Quest C El admirador secreto | Baphomet & Raon

Tema en 'Alfheim Online' iniciado por Krause, 3 Abr 2017.

  1. Autor
    Krause

    Krause Then, everything is a lie. Moderador

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    — Nivel 6 al 11.
    — En solitario: 4 post.
    — Party de 2 a 3: 2 post cada uno.
    — Party de 4 a 5: 2 post cada uno.
    — Duración máxima: 1 Semana.
    — Pagas: de 150 a 200 Yrds + de 12 a 17 Reactivos.

    ShioryShiory Raon
    CorventCorvent El señor de las cabras
    Avísenme cuando terminen y diviertanrse o3o!
     
  2. Corvent

    Corvent |><(((((ಠ> ... Deal with it!

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    El par de jugadores entraba por segunda vez en aquella zona conocida como Fungiferous Garden, pero en esta ocasión no había ningún oso gigante que detuviera su avance o les exigiera miel. Tampoco entraban para conocer el lugar, sino que venían con un objetivo específico.

    — Entonces, ¿debemos reunir flores y dejarlas en una cueva? —preguntó Baphomet, intentando confirmar la extraña petición.
    — Sí. —replicó Raon, caminando con ambas manos detrás de su espalda— Pero según entiendo, no es tan fácil como suena.

    Aparentemente, ellos no serían los únicos que buscarían las flores y por lo que parecía, solo los mejores ramos armados con estas recibirían la paga que se les había prometido.

    “Yo trataría de arruinar los del resto para asegurarme la paga.”, pensó el japonés, algo que no iba a poder hacer por no quedar mal con su compañero de party, pero que no estaba de más tener en mente para mantenerse alerta de otros jugadores.

    — No te preocupes, tengo confianza de que elegiré las mejores flores. ¡Haremos el mejor ramo! —declaró la Salamander inflando el pecho y colocando su puño cerrado sobre este, destilando confianza.
    — Claro, te lo encargo. —contestó Izanagi. A esas alturas ya había comenzado a pensar que de tanto actuar, el tipo que manejaba a Raon podía haberse comenzado a volver afeminado. La posibilidad de que la chica fuera realmente mujer cruzó la mente del pelirrojo, pero fue descartada rápidamente— Con Otori nos aseguraremos de conseguir lo que creas necesario.

    La de las orejas de conejo sonrió. La noruega tenía completa confianza en su sentido del estilo, por lo que, si se lo proponía estaba segura de que crearía el mejor conjunto de flores que el solicitante habría visto en su vida.

    El ambiente era tal y como lo recordaban de la ocasión anterior. La humedad y el calor se podía sentir, provocando un gran contraste con la frescura de Seaside. El que más se alegró con la llegada a la zona tropical fue Otori, que comenzó a avanzar por delante del par de hadas, desapareciendo por segundos detrás de las enormes plantas que los rodeaban.

    — Supongo que incluso domado sigue siendo un monstruo de este lugar. —
    indicó Raon, al tiempo que soltaba una risilla.
    — Preferiría que fuera un poco más tranquilo. —suspiró Baphomet. Aquello era lo que realmente deseaba y no se molestó en ocultárselo a su compañera, pero mientras el Mandrake cumpliera su propósito, el que molestara a alguien más no era problema.

    Una vez que el grupo ya se había adentrado un poco en el área, su búsqueda de las flores inició.

    La Salamander lideraba la exploración, seguida del Cait Sith que ya portaba su arco para repeler a cualquier enemigo que pudiera detectar con su olfato, mientras que su monstruo acompañante daba vueltas en sus cercanías.

    No todas las plantas eran gigantes en Fingiferous Garden, habiendo algunas de tamaño normal, que eran las que pretendía recolectar el trio, después de todo, por muy linda que fuera una flor, si medía dos metros no era material para un ramo. De aquella forma, Freyja analizaba cada capullo y brote que veía con una mirada afilada, como si de una experta se tratase. Luego de que la chica recogiera el primer par de plantas, Otori pareció entender qué es lo que estaban haciendo, comenzando a buscarlas también y llevándoselas a Raon.

