(FF) Historias de una Utopía - Foros DZ
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hombre Antiguo Hace 4 Semanas
 
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Sin estado
(FF) Historias de una Utopía

Hola a todos, pues aqui estoy de nuevo tal vez algunos ya me conozcan tal vez otros no pero eso es lo de menos, hoy tenia ganas de subir algo, así que pensé en traer pequeñas historias que he estado haciendo a lo largo del tiempo.

Historias de una utopia (ya cambio el nombre) es una serie de escritos cortos de ciencia ficción que he estado haciendo, en las cuales trato de narrar diferentes vidas, ya sean ancianos, niños, adolecentes o adultos, cada uno en diferentes espacios sin embargo que tienen un mismo sentido, tratar de sobrellevar una vida en un mundo caotico, o sin aparante sentido por su perfección, muchos de ellos son criticas a la sociedad, o de la forma tan gris que la veo, tengo que mencionar que algunos de estos se relacionan otros no, bien aqui se los pongo espero que les gusten


Por cierto algunos de ellos ya estaban en mi galeria pero los he traido para aca por que distorcionaba mucho cuando queria editar, los iré separando por enigmas, o sea capitulos y haré una breve explicación por si no le entendieron, no soy muy bueno escribiendo así que disculpen


Enigma 1:.

La Torre de vigilancia


Alguna vez leí sobre un mundo en lo alto del cielo, se dice que el humano en épocas pasadas fue capaz de dominar aquellos territorios con ayuda de grandes maquinas, y que podía recorrer cada rincón de la tierra con tan solo mover los brazos. Dominar el cielo, eso parece increíble, sin embargo ene estos días eso parecería una locura. Hoy como todas las tardes he subido a lo más alto de la ciudad, donde están las torres de vigilancia, esas que los humanos abandonaron al terminar la infección hace ya unos cientos de años, y entre el bullicio del exterior y el vidrio reforzado he podido ver el pequeño haz de luz que suele aparecer atravesando la espesa pared de nubes oscuras que cubren el cielo que alguna vez dominamos, hoy como todas las tardes subí decenas de niveles hacia arriba, hoy como siempre recorrí los cultivos de plantas hibridas, que están pasando la calle donde todo ser viviente se vende por un trozo de alimento deshidratado, solo por eso estoy aquí, por ver este pequeño rayo que penetra la corteza de la capa que nos protege de los rayos del sol, solo por ver un poco de luz, sé que es estúpido recorrer tanto solo para ver un pequeño rayo que dura menos que un cerrillo encendido en una brisa, estoy de acuerdo en lo tonto que es recorrer las calles más peligrosas solo por sentir una esperanza, lo sé… sin embargo gracias a esto he tenido una misión para vivir cada día, y no solo ser como los demás y vivir por miedo, doy media vuelta y con un suspiro pienso volver a mi cubículo, el lugar donde me aguardo de todos, comienzo a caminar entre el excremento de las palomas que murmuran sobre mi cabeza, y mientras bajo las escaleras de madera, me pregunto si habrá aún alguna razón para estar aquí. Hace algunos años atrás el mundo estaba en un completo caos, muchos libros antiguos y actuales habían escrito sobre aquello, muchos sabían de los miles de factores que podrían desencadenar eso pero nadie hizo caso o nadie se atrevió a hacerlo, las pandemias estaban arrasando con todo, y los conflictos entre países eran más seguidos, además de que la economía ficticia estaba por los suelos, pero nadie podía hacer nada, nadie podía detener el mundo, o al menos eso es lo que me contó aquel hombre que mis ojos vieron por primera vez, el dijo que uno de sus familiares había estado en aquellos tiempos y que se habían pasado esa vieja historia de generación en generación.
