+18 Original Fic JUEGOS DE SEDUCCIÓN [NaruSaku] Capítulo 17.- Un momento con Sasuke Uchiha [20/04/17]

Tema en 'Naruto Fanfics' iniciado por NoOnis, 11 Oct 2011.

  1. Elliot

    Elliot Spenced

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    Desde que empecé a leer este fic no he parado en ello.
    La verdad me dejaste en ascuas con la pareja, rompiendo la trayectoria de la monotonía de los canon y demás cosas.
    Cuando vi el prefijo de +18 intuí que algo candente y un juego más del gato al ratón.
    Me gustaría bastante actualices, este NaruSaku esta muy bueno.
    Conmigo será hasta la próxima
     
  2. eyelesslizadrid

    eyelesslizadrid

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    fue hermoso casi lloro ... cada palabra era exacta era era... hermoso no se que mas decir felicidades ;T_T;;>oo<;:64::*-*::*0*:;....;;>_<;;<3;;<3;
     
  3. Autor
    NoOnis

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    CAPÍTULO 16.- Sus pensamientos

    Sakura suspiró cabizbaja. No podía entender como cada tarde que pasaba con sus amigas se sentía como un alivio para ella y su salud mental, por fin podía reír y divertirse sin tener que sentirse obligada a hacerlo ni mucho menos, pero cuando se despedía de ellas y daba media vuelta, regresaba el desasosiego, se sentía abrumada y sola, más sola que antes. Odiaba que esa palabra se hubiera hecho tan suya.

    Había averiguado después de noches en vela que estar consigo misma era el mayor problema.

    No soportaba que esos pensamientos depresivos impuestos por su subconsciente regresaran tan fugaces que no tenía ni tiempo para respirar aire profundamente antes de volver a sentirse miserable. ¿Cuándo podría volver a ser la Sakura molesta, gritona, enojona y alegre que siempre fue? ¿Algún día volvería a ser la misma? Esos y otros cuestionamientos internos rondaban su cabeza sin saber cómo contestarse, quería creer que sí.

    En el transcurso de los días, tanto Ino como Hinata y TenTen la habían alentado a contactarlo, tratando de hacerla entender que era tiempo para que actuara, pero ella no se sentía lista y no sabía si llegaría a estarlo en algún momento, por lo que al contar con el apoyo de sus amigas se animó a mandar un esporádico mensaje y en otras ocasiones a marcarle gracias a la insistencia de la sin igual Ino Yamanaka; sin embargo, nunca recibió respuesta; con solo escuchar el “Deja tu mensaje” con su voz la ponía nerviosa, se le iba el habla y terminaba colgando el aparto. Un suspiro lánguido venía después de cada intento.

    Quizás y ellas tenían razón. Sakura sentía una necesidad de hablar con él, así que había llegado a la resolución, después de meditarlo durante muchas horas, que no podía evitarlo más tiempo, aun sabiendo que quizás su impaciencia por arreglar las cosas terminaría por distanciarlos más.

    Tenía que echar la moneda al aire y si el sentía al menos un poco de aprecio por ella o por su historia juntos, la perdonaría con el tiempo.

    Sabía que las heridas no habían sanado, aún se sentían punzantes en su interior y por las noches en las que recordaba los besos y caricias de Naruto en esa noche la atormentaban, sin embargo, ya no podía soportar más ese martirio que le sulfuraba por dentro al estar lejos de él.

    Era muy pronto, lo sabía, tal vez demasiado pronto, pero sino hacía algo la poca cordura que le quedaba sería consumida por esa desesperación. Sobre todo al haber notado una que otra vez la mirada de Naruto sobre ella, algunas ocasiones perdida, metido en sus pensamientos; otras veces solo desviaba la mirada evitándola. Pocos momentos fueron en los que sus miradas se encontraron, él la observaba con el ceño fruncido y la boca en una mueca, su corazón se contraía en esos momentos.

    Sakura detuvo sus pasos de improvisto. Una mujer chocó contra ella pero no pareció importarle, aunque la joven pensó diferente, ella le dijo palabras que sus oídos sordos no pudieron percibir, aunque supuso enseguida que se trataba de una maldición o insulto, no le tomó mucha importancia porque cuando se dio cuenta de a donde la habían llevado sus pasos la sangre en sus venas se heló.

    No podía recordar cómo, cuándo o dónde tomó el camino que llevaba al edificio donde vivía Naruto, pero ahí se encontraba ella, frente a la acera que daba al pórtico. Se mordió el labio inferior al sentir el impulso de correr, huir como tantas veces lo había hecho, pero permaneció ahí, sorprendiéndose a sí misma de la voluntad que había guardado para el momento en el que decidiera enfrentar a Naruto.

    Miraba atenta los departamentos, un poco inquieta para su gusto. Aún recordaba que Naruto vivía en el catorceavo piso del edificio y la mañana en la que despertó en su alcoba.