    — Muchas gracias. —habló la rubia, recibiendo la flor del Mandrake con una sonrisa. No era la creitura más linda, pero sí era de una actitud tierna, lo que hizo que la imagen que la muchacha tenía del Mandrake mejorara un poco.

    Repentinamente, una idea surgió en la mente de la Noruega, clavando su vista en la cabeza de Otori.

    — Hey, Baph. Creo que las flores de los Mandrake podrían ser una buena adición al ramo.


    Inmediatamente, el monstruo cambió la expresión alegre de su rostro, cubriendo con sus manos su cabeza. No había entendido por completo lo que la Salamander había dicho, pero su instinto le decía que estaba en peligro.

    — ¡Ah!, no la tuya, Otori. —
    aclaró la de iris rojizos.
    — Creo que es una buena idea. —inició el pelirrojo— Se supone que todos tienen flores diferentes, agregar uno o dos como centro del ramo podría quedar bien. Eso quieres decir, ¿no?

    Raon asintió a las palabras de su compañero, por lo que el equipo puso como uno de sus objetivos encontrar Mandrake. Clare que, no sabiendo su ubicación específica, tendrían que simplemente seguir buscando hasta que se toparan con ellos.

    Justo cuando la party había decidido su curso de acción, el suelo comenzó a temblar levemente, y un olor extraño pero familiar llegó a la nariz de Baphomet. Aquel movimiento no era desconocido para nadie, por lo que, tan rápido como les permitieron sus reflejos, el par de jugadores se elevó con sus alas, el de ojos amarillos preocupándose de tomar al Mandrake. Ni bien se hallaban a un par de metros del suelo, raíces salieron de este, buscando a los incautos que se supone debían estar ahí.

    — Un Bind Eater. —murmuró el de los cuernos.
    — Oh, creo que estoy de humor para matar una de esas cosas. —expresó Raon con un extraño brillo en sus ojos. La rubia había guardado cierto resentimiento con el que la había hecho sufrir tanto la vez pasada, y quería una revancha, esta vez con el solo objetivo de eliminarlo y sin la intervención de Bumblebee— ¡Hey, hey!, ¿qué dices, Baph?
    — Esto, claro, claro. —
    contestó el japonés. Su instinto le decía que si se negaba solo iba a terminar agotándose mentalmente, por lo que siguió la petición de su supuesto compañero— Creo que el Bind Eater está por allá.

    En cuanto el de las pupilas horizontales indicó el camino, la Salamander estuvo a punto de salir disparada a la batalla, pero fue detenida por el mismo chico. Ya teniendo unas cuantas flores reunidas, hubiera sido un desperdicio que las perdieran en la batalla, por lo que Izanagi insistió en que se las entregaran a Otori para que las cuidaran, cosa a la cual la noruega terminó accediendo.

    — Bien, al menos así podré darte apoyo si te encuentras en problemas.
    — ¡No será necesario! —
    exclamó la rubia, volando hacia su oponente sin esperar al pelirrojo.

    Mori solo suspiró para luego seguir a la muchacha.

    ShioryShiory creo que podría haber quedado mejor, pero prometo que el siguiente sí me queda super!! (?) o/
     
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  3. Belgium

    Belgium Jiayou <3 Moderador

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  4. Belgium

    Belgium Jiayou <3 Moderador

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  5. Shiory

    Shiory -다시 시작하는 거야-

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    El par de hadas surcó con suma velocidad el aire en busca del mob que desafortunadamente había atraído la atención de la fémina, y en poco tiempo lograron localizarlo atraídos por el dulce aroma característico que emitía desde sus fauces.

    Ten cuidado— pronunció el de la cornamenta denotando algo de preocupación. Seguramente toda persona que lo viese así pensaría que realmente estaba al tanto del bienestar de su compañera, pero lo único que estaba poniendo a Izanagi en una posición precavida era el hecho de que no quería perder, al menos aún, a su mejor escudo cuando ni habían logrado armar la mitad de lo que sería su bouquet de flores.

    Descuida, será mucho más fácil que la última vez— tranquilizó la aludida regalándole una sonrisa mientras se sentía apreciada, malinterpretando el origen de esa preocupación.

