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+18 Original Fic GRAND LOVE SLAM -17 + BONUS 3

Tema en 'Fanfics y Roles Yuri' iniciado por I-AM-WOLFIE, 1 Jun 2017.

  1. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    :d ¿Cuáles son las chicas a las que Rosemary siempre les ha querido meter colmillo?
     
  2. Kissu

    Kissu Moderador

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    Es que en los anteriores dice mucho que las bubis de Nile y la cola de Kaam jaja
     
  3. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    7w7 No la culpo
     
  4. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    owo Algo largo pero, me gustan estos capis largos XD con tanta información.

    SMASH 13


    El partido inició y con él, la furia de dos jugadoras, eternas enamoradas y rivales. El silencio se hizo presente al primer saque por cuenta de Mitsuki, que dejó anonadadas a todas, un tremendo golpe salió de su posición que dejó sin posibilidades a Kan de devolverlo. La pelirroja golpeó suavemente las cuerdas de su raqueta y sonrió a su esposa, eso deseaba, que ella jugara con todas sus fuerzas, tener un partido intenso con todas sus fuerzas.

    Tras el segundo saque, Kan logró posicionarse en una postura similar a la de su esposa, devolviendo el impacto con un efecto cortado, atrayéndola a la zona interna, esa respuesta fue tan rápida que Mitsuki no alcanzó más que a rescatarla, dándole la oportunidad a la holandesa de rematar. Mientras las personas aplaudían, Mitsuki sonrió hacia Kan, una sonrisa de amor y reto, era claro, ella no quería perder ni siquiera en una exhibición, por eso es que la amaba tanto, por qué ella nunca se rendía.

    El encuentro siguió sin tregua entre ambas, las nuevas jugadoras estaban asombradas, eso era jugar en alta competitividad, la velocidad y elegancia de Kaam contra la potencia y dureza de Mitsuki, era como ver a una samurái contra una esgrimista. La más emocionada por el partido, obviamente, era Shirayuki, pues no tuvo mucho tiempo para ver a sus madres jugar por su edad, y mirar la entrega y maravilla que era su encuentro le hacían brillar sus ojos.

    Primer set, era tomado por Mitsuki, Kan solo sonrió, tomando algo de agua y acercándose a Mitsuki para platicar con ella.

    -Kaam está un poco apenada, parece que nos afectó retirarnos antes que tú. –


    -Tranquilas, están haciendo un buen trabajo
    -Sonrió Mitsuki tomando de las mejillas a su esposa para besarla- vamos, la gente quiere que sigamos, démosle un espectáculo hermoso, mis princesas. –

    -Gracias, Mitsuki, no te decepcionaremos. –


    -Nunca lo han hecho. –



    Ambas se regresaron a su posición, ahora con saque de Kan, fue cuando la mirada de ella cambió y Mitsuki lo notó demasiado tarde. Un saque veloz con una dirección inclinada hacia la esquina, obteniendo el primer punto. Todas las jóvenes se miraban asombradas, pocas de ellas lo habían visto en televisión, pero verlo en directo era aún más inexplicable, la reconocida precisión de Kaam Goheid de Noihara se hacía presente, aquella que era tan temida por todas las jugadoras de su época. Eloise estaba sorprendida de ver que su querida amiga no había perdido ese toque, aún tras perder parte de su visión, la flecha roja, como algunos la nombraron, aún seguía siendo un peligro.

    Al transcurrir el partido y llegar a sets iguales, había quedado sin lugar a dudas una cosa, Kaam y Mitsuki Noihara parecían de otro planeta, sus habilidades eran tan parejas, pero al mismo tiempo por encima de las demás, incluso su rival más próxima, Eloise, siempre se vio en desventaja frente a ellas por más que conocía sus estilos de juego, simplemente, no podía equiparar sus capacidades sobrehumanas.

    Al inicio del tercer set, Mitsuki lo notó, Kaam empezaba a parpadear demasiado, era claro que ya no podría seguir jugando más. Mientras botaba la pelota, pensaba que hacer, si paraba el partido, ella se pondría muy triste, pero si no lo hacía, ella tendría ese malestar y se sentiría deprimida al pensar que decepcionaba a su esposa y a las presentes. Era una decisión más que dura, pero al mirar a Eloise, pudo ver que ella también lo había notado y con una afirmación, sabían que debían de hacer.


    -Se acabó, Mitsuki Noihara es la ganadora. –


    -¿Qué? ¿Pero por qué, Eloise?
    -Preguntó Kaam sorprendida por la decisión, corriendo hacia la silla de línea, tambaleándose un poco al no ver bien el camino, haciendo que la francesa bajará rápidamente para sujetarla.

    -Por eso rojita, ya hiciste mucho, te lo dijimos, si empezabas a tener molestias, pararíamos. –


    -Pero estoy bien, te lo juro, jeje, nomas me lavo un poco los ojos y podré seguir jugando. –


    -Mi princesa, no insistas por favor.
    –Dijo Mitsuki haciendo que Kaam agachara su vista tratando de esconderlo, pero sintió como su esposa levantaba su rostro y podía notar su ojo enrojecido.- Sé que te duele, estás lagrimeando mucho. –

    -Mitsu… por favor, ya casi terminábamos el partido…-


    -Lo siento, es por tu bien, prometiste cuidarte más, recuerda lo que dijo el doctor, no podemos forzar tu vista o podría empezar a deteriorarse tu otro ojo. –


    -Perdóname… tienes razón, Mitsu
    -Respondió Kaam apenada, abrazando a su esposa para esconder su rostro en su pecho.


    Mientras todo eso ocurría, había un aire de confusión entre los espectadores, ¿Por qué se detenía el partido? ¿Qué le pasaba a Kaam Goheid? Todas las chicas ya lo sabían, y la más nerviosa por ello era Shirayuki, pero Rosetta y Angeline la abrazaron para tranquilizarla. Eloise tomó un micrófono mientras Mitsuki llevaba a la enfermería a Kaam, para poder tratar su ojo, siendo acompañadas por Cecilia y Rosemary.


    -Disculpen si terminamos el partido así, ha sido un secreto entre nosotras, pero, ya que ha pasado tanto tiempo, Mitsuki Noihara y yo consideramos que ya no tiene trascendencia.
    - Hablaba Eloise ante todas sus alumnas, cerrando los ojos un instante para seguir- Kaam Goheid de Noihara, tuvo un problema en el nervio óptico de su ojo derecho desde que estudiamos en esta academia, aun así, logró convertirse en la número uno del mundo, pero… hace unos años, aun tras operaciones y tratamientos, perdió su visión de dicho ojo. Aunque ella no puede ver con su ojo derecho, quiso darle la bienvenida a esta nueva generación de la Step Fast School con un último partido, así que, por favor, denle un fuerte aplauso. –


    Todas las personas aplaudieron mientras veían a las mujeres retirarse hacia la enfermería, dejando a la nueva generación en las gradas. Angeline y Rosetta frotaban los brazos y hombros de Shirayuki al verla tan pálida de los nervios, y tras un abrazo de Venus, ella pudo calmarse y respirar normal.


    -Qué pena por mi tía, tan emocionada que estaba
    -Dijo Angeline mientras Aurora le tomaba del brazo.

    -¿Estará bien? Se veía muy triste. –


    -Estará bien, mi mami es muy fuerte, sé que lo estará. –


    -Qué vergüenza, llamarla la mejor del mundo. –


    -¿Qué dijiste, estúpida?
    -Reclamó la francesa a Emma quien estaba sentada detrás de ellas.

    -No la escuches Angie, sabes cómo es ella. –


    -Solo abres la boca para decir puras vulgaridades, inglesita.
    –Habló Lyrika molesta por su intromisión. – Kaam Goheid junto a Mitsuki Noihara son y serán las mejores del mundo, aunque te duela, Oh, disculpa, no creo que una don nadie sepa lo que es tener la capacidad de apreciar sus grandiosas habilidades. –

    -¿Habilidades? La mejor del mundo siempre será Mitsuki Noihara, su esposa no merece ese título. –


    -¡Oye, mi mami es la mejor de todas!
    –Reclamó Shirayuki parándose frente Emma, quien solo chitó sus dientes molesta por su presencia.

    -Tu madre no es nadie, me dan asco las mujeres como ella y como tú, Mitsuki Noihara desde chica entrenó y dedicó toda su vida para ser la mejor, así como todas nosotras, mira a tu alrededor, todas hemos dado días y noches enteras en busca de ser grandes jugadoras, ¿Y tú y tu mami? Por favor, ustedes son la muestra de lo injusta que es la vida, sin tener que esforzarse para ser una estrella en este deporte… no ocupas irte lejos, mírate bien, mientras tus primas y amigas han sacrificado su tiempo para ser buenas, tú con tus jejeje y jaja, risitas por aquí y por allá, siendo una niña mimada todo el tiempo, eres mejor que ellas, ¿Lo ves como algo justo?-


    -No es cierto… yo…-


    -¿Vas a llorar, mocosa? Sabes que es cierto, aunque no te lo digan, todas pensamos lo mismo, es injusto que nazcan personas como tú que sin un mínimo esfuerzo logren las cosas. –


    -Cállate por favor-
    Dijo Venus abrazando a Shirayuki quien estaba a punto de llorar. – vamos mi niña, te llevaré a ver a tu mamá. -

    -No sé por qué pierdes el tiempo con esa niña, que naciera de la más grande jugadora de todos los tiempos fue un desperdicio. –


    -¡No es cierto! Buaaaaaaaaaa….-



    Shirayuki empezó a llorar al escuchar las ofensas de Emma y fue cuando un monstruo se desató. En un parpadeo, Venus se separó de Shirayuki embistió a Emma, jalándole el cabello y lesionando su hombro, rápidamente, todas las chicas intentaron detenerla, pero se les dificultó por la fuerza física y rabia que tenía la italiana. Emma estaba totalmente asustada, esa chica la había atacado y golpeado, cubría su hombro y el ardor le daba más nervios.


    -¡Venus, suéltala!-


    -¡Profesora, por favor, ayúdenos a detenerlas!-


    -Mierda, pensé que solo nos peleábamos en futbol-
    Dijo Jeanne corriendo para sujetar a Venus- Y tu señorita, tus madres no estarán contentas. –

    -¡Suélteme! ¡Voy a matarla! –


    -¡Venus, compórtate!
    -Gritó Angeline dándole una bofetada a su amiga- estás asustando a Shirayuki. –

    -Yo… perdón…-


    -Venus… ¿Qué hiciste?-


    -Lo siento…
    -Habló la italiana relajándose mientras era soltada por Jeanne.

    -Tus madres y la directora están ocupadas ahora por Kaam, pero no dudes que te llamaremos, no podemos permitir una conducta así entre ustedes. –


    -Muchas gracias profesora… no sabría que hacer…-


    -¡Cierra la puta boca
    !-Gritó JT a Emma dejándola impactada por recibir la ofensa de una profesora- no creas que no alcance a escucharlas, eres una chiquilla enferma, ¿Tanta envidia sientes por esa niña? Debería de darte vergüenza, Venus no será la única en vérselas con la directora… las demás, lárguense de aquí, Venus, Emma, síganme. –

    -¿No le harán nada a Venus, verdad?-


    -Vete a tu cuarto por favor, te prometo que resolveremos esto tranquilamente, Najya, llévate a Shirayuki a su habitación, y no salgan hasta que les avisemos. –


    -Tranquila profesora, de eso nos encargaremos Aurora y yo, vamos Shirayuki, al cuarto. –


    -Pero… Venus…-


    -Haz caso a lo que te dicen mi niña, perdón si reaccioné así. –


    -Más vale que intenten comportarse, no vine a esta escuela a resolver problemas de chiquillas
    -Habló JT rascando su cabello mientras guiaba a las dos jóvenes- tendremos que ir a fuerzas a la enfermería, esa torcedura se ve algo seria. –


    Shirayuki se había quedado más que preocupada, su madre había tenido molestias y ahora eso, ¿Por qué Venus reaccionó de manera tan fea? Pasaron las horas en su habitación, hasta caída la noche, Mitsuki y Kaam habían pasado a verla para decirle como estaba, pero cuando quiso tocar el tema de Venus, Mitsuki cambió el tema y dijo que mañana tendrían una reunión entre las profesoras y las madres de la italiana, dejándola aún más preocupada.

    La pelirroja no podía dormir, abrazaba a su peluche y frotaba sus piernas algo ansiosa, sentía su cuerpo frío, quizá era por solo vestir con una blusa de tiras y su braga infantil, pero no era eso, tenía miedo de que quisieran sacar a Venus de la academia, y aún le movían las palabras de esa chica.

    La egipcia se dio cuenta de que su compañera de cuarto no podía dormir, y lentamente se abalanzó a su cama, abrazándola por detrás haciendo que reaccionara.


    -Duerme, preocuparte no resuelve nada. –


    -Es que… Venus le hizo eso a Emma, ¿Por qué se comportó así?-


    -Ella reaccionó como las demás lo hubiéramos hecho, esa mujer es una víbora.-


    -Pero… ¿Y si ella tiene razón?
    -Dijo la niña haciéndose bolita al abrazar su almohada- y si es malo que yo sea así…-

    -No tiene nada de malo que seas como eres, es cierto que muchas se esfuerzan por lograr su lugar, otras, como tú, nacen con grandes habilidades, pero no es culpa tuya, fueron diversos factores los que llevaron a que tú fueses así. –


    -¿Entonces no es mi culpa?
    -Preguntó la pelirroja sintiendo como Najya le hacía cosquillas de repente en su vientre- jeje…jejeje… me harás llorar, jeje. –

    -Mi madre Artemisa siempre me daba cosquillas así cuando andaba deprimida, siempre funcionan. –


    -jejeje… Mi mami Mitsuki también hace eso con mi mamá Kaam y se ríe hasta llorar, jeje. –


    -Shirayuki, no te deprimas por esto, pues más de una vez te toparás con personas así de envidiosas
    -Habló la morena haciendo que su amiga volteara a verla, quedando sus ojos frente a frente- no seré una buena representante si no logro que mi clienta esté contenta, levanta la cabeza y demuéstrale a esa envidiosa que no eres solo un apellido, que tú eres grande por tu cuenta. –

    -Gracias, Najya, jeje…yawm…-


    -Anda, ya duerme, eres más dormilona que yo. –


    -No es cier…
    -Susurraba la pelirroja entre cerrando los ojos por el sueño, siendo abrazada por Najya quien acariciaba su cabeza tiernamente para ayudarle a dormir.