    Varios sentimientos se arremolinaron en su interior: la tristeza, el enojo, la cobardía y la felicidad.

    Pensó que no estaba lista, pero de un momento a otro el valor embargó su pecho y sin pensarlo demasiado, cruzó la avenida; pero su brío no duró el tiempo que deseaba, éste decreció tan solo llegando al piso donde se encontraba su departamento, sus piernas comenzaron a temblar tanto que cada ciertos pasos tenía que buscar apoyo de donde sostenerse para no caer de bruces en el suelo. Nunca antes había teniendo que experimentar la incertidumbre de su propio caminar, pero se las había arreglado para llegar a la puerta de aluminio en una sola pieza; de nuevo esa incertidumbre la embargó, no sabía si gritar, echarse a correr o tocar la puerta y recibir la indiferencia o tal vez furia de Naruto, a esas alturas ya no sabía que esperar.

    Nada nunca pasaba de acuerdo a su plan y no tenía por qué pasar lo contrario en esa ocasión… Pero había algo en su interior, una pequeña llama dorada en su pecho que la incitaba a seguir, gritándole fuertemente que era una oportunidad que no debía desperdiciar, que debía seguir adelante y no huir, al fin y al cabo ya estaba ahí.

    Sus latidos eran tan recios que ensordecían su escuchar. Estuvo tentada a dar un paso hacia atrás, sin embargo, aún quedaba un poco de la valentía que había estado perdida en su interior.

    Respiró hondo, dispuesta a tocar la puerta y enfrentar lo que viniera.

    —¡Suficiente!

    Esa era sin duda la voz de Naruto pero ¿Con quién hablaba? No parecía percibirse alguna otra voz. Por lo que, llamada por la curiosidad, Sakura se acercó a la puerta hasta colocar su oído contra el frío material no sabiendo que esperar.

    —¡¿Cuántas veces tendré que repetirlo?! —alzó la voz lo suficiente para que cualquiera que en ese momento estuviera pasando por el pasillo pudiera escucharlo—, ¡Maldita sea! —vociferó furioso; un gran estruendo se escuchó.

    Sakura se petrificó asustada. Nunca había escuchado a Naruto actuar de esa forma explosiva como si tuviese un demonio interno que deseara salir a la superficie para atormentar a quien sea que lo despertó de su lánguida letanía.

    Un silencio prolongado vino después. Transcurrieron unos minutos que parecieron eternizarse, pasos fuertes comenzaron a resonar e instintivamente ella echó su cuerpo hacia atrás, hundiéndose contra la pared, tratando de fundirse en ese lugar para que él no fuera capaz de verla. La puerta se abrió salvajemente y con un portazo escandaloso se cerró.

    Cuando Sakura tuvo el valor para abrir los ojos de nuevo, Naruto ya había desaparecido de los pasillos.

    Pensó que tal vez era lo mejor, conformarse con solo verlo desde la lejanía, rememorar los momentos que pasaron juntos durante los años, las risas y travesuras que hacían cuando todo era más sencillo, cuando ella no lo amaba. Las salidas fáciles siempre eran las que tomaba… pero ¿Cómo podría vivir sin el sol que iluminaba su vida? Cayendo siempre en un barranco sin fondo, lleno de oscuridad ¿Podría hacerlo?

    No.

    Esa situación no podía prolongarse; no dejaría que el tiempo se llevara al olvido el uno del otro… No dejaría que eso ocurriera.

    Si ella había llegado a ese lugar sin titubear no tendría por qué regresar al punto donde empezó. Le declararía sus sentimientos, sin Sasuke y sin esa estúpida promesa de por medio, tal vez así al menos pueda creer en sus palabras.

    Sakura salió del Edificio a prisa, con intenciones de encontrarlo. No podía huir, no más.

    Su corazón latía estrepitosamente en su interior, su pecho subía y bajaba incesante, su único deseo era hallarlo donde sea que estuviera. Sus piernas se movían por sí solas, corriendo en la dirección que pensaba habría tomado Naruto, el acto le recordó cuando lo buscó en la playa, al final él la había encontrado a ella.

    Llegó sin darse cuenta hasta el parque a unas cuadras del departamento. El fresco viento colisionó contra su rostro cuando giró por uno de los caminos adoquinados del lugar, alborotando su cabello en todas direcciones y enmarañándole las puntas. El olor del reciente otoño inundó el ambiente; el cielo se estaba preparando para el ocaso, los colores rosas y violetas pintaban sutilmente la línea del horizonte. Debía encontrarlo pronto, la noche se acercaba.

    .

    Naruto estaba seguro de algo: no regresaría. No importaba cuanto insistiera o tratara de persuadirlo el viejo pervertido, no tenía intenciones de regresar. Nunca perteneció a ese lugar, su hogar estaba justo ahí, de donde nunca debió haberse marchado fueran las circunstancias que fueran.