    Acto seguido, afiló sus carmines que se clavaron sobre el enemigo. Un rápido deslizamiento de su zurda por el filo de la espada fue suficiente para activar su técnica y envolver el item en brillantes llamas que acompañaron a la jugadora en su descenso, provocando un largo tajo explosivo a lo largo de la anatomía vegetal que se encontraba en el trayecto lineal, infligiendo un daño considerable que se vio reflejado en la repentina reducción de la barra roja del mob.

    No obstante, el HP de la coneja también se vio afectado cuando las inesperadas raíces danzantes de la planta chillona se sacudieron agresivamente de forma aleatoria cuando la chica aún no había llegado al piso; con ello, fue inevitable ser golpeada y consecuentemente lanzada hasta dar contra un árbol cercano.

    A todo esto el de las pupilas horizontales posicionó su arco contra el enemigo de forma tal que con sólo invocar unas flechas gélidas sería suficiente para lanzar una rápida ofensiva; empero, desistió a la idea al ver que su compañero se reincorporaba de un pequeño salto y comenzaba a brincar de un lado a otro manteniendo un grado de vida muy estable.

    Como si eso fuese a detenerme— chistó por lo bajo la holandesa y no dudó en emprender vuelo una segunda vez, esquivando la vegetación gigante que se erguía a los alrededores, sin intenciones de darle su localización al pisar tierra.

    Notando esta estrategia de su agresora, el Blind Eater retomó su movimiento de raíces cortas a su alrededor pero esta vez se sumaron los más largos que abandonaron su escondite bajo las tierras fértiles del bosque y se zarandearon buscando una defensa, mientras esperaba volver a dar con esa molesta personaje. Ahora esta planta resultaba como una presa fácil ante la mirada de la Salamander.

    Decidida a no retroceder por unas pocas raíces que realmente no le estaban produciendo mucho daño, Raon se apoyó contra un árbol que empleó para impulsarse. Planeando cortar cualquier raíz que se le interpusiera, el filo de la espada fue entonces dirigido hacia adelante y obviamente hizo contacto con algunas de las tantas extensiones en movimiento, cortándolas en el proceso junto a las explosiones que redujeron un poco más las llamas de la skill. Ahora con el fuego que alcanzaría para detonar por última vez, cuando se llegase a la zona roja vulnerable del monstruo, todo habría acabado. No obstante, más raíces largas se aproximaron con suma avidez cuando se habían desplazado las dañadas por la fémina, logrando apresarla y activar la misma skill que funcionaba por debajo de la tierra.

    Ante el grito femenino, el Marksman volvió a acomodar el arco frente a sí, sopesando en la necesidad de su intervención. Realmente el tema no estaba en que con ello podría afectar el orgullo de ese sujeto, sino que quería guardar su maná para más tarde en la cacería de Mandrakes o para alguna batalla contra algún monstruo inoportuno; de hecho, tenía rato de haber detectado un aroma desconocido que se aproximaba por el norte y no estaba registrado en su base de encuentros previos. Por ende, sólo estaba asegurándose de que el HP de su compañero no bajase a niveles muy preocupantes o que luego lo obligase a él a usar de más su técnica Undine. En ese momento, cuando Raon al fin parecía estar a punto de liberarse de las raíces prisioneras, las fauces vegetales se abrieron de par en par y atentaron contra su presa, desprendiendo un olor diferente proveniente de las toxinas que Sharp Bite fabricaba.

    Justo cuando parecía inevitable la mordida y la rubia había cerrado los ojos para aguantar el dolor, un chakram envuelto en electricidad apareció velozmente de un costado e impactó contra la cabeza acechadora, anulando la skill venenosa y a la vez logrando que el Eater liberara a su oponente.

    Ante esa intervención inesperada, el japonés se viró hacia el arbusto por donde había emergido el item Assasin, revelando la figura de un tercer personaje. El sujeto era alguien de corpulencia mediana, casi tan alto como Baphomet pero de piel caucásica y cabellos dorados al igual que su semblante. Su entrada había sido un tanto heróica, a lo que su siguiente movimiento de desplazarse con suma velocidad a fin de tomar a la coneja en el aire para dejarla de pie a salvo en el piso lo magnificó aún más.