    Un poco lejos de ahí, en la casa de Cecilia, Rosetta platicaba con sus madres sobre la pelea ocurrida en la escuela. Al haber escuchado de ese conflicto, Cecilia decidió llevarse a su hija de regreso a casa al menos mientras se calmaban las cosas, pues al haber escuchado que esa chica molestó a su sobrina por su origen y habilidades, le causaba la preocupación de que podría poner sus ojos y molestias hacia su hija.


    -Y eso pasó..-

    -¡Uy! Esa mocosa, hacer llorar a Yuki y todavía…!Argh!
    -Gritaba Rosemary jalando sus cabellos refunfuñando- ¡Ceci, manda a alguien a liquidarla, ahora!-

    -Rosemary, no es para tanto. –


    -¿No es para tanto? ¿No escuchaste que molestó a nuestra sobrina?-


    -Lo sé, pero no es para que lleguemos a esos extremos, Eloise resolverá ese problema con esa chiquilla, además, estando Celtic y Camelia en la academia, sabes que se serán las más interesadas en ver que castigo le darán a ella y a su hija. –


    -En verdad, también me medí de agredir a esa chica, mamá.
    –Dijo Rosetta mirando con pena a Cecilia, quien solo sacudió suavemente su cabello- no me gustó que dijera todo eso a Shirayuki, ella es solo una niña y..-

    -Está bien, me alegra que no reaccionaras así, por más que te moleste una persona, no puedes bajarte a su nivel y actuar como una bestia.-


    -Para la próxima vez, te acompañaré a la escuela y yo misma le daré su merecido. –


    -¡Rosemary, compórtate! Eres mi esposa y ya tienes cuarenta y tres años, no puedes seguir actuando como una chiquilla en cosas así. –


    -Perdón mi tesoro, tranquila…fiu….!Listo!
    –Sonrió la ojiverde al calmar su coraje, haciendo sonreír también a su esposa al ver que su autocontrol era perfecto comparado a años atrás.

    -¿Nadie escucha la puerta en esta casa?-


    -Ah, Lily, jaja, perdónanos, estábamos en una plática de madres e hija. –


    -Más que platica, eras solo tú y ellas escuchando
    -Contestó Lily caminando con su pijama de gato- Thames y yo queremos dormir.-


    Lily se acercó a la puerta bostezando, abriendo la puerta, antes de terminar de abrirla, notó algo raro, nadie podría estar tocando la puerta con tanta facilidad, había todo un sistema de seguridad y sabían que sino usaban el intercomunicador no serían recibidos, pero al ver una mano femenina intentando meterse, decidió abrir.

    Los ojos de la pequeña madura se dilataron al ver al frente de ella una castaña de piel clara, con unos ojos jade oscuros, con un rostro y físico idéntico a Rosemary, pero con unos senos que parecían pertenecerle más a Cecilia. Pero lo más perturbador, era la sonrisa arlequina de ella, idéntica a la de su autonombrada hermana mayor y esposa.


    -Hola, ¿Aquí vive Rosemary Blunt y Cecilia Noihara?-


    -Rosemary, ¿No te olvidaste de darme mi medicamento?
    -Preguntó Lily mirando por su hombro.

    -Claro que no, sabes que entre tú y yo nunca nos olvidamos de darnos nuestras pastillas, ¿Por qué?-


    -Mmm… creo que me volví bizca, hay una chica idéntica a ti, bueno, tiene dos cosas que no te pertenecen. –


    -Jajajaja, idéntica a mi solo Rosetta ¿A qué te refieres?
    -Dijo Rosemary dirigiéndose hacia la puerta, quedándose congelada al ver a la joven de la puerta, con manos en sus bolsillos y una enorme sonrisa semejante a la que ella veía en el espejo. Esa chica, al verla, sacó una de sus manos de sus bolsillos, para saludar.

    -Hola mamá, volví a casa. -


    -Mmm…
    -Murmuró Lily mirando a la asombrada Rosemary y a esa chica tan idéntica a su esposa-… mejor levanto a Thames, creo que no dormiremos otra vez. –

    -¿Mamá? ¿Tengo otra hija? ¡CECIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! !CREO QUE TE FUI INFIEL!!!!-







    uAu Kaam ya no puede jugar tanto como ella quisiera.
    >:v Venus se fue con todo contra Emma, eso fue por molestar a su niña.
    :3 Esa Najya es muy amigable con Shirayuki, :d.
    OAO Y ENTRA EN ACCIÓN ROSE, del one-shot SAMSARA.
     
    Última edición: 9 Jul 2017
  5. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    o3o Este bonus continua los sucesos del capítulo 13.


    BONUS 2




    El laboratorio de la casa Noihara estaba lleno, análisis de sangre, de retina, de huellas dactilares, físico y mental, todo hizo Thames para averiguar la procedencia de esa chica cuyas facciones eran casi idénticas a las de Rosemary, y por la edad que ella insinuaba tener, era claro que no rayaba en lo absurdo su historia de ser una hija creada para intentar forzar su ingreso a la familia. Cecilia y Rosemary estaban impactadas, esa chica no solo tenía una historia consistente, su voz y sonrisa eran sin dudas las de la canadiense, y entre todas, la más congelada por la sorpresa era Rosetta, pues siempre tuvo curiosidad con su origen, pero no se atrevía a preguntar por respeto, y ahora surgía la situación de tener una hermana mayor.


    -Sin duda, ellas hija de ustedes, su sangre es idéntica a la de Rosetta, tiene muy poco rastro de la persona que sirvió de vientre adoptivo, así que esos genetistas en verdad estuvieron esforzándose por que Rose fuese lo más hija posible de ustedes. –


    -No sé por qué lo dudan, solo miren, tiene la misma sonrisa de Rosemary. -


    -Mierda… si Keitaro se entera que tuvo más hijas por nosotras, se volverá loco. –


    -Nah, tranquilas, soy la única, se los juro
    -Dijo Rose vistiéndose con una blusa al estar en ropa interior por la revisión. – pueden ver en mi mochila, me traje todos los documentos que encontré en esa casa y después la incendie, jaja, de seguro no quedo nada. –

    -¿Mi tío tuvo?… esperen… no lo entiendo…. ¿A qué se refieren? –


    -Se me olvidó que estabas aquí, hija.
    –Habló Cecilia apenada sujetando los hombros de su hija menor quien estaba confundida. – Rosetta, tenemos que contarte algo, pero, debes de ocultárselo a las demás, en especial a Shirayuki, esto es un secreto de la familia. –

    -Guau, esto es genial, ya voy llegando y cada segundo está lleno de sorpresas, jajaja. –


    -Sin duda es tu hija, Rosemary. –


    -No es cierto, yo no me ando riendo de esa manera, jaja, ay dios santo !Es cierto!-


    Cecilia empezó a contarle a su hija la historia de cómo nacieron ella y Shirayuki, así como la posible situación del nacimiento de Rose a causa de esa decisión. La pequeña tragó saliva y sintió su pecho oprimido, calmándose poco a poco al sentir como Thames la abrazaba dulcemente, ahora entendía esa emoción que tenía al lado de ese hombre y por qué le nacía de corazón ese sentimiento de amor por él como un padre. La pequeña entendía por qué el grado de ocultismo de esa verdad, pues bien sabía la situación familiar que estaba dentro de los Noihara al ser, junto a Shirayuki, rechazadas por la vieja orden Noihara.


    -Espero lo entiendas hija…-


    -Lo entiendo, pero… no puedo creerlo… Angeline y Shirayuki … mis hermanas… y ahora ella. –


    -Guau… ¡Eres preciosa, Rose! Esta carita, estos pechos !Qué pechos!
    -Decía Rosemary observando a otra hija apretándole sus senos mientras la chica se reía- ¡Son de la misma medida que los tuyos, Ceci! !Mi hija mayor es tetona!–

    -Jajaja, si supieras lo difícil que es mantenerlos dentro de un sostén, mamá. –


    -¡Ay, me dijo mamá! Rosetta es preciosa con su piel tostada gracias a tu ascendencia árabe, mi tesoro, pero…Rose no se queda atrás, ¡Tengo dos hijas divinas! ¡Tengo que contárselo a mis papás, estarán felices de tener una nueva nieta!-


    -¡NO! Rosemary, contrólate. –



    Gritó la mayor de la familia mientras todas se quedaban calladas, Rose terminó se acomodar su blusa y se paró frente a su madre sonriéndole, pues sabía que algo le diría. Cecilia estaba entre la espada y la pared, sin dudarlo, esa chica frente a ella era su hija, pero, no debía de existir, complicaba todos sus planes para asegurarle un porvenir a Shirayuki y Rosetta y que pudiesen tener lo que les correspondía como las verdaderas herederas Noihara, la existencia de Rose causaba que pudiese salirse de control todo. Pero, no podía decirle eso, menos frente a Rosemary, los ojos de su esposa demostraban que estaba feliz, había aceptado a Rose antes que todas, su corazón de madre le hizo hacerlo, y por la mirada de Rosetta, sabía que su hija menor estaba asimilando todo.


    -Hija… Yo… comprende, es difícil lo que acabas de contarlos, pero… sin dudarlo, eres hija mía, de Rosemary, y… te daré la bienvenida a nuestro hogar, no obstante, quiero que seas sincera conmigo, ¿A qué viniste? ¿Quieres lo que te corresponde como una de mis hijas?-


    -Puff, jajaja, para nada jajaja…
    -Empezó a reírse Rose con la misma risa simpática de su madre canadiense, empezando a rascar su cabello- bueno, no sé cómo decirlo, solo… quería tener una familia de verdad, no pido que me reconozcan y me pongan en un testamento, solo, que me dejen ser su hija.–

    -Hija….-



    Esas palabras hicieron eco en el pecho de Thames, Lily y Rosemary, las tres habían vivido una juventud tensa y llena de tristeza por haberse quedado sin familia, y pensar que esa jovencita frente a ellas había viajado al otro lado del mundo para cumplir ese sueño. Cecilia sintió una flecha en su corazón, y sintió las ganas de llorar, su hija tenía un pensamiento humilde a pesar del motivo de su nacimiento, sin dudarlo, tenía el corazón noble tras la personalidad alocada, al igual que Rosemary.


    -Pues… ¿Qué esperas para abrazarme, hija? Bienvenida a tu familia
    -Habló Cecilia limpiando sus lágrimas, extendiendo sus brazos.

    -¡Abrácense todas!-



    Todas se abrazaron al grito de Rosemary, fue cuando en el abrazo, Rosetta sintió una mano en su trasero, respingando un poco, al voltear, miró una sonrisa arlequina en su hermana, una sonrisa intrigante, que solo conocía en su madre cuando se encerraba en su cuarto con sus demás madres.


    -Rose… hija, espero entiendas, pero, no podrás salir por un tiempo de esta casa, tenemos que esperar un poco más de tiempo para poder revelarte al mundo. –


    -Lo sé, jaja, aunque me suena un poco eso de no salir, digo, buscaba libertad alejándome de esas personas y ahora mis madres me tendrán castigada sin salir jajaja. –


    -Sin duda, es hija tuya. –


    -Lo sé, jaja, es genial, ¿No crees?-


    -¡Me hacen tan feliz! ¿Qué tal si celebramos tomándonos una buena cerveza? ¡Yo invito!-


    -Lo siento, pero aquí no hay alcohol.
    –Dijo Thames riendo por ver a Rose al lado de Rosemary, dejando en claro su semejanza.

    -¿Qué? ¿Pero por qué?-


    -Rosemary y yo tomamos medicamentos, a Thames no le gusta y Cecilia no bebe en casa, además, eres menor de edad, no deberías tomar. –


    -¡Pero si soy más grande que tú!-


    -Oye, más respeto a nuestra mamá Lily. –


    -¿Ella también es mi madre? ¡Pero si es una niña!-


    -Tendré que ponerte al corriente.-
    Dijo Rosetta suspirando mientras sintió las manos de su hermana mayor acariciando sus hombros, levantando su rostro- ¿Ocurre algo?-

    -Nada… mi querida hermanita… mi Rosetta. –


    -¡Ay, que lindas se ven
    -Decía Rosemary mordiendo su blusa con ganas de llorar- ¡Abracense, quiero ver a mis hijas dándose amor!-

    -¡Gracias mamá! Que digas eso me hace muy feliz. –


    -Solo por qué lo pides madre, sabes que no soy de abrazos. –


    -¡Por fin se me hizo!
    -Gritó Rose abrazando con fuerza a Rosetta apretando sus glúteos por encima de su short y sujetando su nuca para robarle un beso, incrustando su lengua en su boca, dejando congelada a su hermana menor.