    Si no se hubiera ido de su hogar en primer lugar, tal vez ahora sería un estudiante normal sin cicatrices por todo su cuerpo ni esa gran responsabilidad sobre sus hombros. Hubiera preferido morir junto a sus padres hace dos años a pasar por lo que le obligaron.

    Todo hubiera sido más sencillo si hubiera desaparecido en ese entonces; entiende que sí, sus amigos hubieran llorado su muerte, algunos lo extrañarían, pero con el paso del tiempo, su persona se iría convirtiendo en solo un recuerdo y las vidas de sus amigos seguirían su curso.

    Quizás el obsceno de su padrino lo echaría de menos los años siguientes pero no había nadie más que tuviera sentimientos hacia él, su familia se hubiera ido junto a él. Pero no… siempre, siempre, siempre el destino se ensañaba con él, deseando su miseria eterna.

    Él ya no era el mismo de antes. Vivió tantas cosas que fue obligado a cambiar, guardando en secreto al Naruto que una vez fue. Ahora era mucho más fuerte, se sentía lleno de vitalidad, era más ágil y perspicaz de lo nunca antes fue, pero todo el tiempo persistía ese hueco en su pecho que por más que trató de ocultar y rellenar no logró.

    A causa de su fracaso todo el tiempo sentía esta inmensa frustración quemando su interior y no podía hacer nada para apaciguarlo.

    El dolor físico era algo a lo que se había acostumbrado por lo que ni siquiera estampar su mano contra la dura roca servía, solo se incrementaba esa furia en su interior hasta bullir en su sangre. Era un ciclo vicioso en el que estaba metido sin poder hacer nada.

    Naruto metió sus manos en los bolsillos de su jean negro, tratando de recuperar un poco de tranquilidad. Necesitaba enfriarse para poder afrontar el día a día.

    ―¿Na… N-Naruto? ―escuchó en su susurro suave en el viento, la primera vez pensó que su imaginación se estaba dando vuelo como muchas otras veces lo hizo―. ¿Naruto…? ―la segunda vez se sintió tranquilo, la delicada melodía que pronunciaba su nombre lo reconfortaba, le devolvía la cordura y llenaba lo que muchas veces intentó.

    ―Naruto

    Se detuvo inerte al escuchar su nombre por tercera vez, cada vez más cerca que la anterior. Alzó la mirada dándose cuenta que la oscuridad empezaba a consumir el cielo, la tenue luz de las farolas a los costados del camino se habían encendido, pronto llegaría la noche; fue cuando se percató de quien lo llamaba, toda su frustración se apaciguó.

    Se maldijo internamente al reaccionar de esa forma, por ser tan débil. No quería verla ¡Por Dios! ¿Era mucho pedir que se alejara de él?

    ―Naruto ―su voz parecía haber recobrado la firmeza que siempre la caracterizó―. Tenemos que hablar

    Él levantó la ceja indiferente, tras los años que pasó en ese lugar, había aprendido a pretender ser alguien que en realidad no era y así había estado actuando todo este tiempo. Sakura no podía darse cuenta que su cuerpo temblaba bajo la gruesa capa de piel marcada.

    ―Y-yo tengo que decirte algo…

    Sakura se acercaba con pasos lentos y tambaleantes, por un instante estuvo tentado a correr en su encuentro, sin embargo, no podía.

    ―Sé que estás enojado conmigo por lo que pasó esa noche pero…

    Sakura tenía tanto miedo en ese momento que no tuvo el valor suficiente para hacer lo que había decidido terminantemente, la inseguridad se hizo presente, sus manos comenzaron a sudar frío y se sintió tan impotente que se enojó conmigo misma.

    «Hazlo» gritaba su interior. Tenía que decirlo, sino perdería esa preciada oportunidad.

    ―¡Naruto! Yo… ―Sakura frunció el entrecejo batallando internamente con su propia voz que se negaba a salir, aspiró profundamente el sutil aroma de los árboles y el usual perfume de Naruto, entonces exhaló―. Yo ya te había dicho esto antes, entiendo que al principio no me creyeras pero…

    Sakura levantó su rostro para toparse con la inexpresiva figura de Naruto, observándola fijamente con sus ojos azules tan fríos como témpanos de hielo. Tragó saliva en seco.

    ―¿Sabes? ―comenzó titubeante―. Nunca pensé que esta situación se saldría de control, yo sé que lo que hice estuvo mal, pero… no me arrepiento

    Sakura ahogó un suspiro en su garganta.

    ―Lo volvería a hacer… gracias a ello me di cuenta de lo que siento por ti. Sé que me odias… y quizás nunca me perdones pero Naruto ¡Tienes que creerme! Yo te a-

    ―¡Cállate! ―vociferó irritando sus cuerdas bucales, cortando tajante la voz de Sakura―. No digas tonterías

    Sakura, por favor no sigas, no lo digas.
    ―¿N-Naruto? ―Sakura subió sus manos hasta su pecho buscando protección ante sus rudas palabras―. ¿Q-qué…?

