—grito la chica al lanzar un golpe frente a ella, había sido el ataque mas fuerte que había hecho en toda su vida, con sus ojos cerrados sintió el rostro de “alguien” en sus nudillos, sin embargo, la voz había desaparecido, siendo sustituido por el sonido de un golpe en una de las columnas.
La joven abrió sus ojos lentamente al ver el polvo en el aire, buscando lo que había golpeado, observo como entre el polvo una sombra se movía —, ¿Qué?... ¡noooo!
Volviendo a gritar, la chica se abalanzo hacia la sombra, cuando, sin poder contenerse, la misma dio un enorme pisotón aquel ser, repitiendo aquel movimiento, aquel tapete yacía ya estático una vez que la joven se tranquilizo, abriendo sus ojos una vez mas, la chica se sorprendió al ver al insecto que había pisado, era un muchacho, una persona, bueno pudo haber sido una persona ya que en el estado en el que se encontraba era muy difícil si estaba vivo o muerto.
—Mmmm… ¿Qué sucedió?—susurro el muchacho al levantarse, rascándose el cabello miro a su alrededor cuando se encontró con la joven, dando un brinco hacia atrás, su camino se detuvo con la pared mientras temblaba, —¡No me pises de nuevo!—
—Oh… eres solo un niño—
—¡¿Qué?! Yo no soy ningún niño, soy…—
—Señor Ruby… tenemos un intruso en el piso cinco…—
—¿Que?, ¡no, no, no!—grito el joven al abalanzarse hacia la joven, cubriendo su muñeca con su palma, el mismo le sonrío algo nervioso—, ¿No serias tan mala para dejar a un chico sin hogar, verdad?
—¿dejar sin… hogar?—
Dejando al piso cinco de lado, el edificio se mantenía en un profundo silencio, solo un sonido rompía la tranquilidad, en el vestíbulo, donde las grandes puertas yacen, un hombre de enorme barriga y barba acumulada se hallaba, era el señor Ruby, un guardia nocturno con mas de veinte años de experiencia.
Sin importar, aquellos sonidos no eran suyos, eran de su nuevo televisor que con todo alardeo, fue presumido a cada uno de sus compañeros de la tarde, de todas formas su único objetivo era uno, ser su amiga en sus horas nocturnas.
“En un momento mas volveremos con su serie favorita, el genial y único….”
—Mmm… siempre acaban poniendo cincuenta capítulos de relleno entre cada uno de los normales…—decía el señor Ruby mientras tomaba una vez mas un sorbo de su sopa instantánea, ya vacío el vaso, aquel sujeto se dispuso a lanzarlo hacia el bote mas cercano, prácticamente haciendo el movimiento de basketball que vio en esa misma mañana, el hombre prácticamente grito al hacerlo mientras acomodaba su voluminoso cuerpo hacia la pantalla —, ¡Ja! Ni el mismo Smack pudo hacer un tiro mejor...
Como si fuese la obra mas entretenida del mundo, aquel viejo yacía observando el televisor con toda su concentración, el programa parecía divertido, ya que mas de una vez una risa salio de su boca, además de una que otro comentario insultante para sus personajes, volviendo a acomodar su asiento un sonido desvío su vista, alzando la misma, su imaginación parecía jugar con sus oídos.
Suspirando ligeramente el mismo sonido se escucho mientras se ponía de pie.
—¡¿Quién esta ahí?!—grito Ruby al sacar su arma, una pistola pequeña, sin embargo una defensa contra cualquier ladrón, aunque lo que se encontraba ahí no parecía querer robar algún objeto, solo el cesto de basura tirado por los suelos.
Con su interior roído y masticado, tenia un agujero en su parte derecha, un trabajo típico de cualquier rata, calmo ligeramente el corazón del hombre mientras guardaba su arma, volteando a ver la entrada, suspiro nuevamente cuando regreso su cuerpo hacia su asiento—, Eh… ¡¿Qué?! , ¡Nooo!
Piso no. 5
—Así que… estas perdido—
—Bueno, algo asi…jeje—
—Y… ¿en donde están tus padres?—
—¿Mis padres?, oye, ¿no crees que ya estoy lo suficientemente grande para que me cuiden siempre?—
—Bueno… eso creo, pero aun así, no es bueno que duermas en lugares como… este—se detuvo Deina al escuchar un par de disparos, aquel sonido vacío fue seguido de un inmenso grito pidiendo auxilio, haciendo que la joven tragara saliva, en instantes reconoció la voz — Señor… Ruby.
— ¿Qué fue eso?— pregunto el chico al ponerse de pie, siendo ignorado por la joven, la misma corrió hacia las escaleras mas cercanas.
Dejando atrás al chico, sus pisadas eran seguidas por el sonido de su respiración rebotar en las paredes, la joven se veía realmente preocupada.
Llegando al vestíbulo prácticamente en tiempo record, el sitio parecía estar en orden, las luces encendidas y sin rastro alguno de alguna pelea, tranquilizándose, la joven Deina comenzó a caminar a través del inmenso vestíbulo mientras intentaba encontrar aquel hombre.
—Señor… Ruby, ¿Dónde esta?—repetía una y otra vez la joven al caminar, sin respuesta alguna, la calma comenzaba a volverse impaciencia, cuando, en un ultimo paso, la joven observo un polvo negro caer desde el techo.
Subiendo su vista, sus pupilas se cerraron mientras un grito cubrió el edificio.
Una vez sin aliento, la joven Deina parecía ya fuera de respiración cuando observo aquel hombre ser devorado por una especie de polvo negro, situado en el techo, la vista del viejo yacía ya sin vida, sin embargo con una expresión de miedo en su rostro su cuerpo desapareció en segundos.
Sin esperar, dos ojos redondos aparecieron entre la oscuridad de la tierra, parecían observar a la chica petrificada, cuando, en instantes se dejo caer al suelo.
Levantándose, las partículas parecían formar una figura, un ser extraño y de gran tamaño, de un poco mas de tres metros de altura, una mano comenzaba alzarse intentando tocar el rostro de la chica.
—Se… señor Ruby— gimió la joven mientras una lagrima de terror caía por su mejilla, cerrando sus ojos, apretó sus puños mientras esperaba su fin.
Sin embargo un viento cortante paso delante de ella, observando una vez mas el lugar, la bestia de polvo yacía con una cortada sobre el, una herida que lo partía por la mitad completamente, el mismo lanzando un rugido al aire se desintegro en el acto mientras Deina volteaba a ver el culpable del acto, aquel chico de cabellos plateados permanecía quieto, de rodillas, en su brazo permanecía alzado con una espada sostenida en su mano.
En cuestión de segundos la guardo al ponerse de pie, suspirando, la miro de reojo.
—Qué cosas tan raras pasan en la noche, ¿no crees?... ¿uhm?, ¿amiga?... ¡Amiga!—grito y grito el joven, sin embargo la chica simplemente cerro sus ojos mientras poco a poco su mente caía dormida, dejándose caer al suelo, aquel recuerdo se hacia presente en una nueva pesadilla.