    -¡Oh dios mío! –


    -Eso no me lo esperaba… mm… no, si me lo esperaba, es hija de Rosemary. –


    -¡Rose! ¿Qué rayos le haces a tu hermana?-


    -¡Oh por dios, mi hija mayor está besando a su hermanita! No sé por qué me siento feliz y perturbada al mismo tiempo, jaja. –


    -¡Sepárense!
    -Exclamó Cecilia separando a sus hijas, Rosetta temblaba de nervios mientras Rose frotaba sus brazos y lamía sus labios, con unos ojos llenos de lujuria mirando a su hermana. -¿Qué rayos haces, Rose? ¿Por qué hiciste eso?-

    -¡Por qué amo a mi hermana! ¡Ella es el mayor motivo del por qué vine, madres! ¡Deseo a Rosetta! ¡Quiero que sea mía en todos los sentidos!-


    -Sin duda, también es tu hija, Cecilia. –


    -Creo que tenemos que tomar una pausa… Rose, ¿Hablas en serio? Estamos hablando de tu hermana menor, que apenas conoces. –


    -¡Lo sé! Desde que la vi en fotos, supe que sería para mí, por favor, madres, no quiero nada de dinero ni lujos, solo déjenme tenerla en mis brazos, ¿Si? ¿Si?-


    -¿Qué? ¡No! ¿Estás….ay… no puedo decirlo, no puedo decirlo… ¿Te estás escuchando? ¡Somos hermanas! Eres mi hermana mayor, ¿Cómo puedes decir que … deseas eso conmigo?-


    -Yo no le veo problema, la doctora Thames y nuestra otra madre, es prima de nuestra madre Cecilia, ¿O no? Entonces, no ven el incesto como algo malo en la familia. –


    -Cecilia, te dije que podría afectar a las niñas lo nuestro.-


    -No tiene nada que ver, Thames, nosotras no criamos a Rose… pero… no esperaba que ella fuese tan parecida a Rosemary. –


    -Ay… ¿Qué hago, mi tesoro?
    –Decía preocupada Rosemary mientras miraba a Rose lamiéndose los labios al observar a Rosetta, quien se escondía detrás de Cecilia. –No estoy de acuerdo, pero al mismo tiempo me encanta que mi hija mayor hasta el momento desconocida, quiera tanto a su hermanita. –

    -Rosemary, ¿No escuchaste? Rose está obsesionada con Rosetta. –


    -Mmm… Igualita a las mamás. –


    -¡Lily! No es momento de sarcasmo, jiji. –


    -¡Vamos, mamá! Años que he estado lejos de ustedes, y por fin que estoy aquí, ¿Me prohibirán estar con ella?-Decía Rose poniendo una cara triste haciendo que Rosemary se pusiera nerviosa.


    -Ay… yo… es que…. ¡Mi tesoro, ayúdame! Mi instinto de madre me dice que proteja a Rosetta de su hermana, pero mi instinto de enamorada me dice que las deje ser. –


    -¡Mamá!-


    -Dios santo, mi hija mayor resultó una acosadora como su madre.. y lo peor, quiere a su propia hermana-
    Pensaba Cecilia quitándose los lentes y frotando su frente- si Keitaro se entera de esto, nos irá peor, le dará un infarto…sus dos hijas no solo son lesbianas, una de ellas quiere a la otra, seguro me volverá a culpar como siempre lo hace. –

    -¿Ceci? ¿Hola?-


    -Perdón… estaba pensando… Rose, ¿En verdad sientes atracción por tu hermana? –


    -¿Venirme desde Italia por ella no es suficiente para demostrarlo?-


    -¡Ay que linda, es como Venus con Shirayuki! … perdón, perdón, vamos Rosemary… eres una adulta, son tus hijas, por más que sea lindo que se quieran entre ellas y sea excitante pensar en tus hijas dándose amor como se debe… ¡Son tus hijas! Vamos, vamos, serénate, se una mujer madura… pero… ¡Ay, quiero verlas, grabar la primera vez entre las dos! !Enseñarles como se debe de dar amor!-


    -Rosemary, estás pensando en voz alta. –


    -¿Qué? jajaja, ay, olviden lo que dije, jajaja. –


    -¡Mamá!-


    -Dios mío, si esto es un castigo por tener cinco mujeres, lo merezco-
    Pensó Cecilia frotando su frente antes de hablar- Rose… eres bienvenida en la casa, pero, no creo que podamos aceptar por el momento lo que tu sientes por tu hermana, es algo… demasiado extraño. –

    -Por el momento es suficiente, jaja, eso me da esperanzas. –


    -Mamá, díganme que la tendremos encerrada, por favor.
    – Suplicaba Rosetta a sus madres mientras sentía su piel erizarse al sentir la mirada de Rose en su cuerpo.

    -Lo siento Rosetta, no podemos hacerle eso, escuchaste su historia, la trataremos como siempre te hemos tratado a ti, y quiérela como tu hermana mayor… y, ponle llave a tu puerta al dormir o bañarte. –


    -Jajaja, ay, no se preocupen por ponerle llave, soy buena abriendo cerraduras y candados, creo que lo llevo en la sangre. –


    -Sí, sin duda es hija tuya.
    –Susurró Cecilia a Rosemary quien no paraba de sonreír nerviosa a su esposa.

    -Mira quien lo dice, si saco lo del incesto de ti, mi tesoro. –


    -Necesito una pastilla, me duele demasiado la cabeza por todo esto. –


    -No eres la única, pensar que lo que tenemos entre nosotras pueda ser genético, es algo que me preocupa y me da curiosidad el investigar. –


    -Mamá, creo que mejor regresaré a los dormitorios, no me siento segura con..!Rose! ¡Sueltáme!-


    -¡Vamos hermanita, juguemos en la cama, jajaja!-


    -Thames, por favor, valora de nuevo a Rose, creo que heredó algo más de su madre. –


    -Jeje, no te preocupes, lo haré con mayor detenimiento por la mañana. –


    -Mmm... con esta niña aquí, mejor dormiré en el sofá, seguro no dejarán dormir. -





    XD ¿De qué lado se pondrá Rosemary?
    ¿Le dirán a Keitaro lo ocurrido?
    OAO Rosetta ya sabe de su origen.
     
    Última edición: 9 Jul 2017
  6. Kissu

    Kissu Moderador

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    Jajajaja, me identifico mucho con esto (y en general con la actitud de Rosemary con respecto a la situación).

    Obviamente me gustó más el bonus, fue muy divertido e indica problemas!
    El partido estuvo bien, lástima que Kaam y Kan tuvieran que retirarse. Y Venus se puso agresiva!
     
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  7. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    XD Le voltearon las cosas a Rosemary, ahora que su hija menor es acosada por alguien como ella, y en especial, su hija mayor, ¿Qué hará? Ahora que es madre de alguien que se comporta como ella en su juventud, ¿Qué tipo de madre será? OAO de Ceci, XD pues no podemos decir mucho, tiene muy buena experiencia tratando a canadienses de ojos verdes acosadoras XD, 100 % certificada.
    Emma se comportó como una perra, Venus no pudo soportar que hiciera llorar a Shirayuki. uwu Kaam y Kan ya no pueden jugar al cien.
     
  8. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    nwn Sigamos con esta linda historia.


    SMASH 14




    Una bofetada sonaba en la dirección. Venus agachaba su rostro, sin reprochar el castigo propinado por Celtic, quien se sentía avergonzada de la manera tan bruta en que respondió su hija. Camelia lloró al ver como su esposa abofeteaba a su hija, pero en el fondo, sabía que le dolía más a Celtic, pues nunca había dado castigo alguno por qué ella siempre se había interpuesto en hacerlo. Además de las madres, Hinoko y Eloise, así como la otra involucrada, analizaban la sanción que le darían a ambas jóvenes, pero, Emma parecía no sentirse arrepentida de lo dicho a Shirayuki.


    -En verdad me decepcionas, Venus
    -Reclamó Celtic a su hija quien sólo miró a otro lado sintiéndose molesta al no tener de su lado a su madre.

    -No tienes derecho a decirme eso madre, no eres la única que se siente decepcionada. –


    -No me respondas, te has vuelto una chica grosera, rebelde, le dije a tu madre que te haría mal toda la libertad que te dio, y mira, peleándote como un perro callejero ¿Esa manera de actuar te la enseñamos nosotras?. –


    -Ya, Celtic, no es necesario que le digas eso
    -Habló Camelia abrazando a su hija, escondiendo su rostro en su pecho. – Ella lo hizo por lo que está chica enferma le dijo a la hija de nuestra amiga. –

    -Aunque lo haya dicho, no era motivo para responder así, deja de defenderla, Camelia. –


    -Venus, lo platiqué con mi esposa y tus madres, estarás suspendida una semana, te necesito demasiado en mi equipo para los regionales, pero, si vuelves a comportarte de una manera tan vergonzosa, no lo toleraré y te irás de aquí. –


    -En cuanto a ti, señorita, hablamos con tus profesoras
    - Dijo Hinoko cruzando sus manos frente a Emma quien le miraba retante- te recomiendo que vayas comprando un boleto de regreso, pues si no piensas cambiar tu actitud aquí, lo sentimos, pero, aunque Mai y Amanda sean nuestras amigas, ya no serás bienvenida. –

    -¿Qué? Pero si fue ella quien me golpeó, fue ella la del problema. –


    -¡Cállate, estúpida!
    -Gritó Eloise enfureciéndose y golpeando la mesa- ¿Crees que eres gran cosa? ¿Crees que tu dedicación te hace mejor que todas? Eres un asco, tu juego es pésimo, por qué no eres capaz de ver tus límites, fortalezas y debilidades y explotar tu máximo, solo eres una chiquilla que pone de pretexto todo para no aceptar que no puede mejorar sin la ayuda de las demás. –

    -Ely, cálmate por favor, eres la directora. –


    -Sí, soy la directora, pero antes que directora ¡Soy la mejor amiga de rojita!
    -Exclamó la rubia.


    Un silencio breve se armó entre todas, pues Eloise, aunque siempre era temperamental, había explotado. La rubia sacó de un cajón una carpeta llena de documentos, tirándoselo en la cara a Emma haciendo que varias hojas se salieran de ella.


    -¿Crees que la mejor del mundo nació siendo la mejor? ¿Crees que ella no sacrificó tanto como Mitsuki y yo para ser quién es? ¡Eres una idiota! ¿Tus maestras no te contaron que durante dieciocho años ella ha sufrido por tener doble personalidad? ¿Qué no pudo ver bien desde que estudiábamos? ¿Qué ella y su madre fueron rechazados por su familia por ser tan frágiles? ¿Qué estuvo a punto de morir al dar a luz a su hija por su pequeño cuerpo?-


    -Profesora Hinoko ¿Es eso cierto?
    -Preguntó Venus al escuchar cosas que ella no sabía.

    -Sí… lo que dice Ely es cierto, quien más ha sufrido por lograr su lugar en el tenis, ha sido rojita, y desde luego, Mitsuki al estar siempre ayudándola. –


    -Leyte me contó que fue muy complicado el nacimiento de Shirayuki, no pensé que tanto. –


    -Rojita siempre fue de cuerpo delicado, haberse dedicado a hacer deporte y ejercicio le ayudó a tener mejor salud, pero, se complicó su labor de parto y estuvimos a punto de perderla a ella y a mi sobrina.
    –Contó Eloise mientras Emma miraba los documentos, quedándose atónita al pensar todo lo que vivió esa mujer, desde amenazas de muerte de su propia familia hasta el riesgo de perder la cordura con su doble personalidad. – Tuvimos la fortuna de que ambas sobrevivieran, pero, mi fraise nació más delicada que su madre, por eso debe de estar tomando suplementos toda la vida y es revisada frecuentemente por su tía Thames… ¿Crees que su nacimiento fue un error? ¿Qué su habilidad es un don que ella se ganó? ¡Preferiría que mi sobrina fuese alguien normal a que tenga esa condición!-

    -¿Qué tan mala es la salud de Shirayuki? –


    -No es de riesgo, solo… creo que notaran que su crecimiento físico y mental no está acorde a su edad, quedó estancada desde los once años.
    –Contaba Hinoko abrazando a Ely quien empezaba a llorar escondiendo su rostro. – es un síndrome que le provoca una condición similar a su tía Lily, y es posible que quede así hasta su adultez, pero a diferencia de Lily… Shirayuki ya no ha madurado psicológicamente, Thames dice que su mentalidad no puede pasar la etapa de la infancia. –

    -¿Su tía Lily? Pero… Si Lily tiene treinta y seis años y no ha cambiado nada… ¿Eso le espera a la hija de Kaam?-


    -Es lo que consideran los médicos, y no hablamos de cualquiera, Thames se encargó de buscar a los mejores de cada rama y Mitsuki de los gastos, pero… todos opinan lo mismo. –


    -Mi niña…-


    -Emma…
    -Habló la pelirroja volteando a ver a la chica quien estaba con ganas de llorar, había sido una perra con esa niña sin saber que habían vivido ella y su madre. – te pido que no vuelvas a hablar de más, ni se te ocurra ofender a nuestras mejores amigas y a su hija, suficiente han sufrido ellas, como para que les cause problemas una chica desubicada ¿Viniste a ser mejor jugadora o no? Entonces, antes de eso, aprende a ser mejor persona. –

    -Entiendo… yo no lo sabía… -


    -Nadie lo sabía, siempre nos hemos encargado de cuidar de la vida personal de ellas, Mitsuki y Cecilia hicieron todo lo posible para que los medios nunca supieran todo lo que han pasado, pues no quieren ni llamar la atención ni que el mundo les tenga lástima, solo quieren tener una vida tranquila. –


    -Dime… Venus-
    Dijo Eloise limpiando sus ojos para ver a la italiana quien estaba al lado de sus madres- ¿Aun así amas a mi fraise? ¿Amas a mi sobrina aunque sea posible que ella nunca madure lo suficiente para entender cosas como una relación, el deseo y el sexo? Shirayuki podrá decir que le gustas, que te quiere, pero, ella no podrá comprender a que nivel y que tan profundo puede ser ese deseo, quizá nunca tenga libido.-

    -Aún la amo, y amo más a Shirayuki al saberlo. –


    -Hija…-
    Murmuró Celtic apretando suavemente los hombros de su retoño, al pensar que su gran amor anhelado, era posible que nunca se concretaría.

    -Emma… tus profesoras saben todo esto, y como alumna de ellas, espero sepas guardar el secreto-
    Habló Hinoko a la joven quien guardó las hojas y entregó la carpeta a la pelirroja.

    -Lo haré… y… en verdad lo siento… ¿Qué debo hacer, directora? Yo en verdad no sabía todo esto, me siento muy apenada… no solo con esa niña, también, con la señora Goheid, yo todo el tiempo pensé que solamente…-


    -Solamente, pídele disculpas a ambas, no ocupas más. –


    -Tengo una duda, Eloise, si Shirayuki tiene esa condición ¿Por qué le reclaman a Mitsuki que no la dejé crecer?-


    -Por qué Mitsuki es una necia y no escucha a nadie que no sea a rojita, Thames nos dijo que lo mejor que podíamos hacer para ayudar a mi fraise era guiarla en su maduración mental lo más que pudiéramos, pero mi amiga… Ustedes mejor que nadie saben lo sobreprotectora que es. –


    -Vamos Ely, no eres distinta, cuando celebramos su cumpleaños número diez, hasta preguntaste si había globos hipo alergénicos
    -Rio Hinoko haciendo que Ely se sonrojara.