    ―¡Basta ya de estupideces! No soporto más esto ¿No entiendes que odio ese tipo de personas? Personas como tú que solo mienten y se mienten a ellas mismas. Tu no me amas, lo amas a él, siempre ha sido así… no importa lo que digas Sakura, no me interesa

    ¿No sabes que decirte esas palabras es lo más difícil que he hecho?
    ―Tus palabras me hieren Naruto…

    Sakura, ¿No ves que me duele también?
    ―¿Dónde quedó mi amigo?

    Esta aquí Sakura
    ―¿Cuándo vas a entender? No soy el mismo niño que conociste

    ―Mentiroso ―empuñó sus manos, estirado sus brazos a sus costados, su cuerpo temblaba al igual que el suyo.

    Basta Sakura, Me lastima verte así…
    ―Yo sé que siempre vas a ser Naruto, sin importar lo que hagas o lo que pase yo sé quién eres en realidad… pero me he dado cuenta que no sé qué es lo que sientes ni sé por lo que has pasado, me gustaría saberlo… quisiera que compartieras conmigo tus penas, tus problemas, los momentos alegres y los tristes… ¿Lo entiendes Naruto?

    Sakura, no. Si sigues insistiendo flaquearé…
    ―Quiero estar contigo

    No puedo Sakura, por tu bien

    Tú no mereces a alguien como yo

    Mereces ser feliz

    No a alguien con un pasado como el mío.

    Me persigue.

    Te protegeré de ello Sakura.
    ―¿Ya has terminado? ―ella se petrificó al escuchar su áspera respuesta―. Si es así, esta conversación ha terminado, no quiero volver a saber nada de esto, no me interesa nada de lo que digas, así que la próxima guárdatelo y ahórramelo

    Por eso, Sakura te lo imploro… no insistas…
    Naruto giró sobre sus tobillos. No deseaba verla, no podía… si seguían así, llegaría el punto en el que no podría contenerse más y decirle que él sentía lo mismo ¿Cómo podía si quiera pensar en decírselo? No era tan egoísta como para hacerlo.

    Demoró unos cuantos segundos en mover sus pies cuando escuchó la voz queda de Sakura.

    ―No me rendiré ―escuchó el chirrido de sus dientes, sin embargo no paró su caminar aunque sus pasos se hicieron más lentos y extenuantes―. Sé qué haces esto por alguna razón, siempre has sido así… ―pudo percibir la tristeza en sus palabras―. Callando tus sentimientos para que los demás sean felices, pero ahora es diferente Naruto, esta vez es mi turno de alcanzar lo que más deseo así que… ¡Es una promesa de vida Naruto! ¡No me rendiré! ―dijo y una corriente cruzó su cuerpo, llegando cálidamente hasta su pecho.

    Naruto no detuvo sus pasos, caminó con parsimonia hasta estar lo suficientemente lejos del lugar, sabía que Sakura no lo seguiría. Así que cuando la iluminación de las farolas se ahogó en la oscuridad, solo de esa forma, escondido entre la penumbra se dejó caer.

    Sakura nunca podía enterarse que sus sentimientos por ella nunca cambiaron ni que le era difícil ocultarlos, que se traicionaba a sí mismo y sus convicciones de la manera más vil posible, ni que las lágrimas que por mucho tiempo contuvo en su interior y que rodaban por sus mejillas eran de felicidad.
    .
    .
    .
    Continuará...

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    ¡Hola a todos! No saben lo emocionante que fue para mi entrar a ForosDZ (foro que pensé estaba muerto) y tener tantos mensajes en espera!

    LeOnarrDiitOLeOnarrDiitO .- Hola! Lo que sea menos Señora jajajajaja me da gusto que estés de nuevo comentando :) y no importa si para ti no es relevante, para mi si. Bueno, trato de hacer esta historia con sentimientos, acciones y reacciones reales o al menos lo más real posible y para ser sincera me gusta el drama jajaja. Si, promesas que capaz no puede cumplir también pero es fiel a su palabra y bueno es un cabeza hueca y todos lo sabemos jajaja. Me alegro que te divierta el fic jajajaja otra cosa es que es un fic NaruSaku osea que eso te dice todo jajaja. Ya se, mi vecino siempre me abandona :( pero bueno, que se le va a hacer. Espero que disfrutes de este nuevo capítulo y espero también leer tu comentario.




    eyelesslizadrideyelesslizadrid .- Hola! Muchas gracias, no sabes lo lindo que es leer comentarios que te suben el ánimo, espero te siga gustando la historia y leer nuevamente tu comentario. Muchos saludos!