Ahora solo puedo caminar por las calles llenas de muros que crecen hasta lo alto de la cúpula de cristal que nos protege y ver lo que hemos hecho, los animales y plantas han sido hibridados de tal manera que han perdido en gran parte de su esencia, los cielos se han recubierto por una pestilente capa oscura de nubes que nos protegen del “fuego”, cada mañana y noche las torres de vigilancia sueltan gases a lo alto para crearla, mientras que los ciudadanos formamos una interminable fila para conseguir nutrientes, para tratar de sobrevivir… es gracioso todo esto, las personas tratan de mantenerse vivas pero pareciera que han muerto sin siquiera darse cuenta, son solo como maquinas que viven por la misma razón que fueron creados
-Señor Tom –me dice una voz mientras bajo la inclinada escalinata que me lleva a las primeras zonas habitadas, doy vuelta atrás para ver dónde proviene la voz y a no más de 5 metros una niña sentada en las gradas frente a su casa levanta sus manos para llamar mi atención, aquella pequeña de piel blanca y cabello rubio y rizado es Cintia, ese es el nombre que le he dado para identificarla, la conocí hace algunos meses atrás cuando me perdí por estos lugares, el hombre quien la cuida es un controlador de préstamos, que suele rentar mujeres y hombres para ciertos trabajos en el interior del gobierno, he escuchado que incluso presto a su propia hija por un poco de nutrientes. Doy la vuelta y camino hacia la pequeña que me mira con una gran sonrisa desde la grada
-¿A dónde fuiste tan tarde? –me pregunta mientras limpia sus manos en el overol que trae
-Solo fui por unos asuntos personales allá arriba –contesto
-Pero si a partir de aquí no hay nadie, además la temperatura no tarda en bajar
-No te preocupes, lograré llegar
-Ya veo
Un momento de silencio hace presencia entre nosotros, y nuestras miradas casi instintivamente giran para ver la ciudad la cual ya empieza cubrirse de luces, Cintia me toca el hombro y muy alegre me dice:
-Sabes, en la mañana la mujer que reparte los nutrientes me regaló un vaso mas de agua si quieres podemos repartirlo –pienso en negarme pero mi boca seca me hacen poner a pensar dos veces mi respuesta así que termino asintiendo, ella entra por la puerta que está detrás de nosotros y desaparece, pasaron minutos, luego horas, y la ciudad comenzó a apagar sus luces así que me levanté y fui a mi cubículo a dormir.
A partir de aquel día jamás la he vuelto a ver, y ni siquiera tengo una idea de lo que le pasó, pudo haber muerto, o quizá fue secuestrada por los “hombres uniformados” dentro de su propia casa como muchos otros aquí, lo que sea que haya pasado ya no importa, ya que hoy como todas las tardes he subido a esta torre de vigilancia que me deja ver ese pequeño rayo de sol, así es la vida aquí, así es el mundo en estos tiempos, nada importa más que cualquier cosa, no importa si mueres, no importa si desapareces repentinamente, ya que todos somos como este rayo de luz que se desvanece entre la multitud de nubes sin siquiera ser visto, tal vez es por eso que hago esto, pero así es, este es el mundo que hemos creado y nadie lo cambiara.[/size]


:::Mas que nada en esta historia quise de una forma mas directa mostrar el mundo en el que se vive muchos años depsués, al principio estuve discutiendo que usar, un anciano, un adulto o un niño ya que esto definiria la historia en si, y obte por elegir a un anciano, por diversas razones de vida:::




Enigma 2:.