    -¡Hinoko! Fue por precaución, no iba a comprar cualquier marca de globos que pudieran hacerle daño a mi sobrina favorita…. Bueno, ya váyanse, tengo que platicar con mi asistente sobre él no estar apenándome a cada rato. –


    -¿Con tu asistente o con tu esposa? Cariño. –


    -Son la misma. –


    -Venus…
    -Habló Emma antes de que se retirara la joven con sus madres. – Perdón si provoqué tu coraje, entiendo cuanto quieres a esa niña, y… espero que podamos empezar de nuevo con el pie derecho. –

    -Está bien… y… perdón por tacklearte. –




    Al salir de la dirección, Emma se quedó mirando a esa bella y alta italiana, pensando en esa entrega, en ese amor, como ella se ponía contra sus madres, sus maestras, contra todo por el amor que le tenía a esa niña, era algo admirable, y, por alguna razón, envidiaba a Shirayuki, no por sus habilidades, sino, por el afecto que ella tenía y desconocía por parte de Venus.


    -Hija, sobre lo de Shirayuki…-


    -Está bien mamá, no cambia mis sentimientos, por el contrario, los hace más grandes. –


    -Ten cuidado, Venus, ya escuchaste… Puede que ella se le dificulte comprender tus sentimientos
    -Dijo Celtic mientras ambas madres abrazaban a su hija, fue cuando ella revisó un mensaje que recién le llegaba, sonriendo por lo leído- Camelia, Cecilia nos invita a cenar esta noche, hija, te vistes bien, sé que no te agrada usar vestido y tampoco te cae muy bien Ceci, pero es nuestra mejor amiga y…-

    -No me agrada… pero… al menos ahora le guardo respeto, saber que ella hizo tanto por mi maestra Kaam y por mi niña… ya hace tiempo sospechaba sobre que había algo raro en mi maestra, actuaba de distinta manera, de repente tenía cambios de humor, a veces muy dócil, a veces más seria. –


    -Sentimos no contártelo hija… Kaam y Kan, ambas personalidades existen en ella, Kaam es la que nosotras conocimos antes, siempre adorable, todo un pan de amor, Kan es menos expresiva, muy preocupona y siempre buscando la aprobación de Mitsuki. –


    -Ya veo…-


    -Entonces, nos vemos por la noche, ve a tu habitación para que reflexiones lo que hiciste. –


    -Está bien, madres.
    –Dijo la joven sonriendo levemente al sentir sus mejillas siendo besadas por sus madres.


    En un aula a varios pasillos de ahí, Mitsuki empezaba a acomodar lo que sería la oficina que compartiría con su amada esposa. Ella barría sin parar mientras Kaam ayudaba a decorar, pero su esposa pelirroja se detenía a cada momento para hablarle, buscando su atención, pues no eran las únicas presentes, Shirayuki, Angeline y Aurora estaban ahí buscando que la considerada la mejor del mundo, cambiara de opinión sobre la oportunidad que le había quitado a Venus.


    -Mitsu, las niñas quieren platicar contigo, ¿No les harás caso?-


    -Estamos muy ocupadas mi princesa, dile que mañana las atenderé con gusto. –


    -Mami, ¿Podrías darle otra oportunidad a Venus? ¿Si?
    -Preguntó Shirayuki con sus manos en el pecho,, pero su madre la ignoraba, pues sabía que si miraba los ojos de su hija no podría decirle que no.

    -Lo siento, hija, sabes las reglas del dojo, como mi discípula, que atacara a alguien que no tiene nociones de las artes marciales es una vergüenza para mí, sea cual sea el motivo. –


    -Vamos tía, primero escúchanos, si Venus reaccionó así fue por…-


    -No defiendas a tu amiga, Angeline, tu mejor que nadie sabes las reglas como discípula mía y de tu padre. –


    -Pero tía, ella…-


    -Nada de lo que digas me hará cambiar de parecer, además, pensé que serías la más contenta, sé que no te agrada que ella ande detrás de tu prima. –


    -Mami, pero, yo quiero que Venus juegue contigo. –


    -Vamos, Mitsu, ¿Podrías darle una oportunidad?
    - Habló Kaam haciendo que Mitsuki sintiera su piel erizar, pues esa voz de súplica era difícil de resistir.

    -Lo siento mi princesa, pero está vez debo de ser firme en mi decisión. –


    -¡Uy, eres más terca que mi tía Ely!-


    -Vamos Angie, no le levantes la voz a tu tía. –


    -¡Pero no es justo, Aurora! Venus hizo lo que nosotras no nos animamos, calló a esa estúpida. –


    -Pero es cierto que no debió tirarla así al suelo, sabes que hasta grité del susto. –


    -Pero…pero…!Tía Mitsuki!
    -Gritó Angeline quien se puso en una postura de kendo, lanzando un golpe a Mitsuki quien rápidamente reaccionó deteniendo el golpe y sujetando el brazo de su sobrina.

    -¿Acaso quieres pelea con tu maestra y tía, Eloise Noihara?-


    -¡Sí solo así me haces caso, sí!-


    -¡Angie, no peleen!-


    -¡Tía! Solo escucha, sí Venus golpeó a Emma… fue por qué ella estuvo insultando a Shirayuki y a mi tía Kaam.
    –Dijo la rubia haciendo que los ojos de Mitsuki se dilataran, ella no había escuchado los motivos, solo al haber escuchado que Venus se peleó se cerró en su juicio. – Y … ella hizo llorar a mi prima, al decirle que … su nacimiento fue un desperdicio. –

    -¿En serio dijo eso? No puedo creerlo… ¿Por qué diría eso?-


    --¿Es verdad eso, hija?-


    -Sí…. Si mami…-
    Susurró Shirayuki agachando su rostro asomando solo sus ojos cobrizos- No es cierto, ¿Verdad, mami? –

    -Claro que no es cierto, eres lo más valioso para nosotras, hijita. –


    -Tu mami Mitsu tiene razón, hijita-
    Sonrió Kaam tratando de no sentirse por lo dicho, cargando en sus brazos a su hija quien se río por el abrazo. – eres lo más valioso, jeje, nuestra pequeña estrellita. –

    -¡Yei-


    -Por eso… no me parece justo, tía, es cierto que me desagrada que Venus vea a Shirayuki como su interés amoroso y no espere a que ella comprenda más las cosas, pero… que le quites la oportunidad de enfrentarse a ti por defender a Shirayuki, es algo injusto, y va en contra de lo que me has enseñado, ¿O no me enseñó ese proverbio que dice; No hagas veredicto…-


    -Sin saber de qué es acusada una persona….-


    -Mitsu, por favor, dale una oportunidad, ¿Si? Venus es tu mejor estudiante, es hija de nuestras amigas y quiere mucho a nuestra hija, ¿No puedes darle solo una oportunidad más?
    -Hablaba Kaam cargando a su hija en sus brazos, haciendo que Mitsuki sintiera su pecho oprimido al ver el rostro tierno de su esposa y de su retoño, esa mirada dulce que la apaciguaba.

    -No me miren así…-


    -Por favor mami, ¿Si?-


    -Tu tía no quiere cambiar de opinión. –


    -Tranquila
    -Sonrió Angeline frotando su brazo que había sido sujetado- ya cayó, mi tía no le puede decir no a ellas, si mi tía Mitsuki es como un Superman, mi tía Kaam y mi primita son su Kryptonita. –

    -Está bien… solo una oportunidad. –


    -¡Yei, Venus podrá jugar contra ti!-


    -Gracias, Mitsu, jeje.
    –Sonrió Kaam llena de ternura, haciendo que el coraje de Mitsuki se bajara.

    -Pero con una condición, Angeline, dile a Venus que tiene una semana, en una semana jugaremos. –


    -¿Qué? Pero tía, si con un mes se veía lejos que te pudiera ganar, en una se….-


    -Agradece a tu tía que me convenciera de darle una oportunidad más, que la tome o se olvide de que acepte que pretenda estar cerca de mi hija. –


    -Angeline, una semana es muy poco, ¿Crees que Venus acepté?-


    -Venus es tan terca como mi tía… ¡Está bien! Una semana, en una semana ella jugará contra ti… y gracias tía.
    –Habló la rubia mientras salía corriendo tomada de la mano de Aurora para buscar a su amiga.

    -Jeje, Angeline se parece mucho a Eloise, aunque es algo grosera y rebelde, es de buen corazón y se preocupa por sus amigas. –


    -Lo sé… es una buena chica, lástima el ejemplo de mujer que tiene
    -Rio Mitsuki al ver en su mente a Angeline y Eloise lado a lado, siendo idénticas. – si pasara más tiempo conmigo en el dojo, podría superar a Venus. –

    -Mami… ¿Por qué no te agrada Venus?-

    -Hija… nunca he dicho que no me agrada ella, es la más indicada para ser la sucesora en el estilo Noihara. –


    -Entonces ¿Por qué no quieres que estemos juntas?
    -Preguntó curiosamente Shirayuki, mientras Mitsuki acariciaba sus mejillas jugando con sus mechones rojos.

    -Por qué, ella quiere arrebatarme un trocito de mi vida, de la vida de tu mami, debe de probar que merece que le dé parte de mi alegría y que la cuidará mucho. –


    -¿Yo soy ese trocito?
    -Cuestionó la niña sonriendo colorada, volteando para ver a Kaam quien empezó a mimarla de la misma forma.

    -Eres un trocito de nosotras que nos hace muy feliz, por eso mami Mitsuki es tan celosa contigo, jeje, por qué no quiere que te alejes de ella. –


    -Jejeje, pero no me alejaré de ustedes, no quiero estar lejos de ustedes, mami.
    – Habló Shirayuki abrazando a Kaam y jalando suavemente la mano de Mitsuki para que se abrazaran las tres, en un cálido abrazo familiar.





    oAo !PROXIMO CAPITULO, MITSUKI VS VENUS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
     
  9. Kissu

    Kissu Moderador

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    ¡Una semana! Qué rápido. Y qué revelaciones tan interesantes, Kaam tiene un poquito de mala suerte, jaja.
     
  10. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    o3o Sigamos con esta historia.



    SMASH 15


    Las jóvenes promesas del tenis desayunaban en grupo, era la primera vez que estaba casi completo el grupo, la única ausente era Venus quien estaba entrenando con su profesora Goheid, pues solo tenía unos días para prepararse contra su mentora Mitsuki Noihara. Shirayuki, Megami y Rosetta compartían unos bocadillos preparados por el interés amoroso de la ojiverde, Lyrika, Angeline y Aurora platicaban sobre lo visto en las clases, mientras Najya y Kat compartían información respecto al partido próximo, y, a unos cuantos pasos, Emma se acercaba a las demás, quienes voltearon a verla pensando que buscaba algo de problemas.


    -Buenos días… Shirayuki ¿Puedes venir un rato?
    -Dijo la joven frotando su hombro con una mano, pues no le era fácil pedir disculpas.

    -¿Vienes a molestarla de nuevo?-


    -No, yo, quería disculparme por lo del otro día, dije las cosas sin pensarlo, no sabía de tu condición o lo que pasó tu madre. –


    -Igual yo te grité, perdón
    -Respondió la pelirroja agachándose un poco en señal de disculpa haciendo que la inglesa se sintiera un poco más.

    -¿Cuál condición tiene Shirayuki? Como su representante, debería de saberlo. –


    -Y yo, sería una gran nota para el periódico escolar. –


    -En verdad son entrometidas
    -Reclamó Angeline a las dos chicas.

    -Mis mamis dicen que no voy a crecer mucho, creo que me quedaré así por muchos años, jeje. –


    -¿Crecer mucho? ¿Hablas que quedará como la doctora Lily?-


    -Así es…
    -Suspiró Rosetta acomodando sus lentes. – Shirayuki tiene un síndrome desconocido, dicen que puede ser una mutación genética a raíz de su madre y mi abuela Leyte, pues ellas no crecieron físicamente demasiado, pero, en mi prima es más drástico, ella no crecerá más… es posible que quede como mi madre Lily. –

    -¡No digas eso! Sé que Shirayuki crecerá, mis tías han gastado mucho en tratamientos y en su salud para eso. –


    -Pero lo sabes, Angeline, ya casi es un hecho que no ha funcionado nada, y lo dijo mi madre Thames, seguir con el tratamiento hormonal podría causarle efectos secundarios. –


    -Entonces… era cierto lo que dijo la directora
    -Susurró Emma mirando a la pequeña quien comía a bocados un sándwich- serás… siempre una niña. –

    -Jeje, no siempre, voy a crecer un poco más, Venus me dijo que sería tan grande como ella. –


    -Pero eso no importa, Shirayuki crezca o no, nació para ser la mejor, y como su representante, la apoyaré en todo. –


    -Jeje, gracias. –


    -Eres muy despreocupada, enana
    -Rio Angeline agitando el cabello de su hermana menor quien se reía- todas nos preocupamos por ti y solo piensas en comer. –

    -Es que tengo hambre, y después me dará sueño, jeje. –


    -Y… ¿Ella lo sabe?-


    -Lo escuchó también, y aun así, ella está dispuesta a estar al lado de mi prima. –


    -Qué valor, me alegra saber que mi compañera de juego tenga tan gran voluntad. –


    -Hablando de Venus, ¿Dónde están entrenando?
    -Preguntó Katherine tomando de su taza de manera elegante- quería tomarle algunas fotos y entrevistas a la profesora Goheid. –

    -Mami y Venus están entrenando en mi casa, mami Kaam dijo que, si entrena a Venus, podrá estar más preparada para enfrentar a mami Mitsuki. –


    -Pero son pocos días, ¿Podrá con tan poco tiempo? Sí logra ganarle un set a ella, no estaría mal también ser su representante.–


    -Qué envidia, aunque sean unos días, que te entrene personalmente la más grande jugadora del mundo.
    –Habló Lyrika cruzando sus piernas y acomodando su sombrilla. – lo que daría por qué una de tus madres me acepte como una discípula. –

    -Ruega que no sea mi tía Mitsuki, con decirte que, si te equivocas en algo que dice, te pegará con su espada de kendo en el trasero, y Megami sabe de lo que hablo. –


    -¡Ey, no es mi culpa que siempre me ponga adelante a Rosetta y me distraiga con verla!-


    -¡Ya te dije que no tienes que estar mirándome mientras practicamos!-


    -Jejeje, mami Mitsuki suele regañarnos mucho, pero mi mami Kaam es más paciente. –


    -Eso es por qué mi tía Kaam se pone nerviosa al dar clases
    -Dijo Angeline tomando algo de jugo- ¿Recuerdas el otro día de clases, Aurora?-

    -Sí, se puso tan nerviosa que empezó a llorar y abrazó a tu tía Mitsuki, pobrecita, nunca había dado clases a tantas personas. –


    -La profesora Goheid es una persona más delicada de lo que contaron, me sorprende que en la cancha parezca otra… ¿O es que es su otra personalidad la que está en la cancha? –


    -¿Cómo sabes de eso?-


    -¿Otra personalidad? ¿Kaam Goheid tiene personalidad múltiple?-


    -Bueno niñas, ya que estaremos juntas como equipo, mejor les explicamos unas cuantas cosas. -


    -Pero Angie, tus papás y tías dijeron...-


    -Sé que dijeron, amor
    -Contestó Angeline rascando su nuca suavemente- pero es culpa de mi tía Eloise al contárselo a Emma, además, somos sus alumnas, no está bien que ocultemos algo tan importante y eso nos ayudaría a que no alteren a mi tía Kaam. -


    Angeline con ayuda de Rosetta empezaron a explicarle a las chicas la condición que tenía Kaam Goheid, así, como la situación concreta de Shirayuki Noihara, su hija, dejando sorprendidas a las que desconocían del tema. Un breve lapso de tiempo pasó, antes de que las miradas de todas se cruzaran nuevamente, al saber que decir.