    ElliotElliot .- Hola! Wow que genial! Bueno te diré, que cuando empecé esta historia no había nada cannon, todavía había mucha especulación, y pasaron muchas cosas que me hicieron alejarme de ForosDz pero re-subí la historia y quiero terminarla, si te soy sincera, no me gustan los cannon, al menos no los principales, me parecieron muy forzados pero bueno, me alejé mucho del tema principal jajaja. Si, puse el prefijo +18 por algo jajaja, capaz que todavía no llegamos a esa parte pero va a haber xD. No sabes el gusto que me da que haya lectores en esta historia como tú, que la disfruten con cada capítulo. Espero leerte pronto!
    Saludos!!

    Bueno chicos y chicas, espero que le guste el capítulo y leerlos pronto!
    Les mando muchos saludos, abrazos y apapachos.
    Nos leemos en la próxima.
    Adiosin!
     
  4. Thanatos black

    Thanatos black Dios di la morte

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    Ojalá puedas proseguir con el fic, me encanta la trama, la interacción de los personajes y los sentimientos que reflejan,esperaré con ansias la continuacion.
     
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    NoOnis

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    CAPÍTULO 17.- Un momento con Sasuke Uchiha

    Miraba sus pies atentamente, absorta en sus pasos al caminar, un pie delante del otro. Pensó que quizás así su mente se distraería de todo lo ocurrido recientemente.

    El aire otoñal empezaba a recorrer las calles trayendo una brisa fría que le erizó la piel. Recordó en aquel momento que se acercaba el cumpleaños de Naruto, el mismo día que murieron sus padres. Fue muy duro y quizás aún lo sea para él, era muy apegado a ellos; lo sabía muy bien, ella estaba estuvo con él. Esa época fue oscura para ambos, Naruto se mostraba reservado y renuente a aceptar la pérdida de sus padres, se culpó a sí mismo por lo ocurrido, quizás aún cargue con esa herida.

    En ese entonces ella no tuvo el suficiente valor para devolverle su sonrisa o consolarlo; no sabía cómo darle su apoyo. Simplemente observó en silencio hasta que volvió a ser el mismo… una semana después se había ido. No tuvo tiempo para decirle que lo sentía.

    Sakura se encontraba tan ensimismada en sus propios pensamientos que le fue imposible percibir el ajetreo a su alrededor. No fue hasta que un chirrido rasposo hizo que levantara su mirada.

    Sus ojos se abrieron desmesuradamente, su pálida tez perdió completamente el color en su piel. El corazón le latía estrepitoso en su pecho, el sudor frío recorría cada poro de su piel en el momento que el automóvil trató de frenar para evitarla. Fue cuando inesperadamente alguien haló de su cuerpo golpeándose con algo.

    —¿Sakura? —escuchaba su nombre, mientras un agarre se formaba fuerte sobre sus brazos, pero su mente seguía inmersa en el lugar por donde al auto pasó—. ¿Sakura estas bien? ¿Necesito llevarte a un hospital?

    Percibía claramente las palabras, pero seguía tan asustada que no pudo hacer otra cosa que mirar el semáforo con la luz verde parpadeando. Un tumulto de personas se aglomeró en el lugar y el conductor se bajó del auto, dirigiéndose apresuradamente hacia ellos.

    —¿Ella se encuentra bien?

    —Si —dijo la persona que parecía conocerla, pero era como si nada entrara en su cabeza más que la percepción de su próximo accidente.

    —La llevaré al hospital si es necesario, los gastos corren por mi cuenta

    —No, ella está bien es solo la impresión ¿Verdad Sakura?

    Todo el mundo pareció regresar en sí de pronto y entendió lo que ocurría a su alrededor.

    —S-sí —contestó quedamente—, estoy bien

    —¿Lo ve? No hay de qué preocuparse, solo fue el susto

    —De acuerdo —el joven rebuscó en el saco de gamuza algo, refunfuñando mientras lo hacía, hasta encontrar un tarjetero y entregarle una tarjeta a la persona a su lado—. Si se llega a sentir mal no duden en contactarme ¿De acuerdo?

    —Sí, gracias

    Las personas alrededor se dispersaron casi inmediatamente al saber que todo estaba bien, el morbo humano era algo que nunca entendió.

    Ella sentía que en cualquier momento podría explotar, ahora no solamente era una depresiva sino también una suicida inconsciente.

    Respiró profundamente y encaró a la persona que la había salvado.

    —¿Sasuke…-kun?

    —¿Estás bien? ¿Llamo a Genma para que venga a buscarte?

    Negó con la cabeza la pregunta recién hecha.

    Sus ojos comenzaron a humedecerse rápidamente. No pudo soportarlo más, era demasiado, su salud emocional estaba a punto de colapsar. Sin saber por qué buscó protección en los brazos de Sasuke. Llorando contra su pecho sin importarle ni la hora ni el lugar donde se encontraban. Él después de un momento devolvió su abrazo y la consoló como un hermano lo haría, como Ino lo hizo también.