    La fémina lo observó un tanto perpleja. ¿Quién era ese sujeto? Su mente quedó por unos momentos vacía, opacada por la sonrisa encantadora del varón. Sabía en el fondo que no era del todo real toda la situación, pero, ¿por qué percibía una ola de calor invadiendo sus mejillas? Ahora que lo pensaba, era la primera vez que alguien la sostenía así y la rescataba de tal forma. Hasta ahora había recibido la ayuda a distancia unas cuantas veces por sus compañeros, pero nunca le habían transmitido ese tipo de apoyo hasta con el gesto... Hablando de eso, justamente lo que había esperado eran las frías flechas de Baph de las cuales estaba acostumbrada.

    Instintivamente, los carmines de la Fighter buscaron en la altura a su compañero, justo para presenciar cómo él materializaba los mencionados proyectiles que fueron a terminar de descolorir la barra de vida de la planta. Luego de eso, el moreno dirigió su indescifrable mirada hacia el dúo en el fondo del bosque. Con que ese olor no identificado le pertenecía a ese sujeto.

    Al rato los tres jugadores se encontraban parados al lado del cráter donde solía alojarse el Blind Eater. El rubio, cuyo nick era Isnan, verificaba el estado de la mujer, mientras que Mori intentaba analizarlo para determinar su intención para intervenir de esa manera. ¿Qué era lo que quería? ¿Un drop fácil al darle el último golpe al mob o simplemente era de esos idiotas que se creían héroes que rescatan damiselas? Aunque bueno... Eso último era un fracaso en esta ocasión. Pero interrumpiendo sus pensamientos, los dorados del tipo adquirieron hostilidad al mirar al Caith.

    No puedo creer que te hayas quedado quieto cuando tu compañera estaba en peligro— pronunció el desconocido con indignación.

    El Marksman apretó su lengua e hizo un esfuerzo por no demostrar disgusto. Oh, genial, al parecer sí se trataba de esos idiotas que se dejaban llevar por un par de pechos virtuales; en fin, en los juegos nunca faltaba un tipo así. Inhaló profundo buscando la forma de responderle sin sonar rudo.

    Estaba a punto de hacerlo— mintió mirando de reojo a la coneja que lo contemplaba claramente esperando una justificación así.

    Mentira— refutó el coparlante—. No vi que invocaras esas flechas cuando la Blind Eater quería morderla, sino que lo hiciste recién para darle el último golpe. ¿Acaso te importaba más el drop antes que el bienestar de tu compañera?— aseveró acusadoramente. Con esa verdad dicha, la decepción se reflejó nítidamente en los orbes de Freyja.

    ...— el de las pupilas horizontales logró mantener su rostro neutral a pesar de que su fachada estaba en peligro, y decidió mejor cambiar el tema antes de perder la paciencia ante un reclamo que él consideraba inapropiado que viniera por parte de un tipo random—. Puedes pensar lo que quieras pero no entiendo por qué tú te quejas. A fin de cuentas es MI compañera de quien estamos hablando y estamos en medio de una importante quest. Así que si nos disculpas...

    Habiendo dicho eso, el caprino se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la dirección por la que habían venido, esperando que la holandesa hiciera lo mismo, puesto que quería ir a encontrar a Otori y proseguir con su misión sin perder innecesariamente el tiempo con un sujeto que no les sería de ayuda. Sin embargo, se detuvo cuando sintió una adición a la party.

    ¿Qué es lo que haces?— cuestionó con un tono serio a la muchacha que había añadido al tercero. No debía haberle dejado en primer lugar que sea el que liderara la party.

    Sabes, a diferencia de ti, él sí se preocupó por salvarme de un apuro. Hasta ha sacrificado sus ramos— señaló Raon con su índice derecho unas cuantas flores arruinadas que se habían esparcido cerca del arbusto de donde había emergido el Assasin. Luego, infló sus mejillas y arrugó la nariz. Se sentía traicionada e irritada con su compañero, a diferencia del deseo de devolver el favor que experimentaba por el rubio encantador, quien era tan cortés de hasta intentar rechazar esa implícita propuesta que le estaba ofreciendo al añadirlo en el team por temor a ser un estorbo.