    -Ahora entiendo por qué habían sido tan reservadas en su vida privada. –


    -Sé que eres una periodista de corazón, Katherine, pero, si te dices mi amiga, no cuentes esto-
    Dijo Rosetta a la joven quien solo apretó sus manos. – no se trata de una primicia, sino, de la vida de mi tía la cual toda la familia se ha dedicado a cuidar, así, como de mi prima. –

    -Entiendo… y no lo contaré, te lo juro, soy periodista, pero antes, soy humana y no quiero ganar fama a costa de todo lo que sufrió. –


    -Me siento tan mal por haber dicho eso de ella, mis maestras tenían razón, necesitaba venir y ver con mis propios ojos lo que hace a una campeona lo que es, lo que ha hecho grande a ella es su voluntad. –


    -Y el amor
    -Sonrió Aurora tomando la mano de Angeline quien le correspondió la sonrisa- ella siempre lo ha dicho, si ha superado sus problemas, es por el amor que tiene por la profesora Mitsuki. –

    -Jeje, mis mamis no dejan de decirse que se aman y se llenan de abrazos y besos. –


    -Qué lindo, ¿Cuándo tendremos un romance así, Rosetta?-


    -No lo sé.
    -Suspiró la ojiverde frotando sus ojos, captando la atención de la egipcia.

    -No has dormido bien, ¿Cierto? Dormir es lo más necesario y placentero que puedes hacer. –


    -Jaja, esta niña no sabe de lo que habla, hay algo más necesario y placentero, ¿O no, Aurora?-


    -¡Angeline!!No digas eso, me apenas!-



    Mientras todas se reían de la italiana que escondía su rostro en el pecho de Angeline, Shirayuki escuchó a alguien chistar, se dio la vuelta y gateó hacia unos arbustos, pues su curiosidad le llamaba. La pequeña miraba atentamente el arbusto, mismo que se abrió de una parte, asomándose la cabeza de una bella joven de ojos verdes y cabello castaño.


    -Oye niña, ¿Quieres globos?-


    -¿Tía Rosemary?-


    -Error, soy tu prima, Rose, encantada de conocerte
    -Dijo la ojiverde tomándole la mano a Shirayuki para saludarla. – soy hija de tu tía Rosemary. –

    -¿Eres mi prima? Pero pensé que Scott era la única hija de ella. –


    -Es que apenas nací ayer. –


    -¿En serio?-


    -Jajaja, nah, es broma, andaba escondida en Italia
    -Sonrió Rose jugando con las mejillas de su hermana menor que soltó unas risitas infantiles. –eres tan adorable, me queda claro por qué me pidieron cuidarte también. –

    -Oye, Shirayuki, ¿Con quién hablas?-


    -Es una chica que se parece a mi tía Rosemary y dice ser mi prima. –


    -¡No puede ser! ¡ROSE! ¡Mis madres te prohibieron salir!
    -Gritó Rosetta mientras su hermana reptaba para salir de las hierbas, sacudiendo sus ropas y sorprendiendo a todas por el parecido que tenían ambas chicas.

    -Jaja, lo siento hermanita, las ventajas de ser la hermana mayor, además, necesitaba una cerveza, no es tan buena como la de Italia, pero algo es algo. –


    -¿Hermana? ¿Esa chica es tu hermana? –


    -¡Obvio lo somos!
    -Exclamó Rose abrazando a su hermana con todas sus fuerzas y empezando a lamer su cara.

    -¿Qué mierda estás haciendo con ella?-


    -¿Qué le pasa a esa chica? Se comporta como tu tía Rosemary. –


    -¡Rosetta Scott Noihara, exijo que nos expliques que está pasando!-


    Rosetta logró calmar a su hermana, sentándose ambas lado a lado y sin poder esconderlo, tuvo que explicar la situación del surgimiento de Rosetta en su vida, así como los motivos del por qué estaban ocultándola. Mientras la historia iba siendo contada, Rose logró sentar entre sus piernas a su hermana menor, atrapándola de su cintura y besando sus hombros, para la molestia de Megami que aguantaba el celo solo por escuchar más.


    -¡Ven aquí!
    -Habló Angeline jalando de su brazo a Rosetta para platicar en secreto- ¿Es cierto lo que dijo?-

    -Sí… mis madres y nuestro padre han platicado con ella estos días, quieren lograr controlarla un poco, y más esa obsesión que tiene conmigo. –


    -¿Obsesión? Espera un segundo… ¿Nuestro padre?-


    -No necesitas ocultármelo más, Angeline
    -Susurró la ojiverde mirando a su hermana mayor- sé que eres mi hermana, y que Shirayuki es mi hermana menor, prometo que por mi cuenta ella no lo sabrá, y Rose me lo prometió o sino me molestaría con ella. –

    -¿Molestarme por qué? Ah sí, sí, que la pequeñita no sepa de nuestra relación sanguínea. –


    -¿Cuándo rayos te acercaste?-


    -Se me olvido decirlo, es muy buena con el sigilo, demasiado.
    –Suspiró la chica de piel dorada, volteando a ver a Rose. – vete a casa, si mis madres se enteran que saliste, se enojaran mucho. –

    -¡Ay vamos! Por fin salí, si quieres te doy una, ¿No quieres una, Angie?-


    -Bueno, tampoco es como si desperdiciaría una cerveza. –


    -¡Angeline!-


    -Rosetta, no veo por qué te molesta que esté un rato con nosotras, yo cuidaré de que se porte bien. –


    -¡Así se habla!
    -Dijo Rose dándole una lata a Angeline.

    -Debería de darles vergüenza, estar tomando en el campus. –


    -Mientras nadie se entere, anda, señorita elegante, toma una
    -Habló la ojiverde lanzándole una lata a Lyrika que apenas logró atrapar.

    -¡Qué salvaje eres! No me sorprende por qué te mantienen encerrada. –


    -Amm, en realidad me encierran por qué estoy enamorada de Rosetta y no quieren que tengamos sexo hasta que ella acepte sus sentimientos hacía mí. –



    Todas las que bebían escupieron y quedaron en un silencio total. Rosetta estaba congelada, no podía creerlo, Rose dijo sin tapujos lo que pensaba y lo dijo frente a la chica que le gustaba, era como si un trozo de hielo cayera en una montaña nevada y provocara una avalancha mortal.


    -¿Qué…que…que…¿QUÉ DIJISTE? –


    -¿Estás loca? ¡Es tu propia hermana!
    -Reclamó Lyrika sintiendo escalofríos por tocar ese tema.

    -Shirayuki, empezaremos con alejarnos un poco de las malas influencias de tu familia, como representante, esta mujer representa un peligro. –


    -¡Explica esto, Rosetta! –


    -No tiene nada que explicar, es cuestión de amor entre hermanas, jaja. –


    -¡Cuál amor entre hermanas, soy su novia!-


    -¡Sí! ¡Es cierto!-
    Exclamó Rosetta sonriendo y abrazando a Megami al ver un escape a su problema- Megami es mi novia, no puedo pensar en nadie más que en ella. –

    -¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?-


    -¿En serio son novias? Pensé que nunca la aceptarías. –


    -¿En serio? ¿Por fin lo aceptaste mi amor?-


    -Claro que somos novias-
    Sonrió la ojiverde abrazando con fuerza a Megami quien sonreía con toda felicidad. – perdón si no suelo decirlo mucho, pero siempre te he visto como mi novia. –

    -¡Rosetta! ¡Te amo tanto!-


    -Que tensión, parece un melodrama latino. –


    -¿Y ese milagro que no estás tomando fotos? –


    -Nunca pensé que pasaría algo así y se me olvidó, estar con ustedes da para muchas notas. –


    -Cualquier nota relacionada a Shirayuki tiene que ser pagada, ¿Entendido? –


    -Sí, sí, señorita representante. –


    -¿Entiendes, Rose? Tengo novia y no podría estar con alguien más, estoy muy enamorada de Megami, sé que me quieres mucho, hermana, pero así son las cosas-
    Explicaba Rosetta con una sonrisa enorme, pero su hermana mayor solo movía su cabeza de lado a lado tarareando con sus manos atrás de su espalda.

    -No me importa. –


    -Me alegra que lo entendieras, créeme que no quería lastima…. ¿Qué?-


    -Eso, no me importa, no me importa, no me importa, jaja, tengas una o dos novias, no me importa, aun así, te amo y deseo estar contigo.
    –Sonreía la mayor de las hijas de Rosemary, haciendo estremecer a Rosetta al entender que su hermana no tenía uso de razón. – si quieres tener una mascota, adelante, no me molestaré, además, nuestras madres tienen una relación polígama, no veo mal que nosotras tengamos algo similar si eso es lo que me das a entender. –

    -Dios mío, está chica está peor que mi tía Rosemary. –


    -No digas eso, sabes que tu tía Rosemary tiene sus problemas de salud. –


    -No era con esa intención, Aurora
    -Respondió Angeline abrazando a su novia y mirando con nervios a sus hermanas- Rose no está mintiendo, ¿No lo ves en sus ojos? Sus ojos se ven vacíos, solamente al ver a su hermana adquieren algo de brillo, es como…-

    -Si no hubiera nada más en su mente que ella. –


    -¿Qué? Yo no pienso dejar que mi novia esté contigo, ¿Qué te pasa? ¡Eres su hermana mayor! Lo que tú quieres con ella es algo enfermo. -


    -¿Qué no mi tía Ceci y mi tía Thames están juntas siendo primas?
    -Dijo inocentemente Shirayuki haciendo sonreír más a Rose.

    -Exacto primita, y aun así se aman, lo que tu dices…¿Es algo enfermo? ¿Amar es algún tipo de enfermedad? No, no, no, tu no entiendes cuanto amo a Rosetta, ella es mi todo, mi alfa y omega, mi principio y fin, mi vida tiene sentido por ella. –


    -En verdad estás…-


    -¡No lo digas Megami! Te dije que esa palabra estaba prohibida. –


    -Lo siento
    -Respondió la castaña apenada, pues sabía que esa palabra era prohibida por la condición de quien veía como su suegra.

    -Rose, si así es como te llamas, creo que estás confundida, tal vez, quieres mucho a Rosetta por ser la hermana que no tuviste todo este tiempo, pero, estás complicando tus sentimientos ¿No lo crees? No es como si me importara, pero estás incomodándonos a todas. -


    -Por el contrario, son tan simples… Si no estoy al lado de mi hermana, si ella no acepta el amor que le tengo… Ella será mi razón para morir.
    -Dijo la ojiverde mirando fijamente a su hermana, pero luego cambió su vista a su celular- Mierda, se activó la alerta ¡Nos vemos! Nuestras madres acaban de salir de su oficina, chao! !Les dejo las otras latas!.-


    Rose sintió su cuerpo aflojarse por completo mientras veía a su hermana salir corriendo, y un peso tremendo tocó su corazón, esas palabras, eran las mismas que le dijo su madre Cecilia alguna vez a su madre Rosemary, pues ella le contó el intento de suicidio que tuvo. Los sentimientos de su hermana hacia ella eran demasiado grandes, rayando en la obsesión, sus ojos verdes se impregnaban de brillo al mirarla, era una luz similar a lo que veía cuando su madre Rosemary miraba a su madre Cecilia, no, no era obsesión, era un amor tremendo y vertiginoso, un amor que temía conocer.






    OAO Rose anda con todo.
    Siguiente episodio, Venus vs Mitsuki!!!!!!!!!!!
    Próximo bonus: Noche de aventura, Cecilia con la pareja Bisconti 7w7.



    :d No tiene poquito, tiene demasiado, nwn pero aun así, es feliz pues está al lado de la chica que ama y tienen una linda hija.
     
    Última edición: 17 Jul 2017
  11. Kissu

    Kissu Moderador

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    Yo creo que sí es obsesión xDD

    Pobre Megami, que ahora tiene que lidiar con esto.
     
  12. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    :3 Oye, que Rose tenga deseos emocionales y sexuales con su hermana menor sin importarle nada, :d es puro amor, digo, no es como si en esta historia tuviéramos un caso similar pero en vez de hermana una niña coff coff, Venus.
     
  13. Sir Falco

    Sir Falco Ainiku baka ni tsukeru kusuri wa nai yo

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    Me encanta. Tu dedicación es algo que admiro, amas mucho tus escritos. Aqui puntualmente me parecio discreto, sin ser malo pero sin destacar. Igualmente eres muy bueno. Sigue asi
     
  14. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    o3o Es corto, pero había prometido este bonús hace tiempo.