    —Lo siento… —hipó enterrando su cabeza en su pecho, arrugando la camisa blanca entre sus manos—. Yo…

    —Está bien —dijo con ese tono de voz que nunca había escuchado antes—. No te preocupes Sakura, todo va a estar bien

    —No —contestó cabizbaja, aún con las lágrimas brotando de sus ojos—. ¿Cómo va a estarlo?

    Él suspiró quizás fastidiado de tener que soportar su berrinche. Hace tanto tiempo que no se mostraba de esa forma ante él que le traía recuerdos de su infancia. Cuando Sasuke se separó repentinamente lo supo: aún no la había perdonado.

    Sasuke giró sobre su eje, doblando en la esquina. Por un momento permaneció dubitativa, mirando fijamente hacia su dirección. Sasuke se detuvo, girando medio cuerpo y arqueó la ceja.

    —¿Qué esperas?

    Sin decir nada más, ella lo siguió en silencio, aunque no como lo hubiera hecho antes de ese verano. Sasuke no era una persona que se apiadara de tus sentimientos por lo que creyó que a pesar de esos años en los que se distanció de él no importaron, quizás se había equivocado y Sasuke, después de todo, la haya perdonado por abandonarlo después de la partida de Naruto… pero tenía que comprender, en ese entonces ¿Cómo podía ella seguir siendo su amiga? Estar a su lado le recordaba que no sería más que una simple compañera para él, ni siquiera algo más cercano.

    —¿Qué es lo que te aflige? —dijo inesperadamente, tan de pronto que no supo qué responder—. ¿Sakura?

    —Nada —contestó—, no te preocupes por mí

    Sakura no quería que volviera a pensar de ella como una molestia, una niña que solo sabía llorar… aunque eso era exactamente lo que era.

    —¿Sabes algo? Siempre has sido una muy mala mentirosa

    Sakura agachó la mirada, reacia a contestar. Sasuke era la persona menos indicada para hablar sobre ese tema.

    —Esperaba que me tuvieras la suficiente confianza como para decírmelo, pero entiendo que no sea así

    —No, Sasuke…

    Él levantó su mano, aludiendo a que se detuviera.

    —Lo entiendo

    —No es que no te tenga confianza Sasuke es otra cosa…

    —No importa lo que sea… —suspiró ofuscado. A él nunca se le dieron las cosas sentimentales—. Sé que es por Naruto

    —¿Qué?

    Sakura se sorprendió al escucharlo.

    —Por favor Sakura, ¿Por quién me tomas? —Sakura no pudo responder la pregunta, pues ni ella misma sabía la respuesta.

    —No es lo que piensas Sasuke

    —Entonces dime qué es porque tengo a mis mejores amigos, que por cierto están perdidamente enamorados el uno del otro, tan deprimidos que me dan ganas de llorar ¡A mí! ¿Entiendes? Hoy casi eres atropellada por estar pensando en lo que paso entre ustedes ¿No es así? Está claro que me preocupa la situación y ninguno de los dos parece estar consciente de ello

    Sakura suspiró pesadamente, se relamió los labios buscando las palabras con las cuales empezar y de pronto empezaron a fluir. Sasuke se sentó junto a ella, escuchando atentamente la historia de cómo empezó "el juego de seducción" hasta esa tarde, cuando fue cruelmente rechazada por Naruto.

    —Hmp

    El silencio se prolongó más de lo que deseó, no sabía cómo respondería Sasuke, siempre fue tan impredecible como esa misma noche cuando la llevó hasta ese lugar para hablar sobre lo que ocurrió entre ella y Naruto. No lo esperaba, mucho menos de él. Pero ahí estaban, sentados en una banca cerca de la avenida principal.

    —No creo que esté enojado contigo

    —Él lo dijo claramente, me odia

    —Eso es la estupidez más grande que ha dicho ese idiota, él nunca podría estar enojado contigo aún si trataras de asesinarlo… es esa clase de estúpido que moriría feliz si eres tu quien empuña la daga

    —No digas tonterías Sasuke… él ha cambiado, no es el mismo

    —Sí —contestó, recordando las llamadas y las habilidades que había adquirido su amigo—. Puede que tengas razón

    Sabía muy bien por qué las palabras de Sasuke la hirieron. Era la voz de la verdad que aclamaba la realidad que quería negar.

    —No quiere decir que se malo… Tampoco creo que haya cambiado tanto como crees, siempre ha sido el mismo cabeza hueca de siempre y eso ni con renacer diez mil veces más se le quitaría

    A pesar de su estado de ánimo, Sakura no pudo evitar soltar una risita divertida. Ahora entendía todo más claramente.

    —Prefiero esta Sakura

    —Gracias, no entiendo por qué en primer lugar me sentía tan decaída, ya lo había decidido

    No podía creerlo. Sasuke nunca se imaginó que algún día se sentiría celoso de Naruto bajo ninguna circunstancia.

    —¿Qué piensas hacer ahora?