Un día más…


Un día más, un día menos, que se puede esperar estando aquí, las pequeñas hojas del calendario se recortan solas mostrándome aquellos números pasar a gran velocidad, el tic tac del reloj haciendo eco por el pasillo me recuerda que las horas y los minutos han seguido marchando desde que dormí, nada parece detenerse, nadie quiere hacerlo, el tiempo parece huir, parece temer de quedarse en el presente y hace lo posible para acercarse al futuro, pero no importa cuánto corra, en este lugar todo seguirá igual. Hoy parece comenzar el invierno, los vidrios de mi departamento están empañados, y el suelo es como un trozo de hielo que tortura mis pies descalzos en mi caminar, hoy es invierno, quito una hoja más del calendario, voy a la lavandería del sótano para revisar la ropa que deje secando ayer, el olor a detergente puede sentirse desde las escaleras alfombradas, mis pisadas hacen eco entre las paredes, tocó la ropa que se seca en el calentador, pero esta sigue húmeda, no puedo usarla y no me queda otra más que mis viejos pantalones deportivos y mi playera que deje en el armario desde que llegue a este lugar, esto parece un caos, subo a toda prisa, tomó los pantalones y los miro al espejo, están roídos de algunas partes, sin duda son un total desastre, sonrió mientras veo los agujeros de las rodillas, veo mi piel morena y me admiro, esta mañana parece que volví a rejuvenecer, apenas ayer había logrado ver algunas arrugas en mi cara, pero ahora han desaparecido, es como si hubiera vuelto a nacer, pero es normal, en esta ciudad jamás se va a envejecer ya que hacerlo es un delito, es como ir en contra de esta hermosa ciudad, es como ir en contra de nuestra ley de vanidad. Vuelvo a sonreír y me pongo aquellas ropas viejas, tomó mi chaqueta y salgo dando un portazo que enmudece el tic tac del reloj. Miro las calles, como siempre estas se ven solas, las paredes de ladrillo que se extienden a lo lejos y las puertas de caoba es lo único que he logrado ver desde que llegue, bajo los tres escalones que me llevan al piso húmedo del callejón, y comienzo a caminar hacia la única dirección. Hoy es invierno, hoy el tic tac del reloj no se ha detenido, hoy el tiempo sigue avanzando sin parar, mis pasos siguen a la par del tubo de calefacción que está a mi costado, el gobierno decidió poner estos calentadores para que las personas no mueran de neumonía al salir a las calles, apenas pasan unos minutos y ya han empezado a soltar aquel vapor caliente que transpira en las paredes. El único ruido que escucho es el de mis pasos y el de las gotas caer en los charcos que se han acumulado a los costados de las calles, el panorama ha sido envuelto en una gran nube de vapores cálidos, no puedo ver más allá de unos metros pero mis pies siguen su camino, mis pies siguen avanzando hacia la nada… el tiempo continua su caminar… el tiempo sigue haciendo tic tac a la par del reloj. Puedo empezar a ver bultos oscuros moverse a gran velocidad entre la espesa nubes de calor, ellos, más bien… esas cosas que se mueven son los humanos, los nuevos seres del milenio, no importa a donde vallas, verlos será una odisea, pero, la recompensa es muy grata, la recompensa que recibes al verlos es ver lo más maravilloso que tus ojos han mirado nunca. Nos encontramos en un milenio donde los controles de los genes humanos son manipulables a tal grado que cualquiera puede cambiar su apariencia como desee, nos encontramos en una era donde el humano se ha perdido a sí mismo, donde la vanidad cada día gana la partida de este ajedrez, las personas han enloquecido y son capaces de gastar millones en cambiar su aspecto, son capaces de matar para ser diferentes, rubios, morenos, pelirrojo, castaño, todos son hermosos, no importa como sean, ellos siempre tendrán belleza, sin embargo, el precio que se ha tenido que pagar es devastador, la comunicación ha caído a cero, las personas ya no hablan, las personas ya no salen a las calles tomados de las manos, las personas ya no se miran a los ojos temiendo que alguien copie sus apariencias, el hambre de ser únicos y hermosos los ha llevado a la locura, el sexo ya no es necesario habiendo la clonación, estar unidos ya no es necesario.
mi nombre es “J” y soy un rapero de este barrio, toda mi vida a transcurrido en las calles más pobres, fuera de maquillaje, genes y todas esas cosas, llegue a esta ciudad para intentar conseguir trabajo, sin embargo es imposible, ya que nadie se preocupa por la economía desde que las maquinas están aquí, ahora solo los ingenieros en MHI son los que tienen trabajo, me encuentro en una época en la que el humano ha perdido sus raíces cayendo en un agujero de vanidad, en un oscuro abismo que los ha hecho enloquecer cambiando sus apariencias al punto en que son casi irreconocibles, no sé desde cuando inicio todo esto, no sé cuando terminara, mientras tanto solo sigo avanzando en este círculo esperando el día en el que yo también entre en el juego, un cambio de ojos no se vería mal, cada día que miro mi cuerpo pienso en ello, cada día que el reflejo se interpone en mi camino, aquella idea de ser perfectamente hermoso sobresale
–entre la nube de vapor una silueta se acerca hasta que aquel chico de ropa anticuada, el chocar es inevitable, y ante aquellas nubes de gases un rostro se asoma, la piel más blanca y perfecta que jamás había visto, era como una lisa y esculpida estatua de nieve, unos ojos rasgados miran fijamente al chico, aquellas pupilas verdes como un par de gemas se quedan inmóviles viendolo, los ojos delineados de aquella persona se cierran, sus labios carnosos y pálidamente rosados tratan decir algo pero las palabras no salen, el chal que cubre parte del rostro de la chica deja caer un grupo de cabellos oscuros, tan perfecta y bella, tan hermosa que congela, pero el sueño duró por solo unos segundos cuando la jovencita se cubrió la cara con el chal y como si hubiera sido asustada por alguien sale corriendo, aquellos segundos fueron como horas de excitación, un rostro tan lleno de vida, unos ojos que inspiraban deseo y felicidad, una belleza que está inmersa en el juego de la vanidad ha sido descubierta
–Que hermosa chica… las campanas del juego me han tocado, desde luego cambiarse no es mala idea, después de todo somos libres, además todos somos partes de esta travesura, cada uno de nosotros es una pieza más de el juego de la vanidad, y mientras yo sigo caminando hacia la nada el tic tac del reloj parece seguir su curso, las hojas del calendario siguen cayendo como las hojas de los árboles, nada detiene esto, nadie lo detendrá ya que cada uno de nosotros está inmerso en esto, cada uno de nosotros esta en el tablero y el mover de las piezas es constante, no importa que no hayas movido aún, algún día lo harás hasta que el último minuto de la vida apague el tic tac del reloj.