    BONUS 3



    Un lujoso hotel a las afueras de Tokyo era el escenario perfecto para un encuentro. Aunque habían comprado una mansión en Japón, Celtic y Camelia preferían el ambiente de un hotel para darle más sabor a la aventura que vivían desde hace dieciocho años con Cecilia, su mejor amiga y amante. Cecilia lucia elegante como siempre con sus ropas de oficina, aflojando su camisa mientras veía pasear a Celtic con un uniforme de sirvienta francesa, luciendo sus blancas piernas y glúteos por la atrevida falda que dejaba a la vista su lencería de encaje, algo que sabía que le gustaba ver a su esposa y amante. Frente a la empresaria, Camelia estaba sentada, vestida con un sensual babydoll blanco, con las piernas cruzadas y disfrutando de una copa de vino, sin dejar de mirar la ciudad por la ventana del edificio.


    -Es una ciudad muy preciosa, todo lo contrario, a la tranquilidad que ofrece Florencia. –


    -Lo sé, pero, prefiero esto a Florencia, es demasiado aburrido para mi gusto. –
    Dijo la castaña mientras tronaba sus dedos para que Celtic le sirviera más vino. – Te ves bien, Celtic, ¿Nuevo uniforme?-

    -No dejas de tener buen ojo, mi esposa lo hizo solo para lucirlo contigo, no pierde esa habilidad con la costura. –


    -¡Camelia! No lo digas. –


    -Vamos, ¿Te apena que tu esposa cuente que te emocionas al verme?
    -Sonrió Ceci mientras Celtic ocultaba su rostro ruborizado. – No te enojes, sabes que me encanta que siempre quieras verte bien para mí. –

    -¿Y? ¿Qué tal la familia? Leyte nos habla siempre como está Kaam y Mitsuki, pero de ti, pues siempre te quieres quedar en misterio.-


    -Todo bien, Thames, Rosemary y Lily han encontrado en las clases de pilates un nuevo pasatiempo. –


    -No sé cómo llevas tu vida, con tres esposas a quienes consentir. –


    -No es tan difícil, Thames es una ternura de mujer, siempre atenta a lo que necesitemos y siempre preocupándose por nosotras, siempre cuento con ella y ella conmigo, Lily sigue siendo esa gatita que le gusta ser mimada y calmas sus corajes con un helado o un beso, Rosemary, simplemente es mi loquita.
    –Sonrió Cecilia al pensar en sus esposas, riéndose por la ironía de platicar de ellas con sus amantes. -si acaso, tengo problemas con mis hijas. –

    -¿Hijas? ¿Hablas de Rosetta?-


    -Rosetta y Rose
    -Suspiró la mujer quitándose sus gafas y tomando un largo trago de vino, dejando a ambas italianas confundidas- no se los he contado, pero, ya que ustedes confiaron en contarme el origen de Venus, sería descortés no contarles. –


    Cecilia les contó brevemente la situación de Rose, su hija mayor, y con una foto familiar en su celular bastó para que se dieran cuenta del gran parecido que tenía la joven con su madre, Rosemary. La empresaria nuevamente tronó sus dedos, pidiendo que Celtic le volviera a servir, aprovechando el momento para jalarla hacia ella y sentarla en sus piernas, aunque a la rubia le apenaba que fuese así de brusca, era algo que disfrutaba, sentirse propiedad de esa mujer que siempre la ponía a temblar con la mirada.


    -Guau… Es algo difícil de tragar, que tu hija mayor tenga atracción por tu hija menor... ¿Qué ha dicho Thames? –


    -Sí, ha sido muy complicado para nosotras, Rose, bajo el criterio de Thames, tiene una amoralidad y asocialidad muy arraigada, nos ha aceptado como su familia y se nota que nos quiere como tal, pero, en cuanto tratamos de hablar respecto a sus sentimientos hacia Rosetta, se distancia totalmente de la conversación o termina por cambiar las palabras a su conveniencia. –


    -Me recuerda a cierta mujer que está enamorada de su prima, al punto de casarse con ella. –


    -Es muy distinto, Thames y yo tenemos un romance platónico que se logró concretar de diversas maneras. –


    -No la mencionen tanto por favor. –


    -Disculpa a Celtic
    -Rio Camelia tomando un poco de su vino- sabes que ella odia a tu prima, odia que ella está siempre por encima de nosotras. –

    -De Rosemary lo entiendo, ella no tiene ningún inconveniente en lo nuestro y me llevo bien con ella, pero… esa mujer, no sé que te gustó de tu prima. –


    -Esa mujer es mi segundo amor, y lo sabes. –


    -Pero mientras te preocupas por ella y Lily, ¿Qué de nosotras?-


    -Celtic, ya hablamos muchas veces de esto
    -Dijo Ceci mientras levantaba el rostro de la rubia acariciando su mejilla- si te molesta, podemos terminarlo. –

    -¡No! Discúlpame… solo… a veces me desespero…-


    -Igual yo me desespero, pero no me molesto.
    –Respondió Camelia terminando su copa, parándose para acariciarle el cabello a su esposa- ambas sabemos que lo nuestro es una aventura, Celtic, pero, de las tres, pareces olvidar que lo que le da sabor a esto es eso, que sea algo prohibido. –

    -Lo siento, solo, quisiera que pase más tiempo con nosotras, no basta con unos días que nos visite en Florencia. –


    -Te lo prometo, las visitaré más seguido, solo dame tiempo, ocupo resolver lo de mis hijas, además, ahora tenemos que estar al pendiente de tu hija, sabes que se está metiendo en grandes problemas al acercarse a mi sobrina. –


    -Basta de hablar de la familia-
    Dijo Camelia jalando suavemente el cabello de su esposa, haciendo que ella volteara a mirarla por su hombro, dejando que ella empezará a morder su labio inferior- seguro que mi sirvienta se muere por servirle a su dueña y a su amiga como esclava sexual, ¿O no?-

    -Haré lo que ustedes digan, señorita Rosetti. –


    -Para empezar, desata tu blusa. –


    Celtic miró con unos ojos encantados y sumisos a Celtic, cerrándolos por un momento por la vergüenza mientras desataba los listones dejando a la vista sus senos blancos, tan blancos como la porcelana. Mientras ella cerraba sus ojos, sentía cuatro manos empezando a despojarla de su ropa, dedos jugando con la piel sensible de sus pechos, y pellizcando con cuidado sus rosados pezones. La italiana mordía sus labios mientras era recostada en la mesa, y su busto servía de alimento para dos bocas hambrientas de su cuerpo, era su mayor fantasía, ser el manjar de su esposa y de su amante, que las dos se deleitaran con ella como decidieran, como se les antojara.

    Pasaron unos minutos, y Celtic quedaba únicamente con su liguero, sus manos habían sido atadas con su braga, sus gemidos eran callados por los besos fogosos de Camelia, mientras su cuerpo se estremecía al sentir los dedos largos y delgados de Cecilia penetrando sus cuevas intimas, y su lengua perversa degustando su vagina depilada. Aun con cuarenta y dos años, el cuerpo de la rubia era más que sensible, quizá por sus genes escandinavos que le daban esa piel tan blanca y esa sensibilidad de piel al frío, al calor y al tacto.

    Los roces de piel pasaron a la cama, Celtic estaba recostada mientras su esposa se posicionaba cabalgando su boca, dejando que sus labios y lengua jugaran con su intimidad mientras ella apretaba sus senos, excitada al ver como su mejor amiga cruzaba sus piernas con las de su pareja, frotando sus vaginas en un vaivén de gemidos y suspiros, sin parar de mandarse miradas eróticas y acercarse para compartir besos entre las tres.

    Cumpliendo otra de las fantasías de la italiana de aspecto elfico, las dos mujeres que ella amaba y deseaba compartían su vagina mutuamente, atrapadas en la figura de piscis, provocando en Celtic el estímulo que sus manos daban al masturbarse y presionar sus pechos, cerrando los ojos un breve momento al sentir como sus mieles mojaban algo del cojín de la silla.

    Llegaron a un momento de éxtasis para Camelia, formando un triángulo de placer en la cama, ella devoraba a Cecilia, Ceci a Celtic y la rubia a su esposa, como tres leonas hambrientas buscando mostrar ser la hembra alfa en esa manada que conformaban en sus encuentros.

    Pasaron los minutos, las horas, hasta que las tres quedaron agotadas, quedando cada una de las italianas a los lados de Cecilia, quien acariciaba sus hombros y alternaba los besos a sus bocas, terminando ella como la reina de esas dos fieles siervas del amor, pero no era todo el tiempo así, pues ya en muchas ocasiones, Camelia había probado ser la guía de la noche y quedado en esa posición. La única que no había tenido turno para ello, era Celtic, quien disfrutaba más el papel de la fiel y sumisa sirvienta a merced de ellas dos.

    Con unas miradas de complicidad, las tres se acurrucaron para poder descansar tras la faena, otro día llegaría mañana, y con la fortuna de una mentira con ayuda de Rosemary, quizá, se le cumpliría a Celtic el pasar una noche y despertar en la mañana, acompañada de su esposa y su amada amante.







    :3 Mira que amorosas. 7w7 Celtic detesta a Thames (Por ahí escucho a Kissu gritando)
     
  15. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    Esta historia es mi gusto culposo, mi fic favorito al escribir :3 y de donde se desprenden todos los demás, pues me permite contrastar historias con la vida de estas chicas.
     
  16. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    oAo Por fin el día esperado.


    SMASH 16





    Había llegado el día esperado, Venus enfrentaría a Mitsuki por tener la oportunidad de estar al lado de Shirayuki, siendo el encuentro en la casa de la profesora, pues era una situación que veían que debía resolverse entre las involucradas. En las bancas, las estudiantes del club de tenis, Aurora, Angeline, Lyrika y Emma estaban presentes a la expectativa del encuentro, en otra banca, Eloise, Hinoko, Celtic y Camelia estaban animando a la retadora. En la banca de la italiana, Kaam y Shirayuki estaban ayudando a alistarse a la rubia quien recogía su cabello, mientras miraba por su hombro a su mentora.


    -Recuerda lo que te enseñamos, y no titubees con Mitsu, ella puede oler el miedo.-
    Sonrió Kaam a su alumna quien suspiraba y se concentraba.

    -Gracias maestra, sé que será difícil, solamente usted y la directora han sido capaz de derrotarla alguna vez. –


    -¡Tú puedes, Venus! Eres la mejor.
    -Gritó Shirayuki abrazando a la joven quien se llenaba de coraje por el aliento de la niña que amaba. – has entrenado mucho con mi mami estos días, y seguro tienes un plan para ganarle a mami Mitsuki. –

    -Gracias mi niña, daré todo para vencer a tu madre, y demostrarle que mis deseos de estar contigo lo superan todo. –



    Mientras esto sucedía, en otra banca Khaterine y Najya compartían estadísticas previas, al lado de ellas, Megami abrazaba el brazo de Rosetta quien le sonreía de manera dulce, aunque no lo había pensado de esa manera, la llegada de Rose le dio el impulso que necesitaba para declarar sus sentimientos a su mejor amiga, pero, la mirada de ella parecía algo incómoda, y, la boca de la castaña empezó a articular palabras.


    -Rosetta… sé que lo hiciste para quitarte de encima a tu hermana y me alegra que hoy tus madres la encerraran para estar a solas, pero… aun así, gracias, me hace muy feliz que me digas novia. –


    -Yo… no lo hice solo por eso.-
    Contestó Rosetta sintiéndose nerviosa y ruborizándose totalmente, tomando valentía. – en… en verdad… me gustas mucho, Megami. –

    -¿En serio? ¿No estás diciéndolo solo por juego?-


    -Es en serio… yo… me has gustado desde hace años, no sabía que decir y pensé que te incomodaría que fuese como mis madres, luego… pasó lo de esa noche y aunque me hizo feliz saber que sentías lo mismo por mí, me dio pena frente a ti.
    –Confesaba la ojiverde tomando las manos de su mejor amiga, agachando un poco su rostro- no tenía palabras, me apenaba que nuestra primera vez hubiese sido mientras estaba ebria, que pensarás que fue producto del alcohol y no de lo que siento por ti. –

    -Rosetta, no sabes cuánto esperé por qué me lo dijeras. –


    -Perdóname, Megami, en verdad, quiero ser tu novia, déjame empezar de nuevo junto a ti. –


    -Eres una tontita-
    Rio la castaña abrazándola con fuerza- no ocupas empezar algo que ya está empezado, estoy feliz con saber que por fin aceptas mis sentimientos… y te perdonaré con una condición. –

    -¿Cuál? Lo que sea, lo aceptaré. –


    -Déjame llamarte Scott, ¿Si?-


    -No.
    -Dijo rotundamente Rosetta volteando a otro lado.

    -¡Rosetta! Me dijiste que aceptarías lo que te pidiera. –


    -Pero no me gusta ese nombre.-


    -Hum, eres una mentirosa. –
    Reclamó Megami cruzando sus brazos.

    -Está bien… solo tú me lo dirás, ¿Entendido?-


    -¡Sí, te amo Scott!
    -Gritó la castaña abrazando fuertemente a su ahora novia.

    -¡Una foto!-


    -Ya les arruinaste el momento. –


    -Perdón, pero es lindo que una relación complicada logre componerse y nazca algo lindo de ella. –


    -¿Lo dices por ellas o por lo tuyo con Emma?
    -Susurró Najya haciendo que Katherine frunciera su ceja.