    —Cumpliré mi promesa

    Una sonrisa surcó su rostro, Sasuke tenía razón, ella misma lo había dicho y quería creer en ello pero no fue hasta que Sasuke lo reafirmó que estuvo completamente segura.

    —Sasuke-kun

    —¿Hmp?

    —Gracias… por todo

    Habían pasado unos cuantos días desde que había hablado con Sasuke y nada pareció cambiar, al menos su interior comenzó a poco a poco irse reponiendo.

    Fue cuando una tarde de frío otoñal interceptó a Naruto al salir del Instituto, decidida a cumplir la promesa que le había hecho. Ahora que se sentía bien con ella misma, podía decirle lo que había en su interior. Un día de terapia con Sasuke Uchiha logró lo que sus amigas no pudieron.

    Que irónico era que su amor de la infancia le aconsejara sobre su verdadero amor, quizás… saber que él la apoyaba era reconfortante, pues por más que sus amigas fueran cercanas, ninguna de ellas vivió lo que ellos vivieron juntos.

    Ahora se encontraban uno frente al otro. Sakura lo miraba con la frente en alto, aunque por dentro se sentía pequeña y asustada. Sin embargo ¿Qué más podría hacer sino insistir? Pero Sasuke no había dicho que la quisiera, al menos no de la misma forma que ella pensaba. No, las dudas no podían volver.

    Ella lo había prometido, lucharía por él, por ella, por su amor. Tenía que ser fuerte y por primera vez en su vida cumplirlo.

    ―Naru-

    ―¿No fui claro?

    Se notaba extenuado, no pudo notarlo en clase. ¿Qué le había ocurrido?

    ―No quiero saber nada más de ti… ¡Aléjate de mí de una vez!

    ―¿Qué… Qué se supone que haga entonces? ¡¿Eh?! ¿Quedarme de brazos cruzados viendo como el amor de mi vida se escapa de ella? ¿Se supone que es normal que solo observe de nuevo? ¿Aún después de todo lo ocurrido? En verdad no entiendo, te pedí perdón y entiendo que no las aceptaras, pero ¿Qué debo hacer Naruto?, dime que se supone que haga cuando tú mismo me mira desde lejos… ―él no respondió, simplemente la miraba con los ojos celestes nublados, como si no hubiese vida en ese cuerpo―. ¿Cuánto más debo buscarte para encontrarte? ¿Cuánto más debo estirarme para alcanzarte?

    ―Nunca va a ser suficiente

    ―Lo sé

    Y de verdad lo hacía. Quizás su vida entera no iba a bastar para encontrar su perdón, pero solo pedía una oportunidad para enmendarlo.

    ―Solo quiero que sepas que estuve confundida toda mi vida… sin poder distinguir entre un amor infantil, un simple capricho y… al verdadero amor… ―clavó su mirada en el cielo azul que sus orbes le regalaban, para que no quedara duda, para que él mismo lo sintiera si pudiera traspasarle el alma.

    ―No más juegos Sakura… eso ya terminó

    ―¡Por eso mismo! ¡Rayos Naruto! Entiendo que desconfíes de mi palabra, sé que no soy digna para ti y te dañe tanto… que… que yo… ―apareció un nudo en su garganta y los ojos se le cristalizaron, había regresado el hueco en su corazón y alma al saber de antemano que nunca sería para ella.

    ―No te merezco ―finalizó―. Lo sé. Pero te suplico… que creas en este sentimiento… ―arrugó la sudadera azul marino, apretando la parte donde se encontraba su corazón―. ¡Este amor que siento por ti es real!

    ―¿Real dices? ―Naruto bufó, alborotando salvajemente su cabello―. Ya no sé lo que es real y lo que no…

    ―¡Estoy parada frente a ti diciendo que te amo! ¡Qué te deseo con locura! ¿Y me dices que no es real? ―permaneció unos segundos, esperando que respondiera.

    Una ráfaga de viento gélido recorrió la calle, alborotando sus cabellos y ondeando el corte de sus prendas. Tenía esperanzas que fueron consumiéndose mientras los segundos se eternizaron, a la espera de una respuesta que nunca llegó.

    ―Entiendo

    Sakura sonrió taciturna, tratando de ocultar su dolor. Se sentía tan estúpida. Ahora entendía perfectamente el dolor que le causaba a Naruto cada vez que lo rechazaba cruelmente, esperando ser correspondido por su amor, suplicando para solo estar cerca de ella.

    Una que otra vez aceptaba su invitación a salir y aunque lo negara siempre, fueron los momentos más divertidos y alegres por los que haya pasado.

    Aunque pareciera deprimente, entendió por lo que tuvo que pasar Naruto hace algunos años, y ahora… ¿Ahora? No podía creer como las cosas habían cambiado en su contra. Tanto tiempo… malos tratos… y aun así… él siguió con ella hasta el final.

    Sakura tragó saliva alivianando el nudo en su garganta.