    Esta vez el desagrado de Baph se hizo visible en sus facciones. Ahora resultaba que ese tal Isnan era uno de sus competidores en la quest además de ser un estúpido que se dejaba engañar por un nerd baboso que se había creado justamente un personaje femenino para aprovecharse de sujetos como él; doblemente genial. Aunque... ahora que miraba más de cerca los gestos y movimientos del otro varón, algo de él le inquietaba, aunque no sabía identificar el porqué. Simplemente le daba mala espina.

    Entonces, ahora mismo el primer impulso que sentía el pelirrojo era mandar todo al carajo e irse solo a terminar de completar el ramo que su bestia estaría cuidando y nunca más volver a toparse con ese asqueroso par. Sin embargo, sabía que enfrentarse él solo contra varios Mandrakes no sería prudente; a pesar de sus mejorados stats, corría el riesgo de sufrir algún movimiento inesperado y terminar reapareciendo en su ciudad de origen, si es que antes no se encontraba con alguna otra bestia de más alto nivel del cual no tendría el lujo de escapar. Suspiró; odiaba la realidad de que, si lo pensaba objetivamente, tener un integrante más les ayudaría a terminar más rápido su cometido. Claro, si es que la Salamander no comenzaba a desplegar sus verdaderos colores de sujeto oportunista que sorprendentemente había logrado ocultar bien hasta el momento.

    A pesar de todo, el de mirada ambarina decidió dejar que la voluntad de la coneja se llevase a cabo, dando sólo la advertencia de que no estaba dispuesto a ceder las flores exóticas que ya habían recolectado antes y que esperaba una buena cooperación por parte de ambos. Además, el trato sería que luego de obtener algunas flores de Mandrake separarían su camino con el de Isnan, ya que por más que intentaba analizar al otro jugador, realmente no lograba terminar de percatarse por qué su intuición le decía que debía tener cuidado con él.

    Así, el nuevo trío volvió a buscar a Otori, quien inesperadamente había logrado preservar las flores a pesar de su naturaleza juguetona, y en seguida se pusieron en marcha hacia el norte en busca del grupo de Mandrakes que Isnan afirmaba haber visto antes de encontrarse con ellos. El par de rubios lideraban la marcha manteniendo una conversación animosa, donde el muchacho destilaba de su gran habilidad tratando coqueta pero respetuosamente a las mujeres, mientras que el moreno los seguía manteniendo cierta distancia y emanando disconformidad. A todo esto, el de fisiología vegetal simplemente no entendía por qué la repentina hostilidad, además el evidente enojo y capricho de la Fighter hacia su amo.


    CorventCorvent HERE, AL FIN! No está wow pero traigo ingredientes de drama(?)
    Btw, thanka Bel por las prórrogas ;w;

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    Última edición: 21 Abr 2017
  6. Belgium

    Belgium Jiayou <3 Moderador

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  7. Corvent

    Corvent |><(((((ಠ> ... Deal with it!

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    El grupo continuó su avance a través de la selva. Baphomet y Otori iban por delante, mientras que Raon e Isnan iban un poco más atrás, conversando alegremente. “Podrían atacarlos unos Bumblebee justo ahora”, pensaba el pelirrojo, tratando de desviar su atención del aura de felicidad detrás de él.

    — Bueno, ya Raon me ha servido bastante, bien podría darme por pagado con que terminemos esta Quest y bloquearlo luego. —murmuró para sí mismo el Cait Sith, por un momento pensó en preguntarle su opinión al monstruo con un ramo de flores en sus manos a su lado, pero no estaba tan loco como para caer en eso— ¡Hey, Isnan!, ¿qué tan lejos están esos Mandrake? —preguntó Izanagi luego de comprobar que todavía no percibía ningún enemigo con su olfato, mucho menos uno que tuviera un olor similar al de Otori.

    — ¡Baphomet!, no seas pesado con Isnan. —replicó algo molesta Raon.

    “¿Eh?, ¿qué pasó con eso de Baph? Además, ¿quién te preguntó a tí?” Requirió un gran esfuerzo que el rostro del de los cuernos no revelara aquellos pensamientos y su disgusto, por otro lado, la actitud de héroe con capa de Isnan no ayudaba en nada.