Mas que nada esta es una critica a la necesidad del humano por ser perfecto, por ser alguien delante de los demas, así que muestro un lugar donde la sociedad actual al haber ya descubierto las grandes incógnitas de su mismo ser, el resultado es una locura donde los hombres y mujeres se pierden a sí mismos cambiando sus aspectos a sus gusto creando una gran enfermedad llena de vanidad, la comunicación entre ellos a caído a pique debido a que temen a ser copiados, temen a dejar de ser únicos, un chico común y corriente sale de las ciudades más pobres y visita los paradisiacos suburbios de los que hablan todos, sin embargo se da cuenta que todo eso es mentira, se da cuenta de la cruda realidad, y teme de caer en el mismo juego, pero a pesar de todo al ver el maravilloso rostro que puede alcanzar una persona se da cuenta de que no es mala idea y el mismo cae dándose cuenta de que no puede escapar a la locura:::


De momento solo pongo dos, espero que les gusten y comenten, tambien son aceptadas las criticas, por cierto si por el color de letra tamaño o loo que sea molesta a la vista haganmelo saber para cambiarlo, saludos
__________________

¿Te gustan mis dibujos? ¿Quieres hacerme feliz? ¿Deseas saber quien mató a Colosio? o simplemente pasar el tiempo... te invito que pases a mi Galería o a mis Fics (no entiendo por que le dan es enombre pero bue :

Sí, quiero verla


Pues entonces pasa a los enlaces y dejame un comentario =)
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Fics



No quiero verla


Si tu respuesta fue no y me deseas una muerte proximama, haz click aquí:

Desde hace unos días me pregunto si alguien leera estas cosas

Última edición por Next 01; Hace 4 Semanas a las 13:34.
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