    Ni siquiera tenía el derecho para pedirle una oportunidad, sin embargo, ahí estaba ella, pidiéndole que aceptara sus sentimientos.

    Era estúpido solo pensar que la aceptaría finalmente.

    Dio un paso hacia atrás girando sobre sus tobillos. Cada paso era más doloroso que el anterior y entendió que esa pena era algo que acarrearía quizás para siempre. Entonces, la voz de Naruto acalló la de su mente.

    ―Lo único de lo que estoy completamente seguro que es real… ―comenzó a hablar después de una extenuante pausa, maldiciéndose internamente por su falta de voluntad―… eres tu ―Sakura detuvo sus pasos y se giró impresionada, con las palpitaciones a mil por hora, temblando completamente.

    Sin oportunidad para decir o hacer nada más, los brazos de Naruto la enrollaron en un sutil pero fuerte abrazo, él también temblaba.

    ―N-Naruto…

    ―¡Maldita sea Sakura! ¿Por qué no puedo negarme? ¿Por qué no puedo resistirme a ti? ¿Por qué todo mi ser pide a gritos que te corresponda? ¿Por qué nunca pude olvidarte?... Lo intenté… ―dijo en un afligido susurro.

    No sabía que responder o cómo reaccionar. Él ¿De verdad? ¿De verdad le estaba correspondiendo? ¿Qué nunca la pudo olvidar? Sí, era verdad, él se lo había dicho aquella noche… Entonces él… ¿Por qué? No entendía…

    ―¿E-eso es malo?

    ―Lo es y mucho… Sakura ―inspiró su aroma natural a cerezos y acarició con devoción su cabello, sin embargo, sus brazos se habían aprensado tanto que comenzaba a doler―. Es por eso que no puedo estar contigo

    ¡¿Qué?! ¿Qué estaba sucediendo? Pensaba, ella pensaba que…

    De pronto se sintió más confundida que antes. ¿Por qué actuaba de esa forma? Si él correspondía sus sentimientos y no había impedimento alguno para estar juntos, entonces ¿por qué decía eso? ¿Cuál era el misterio de Naruto? ¿Qué peso tenía sobre sus hombros que no quería compartir con ella?

    Estaba a punto de preguntarlo pero sus labios parecían estar sellados y de un momento a otro su voz se había esfumado al igual que Naruto.
    .
    .
    .
    Continuará

    ________________________________________________________________________________________________________________________________________

    [/B]¡Hola! Bueno les traigo nuevo capítulo para los muchos o pocos que leen este fic jojo

    Thanatos blackThanatos black
    Claro que proseguiré el fic aunque demore jaja, me da mucho gusto saber que te encanta la trama :D, muchas gracias por tu lindo comentario y espero que te siga gustando el fic. Saludos!

    Bueno [email protected] me despido de todos y nos leemos en la próxima.
    Les mando muchos besos, abrazos y apapachos.
    ¡Adiosin!
     
  6. hamura otsutsuki

    hamura otsutsuki *Incertar frase iconica de cualquie libro juvenil.

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    Onis!! Joder macho que distraído soy de verdad, bueno la cosa es así, hace muchos capítulos, como 6, me llegó la actualización y yo pensé "oh, me llegó la actualización" entonces me puse a leer pero el problema era que leía muchas letras al azar y no entendía nada, pero no por tu escritura ni nada, no no no no, si no porque soy así, un bobo xD. En fin, ayer desperté y me llegó tu actualización, tons me vine y no entendía nada hahaha así que volví a leer todo el fic, hoy es súper tarde, dure la media noche leyendo tu historia:950:, deberías darme cariño por eso okno xD, pero bueno gracias a Bruno Mars por estar en mi reproductor y escucharlo mientra leía, sus canciones son muy buenas para estos fics... Emm.. bipolares(? Por así decirlo haha.

    Pues eso, madre mía Willy lo que llevo leyendo hahaha, vale la pena porque es una historia de alta calidad y quería decir que siempre estoy al pendiente pero soy algo, "torpe" en ese sentido:952:, pero nada ya estoy aquí así que espero mi abrazo y mi comida:666:. *A Hamura se le subieron los humos, el importante le dicen jeje*

    PD: Sakura y su visión de águila y sus piernas débiles eh? Hay un poco de caída en tu fic, JAJAJA, solo bromeo.:1515:

    ¿Do you remember me?

    Hamura~>.
     
  7. Elliot

    Elliot Spenced

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    Con muchos asuntos personales estoy perdiéndome de las historias.
    Grato capitulo especialmente por que siento tanta ternura con Naruto y su problema de alejarse de Sakura pero la desea tanto que se le hace bastante dificil, cretina, tiene mucha suerte de que un chico como él ande detrás aunque tampoco sea algo "normal" que él quiera pero a la vez no pueda, es contraproducente en todo caso.
    Espero el proximo capitulo. Conmigo será hasta la próxima.
     

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