    — No te enojes, Raon, arruina tu bello rostro. —habló el Assasin. Raon sintió como su rostro se entibiaba y tapó su rostro con sus manos de la vergüenza— Están un poco más adelante, Baphomet, no te preocupes, me aseguraré de que lleguemos sanos y salvos. —concluyó Isnan, colocando una mano en su pecho y dándole un vistazo a la de orejas de conejo a su lado, que solo dejó escapar un pequeño chillido.

    — Claro, claro. —“¡¿Qué clase de mala escena de galge es esta?!” El japonés se dio la vuelta tan rápido como pudo para que el par de jugadores no viera su rostro, incluso él tenía sus límites y había llegado a este.

    Otorio, ignorante de los dramas de las hadas, continuaba cuidadosamente llevando el ramo de flores en sus brazos. Parecía haber encontrado cierta diversión en mantener el objeto tan bien cuidado como pudiera, contrario a lo que su actitud usual podría haber hecho pensar al grupo, tanto así que más bien parecía que iba a costar separarlo de las coloridas flores.

    Cerca de cinco minutos después, el Assasin les avisó que se encontraban cerca de dónde él había visto a los Mandrake, solo unos pasos más les tomó para que el japonés detectara a los monstruos. El equipo se acercó silenciosamente para observar a las criaturas, cosa que el de los cuernos agradeció para sus adentros. Tal como Isnan había prometido, un grupo numeroso de los monstruos planta se hallaba en el lugar, entre todos contaron siete diferentes, cosa que el pelirrojo confirmó con su olfato, aunque siempre podía haber uno que no se mostrara y que no se encontrara en su rango.

    Era el turno de Raon para que le indicara a su par de compañeros por cuál irían. Si bien con algo de estrategia y preparación podrían haberlos derrotado a todos, sabían que la party no tenía la confianza mutua para intentar algo así, a pesar de que ninguno lo había verbalizado. Finalmente, Freyja escogió al monstruo que tenía la flor más grande, una de un tono rosado en sus puntas pero que hacia el centro cambiaba a una tonalidad violeta.

    — Yo detendré a algunos de los Mandrake con la ayuda de Otori.

    — Yo protegeré a Raon de cualquier villano que intente tocarla —continuó Isnan con su clásica pose de héroe.

    — Y yo derrotaré al que elegí y obtendré su flor. —terminó la noruega, sus orejas de coneja moviéndose animosamente.

    — En cuanto lo logres nos retiramos, no nos conviene hacernos los héroes ni las damiselas en pel- —Baphomet se detuvo al notar que iba a decir algo que no debía— bueno, eso, en cuendo tengamos la flor nos vamos.

    — No te preocupes, bella, esta vez soy yo quien te cuidará. —añadió el rubio sujetando las manos de la Fighter.

    — C-claro. —el corazón virtual de esta última latía rápidamente, pero el de las pupilas horizontales no les dio tiempo de continuar con su telenovela.

    Izanagi sacó su arco, al tiempo que Otori se preocupaba de dejar el bouquet tras una enorme planta, escondido en un arbusto, de manera que nadie lo pudiera encontrar por coincidencia mientras peleaban y no se dañara. Isnan soltó las manos de Raon, empuñando su chakram, al tiempo que la muchacha blandía su espada.

    El primero en atacar fue Otori, que a la orden de Baphomet sacó piedras del suelo y las lanzó contra sus pares, dañando a algunos y asustando al resto. El de los cuernos no perdió tiempo, ya teniendo preparadas sus flechas de hielo, atacó a cinco diferentes Mandrake, impactando con su disparo principal al que había evaluado como el más confundido por la sorpresa.

    — ¡Ahora! —gritó el japonés, haciendo que el par de rubios saltara en dirección al de la flor rosa y púrpura.

    Cinco disparos y cinco monstruos congelados. Había sido la primera vez que el de ojos ámbar había usado tan bien su skill, pero considerando la situación, no podía considerarlo un logro. De todas formas, solo dos oponentes estaban en movimiento, lo que le permitió al Assasin atacar a uno mientras Raon iba por el principal.

    El hielo se derritió, pero Mori necesitaba conseguir más tiempo para el dúo en la línea delantera, por lo que conjuró cuatro estacas de hielo que tomaron forma de flechas a su alrededor. Aquello no era su skill, sino un conjuro.