    -Ni la menciones, pensé que íbamos bien, después de todo, pasamos de roomies a buenas amigas, pero, desde la pelea con Venus, no ha dejado de estar al pendiente de esa chica, hasta parece que…-


    -Le gusta. –


    -Sí.-



    La maestra y la aprendiz se dirigían a la cancha, sin palabras, se dieron la mano y cada una se fue a su posición, no había que decir cuando sabían el motivo por qué estaban ahí, así como la oportunidad que estaba peleando Venus esa mañana. Ambas esperaron a que Kaam subiera a la silla para hacer de jueza de línea, y con su mano, dio inicio al encuentro con saque de la italiana.
    El partido comenzó, y Venus mandó un saque con potencia a su maestra, quien lo devolvió como si nada con un contragolpe perfecto robándose el primer punto. Era claro que la experiencia y habilidad de Mitsuki estaban por encima de la joven, pero no pensaba rendirse por un punto, si los consejos de su profesora Kaam eran bien usados, podría emparejar las cosas.
    El primer juego fue llevado totalmente por Mitsuki, las chicas aplaudían, pero en el fondo sentían que Venus perdía su tiempo, enfrentarse a la que punto por punto era la mejor del mundo, no obstante, seguían sorprendidas por el rostro de la italiana que no mostraba miedo ni coraje, sino, determinación. No pensaba rendirse aun cuando todo apuntaba a la derrota.
    Siguió el partido con ventaja de Mitsuki, Venus siguió el consejo de su profesora holandesa, dejando que la mentora se confiara y tras un par de puntos a su favor, y cuando vio la oportunidad, empezó a dar contragolpes hacia el lado contrario de su profesora en la zona interna, Kaam sabía que a Mitsuki se le complicaba rescatar puntos internos que llegaban de manera tan agresiva, pues no lograba posicionarse fácilmente, y como previó su esposa, le dio la oportunidad a Venus para rematar y recuperar puntos.


    -Mi princesa, ¿Tanto quieres que gane ella?
    -Pensó Mitsuki riéndose al ver la sonrisa de su esposa quien junto a Shirayuki apoyaban a la italiana. – perdóname, pero, mi orgullo de jugadora no me permite dejárselo fácil. –


    La japonesa empezó a jugar con mayor agresividad, sin permitirle a Venus que tuviera postura de juego, pues, al ser su aprendiz, estaba acostumbrada a jugar más a un estilo similar al de su maestra que uno propio. Fue cuando la italiana se enfrentaba a la dura realidad, estaba lejos de poder compararse a su maestra. El primer set era para Mitsuki Noihara.


    -Mitsuki está pasándose, ella es considerada la mejor del mundo y mi hija es solo su aprendiz. –


    -Camelia, ella se lo buscó, sabía que el reto era algo imposible
    -Dijo Celtic tomando la mano de su esposa- quizá con esto controle sus ansías y vaya más despacio con esa niña. –

    -Pero… no me gusta verla así, mírala, no había visto a Venus que estuviese con ganas de llorar al estar jugando. –


    -Es la impotencia que siente en estos momentos, sabe que Mitsuki le dio solo una oportunidad, si hubiese hecho caso de ser paciente, no estaría con el orgullo lastimado. –



    El juego continuó y sin ser sorpresa para todas, Mitsuki se llevaba el segundo set, sin un juego que tuviera a favor la italiana. En un tiempo de descanso, Venus se apartó un poco de su banca, yendo hacia un árbol donde colocó sus manos y suspiró, estaba tratando de concentrarse nuevamente. Sus madres, su maestra, pero en especial, Shirayuki, confiaban en que podía ganarle a Mitsuki, pero, parecía una tarea inconcebible, fuerza, velocidad, reacción, era superior en todo, fue cuando entendió las palabras de su mentora, aunque ella tenía grandes habilidades, no las había pulido al máximo. Venus se concentró en ayudar a Shirayuki a encontrarse a sí misma, olvidando que ella también tenía que mejorar, así como lo hicieron en su tiempo las madres de su enamorada, ellas crecieron deportivamente, juntas, como una pareja.
    Tras pensar un rato a solas, Venus regresó al campo, mostrándose con una mirada molesta, distinta al rostro sereno que siempre tenía. Al empezar su saque, decidió ir con todo y dio el saque más potente que pudo, quedando estupefacta al ver como su profesora devolvía su saque con una potencia mayor ¡Era imposible! ¿Tanta era la diferencia? Todo el tiempo que estuvo practicando con ella, las clases que tuvo, era como si Mitsuki Noihara se hubiera medido, como si ella supiera que no estaba lista para el siguiente nivel.
    Terminaba el partido, Mitsuki había aplastado a Venus frente a sus amigas, madres, maestras y con mayor tristeza, frente a la chica que amaba. Nada de aplausos, un silencio casi sepulcral, las chicas se sentían mal por Venus, pensaban que, al ser la sucesora de la mejor del mundo, podría dejar en alto a su equipo, pero, fue como ver a David contra Goliath, pero, esta vez, Goliath salía victorioso.


    -Pobrecita, tan ilusionada que estaba con el encuentro.
    –Dijo Hinoko tapando su boca por la tristeza.

    -Mitsuki no tuvo piedad, le jugó al mismo nivel que cuando jugaba contra mi o rojita. -



    Camelia intentó levantarse para ir con su hija, pero fue detenida por Celtic, Venus tenía que saber lo que era el sabor de la derrota, solo miraron como su hija dejaba caer la raqueta y se arrodillaba, dolida, herida, devastada.
    Mitsuki se dirigió a su aprendiz, quien estaba con sus manos sobre el piso, podía ver sus lágrimas caer al césped, lloraba de coraje, de frustración, se había confiado demasiado, pensaba que estaba cerca de ser tan grandiosa como sus profesoras, pero, tocó la realidad.


    -¿Sabes por qué perdiste?
    –Dijo Mitsuki a su alumna quien no se atrevía a levantar el rostro. – No solo es la experiencia y habilidades, Venus… perdiste, por qué se te olvidó por qué jugabas… jugaste pensando en mostrar que podías ganarme, se te olvidó, que jugabas para mostrar cuanto amabas a mi hija. –


    Esas palabras fueron más fuertes que la derrota, era una puñalada a su persona, la estocada final a tal humillación. Parecía que el festejo por ese encuentro tan esperado sería sepulcral, pero, una pequeña figura emergió de entre el silencio, una pelirroja quien se paró frente a Venus, haciendo que reaccionara. La joven italiana empezó a limpiar sus lágrimas y quedó arrodillada mirando a Shirayuki, esa niña que tanto amaba, sonriendo con esa carita angelical que guardaba en sus memorias y en la foto que siempre traía.


    -¡Lo hiciste muy bien, Venus!
    -Dijo la pequeña escondiendo sus manos- jeje, aunque, no pudiste ganarle a mami, eres la mejor para mí. –

    -Mi niña… yo… te fallé, no pude hacer nada. –


    -¡Claro que lo hiciste! Te animaste a jugarle a mi mami Mitsuki, a la mejor de todas. –


    -Pero de nada sirvió, tenía que ganar, perder solo significa que te defraudé. –


    -No es cierto, no me decepcionaste.
    -Respondió la pelirroja mostrando una cara triste, para después, mirar con pena y dulzura a la rubia mientras le daba vueltas a la punta su pie izquierdo que hacía contacto con el piso. – me… me hizo feliz, que jugarás contra mami por mí. –

    -Shirayuki…-


    -Yo… te hice esto,bueno, no lo hice sola, me ayudó mi tía Thames, pero yo le decía como me sentía y ella lo escribía, es algo que quería darte hoy sin importar si ganabas o perdías, jeje. –



    Venus tomó entre sus manos una pequeña carta, la abrió lentamente y empezó a leerla.

    Mi ultimo deseo
    con los ojos cerrados.
    Si supiera las palabras mágicas
    vender mi alma o solo desear
    la lluvia de las perseidas
    o esperar una estrella fugaz
    ¿Se me concederá
    despertar al genio
    y hacerte realidad?
    Y como voy a gestionar todo este tiempo perdido
    La sensación de fragilidad
    Esto es algo que no podemos dejar pasar.
    Si sirviera una pataleta
    como un niño y te vuelves a mirar
    Si pudiera tirarme al suelo
    y conseguir que me vengas a acunar.
    ¿Me concederás
    dormir en tus brazos
    y no despertar?
    Y como voy a gestionar todo este tiempo perdido
    la insoportable levedad
    mi delicada paciencia
    mi ultima voluntad
    mi esperanza mas tierna
    No te vayas a olvidar
    que esto es algo que no podemos dejar pasar.

    Poco a poco, las lágrimas de la italiana emergieron nuevamente, esta vez, de alegría, eran unas palabras dirigidas a ella, desde el corazón de Shirayuki. Palabras que hacían referencia al tiempo compartido, lo más importante que podían tener juntas, era eso, estar juntas.


    -Venus… no importa si no le ganaste a mami… lo que importa, es que, cumpliste tu promesa.
    –Sonreía Shirayuki mientras la rubia limpiaba sus lágrimas de nuevo. – te dije que quería que estuvieras aquí, para estar siempre juntas, y ahora estás aquí, conmigo. –

    -Shirayuki… tienes razón… estuve más preocupada en demostrarle a tu madre que te merecía… que se me olvidó disfrutar el tiempo contigo. –


    -No importa sino ganaste hoy.
    –Habló la pequeña abrazando a Venus, quedando a la misma altura al estar ella arrodillada. – tú me dijiste que nos haríamos fuertes juntas, sé que si entrenamos mucho podremos ganarles a mis mamis, ser las mejores juntas, como lo soñamos. –

    -Mi niña… Perdóname. –


    -No tengo que perdonarte nada, jeje… viniste, estás aquí, por mí, como me lo prometiste en mi cumpleaños, sin ti, mis días se sienten algo tristes, y desde que llegaste, cada día, despierto muy feliz, pero, no quiero que mientras yo esté feliz tú estés llorando, me hace pensar que es mi culpa. –


    -No es tu culpa, es mía por no enfocarme en lo que más me importa, verte sonreír. –


    -Jeje, y a mí me importa verte sonreír también. -



    Mitsuki vio cómo su hija y Venus se miraban mutuamente, la manera en como Shirayuki envolvía el cuello de la italiana y ella su cintura, sus ojos estaban conectados por un sentimiento que ella bien conocía. Era más que obvio, en verdad, su hija estaba enamorada, aunque había ganado el partido, ese acto tan dulce de su retoño, dejaba claro que ella había perdido. Evitar que Venus estuviera cerca de ella, sería lo más cruel que podría hacerle, pues, las palabras sinceras de su hija lo habían dicho, la hija de sus amigas representaba el motivo de sus sonrisas, tal cual, Kaam lo era para su madre. Mitsuki solo siguió mirando, como su pequeña torpemente sujetaba el rostro de Venus, cerrando los ojos con su rostro lleno de un rubor idéntico al de su madre holandesa, ofreciendo sus labios a la rubia quien, con mucho cuidado, brindó un lento y delicado beso. El punto final, había sido de Shirayuki, al mostrarle a ambas rivales, que se les había olvidado lo importante del encuentro, los sentimientos de ella.


    -Mitsu, ¿Ya no le darás una oportunidad a Venus?-
    Preguntó Kaam al acercarse, abrazando el brazo de su esposa quien solo sonrió, mirando con melancolía a su hija.

    -No es necesario, mi princesa… perdí… perdí contra mi propia hija, no puedo ser la mala del cuento, no cuando es tan claro, que Shirayuki es feliz con ella. –


    -¿Entonces no piensas alejar a Venus de nuestra hijita?-


    -Ya no, mi princesa, pero, eso no significa que la deje sola, ambas guiaremos a nuestra niña, es su primer y único amor, si su corazón así lo ha decidido, solo nos queda asegurarnos que sus sentimientos sean bien correspondidos y protegidos.-


    -Jejeje, se ven tan lindas juntas, me recuerda a nosotras. –


    -Lo sé, a mí también. –
    Susurró Mitsuki abrazando a Kaam, para después, acercarse a su hija y Venus. – levántate, tienes que agradecer al público que estuvo mirando. –

    -Perdón, profesora, fui imprudente, solo hice el ridículo. –


    -Mi hija tiene razón, Venus, suficiente fue con aceptar el reto. –


    -¡Pero la próxima ella te ganará mami!
    -Gritó Shirayuki alzando sus manos, sorprendiendo a sus madres por su ánimo- ¡Venus y yo entrenaremos mucho, mucho, mucho! ¡Y las dos juntas les ganaremos!-

    -Jeje, ¿Quieres competir contra tus mamis, hijita?-


    -¡Yei! ¡Venus y yo seremos la pareja más fuerte de todas!-


    -Mi niña-
    Rio la italiana sintiendo una calidez en el corazón, misma que se interrumpió al sentir la mano de su profesora en el hombro.

    -Venus… Mi hija te adora, aunque ella no comprenda aún que está enamorada de ti, sería cruel de mi parte decirle que no a sus sentimientos, sería algo que no me podría perdonar. –


    -Profesora…-


    -Te ganaste la oportunidad, puedes estar con ella, pero, tienes que demostrar que estarás dispuesta a todo por cuidar de su corazón, sabes bien que es probable Shirayuki no podrá decirte que te ama, que no esté lista para mostrarte su afecto de manera carnal como tanto ansías, debes de tener paciencia y ver que tanto pueda madurar mi hija. –


    -Lo tendré, si con eso usted confía en que no le defraudaré. –


    -No se trata de defraudarme a mí.
    –Dijo Mitsuki tomando de la cintura a Kaam, sonriendo ambas.

    -Se trata de que no defraudes a nuestra hijita, Venus, jeje. –



    Todas aplaudieron al ver a Venus levantarse, mientras Shirayuki la abrazaba llena de alegría, aunque había perdido, tenía el respeto de las demás al animarse a confrontar al adversario más grande del mundo.


    -Mi hija nunca se había visto tan feliz.
    –Habló Camelia aguantándose las ganas de llorar, sintiendo como Celtic la abrazaba y acostaba su cabeza en el hombro.

    -Nos tocará lo difícil, así que mejor no llores todavía, imagínalo, ser consuegras de Mitsuki no suena para nada agradable. –


    -Celtic, como te gusta arruinar los momentos lindos, ve el lado bueno, al hacernos familia podremos ver más a Cecilia-
    Dijo la italiana haciendo que Celtic cerrara los ojos ruborizándose, y para calmar su pequeño coraje, besó su mejilla, haciéndola reír. - ¿Les irá bien?-

    -Eso no podemos saberlo, depende de ellas, como hace años dependiendo de nosotras y de sus madres. –



    Las madres de Venus miraban alegres la sonrisa más grande que vieron alguna vez en su hija, mientras ella cargaba en sus brazos a Shirayuki quien envolvía su cuello aferrándose a ella. Su sueño de amor, había dado un nuevo paso.





    uAu Venus fue humillada por Mitsuki, pero, Shirayuki les mostró a madre y personita especial, que lo importante no eran ellas, sino, sus sentimientos nwn.
    nwn Los siguientes capítulos irán más ligeros previos al gran torneo regional, oAo ¿Podrán trabajar como equipo las nuevas estrellas?