    Los monstruos ya se habían recuperado de la confusión inicial, pero antes de que pudieran abalanzarse contra sus oponentes, recibieron el ataque gélido del pelirrojo, acompañado por flechas normales y rocas de parte de Otori.

    Isnan mantenía a raya a los pocos Mandrake que no podían ser detenidos por los disparos del Cait Sith, pero no era algo que le costara mucho. Su chakram le permitía mantener cierta distancia y su agilidad le aseguraba que aunque los tipo planta lograran acercarse, él podría evadirlos.

    La batalla de Raon no fue una particularmente difícil. La muchacha ya sabía la forma de pelear de aquellos seres y sabía que de lo que más debía cuidarse era de las mordidas de estos, sin olvidar que probablemente el que ella iba a enfrentar usaría su polen para tratar de escapar. La rubia inició su ofensiva con un espadazo contra el tipo planta, cortando uno de sus brazos en el proceso, pero aquello no era ni de cerca suficiente para incapacitar al Mandrake. La planta dio un salto hacia atrás, para luego enterrar los dedos extendidos de su brazo restante en el piso y sacar piedrecillas y arrojarlas contra la noruega, que se cubrió con sus brazos y espada, tratando de minimizar el daño. En cuanto la lluvia de rocas pasó, la Slamander usó su skill, prendiendo su espada en llamas para luego atacar al monstruo.

    Debido a que querían la flor de la cabeza del Mandrake, Raon debía ser cuidadosa de dónde atacaba, por lo que dirigió su espada contras lo pies de su oponente, logrado hacer contacto con estas y creando una explosión que quemó las extremidades del tipo planta.

    Con el ser con solo un brazo restante, era el momento perfecto para cortar la flor. Antes de que el Mandrake pudiera recuperarse, la chica cortó con su espada flamígera justo en la mitad de la cabeza del tipo planta, por lo que las llamas no alcanzaron a chamuscar el objeto por el que habían venido.

    — ¡Lo tengo! —gritó Freyja, mientras el resto del cuerpo del Mandrake desaparecía. Sus compañeros se encontraban peleando contra el resto de los monstruos, pero en cuanto recibieron la señal, Baphomet lanzó las flechas gélidas de su skill, congelando a algunos de sus oponentes y dándoles una oportunidad de escapar a sus compañeros.

    Isnan corrió hacia Raon, tomándola como cuando la había rescatado del Bind Eater y sacándola de igual forma.

    El grupo corrió por unos minutos antes de lograr perder a los tipo planta, una vez que el Cait Sith confirmó que no habían monstruos cerca, el equipo se detuvo a recuperar el aliento. Isnan había demostrado ser bastante útil en la pelea y aunque Izanagi aún no terminaba de confiar en el sujeto, por lo menos tenía que reconocer su competencia.

    — ¿Estás bien, princesa? —preguntó el rubio.

    — ¿Eh?, ¡ah!, claro, claro, estoy bien. —replicó Raon, aun con la respiración algo agitada, pero sintiendo que había algo fuera de lugar. Su corazón ya no latía tan fuerte, ni su rostro se sentía acalorado, al menos no por Isnan, sino más bien por la batalla reciente. — Creo que lo de ser rescatada no es tan divertido después de todo. —murmuró para sí misma la chica, procurando no ser escuchada.

    — Bien, creo que con eso hemos completado el ramo, ¿no? —preguntó el Assasin.

    Todos estuvieron de acuerdo en que el arreglo que hizo la noruega era uno que no tenía nada que envidiarle a uno profesional, por lo que solo les faltaba llevarlo a la cueva.

    — Conozco un atajo, déjenme guiarlos. —propuso el rubio.

    Habían logrado encontrar a los Mandrake gracias a él, pero algo se sentía fuera de lugar con el sujeto, pero ya que la rubia podía molestarse más si se oponía, Baphomet simplemente decidió dejar que el par hiciera su voluntad.

    — Ah. Estos gordos frikis y sus avatares femeninos. —suspiró el japonés, siguiendo un poco más atrás a Freyja y al ahora parlanchín de Isnan.

    ShioryShiory There! finishee (?) xD
     
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