    PD: Este regalo se lo debía a mis lectores desde Mayo, pero el dibujante estuvo ocupado nwn y aunque tardó más de lo esperado, valió la pena. Este es un regalo de mi parte a Kissu, Dani :v, y a todos los que me han seguido durante este año y un mes que llevo activo en este foro que me recibió con mucho aprecio tras mis seis años de ausencia. En celebración tras los 100 capítulos de mi fic más largo y que más quiero, nwn espero les guste. Recomendación :d guárdenlo bien, jaja.

    [​IMG]

    nwn Valió cada centavo pagado, el dibujo quedó con las indicaciones que pedí \nwn/ !Las 5 parejas principales de Grand Love Tour!
    Agradezco a Loquillo \o.o/ por el dibujo realizado (El mismo dibujante que hizo el dibujo de Kaam) nwn es un artista gráfico de México, :3 muy atento y dedicado a sus trabajos. Aquí su Facebook: Loquillo \o.o/ - Home | Facebook

    PD2: Dando final a "No es tan simple como decir no" owo la semana entrante empiezo con el fic, "INFERNO" cuarta parte de la saga de yuri con magia y espada "Eternal".
     
    Última edición: 24 Jul 2017 a las 09:30
  17. Autor
    I-AM-WOLFIE

    I-AM-WOLFIE :3 Ding dong ding dong, son las cosas del amor :3

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    SMASH 17



    La mañana llegaba en la academia, excepto para una joven de piel morena que dormía en su habitación. Su sueño fue brevemente interrumpido por el golpe de la puerta, provocando que ella se envolviera más en sus sabanas.


    -Pueden pasar… no perdonan ni que sea sábado. –


    -Buenos días, Najya
    -Dijo una rubia mirando para todos lados- ¿No se encuentra Venus? Salió antes de que me diera cuenta. –

    -Asómate a la ventana, está en las jardineras con Shirayuki. –


    -Mmm…
    -Suspiró la rusa cerrando la cortina al ver a su compañera de habitación con esa niña durmiendo entre sus brazos- así no podremos ponernos de acuerdo para el torneo. –

    -Desde que la profesora Noihara le permitió estar con ella, no se han apartado. –


    -Pero es algo triste, esa niña no puede decirle aún que la ama, ¿O no? Solo le dice que es su persona especial. –


    -Déjala, si cree que es la indicada para ella, no tenemos por qué meternos-
    susurró Najya envolviéndose más en las sabanas.

    -¿Segura? Ella te gusta mucho, ¿Estás contenta con verla al lado de Venus?-


    -Yo diría lo mismo sobre ti, señorita elegante
    -Respondió la egipcia dándose vuelta para ver a la rubia quien solo se asomaba de nuevo a la ventana. – Shirayuki es solo mi clienta, yo soy su representante y por eso me preocupa cómo se sienta. -

    -La profesora Leona es representante de la mejor gimnasta del mundo y también su esposa, más bien, tomas de pretexto que ella disfrute pasar el tiempo con Venus para no esforzarte por tener algo que ver. –


    -¿Hablas sobre mi o sobre ti?-


    -Vamos, no me puedes engañar, al estar todas juntas, siempre la miras, y cuando está al lado de Venus solamente volteas a otro lado. –


    -No voy a platicarlo contigo, no es como si te incumba. –
    Habló Najya dándose la vuelta para seguir durmiendo.

    -Tal vez me incumbe, por qué, no quiero ser una bruja, no va conmigo, pero, esa niña es el centro de atención de mi compañera de equipo y no pienso quedar en ridículo en el torneo por eso. –


    -Solo platica con ella. –


    -Ese es el problema ¡Todo el día está con ella y si me acerco se aparta!-


    -Entonces díselo a sus madres o a la directora. –


    -Tampoco quiero que piensen que no puedo resolver mis problemas con mi pareja de juego, ahí es donde entras tú, quiero que platiques con Shirayuki, que la convenza de dejarla un rato para los entrenamientos, faltan menos de tres semanas y solo hemos practicado dos días. –


    -Shirayuki no me escuchará, esta cegada por ella, si se lo digo, me dirá qué sí me cae mal ella. –


    -¿Interrumpo algo?-



    Ambas jóvenes voltearon, sorprendiéndose al ver a una hermosa mujer de exuberante busto, su cuerpo se resaltaba tras sus jeans y blusa. Najya conocía muy bien ese intenso negro de sus cabellos y sus enigmáticos ojos color índigo, los mismos que poseían su abuela y su madre.


    -Tía, ¿Qué haces aquí?
    -Dijo Najya levantándose de repente, tomando una de sus camisas para cubrirse.

    -Vine con tu tía JT, perdón si no he venido a visitarte, no le digas a tu mamá, ¿Si? Me la paso muy ocupada con los arreglos de la nueva casa, incluso tengo una habitación para ti y así no tengas que quedarte. –


    -Gracias tía, pero, prefiero quedarme aquí. –


    -Sino, estarías lejos de esa niña, ¿Cierto?-


    -¿Quién te invitó a la platica?
    -Reclamó la egipcia mientras su tía llevaba su dedo a los labios, sonriendo.

    -Así que Najya le gustó una chica, ¿Puedo saber quién? Te prometo no contárselo a tu mamá, conociendo a Coco, te diría qué estas esperando por estar con ella o presentársela. –


    -No me gusta, solo soy su representante. –


    -Puede verla por la ventana, señorita. –
    Habló Lyrika con una sonrisa burlesca hacía la africana quien se molestaba por cómo se sentaba en la cama de Shirayuki y cruzaba sus piernas.- Es la pequeña pelirroja que está al lado de esa rubia. -

    -Ey, esa rubia la conozco, es la hija de la profesora Rosetti… mmm… ¿No es esa la nieta de la señora Leyte? Es una ternurita, seguro que tu mamá la recibiría con mucho gusto, ya sabes las condiciones que siempre te ha dicho para tus intereses amorosos. –


    -Sí, sí, no me lo recuerdes.
    –Suspiró Najya mientras envolvía su cabeza con la sabana- linda, dócil, educada y de buena familia. –

    -Pero para tristeza de Najya, esa niña ya tiene dueña. –


    -Ya te dije, no me gusta Shirayuki, es solo mi clienta. –


    -Bueno…
    -Murmuró Ann acercándose a su sobrina para susurrarle al oído- cuando quieras puedes platicar de esto conmigo, sé que no te es fácil decirlo por cómo es Coco contigo. –

    -Gracias, tía.-


    -Mejor me voy, veré si puedo convencerla de entrenar hoy. –

    -Esperen un segundo, creo que alguien se acerca a ellas. –



    Najya y Lyrika se asomaron rápido por la ventana al mismo tiempo que Ann, mirando como Mitsuki Noihara se acercaba a la pareja. Venus no se percataba de su presencia, estaba concentrada en ver el rostro durmiente de esa niña, acariciar su mejilla y besar su frente, era como un una bomba de alegría la que crecía en su corazón al haberse ganado el permiso de estar al lado de Shirayuki, solo faltaba lograr que ella pudiese decir que la amaba.


    -Ñame… helado.
    –Susurraba la pelirroja sonriendo entre sueños.

    -Te daré uno cuando despiertes, Yuki. –


    -Jeje…. Me gusta que me digan así….-


    -Entonces te diré así-
    Habló la rubia acariciando la mejilla de la niña, volteando su rostro al ver como llegaba su maestra. – Buenos días profesora, ¿Necesita algo?-

    -Sí, creo que quedó claro que te esforzarías por mejorar, mi esposa me dijo que no has ido a entrenar, confié en ti y por eso acepté tu petición de que ella te entrenara por estas semanas, pero no te veo interesada. –


    -Lo siento, solo quería pasar más tiempo con ella, ¿Es algo malo eso?-


    -No es malo, sé que mi hija es feliz cuando estas con ella
    -Dijo Mitsuki agachándose para poder cargar a su hija en sus brazos, sonriendo al ver su rostro angelical al dormir- pero no la harás feliz sino te esfuerzas, le prometiste hacerte más fuerte. –

    -Mmm… ¡Mami! ¿Dónde estoy? ¿No estaba con Venus?-


    -Ella está aquí, solo te pido prestada un momento-
    Sonrió la japonesa mientras la cargaba en sus brazos- ella tiene que empezar a entrenar, es una falta de respeto para su compañera de juego que no se tome en serio las cosas, y más cuando te prometió que se esforzaría. –

    -Profesora, parece que no quiere bajar la guardia ni un momento. -


    -¡Venus, dijiste que entrenarías mucho!-
    Gritó Shirayuki inflando sus mejillas haciendo reír a Mitsuki por el gesto de enojo idéntico a su madre- ¡Le prometimos a mis mamis que ganaríamos en el torneo regional!-

    -Está bien, no puedo decirte que no con esa mirada… Profesora, ¿Alguna vez le dijo no a su esposa cuando se molestó así?-


    -Como dices, es imposible-
    Rio Mitsuki al recordar las pequeñas rabietas de Kaam mientras llevaba a su hija en sus brazos.- llevaré a mi hija a la enfermería, no es normal que duerma tan temprano. –

    -Es que me da sueño cuando me carga, jeje. –


    -Pero ahora está linda princesita debe de ir a la enfermería, ¿Te tomas tus vitaminas como te dije?-


    -¡Yei! Najya me ayuda con mis medicinas, incluso me regaló una cajita para separarlas. –


    -Me alegra que tu compañera de habitación se preocupe tanto por ti. –


    -Es una gran amiga, y a veces cuando me da frío dormimos abrazaditas, jeje
    . –Dijo inocentemente la pelirroja, haciendo que los ojos de Venus se afilaran, algo que notó Mitsuki.

    -Ya veo, pero no debes de molestarla con eso todo el tiempo, te prometo que te traeré una frazada nueva más calientita. –


    -¡Yei! ¿Puedes bajarme, mami? Iré yo sola a la enfermería. –


    -No vayas sola, mira, ahí va Rosetta, dile que te lleve.
    –Habló la madre mientras su hija salió corriendo, topándose con su prima y Megami, volteando a ver a la rubia. – No te enojes, sabes que ella no conoce el morbo, pero veo que te enceló escucharla. –

    -¿Cómo no hacerlo? No me agrada como esa chica se la pasa cerca de ella, y lo de dormir abrazadas me parece pretexto para que se le acerque. –


    -No lo creo, esa niña es muy bien educada, ha tratado muy bien a mi hija y Jeanne está al pendiente de ellas en todo momento, deberías de confiar más en las demás, te lo digo por tu bien. –


    -No puedo confiar en Najya o Emma todavía, no sé en verdad que opinen de Shirayuki. –


    -En verdad eres una idiota… Así como lo fui yo a tu edad.-
    Suspiró Mitsuki dándole palmadas al hombro de su estudiante- te lo digo por experiencia, no alejes a las demás, ellas son amigas de mi hija, están para ayudarte a cuidarla, a hacerla sonreír, y en especial, a que ella tenga una vida normal. –

    -Lo sé profesora, sé que es lo que más quiere para Shirayuki, pero, Emma no me convence que se arrepintiera de lo que dijo, tiene rato que me mira de una manera extraña, y Najya no me es de fiar, no me gusta cómo está encima de mi novia. –


    -Alto ahí, ella no es tu novia
    -Dijo Mitsuki haciendo que Venus levantará una ceja- no te atrevas a mirarme así, señorita, te lo dije, permitiré que ella esté a tu lado, pero eso no significa que te vea como su novia, eso será sí ella es capaz de verte con amor. –

    -Mi madre tenía razón, usted es imposible, nunca va a aceptarme como pareja de Shirayuki ¿Verdad?-


    -Eres más necia que yo, Venus, no se trata de que yo te acepte, se trata de que mi hija sea capaz de entender lo que siente por ti. –


    -Usted sabe que ella me ama como yo a ella. –


    -Pero ella no lo sabe, quiero que de su boca nazca el decirte te amo, si ella puede decirlo, sé que podrá tener una relación estable contigo, pues no quiero que sufra al sentir tu presión por no responderte como tú quieres. –


    -Le propongo un reto
    -Habló Venus sonriendo de manera retadora a su profesora- una cita, ¿Qué tal? Pueden acompañarnos otra pareja así usted estará tranquila de que no quiero forzar las cosas, si esa pareja puede confirmarle que Shirayuki me ve con amor, no se meterá más en lo nuestro. –

    -En verdad que eres hija de ellas… Está bien, acepto, pero irán dos parejas, Rosetta y Angeline las acompañarán. –


    -Gracias, profesora, no sabe cómo deseo llamarle pronto, suegra. –


    -No sé cómo mi hija se fue a fijar en ti.
    –Suspiró la japonesa frotando su frente- eres tan exagerada, tan sobreprotectora y quieres acaparar a mi hija incluso de sus amigas, pareces una mujer tan egoísta al no dejar crecer como se debe a mi hija. –

    -¿Acaso no hizo lo mismo con la señora Kaam, querida profesora? No se haga la inocente, mis madres me contaron todo de ustedes, usted siempre fue famosa por como consentía y sobreprotegía a su esposa, creí que usted me entendería. –


    -Yo nunca sobreprotegí a mi esposa, solo hacía lo que debía hacer como la mujer que más la ama en el mundo.
    –Dijo Mitsuki apenada por escuchar de su alumna esas palabras que todas sus amigas decían, dándose vuelta para caminar- iré a buscar a esa francesa, la oferta de paga no es la suficiente aquí para tener que pelear con mi alumna. –

    -Nuera, querida suegra. –



    Venus empezó a reírse tiernamente al ver cómo había sacado de su confort a su profesora, para después, tomar camino hacia las canchas y cumplir con su promesa de entrenar. Por fin, tendría algo que anhelaba desde su llegada Japón, una cita con Shirayuki, así como las que habían tenido en secreto en Florencia.






    Pelea de egos o3o ¿Qué sentirá Mitsuki cuando le dicen sus verdades? Xd
    7w7 Esa Najya parece celosa, ¿Será?
     
    Última edición: 25 Jul 2017 a las 23:39

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